{"id":66,"date":"2021-08-11T23:52:48","date_gmt":"2021-08-12T02:52:48","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=66"},"modified":"2021-08-15T19:37:30","modified_gmt":"2021-08-15T22:37:30","slug":"hablar-con-el-propio-sintoma-hablar-con-el-propio-cuerpo","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/portfolio-items\/hablar-con-el-propio-sintoma-hablar-con-el-propio-cuerpo\/","title":{"rendered":"Hablar con el propio s\u00edntoma, hablar con el propio cuerpo"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La elecci\u00f3n del t\u00edtulo del ENAPOL VI, \u00abHablar con el cuerpo\u00bb, indica una inquietud y corresponde a un hecho. Las palabras y los cuerpos se separan en la disposici\u00f3n actual del Otro de la civilizaci\u00f3n. El subt\u00edtulo, \u00abla crisis de las normas y la agitaci\u00f3n de lo real\u00bb, remite a una doble serie causal. Por un lado, a las normas les cuesta m\u00e1s lograr que los cuerpos entren en usos est\u00e1ndar mediante la inscripci\u00f3n forzada de los mismos, m\u00e1quina infernal en la cual el significante amo instala sus disciplinas de marcaci\u00f3n y de educaci\u00f3n. Los cuerpos son librados m\u00e1s bien a s\u00ed mismos, marc\u00e1ndoselos febrilmente con signos que no llegan a darles consistencia. Por otro lado, la agitaci\u00f3n de lo real puede leerse como una de las consecuencias de la \u00abascensi\u00f3n al cenit\u00bb del objeto\u00a0<i>a<\/i>. Poner la exigencia de goce en primer plano somete los cuerpos a una \u00abley de hierro\u00bb cuyas consecuencias hay que seguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cuerpos parecen ocuparse de s\u00ed mismos. Si algo parece apropiarse de ellos, es el lenguaje de la biolog\u00eda. Este opera sobre el cuerpo, lo recorta en sus mensajes propios, sus mensajes sin equ\u00edvoco, que no son los de la lengua. Produce cuerpos operados, terapeutizados, gen\u00e9ticamente terapeutizados o gen\u00e9ticamente modificados \u2013en poco tiempo todos seremos organismos gen\u00e9ticamente modificados\u2013, cosmetizados por la misma v\u00eda de esos recortes, real cuya efectividad fue subrayada por J.-A. Miller en su peque\u00f1o tratado de \u00abBiolog\u00eda lacaniana\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El psicoan\u00e1lisis capt\u00f3 el empalme entre las palabras y los cuerpos bajo un sesgo preciso, el del s\u00edntoma. A partir del espect\u00e1culo cl\u00ednico de Charcot, Freud extrajo el\u00a0<i>r\u00e9bus<\/i>\u00a0de la formaci\u00f3n del s\u00edntoma hist\u00e9rico. Lacan dice: \u00abFreud lleg\u00f3 en una \u00e9poca en la que capt\u00f3 que ya no quedaba m\u00e1s que el s\u00edntoma que interesaba a cada uno\u00bb, que todo lo que hab\u00eda sido sabidur\u00eda, modo de actuar, o incluso justamente representaci\u00f3n bajo una mirada divina, todo eso se alejaba; quedaba el s\u00edntoma en cuanto que interroga a cada uno en lo que viene a perturbar su cuerpo. Ese s\u00edntoma, en la medida en que es presencia del significante del Otro en uno mismo, es marcaci\u00f3n, corte. En ese lugar se produce el surgimiento traum\u00e1tico del goce. Freud, a partir del s\u00edntoma hist\u00e9rico, reconoce la v\u00eda en la cual se impone la perturbaci\u00f3n del cuerpo que, mediante las palabras, llega a reseccionar, a marcar las v\u00edas por las cuales adviene el goce. Lo que constituye el eje en torno al cual gira la organizaci\u00f3n del s\u00edntoma hist\u00e9rico, es el amor al padre. Es lo que mantiene a su cuerpo siempre a punto de deshacerse, es lo que de hecho\u00a0<i>lo manga\u00a0<\/i>[<i>le manche<\/i>],[1] seg\u00fan la expresi\u00f3n de Lacan. Eso es precisamente lo que en la \u00e9poca es puesto en tela de juicio. Por eso debemos concebir el s\u00edntoma no a partir de la creencia en el Nombre del Padre, sino a partir de la efectividad de la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica. Esa pr\u00e1ctica obtiene, mediante su manejo de la verdad, algo que roza lo real. Algo resuena en el cuerpo, a partir de lo simb\u00f3lico, y hace que el s\u00edntoma responda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que se nos plantear\u00e1 como cuesti\u00f3n es c\u00f3mo \u00abhablan los cuerpos\u00bb m\u00e1s all\u00e1 del s\u00edntoma hist\u00e9rico, que supone en el horizonte el amor al padre.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\" style=\"text-align: justify;\">El inconsciente y el s\u00edntoma hist\u00e9rico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el inconsciente, se trata de otra cosa que de la inconsciencia. El inconsciente freudiano no es el inconsciente autom\u00e1tico, no es el inconsciente de la inconsciencia, no depende de los automatismos inscritos sin que debamos tener de ellos una conciencia en el sentido cognitivo. \u00bfDe qu\u00e9 se trata en el inconsciente? Nos hacemos una idea mejor mediante lo que Lacan llama \u00abel formidable cuadro de la amnesia llamada de identidad\u00bb, en el cual el sujeto no sabe qui\u00e9n es, no puede responder en absoluto nada de lo que concierne a su identidad, a sus recuerdos, a su familia, de d\u00f3nde viene\u2026 pero por el contrario puede muy bien tener acceso a los saberes que ha aprendido: lenguas extranjeras, manejo de m\u00e1quinas complicadas\u2026 Y ese contraste entre sujeto de la enunciaci\u00f3n y todo lo que es del orden del enunciado \u2013de los enunciados posibles\u2013 plantea un problema mayor. Lacan propone en esos a\u00f1os que el inconsciente freudiano es cierta relaci\u00f3n entre palabras y escritura, que se nota a partir de la nueva escritura que \u00e9l propone en esos a\u00f1os, la de los nudos. Lo dice expl\u00edcitamente en la primera sesi\u00f3n del seminario que sigue al 23, el Seminario 24: \u00abIntento introducir algo que tiene mayor alcance que el inconsciente\u00bb.[2] Este no es el Lacan del retorno a Freud, es el Lacan del adi\u00f3s a Freud. Ya era hora, esper\u00f3 mucho tiempo, y Lacan mismo estaba apremiado por el tiempo: dice eso en 1977, le quedan cuatro a\u00f1os de vida. Propone algo que va \u00abm\u00e1s lejos que el inconsciente\u00bb. Ante todo, esto es una met\u00e1fora espacial, que se completa de inmediato con una pregunta acerca del tiempo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 en el an\u00e1lisis de los sue\u00f1os nos obligamos a atenernos a lo que sucedi\u00f3 la v\u00edspera?\u00bb. Para explicar el sue\u00f1o, sin duda hay que referirse a cosas que se remontan al \u00abtejido mismo del inconsciente\u00bb. Situar el inconsciente como tejido es tambi\u00e9n introducir lo que deja marca,[3] o sea, precisamente, la cuesti\u00f3n del trauma. En esos a\u00f1os, Lacan propone una serie de proposiciones nuevas en psicoan\u00e1lisis, y en estas la reformulaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de la histeria es crucial. Tras el seminario sobre Joyce, Lacan propone una serie de relecturas de los\u00a0<i>Estudios sobre la histeria<\/i>, pero del rev\u00e9s. Podemos seguir ese recorrido a lo largo de un a\u00f1o, un a\u00f1o de puntuaciones entre el 9 de marzo de 1976 y el 26 de febrero de 1977 (fecha de una conferencia en Bruselas sobre la histeria, justamente). Vamos a comenzar ese a\u00f1o con Lacan, por el desciframiento de lo que nos propone en el Seminario 23 acerca de la histeria. Por lo que s\u00e9, en el Seminario 23, no hay m\u00e1s que una referencia directa a la histeria, y tiene lugar a prop\u00f3sito de un saludo amistoso, de un empujoncito a una de sus amigas, H\u00e9l\u00e8ne Cixous. La encuentran en el cap\u00edtulo VII de la tercera parte del Seminario 23, que tiene el sorprendente t\u00edtulo de \u00abLa invenci\u00f3n de lo real\u00bb.[4] El cap\u00edtulo tiene un t\u00edtulo igualmente provocador: \u00abDe una falacia que es testimonio de lo real\u00bb,[5] siendo\u00a0<i>falacia<\/i>\u00a0un t\u00e9rmino antiguo como\u00a0<i>sinthome<\/i>, poco utilizado en la lengua [francesa] moderna. Lo que permaneci\u00f3 en la lengua contempor\u00e1nea es el adjetivo\u00a0<i>falaz<\/i>. Ese antiguo t\u00e9rmino femenino,\u00a0<i>falacia<\/i>, corresponde al nuevo lugar que Lacan da al falo: el falo es un semblante que es testimonio de lo real. Esto es muy diferente del modo en que el falo es representado en los\u00a0<i>Escritos<\/i>. En el texto que expone la posici\u00f3n cl\u00e1sica,\u00a0<i>Die Bedeutung des Phallus<\/i>, el falo estaba para ser testimonio de la significaci\u00f3n, incluso estaba para ser testimonio de todos los efectos de significaci\u00f3n. Ahora lo reencontramos como una falacia que es testimonio de lo real. Esta nueva posici\u00f3n del falo, fuera de la met\u00e1fora paterna, permite a Lacan retomar la cuesti\u00f3n de la histeria.\u00a0<i>Le Portrait de Dora<\/i>,[6] de H\u00e9l\u00e8ne Cixous, que se representaba en una peque\u00f1a sala, permite a Lacan decir que \u00aba algunos puede interesarles ir a ver c\u00f3mo est\u00e1 realizada. Est\u00e1 realizada de una forma real\u00bb. La cuesti\u00f3n de lo \u00abrealizado de una forma real\u00bb es extra\u00f1a, y Lacan se explica: \u00abQuiero decir que la realidad \u2013de las repeticiones, por ejemplo\u2013 es a fin de cuentas lo que ha dominado a los actores\u00bb. Est\u00e1 pues realizada de una forma tal que lo que domin\u00f3 a los actores no fue el texto sino la pragm\u00e1tica misma del decir. Eso ayuda a desprenderse de la idea de que el significante organiza un texto que organiza a los actores. All\u00ed son m\u00e1s bien los actores quienes realizan el texto. \u00abSe trata de la histeria\u00bb, subraya, en ese espect\u00e1culo. Se\u00f1ala que entre los actores la que no interpreta a Dora est\u00e1 muy inc\u00f3moda [<i>embarrass\u00e9e<\/i>]. \u00abNo muestra todas sus virtudes de hist\u00e9rica\u00bb. Hay que destacar el t\u00e9rmino\u00a0<i>virtudes<\/i>. El actor que interpreta a Freud est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s inc\u00f3modo, tiene un aspecto muy fastidiado, \u00abeso se ve en su rendimiento\u00bb. Lacan dice: \u00abTenemos all\u00ed la histeria [\u2026] que podr\u00eda llamar\u00a0<i>incompleta<\/i>. Quiero decir que la histeria siempre es dos, en fin, desde Freud. [Aqu\u00ed] se la ve de alguna manera reducida a un estado que podr\u00eda llamar material \u2013esta extra\u00f1a calificaci\u00f3n,\u00a0<i>estado material de la histeria<\/i>, es as\u00ed explicitada\u2013, y por eso no viene nada mal para lo que voy a explicarles. Falta all\u00ed ese elemento que se agreg\u00f3 desde hace alg\u00fan tiempo \u2013desde antes de Freud, a fin de cuentas\u2013, a saber, c\u00f3mo se la debe comprender a ella\u00bb. Con la comprensi\u00f3n, reencontramos nuestras referencias cl\u00e1sicas sobre la histeria. El s\u00edntoma hist\u00e9rico es por excelencia un s\u00edntoma que habla, que se dirige a alguien. Es portador de un sentido. Lo material, en el fondo, es el s\u00edntoma como tal, separado del sentido. Y Lacan encuentra que lo que la Dora de Cixous tiene de muy interesante, es que presenta la histeria sin el sentido. Lo cual hace que ya no la comprendamos. Eso es lo que considera importante. Lacan lo dice de una manera muy sorprendente: \u00abEsto produce algo muy sorprendente y muy instructivo. Es una especie de histeria r\u00edgida\u00bb. La histeria de Cixous presenta a Dora sin ning\u00fan aparato de sentido, una histeria sin su partenaire. Cuando Lacan dice que la histeria, incluso desde antes de Freud, \u00abes siempre dos\u00bb, designa de ese modo el hecho de que la hist\u00e9rica est\u00e1 acompa\u00f1ada por su interpretante, y eso comienza con Josef Breuer e incluso antes, con las terapias por hipnosis. En\u00a0<i>Histoire de l\u2019inconscient<\/i>, de Ellenberger,[7] puede verse el cat\u00e1logo de todo lo que, a fines de los a\u00f1os 1870, hab\u00eda comenzado a vibrar acerca del interpretante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender lo que Lacan quiere decir cuando dice \u00abhisteria r\u00edgida\u00bb, debemos remitirnos al seminario. En \u00e9l presenta una cadena borromea \u00abr\u00edgida\u00bb.[8] \u00bfPor qu\u00e9 es r\u00edgida, aparte del hecho de que se la figura mediante marcos rectangulares en vez de redondeles? Nada es \u00abr\u00edgido\u00bb excepto el hecho de que se sostiene sola, se sostiene unida, es decir que es un modo del sujeto en el que no hay necesidad de un redondel suplementario, el Nombre del Padre, y ese es todo el asunto. La histeria que Cixous presentaba, era una histeria sin ese interpretante que es el Nombre del Padre, es una histeria que se sostiene sola. Lacan no presenta ese estatus \u00abr\u00edgido\u00bb de la cadena solamente bajo la forma rectangular, sino tambi\u00e9n bajo la forma de la esfera armilar. Como reescritura de los\u00a0<i>Estudios sobre la histeria\u00a0<\/i>a partir de Joyce, esto es m\u00ednimo, pero esencial. Se pasa del sistema hablante al s\u00edntoma como escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final del seminario, en la \u00abNota paso a paso\u00bb que redact\u00f3 Jacques-Alain Miller encontramos esto: \u00abSi el nudo como soporte del sujeto se sostiene, no hay ninguna necesidad del Nombre del Padre: este es redundante. Si el nudo no se sostiene, el Nombre funciona como\u00a0<i>sinthome<\/i>. En el psicoan\u00e1lisis, es instrumento para resolver el goce por el sentido\u00bb.[9] Era lo que de entrada Lacan hab\u00eda escrito con la met\u00e1fora paterna. El Nombre del Padre permit\u00eda dar el valor f\u00e1lico al Deseo de la Madre. El instrumento, el Nombre, permit\u00eda pues dar a todo lo que se dice un valor f\u00e1lico. Esa met\u00e1fora ser\u00e1 generalizada por Lacan, con el goce que es lo que viene a inscribirse bajo la barra en la lengua, en el lugar del Otro, para ser metaforizado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">A<br \/>\n____<br \/>\nJ<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Nombre es instrumento para resolver el goce por medio del sentido, de la misma forma que en la met\u00e1fora paterna el Nombre resuelve el significado del deseo materno d\u00e1ndole la significaci\u00f3n del falo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es lo que se reformula en las mencionadas escrituras de la cadena r\u00edgida, que se sostiene sola. Es una cadena tal que hay una captaci\u00f3n del goce y del sentido sin necesidad de pasar por el Nombre del Padre, por el amor al padre, por la identificaci\u00f3n con el padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera clase de \u00abL\u2019Insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre\u00bb, el seminario siguiente, Lacan prosigue su b\u00fasqueda de un \u00abm\u00e1s all\u00e1 del inconsciente\u00bb.[10] Se atreve a traducir el\u00a0<i>Unbewusste<\/i>\u00a0freudiano, el inconsciente, por la\u00a0<i>Une-b\u00e9vue<\/i>\u00a0[Un-yerro], lo cual es en franc\u00e9s una homofon\u00eda, no una traducci\u00f3n. Pero esto est\u00e1 muy justificado, ya que el t\u00edtulo,\u00a0<i>L\u2019insu que sait<\/i>, es un magn\u00edfico juego de palabras acerca del inconsciente como ignorancia [<i>insu<\/i>],[11] una ignorancia que se sabe, que en alg\u00fan lado se sabe. Entre las expresiones nuevas de la lengua francesa, una expresi\u00f3n utilizada por un ciclista que se hab\u00eda dopado,\u00a0<i>\u00e0 l\u2019insu de mon plein gr\u00e9<\/i>\u00a0[a espaldas de mi total aprobaci\u00f3n], se torn\u00f3 famosa. Es muy instructiva en cuanto a la cuesti\u00f3n del saber. \u00bfQu\u00e9 es saber lo que sabemos?\u00a0<i>L\u2019insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre<\/i>[12] se preocupa por eso.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\" style=\"text-align: justify;\">S\u00edntoma e identificaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera clase de ese seminario Lacan plantea preguntas que se enlazan directamente con el cap\u00edtulo VII del Seminario 23. En la transcripci\u00f3n publicada por\u00a0<i>Ornicar?<\/i>\u00a0dice esto: \u00abLa identificaci\u00f3n es lo que se cristaliza en una identidad. [\u2026] Si bien not\u00e9 que hab\u00eda olvidado mi seminario sobre la\u00a0<i>Identifizierung<\/i>\u00a0de Freud, recuerdo muy bien que hay para Freud tres modos de identificaci\u00f3n, a saber, una identificaci\u00f3n para la cual reserva, no se sabe bien por qu\u00e9, la calificaci\u00f3n de amor, es la identificaci\u00f3n al padre [\u2026]\u00bb. Tras haberle dado una versi\u00f3n l\u00f3gica con la met\u00e1fora paterna, Lacan dice ahora que no se sabe bien por qu\u00e9 es as\u00ed. En lo que Freud llama\u00a0<i>padre,\u00a0<\/i>est\u00e1n todas las fantas\u00edas,\u00a0<i>T\u00f3tem y tab\u00fa<\/i>, las historias darwinianas, la prehistoria de todo lo que se quiera, y la creencia fundamental de Freud en el padre. Lacan se aparta de ella: \u00abuna identificaci\u00f3n para la cual reserva, no se sabe bien por qu\u00e9, la calificaci\u00f3n de amor, es la identificaci\u00f3n al padre; una identificaci\u00f3n hecha de participaci\u00f3n, que \u00e9l captura por medio de la identificaci\u00f3n hist\u00e9rica; y luego la que \u00e9l fabrica a partir de un rasgo que en otro tiempo traduje como rasgo unario\u00bb. La identificaci\u00f3n participativa implica un partenaire, es dos [<i>du deux<\/i>]. \u00c9l lo dice: la histeria era dos. Ese dos no es solamente el lazo entre la hist\u00e9rica y su interpretante, sino que tambi\u00e9n designa el hecho de que la hist\u00e9rica extrae un s\u00edntoma del otro del cual est\u00e1 enamorada. El ejemplo que Freud da en el cap\u00edtulo VII de\u00a0<i>Massenpsychologie<\/i>\u00a0es el de Dora que est\u00e1 af\u00f3nica, identific\u00e1ndose as\u00ed a lo que ella cree que es el goce del padre dedicado al cunnilingus de la Sra. K. La afon\u00eda pone en juego su boca misma dentro de esa participaci\u00f3n en el goce del padre. El padre es objeto de amor, pero ese amor implica una participaci\u00f3n en el goce. Luego llega la \u00faltima identificaci\u00f3n, aquella que antes de Lacan era total y absolutamente dejada de lado por el psicoan\u00e1lisis y considerada como la m\u00e1s banal. El ejemplo es: en un pensionado de jovencitas, una de ellas recibe una carta de su amante que la aflige; todo el mundo llora en el dormitorio esa noche, las jovencitas vibran entre s\u00ed, es la epidemia hist\u00e9rica. No conocen al amante, ni siquiera saben qui\u00e9n es, pero el dolor de su compa\u00f1era hace vibrar a todo el dormitorio. Lacan hace de esa \u00faltima identificaci\u00f3n, fundamento de la epidemia hist\u00e9rica, una clave. En cuanto a la segunda identificaci\u00f3n, Freud dice que se basa en \u00abun \u00fanico rasgo\u00bb de ese padre, y Lacan hace de eso la intuici\u00f3n freudiana fundamental acerca de la reducci\u00f3n de la identificaci\u00f3n al rasgo \u2013al cual da el valor fundamental del rasgo de escritura. El rasgo que acaba de aparecer en su\u00a0<i>Seminario 9<\/i>\u00a0reviste pues un peso totalmente especial. \u00c9l retoma, a partir de la segunda identificaci\u00f3n, la primera, y luego la tercera. Por otra parte, a partir de la tercera identificaci\u00f3n se pone a interrogar la segunda, diciendo que la participaci\u00f3n en el goce al cual Dora se identifica es un rasgo. Pondr\u00e1 pues en tela de juicio la primera identificaci\u00f3n con el padre para reconducirla a un rasgo del padre, ya no al padre de la horda ni a todo el f\u00e1rrago darwiniano-lamarckiano que en cierto momento fascinaba a Freud. Lo que Lacan retomar\u00e1 para elucidar la cuesti\u00f3n de la histeria es la identificaci\u00f3n. \u00c9l la retoma, no a partir de un mito, sino a partir de la experiencia del psicoan\u00e1lisis. Plantea la pregunta: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 nos identificamos al fin del an\u00e1lisis? \u00bfNos identificamos con nuestro inconsciente? Eso es lo que no creo\u00bb.[13] Dice que el inconsciente \u00absigue siendo el Otro\u00bb. Y agrega: \u00abNo creo que pueda darse un sentido al inconsciente [\u2026]\u00bb. Vemos que\u00a0<i>identificaci\u00f3n<\/i>\u00a0y\u00a0<i>dar sentido<\/i>\u00a0se aproximan. El fin del an\u00e1lisis produce una imposibilidad de identificarse con el propio inconsciente. En ese sentido, la identificaci\u00f3n con el s\u00edntoma es el reverso de la identificaci\u00f3n hist\u00e9rica. La identificaci\u00f3n hist\u00e9rica, es identificarse con el s\u00edntoma del otro, por participaci\u00f3n. A esa identificaci\u00f3n, Lacan opone la identificaci\u00f3n concebida a partir de los fen\u00f3menos del pase y del fin del an\u00e1lisis.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\" style=\"text-align: justify;\">Lo real del s\u00edntoma anal\u00edtico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de \u00abidentificarse con el propio s\u00edntoma\u00bb volver\u00e1 a interrogar la tensi\u00f3n entre s\u00edntoma hist\u00e9rico y s\u00edntoma anal\u00edtico. Complica la oposici\u00f3n entre identificaci\u00f3n hist\u00e9rica e identificaci\u00f3n a \u00absu s\u00edntoma\u00bb, pues dice: \u00abPropuse que el s\u00edntoma puede ser el partenaire sexual\u00bb. Es un tiempo segundo, con respecto a la cr\u00edtica de la identificaci\u00f3n hist\u00e9rica. No es una participaci\u00f3n en el s\u00edntoma del otro, es el propio, pero el propio puede ser el otro. Su s\u00edntoma, eso que es m\u00e1s de \u00abuno mismo\u00bb [<i>soi<\/i>] que hay, es de hecho el partenaire sexual. \u00c9l plantea entonces esta pregunta: \u00bfQu\u00e9 es \u00abconocer su s\u00edntoma\u00bb? \u00bfY cu\u00e1l es la diferencia entre conocer y saber? Decir\u00a0<i>El partenaire sexual es un s\u00edntoma<\/i>\u00a0quiere decir tambi\u00e9n que el partenaire sexual es lo que no conocemos, que no hay ning\u00fan conocimiento posible del partenaire sexual. Hay que tener bien presente la oposici\u00f3n conocer\/saber, y no olvidar que el s\u00edntoma est\u00e1 del lado del saber, lo cual justamente implica no conocer. \u00abPropuse que el s\u00edntoma puede ser el partenaire sexual. [\u2026] El s\u00edntoma, tomado en ese sentido, es lo que [\u2026] mejor conocemos. No tiene mucho alcance ese conocimiento, que debe tomarse en el sentido en el cual se ha propuesto que bastar\u00eda que un hombre se acostara con una mujer para que la conociese\u00bb.[14] Es la figura b\u00edblica: en la Biblia, conocer a una mujer quiere decir tener una relaci\u00f3n sexual con ella. \u00abComo, a pesar de que me es fuerzo en ello, es un hecho que no soy mujer, no s\u00e9 qu\u00e9 es lo que una mujer conoce de un hombre. Es muy posible que eso vaya muy lejos, pero no puede ir sin embargo hasta que la mujer cree al hombre\u00bb \u2013desarrollos complejos de un reverso de la met\u00e1fora de la creaci\u00f3n divina\u2013. \u00abIncluso cuando se trata de sus hijos\u00bb. Los hijos para una mujer siguen siendo un par\u00e1sito: \u00abSe trata all\u00ed de un parasitismo. En el \u00fatero de la mujer, el hijo es par\u00e1sito; todo lo indica, hasta el hecho de que la cosa pueden andar muy mal entre el par\u00e1sito y el vientre\u00bb. Esta observaci\u00f3n es muy \u00fatil para los paidopsiquiatras y los psiquiatras en cuanto al hecho de que todo embarazo tiene un costadito de negaci\u00f3n de embarazo. No hay conocimiento del embarazo. Siempre hay un punto en el que una mujer no sabe que est\u00e1 encinta. No s\u00f3lo est\u00e1n los casos graves que han sido la comidilla de la cr\u00f3nica judicial por una negaci\u00f3n radical de embarazo. Hay detalles muy precisos, muy delicados, que solo aparecen en un an\u00e1lisis, pero si se los toma en cuenta cabe decir en todos los casos que hay algo que no puede saberse, en el sentido de una transparencia de la conciencia ante s\u00ed misma. El saber puede ser ignorado [<i>insu<\/i>]; el conocimiento, no. Lacan le dice en ese texto. \u00abEntonces, \u00bfqu\u00e9 significa\u00a0<i>conocer<\/i>? Conocer el propio s\u00edntoma quiere decir saber hacer con, saber desembrollarlo, manipularlo\u00bb.[15] Es lo que hacemos con el partenaire sexual, llegamos m\u00e1s o menos a salir del embrollo con \u00e9l, a manipularlo. \u00abLo que el hombre sabe hacer con su imagen, corresponde en ciertos aspectos a esto y permite imaginar el modo en que salimos del embrollo con el s\u00edntoma\u00bb.[16]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan enuncia entonces que aqu\u00ed no se trata de saber como en una escritura simb\u00f3lica. Salimos del embrollo con el partenaire sexual como salimos del embrollo con la propia imagen. Siempre hay cierto narcisismo en la elecci\u00f3n del partenaire sexual, no en el nivel de la imagen sino en el nivel de la manipulaci\u00f3n que puede ejercerse sobre \u00e9l. El papel de lo imaginario como tal adquiere un valor absolutamente importante. Ya no estamos en la \u00e9poca de lo imaginario depreciado con respecto a lo simb\u00f3lico, es lo imaginario en cuanto que nos da coordenadas fundamentales para vivir en este mundo. Salimos del embrollo con la imagen, y eso es lo que nos permite m\u00e1s o menos desembrollarnos con el partenaire sexual. Se pone en continuidad lo imaginario con lo real. Como en la ciencia, que tambi\u00e9n necesita la dimensi\u00f3n de lo imaginario. Lo que lo prueba, nos dice Lacan, es su rodeo por la teor\u00eda de los modelos: \u00abLord Kelvin, por ejemplo, consideraba que la ciencia era algo en lo que funcionaba un modelo, permitiendo prever cu\u00e1les ser\u00edan los resultados del funcionamiento de lo real. [En la ciencia] se recurre pues a lo imaginario para hacerse una idea de lo real\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan avanza en su razonamiento dando a lo imaginario una consistencia equivalente a la de lo simb\u00f3lico. Se plantea pues la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 ser\u00eda la consistencia de lo real. \u00abMe di cuenta de que\u00a0<i>consistir<\/i>\u00a0significaba que hab\u00eda que hablar de cuerpo: que hay un cuerpo de lo imaginario, un cuerpo de lo simb\u00f3lico \u2013es la lengua\u2013 y un cuerpo de lo real, del cual no se sabe c\u00f3mo surge\u00bb.[17] El cuerpo de lo simb\u00f3lico, es la lengua, el conjunto de los equ\u00edvocos de la lengua. Lo imaginario es lo que nos permite desembrollarnos, el modelo. Pero el cuerpo de lo real, \u00bfqu\u00e9 puede ser? Para Lord Kelvin, eso es lo que la ciencia no quiere admitir. Tenemos un modelo, pero no sabemos qu\u00e9 es el cuerpo de lo real. Al respecto no hay m\u00e1s que hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\" style=\"text-align: justify;\">Lo mismo y el cuerpo de lo real<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan quiere definir el cuerpo de lo real a partir del psicoan\u00e1lisis. Introduce su desarrollo a partir de\u00a0<i>lo mismo<\/i>: \u00ab\u00bfC\u00f3mo designar de manera hom\u00f3loga las tres identificaciones distinguidas por Freud, la identificaci\u00f3n hist\u00e9rica, la identificaci\u00f3n llamada\u00a0<i>amorosa<\/i>\u00a0con el padre, y la identificaci\u00f3n que yo denominar\u00eda neutra, que no es ni una ni la otra, con un rasgo [\u2026] que llam\u00e9\u00a0<i>cualquiera<\/i>, con un rasgo que sea solamente lo mismo?\u00bb.[18] Para lo real, lo importante es \u00abque lo mismo sea lo mismo materialmente. La noci\u00f3n de materia es fundamental en cuanto que ella funda lo mismo\u00bb.[19] Se comprende por qu\u00e9 estaba tan contento por decir que H\u00e9l\u00e8ne Cixous presentaba una histeria \u00abmaterial\u00bb. Ella presentaba algo seg\u00fan la vertiente de un\u00a0<i>mismo<\/i>\u00a0que se repite fuera de sentido, que no necesita sentido, que est\u00e1 disjunto con respecto a este. En cambio, dice, el significante s\u00ed forma serie, siempre est\u00e1 en la oposici\u00f3n entre lo mismo y un otro, entre el S1 y el S2. Por el lado de la pormenorizaci\u00f3n, \u00abno hay m\u00e1s que una serie de otros, [unidades] entre las cuales un yerro [<i>une b\u00e9vue<\/i>] siempre es posible\u00bb. Por el contrario, lo real es la repetici\u00f3n material de lo mismo en cuanto que lo que se repite es el goce. En el nivel de lo simb\u00f3lico, hay \u00abunos\u00bb que forman serie, en la cual podemos equivocarnos. Decir que hay yerros significa que hay equ\u00edvocos. El inconsciente de Lacan est\u00e1 formado por los \u00abun-yerros\u00bb que son significantes 1 que siempre equivocan. En\u00a0<i>Die Bedeutung des Phallus,<\/i>\u00a0Lacan situaba el equ\u00edvoco a partir de la diferencia entre sentido y referencia seg\u00fan Frege. Ustedes pueden decir que Venus es el lucero matutino o el lucero vespertino, pero eso siempre remite a la misma Venus. Esas dos descripciones, esas dos significaciones son, ambas, signo de Venus. Venus es el planeta que est\u00e1 all\u00ed por m\u00e1s que en la lengua pueda decirse\u00a0<i>lucero matutino<\/i>\u00a0o\u00a0<i>lucero vespertino<\/i>. En el\u00a0<i>Seminario 23<\/i>, la \u00abfalacia que es testimonio de lo real\u00bb est\u00e1 mucho m\u00e1s del lado del signo. El falo ya no se sit\u00faa en los efectos de deslizamiento de la significaci\u00f3n. Ese deslizamiento viene a marcar un modo de goce que siempre sigue siendo el mismo y que puede ser nombrado en la lengua por \u00abunos\u00bb significantes mediante los cuales siempre podemos equivocarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consecuencia de esto es la presentaci\u00f3n del cuerpo del\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>, del ser vivo, sin pasar por la identificaci\u00f3n hist\u00e9rica que mezcla s\u00edntoma y sentido. El cuerpo del sujeto hist\u00e9rico es cizallado por el significante, ya que los s\u00edntomas hist\u00e9ricos se presentan bajo el modo de la p\u00e9rdida. El cuerpo cizallado es el cuerpo que pierde su brazo por la par\u00e1lisis hist\u00e9rica, el cuerpo que pierde su pierna, que pierde su voz. A ese cuerpo cizallado se opone el cuerpo t\u00f3rico agujereado. El cuerpo se presenta como agenciamiento de lo real, de lo simb\u00f3lico y de lo imaginario, en torno de uno o dos agujeros, y se sostiene solo. El cuerpo t\u00f3rico es una representaci\u00f3n del cuerpo del ser vivo m\u00e1s all\u00e1 del cuerpo hist\u00e9rico. Desde esta perspectiva, cabe pues distinguir el s\u00edntoma como acontecimiento de cuerpo y el s\u00edntoma hist\u00e9rico. Lacan lo dice del siguiente modo: \u00abLa diferencia entre la hist\u00e9rica y yo [\u2026] es que la hist\u00e9rica est\u00e1 sostenida en su forma de garrote [<i>trique<\/i>][20] por una armaz\u00f3n distinta de su consciente, que es su amor por su padre\u00bb.[21] Para lograr que el sujeto hist\u00e9rico se sostenga unido hay que agregar un Nombre del Padre. Eso es lo que ya no es necesario en la versi\u00f3n de la hist\u00e9rica llamada \u00abr\u00edgida\u00bb, al estilo de Cixous. \u00abFreud no ten\u00eda m\u00e1s que unas pocas ideas sobre lo que era el inconsciente, pero parece que [\u2026] puede deducirse que pensaba que se trataba de efectos de significante. [\u2026] No est\u00e1 c\u00f3modo, no se las arregla con el saber. Esa es su debilidad mental, de la que no me except\u00fao, pues tengo que v\u00e9rmelas con el mismo material que todo el mundo, con ese material que nos habita\u00bb.[22] Y aqu\u00ed \u00abmaterial\u00bb est\u00e1 enganchado con lo real del goce. Lacan propone aqu\u00ed un inconsciente que ya no est\u00e1 formado por efectos de significantes. Propone otra versi\u00f3n de un inconsciente que no est\u00e1 formado por efectos de significante sobre un cuerpo imaginario, sino un inconsciente formado por ese nudo entre lo imaginario, lo simb\u00f3lico y lo real. Incluye la instancia de lo real, que es la pura repetici\u00f3n de lo mismo, eso que Jacques-Alain Miller, en su \u00faltimo curso, aisl\u00f3 en la dimensi\u00f3n del Uno-solo que se repite.<\/p>\n<p class=\"Titulo2\" style=\"text-align: justify;\">Las tres consistencias y el acontecimiento de cuerpo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, Lacan dice en \u00abJoyce el s\u00edntoma\u00bb: \u00abDejemos el s\u00edntoma en lo que es: un acontecimiento de cuerpo, ligado a lo que: se lo tiene [\u2026]. As\u00ed pues, individuos que Arist\u00f3teles toma por cuerpos pueden no ser nada m\u00e1s que s\u00edntomas ellos mismos relativamente a otros cuerpos. Una mujer, por ejemplo, es s\u00edntoma de otro cuerpo\u00bb.[23] Esta frase define la posici\u00f3n femenina como el anti-\u00abs\u00edntoma hist\u00e9rico\u00bb. Esta definici\u00f3n de la posici\u00f3n femenina permite diferenciarla de la histeria. \u00abSi no se da el caso, una mujer queda s\u00edntoma llamado hist\u00e9rico, [o sea], parad\u00f3jicamente, que solo le interesa otro s\u00edntoma\u00bb.[24] Ese era en efecto el caso de Dora, quien no se interesaba m\u00e1s que en otro s\u00edntoma, el de su padre. Ella se identificaba con su padre, se hab\u00eda identificado con la impotencia de su padre estando af\u00f3nica. Lacan sigue precisando la oposici\u00f3n: El s\u00edntoma hist\u00e9rico est\u00e1 antes de la cuesti\u00f3n del s\u00edntoma como tal. El s\u00edntoma va a inscribirse sobre el cuerpo pese a ser tambi\u00e9n, llegado el caso, exterior al cuerpo. El s\u00edntoma est\u00e1 en el cuerpo. No es endops\u00edquico, est\u00e1 en el afuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Bruselas, Lacan comienza as\u00ed: \u00ab\u00bfD\u00f3nde fueron a parar las hist\u00e9ricas de anta\u00f1o, esas mujeres maravillosas, las Anna O., las Emmy von N.? Ellas no solo representaban cierto papel, un papel social seguro [\u2026]. \u00bfQu\u00e9 es lo que remplaza esos s\u00edntomas hist\u00e9ricos de antes? La histeria, \u00bfno se desplaz\u00f3 acaso en el campo social?\u00bb.[25] Y all\u00ed se pregunta: \u00ab\u00bfLa chifladura psicoanal\u00edtica no la habr\u00e1 remplazado?\u00bb. El psicoan\u00e1lisis, por cuanto, al proponer lo simb\u00f3lico, desmont\u00f3 los artificios del s\u00edntoma hist\u00e9rico pero tambi\u00e9n ocupa el lugar de este. Y observa esto: \u00abEl inconsciente se origina en el hecho de que la hist\u00e9rica no sabe lo que dice cuando sin duda dice algo por medio de las palabras que le faltan. El inconsciente es un sedimento de lenguaje\u00bb. Propone entonces un horizonte del psicoan\u00e1lisis que no es hist\u00e9rico, que es real como \u00abidea l\u00edmite\u00bb, la idea \u00abde lo que no tiene sentido\u00bb. Por eso Jacques-Alain Miller calific\u00f3 lo real como un sue\u00f1o de Lacan, una suerte de idea l\u00edmite, pero una idea l\u00edmite necesaria para contrabalancear una inclinaci\u00f3n del psicoan\u00e1lisis que es la inclinaci\u00f3n delirante del psicoan\u00e1lisis. La inclinaci\u00f3n de dar, en todo, \u00abuna preferencia [al] inconsciente\u00bb.[26] Por rozar, en esos a\u00f1os, algo de un real que para \u00e9l no es el real cient\u00edfico, que es el real de la sustancia gozante, \u00e9l considera tanto m\u00e1s urgente proteger el psicoan\u00e1lisis de su inclinaci\u00f3n delirante y de lo que \u00e9l denomina\u00a0<i>preferir el inconsciente en todo<\/i>. Da un ejemplo de esto en el mismo seminario:\u00a0<i>Le Verbier de l\u2019Homme aux loups<\/i>, un texto publicado por Nicolas Abraham y Maria Torok, psicoanalistas franceses neo-ferenczianos, si se quiere, que propusieron delirar con el Hombre de los Lobos persiguiendo todos los ecos de los significantes que atraviesan al Hombre de los Lobos, a trav\u00e9s de las homofon\u00edas y los equ\u00edvocos en todas las lenguas que el Hombre de los Lobos conoce: el ruso, el alem\u00e1n, el dialecto vien\u00e9s, etc. Denominan, a todas esas resonancias, un\u00a0<i>verbier<\/i>, entre\u00a0<i>verbiage<\/i>\u00a0[verborrea] y\u00a0<i>herbier<\/i>\u00a0[herbario]. Lacan considera que este objeto es estrictamente delirante. Y dice: \u00abYo no encuentro, [\u2026] a pesar de haber empujado las cosas en esa direcci\u00f3n, que ese libro y ese prefacio sean de muy buen tono. En el g\u00e9nero delirio, es un extremo, y me espanta sentirme m\u00e1s o menos responsable de haberle abierto las esclusas\u00bb.[27] Ante la abertura de las esclusas del significante, Lacan considera que lo \u00fanico que podr\u00eda impedir que el psicoan\u00e1lisis delirase es tener, si no una ciencia en s\u00ed, al menos la idea de un real. Lacan constata que puede tocar un tipo de real. Delimita un fuera de sentido que garantiza una detenci\u00f3n en la cadena, que permite no hacerse aspirar por el inconsciente. Lo \u00abmaterial\u00bb no es una representaci\u00f3n, ni representaciones de palabras, sino palabras en su materialidad. Son palabras en sus equ\u00edvocos fundamentales, el equ\u00edvoco de los Un-yerros que son lo \u00fanico que constituye una aproximaci\u00f3n a lo real. Si seguimos a Lacan, tendremos una chance de impedir que el psicoan\u00e1lisis delire, a condici\u00f3n de no preferir, en todo, una de esas consistencias. Es cuesti\u00f3n de sostener las tres juntas, de no preferir una en todo, de no hacer de una de ellas un todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ENAPOL VI ser\u00e1 la ocasi\u00f3n para desarrollar las consecuencias de los nuevos estatutos del s\u00edntoma y de la identificaci\u00f3n a trav\u00e9s de todo el campo psi. Una lista de esos aspectos fue realizada por Leonardo Grostiza: adem\u00e1s de la dimensi\u00f3n del psicoan\u00e1lisis puro, los temas m\u00e1s presentes en Am\u00e9rica son la violencia o agresividad, el consumo generalizado de drogas, los llamados trastornos de la alimentaci\u00f3n, los cambios de sexo en los cuerpos y la procreaci\u00f3n y sus efectos sobre las normas, la crisis de las normas familiares y de los c\u00f3digos civiles para dar cuenta de esto, y la pol\u00e9mica sobre la pertinencia del psicoan\u00e1lisis en el campo del autismo. La comisi\u00f3n organizadora, con Ricardo Seldes, ya trabaja para poner de relieve las respuestas que damos a esas diferentes cuestiones a trav\u00e9s de los trabajos de los participantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27 de setiembre de 2012<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Gerardo Arenas<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">El sustantivo\u00a0<i>manche<\/i>\u00a0(\u00abmango\u00bb) es aqu\u00ed declinado como verbo. [N. del T.]<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abL\u2019Insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre\u00bb, seminario del 16 de noviembre de 1976, en\u00a0<i>Ornicar?<\/i>, n\u00ba 12, p. 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Fait trou<\/i>. Literalmente: \u00abagujerea\u00bb. [N. del T.]<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.,\u00a0<i>El seminario, libro 23, El sinthome<\/i>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2006, p. 101.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>., p. 103.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El 26 de febrero de 1976<b>,\u00a0<\/b>en el Th\u00e9\u00e2tre d\u2019Orsay (Compa\u00f1\u00eda Renaud-Barrault), tuvo lugar el estreno mundial de Le Portrait de Dora, de<b>\u00a0<\/b>H\u00e9l\u00e8ne Cixous.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ellenberger, H.,\u00a0<i>\u00c0 la d\u00e9couverte de l&#8217;inconscient<\/i>, SIMEP, 1974 (reeditado bajo el t\u00edtulo de\u00a0<i>Histoire de l&#8217;inconscient<\/i>, Fayard, 2001).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.,\u00a0<i>El seminario, libro 23, El sinthome<\/i>,\u00a0<i>op. cit.<\/i>, pp. 105-105.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>., p. 234.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abL\u2019Insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre\u00bb, seminario del 16 de noviembre de 1976, en\u00a0<i>Ornicar?<\/i>, n\u00b0 12, p. 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n\u00a0<i>insu<\/i>\u00a0se usa casi exclusivamente en la locuci\u00f3n\u00a0<i>\u00e0 l\u2019insu<\/i>, que significa lo contrario de \u00aba sabiendas\u00bb, es decir, \u00aba espaldas\u00bb, pero en este contexto puede traducirse por \u00abno sabido\u00bb. Por otra parte, hay homofon\u00eda entre\u00a0<i>l\u2019insu que sait\u00a0<\/i>(\u00ablo no sabido que sabe\u00bb) y\u00a0<i>l\u2019insucc\u00e8s<\/i>\u00a0(\u00abel fracaso\u00bb). [N. del T.]<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hay homofon\u00eda entre\u00a0<i>l\u2019insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre<\/i>\u00a0(\u00ablo no sabido que sabe del Un-yerro se da alas a morra\u00bb) y\u00a0<i>l\u2019insucc\u00e8s de l\u2019Unbewusste c\u2019est l\u2019amour\u00a0<\/i>(\u00abel fracaso del Unbewusste es el amor\u00bb). [N. del T.]<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abL\u2019Insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre\u00bb, seminario del 16 de noviembre de 1976, en\u00a0<i>Ornicar?<\/i>, n\u00b0 12, p. 6.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>., p. 7.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>, p. 9.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abL\u2019Insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre\u00bb, seminario del 14 de diciembre de 1976, en\u00a0<i>Ornicar?<\/i>, n\u00ba 13, p. 10.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hay homofon\u00eda entre\u00a0<i>trique\u00a0<\/i>(\u00abgarrote\u00bb) y\u00a0<i>torique<\/i>\u00a0(\u00abt\u00f3rico\u00bb). [N. del T.]<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>., p. 13.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abL\u2019Insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre\u00bb, seminario del 11 de enero de 1977, en\u00a0<i>Ornicar?<\/i>, n\u00ba 14, p. 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.,\u00a0<i>Otros escritos<\/i>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p. 595.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan J., \u00abPropos sur l\u2019hyst\u00e9rie\u00bb, en\u00a0<i>Quarto<\/i>\u00a0n\u00b0 2, setiembre de 1981, p. 5.\u2013 La traducci\u00f3n es nuestra. [N. del T.]<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abL\u2019Insu que sait de l\u2019une-b\u00e9vue s\u2019aile \u00e0 mourre\u00bb, seminario del 14 de diciembre de 1976, en\u00a0<i>Ornicar?<\/i>, n\u00ba 13, p. 15.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ibid<\/i>., p. 8.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>\u00c9ric Laurent<\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":67,"menu_order":15,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[13],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/66"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/66\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":384,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/66\/revisions\/384"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=66"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=66"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=66"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}