{"id":1137,"date":"2021-08-18T21:23:44","date_gmt":"2021-08-19T00:23:44","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1137"},"modified":"2021-08-18T21:23:44","modified_gmt":"2021-08-19T00:23:44","slug":"lorena-grenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/lorena-grenas\/","title":{"rendered":"Lorena Gre\u00f1as"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La violencia en la pareja como un nudo gordiano<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa violencia\u00bb y \u00abel nuevo orden simb\u00f3lico\u00bb, significantes que aparecen articulados y nos empujan a conversar en el intento de dar cuenta de algunos de los modos en que se vive la pulsi\u00f3n de muerte en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la \u00abviolencia\u00bb cabe destacar que, como lo se\u00f1ala Mar\u00eda Clemencia Castro[1], \u00e9ste no es un concepto psicoanal\u00edtico y en consecuencia es un t\u00e9rmino carente de estatuto propio dentro de su teor\u00eda por lo cual suele homolog\u00e1rsele a conceptos como agresividad, pulsi\u00f3n de muerte o goce. Sin embargo, durante el Seminario 5, Lacan hace una precisi\u00f3n conceptual al respecto y afirma que, a diferencia de la agresividad, la violencia no accede a la simbolizaci\u00f3n anticipando tambi\u00e9n que remite al orden de lo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, en relaci\u00f3n al \u00abnuevo orden simb\u00f3lico\u00bb, cabe recordar el comentario que con ocasi\u00f3n de las actividades hacia el \u00faltimo congreso de la AMP realiz\u00f3 Graciela Brodsky[2] al texto de Eric Laurent\u00a0<i>\u00abEl Orden Simb\u00f3lico en el S. XXI, consecuencias para la Cura.\u00a0<\/i>En \u00e9l se refiere a lo que Laurent llam\u00f3 \u00abnuestra posici\u00f3n\u00bb [respecto a lo simb\u00f3lico] para se\u00f1alar que uno puede orientarse en base a cualquiera de las dos vertientes que \u00e9l plante\u00f3: la primera implica constatar la fragilidad de las ficciones que constituyen nuestro mundo, mientras que la segunda constituye un elogio al d\u00e9ficit de lo simb\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La fragilidad de las ficciones y la violencia de pareja<\/span><br \/>\nSabemos bien que esta \u00e9poca se caracteriza por una vacilaci\u00f3n de los semblantes, una fragilidad de las ficciones que incide en todos los \u00e1mbitos de la vida y que la relaci\u00f3n entre los sexos, afectada por una hiancia estructural, es un marco id\u00f3neo para la emergencia de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La\u00a0<i>violencia contra la mujer[3]<\/i>implica todas las acciones u omisiones que se realicen en su contra\u00a0<i>por el hecho de ser mujer\u00a0<\/i>produci\u00e9ndole da\u00f1o o sufrimiento (f\u00edsico, sexual, econ\u00f3mico o psicol\u00f3gico) tanto en el \u00e1mbito p\u00fablico como en el privado; la\u00a0<i>violencia de pareja\u00a0<\/i>es propia de este \u00faltimo \u00e1mbito. Seg\u00fan un estudio que realiz\u00f3 la OMS, la violencia contra la mujer es \u00abun problema de salud global de proporciones epid\u00e9micas\u00bb [4]. El estudio tambi\u00e9n revela que la violencia de pareja es el tipo m\u00e1s com\u00fan dentro de ella dado que afecta a 1 de cada 3 mujeres en todo el mundo. En relaci\u00f3n al impacto sobre la salud que ocasiona, el informe indica que \u00e9sta es causa de \u00abmuerte y lesiones, depresi\u00f3n, problemas del uso de alcohol, infecciones de transmisi\u00f3n sexual, embarazo no deseado y aborto\u00bb.[5]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe recordar que tal como se\u00f1ala Carlos Dante Garc\u00eda[6], desde el 2002 la OMS incluy\u00f3 a la violencia entre los problemas de salud desplaz\u00e1ndola de constituir un componente ineludible de la condici\u00f3n humana a convertirse en un problema sanitario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El\u00a0<i>femicidio<\/i>\u00a0es un significante que pertenece al nuevo orden simb\u00f3lico y se define como la muerte violenta de una mujer en ejercicio del poder de g\u00e9nero en su contra.[7]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Cristina Siekavizza: un caso paradigm\u00e1tico<\/span><br \/>\n\u00bfQui\u00e9n era Cristina Siekavizza? Los medios[8] la describen como una mujer de 33 a\u00f1os, casada desde hac\u00eda 8 a\u00f1os, madre de 2 hijos, quien estudi\u00f3 en un colegio cat\u00f3lico de mujeres y luego obtuvo un t\u00edtulo universitario. Sus familiares y amigas la describen como una mujer de familia dedicada al cuidado de sus hijos, inteligente y capaz. El 7 de julio del 2011, su esposo Roberto report\u00f3 su desaparici\u00f3n. Aunque inicialmente se consider\u00f3 que se trataba de un secuestro, investigaciones posteriores hallaron evidencia que lo incriminaba a \u00e9l por su posible asesinato y que daba cuenta de que Cristina sufr\u00eda de violencia de pareja. El esposo cont\u00f3 con el apoyo de sus padres, un juez jubilado y una ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia, para huir sin dejar rastro llev\u00e1ndose a sus hijos. El cuerpo de Cristina nunca apareci\u00f3. Al respecto, un medio de comunicaci\u00f3n relata que en los dos a\u00f1os transcurridos se han llevado a cabo m\u00faltiples diligencias para \u00abarmar el rompecabezas\u00bb: an\u00e1lisis de llamadas, revisi\u00f3n de correos, excavaciones en cementerios y terrenos bald\u00edos, pruebas de ADN, b\u00fasqueda en r\u00edos y lagos, aplicaciones de luminol, an\u00e1lisis dentales y pruebas psicol\u00f3gicas, entre muchas otras. \u00abTodas han generado pistas, pero ninguna permite dar con las piezas que hacen falta para resolver el caso.\u00bb[9] Se indica tambi\u00e9n que las autoridades encargadas aseguran que el proceso se encuentra en peligro debido a que sin cuerpo no hay delito, por ende, no existe caso. Se trata, por lo tanto, de hallar los restos para sindicar al \u00abculpable\u00bb, al \u00abagresor\u00bb mientras que Cristina queda reducida a la categor\u00eda de \u00abv\u00edctima\u00bb. Se busca comprobar que realmente fue asesinada. No se trata ni del real ni del cuerpo que interesa al psicoan\u00e1lisis. Al decir de Lacan: \u00abLo real, dir\u00e9, es el misterio del cuerpo que habla, es el misterio del inconsciente\u00bb.[10] Solo as\u00ed, a trav\u00e9s de un cuerpo que habla, ser\u00eda posible acceder a las dimensiones del deseo y el goce \u2013 tanto en Cristina como en Roberto \u2013, que les llevaron a ese desenlace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un grupo de mujeres que incluyen a familiares, compa\u00f1eras y amigas, cre\u00f3 el movimiento \u00abVoces por Cristina\u00bb. Su objetivo: luchar por la justicia y la verdad en Guatemala, unidas para romper la cultura del silencio, el miedo y la indiferencia. Su exigencia: justicia, transparencia y verdad en el caso Siekavizza, que se cumpla la ley sin presiones, sobornos ni tr\u00e1fico de influencias\u00bb. Su lema: \u00ab\u00a1Cristina, no nos callar\u00e1n, ahora somos tu voz!\u00bb[11]Se hace dif\u00edcil obviar la formulaci\u00f3n psicoanal\u00edtica de lo que dice la voz:\u00a0<i>\u00a1Goza!<\/i>, manifestaci\u00f3n inequ\u00edvoca del supery\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n al\u00a0<i>femicidio<\/i>, Jorge Castillo se\u00f1ala que \u00aben la perspectiva de la historia, las mujeres han encontrado la muerte a manos de los hombres en casos excepcionales, ya que los hombres tienden m\u00e1s a matarse entre ellos\u00bb.[12] Aclara que tradicionalmente su asesinato ten\u00eda la estructura del chivo expiatorio en donde el conjunto de la sociedad pone fin al mal purific\u00e1ndose en ese mismo acto y que dicha forma de ejecuci\u00f3n de las mujeres obedece a la l\u00f3gica del todo que es tributaria del padre como excepci\u00f3n. En dicho contexto, la mujer representaba un problema cuya soluci\u00f3n radicaba en la exclusi\u00f3n. Sin embargo, con las transformaciones sociales, \u00abel mismo punto en que nacen los derechos de la mujer marca, como contracara siniestra, el paso del rito cat\u00e1rtico al acto delictivo irracional\u00bb.[13] Castillo afirma que es posible incluir este forma de la violencia contra la mujer dentro de los efectos de la ca\u00edda del padre, puesto que la ley ed\u00edpica \u2013 que ordena la sexualidad humana a partir de la prohibici\u00f3n \u2013, deja siempre un resto inasimilable: El supery\u00f3. As\u00ed, \u00abmientras m\u00e1s d\u00e9bil es el padre, m\u00e1s poderoso es ese resto y m\u00e1s insoportable se vuelve para el sujeto, pues le ordena un imposible: gozar en plenitud\u00bb.[14] Concluye afirmando que ante la inoperancia del falo \u2013 que hist\u00f3ricamente serv\u00eda de mediador para la relaci\u00f3n entre los sexos \u2013 la violencia del pasaje al acto en cualquiera de sus formas, suele mostrarse como \u00fanica salida. Finaliza se\u00f1alando que el supery\u00f3 opera tanto en hombres como mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pertinencia de las afirmaciones anteriores lo confirman las investigaciones que est\u00e1n compiladas en la publicaci\u00f3n de\u00a0<i>Femicidio: Un fen\u00f3meno global[15]<\/i>. Un comentario sobre sus resultados afirma que se logr\u00f3 constatar que, en la mayor parte de los pa\u00edses donde se han dictado leyes y otras medidas para contrarrestar dichos asesinatos, no se aprecia una reducci\u00f3n significativa de \u00e9stos. Por el contrario, en los \u00faltimos a\u00f1os, en muchos de estos pa\u00edses, los\u00a0<i>femicidios<\/i>\u00a0han incrementado de manera alarmante\u00bb. La experiencia en Guatemala lo verifica as\u00ed. Si bien la\u00a0<i>Ley contra el femicidio y otras formas de violencia contra la mujer[16]<\/i>se decret\u00f3 en el pa\u00eds a partir del 2008, en Guatemala se registra el mayor n\u00famero de\u00a0<i>femicidios\u00a0<\/i>en Centroam\u00e9rica, con un n\u00famero abrumador sin resolver y en absoluta impunidad[17]. El editorial concluye: \u00ab\u2026reiteramos a las autoridades nuestra en\u00e9rgica demanda para que los recientes asesinatos de mujeres, as\u00ed como los que permanecen impunes, sean debidamente esclarecidos y que sobre los responsables caiga todo el peso de la ley penal.\u00a0<i>\u00a1Dura lex, sed lex!\u00a0<\/i>[Ley dura pero ley]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Del Otro que no existe\u2026 al Otro que se pone a existir de manera in\u00e9dita<\/span><br \/>\nEn el comentario citado al inicio, Brodsky indica que de tomar la primera vertiente, no le gustar\u00eda \u00abrepetir lo mismo explorando las variantes del Otro que no existe y que m\u00e1s bien ella preferir\u00eda \u00abexplorar los puntos suspensivos que llevan desde esa inexistencia hasta lo que pasa cuando el Otro se pone a existir de manera in\u00e9dita\u00bb. Propone entonces como ejemplo, tomar la figura de la madre y dice: \u00ab\u2026la declinaci\u00f3n del Nombre de Padre no solo tiene aparejada la proliferaci\u00f3n de un no-todo, un no-todo femenino, con lo que eso tiene de capricho sino que hay una nueva consecuencia de la declinaci\u00f3n del nombre del padre que es el retorno de las figuras maternas\u00bb. Dicha reflexi\u00f3n le lleva a plantear que en Lacan, en el mismo contexto donde se realiza la interrogaci\u00f3n por el padre, aparece la referencia al orden materno que tiene su punto culminante en una referencia del\u00a0<i>Seminario 21<\/i>: \u00ab\u2026 a ese Nombre del Padre, se sustituye una funci\u00f3n que no es otra cosa que la de \u00abnombrar para\u00bb [<i>nommer \u00e1<\/i>]\u2026 Ser nombrado para algo, he aqu\u00ed lo que despunta en un orden que se ve efectivamente sustituir al Nombre del Padre. Salvo que aqu\u00ed, la madre generalmente basta por s\u00ed sola para designar su proyecto y para indicar su camino \u00bb[18].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 aportes para esclarecer el tema de la violencia de pareja, brinda seguir esta propuesta?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El Supery\u00f3<\/span><br \/>\nEn el seminario\u00a0<i>El Supery\u00f3: del Ideal hacia el objeto[19]<\/i>, Marie \u2013 H\u00e9l\u00e8ne Brousse hace referencia a la misma cita que hiciera Brodsky e indica que se trata de un p\u00e1rrafo muy pol\u00edtico donde Lacan habla de la mutaci\u00f3n, del cambio del Edipo en relaci\u00f3n con la modernidad. Se\u00f1ala que la cita \u00abes una promesa de un poder de la madre sola con el ni\u00f1o, al suplantar al Nombre del Padre con la funci\u00f3n \u00abnombrar para\u00bb. Precisa tambi\u00e9n que la funci\u00f3n de \u00abnombrar para\u00bb implica el uso y no el nombre y que esto implica el poder de lo real m\u00e1s que el poder del significante. As\u00ed, donde estaba el nombre, hoy est\u00e1 la funci\u00f3n \u2013 un empuje a la voz \u2013. \u00abLa voz materna que va a \u00abnombrar para\u00bb, es decir un supery\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s materno\u2026\u00bb.[20]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, en relaci\u00f3n a la violencia en la pareja, cabe ponderar la incidencia del supery\u00f3 en las diversas formas de pasaje al acto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La Dimensi\u00f3n del estrago<\/span><br \/>\nPor otro lado, en la ense\u00f1anza de Lacan, la figura de la madre como un Otro primordial ha quedado vinculada a la dimensi\u00f3n del estrago. J-A Miller se\u00f1ala que en la medida que la ense\u00f1anza de Lacan bascul\u00f3 de priorizar el significante y la significaci\u00f3n hacia el goce, toma relevancia el ser y aparece la noci\u00f3n de\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0que lleva incluido el goce del cuerpo. Dice adem\u00e1s que en la medida en que el Otro se transforma tambi\u00e9n en Otro sexuado, el acceso a \u00e9ste se torna problem\u00e1tico. Entonces recurre a la noci\u00f3n de la demanda de amor y destaca que en \u00e9sta, m\u00e1s all\u00e1 del tener, se busca el ser del Otro. Sostiene que del lado de la mujer, el acceso al Otro se realiza habitualmente por el lado del amor. La relaci\u00f3n de la mujer con el S(A tachado) la conecta con el infinito y esto hace surgir la dimensi\u00f3n del estrago que \u00abes exactamente la otra cara del amor [\u2026] la faz de goce del amor. [21]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<i>\u00abPosiciones femeninas del ser\u00bb[22],\u00a0<\/i>Laurent se refiere tambi\u00e9n al estrago. Menciona el caso de mujeres que han podido consentir al fantasma del hombre en posiciones subjetivas donde el dolor y la humillaci\u00f3n est\u00e1n unidos pues en ellas no opera el l\u00edmite de la amenaza de castraci\u00f3n; esto les permite ir m\u00e1s lejos que los hombres en los caminos de la devoci\u00f3n al amor. As\u00ed, una mujer puede estar mucho m\u00e1s decidida a privarse de todo tener en la b\u00fasqueda de ser todo para el hombre con lo cual \u00e9ste se tornar\u00eda en una\u00a0<i>pareja-estrago.\u00a0<\/i>A este respecto, en un texto preparatorio para Enapol, Marisa Morao[23] indica que el fen\u00f3meno de violencia sobre el cuerpo del ser hablante femenino muestra un uso devastador que tiene lugar en la\u00a0<i>pareja-estrago\u00a0<\/i>y que en el<i>\u00a0feminicidio<\/i>\u00a0los hombres pegan, matan, da\u00f1an el Otro cuerpo.Cabe finalmente recordar a Lacan, en el Seminario 23, cuando afirma: \u00abPuede decirse que el hombre es para la mujer todo lo que les guste, a saber una aflicci\u00f3n peor que un\u00a0<i>sinthome<\/i>. Pueden articularlo como les convenga. Incluso es un estrago\u00bb.[24]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Elogio al d\u00e9ficit en lo simb\u00f3lico: lo imposible de representar<\/span><br \/>\nSiguiendo las indicaciones de Graciela Brodsky en el comentario arriba citado, me valdr\u00e9 de una vi\u00f1eta cl\u00ednica para abordar la problem\u00e1tica de la violencia dentro de la pareja por la v\u00eda del elogio al d\u00e9ficit en lo simb\u00f3lico. En esa dimensi\u00f3n, Laurent aborda tres imposibles: el de la representaci\u00f3n, el de la identificaci\u00f3n y el de la nominaci\u00f3n. As\u00ed, \u00e9l recurre al<i>\u00a0sue\u00f1o,\u00a0<\/i>referencia freudiana fundamental que fue retomada por Lacan, para mostrar que no hay significante que represente al sujeto. \u00abLa imposibilidad de marcar su lugar como conciencia del sue\u00f1o, hace del so\u00f1ante un sujeto que est\u00e1 en el lugar de nadie; el goce pone un l\u00edmite a la representaci\u00f3n del sujeto por el significante.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>B. consulta por las dificultades que tiene en su relaci\u00f3n de pareja. Ha convivido con su novio durante varios a\u00f1os pero esta convivencia ha estado escandida por un par de separaciones. La \u00faltima surgi\u00f3 a ra\u00edz de una discusi\u00f3n en la que \u00e9l la insult\u00f3 y ella se le fue encima descontrolada, le tir\u00f3 un plato y le ensart\u00f3 las u\u00f1as\u00bb. Hija de un padre vendedor muy exitoso y alcoh\u00f3lico y una madre con una profesi\u00f3n en la rama del servicio, B. asegura que con \u00e9l \u00abtir\u00f3 la toalla\u00bb, pero que hace \u00abtodo\u00bb por su mam\u00e1. Durante las entrevistas preliminares lleva un sue\u00f1o: \u00abestoy en la cama abrazando a mi mam\u00e1. Mi pap\u00e1 llega borracho y lo empiezo a agarrar a trancazos\u2026 se arruin\u00f3 la fiesta\u00bb.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sue\u00f1o abre la posibilidad de un trabajo en el que B. se hace cargo de \u00absu\u00bb violencia y el goce que \u00e9sta le despierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">A modo de conclusi\u00f3n<\/span><br \/>\nLa inclusi\u00f3n de la violencia de pareja dentro de las categor\u00edas jur\u00eddicas y de la salud es un intento \u2013 desde el discurso del amo \u2013, de tratarla de manera universal con lo que desaparece la posibilidad de hacer una subjetivaci\u00f3n, siempre singular, sobre \u00e9sta. Dicho abordaje est\u00e1 sostenido por ideales \u2013 de curaci\u00f3n, de control total, etc. \u2013 en los que no cabe el resto. Sin embargo, dicha respuesta est\u00e1 necesariamente condenada al fracaso al encontrarse siempre con ese punto de imposibilidad que se sostiene en una f\u00f3rmula de Lacan: \u00abTodo el mundo est\u00e1 loco, es decir delirante\u00bb[25].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El psicoan\u00e1lisis, en cambio, abre otra v\u00eda: la de la pol\u00edtica del s\u00edntoma que implica conducir al sujeto hasta su \u00abdivisi\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3xima\u00bb donde se anuda \u00abla divisi\u00f3n del sujeto del inconsciente, la divisi\u00f3n del mensaje de su s\u00edntoma, con esta otra divisi\u00f3n producida por la pulsi\u00f3n\u00bb.[26] Se trata, por lo tanto, de recurrir a los s\u00edntomas para hablar con el cuerpo sede de \u00ablas pulsiones que son el eco en el cuerpo del hecho de que hay un decir\u00bb [27]sin olvidar que \u00abel inconsciente implica que se lo escuche\u00bb como afirma Lacan en Televisi\u00f3n[28] y por ende, requiere del analista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablar con el cuerpo para hacerse cargo de \u00absu\u00bb violencia y responsabilizarse de su goce acotando de esta manera el poder del supery\u00f3 y la dimensi\u00f3n de estrago que pudiera estar en juego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Propongo homologar la violencia de pareja al nudo ciego o nudo \u00abgordiano\u00bb que se caracteriza por su dificultad para desatarlo. Cabe recordar que dicho nudo toma su nombre del labrador Gordio, quien por toda riqueza pose\u00eda su carreta y sus bueyes. Tras ser elegido rey, por ser el primero en entrar al templo, \u00e9l ofreci\u00f3 su carro en se\u00f1al de agradecimiento at\u00e1ndole la lanza y el yugo con un nudo cuyos cabos se escond\u00edan en el interior. El nudo era tan complicado que nadie lo pod\u00eda soltar de manera que quien lo consiguiera, conquistar\u00eda el mundo. Alejandro Magno enfrent\u00f3 dicho reto y solucion\u00f3 el problema cort\u00e1ndolo con su espada. Ze\u00fas estuvo de acuerdo con su soluci\u00f3n y dijo: \u00abtanto monta cortar como desatar\u00bb[29].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El corte se articula a la dimensi\u00f3n del acto y est\u00e1 del lado de la invenci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Castro, M. C..\u00a0<i>Transgresi\u00f3n, Goce y Profanaci\u00f3n<\/i>, Contribuciones desde el Psicoan\u00e1lisis al estudio de la violencia y la guerra. Serie de Psicolog\u00eda Social. Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias Humanas. Departamento de Psicolog\u00eda: Colombia, 2005. Pag. 35 &#8211; 49<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brodsky, G. Hacia el VIII Congreso de la AMP 2012. Actividades Preparatorias. Noche del Comit\u00e9 de Acci\u00f3n de la Escuela Una. Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.congresoamp.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.congresoamp.com<\/a>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En Ley contra el femicidio y otras formas de violencia contra la mujer del Congreso de la Rep\u00fablica de Guatemala, Decreto 22-2008.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud \u2013 OMS \u2013\u00a0<i>Informe de la OMS destaca que la violencia contra la mujer es \u00abun problema de salud global de proporciones epid\u00e9micas\u00bb.\u00a0<\/i>Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.who.int\/mediacentre\/news\/releases\/2013\/violence_against_women_20130620\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.who.int\/mediacentre\/news\/releases\/2013\/violence_against_women_20130620\/es\/<\/a>. Consultado el 28 de septiembre de 2013<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idem<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda, C.D. \u00abLa violencia: \u00a1Qu\u00e9 locura! En\u00a0<i>La violencia s\u00edntoma social de la \u00e9poca.\u00a0<\/i>Ondina Mar\u00eda Rodr\u00edguez Machado\/Ernesto Derezensky (Orgs). Belo Horizonte, Scriptum Livros, 2013. Pag. 121-128<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En Ley contra el femicidio y otras formas de violencia contra la mujer del Congreso de la Rep\u00fablica de Guatemala, Decreto 22-2008.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elperiodico.com.gt\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.elperiodico.com.gt<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<a href=\"http:\/\/www.s21.com.gt\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.s21.com.gt<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. El Seminario, Libro 20: A\u00fan (1972-73). 1\u00aa. ed. 9\u00aa. reimp. Buenos Aires: Paid\u00f3s. 2008. Pag. 158<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00abVoces por Cristina\u00bb. Informaci\u00f3n. Disponible en https:\/\/www.facebook.com<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Castillo, J. \u00ab<i>Sobre la figura del femicidio\u00bb.\u00a0<\/i>En Contingencia: Nuevos hombres, nuevas mujeres, nuevas pasiones. Publicaci\u00f3n del Departamento de Psicoan\u00e1lisis y Pol\u00edtica. C\u00f3rdoba: agosto 2012<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idem. Pag. 50<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idem. Pag. 50<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.contralosfemicidios.hn\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.contralosfemicidios.hn<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.sedem.org.gt\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.sedem.org.gt<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Feminicidio.\u00a0<\/i>Editorial del 18 de enero del 2013 de ElPeri\u00f3dico. Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elperiodico.com.gt\/es\/20130118\/opinion\/223527\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.elperiodico.com.gt\/es\/20130118\/opinion\/223527<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. Seminario 21: Les non-dupes errent \u00f3 Les noms du p\u00e9re. Clase 19\/3\/74<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M. H. (2011). El Supery\u00f3: Del ideal al objeto. Perspectivas pol\u00edticas, cl\u00ednicas y \u00e9ticas. CIEC 1\u00aa. Ed. C\u00f3rdoba: Babel Editorial<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idem. Pag. 74-75<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">J.-A. Miller,\u00a0<i>El partenaire-s\u00edntoma<\/i>. 1\u00aa. ed. Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2008. Pags. 273-276<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Laurent, E. Posiciones Femeninas del ser. Buenos Aires: Editorial Tres Haches, 1999. Pag. 70<\/i><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Morao, M. \u00abFeminicidio\u00bb. Disponible en Textos:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/\">http:\/\/www.enapol.com<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.<i>\u00a0El Seminario. Libro 23: El Sinthome.\u00a0<\/i>1\u00aa. ed. 1\u00aa. reimp. Buenos Aires: Paid\u00f3s. 2008. Pag. 99<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A. Iron\u00eda. Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/es.scribd.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/es.scribd.com<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Bassols, Miquel. \u00abUna pol\u00edtica del s\u00edntoma, llevar al sujeto hasta su divisi\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3xima\u00bb. Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nel-mexico.org\/articulos\/seccion\/textosonline\/subseccion\/La-experiencia-analitica\/715\/Una-politica-del-sintoma\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.nel-mexico.org\/articulos\/seccion\/textosonline\/subseccion\/La-experiencia-analitica\/715\/Una-politica-del-sintoma<\/a>\u00a0consultado el 11 de agosto de 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.<i>\u00a0El Seminario. Libro 23: El Sinthome.\u00a0<\/i>1\u00aa. ed. 1\u00aa. reimp. Buenos Aires: Paid\u00f3s. 2008. Pag. 18<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan. J. Televisi\u00f3n. En Otros Escritos. Pag. 544<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nudo_gordiano\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nudo_gordiano<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1137"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1138,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137\/revisions\/1138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}