{"id":278,"date":"2021-09-11T20:29:03","date_gmt":"2021-09-11T23:29:03","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/ix\/?p=278"},"modified":"2021-09-11T20:29:03","modified_gmt":"2021-09-11T23:29:03","slug":"conseguir-la-victoria-en-la-derrota-viviana-berger-nel-cdmx-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/ix\/pt\/conseguir-la-victoria-en-la-derrota-viviana-berger-nel-cdmx-2\/","title":{"rendered":"Conseguir la victoria en la derrota &#8211; Viviana Berger (NEL-CdMx)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p id=\"\" class=\"bold\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Viviana Berger<\/strong><br \/>NEL-CdMx<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">El argumento de nuestro ENAPOL 2019 lanza una pregunta que me provoc\u00f3, dice: \u201cEl odio al goce del Otro es lo que Lacan refiere al kak\u00f3n. \u00bfEs entonces el odio un modo de constituir al Otro, aunque m\u00e1s no sea mediante su exclusi\u00f3n?\u201d\u00b9. El planteo hace pensar en la relaci\u00f3n entre el odio y el Otro, un Otro al que se apelar\u00eda para constituirlo, completo y consistente; el otro polo, el amor, cuando no funciona en la perspectiva del odioamoramiento, implica coordenadas diferentes: m\u00e1s bien soportar, justamente, la inconsistencia del Otro -ser\u00eda la versi\u00f3n del amor en los t\u00e9rminos de un m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del Otro.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Para el psicoan\u00e1lisis la relaci\u00f3n del sujeto con el Otro es insoslayable, no hay posibilidad que exista un sujeto si no es en relaci\u00f3n con el Otro (por eso la pregunta respecto de qu\u00e9 Otro tiene tal sujeto deviene fundamental a la hora de escucharlo). Evidentemente, el Otro del siglo XXI no es el mismo que el del siglo pasado, por lo cual los sujetos tampoco lo son. Los Ideales han ca\u00eddo, ya no se trata de la protesta contra el Amo ante el cual rebelarse, desafiarlo, liberarse; hoy d\u00eda comandan la ciencia, la tecnolog\u00eda y la globalizaci\u00f3n que inciden sobre el sujeto constituyendo una nueva l\u00f3gica de funcionamiento para el goce.<\/p>\n<p class=\"r i\" style=\"text-align: justify;\">La hipermodernidad se caracteriza, en palabras de Lacan\u00b2 retomadas por J.-A. Miller\u00b3, por el ascenso al cenit del objeto a. Corolario de la declinaci\u00f3n del Nombre-del-Padre, el imperativo de goce aparece en la escena de la civilizaci\u00f3n con su rostro feroz y obsceno. Por lo tanto, esta tr\u00edada surge de la fuente misma de la cual emana tal imperativo\u2074.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Seguir\u00e9 el cuestionamiento de si el crecimiento de las violencias en el mundo no obedecer\u00e1, acaso, a la tentativa de restituir al Otro \u2013 quiz\u00e1s como un dato de resistencia del sujeto al empuje a su objetalizaci\u00f3n. Si lo pensamos como s\u00edntomas sociales, habr\u00eda que probar si no se trata de un modo del sujeto (fallido, \u00a1por supuesto!) de buscar alguna identificaci\u00f3n ante la condici\u00f3n de deshecho en la que ha advenido su existencia, si a partir de all\u00ed no se tratar\u00eda de una iniciativa para rescatarse e inventarse alg\u00fan enlace sintom\u00e1tico con el Otro que no existe. La paradoja es que, capturado en la propia tragedia de su origen, se termina autocumpliendo la identificaci\u00f3n con el objeto segregado (de la que el sujeto aspirar\u00eda a separarse sin conseguirlo).<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">La incidencia de la pulsi\u00f3n de muerte est\u00e1 presente en toda civilizaci\u00f3n. Me remitir\u00e9 a unos cuantos siglos atr\u00e1s, a la historia del pueblo numantino que cay\u00f3 frente al poder\u00edo romano (habr\u00e1 que ver si podemos hablar de \u201cca\u00edda\u201d en su sentido estricto, porque finalmente es una ca\u00edda de la cual hicieron un elevamiento); podemos pensar c\u00f3mo, no sin coraje, el acto del pueblo produce una torsi\u00f3n a partir de lo mismo de lo que ellos mismos est\u00e1n hechos, que reconfigura la determinaci\u00f3n tr\u00e1gica de su destino \u2013transform\u00e1ndolos en victoriosos, aun en la muerte, cuando les hubiese correspondido la derrota.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Numancia era una ciudad celtib\u00e9rica que se destac\u00f3 por haber resistido durante 20 a\u00f1os el avance invasor de las huestes romanas. Tan incre\u00edble les resultaba a los romanos que un pueblo as\u00ed de vulgar e insignificante burlara su poder\u00edo que, finalmente, el Senado decide encomendarle la misi\u00f3n a uno de sus mejores generales, Escipi\u00f3n \u2013 quien, muy estrat\u00e9gicamente manda construir un cerco con el af\u00e1n de someter a la ciudad por hambruna y presi\u00f3n moral. No obstante, el pueblo resiste valientemente hasta su l\u00edmite, en el que ya extenuados, y agotadas las instancias de la palabra, los numantinos desesperanzados deber\u00e1n asumir su final. Ante el inminente futuro que les esperaba en manos de los conquistadores, indigno y de ultraje, ser\u00e1n las mujeres, curiosamente, quienes convencer\u00e1n al pueblo de morir antes que entregarse -s\u00f3lo queda atravesar el l\u00edmite y salvaguardar la dignidad.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, haciendo frente al horror y con lo m\u00e1s \u00edntimo que los constituye: la capacidad de resistencia, el amor por la libertad y su dignidad, destruyen todos los bienes materiales de la ciudad, consumen la carne de los pocos prisioneros, y se dan muerte unos a otros en una dolorosa matanza colectiva. Al ingresar a la ciudad Escipi\u00f3n, azorado, descubrir\u00e1 un escenario dantesco, una ciudad de muertos, en llamas, cubierta de sangre y pestilente; y no encontrar\u00e1 bot\u00edn alguno que exhibir en su glorioso desfile romano; s\u00f3lo los restos de la masacre. Inclusive, cuenta la historia que Escipi\u00f3n debi\u00f3 pagar con sus propios recursos los 7 denarios que correspond\u00edan a cada soldado romano.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Conseguir la victoria en la derrota \u2013 la f\u00f3rmula usa significantes del discurso b\u00e9lico; sabemos que para el psicoan\u00e1lisis no se trata de guerras, victorias o derrotas; sin embargo, es este el vocabulario que adviene en las versiones m\u00e1s crudas de la manifestaci\u00f3n de la pulsi\u00f3n de muerte. Freud mismo hablaba de conflicto, tensi\u00f3n, triunfo del yo sobre el supery\u00f3, la inatacabilidad del yo, el yo liberado y vasallo, etc. \u2013 un vocabulario de batalla, pero en el contexto del orden paterno bajo el ordenamiento de la l\u00f3gica del falo. La versi\u00f3n de la pulsi\u00f3n de muerte desde el fuera del sentido, en la perspectiva de un goce Otro, nos lleva a los cuerpos, al anudamiento entre la lengua y el cuerpo, a los afectos y las pasiones que hacen palpitar al sujeto.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 fuerzas extra\u00f1as habitan en el hombre que lo hacen funcionar en detrimento de su bienestar? \u00bfQu\u00e9 hay en esa divisi\u00f3n que le es constitutiva que lo lleva, m\u00e1s all\u00e1 de la desdicha, a la destrucci\u00f3n? El psicoan\u00e1lisis le otorga un valor constitutivo, efecto intr\u00ednseco del propio mecanismo humano de funcionamiento, una dial\u00e9ctica de un \u201ccontra s\u00ed mismo\u201d que a\u00f1ade un plus de sufrimiento a la existencia m\u00e1s all\u00e1 de los infortunios de la vida. La fatalidad del mecanismo reside en el punto en el que el sujeto resulta as\u00ed instrumento de su misma mortificaci\u00f3n, en una relaci\u00f3n de yugo al imperativo que lo orienta en contra de sus intereses vitales, y hallando una satisfacci\u00f3n inconsciente en su mal (tengamos presente que Freud ubicaba el masoquismo como un estatuto fundamental del sujeto).<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">En Lacan el supery\u00f3 encontrar\u00e1 su lugar con el nombre de goce. \u201cNada obliga a nadie a gozar, salvo el supery\u00f3. El supery\u00f3 es el imperativo del goce\u201d\u2075. \u00a1Goza! es el imperativo de la exigencia de goce, la faz cruel y despiadada del supery\u00f3, que comanda al sujeto a sufrir, en un empuje sin l\u00edmite, incontrolable, fuera de su voluntad.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si consideramos el odio, la c\u00f3lera, la indignaci\u00f3n, como efectos del quiebre del enlace entre el S1 y S2, que se imponen en el cuerpo comandando los actos de un sujeto minusv\u00e1lido respecto de los recursos del significante, como s\u00edntomas de resistencia al embate de la objetalizaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 posibilidad de salida de este circuito mort\u00edfero que le restituya al sujeto una condici\u00f3n de dignidad y validez? \u00bfHay alguna chance que la voluntad de goce sea interferida produciendo un giro en su destino?<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Miller habl\u00f3 de la salvaci\u00f3n por los deshechos, el rescate v\u00eda el asentamiento de una singularidad que alcance alguna realizaci\u00f3n a trav\u00e9s de alg\u00fan enlace con el Otro, \u201cla conquista, por parte del sujeto, de la dignidad de su s\u00edntoma\u201d \u2013 dice el argumento. En el Seminario 11 Lacan se\u00f1ala que finalmente la seguridad del sujeto se sostiene \u201cen su encuentro con la porquer\u00eda que le sirve de soporte, el objeto a, cuya presencia, puede decirse leg\u00edtimamente, es necesaria\u201d\u2076, la confrontaci\u00f3n con algo de lo que podr\u00edamos llamar el \u201crostro del destino\u201d, lo que no cambia, lo que se rechaza, el n\u00facleo del goce, su verdad.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Para concluir, plantear\u00eda la pregunta que Lacan sol\u00eda hacer en sus presentaciones de enfermos, \u00bfc\u00f3mo ve usted el futuro? Ray Kurzwell, uno de los inventores, cient\u00edficos y futur\u00f3logos estadounidenses m\u00e1s reconocidos, anuncia que la humanidad est\u00e1 en uno de los per\u00edodos de su historia m\u00e1s emocionantes, de m\u00e1xima transformaci\u00f3n. Predice que ser\u00e1 una era en la cual la naturaleza del hombre se ver\u00e1 enriquecida por la tecnolog\u00eda, alcanzando niveles de inteligencia jam\u00e1s concebidos, progreso material y longevidad, donde se desvanece la l\u00ednea entre la humanidad y la tecnolog\u00eda, en la que el alma y el chip se funden. Kurzwell vaticina el matrimonio entre la sensibilidad humana y la inteligencia artificial que alterar\u00e1 en sus bases la forma de vivir para mejorar la calidad de vida.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si consideramos todo esto a la luz de la pulsi\u00f3n de muerte (elidida en la cosmovisi\u00f3n del americano), no puedo evitar sentir un escalofr\u00edo que me recorre el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">Notas<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u00b9 Disponible en https:\/\/ix.enapol.org\/es\/argumento-2\/<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u00b2 LACAN, J., \u201cRadiofon\u00eda\u201d. Otros escritos. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2012, p. 436.<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u00b3 MILLER, J.-A., \u201cUna fantas\u00eda\u201d. Punto cenit, Buenos Aires: Diva, 2012, p. 41.<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u2074 Disponible en https:\/\/ix.enapol.org\/es\/argumento-2\/<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u2075 LACAN, J., El Seminario libro 11: Aun (1972-1973). Buenos Aires: Paid\u00f3s, 1987, p.11.<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u2076 Ibid., p. 266.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/278"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=278"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/278\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":279,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/278\/revisions\/279"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}