{"id":635,"date":"2021-09-14T19:10:32","date_gmt":"2021-09-14T22:10:32","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/ix\/?p=635"},"modified":"2021-09-14T19:10:32","modified_gmt":"2021-09-14T22:10:32","slug":"hablar-de-pasiones-susana-dicker-nel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/ix\/hablar-de-pasiones-susana-dicker-nel\/","title":{"rendered":"HABLAR DE PASIONES &#8211; Susana Dicker (NEL)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p class=\"bold\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Susana Dicker<\/strong> (NEL)<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Preguntarnos por esas tres pasiones-odio, c\u00f3lera e indignaci\u00f3n- es entrar en ese terreno que Lacan eligi\u00f3 separar de los afectos freudianos y, en particular, de esa versi\u00f3n del psicoan\u00e1lisis que mantuvo la confusi\u00f3n con las emociones. En ese sentido es oportuno recordar la afirmaci\u00f3n de \u00c9. Laurent: \u201cllamamos pasi\u00f3n a una articulaci\u00f3n del inconsciente con lo real del goce\u201d\u00b9, en tanto fantasma y pulsi\u00f3n est\u00e1n comprometidos en ella. \u201cUna soldadura entre el saber del inconsciente y el goce\u201d\u00b2, un lazo del inconsciente y lo real a trav\u00e9s del a en un cuerpo vivo.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Nuestra pr\u00e1ctica se orienta a lo m\u00e1s singular del goce del ser hablante. De all\u00ed que cuando pensamos en estas pasiones, expresiones de ese goce singular, nos topamos con la paradoja de que no son sin la afecci\u00f3n que el Otro produce en el parl\u00eatre. Ya sea desde el Otro de la civilizaci\u00f3n como desde el Otro del amor, dichas pasiones del parl\u00eatre no son sin las del Otro. Lacan lo plasm\u00f3 en esa dicotom\u00eda entre pasiones del ser, de la relaci\u00f3n con el Otro, de la alienaci\u00f3n, y pasiones del alma, pasiones del a. Cuando es as\u00ed \u00bfhablamos del Otro y del Uno? \u00bfO acordamos con el concepto de extimidad y aceptamos que el Otro es Otro dentro de m\u00ed mismo?<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">All\u00ed donde el ser hablante se defiende de la pulsi\u00f3n que lo habita, situ\u00e1ndola en el campo del Otro, haci\u00e9ndolo responsable de lo que le ocurre, tenemos la operaci\u00f3n del fantasma que encuentra su ocasi\u00f3n en un Otro habitado por un vac\u00edo donde es posible depositar la causa de la angustia, que no es sino el objeto de su fantasma. Pero podemos trazar un puente para no quedarnos atrapados en esta dicotom\u00eda en tanto la vida del parl\u00eatre incluye el lazo al Otro y, sin embargo, es responsable de su goce, que no hace lazo. Una cita de Lacan instala ese puente: \u201cTe amo, pero porque inexplicablemente amo en ti algo m\u00e1s que t\u00fa, el objeto a min\u00fascula, te mutilo\u201d\u00b3. Es pensar la pasi\u00f3n de la falta-en-ser a partir del a, y hacer lugar a los arreglos singulares de cada ser hablante. He aqu\u00ed lo que da al Otro su posici\u00f3n: se accede a \u00e9l por el lugar de un goce pero, en tanto el goce est\u00e1 prohibido, esa posici\u00f3n del Otro est\u00e1 construida no sin el aparato significante, lo que nos instala en el terreno de la demanda. Y si se demanda dar lo que no se tiene, ya no estamos en el orden del tener sino del ser, ser de goce.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Pensar la pasi\u00f3n como un lazo del inconsciente y lo real a trav\u00e9s del a en un cuerpo vivo no es sin la pulsi\u00f3n. Y si de ella Freud dec\u00eda que su fin es activo, aunque ella sea muda, podemos concluir que las pasiones son uno de sus modos de expresi\u00f3n. Germ\u00e1n Garc\u00eda lo dice en estos t\u00e9rminos: \u201cContra la tradici\u00f3n que identifica la pasi\u00f3n con lo patol\u00f3gico (\u2026) hay que decir, con el psicoan\u00e1lisis, que las pasiones hablan en la decisi\u00f3n de tomar la palabra y en las figuras que constituyen la dimensi\u00f3n sem\u00e1ntica del lenguaje, dimensi\u00f3n irreductible a la sintaxis\u201d\u2074.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Y esto es notable, en particular, en la c\u00f3lera y la indignaci\u00f3n. Mientras en el odio se trata de una temporalidad distinta, Lacan ubica la c\u00f3lera como irrupci\u00f3n de lo real. \u201cCuando en el plano del Otro, del significante, o sea siempre, m\u00e1s o menos, el de la fe, de la buena fe, no se juega el juego\u201d\u2075. Disrupci\u00f3n que quiebra la creencia en el Otro y conmueve la trama simb\u00f3lica que sosten\u00eda al sujeto.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfY de la indignaci\u00f3n? \u201cNo es la c\u00f3lera. (\u00c9sta) es un afecto y la indignaci\u00f3n es una posici\u00f3n subjetiva, la del que responde como sujeto en lo personal y en lo social al verse in-dignado, despojado de su dignidad subjetiva (\u2026) Manifestar la indignaci\u00f3n, pienso con Lacan, es negarse a ser reducido a lo innoble de un ser que tendr\u00eda que tragarse la verg\u00fcenza de vivir sin el valor dado por los significantes que lo identificar\u00edan en su dignidad subjetiva\u201d\u2076.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Podemos acordar o no con Gallano pero, como psicoanalistas no podemos desconocer la relaci\u00f3n entre la indignaci\u00f3n y la dignidad como \u00e9tica del deseo. La indignaci\u00f3n, pasi\u00f3n ligada a la abyecci\u00f3n, no es sin el objeto a como abyecto, desecho. Esto nos orienta en direcci\u00f3n a una pol\u00edtica del s\u00edntoma con su antecedente en Freud, quien crey\u00f3 en la dignidad de los desechos de la vida ps\u00edquica, los tom\u00f3 en serio. Oportunidad del sujeto de lograr su salvaci\u00f3n si hacemos lugar a la dignidad de su goce y apostamos a la dignidad del Sinthome.<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"r notes\">\u00b9 LAURENT, \u00c9: Los objetos de la pasi\u00f3n, Tres Haches, Bs As, 2004, p. 74.<\/p>\n<p class=\"r notes\">\u00b2 Ib\u00edd., p. 74.<\/p>\n<p class=\"r notes\">\u00b3 LACAN, J: Seminario 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis, Paid\u00f3s, Bs As, 1987, p. 276.<\/p>\n<p class=\"r notes\">\u2074 GARC\u00cdA, G: \u201cEl retorno de las pasiones\u201d. Disponible In: http:\/\/wapol.org\/ornicar\/articles\/grc0029.htm<\/p>\n<p class=\"r notes\">\u2075 LACAN, J: Seminario 10, La angustia, Paid\u00f3s, Bs As, 2006, p. 23.<\/p>\n<p class=\"r notes\">\u2076 GALLANO, C: \u201cGenocidio social\u2026\u201d. Disponible In: https:\/\/traficantes.net\/sites\/default\/files\/Impactos%20subetivos%20del%20actual%20genocidio%20social.pdf<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[91,81],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=635"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":636,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/635\/revisions\/636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}