{"id":1125,"date":"2021-08-18T21:15:07","date_gmt":"2021-08-19T00:15:07","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1125"},"modified":"2021-08-18T21:15:07","modified_gmt":"2021-08-19T00:15:07","slug":"monica-pelliza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/monica-pelliza\/","title":{"rendered":"M\u00f3nica Pelliza"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">\u00bfDe qu\u00e9 ni\u00f1o se trata?<\/span><\/strong><br \/>\nEste trabajo corresponde a uno de los ejes de la investigaci\u00f3n que se viene realizando dentro de la Conversaci\u00f3n en ENAPOL<i>: El ni\u00f1o amo<\/i>. El equipo que particip\u00f3 en esta exploraci\u00f3n est\u00e1 compuesto por colegas de las distintas Delegaciones de la NEL en Bolivia: Giancarla Antezana, Liliana Bosia, Mar\u00eda Elena Cano, Edwin Jijena, Claudia Pe\u00f1aloza, Diego Tirado, Ricardo Torrej\u00f3n y Gabriela Urriolagoitia. En este texto se reflexiona sobre algunos conceptos que pueden dar cuenta de la cuesti\u00f3n del ni\u00f1o, siguiendo estos puntos de referencia: el ni\u00f1o freudiano, el ni\u00f1o lacaniano y el ni\u00f1o producto del hipermodernismo considerado como el ni\u00f1o amo\/tirano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">El ni\u00f1o freudiano<\/span><\/strong><br \/>\nEn Introducci\u00f3n al Narcisismo, Freud concibe al<i>\u00a0ni\u00f1o\u00a0<\/i>instalado como objeto del deseo de los padres \u00ab<i>Su majestad el rey\u00bb<\/i>; ni\u00f1o privilegiado que inmortaliza el narcisismo de los padres. Simult\u00e1neamente y haciendo contrapunto pasa a la escena el ni\u00f1o\u00a0<i>\u00abperverso polimorfo\u00bb\u00a0<\/i>que escandaliz\u00f3 la sociedad vienesa de principio en 1905. Se trata de un ni\u00f1o que goza con distintas partes de su cuerpo, es autoer\u00f3tico en su modo de satisfacci\u00f3n. Esta erotizaci\u00f3n del cuerpo del peque\u00f1o revoluciona el concepto de la\u00a0<i>inocencia\u00a0<\/i>como parte constitutiva de la infancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juanito es la estrella que retrata al ni\u00f1o freudiano. Presenta una formaci\u00f3n sustitutiva:\u00a0<i>\u00abmiedo al caballo\u00bb<\/i>\u00a0producto de una actividad masturbatoria y del nacimiento de la hermana que lo expulsa del mundo id\u00edlico con la madre. Se revela as\u00ed un excedente sexual que merece ser sofocado por la represi\u00f3n. Este caballo que corcovea, en realidad es un animal que muerde, y que muerde los genitales, revelando de esta manera un sufrimiento producto de un defecto en la amenaza de castraci\u00f3n. Se trata de un hijo del Edipo, quien sostiene los ideales de la \u00e9poca, principios del Siglo XX, sujeto a las tradiciones de la moral victoriana. El padre de Juanito anticipa al padre permisivo, que no se incomoda y no responde, en el Siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">El ni\u00f1o lacaniano<\/span><\/strong><br \/>\nEl\u00a0<i>ni\u00f1o lacaniano<\/i>\u00a0es esencialmente un ni\u00f1o traumado. En un primer momento de la ense\u00f1anza de Lacan-a\u00f1os 50- nos encontramos con un ni\u00f1o sujeto a la problem\u00e1tica ed\u00edpica: ser el falo imaginario de la madre, quien a trav\u00e9s de este ni\u00f1o resolvi\u00f3 su propia falta de pene. Los s\u00edntomas del ni\u00f1o se establecen como respuestas frente a la castraci\u00f3n de la madre y ofician como sustitutos del Padre Real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente en el Seminario 11, aparece un sujeto-ni\u00f1o representado pero a la vez desmayado, en af\u00e1nisis por la omnipresencia del sentido proveniente del Otro, y quien desplegar\u00e1 una estrategia de separaci\u00f3n-muchas veces articulada al nombre del padre- para provocar una falta en el Otro del deseo y devenir \u00e9l mismo un sujeto deseante. Ac\u00e1 la respuesta del ni\u00f1o se constituye en un s\u00edntoma que revela una forma de goce que sostiene al objeto\u00a0<i>a.\u00a0<\/i>Esta respuesta de goce es la separaci\u00f3n. La direcci\u00f3n de la cura pasa por la sustracci\u00f3n-cesi\u00f3n- de este goce. El trauma se asienta en el encuentro con el Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Seminario 20 Lacan opera un giro en el cual el lenguaje destinado a la comunicaci\u00f3n y a la articulaci\u00f3n con el Otro pasa a ser un dato secundario. El estatuto del lenguaje, como plantea Miller, es concebido como semblante junto con la comunicaci\u00f3n, el concepto del Otro, el Nombre del Padre, el s\u00edmbolo f\u00e1lico. \u00abEn Aun cuestiona el concepto de lenguaje, que considera como un concepto derivado y no originario con relaci\u00f3n a lo que inventa llamar\u00a0<i>lalengua,\u00a0<\/i>que es la palabra antes de su ordenamiento gramatical y lexicogr\u00e1fico\u00bb.[1]<i>Lalengua<\/i>\u00a0revela un goce del blablab\u00e1 que reenv\u00eda al goce Uno que prescinde del Otro. El Otro es el Otro del Uno y la palabra se encarna en el goce Uno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego del Seminario 20 y la Conferencia de Ginebra, el s\u00edntoma se cristaliza no en la relaci\u00f3n con el Otro, sino en lalengua. Lo traum\u00e1tico se define por el encuentro con las palabras, con el S1 solo no significado por un S2.Lo simb\u00f3lico es secundario con relaci\u00f3n a este encuentro ins\u00f3lito, contingente de lalengua con el cuerpo. Este goce Uno revela que no existe el goce del Otro, por lo tanto se sostiene la proposici\u00f3n\u00a0<i>No hay relaci\u00f3n sexual<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el acontecimiento traum\u00e1tico encontramos un cuerpo afectado, donde se producen huellas de afecto displacenteras en la vida del ser \u2013 hablante, afirmar\u00e1 Miller. Luego, el acontecimiento contingente es el impacto de lalengua sobre el ser- hablante. \u00abEl afectoesencial es el trazante de la lengua sobre el cuerpo\u00bb[2]. Esto produce el trauma. El estatuto del acontecimiento: ya no es producido por Otro, por lo fantasm\u00e1tico, sino por la incidencia de\u00a0<i>lalengua<\/i>\u00a0que impacta el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan cambia as\u00ed la lectura de Juanito quien entra en la serie de ni\u00f1os afectados por un\u00a0<i>troumatisme:\u00a0<\/i>frente a la falta de sentido -S1- producido por la erecci\u00f3n, que se evidencia en un goce desbordante, hace una fobia. Lacan pone de manifiesto que: los s\u00edntomas tienensentido en relaci\u00f3n a la realidad sexual. Plantea que: \u00abel inconsciente fue un invento de Freud\u2026vinculado al encuentro que tienen ciertos seres con su propia erecci\u00f3n\u00bb[3]. Este goce pasa a ser\u00a0<i>hetero, ajeno<\/i>\u00a0ya que Juanito tiene que enfrentar esto sin entender nada y est\u00e1 al principio de su fobia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito del caso Sandy, ni\u00f1a de 2 a\u00f1os y 5 meses, observaci\u00f3n realizada por Anneliese Schnurmann[4], Lacan dice: \u00abLa primera frase verdaderamente larga y articulada que pronuncia &#8211; hay alg\u00fan retraso en su evoluci\u00f3n \u2013 es para decir que el perro le muerde en una pierna al ni\u00f1o malo, y esto en pleno acting de su fobia\u00bb[5]. Es interesante subrayar que el sinsentido del S1 s\u00f3lo, que establece un agujero en el saber, es el que impulsa a la peque\u00f1a Sandy a hablar buscando un sentido (S2) que la pacifique. Tiene un accidente durante el ba\u00f1o, introduce un trozo de jab\u00f3n en la vagina, acontecimiento del cuerpo que la conmociona, le es extra\u00f1o y tarda mucho en calmarse. El uso del lenguaje es secundario y un efecto de este acontecimiento corporal es que se resuelve con la fobia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">\u00bfY hoy? El ni\u00f1o amo-tirano<\/span><\/strong><br \/>\nEn\u00a0<i>Una fantas\u00eda\u00a0<\/i>Miller subraya, siguiendo a Lacan, que el objeto\u00a0<i>a<\/i>\u00a0est\u00e1 en el cenit social. Este objeto plus de gozar comanda el discurso hipermoderno. \u00abJuega su partida en la dimensi\u00f3n de un real que falla, de tal suerte que la relaci\u00f3n de los dos sexos entre s\u00ed se volver\u00e1 cada vez m\u00e1s imposible y que el uno-totalmente-solo, si puedo decirlo as\u00ed, ser\u00e1 el est\u00e1ndar poshumano\u00bb[6].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, la vida humana se regula por la inmediatez de la tecno ciencia y el tecno capitalismo. Miller plantea que: \u00abEl nombre del padre seg\u00fan la tradici\u00f3n ha sido tocado, ha sido devaluado, por la combinaci\u00f3n de dos discursos, el de la ciencia y el del capitalismo\u00bb<i><b>[7]<\/b><\/i>. Las leyes del mercado han sustituido a las tradiciones. Estamos dominados por la dictadura del plus de gozar que hace estallar la tradici\u00f3n, el discurso del amo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos encontramos con un ni\u00f1o ahora hijo del discurso capitalista, colocado como objeto de consumo de un mecanismo que empuja al goce. Desde este lugar el ni\u00f1o se constituye en amo tirano y caprichoso, comandando a los padres, a la familia, a los educadores, al Otro social. Este Otro al cual se dirige el ni\u00f1o es a su vez un padre y\/o una madre productos del hipermodernismo ellos mismos\u00a0<i>cool<\/i>, permisivos, hedonistas, en fin caprichosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, es frecuente ver a una madre capturada por la imagen del celular o de cualquier dispositivo inform\u00e1tico mientras da de mamar. Se trata de padres, en un punto, ausentes, extremadamente arbitrarios, narcisistas e individualistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY los ni\u00f1os? En estos ni\u00f1os caprichosos la pulsi\u00f3n no est\u00e1 regulada por lo simb\u00f3lico.\u00a0<i>\u00a1Soy lo que soy!<\/i>\u00a0En\u00a0<i>Donc<\/i>\u00a0Miller recuerda que se trata de una elecci\u00f3n forzada,\u00a0<i>elige ser yo,\u00a0<\/i>ser de goce, al rechazar el inconsciente.\u00a0<i>Luego: \u00a1Yo lo quiero, porque lo quiero!<\/i>\u00a0Hay una satisfacci\u00f3n directa de la pulsi\u00f3n, revelando un exceso de goce. Adela Fryd ubica a estos ni\u00f1os como \u00abni\u00f1os amos\u00bb.[8]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, siguiendo a Miller constatamos que cuando este capricho se articula a una voluntad llega y dice: \u00ab\u00a1Yo lo quiero, soy yo quien lo quiere!\u00bb.[9]Encontramos un ni\u00f1o colocado en posici\u00f3n de objeto\u00a0<i>a<\/i>\u00a0que tiraniza con este \u00abyo quiero\u00bb que es un yo quiero absoluto que acciona como pulsi\u00f3n. En el cuaternario sadiano este ejercicio de la voluntad produce en el Otro la divisi\u00f3n del sujeto, un sujeto barrado. La voluntad divisoria es equivalente a la voluntad de la pulsi\u00f3n, a la pulsi\u00f3n como voluntad de goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAcaso podr\u00edamos colocar en este lugar al ni\u00f1o amo, en el lugar de la\u00a0<i>V<\/i>\u00a0de la voluntad, produciendo la desesperaci\u00f3n de la madre, del padre y del Otro social? Este ni\u00f1o se encuentra atrapado en una paradoja: simult\u00e1neamente se encuentra sometido al imperativo categ\u00f3rico \u00e9l mismo, y a la vez comanda sobre el Otro. El principio de esta voluntad es el\u00a0<i>a<\/i>, detr\u00e1s de ese\u00a0<i>yo quiero<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">Algunas reflexiones sobre el yo<\/span><\/strong><br \/>\nExiste un significante, el S1 puro dir\u00e1 Lacan en el Seminario 17, que es el Yo. Encierra un sentido absoluto y es ubicado en el lugar de la verdad en el discurso universitario. Es interesante subrayar este car\u00e1cter absoluto de este S1, del Yo amo: \u00abEl Yo id\u00e9ntico a s\u00ed mismo, eso es precisamente lo que constituye el S1 del imperativo puro.\u00bb10&#8243;Soy<i>\u00a0lo que soy\u00bb,<\/i>\u00a0arroja un sentido absoluto en el lugar de la verdad y sostiene lo que Lacan designa como\u00a0<i>Yocracia,\u00a0<\/i>identidad consigo mismo. Se trata del S1 como el Yo del amo: \u00ab<i>aquel que de alg\u00fan modo encierra en s\u00ed como verdad cualquiera que enuncia un saber.<\/i>\u00a0Estamos en el reino del yo ideal, con una preponderancia de la imagen sobre lo simb\u00f3lico, donde el goce de la imagen, con un resto de libido que no cede, desemboca en un goce narcisista caprichoso y terco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos enfrentamos a un Yo en el que se cree. Miller dir\u00e1 que:\u00bbse cree amo de su ser y se diceYo\u00bb.11No s\u00f3lo cree sino que se identifica con \u00e9l. Se trata de una elecci\u00f3n forzada y el ni\u00f1o elige el ser. Se despliega una locura f\u00e1lica del yo que arroja al sujeto a un narcisismo desmedido, que no acepta p\u00e9rdidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe trata de ni\u00f1os infatuados con un empacho de narcisismo? Es pura captura del yo ideal en un delirio imaginario. En Donc Miller comenta que en la locura se tratar\u00eda de una creencia que consiste en creer en una identidad de s\u00ed sin pasar por el Otro; en la locura se tratar\u00eda de la inmediatez. \u00bfAcaso estos ni\u00f1os presentan una dificultad en la alienaci\u00f3n que se vislumbra en creer que esta unicidad de la identidad se construy\u00f3 sin pasar por el Otro? \u00bfEs posible pensar que la separaci\u00f3n se juega a nivel del objeto y del cuerpo, evitando la respuesta desde el significante?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">Una vi\u00f1eta cl\u00ednica<\/span><\/strong><br \/>\nUna madre presenta a su hijo Jos\u00e9 de 7 a\u00f1os con muchos temores: cree que puede ser un futuro delincuente, siempre enojado, quiere estar en el grupo de los mafiosos del curso, tiene rabia es llor\u00f3n y no entiende algunas situaciones. Interrogada la madre admite que ella no es imparcial, que prefiere a la hija menor, y que as\u00ed como Jos\u00e9 la rechaza, ella tambi\u00e9n lo rechaza posici\u00f3n que la iguala al hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre es pasivo y permisivo, intenta proteger d\u00e9bilmente al hijo frente al exceso materno, pero paradojalmente esta blandura incrementa la ferocidad de la madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una madre quien piensa que su hijo puede matar, que puede convertirse en un criminal. Finalmente asocia que su propia madre era muy violenta, la golpeaba contra la pared, pens\u00f3 muchas veces que la quer\u00eda matar. As\u00ed construye un fantasma donde se encuentran la abuela, la madre y Jos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer d\u00eda que llega Jos\u00e9 est\u00e1 acurrucado en la sala de espera, llora y dice que la madre no lo escucha. Pronto esta presentaci\u00f3n de un ni\u00f1o contra\u00eddo llorando se transforma en un ni\u00f1o caprichoso, quiere que se cumpla su voluntad y la impone con rabietas, gritos, y mucho movimiento. Se mueve excesivamente, sale corriendo del consultorio y entra, toca todo. Dir\u00e1 que le gustan las peleas, los golpes y que ve pel\u00edculas de muertes. Busca provocar al Otro. Frente al semejante se sit\u00faa con una tensi\u00f3n agresiva permanente pega, insulta y provoca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se evidencia una ferocidad en el comportamiento de este ni\u00f1o: hace lo que quiere, tiene una agitaci\u00f3n que molesta al Otro. El Otro social, el colegio intenta tranquilizar a este ni\u00f1o desbordado probando introducir la norma a la fuerza: castigos diversos y un recurso m\u00e9dico: ritalina. Nada funciona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede pensar que Jos\u00e9 logra una estrategia de separaci\u00f3n a trav\u00e9s del cuerpo: agitaci\u00f3n, gritos provocando la mirada y el fastidio en el Otro, pero paradojalmente esta maniobra hace que el ni\u00f1o caiga como un objeto de desecho. Se trata de un ni\u00f1o quien frente al Deseo del Otro responde desde la mirada y el grito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el dispositivo anal\u00edtico se oferta una escucha y el ni\u00f1o poco a poco habla. Jos\u00e9 en varias oportunidades dir\u00e1 \u00abnadie me mira\u00bb, pero en consultorio se oculta de la mirada de la madre revel\u00e1ndose un ni\u00f1o mirada para el Otro. En el dispositivo la analista sustrae la mirada que trae como consecuencia que Jos\u00e9 deje de presentarse como un ni\u00f1o que convoca la mirada del Otro mostr\u00e1ndose como un ni\u00f1o tirano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 rompe los juguetes. Las intervenciones van por la v\u00eda de interrogar al ni\u00f1o si hay otra forma de jugar y quien es el otro para Jos\u00e9. Habla del colegio: empieza a jugar y los amigos lo dejan solo. Despu\u00e9s lo molestan. \u00c9l tambi\u00e9n molesta. Concluye: no son realmente buenos amigos. Luego admite que \u00e9l mismo molesta y no acepta a los amigos, especialmente si tienen mal olor. Contin\u00faa planteando cuestiones referentes a sus compa\u00f1eros: no le gusta ser rechazado. Sabe que para resolver esto tiene que dejar de violentar. Lo sabe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 llega a plantear que la madre no lo escucha y \u00e9l tampoco. Dir\u00e1 que uno y otro son abusivos, gritones y caprichosos. Tanto la madre como Jos\u00e9 se presentan como dos amos en espejo, una verdadera locura en la cual aparentemente el Yo se construy\u00f3 sin pasar por el Otro. En el dispositivo anal\u00edtico la analista se oferta como un Otro que posibilita que Jos\u00e9 se haga de un lugar por fuera del objeto desecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco Jos\u00e9 intenta preguntarse sobre este comportamiento agresivo. Concluye que algo tiene que hacer con esto. Jos\u00e9 intenta responsabilizarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el a\u00f1o de an\u00e1lisis comenta que le gusta hablar, se recuesta en el div\u00e1n y habla. Se constituye otro. Bajo transferencia sabe que hay al menos un Otro que lo escucha. Algo del goce se frena por la palabra y la v\u00eda del humor, por la desdramatizaci\u00f3n que no es sin responsabilidad y la posibilidad de relativizar los acontecimientos. Hubo cesi\u00f3n del goce mirada, Jos\u00e9 deja en alg\u00fan punto de exhibirse y molestar sexualmente a los chicos, y se recorre del lugar de objeto \u00abraro\u00bb para el Otro. Tambi\u00e9n hubo a trav\u00e9s del humor una acotaci\u00f3n del goce de la voz- gritos e insultos permanentes- permitiendo otro uso de la palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span class=\"Titulo4\">Para concluir<\/span><\/strong><br \/>\n\u00bfC\u00f3mo pensar la cl\u00ednica con estos ni\u00f1os? E. Laurent plantea que el psicoanalista debe proteger al ni\u00f1o de estos delirios de la familia y del Estado, y \u00abpermitirle orientarse, encontrar su camino, discernir c\u00f3mo \u00e9l- que fue producto del \u00ababorto\u00bb del deseo parental, de los impasses de la producci\u00f3n del ni\u00f1o como objeto en la civilizaci\u00f3n- puede y debe darse los medios de hacer, a su turno, un plano del edificio, condici\u00f3n \u00e9sta para encontrar una puerta de salida que le permita construir una soluci\u00f3n viable, vivible para \u00e9l y para los que luego ser\u00e1n sus hijos\u00bb.12<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., \u00abLos seis paradigmas del goce\u00bb,\u00a0<i>El Lenguaje Aparato del Goce,<\/i>\u00a0Colecci\u00f3n Diva, Buenos Aires., 2000, p. 172.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., \u00abEl s\u00edntoma como Acontecimiento del Cuerpo\u00bb,\u00a0<i>Biolog\u00eda Lacaniana y Acontecimiento del Cuerpo,<\/i>\u00a0Colecci\u00f3n Diva, Buenos Aires, 2002, p.81.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abConferencia en Ginebra sobre el S\u00edntoma\u00bb,\u00a0<i>Intervenciones y Textos 2<\/i>, Manantial, Buenos Aires, 1988, p.127.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Schnurmann, Anneliese, \u00abObservation of a Phobia\u00bb,\u00a0<i>The Psychoanaliytic Study of the Child\u00bb,<\/i>\u00a0New York, 1949, p.253, p.270.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abLa dial\u00e9ctica de la frustraci\u00f3n\u00bb,\u00a0<i>El Seminario, Libro 4, La relaci\u00f3n de objeto<\/i>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 1994, p.74.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., \u00abUna Fantas\u00eda\u00bb,\u00a0<i>Revista Lacaniana, N\u00b03<\/i>, Buenos Aires, 2005, p. 15.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A.,\u00a0<i>\u00abLo real en el Siglo XXI\u00bb,<\/i>\u00a0El Orden Simb\u00f3lico en el Siglo XXI, No es m\u00e1s lo que era, \u00bfQu\u00e9 consecuencias para la cura?, Grama, Buenos Aires, 2012, p.426.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Fryd, A., \u00abAmos del amo\u00bb,\u00a0<i>Psicoan\u00e1lisis con ni\u00f1os y adolescentes 2,<\/i>\u00a0Grama, Buenos Aires, 2009, p. 127.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., \u00abCapricho y Voluntad\u00bb,\u00a0<i>Los usos del lapso,\u00a0<\/i>Paid\u00f3s, Buenos Aires., 2004, p.168.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan J.,<i>\u00a0\u00abVerdad, Hermana de Goce\u00bb, El Seminario, libro17, El Reverso del Psicoan\u00e1lisis,<\/i>\u00a0Paid\u00f3s, Buenos Aires, 1992, p.66<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller J-A., \u00ab<i>La inconsistencia del inconsciente\u00bb,<\/i>\u00a0Donc, La l\u00f3gica de la cura, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2011, p.425<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">E. Laurent, \u00abEl ni\u00f1o, \u00bfresto?\u00bb,<i>\u00a0Psicoan\u00e1lisis con ni\u00f1os y adolescentes 3<\/i>, grama, Bs. As., 2011, p.26.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1125"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1125"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1126,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1125\/revisions\/1126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}