{"id":1088,"date":"2021-08-18T20:16:52","date_gmt":"2021-08-18T23:16:52","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1088"},"modified":"2021-08-18T20:16:52","modified_gmt":"2021-08-18T23:16:52","slug":"angela-fischer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/angela-fischer\/","title":{"rendered":"Angela Fischer"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">El error com\u00fan como defensa ante lo real<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl transexual no lo quiere en calidad de significante. En eso padece de un error, que es justamente el error com\u00fan. Su pasi\u00f3n, la del transexual, es la locura de querer librarse de ese error, el error com\u00fan que no se ve: que el significante es el goce y que el falo no es m\u00e1s que su significado [1] Lacan O peor p.33<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El psicoan\u00e1lisis sostiene lo imposible de la relaci\u00f3n sexual como lo real del psicoan\u00e1lisis; real que es del orden del traumatismo o, como Lacan lo denomin\u00f3, del\u00a0<i>troumatisme<\/i>, aludiendo al vac\u00edo de significaci\u00f3n proveniente del impacto de lo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n para poner a debate en esta conversaci\u00f3n, es el modo de abordar y asumir la sexualidad, enfrentar el deseo, el amor y el goce, y los efectos en el cuerpo que el discurso de g\u00e9nero sostiene.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n con el propio goce tanto para el sujeto masculino como el femenino, plantea siempre una relaci\u00f3n perturbada, nos dice Lacan, entre el ser hablante y su cuerpo. Lacan pasa este goce sexual a lo escrito, en el sentido que cada uno guarda una relaci\u00f3n particular con este goce y es con \u00e9ste con quien se hace de un partenaire; es eso justamente lo que hace barrera a la relaci\u00f3n \u00abdirecta\u00bb entre los sexos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dificultad reside en aceptar el significante que dar\u00e1 cuenta de la diferencia sexual anat\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa presencia o la ausencia de pene no es un dato natural, sino un dato significante y por esta raz\u00f3n la diferencia sexual anat\u00f3mica trae consecuencias a nivel de la l\u00f3gica de los goces y de la constituci\u00f3n del deseo de uno y de otro lado\u00bb [2]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Lacan se refiere a la\u00a0<i>mal-dici\u00f3n<\/i>\u00a0del sexo en\u00a0<i>Televisi\u00f3n<\/i>, no lo hace en los t\u00e9rminos de la etimolog\u00eda sino en t\u00e9rminos l\u00f3gicos, entendiendo\u00a0<i>mal-dici\u00f3n<\/i>\u00a0como lo imposible, y esta imposibilidad es que entre los sexos femenino y masculino no haya una proporci\u00f3n que permita una relaci\u00f3n. \u00abLo que tienen en com\u00fan la maldici\u00f3n y lo imposible es que los dos t\u00e9rminos designan algo que escapa al alcance del sujeto\u00bb. Es en el seminario 20,\u00a0<i>A\u00fan<\/i>, donde desarrolla esta falla fundamental de la estructura \u2014la no relaci\u00f3n sexual\u2014, a partir de las elaboraciones sobre la sexualidad femenina, sobre el goce femenino, porque no hay c\u00f3mo nombrar a la mujer sin que se la mal-diga, es decir que solo se la puede nombrar desde el lado masculino, del lado f\u00e1lico, por lo tanto, se la\u00a0<i>mal-dice<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sexuaci\u00f3n, para Lacan, se asume a partir del significante f\u00e1lico, es decir, depender\u00e1 de la manera como cada sujeto, independientemente de su sexo biol\u00f3gico, se ubique respecto de este significante; el sujeto elige, de una manera insondable, respecto del significante y del goce. Pero la cuesti\u00f3n crucial tiene que ver con lo estructural de lo femenino, por cuanto encarna lo real imposible de ser nombrado, se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 del sentido y del nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn efecto, la cl\u00ednica demuestra hasta qu\u00e9 punto las posiciones sexuadas son ambiguas y vacilantes en funci\u00f3n del compa\u00f1ero que est\u00e1 enfrente y en funci\u00f3n de la estructura. [3]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los sujetos, sea cual fuere su anatom\u00eda, est\u00e1n ubicados en el lado masculino, pero para la mujer las cosas se complican, hay un dualismo, que concierne a la pareja sexual y a los hijos. La mujer tiene distintos modos de abordar el falo, y all\u00ed reside todo el asunto. \u00abEl ser no-toda en la funci\u00f3n f\u00e1lica no quiere decir que no lo este del todo. No es verdad que no est\u00e9 del todo. Esta de lleno all\u00ed. Pero hay algo m\u00e1s\u00bb [4].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay para una mujer, siempre \u00abalgo m\u00e1s\u00bb, algo m\u00e1s all\u00e1 de ese lugar de objeto\u00a0<i>a<\/i>\u00a0por el que es tomada seg\u00fan el fantasma de su pareja, algo que aloja su ser femenino y a lo cual el hombre debe consentir. Ese algo m\u00e1s, Lacan propone escribirlo como L\/a.\u00bb Es la instancia a la que un hombre no puede apuntar en su fantasma; sin embargo, que \u00e9l tome en cuenta ese L\/a es lo mejor que puede hacer por amor por una mujer: aceptar que ella sea Otra, radicalmente extranjera para \u00e9l, heterog\u00e9nea al fantasma que sostiene su deseo de hombre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin lugar a dudas, el encuentro con la diferencia sexual anat\u00f3mica produce un efecto de subjetivaci\u00f3n particular para cada sujeto. Pero no se trata de tener o no tener pene, sino de que la mujer es no-toda f\u00e1lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hay Otro radical, lo propiamente\u00a0<i>hetero<\/i>\u00a0para ambos sexos, incluso, ese goce femenino que ni siquiera se inscribe en el significante, entonces no hay partenaire complementario. El inconsciente no sabe de lo femenino porque no est\u00e1 inscripto. Este impasse es el que a su vez permite las ficciones alrededor del partenaire.\u00a0<b>\u00ab<\/b>Lo real como imposibilidad de la relaci\u00f3n sexual, produce ficciones pseudo-sexuales, ed\u00edpicas, que sirven como instrumento para construir el fantasma y se alojan en un goce. El fantasma, al ser una significaci\u00f3n cristalizada, garantiza la estabilidad con la que se sostiene una realidad y es de esta manera que puede entenderse \u00ab<i>como mueca de lo real\u00bb. [5]<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que est\u00e1 impl\u00edcito en la noci\u00f3n de\u00a0<i>gender<\/i>\u00a0es la posibilidad de asignar una palabra amo a las diferentes variedades de goce, dejar de lado la diferencia del binario masculino y femenino y postular una pluralizaci\u00f3n bajo el significante\u00a0<i>g\u00e9nero<\/i>, con la aspiraci\u00f3n de encontrar a una identidad sexual \u00ablibremente determinada\u00bb, a salvo de las influencias culturales y sociales. Implica tambi\u00e9n, por tanto, \u00abcambiar de g\u00e9nero\u00bb, para librase del \u00ablastre\u00bb de lo real del goce del cuerpo, siempre m\u00e1s o menos ajeno, \u00e9xtimo, extra\u00f1o, innombrable. Precisamente, \u00e9ste es el campo del psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esfuerzos nominalistas de los estudios de g\u00e9nero por alcanzar la llamada identidad son vanos en el sentido de que la susodicha identidad no evita la divisi\u00f3n del sujeto frente al amor, el deseo y goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice Lacan, en el Seminario 18,\u00a0<i>De un discurso que no fuese semblante<\/i>: \u00abLa identidad de g\u00e9nero no es otra cosa que lo que acabo de expresar con estos t\u00e9rminos, el hombre y la mujer. Es claro que la cuesti\u00f3n de lo que surge all\u00ed precozmente solo se plantea a partir del hecho de que en la edad adulta el destino de los seres hablantes es repartirse entre hombres y mujeres .Para comprender el hincapi\u00e9 que se hace en estas cuestiones, en esta instancia debe percibirse que lo que define al hombre es su relaci\u00f3n con la mujer, e inversamente. Nada nos permite abstraer estas definiciones del hombre y la mujer de la totalidad de la experiencia hablante, incluso de las instituciones donde estas se expresan, por ejemplo, el matrimonio.\u00bb [6].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia hablante tiene que ver con las contingencias en relaci\u00f3n a su encuentro con el goce, y el Otro sexo m\u00e1s all\u00e1 de la anatom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPara el muchacho se trata en la adultez de hacer de hombre. Esto es lo que constituye la relaci\u00f3n con la otra parte. A la luz de esto, que constituye una relaci\u00f3n fundamental, debe interrogarse todo lo que el comportamiento del ni\u00f1o puede interpretarse como orientado por este hacer de hombre. Uno de los correlatos esenciales de este hacer de hombre es dar signos a la muchacha de que se lo es. Para decirlo todo, estamos ubicados de entrada en la dimensi\u00f3n del semblante.\u00bb[7]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ordena este juego de semblantes, es el falo, el semblante por excelencia tanto para los chicos como para la chicas \u00abPara los hombres, la muchacha es el falo, y es lo que los castra. Para las mujeres, el muchacho es la misma cosa, el falo, y esto es lo que las castra tambi\u00e9n porque ellas solo consiguen un pene, y que es fallido. Ni el muchacho ni la muchacha corren riesgo en primer lugar m\u00e1s que por los dramas que desencadenan, son el falo durante un momento.\u00bb [8]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, se aprecia que en muchos de los estudios culturales dedicados al g\u00e9nero, la problem\u00e1tica sexual tiende a diluirse en discursos que otorgan prioridad a los derechos individuales o a elaboraciones de \u00edndole social o cultural. Como se\u00f1ala M. Barros, el tratamiento de la cuesti\u00f3n sexual en t\u00e9rminos de relaciones de poder es, en realidad, un \u00abempuje a la desexualizaci\u00f3n del conflicto\u00bb. [9]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de algo que, a su propio modo, se plantean igualmente las teor\u00edas performativas de Judith Butler y Jean Copjec. Al respecto dice Butler: \u00abQuisiera sugerir que en todos los debates relacionados con la prioridad te\u00f3rica de la diferencia sexual sobre el g\u00e9nero, del g\u00e9nero sobre la sexualidad o de la sexualidad sobre el g\u00e9nero, subyace otro tipo de problema, que es el problema que plantea la diferencia sexual, a saber, la permanente dificultad de determinar d\u00f3nde empieza y donde termina lo biol\u00f3gico, lo ps\u00edquico, lo discursivo y lo social.\u00bb [10]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O, como dice J. Copjec: \u00ab\u00bfLas alternativas (entre) el sexo como sustancia\/el sexo como significaci\u00f3n, son las \u00fanicas posibles? De no ser as\u00ed \u00bfqu\u00e9 otra cosa puede ser el sexo? \u00bfO existe un modo diferente de concebir la divisi\u00f3n de los sujetos en dos sexos, que no responda a una heterosexualidad normativa? \u00bfLa identidad sexual se construye de la misma manera u opera en el mismo nivel que la identidad racial de clase; o la diferencia sexual difiere de estos otros tipos de diferencia?\u00bb. [11]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se observa, ambas autoras se preguntan por la cuesti\u00f3n real del sexo. Podemos se\u00f1alar, junto con M. Barros [12], que la faz real del sexo es lo que no entra en nuestros c\u00e1lculos y que el uso de la palabra \u00abg\u00e9nero\u00bb en lugar de \u00absexo\u00bb obedece a una l\u00f3gica represiva que pretende expulsar la diferencia de los sexos, la misma que nunca se presenta ante el sujeto sin angustia. \u00abLa posici\u00f3n subjetiva del &#8216;progresista&#8217; muestra cierto puritanismo larvado. El forzamiento de la palabra &#8216;g\u00e9nero&#8217; expulsa el cuerpo, y constituye el paradigma de un proceso de neutralizaci\u00f3n y desexualizaci\u00f3n del lenguaje. Se instaura entonces una ret\u00f3rica descafeinada que sustituye &#8216;negro&#8217; por &#8216;afroamericano&#8217; o impone leyes de cupos. Pero la diferencia suprimida retorna de la peor manera a trav\u00e9s de los fen\u00f3menos de violencia manifiesta o solapada\u00bb [13]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El debate b\u00e1sicamente se opone a la distribuci\u00f3n de masculino y femenino para los sujetos repartidos por el significante f\u00e1lico. Desde este \u00e1ngulo, como se\u00f1ala nuevamente M. Barros, \u00abcabe establecer una estrecha relaci\u00f3n entre sexuaci\u00f3n y castraci\u00f3n. (\u2026) Zizek advierte que lo verdaderamente promovido [tras la pluralidad sexual] es el unisexo. (\u2026) pero antes de recurrir al fetiche cultural de la dominaci\u00f3n masculina debemos considerar la perspectiva de la aspiraci\u00f3n al no-sexo, a un m\u00e1s ac\u00e1 de la sexuaci\u00f3n, a una expulsi\u00f3n m\u00e1s bien forclusiva de lo &#8216;sexuante'\u00bb. [14]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe la tendencia a sostener que sin represi\u00f3n no habr\u00eda dificultades en la sexualidad, ser\u00eda posible el encuentro entre los sexos, armon\u00eda en los goces, sin embargo \u00ab\u2026la funci\u00f3n de las palabras amo es tambi\u00e9n la de mortificar el goce. Cuando el S1 es reprimido, la mortificaci\u00f3n de goce-castraci\u00f3n, ya no opera .La consecuencia a nivel del cuerpo es decisiva .Ya no hay ning\u00fan l\u00edmite a la producci\u00f3n del objeto\u00a0<i>a<\/i>\u00a0plus de goce .Es la explotaci\u00f3n a muerte. Porque lo que est\u00e1 implicado no es solamente el tener sino tambi\u00e9n el ser. El sujeto, al no estar identificado a ning\u00fan amo en particular, est\u00e1 mucho m\u00e1s liberado a la f\u00e9rula del amo absoluto\u00bb. [15] Como se\u00f1ala Barros: \u00ab[hay ideales que rigen nuestra \u00e9poca] y son muy fuertes . Podemos mencionar, entre otros, el ideal del derecho de la felicidad, el de la igualdad de los g\u00e9neros, el del derecho a la autodeterminaci\u00f3n de los sujetos. Estos ideales pueden constituir la condici\u00f3n para la represi\u00f3n de lo sexual, a\u00fan m\u00e1s eficazmente que los de la tradici\u00f3n\u00bb. [16]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es a la exigencia de los discursos de g\u00e9nero: atrapar con estos significantes los modos de goce de goce de los sujetos \u00abnormalizando\u00bb sus elecciones, como, por ejemplo, con el llamado \u00abfalo l\u00e9sbico\u00bb (Andriotti\u00bbMetamorfosis) [17]. Lo que se obtiene es dejar de lado el cuerpo como sexuado, aspirando a suprimir de ese modo el malestar del cuerpo y del goce en el\u00a0<i>hablanteser<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una sujeto que se declara lesbiana por encontrar \u00abasqueroso\u00bb el pene, hecho que, seg\u00fan considera, es el \u00fanico impedimento que encuentra para tener una relaci\u00f3n con un hombre, \u2014lo que no le impidi\u00f3 tener sus primeras experiencias sexuales con muchachos\u2014, encuentra que su rechazo se debe al temor de repetir el lugar pasivo que su madre tiene en relaci\u00f3n a su padre. La elecci\u00f3n lesbiana cierra esta cuesti\u00f3n, pero no consigue obtener placer del cuerpo femenino y eso precisamente constituye el motivo de la consulta. Seg\u00fan G. Morel: \u00abEl hecho de que haya dos inscripciones respecto a la significaci\u00f3n f\u00e1lica, no contradice la posibilidad de que un sujeto mantenga una posici\u00f3n ambigua en el caso de la neurosis, o bien que se invente una sexuacio\u0301n in\u00e9dita y fuera de la norma, en el caso de la psicosis\u00bb.[18]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En julio de este a\u00f1o CNN propal\u00f3 la historia de un transexual peruano que despu\u00e9s de vivir como mujer por m\u00e1s de 28 meses, con reconocimiento legal y matrimonio, ahora solicita a las autoridades que le devuelvan legalmente el nombre y sexo con el que naci\u00f3. Dice que al escuchar el mensaje de la Biblia cay\u00f3 desmayado y al despertar no se reconoci\u00f3 como mujer. Ha pasado por una serie de cirug\u00edas previamente autorizadas por m\u00e9dicos y psic\u00f3logos para volver a tener aspecto masculino, y solo le falta el reconocimiento legal. Es ahora un pastor que predica la palabra de Dios y quiere salvar a los homosexuales y lesbianas que han ca\u00eddo en el pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la psicosis, a falta del Nombre del Padre, la identificaci\u00f3n del sujeto a \u00abLa mujer\u00bb, anuda lo Simb\u00f3lico y lo Imaginario, pero lo Real queda suelto. La demanda de correcci\u00f3n quir\u00fargica busca anudar lo Real con los otros dos. Como plantea C. Millot, el s\u00edntoma transexual funciona como un intento de paliar la ausencia del significante del Nombre del Padre, en tanto que el transexual tiende a encarnar a La Mujer toda entera, precisamente la que Lacan dice que no existe. [19].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la presentaci\u00f3n del tema del pr\u00f3ximo Congreso de la AMP, dice Miller: \u00abLo real inventado por Lacan no es lo real de la ciencia. Es un real azaroso, contingente, en tanto que le falta la ley natural de la relaci\u00f3n entre los sexos. Es un agujero en el saber incluido en lo real. Lacan ha utilizado el lenguaje matem\u00e1tico que es lo m\u00e1s favorable a la ciencia. En las f\u00f3rmulas de la sexuacion, por ejemplo, ha tratado de captar los callejones sin salida de la sexualidad en una trama de l\u00f3gica matem\u00e1tica(\u2026) . [Pero] Eso es una construcci\u00f3n secundaria que interviene despu\u00e9s del choque inicial del cuerpo con l<i>alengua<\/i>, que constituye un real sin ley, sin regla l\u00f3gica. La l\u00f3gica se introduce solamente despu\u00e9s, con la elucubraci\u00f3n, el fantasma, el sujeto supuesto saber y el psicoan\u00e1lisis\u00bb. [20]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se expresa Helene de Cixous: \u00abPredecir qu\u00e9 suceder\u00e1 con la diferencia sexual dentro de un tiempo otro (\u00bfdos o trescientos a\u00f1os?) es imposible. Pero no hay que enga\u00f1arse\u2026.no se puede seguir hablando de la mujer y del hombre sin quedar atrapados en la tramoya de un escenario ideol\u00f3gico en el que la multiplicaci\u00f3n de representaciones, im\u00e1genes, reflejos, mitos, identificaciones, transforma, deforma altera sin cesar el imaginario de cada cual y, de antemano hace caduca toda conceptualizaci\u00f3n\u00bb. [21]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La deriva sexual de este siglo es tomada por el discurso del g\u00e9nero as\u00ed como por la tecnolog\u00eda cient\u00edfica, que sostiene una diversidad sexuada basada en la gen\u00e9tica y\/o en la anatom\u00eda tratando de producir un sujeto univerzalizable. No podemos desconocer el debate que est\u00e1 en los discursos de g\u00e9nero, de los cambios en el orden simb\u00f3lico, m\u00e1s all\u00e1 de lo que escuchamos en nuestra practica anal\u00edtica, donde los sujetos homosexuales de alguna manera se adscriben a estos postulados que dejan de lado la divisi\u00f3n que produce el encuentro con el deseo, el goce y el Otro sexo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agrega Miller en la presentaci\u00f3n del tema de nuestro pr\u00f3ximo Congreso, del 2014: \u00abPero en el siglo XXI, se trata para el psicoan\u00e1lisis de explorar otra dimensi\u00f3n: la de defensa contra lo real sin ley y sin sentido. Lacan indica esa direcci\u00f3n con su noci\u00f3n de lo real tal como lo hace Freud con el concepto m\u00edtico de la pulsi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay saber en lo real. Hay una constancia en esta variabilidad misma que indica que no hay un saber prescripto en lo real y que la contingencia decide el modo de goce del sujeto. [22]. El real de la no relaci\u00f3n sexual, de la incompatibilidad de los sexos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La orientaci\u00f3n del psicoan\u00e1lisis, es una demostraci\u00f3n de lo imposible por la contingencia, una apuesta del acto anal\u00edtico que, v\u00eda la transferencia, pueda poner al trabajo en un analizante las salidas sintom\u00e1ticas frente a su encuentro singular con el \u00aberror com\u00fan\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Bibliograf\u00eda<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, Jacques, Seminario 19. O peor, Editorial Paid\u00f3s, 2012, p.17<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barros, Marcelo .La condici\u00f3n Femenina. Editorial Grama, 2011. p 58<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barros Marcelo .\u00d3p. Cit p 77.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan Jacques. Seminario 20 Aun. Editorial Paid\u00f3s 1981, p.90<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan Jacques. Otros Escritos. Editorial Paid\u00f3s 2012 Televisi\u00f3n p 538,<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan Jacques. Seminario 18 De un discurso que no fuera de semblante. Editorial Paid\u00f3s .2012. p 33<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00cddem p 33<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00cddem p.34<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barros. Marcelo .Psicopatolog\u00eda: cl\u00ednica y \u00c9tica. Fabi\u00e1n Schejtman (compilador) Editorial Grama.2013 p.253<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Butler Judith, Deshacer el g\u00e9nero, Editorial Paidos.2006. p 262.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Copjec Jean .Imaginemos que la mujer no existe. Fondo de cultura Economica.2006<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barros. Marcelo, \u00d3p. Cit. P 252.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ib\u00eddem .p 257.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ib\u00eddem. p 258<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Aflalo Agnes .El Orden simb\u00f3lico en el siglo XXI. Volumen de VIII Congreso de la AMP. Editorial Grama .2012. p 270<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barros. Marcelo. \u00d3p. Cit.p.250.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Andreotti ,Rosi. Metamorfosis. Ediciones Akal. 2002. p<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Morel.Genevieve. Ambiguedades sexuales \u2013 Situaci\u00f3n y Psicosis. Ed manantial. P<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Millot .Catherine. Ensayo sobre transexualismo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller. Jacques Alain. El Orden simb\u00f3lico en el siglo XXI. Volumen de VIII Congreso de la AMP. Editorial Grama .2012. 435<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cixous de Helene La risa de Medusa . Editorial p 19.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller Jacques Alain. Op cit .p 435<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[166],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1088"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1089,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088\/revisions\/1089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}