{"id":1065,"date":"2021-08-18T19:29:54","date_gmt":"2021-08-18T22:29:54","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1065"},"modified":"2021-08-18T19:29:54","modified_gmt":"2021-08-18T22:29:54","slug":"ana-lucia-lutterbach-holck","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/ana-lucia-lutterbach-holck\/","title":{"rendered":"Ana L\u00facia Lutterbach Holck"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Participantes del grupo de la Secci\u00f3n EBP de Rio de Janeiro: Adriano Aguiar (miembro), Ana Cl\u00e1udia Jord\u00e3o, Ana Tereza Groisman (miembro), N\u00faria Malajovich, Renata Martinez, Rodrigo Lyra y Ana Lucia Lutterbach Holck (responsable).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TEMA: \u00abUrgencias del parl\u00eatre\u00bb se inserta en el argumento del eje 1 &#8211;\u00a0<b>M\u00e1s lejos del inconsciente, m\u00e1s cerca de los cuerpos<\/b>: c\u00f3mo el psicoan\u00e1lisis de orientaci\u00f3n lacaniana puede contribuir para la elucidaci\u00f3n de la cl\u00ednica actual cuando lo real se agita en los cuerpos, cuando los modos de corporificaci\u00f3n de los s\u00edntomas parecen escapar al desciframiento del inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El grupo de estudios, preparatorio para la conversaci\u00f3n del ENAPOL VI, parti\u00f3 de la investigaci\u00f3n de la Unidad de Investigaci\u00f3n, Practicas de la Letra, del Instituto de Cl\u00ednica Psicoanal\u00edtica del Rio de Janeiro (ICP). En esta unidad nos dedicamos actualmente al estudio sobre la escritura y lectura en la cl\u00ednica, tal como propone J.-A. Miller en su curso de Orientaci\u00f3n Lacaniana, especialmente en los cursos de 2006 y 2011 y en el texto de presentaci\u00f3n del tema del congreso de la NLS (2011), \u00abLeer un s\u00edntoma\u00bb[1].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Urgencias del \u00abparl\u00eatre\u00bb:<\/span><br \/>\nEl t\u00e9rmino \u00aburgencias subjetivas\u00bb, ya conocido por nosotros, fue ampliamente utilizado en el debate sobre los Centros de atenci\u00f3n. En las urgencias del \u00abparl\u00eatre\u00bb contamos con lo que se escribe y se lee en las secciones, adem\u00e1s del habla y de la escucha. Se considera, por lo tanto, no s\u00f3lo el significante portador de sentido sino tambi\u00e9n el significante sin sentido que se inscribe en el cuerpo como letra. Adem\u00e1s de su vertiente simb\u00f3lica que da sentido y mortifica el cuerpo, el significante en su vertiente de goce, letra que vivifica el cuerpo. Si el sujeto es aquel marcado por el significante que mortifica en cuerpo, el\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0es vivificado por el goce en el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese salto nos interroga sobre la posici\u00f3n del inconsciente y sobre lo real en la experiencia anal\u00edtica, tanto en la entrada como en el final de an\u00e1lisis, tanto para los practicantes como para los analizantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera lecci\u00f3n de su curso de 2006[2], Miller toma el \u00abPrefacio a la edici\u00f3n inglesa del Seminario 11\u00bb (1976)[3] y hace de \u00e9l una especie de herramienta para recorrer un camino de la \u00aburgencia\u00bb en los escritos de Lacan. Con este texto \u00e9l lee la \u00abProposici\u00f3n sobre el psicoanalista de la Escuela\u00bb (1967) y su antecedente, \u00abDel sujeto por fin cuestionado\u00bb (1966), adem\u00e1s de \u00abFunci\u00f3n y campo de la palabra y del lenguaje\u00bb[4] (1953). Al hacer este recorrido \u00e9l demuestra, al mismo tiempo, la actualidad tanto de los \u00faltimos como de los primeros escritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres puntos[5] son marcados sobre la urgencia: tratase de un pedido anterior al establecimiento del significante de la transferencia y puede despertar un analizante por venir. Deriva muchas veces de una ca\u00edda de las ficciones que sosten\u00edan al sujeto, un fallido en la \u00abverdad mentirosa\u00bb. Y, por fin, est\u00e1 presente la prisa y su efecto de precipitaci\u00f3n de la verdad \u00abque debe dar lugar a la mentira que ella comporta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como surge antes de la instalaci\u00f3n de la transferencia, deriva de un fallido producido por la emergencia de un real, de un\u00a0<i>traumatismo<\/i>, que hace agujero en las ficciones generadas por el sujeto. Por lo tanto, no estamos delante de las condiciones tradicionales para el trabajo de an\u00e1lisis, no hay ninguna rutina, no hay repetici\u00f3n significante, lo que se repite es la incidencia de lo real sobre el cuerpo, situaci\u00f3n en que la propia angustia ya es una defensa. Sin la instalaci\u00f3n previa del sujeto supuesto saber no hay eficacia de la interpretaci\u00f3n, por lo tanto la urgencia nos interroga sobre la operaci\u00f3n anal\u00edtica cuando la b\u00fasqueda de sentido a\u00fan no est\u00e1 puesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El fin y el comienzo:<\/span><br \/>\nEn este aspecto podemos verificar que hay un acercamiento entre la angustia que antecede la entrada en an\u00e1lisis y el final, cuando la transferencia ya no es dirigida a un analista. Encontramos ese acercamiento en un pasaje al final del Seminario sobre la \u00c9tica, donde Lacan describe el final de an\u00e1lisis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl t\u00e9rmino del an\u00e1lisis did\u00e1ctico, el sujeto debe alcanzar y conocer el campo y el nivel de la experiencia del desasosiego absoluto, a nivel del cual la angustia ya es una protecci\u00f3n, no Abwarten [espera], sino Erwartung [expectativa]. La angustia ya se despliega dejando perfilarse un peligro, mientras que no hay peligro a nivel de la experiencia \u00faltima de la\u00a0<i>Hiflosigkeit<\/i>\u00a0[desamparo]\u00bb.[6]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su curso \u00abel Ser y el Uno\u00bb, Miller nos dice que Lacan realiz\u00f3 una especie de forzamiento en relaci\u00f3n a los obst\u00e1culos encontrados por Freud al final del an\u00e1lisis. Primero proponiendo el final de an\u00e1lisis como fractura del fantasma, extracci\u00f3n del objeto y su efecto de destituci\u00f3n del sujeto y reducci\u00f3n del deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, como \u00e9l se expresa: \u00abnuestra experiencia lleva el analizante a confrontarse con el sin sentido de su goce. Se confronta con lo que resta m\u00e1s all\u00e1 de la ca\u00edda del objeto\u00a0<i>a<\/i>, con el Uno del goce y su pura reiteraci\u00f3n \u2013 el sinthoma\u00bb[7]. Un s\u00ednthoma que da lugar al sentido pero es definido como acontecimiento de cuerpo, un cuerpo que\u00a0<i>se<\/i>\u00a0goza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de su lectura del Seminario 23 de Lacan, El Sinthoma, Miller nos recuerda que la transferencia no es efecto del inconsciente, pero al contrario, es por la transferencia que el inconsciente se presentifica[8]: \u00ablos psicoanalistas forman parte del concepto de inconsciente, puesto que constituyen aquello a lo que \u00e9ste se dirige\u00bb[9]. El inconsciente transferencial ser\u00eda justo aquel que es instaurado por el sujeto supuesto saber y pone en funcionamiento un engranaje de un significante con otro y produce efecto de sentido. En el final de an\u00e1lisis es aislado un residuo del s\u00edntoma, ya no para ser descifrado o suprimido sino reducido. La constataci\u00f3n de que el Otro no existe en el final del an\u00e1lisis exige otro tratamiento, una manera de \u00absaber hacer\u00bb con lo que fracasa y que Lacan llamaba la \u00abno relaci\u00f3n sexual\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edntoma, diferente de las otras formaciones del inconsciente, no es una aparici\u00f3n puntual, como nos ense\u00f1a Miller[10], el s\u00edntoma tiene un sentido en juego y clama por interpretaci\u00f3n. Entretanto, desde Freud resta un residuo real que permanece sin sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso el inconsciente real ser\u00eda el inconsciente despu\u00e9s del atravesamiento del an\u00e1lisis, sin el sujeto supuesto saber: \u00abCuando el esp de un laps, o sea, puesto que no escribo sino en franc\u00e9s, el espacio de un lapsus, ya no tiene ning\u00fan alcance de sentido (o interpretaci\u00f3n), s\u00f3lo entonces uno est\u00e1 seguro de estar en el inconsciente\u00bb[11]. El inconsciente es exterior a la conexi\u00f3n significante que produce sentido y es homologo al traumatismo. Por lo tanto, la experiencia del final de an\u00e1lisis ser\u00eda una especie de rev\u00e9s de la urgencia. En tanto conclusi\u00f3n es \u00edndice de un l\u00edmite en el sentido resultante de cierto fracaso del s\u00edntoma. Y, en este caso, hay un pedido del sujeto que puede precipitar una entrada en an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Escrita y lectura:<\/span><br \/>\nEn el Seminario 20 (1972)[12] Lacan constata que hab\u00eda valorado el cuerpo mortificado por el significante y dejado de lado su dimensi\u00f3n de ser viviente, e indica que la incidencia del significante sobre el cuerpo no es s\u00f3lo mortificaci\u00f3n sino que produce goce, el cuerpo se define como aquello que goza. Tratase por lo tanto de un cuerpo vivo, sexuado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfNo es esto lo que supone propiamente la experiencia psicoanal\u00edtica?: la sustancia del cuerpo, a condici\u00f3n de que se defina s\u00f3lo por lo que se goza. Propiedad del cuerpo viviente sin duda, pero no sabemos qu\u00e9 es estar vivo a no ser por esto, que un cuerpo es algo que se goza. No se goza sino corporeiz\u00e1ndolo de manera significante\u00bb[13].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo del que se trata aqu\u00ed no se define por la imagen o por la forma, como el cuerpo del estadio del espejo. Decir substancia del cuerpo implica que \u00e9l goza de s\u00ed mismo, no el cuerpo que ser\u00eda el de la relaci\u00f3n sexual pero un cuerpo existente, donde el lenguaje produce un efecto de goce, en palabras de Miller, \u00abla repetici\u00f3n del Uno celebra una irrupci\u00f3n de goce inolvidable\u00bb[14].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del lado de las ficciones el sujeto se sostiene por el habla, pero del lado del goce del cuerpo es preciso tomar el lenguaje por la escritura. Una escrita pura, manejo de la letra, del rasgo, donde el significante opera cortado de la significaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata, por lo tanto, de escucha sino de lectura. Lo que se escucha son significaciones que evocan comprensi\u00f3n, donde hay siempre un goce implicado. La lectura es otra cosa, la lectura parte del significante y eventualmente puede hasta dar lugar a significaciones, se puede pasar de la escucha a la lectura, y para pasar de una a la otra es preciso pasar por lo escrito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas dos vertientes del s\u00edntoma nos sugieren operaciones anal\u00edticas distintas. La escucha del sentido y la lectura fuera del sentido: \u00abLa lectura, saber leer, consiste en mantener a distancia el sentido y la palabra que ella vehiculiza, a partir de la escritura como fuera de sentido, como letra, a partir de su materialidad. [&#8230;] la disciplina de la lectura apunta a la materialidad de la escritura, es decir, la letra mientras produce el acontecimiento de goce que determina la formaci\u00f3n de los s\u00edntomas\u00bb[15].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">S\u00edntoma e Sinthoma:<\/span><br \/>\nEl testimonio del pase, para Lacan, ser\u00eda la v\u00eda para intentar decir sobre esa experiencia. Miller punt\u00faa dos momentos del pase en la ense\u00f1anza de Lacan: la traves\u00eda del fantasma y el sinthoma. En un primer momento el pase era la revelaci\u00f3n de la verdad con consecuencias sobre lo real, la traves\u00eda del fantasma y la ca\u00edda del objeto\u00a0<i>a<\/i>. El fantasma, como significaci\u00f3n dada al goce mediante un escenario, a\u00fan cuando esa significaci\u00f3n es vaciada, el goce permanece. Con el sinthoma, la revelaci\u00f3n de la verdad puede tener una incidencia sobre lo real, pero lo real como tal sigue intocado, resta lo incurable que continua su repetici\u00f3n indiferente al esfuerzo de intentar domesticarlo o limitarlo. Lo verdadero imposible, como lo observa Miller, es lo real, por lo tanto, con el sinthoma no se trata de transgredir sino de poder fijar un cierto n\u00famero de puntos de imposible en una v\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la verdad mentirosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Fragmento de un testimonio:<\/span><br \/>\nTratase de un fragmento de sue\u00f1o en el testimonio de pase de Ram Mandil, AE de la Escola Brasileira de Psican\u00e1lise:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab[&#8230;] El hombre que surge en el sue\u00f1o, \u00e9l mismo un antiguo AE y que posee el mismo prenombre que el m\u00edo, habla sobre la transmisi\u00f3n del pase: \u00abdebes hacerlo como se transmite una parte de la Torah\u00bb. El nombre de esa parte de la Torah desaparece del sue\u00f1o y en su lugar surgen tres letra A\u2026 V\u2026 D. Despierto y me vino inmediatamente la palabra en hebreo: \u00abavdalah\u00bb. S\u00e9 solamente que esa palabra existe, pero no s\u00e9 qu\u00e9 significa. Voy directamente al Google y constato su significado: \u00abseparaci\u00f3n\u00bb. Tratase de una parte de la ceremonia jud\u00eda que separa los d\u00edas festivos de los d\u00edas comunes, o\u00a0<i>shabat\u00a0<\/i>de los otros d\u00edas de la semana. Percibo que \u00abavdalah\u00bb es menos la reducci\u00f3n de estas letras a un significado y m\u00e1s el nombre que les di a partir de su materialidad sonora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del analista escucho solamente la frase: \u00abhacer que las letras (les lettres, letras\/cartas) lleguen a su destino\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escucha de las letras A.V.D. podr\u00eda desencadenar sentidos infinitamente, tanto en franc\u00e9s, el idioma en que fue realizado en el an\u00e1lisis, (\u00abvue au de l\u00e1\u00bb; \u00abvide l\u00e1\u00bb etc) como en portugu\u00e9s (\u00ab\u00e1vida l\u00e1 [all\u00e1]\u00bb etc.). Entretanto, la lectura, su materialidad sonora, permiti\u00f3 hacer de estas letras un nombre, un sinthome que estanca el sentido, una fijaci\u00f3n de goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la urgencia previa a la transferencia, presento dos fragmentos clinicos que fueron debatidos en el grupo de estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) Primer fragmento, tra\u00eddo por Rodrigo Lyra:<br \/>\n\u00abJo\u00e3o, de 26 a\u00f1os, frecuentaba diariamente las \u00abcracol\u00e2ndias\u00bb de la ciudad de Rio de Janeiro, locales de consumo intenso de drogas, especialmente el crack. El uso compulsivo ya provocaba importantes da\u00f1os a la salud y una completa ruptura de v\u00ednculos familiares y sociales, que jam\u00e1s hab\u00edan sido s\u00f3lidos. A pesar de los encuentros regulares con el paciente y de su presencia asidua en el CAPS (Centro de Atenci\u00f3n Psicosocial), el goce en cuesti\u00f3n no se articulaba a ninguna ficci\u00f3n del saber: no hab\u00eda sentido, no hab\u00eda pregunta, no hab\u00eda historia. Relata entonces la predilecci\u00f3n por, en las cracol\u00e2ndias, aislarse en un rinc\u00f3n, mirando largamente a la escena de degradaci\u00f3n. La emergencia de ese objeto mirada, extra\u00edda con decisi\u00f3n por el analista, permiti\u00f3 la formulaci\u00f3n de un deseo de saber, que gir\u00f3 inicialmente m\u00e1s alrededor del objeto que alrededor de las drogas como cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objeto produjo un deseo de saber. Una intervenci\u00f3n que no apunta el apunta al sentido, pero apunta al objeto en juego, produjo cierto desplazamiento en su habla que le permiti\u00f3 introducir un poco de historia donde s\u00f3lo hab\u00eda descripci\u00f3n de su rutina en relaci\u00f3n a la droga.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no se trate de un caso de urgencia, nos ense\u00f1a c\u00f3mo perturbar la rutina de repetici\u00f3n de goce con una intervenci\u00f3n no apunta al sentido pero puede desencadenar el deseo de saber, desencadenar una entrada en el dispositivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) Segundo fragmento, tra\u00eddo por Ana Tereza Groisman:<br \/>\n\u00abUn muchacho busca tratamiento en b\u00fasqueda de una \u00abcura\u00bb, angustiado dice tener una \u00abman\u00eda\u00bb y desea librarse de ella. La man\u00eda de extraer protuberancias en la superficie del cuerpo le acompa\u00f1a \u00abdesde siempre\u00bb, y a pesar de las marcas que dejaba en el cuerpo, nunca le molest\u00f3, \u00absacando eso est\u00e1 todo perfecto\u00bb. Entretanto, a partir de un comentario de una amiga \u00abpsi\u00bb \u2013 \u00abeso es se\u00f1al de alg\u00fan desorden ps\u00edquico\u00bb \u2013 surge angustia y extra\u00f1amiento. Este extra\u00f1amiento se extiende, su cuerpo pasa a volverse un obst\u00e1culo, no le obedece. Su \u00abman\u00eda\u00bb de inicio no parece enlazarse con nada m\u00e1s, \u00abes solamente eso mismo, el resto est\u00e1 \u00f3ptimo\u00bb. \u00c9l describe en detalles todo el ritual de su man\u00eda, habla de lo que siente en el momento (excitaci\u00f3n, placer, alivio y enseguida culpa) pero no aparenta ser tocado por lo que dice, s\u00f3lo quiere curarse de este \u00abpeque\u00f1o desorden\u00bb, el resto permanece en perfecto orden.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, el comentario de una amiga \u00abpsi\u00bb incide sobre el sujeto y la man\u00eda que lo acompa\u00f1aba hacia a\u00f1os se vuelve extra\u00f1a, y la urgencia que adviene lo lleva a buscar un analista. Por el momento fueron solamente algunas sesiones, suficientes para constatar el cambio de estatuto de la man\u00eda para algo extra\u00f1o en el cuerpo. La apuesta de este tratamiento es que el pedido de que la \u00abman\u00eda\u00bb sea extirpada, como las protuberancias que \u00e9l saca del cuerpo, d\u00e9 lugar a la suposici\u00f3n de saber que le permitir\u00e1 hacer de la man\u00eda un s\u00edntoma con alg\u00fan sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la urgencia hay un encuentro con lo real, con lo traum\u00e1tico y la presencia del analista apunta a establecer all\u00ed un s\u00edntoma que interrogue el sujeto y abra la v\u00eda del sentido. Tratase, por lo tanto, de la instalaci\u00f3n de un\u00a0<i>s\u00edntoma<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final del an\u00e1lisis, despu\u00e9s de un recorrido en la b\u00fasqueda de sentido, el sujeto se confronta con el l\u00edmite de lo real y la invenci\u00f3n de un\u00a0<i>sinthoma<\/i>, punto de l\u00edmite pero tambi\u00e9n algo que permite al sujeto una manera de lidar con el Uno del goce sin sentido.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradu\u00e7\u00e3o: Anna Carolina Nogueira<br \/>\nRevis\u00e3o: Gabriela Salomom<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Bibliograf\u00eda b\u00e1sica<\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>LACAN,J. [1953]Fun\u00e7\u00e3o e campo da fala e da linguagem em psican\u00e1lise in\u00a0<i>Escritos<\/i>. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 1998<\/li>\n<li>LACAN,J. [1966]Do sujeito enfim em quest\u00e3o in\u00a0<i>Escritos<\/i>. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 1998 LACAN,J. Proposi\u00e7\u00e3o de 9 de outubro de 1967 sobre o psicanalista da Escola in\u00a0<i>Outros Escritos<\/i>. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 2003<\/li>\n<li>LACAN,J. [1972]Pref\u00e1cio \u00e0 edi\u00e7\u00e3o inglesa do Semin\u00e1rio 11 in\u00a0<i>Outros Escritos<\/i>. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 2003<\/li>\n<li>[1975-1976]O Semin\u00e1rio. O Sinthoma. Livro 23<\/li>\n<li>MILLER,J.-A. [1999]Elementos da biologia lacaniana.<\/li>\n<li>MILLER,J.-A. Perspectivas do Semin\u00e1rio 23 de Lacan. O Sinthoma. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 2010.<\/li>\n<li>MILLER,J.-A. [2012] O Real no s\u00e9culo XXI in Op\u00e7\u00e3o 63<\/li>\n<li>MILLER,J.-A. [2012]Conclus\u00e3o do PIPOL V no site do ENAPOL VI<\/li>\n<li>E. LAURENT. [2012] Falar com seu sintoma, falar com seu corpo no site do ENAPOL V<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER, J.-A. Lire un sympt\u00f4me. Mental n.26, 2011<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER,J.-A. Perspectivas do Semin\u00e1rio 23 de Lacan. O Sinthoma. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 2010. 15 de novembro de 2006<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN,J. [1972]Pref\u00e1cio \u00e0 edi\u00e7\u00e3o inglesa do Semin\u00e1rio 11 in\u00a0<i>Outros Escritos<\/i>. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 2003, p. 571<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN,J. [1953]Fun\u00e7\u00e3o e campo da fala e da linguagem em psican\u00e1lise in\u00a0<i>Escritos<\/i>. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 1998, p.242; citado por Miller na op,cit., p.20<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER,J.-A. Perspectivas do Semin\u00e1rio 23 de Lacan. O Sinthoma. Rio de Janeiro, Zahar Ed., 2010. 15 de novembro de 2006, p.19<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN, J. [1959-1960] El Seminario. Libro VII. La Etica del psicoan\u00e1lisis. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2007, p. 362<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER,J-A. Curso de Orienta\u00e7\u00e3o Lacaniana, El ser y el Uno. 30 de mar\u00e7o de 2011. In\u00e9dito<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>idem<\/i>, p. 14<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN,J. [1964]Posici\u00f3n del inconsciente en\u00a0<i>Escritos 2<\/i>. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Ed., 2008, p.793<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER,J-A. Lire un sympt\u00f4me. Mental n.26, 2011<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN, J. [1972] Prefacio a la edici\u00f3n inglesa del Seminario 11 in\u00a0<i>Otros Escritos<\/i>. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2012, p. 599<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN, J. (1972-1973\/1982) El Seminario. Livro 20<i>. A\u00fan.\u00a0<\/i>Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2008.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">idem, p. 32<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER,J-A. Curso de Orienta\u00e7\u00e3o Lacaniana, El ser y el Uno. Aula de 23 de mar\u00e7o de 2011. In\u00e9dito.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>idem<\/i><\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[162],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1065"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1065"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1065\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1066,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1065\/revisions\/1066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}