{"id":668,"date":"2021-09-14T19:34:59","date_gmt":"2021-09-14T22:34:59","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/ix\/?p=668"},"modified":"2021-09-14T19:34:59","modified_gmt":"2021-09-14T22:34:59","slug":"el-desafio-de-la-colera-gustavo-a-zapata-machin-nel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/ix\/el-desafio-de-la-colera-gustavo-a-zapata-machin-nel\/","title":{"rendered":"EL DESAF\u00cdO DE LA C\u00d3LERA &#8211; Gustavo A. Zapata Mach\u00edn (NEL)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p class=\"bold\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Gustavo A. Zapata Mach\u00edn<\/strong> (NEL)<\/p>\n<p class=\"r i\" style=\"text-align: justify;\">\u201cExiste una raz\u00f3n particular por la que el alma no puede r\u00e1pidamente cambiar o detener sus pasiones, raz\u00f3n que me ha permitido escribir antes, en la definici\u00f3n de las pasiones, que son no solamente causadas, sino tambi\u00e9n sostenidas y fortalecidas por alg\u00fan movimiento particular de los esp\u00edritus. Esta raz\u00f3n es que casi todas las pasiones van acompa\u00f1adas de alguna emoci\u00f3n que se produce en el coraz\u00f3n, y por consiguiente, tambi\u00e9n en toda la sangre y los esp\u00edritus de suerte que, hasta que ha cesado esta emoci\u00f3n, permanecen presentes en nuestro pensamiento del mismo modo que persisten en \u00e9l los objetos sensibles mientras act\u00faan sobre los \u00f3rganos de nuestros sentidos. Y as\u00ed como el alma, al atender intensamente a alguna cosa, puede dejar de o\u00edr un peque\u00f1o ruido o de sentir un peque\u00f1o dolor, m\u00e1s no puede dejar igualmente de o\u00edr el trueno o de sentir el fuego que quema la mano, de la misma manera puede f\u00e1cilmente superar las peque\u00f1as pasiones, pero no puede dominar las m\u00e1s violentas y m\u00e1s fuertes mientras no se calma la emoci\u00f3n de la sangre y de los esp\u00edritus. Lo m\u00e1s que puede hacer la voluntad mientras esta emoci\u00f3n est\u00e9 en vigor, es no consentir en sus efectos y contener varios de los movimientos a que el cuerpo est\u00e1 dispuesto. Por ejemplo, si la c\u00f3lera hace levantar la mano para pegar, la voluntad puede generalmente contenerla; si el miedo incita a las gentes a huir, la voluntad puede detenerlas, y as\u00ed en otros casos.\u00b9<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">As\u00ed razona Ren\u00e9 Descartes en el siglo 17, en su Tratado de las pasiones del alma, el efecto que tienen las pasiones en la vida de las personas, su origen, su funci\u00f3n en la relaci\u00f3n que tienen consigo mismas, y el modo en el que modulan la experiencia de la vida afectiva. Incluso prescribe, especialmente con la c\u00f3lera, cu\u00e1l ser\u00eda la clave que dominar\u00eda su avasallante impacto en el alma: el uso de la voluntad comandada por la raz\u00f3n, prescripci\u00f3n que vamos a encontrar de nuevo hoy en la reflexi\u00f3n psicol\u00f3gica y filos\u00f3fica actual en torno a la c\u00f3lera.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">La elaboraci\u00f3n cl\u00e1sica en torno a las pasiones ha contado siempre entre sus protagonistas a la c\u00f3lera. La Il\u00edada, atribuida a Homero, es un canto a la c\u00f3lera y toda la filosof\u00eda griega la toca de un modo u otro como una pasi\u00f3n con dos caras: una cara ca\u00f3tica, destructiva, inmanejable, y otra cara con prop\u00f3sito, constructiva, manejable. Desde siempre se le ha asimilado a la locura, se le sit\u00faa incluso entre una de sus causas, y se le hace residir en el cuerpo, tanto su causa como sus manifestaciones.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">Por mucho tiempo se le tuvo como una pasi\u00f3n ligada a los dioses, primero en los que resid\u00edan en los panteones griego y romano, luego en el dios \u00fanico de las religiones monote\u00edstas, podemos incluso encontrarla como un rasgo caracter\u00edstico de las deidades de nuestras civilizaciones precolombinas, y en las mitolog\u00edas religiosas m\u00e1s complejas del lejano oriente. Si nos atenemos a la indicaci\u00f3n de Lacan en el seminario La angustia\u00b2 de que los dioses son un \u00edndice de lo Real, entonces tenemos una gu\u00eda de trabajo para examinar la c\u00f3lera.<\/p>\n<p class=\"r\" style=\"text-align: justify;\">En el argumento de nuestro IX ENAPOL queda consignado un aserto: la c\u00f3lera no ha recibido mucha atenci\u00f3n de parte los psicoanalistas, lo cual es cierto en parte, aunque tanto Freud como Lacan han dejado coordenadas precisas para orientarnos en la investigaci\u00f3n, pues la apuesta es a situar las relaciones de la c\u00f3lera con la pulsi\u00f3n, con el deseo, el goce, y establecer las condiciones de posibilidad de una cl\u00ednica que permita circunscribir sus relaciones con el odio, la indignaci\u00f3n y otras pasiones, y su especificidad, asumiendo radicalmente las consecuencias del corte que opera Freud con su invenci\u00f3n, con la gu\u00eda de la ense\u00f1anza de Lacan, en el modo de pensar y arregl\u00e1rnosla con eso que com\u00fanmente se llama la \u201cnaturaleza humana\u201d. Este es el verdadero desaf\u00edo para el psicoan\u00e1lisis de orientaci\u00f3n lacaniana, poder esclarecer algo en este campo, en una \u00e9poca marcada por el desorden en lo real agudizado por la respuesta siempre fallida que da esa alianza capitalismo+ciencia, y que deja al sujeto, de nuevo, a merced de los dioses.<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">Notas<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u00b9 DESCARTES, R. Tratado de las pasiones del alma. Recuperado en: https:\/\/bit.ly\/2NJSQOh<\/p>\n<p class=\"r notes\" style=\"text-align: justify;\">\u00b2 LACAN, J. El semin\u00e1rio, libro 10, La angustia.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[93,81],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/668"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=668"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":669,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/668\/revisions\/669"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/ix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}