{"id":284,"date":"2021-09-11T20:31:44","date_gmt":"2021-09-11T23:31:44","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/ix\/?p=284"},"modified":"2021-09-11T20:31:44","modified_gmt":"2021-09-11T23:31:44","slug":"anatomia-del-odioamoramiento-gerardo-arenas-eol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/ix\/anatomia-del-odioamoramiento-gerardo-arenas-eol\/","title":{"rendered":"Anatom\u00eda del odioamoramiento &#8211; Gerardo Arenas (EOL)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p id=\"\" class=\"bold\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Gerardo Arenas<\/strong><br \/>EOL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Un 20 de marzo, igual que hoy, Lacan presenta ante la audiencia de su seminario un neologismo acu\u00f1ado por \u00e9l, hainamoration (odioamoramiento), con el fin de remplazar el bastardo t\u00e9rmino ambivalencia, de alcance apenas mayor que el de esa perogrullada consistente en decir que no hay amor sin odio. Adem\u00e1s, y sobre todo, lo introduce para poner el odio en su lugar, seg\u00fan dice.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Han pasado 46 a\u00f1os desde entonces, y es lamentable constatar que este neologismo lacaniano, a pesar de haber sido repetido hasta el hartazgo, casi no fue interrogado ni, menos a\u00fan, cuestionado. Para peor, se ha vuelto costumbre reducir el odioamoramiento al registro imaginario, asimil\u00e1ndolo a una suerte de consecuencia natural de la relaci\u00f3n especular, y a lo sumo se a\u00f1adi\u00f3 a esto la sofisticada falacia (o la falaz sofisticaci\u00f3n) de situar amor y odio en la cara \u00fanica de una banda de Moebius, como si con eso se hiciera algo de m\u00e1s valor que repetir la perogrullada antes referida.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Busquen en sus libros, en las bibliotecas, en la web, y ver\u00e1n cu\u00e1n pobre sigue siendo la elaboraci\u00f3n a este respecto.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, esa pobreza se cobr\u00f3 unas cuantas v\u00edctimas, tal como ocurre en el mundo, y la principal es un pasaje de RSI que debi\u00f3 ser sistem\u00e1ticamente ignorado para que el odioamoramiento pudiera conservarse como pieza de museo en la vitrina de un imaginario retorcido y unil\u00e1tero. En ese pasaje, Lacan dice que lo que explica por qu\u00e9 el amor es odioamoramiento es el nudo borromeo. Pero, por m\u00e1s \u00e9nfasis que \u00e9l ponga al decirlo, nadie lo escucha, ya que el nudo es cosa de tres, como ustedes saben, y eso no armoniza con el c\u00f3modo binario ambivalente y moebiano. Es m\u00e1s, Lacan subraya el hecho, constatable en todo lazo amoroso \u2013 incluido el transferencial \u2013, de que, a partir de cierto l\u00edmite, el amor se obstina (porque hay real en el asunto) en todo lo contrario del bienestar del otro, y aclara que por eso \u00e9l lo llam\u00f3 odioamoramiento.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Lean esa clase. Es la del 15 de abril de 1975. Hay real en el asunto, hay un l\u00edmite entre el amor y el odio, y nos necesarios los tres registros del nudo borromeo para entender el odioamoramiento, dice Lacan all\u00ed. Por lo tanto, no deber\u00edamos insistir en reducirlo a lo imaginario ni a una banda de Moebius.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Aunque hace ya un a\u00f1o que trabajo en la comisi\u00f3n cient\u00edfica del pr\u00f3ximo enapol, yo mismo pas\u00e9 por alto, una y otra vez, no esta referencia, pero s\u00ed sus implicancias. Repar\u00e9 en ellas hace poco, luego de escribir algo sobre los gestos de amor, y ello no se debi\u00f3 a una mera casualidad, ya que no cabe duda de que esos gestos marcan, precisamente, una notable discontinuidad entre el odio y el amor.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">En efecto, \u00bfqu\u00e9 es lo clave en un gesto de amor? Ante todo, debe inscribir un signo, en el sentido definido por Peirce. Por lo tanto, ser\u00e1 una escritura contingente con valor de signo que habr\u00e1 de representar algo para el partenaire. Su funci\u00f3n es crucial para poner fin a las peleas de pareja, en las cuales el amor suele transmutarse en odio y hasta en franca agresi\u00f3n mientras profundos cambios tienen lugar en el nivel de los goces. La exacerbaci\u00f3n del goce f\u00e1lico (que impera en las luchas por la raz\u00f3n y que reconocemos por su inagotable insistencia repetitiva), la inflaci\u00f3n del goce del sentido (modelado por el fantasma y enganchado a la identificaci\u00f3n imaginaria) y el propio goce pulsional que en la pelea puede hallar un incremento aut\u00f3nomo, todo eso conspira para reducir al m\u00ednimo el goce de la vida que alimenta al sinthome en general y al amor en especial. Dado que este \u00faltimo goce es el \u00fanico singular, no por azar toda pelea de pareja pone en juego la dignidad. Rec\u00edprocamente, un gesto ser\u00e1 gesto de amor s\u00f3lo si dignifica al partenaire: en esa voluntad de restaurar el lazo amenazado, debe reconocer esa dignidad sin comprometer la propia.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es, en este contexto, lo que el gesto de amor representa para el ser amado? \u00bfDe qu\u00e9 es signo el gesto de amor? De una dignificaci\u00f3n del lazo amoroso correlativa de la renuncia a aquellos goces cuyo incremento menoscaba el goce singular del sinthome. \u00bfAcaso no es la misma dignificaci\u00f3n que se espera de un an\u00e1lisis? Si estamos en lo cierto, esto significa que producir gestos de amor no es moco de pavo, ya que moviliza todo aquello que obstaculiza la cura. La renuncia a ciertos modos de gozar puede experimentarse como equivalente simb\u00f3lico de la castraci\u00f3n y por ello angustiar, de modo que la dificultad para realizar gestos de amor es heredera de la defensa ante la angustia de castraci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Entre el odio violento y el gesto de amor no hay continuidad ni contig\u00fcidad, aunque tampoco una gran distancia, sino m\u00e1s bien un delgado pero profundo abismo. Sortearlo no ser\u00eda gran cosa si no requiriera superar el v\u00e9rtigo de atravesar la peor de las angustias. Todo gesto de amor enuncia en acto una oferta al partenaire: Renuncio a los dem\u00e1s goces en beneficio del goce singular que me enlaza contigo. Por eso, los gestos de amor que hacemos y tambi\u00e9n los que omitimos nos definen con tanta precisi\u00f3n: unos y otros dicen nuestra singularidad.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan puente natural permite, pues, regresar desde el odio hasta el amor. Es necesario un gesto que inscriba el signo de la renuncia a ciertos goces. A la inversa, ning\u00fan puente natural lleva del amor al odio. Para que ello ocurra, es necesario que una profunda redistribuci\u00f3n tenga lugar en la econom\u00eda de los tres modos de gozar, esa econom\u00eda que Lacan describi\u00f3 apelando a su nudo borromeo en \u201cLa tercera\u201d. Por lo tanto, amor y odio no se reducen a lo imaginario ni ocupan el lado \u00fanico de una banda de Moebius. En el odioamoramiento, un corte marcado por la angustia y vinculado a la redistribuci\u00f3n de los goces establece el tr\u00e1nsito de una pasi\u00f3n a la otra. Ese paso involucra los tres modos de gozar y, en consecuencia, los tres registros.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Espero que este enapol sirva, entre otras cosas, para extraer las consecuencias del paso que Lacan dio al introducir, medio siglo atr\u00e1s, el problema del odioamoramiento. El corte que hoy introduje puede ser un punto de partida para explorar su anatom\u00eda.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=284"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":285,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284\/revisions\/285"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}