{"id":1101,"date":"2021-08-18T20:26:18","date_gmt":"2021-08-18T23:26:18","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1101"},"modified":"2021-08-18T20:26:18","modified_gmt":"2021-08-18T23:26:18","slug":"clara-holguin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/clara-holguin\/","title":{"rendered":"Clara Holgu\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Integrantes:<\/b>\u00a0Mar\u00eda Cristina Giraldo, Isolda \u00c1lvarez, Raquel Cors, Mar\u00eda Victoria Clavijo.<\/p>\n<p class=\"Titulo3\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Una cosm\u00e9tica sin barrera, m\u00e1s all\u00e1 de la piel<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">A modo de introducci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre, a lo largo de la civilizaci\u00f3n, ha intervenido su cuerpo: pintarlo, maquillarlo, tatuarlo, insertarle objetos, agujerearlo son algunas de las maneras que ha encontrado para arregl\u00e1rselas con \u00e9l. Los tiempos cambian y con ellos los artificios usados. Al tiempo que lo anormal hoy es banalizado y est\u00e1 de moda, el discurso de la ciencia, acompa\u00f1ado del discurso capitalista, impone un nuevo paradigma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la cosm\u00e9tica tradicional, con todas sus variaciones, destaca el poder cautivante del cuerpo en su bella forma y armon\u00eda (kosmos), con el movimiento que promueven la ciencia y el capitalismo se nos revela el reverso del kosmos, pues pone en juego la decadencia de la funci\u00f3n borromea del padre y acent\u00faa la inexistencia del Otro. Esta, con su tendencia a lo ilimitado, hace emerger lo \u00abinmundo\u00bb, que no es lo sucio sino lo que es \u00absin mundo\u00bb.[1]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No siendo suficiente con arreglar, mejorar, tapar y ordenar los agujeros del cuerpo para poner un orden y embellecer, es decir, para dar forma, se promueve la transformaci\u00f3n del cuerpo. Se insertan pedazos y extensiones, hasta la de-formaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L&#8217;Or\u00e9al[2] toma la forma de nip-tuck,[3] corte-pliegue, para posibilitar \u00abtransformaciones\u00a0<i>pr\u00eat-\u00e0-porter<\/i>\u00a0y seleccionar los mejores cuerpos y \u00f3rganos\u00bb[4], modificando lo que no sirve, el desecho. Busca la fabricaci\u00f3n de un yo ideal, sin los referentes cl\u00e1sicos del Ideal y el Nombre del padre. Un cuerpo listo para usar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Corporificaci\u00f3n del significante<\/span><br \/>\nArregl\u00e1rselas con la vida es lo que el\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0ha hecho desde siempre, siendo su cuerpo la sede. \u00bfC\u00f3mo hace un sujeto para tener un cuerpo o incluso para prescindir de \u00e9l? Esta pregunta que orienta la investigaci\u00f3n, nos permite abordar en la ense\u00f1anza de Lacan, c\u00f3mo el cuerpo es afectado por el discurso moderno de la ciencia y del mercado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre el significante y el cuerpo, nos coloca frente a la idea de que su estatuto no compete al ser sino al tener: \u00abuno tiene su cuerpo, no lo es en grado alguno.\u00bb[5] El cuerpo no es un dato primero, puesto que el ser viviente, el organismo, no es id\u00e9ntico al cuerpo. Este supuesto se sostiene en una doble articulaci\u00f3n: el significante afecta el cuerpo y el cuerpo es afectado por el significante. En el primer caso, se\u00f1ala Miller en\u00a0<i>Biolog\u00eda Lacaniana<\/i>,[6] el significante (en tanto Uno) pasa por el cuerpo y lo afecta, produciendo el efecto corporal del goce, que altera las funciones del cuerpo, vivific\u00e1ndolo. Se trata del exceso de goce -que Freud tempranamente ubic\u00f3 como traum\u00e1tico-, que perturba el cuerpo dejando huellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda articulaci\u00f3n, corresponde a la manera como el cuerpo se ve afectado por el significante en tanto discurso: \u00abeste cuerpo por mas corporizado que sea, se hace sujeto a trav\u00e9s del significante, es decir, est\u00e1 hecho de falta-en-ser. Falta-en-ser como efecto del significante que divide su ser, reduci\u00e9ndolo al estatuto del tener\u00bb.[7]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El cuerpo operado por el significante, un cuerpo para adorar<\/span><br \/>\nIncorporaci\u00f3n y mortificaci\u00f3n del significante hacen perder la cualidad de ser un cuerpo. La experiencia del viviente como un cuerpo fragmentado, con su imposibilidad radical de identificar ser y cuerpo, que implica a su vez la sustancia gozante, requiere de diferentes operaciones para hacerlo Uno, o dicho de otra manera, para hacer con lo real, con la marca y con la hiancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este defecto de identificaci\u00f3n subjetiva, que pone en juego lo real propiamente dicho, procede el afecto por la imagen, \u00abengreimiento narcisista caracter\u00edstico de la especie\u00bb,[8] del que Lacan da cuenta en su ense\u00f1anza con el Estadio del espejo, retomado en los a\u00f1os 70 con la reelaboraci\u00f3n de las nociones de forma e imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como se\u00f1ala Lacan en\u00a0<i>La Tercera<\/i>,[9] el hombre conoce al mundo como conoce su imagen, lo que hace que adore el cuerpo. Se lo adora porque cree que se lo tiene: \u00abla \u00fanica relaci\u00f3n que el\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0tiene con su cuerpo es una relaci\u00f3n de adoraci\u00f3n\u00bb.[10] Adoraci\u00f3n que implica una concepci\u00f3n que no se reduce a la forma, ni al narcisismo, sino que incluye la sustancia gozante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estadio del espejo nos presenta un cuerpo ligado al sistema identificatorio, entusiasmado por su imagen. Para tener un cuerpo debe volverse hacia el otro, quien lo identifica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1ala M.H. Brousse en\u00a0<i>Cuerpos lacanianos: novedades contempor\u00e1neas sobre el estadio del espejo<\/i>,[11] la unidad del cuerpo no viene de las sensaciones org\u00e1nicas, sino que viene del espejo, es decir, de la imagen como otro. La imagen como unidad cubre el cuerpo fragmentado, lo enmascara, aunque no totalmente. Este esquema, que es complejizado por Lacan a partir de los a\u00f1os 50 y 60 con el modelo \u00f3ptico, permite dar cuenta de los puntos de encuentro entre la experiencia org\u00e1nica y la imagen. Lacan retoma de Freud la noci\u00f3n de zonas er\u00f3genas, localizadas en los puntos de apertura del organismo, por donde se produce un intercambio entre \u00e9ste y el mundo exterior. As\u00ed, podemos decir, que lo que hace posible la relaci\u00f3n del organismo con la imagen son las experiencias de goce, que hacen de grapa entre la imagen del cuerpo y el cuerpo fragmentado en objetos separados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo fundamental, \u00abes la articulaci\u00f3n entre el velo uno y lo m\u00faltiple de los objetos, los elementos del cuerpo fragmentado ubicados en el Otro. Estos objetos del cuerpo que provienen del organismo, son separados de \u00e9l por el lenguaje y ubicados en el Otro. As\u00ed, los llamados objetos\u00a0<i>a<\/i>, funcionan en el campo de los objetos comunes, con valor f\u00e1lico, en t\u00e9rminos significantes y de imagen. En el campo del Otro y el marco especular, los objetos\u00a0<i>a<\/i>\u00a0se vuelven agalm\u00e1ticos, siendo lo bello la barrera que construye la imagen del cuerpo para dar sentido a estos objetos\u00bb.[12]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, la potencia de la imagen que nos proporciona la idea de unidad del cuerpo y que hace que los seres humanos adoremos el ideal de la buena forma, tiene efecto en tanto que esta imagen es significantizada, lo que en otras palabras quiere decir, que el significante ha recortado el cuerpo, ese que previamente ha sido afectado por la inyecci\u00f3n de goce del significante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sujeto dividido, la falta-en-ser, encuentra su ser en el goce del cuerpo, dando lugar al\u00a0<i>parl\u00eatre.\u00a0<\/i>\u00abEl cuerpo, viene a ser la consistencia mental del parl\u00eatre.\u00bb[13] Es la forma lo que da consistencia y lo que lo mantiene junto. \u00abBolsa de piel [\u2026\u2026], burbuja que se infla\u00bb.[14] En ese sentido, es un cuerpo que se \u00abve mal\u00bb, porque no vemos el organismo, su material real; solo vemos la bolsa de piel, como imagen que protege de la fragmentaci\u00f3n. Es un agujero en la percepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta consistencia del cuerpo es lo que permite adorarlo. Unidad de la forma que encanta al hombre y que lo cautiva, en la medida, en que es capturado y atra\u00eddo por la imagen de s\u00ed. \u00abCaptaci\u00f3n propia de la imagen que destaca, su relaci\u00f3n con lo visible y la mirada y que tiene como fundamento el amor\u00bb.[15]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de lo anterior, podemos decir que la cosm\u00e9tica puede concebirse como un desembrollarse del cuerpo, con la imagen de s\u00ed. El saco de piel que es el cuerpo, representado por la superficie, permite que se lo escriba, pinte, decore y haga uso de sus agujeros. El cuerpo funciona como una cobertura y como una barrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La piel, como se\u00f1ala Mart\u00ednez Rossi,[16] da la capacidad de representar al sujeto y posibilita su manipulaci\u00f3n mediante la pintura y el tatuaje, permitiendo construir una identidad; al mismo tiempo, funciona como velo, al recubrir lo insoportable de los \u00f3rganos, y da lugar a los orificios del cuerpo que, usados por la cosm\u00e9tica, ponen en conexi\u00f3n la forma exterior del cuerpo con su oscuro interior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Corporificaci\u00f3n contempor\u00e1nea. Cuando el Otro no existe.<\/span><br \/>\n\u00bfC\u00f3mo es corporificado el cuerpo a partir del discurso de la ciencia y del capitalismo? \u00bfEs posible sostener la concepci\u00f3n \u00abtener un cuerpo\u00bb despu\u00e9s del corte producido por la letra cient\u00edfica?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J.-A. Miller, en su texto,\u00a0<i>Un real para el siglo XXI,<\/i>[17]enmarca el problema. Frente a la prevalencia de los discursos de la ciencia y el capitalismo en la modernidad, se ha empezado a destruir la estructura tradicional de la experiencia humana. El orden simb\u00f3lico da lugar a lo que llamamos \u00ablo real\u00bb. No se trata ya, se\u00f1ala, de lo real de la naturaleza, que da cuenta de la manifestaci\u00f3n del orden, y que corresponde a lo que se ha nombrado como \u00abley natural\u00bb, en la que todo vuelve al mismo lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza se ha convertido en real; escrita en leyes matem\u00e1ticas, contrar\u00eda la prohibici\u00f3n de ser tocada, empuja a hacerlo, traspasa todo l\u00edmite e intenta hacer posible lo imposible. Se hace cada vez m\u00e1s evidente la destrucci\u00f3n del cosmos y la desaparici\u00f3n de todas las consideraciones fundadas en esta noci\u00f3n: se pasa de la idea de un mundo de estructura finita, ordenado y diferenciado, a la de un universo abierto, indefinido e incluso infinito, y nos encontramos con la geometrizaci\u00f3n del espacio. El cosmos, ya no es un mundo, tampoco un orden, sino un trozo, un fragmento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como dice Miller, ni el encierro de Galileo, ni la torpeza de la avidez por aprovecharse de las ganancias, han impedido ni detenido la irresistible din\u00e1mica cient\u00edfica y capitalista. No hay L&#8217;Or\u00e9alque tape lo real ni lo haga desaparecer, como tampoco, seg\u00fan lo destaca Coccoz,[18] sirven las denuncias de los artistas por la v\u00eda del sacrificio, ni los\u00a0<i>performances-<\/i>operaciones de est\u00e9tica -como el caso de ORLAN-, que muestran que hace falta destrozar el cuerpo, para hacer desistir los esfuerzos de la tecno-ciencia\u00bb. Nada parece impedir el deseo de la ciencia y el capitalismo de tocar lo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M.-H. Brousse en su texto\u00a0<i>Corps sacralis\u00e9, corps ouverts: de l&#8217;existence, mise en quiestion, de la peau<\/i>,[19] que servir\u00e1 de referencia para el desarrollo final del trabajo, nos plantea los efectos de lo real de la letra sobre el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El giro que produce la ciencia aparece desde sus inicios bajo la forma de la anatom\u00eda. El cuerpo, al ser recortado, muestra su partes, haci\u00e9ndolas visibles y para ser usadas. Algunos de los avances, tales como el desarrollo de la imagen en el campo m\u00e9dico, las donaciones de \u00f3rganos y el desarrollo de los trasplantes, el reinado de las pr\u00f3tesis e implantes, as\u00ed como la posibilidad de crear el crecimiento de tejidos y c\u00e9lulas fuera de la m\u00e1quina del cuerpo (la piel), son ejemplos que nos muestran los cambios producidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay l\u00edmite. La superficie del cuerpo, la piel, ha dejado de ser una barrera. Se pueden ver los \u00f3rganos y disponer de ellos. El cuerpo es ahora un \u00f3rgano. Su valoraci\u00f3n es aprovechada por la oferta desmedida del mercado capitalista, que posibilita acceder a todo, para comercializarlo y convertirlo en mercanc\u00eda. Un cuerpo-\u00f3rgano, un cuerpo-mercanc\u00eda. El cuerpo aparece como un objeto m\u00e1s,\u00a0<i>gadget<\/i>, puesto a la orden del d\u00eda y controlado por el dominio de la econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El cuerpo operado por la letra, un cuerpo desecho<\/span><br \/>\nLa letra, el lenguaje cient\u00edfico, irrumpe en el cuerpo \u00abcruzando la barrera de la imagen amada\u00bb.[20] Ya no se trata del cuerpo adorado, sino abierto. No hay barrera entre interior-exterior, sino continuidad. M\u00e1s all\u00e1 de la piel, encontramos el devenir fragmentado del cuerpo, y el adi\u00f3s a la unidad: \u00abno se trata solamente que el ser del viviente no sea el Uno del individuo, sino tambi\u00e9n que el ser viviente, cuando se trata del cuerpo del ser hablante, es la fragmentaci\u00f3n de ese cuerpo.\u00bb[21]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fragmentaci\u00f3n, \u00f3rganos, piezas sueltas. Es el cuerpo-\u00f3rgano que queda separado del Otro. Algo escapa del cuerpo, deja de estar en el Otro, mostrando lo que es: un residuo, un desecho. Este puro resto, da cuenta de lo que demostr\u00f3 Lacan a partir de la operaci\u00f3n de la separaci\u00f3n, de la cual la circuncisi\u00f3n es un arquetipo.[22]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, remarquemos que, el retorno de lo fragmentario, no hace que la imagen pierda su poder cautivante. Funciona a partir de otra l\u00f3gica. No es sostenida por el Otro, ni por los ideales tradicionales del kosmos, sino que se trata de la imagen del yo, el objeto como\u00a0<i>fascinum<\/i>. Es el \u00f3rgano como residuo, como deshecho, lo que fascina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomar\u00e9 tres ejemplos, que servir\u00e1n para clarificar lo dicho; los dos primeros competen al campo del arte y el tercero toma a la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica como referente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera referencia destacada en el texto\u00a0<i>Corps sacralis\u00e9\u2026..<\/i>es la deltrabajo del artista Damien Hirst,[23] que muestra a trav\u00e9s de la imagen de una escultura, el cuerpo de una mujer dividido: de un lado, su bella forma, una imagen para adorar, y del otro, el corte del cuerpo, tal como la anatom\u00eda nos permitir\u00e1 ver; es un cuerpo-\u00f3rgano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo ejemplo, hace referencia a lo que se conoce como \u00abcuerpos plastinados.\u00bb [24] Wajcman nos muestra c\u00f3mo se pretende con ellos hacer que los muertos sean visibles y accesibles. Esta \u00abcosm\u00e9tica de la muerte\u00bb muestra muy bien lo que hace el capitalismo cient\u00edfico con el cuerpo-desecho. En el amor a la bella forma, se confunde un cuerpo vivo con uno muerto: \u00ablos muertos vivos, muestran el cad\u00e1ver que est\u00e1 en nosotros\u00bb.[25] El pretendido \u00abarte anat\u00f3mico\u00bb funda su \u00e9xito en lo que el capitalismo ha producido en su domesticaci\u00f3n del sujeto contempor\u00e1neo: \u00abno solo buscan evitar la muerte, m\u00e1s secretamente, quieren evitar otra herida, viva, que el lenguaje le inflige al cuerpo: la castraci\u00f3n\u00bb.[26]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, una vi\u00f1eta cl\u00ednica. Se trata de una mujer de cerca de 60 a\u00f1os que hace uso de las t\u00e9cnicas de la cirug\u00eda est\u00e9tica para transformar su cuerpo: los cart\u00edlagos de la oreja usados para reconstruir la nariz, la endoscopia que posibilita intervenir su cara sin destrozar la capa de la piel y el implante de nuevas pr\u00f3tesis para sus senos, realizaron su sue\u00f1o de evitar el paso del tiempo. \u00abEra demasiado feliz\u00bb. Sin embargo, el encuentro con el espejo, su hermana gemela, la confronta con lo que la ciencia y el capitalismo no evidenciaron. El espejo no devuelve una imagen completa sino lo real, la fragmentaci\u00f3n. No era la misma imagen: las arrugas, los senos ca\u00eddos, revelaban su propio desconocimiento; parec\u00eda joven y no lo era. La angustia emerge. No desiste. Hasta el momento de la consulta intentar\u00e1 que la ciencia y el capital suplan lo imprevisto. Pagar\u00e1 la cirug\u00eda de su gemela y todo volver\u00eda a ser como antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">A modo de conclusi\u00f3n: De\u00a0<i>tener<\/i>\u00a0un cuerpo a\u00a0<i>ser<\/i>\u00a0un cuerpo<\/span><br \/>\n\u00bfDe qu\u00e9 orden es este cuerpo, que ya no es adorado, \u00fanica relaci\u00f3n que hab\u00edamos dicho el\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0puede tener con \u00e9l?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciencia ha cambiado la relaci\u00f3n que tenemos con nuestro cuerpo como imagen global y nuestro cuerpo como organismo desconocido: \u00abha cambiado el cuerpo fragmentado, en el sentido de fragmentado de verdad y ha cambiado la imagen, puesto que ha separado la imagen de la posibilidad de la percepci\u00f3n visual humana\u00bb.[27] Nos queda el objeto\u00a0<i>a<\/i>, diferenciado de los objetos comunes y de la imagen como totalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo operado, recortado, muestra su interior, su cara resto, al estar separado del Otro. Mas que tener, el\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0queda reducido a ese resto, al puro desperdicio. \u00c9l es eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo \u2013v\u00eda la cosm\u00e9tica, pero no solamente- se presta tanto a ser soporte de los m\u00e1s diversos semblantes como a encarnar lo imposible, que ya no es lo prohibido: \u00ablo verdaderamente imposible, lo que no deja de no escribirse, no aparece, al quedar velado por una falsa letra que hace que lo escribe\u00bb.[28]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cosm\u00e9tica, orientada a partir de los avances de la ciencia y del capitalismo, ya no se gu\u00eda por la imagen del cuerpo, la forma amada, sino que intenta arregl\u00e1rselas con lo que escapa de ese cuerpo, el desecho. Desperdicio que el discurso moderno vuelve atractivo con la imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos aventurarnos a decir que se trata de una cosm\u00e9tica que encarna el resto. De un lado, lo real que se intentaba velar, retorna bajo la forma de un goce que invade los cuerpos, invasi\u00f3n de objetos, atiborramiento de tatuajes y de\u00a0<i>piercings<\/i>; del otro, el cuerpo-desecho, resto que ha sustituido a la imagen adorada, es arreglado, sustituido, ofreciendo al sujeto una identidad: \u00abim\u00e1genes que funcionan como normas, como significantes amos sin tener estructura de significantes\u00bb.[29]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como afirm\u00f3 Lacan, \u00abla ciencia no tiene la menor idea de lo que hace, salvo cuando surge este ligero acceso de angustia\u2026 Pero si de todos modos se lo puede apenas sospechar es por el an\u00e1lisis\u00bb.[30] Es nuestra posibilidad. Ofertar una manera de arregl\u00e1rselas con lo que no anda bien, con lo real. \u00abLo que anda es el mundo\u2026. y lo que no anda es lo real, lo que no es mundo, lo inmundo\u00bb.[31] De esto se ocupan los psicoanalistas m\u00e1s que nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><i>Virgin Mother by Damien Hirst (2005)<\/i><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.damienhirst.com\/the-virgin-mother\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.damienhirst.com\/the-virgin-mother<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Bolet\u00edn \u00ab\u00bfQu\u00e9 medida ofrece hoy el supery\u00f3? A prop\u00f3sito del cuerpo cosm\u00e9tico\u00bb. En:\u00a0<i>Texto a cuerpo<\/i>:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Textos\/Que-medida-ofrece-hoy-el-superyo_Clara-Maria-Holguin.html\">http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Textos\/Que-medida-ofrece-hoy-el-superyo_Clara-Maria-Holguin.html<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Firma francesa de cosm\u00e9ticos.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Serie americana sobre cirug\u00eda est\u00e9tica.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">G\u00f3mez, M Nip-Tuck: Cuerpos pr\u00eat-\u00e1-porter, En:<i>\u00a0Colof\u00f3n.\u00a0<\/i>Buenos Aires, FIBOL, No 33, p. 55.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>El Seminario, Libro 23: El sinthome.<\/i>\u00a0Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2006, p. 147.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A.\u00a0<i>Biologia Lacaniana<\/i>. Buenos Aires, Colecci\u00f3n Diva, 2002, p. 75.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller,\u00a0<i>Ibid<\/i>, p. 75.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller<i>, Ibid.,\u00a0<\/i>p. 17.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. \u00abLa Tercera\u00bb, En:\u00a0<i>Intervenciones y textos 2<\/i>, Buenos Aires, Manantial, p. 91.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>El Seminario, Libro 23: El Sinthome,\u00a0<\/i>p. 64.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M.-H.\u00a0<i>Cuerpos lacanianos: novedades contempor\u00e1neas sobre el estadio del espejo.<\/i>\u00a0En:<i>\u00a0Colof\u00f3n.\u00a0<\/i>Buenos Aires, FIBOL, No 29, p. 20 y 21.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M.- H.\u00a0<i>Ibid.,\u00a0<\/i>No 29, p. 21.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>El Seminario, Libro 23<\/i>:\u00a0<i>El sinthome<\/i>, p. 64.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>Conferencia de Yale.<\/i>\u00a01975http:\/\/www.edipica.com.ar\/archivos\/jorge\/psicoanalisis\/lacan2.pdf<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M.- H.\u00a0<i>Corps sacralis\u00e9, corps ouverts: de l&#8217;existence, mise en question, de la peau<\/i>. In\u00e9dito.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mart\u00ednez Rossi, S.\u00a0<i>La<\/i><i>\u00a0piel como superficie simb\u00f3lica: procesos de transculturaci\u00f3n en el arte contempor\u00e1neo.\u00a0<\/i>En:<i>\u00a0Colof\u00f3n.\u00a0<\/i>Buenos Aires, FIBOL, No 29, p.<i>\u00a0109.<\/i><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A.\u00a0<i>Un real para el siglo XXI<\/i>. http:\/\/www.congresamp2014.com\/es\/template.php?file=Textos\/Presentation-du-theme_Jacques-Alain-Miller.html<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Coccoz. V.\u00a0<i>El cuerpo, sede del goce.<\/i>\u00a0En:<i>\u00a0Colof\u00f3n<\/i>, Buenos Aires, FIBOL , No 29, p.p. 49 \u2013 51.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M. H.\u00a0<i>Corps sacralis\u00e9<\/i>\u2026<i>.<\/i><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M. H.\u00a0<i>Ibid.<\/i><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M. H.\u00a0<i>Cuerpos lacanianos<\/i>, p. 21-22.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, L:\u00a0<i>El Seminario, Libro 10 La angustia.<\/i>\u00a0Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2006, cap XV.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hirst Damien http:\/\/thecitylovesyou.com\/urban\/damien-hirst-verity\/<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El Doctor G\u00fcnter von Hagens es el inventor de la plastinaci\u00f3n o \u00abarte anat\u00f3mico\u00bb.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Wajcman, G. \u00abEl arte anat\u00f3mico\u00bb. En:\u00a0<i>Elucidaci\u00f3n<\/i>, Buenos Aires, Atuel\/An\u00e1fora 2003 No. 1 p. 102.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Aflalo, Agn\u00e8s, \u00abSubjetividades modernas y lucha de cuerpos\u00bb. En:\u00a0<i>El orden simb\u00f3lico en el Siglo XXI<\/i>. No es m\u00e1s lo que era \u00bfQu\u00e9 consecuencias para la cura? Vol. del VIII Congreso de la AMP. AMP\/Grama, Buenos Aires, 2012, p. 272.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M.-H.\u00a0<i>Corps sacralis\u00e9\u2026..\u00a0<\/i>In\u00e9dito.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Berenguer. E.\u00a0<i>Cuerpos escritos, cuerpos hablados<\/i>. Jornadas ELP<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M.-H.\u00a0<i>Cuerpo lacanianos<\/i>\u2026.p., 23<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>El triunfo de la religi\u00f3n<\/i>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, p. 75.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>Ibid<\/i>, p. 76.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[170],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1101"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1101"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1102,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1101\/revisions\/1102"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}