{"id":1149,"date":"2021-08-18T21:28:57","date_gmt":"2021-08-19T00:28:57","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1149"},"modified":"2021-08-18T21:28:57","modified_gmt":"2021-08-19T00:28:57","slug":"jaime-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/jaime-castro\/","title":{"rendered":"Jaime Castro"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente trabajo surge de las conversaciones sostenidas en un peque\u00f1o grupo[1] que se organiz\u00f3 como preparaci\u00f3n para el VI ENAPOL sobre el tema Cuerpos toxic\u00f3manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos dimensiones surgieron de entrada frente a la expresi\u00f3n\u00a0<i>Cuerpos toxic\u00f3manos<\/i>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera con relaci\u00f3n al sujeto consumidor de alguna sustancia t\u00f3xica. Nos preguntamos \u00bfqu\u00e9 funci\u00f3n cumple la sustancia t\u00f3xica en su cuerpo, en su econom\u00eda pulsional? En este trabajo no se abordar\u00e1 esta dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda dimensi\u00f3n ya no estaba pensada exclusivamente en relaci\u00f3n a un sujeto consumidor de sustancias t\u00f3xicas, sino a cualquier sujeto en el que el goce cifrado en sus s\u00edntomas puede tener un car\u00e1cter adictivo y t\u00f3xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una primera consideraci\u00f3n es la pregunta por \u00bfqu\u00e9 es lo\u00a0<i>t\u00f3xico<\/i>? Para el diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola,\u00a0<i>t\u00f3xico[2]<\/i>\u00a0es: \u00abPerteneciente o relativo a un veneno o toxina\u00bb. Por su parte,\u00a0<i>toxina<\/i>\u00a0es: \u00abveneno producido por organismos vivos\u00bb. Mientras que\u00a0<i>veneno<\/i>\u00a0es: \u00ab1. Sustancia que, incorporada a un ser vivo en peque\u00f1as cantidades, es capaz de producir graves alteraciones funcionales, e incluso la muerte; 2. Cosa nociva a la salud; 3.Cosa que puede causar un da\u00f1o moral; 4. Afecto de ira, rencor u otro mal sentimiento; y 5. Sustancia que frena un proceso f\u00edsico o qu\u00edmico\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varias cuestiones llaman la atenci\u00f3n en la definici\u00f3n del veneno:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- El veneno (lo t\u00f3xico) produce alteraciones funcionales, es decir, concierne al orden del organismo, afecta el funcionamiento regular del soporte material de la existencia. Sin embargo, que produzca la muerte es solo una posibilidad, as\u00ed entonces, no es seguro que todo veneno mate, pero existe la posibilidad de que as\u00ed sea, por lo tanto el veneno goza de la propiedad de la mortificaci\u00f3n, es decir, aunque susceptible de conducir a la muerte, no es seguro que ese sea su destino en tanto regla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2- El veneno (lo t\u00f3xico) puede causar un da\u00f1o moral. Si bien no es clara la justificaci\u00f3n de esta definici\u00f3n es muy llamativo encontrar tal acepci\u00f3n de la palabra. Si el veneno (lo t\u00f3xico) puede causar da\u00f1o al organismo y a la moral, entonces el veneno (lo t\u00f3xico) es algo que compromete cuerpo y alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3- M\u00e1s sorprendente aun es encontrar que la cuarta acepci\u00f3n le reserva al veneno un lugar en los afectos: ira, rencor u otros considerados malignos. As\u00ed pues, adem\u00e1s de la moral el afecto tambi\u00e9n se ve comprometido. Esta combinaci\u00f3n de factores: organismo, moral y afectividad arrebatan al veneno (lo t\u00f3xico) del plano de lo enteramente natural, del orden de la biolog\u00eda de cualquier ser vivo (en la primera acepci\u00f3n el veneno afecta a cualquier ser vivo), y le reservan un lugar en el que ser\u00e1n susceptibles de gozar de lo t\u00f3xico, de una manera particular, los seres hablantes, en tanto es por efecto del lenguaje que se hace posible el desarrollo de la afectividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4- Por todo ello, si la cosa t\u00f3xica (el veneno) es nociva para la salud, como reza la segunda acepci\u00f3n, es necesario considerar que moral y afectividad sobrepasan el plano de la salud f\u00edsica y nos trasladan a una cuesti\u00f3n relacionada con lo ps\u00edquico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo as\u00ed, la toxicidad, la intoxicaci\u00f3n por veneno, es una cuesti\u00f3n que compromete lo psico-som\u00e1tico (soma y psique) y por este camino arribamos por los senderos del psicoan\u00e1lisis a la necesidad de preguntarnos por el goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u00bfPuede ser que el goce conduzca a un destino t\u00f3xico, es decir, con efectos mortificantes para el sujeto) independientemente de que se trate de una sustancia t\u00f3xica?<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata, entonces, de preguntarnos por un cuerpo toxic\u00f3mano sin sustancia t\u00f3xica. El an\u00e1lisis de un sujeto puede permitirle encontrar la dimensi\u00f3n t\u00f3xica del goce sintom\u00e1tico, aquello a lo que est\u00e1 aferrado. Una \u00e9poca como la actual, caracterizada por un empuje a un \u00abm\u00e1s de satisfacci\u00f3n\u00bb, a una satisfacci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite, como efecto de la fragmentaci\u00f3n de lo simb\u00f3lico, pareciera ofrecer condiciones favorables para que el goce sintom\u00e1tico tome ese car\u00e1cter adictivo de una manera quiz\u00e1 m\u00e1s notable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante lo anterior, referirse a esta dimensi\u00f3n t\u00f3xica del goce, pareciera que va m\u00e1s all\u00e1 de una consideraci\u00f3n de la \u00e9poca actual, pues lo que habr\u00eda que tener en cuenta, de manera central, son los efectos de goce que se producen en un ser hablante por la inscripci\u00f3n de ciertos dichos en su cuerpo que toman un peso fundamental en su econom\u00eda libidinal en tanto alrededor de ellos se organiza un modo de goce que regula su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed las cosas, esto que se nombra como la declinaci\u00f3n social del Nombre del Padre, la fragmentaci\u00f3n de lo simb\u00f3lico, la crisis de los referentes de autoridad, cumple la funci\u00f3n de levantar cierta barrera que hace que el empuje al goce tienda a estar a sus anchas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encuentro con el analista, bajo transferencia, le puede permitir a un sujeto recorrer ampliamente el \u00e1rbol de significaciones de su vida, para ir decantando y aislando aquello que se juega a nivel del sinsentido y que est\u00e1 ligado a las marcas de goce en el cuerpo, que determinan en buena medida el factor pulsional del s\u00edntoma y su repetici\u00f3n incesante. Es precisamente por v\u00eda de esta dimensi\u00f3n de\u00a0<i>lalengua<\/i>\u00a0que se inscribe en el cuerpo, produciendo un goce para el ser hablante, que puede pensarse cierta dimensi\u00f3n t\u00f3xica del goce sintom\u00e1tico. El sujeto puede encontrar en su an\u00e1lisis que ese goce repetitivo cifrado en el s\u00edntoma es el producto de la inscripci\u00f3n en el cuerpo de ciertos dichos asem\u00e1nticos que tom\u00f3 del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para efectos de este trabajo el prop\u00f3sito es desarrollar esta segunda dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una referencia que encontramos en la obra de Freud en donde aparece separado lo t\u00f3xico de la sustancia t\u00f3xica, la encontramos en la\u00a0<i>carta 79 a Fliess<\/i>\u00a0fechada en Viena el 22 de diciembre de 1897[3]. All\u00ed Freud plantea dos puntos muy interesantes: 1) que la masturbaci\u00f3n es la adicci\u00f3n primordial, y 2) que las otras adicciones a sustancias t\u00f3xicas no son m\u00e1s que sustitutos o relevos de esta primera adicci\u00f3n. Es interesante esta referencia de Freud pues nos est\u00e1 se\u00f1alando que, a nivel del cuerpo, un\u00a0<i>cuantum<\/i>\u00a0de excitaci\u00f3n ligado al acto masturbatorio, toma un car\u00e1cter adictivo primordial que se vuelve como una especie de paradigma de goce adictivo, al cual posteriormente se ligan ciertas sustancias t\u00f3xicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un segundo texto de Freud en donde tambi\u00e9n encontramos esta referencia a la toxicidad por fuera de una sustancia t\u00f3xica externa es\u00a0<i>Sobre las perturbaciones psic\u00f3genas de la visi\u00f3n<\/i>\u00a0de 1910[4]. All\u00ed Freud desarrolla la idea en relaci\u00f3n a las neurosis de que cualquier \u00f3rgano del cuerpo puede alterar su funci\u00f3n como consecuencia de un aumento de su valor er\u00f3geno, el cual puede tener como origen razones fisiol\u00f3gicas o de origen t\u00f3xico: \u00ab\u2026 si vemos a un \u00f3rgano que de ordinario sirve a la percepci\u00f3n sensorial comportarse directamente como un genital a ra\u00edz de la elevaci\u00f3n de su papel er\u00f3geno, no consideraremos improbables a\u00fan alteraciones t\u00f3xicas en \u00e9l\u00bb[5].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<i>El malestar en la cultura<\/i>[6] encontramos una tercera referencia a una dimensi\u00f3n t\u00f3xica esta vez en relaci\u00f3n a los procesos mentales. Freud se\u00f1ala en este texto que las drogas, a las que llama all\u00ed \u00abquitapenas\u00bb, cumplen la funci\u00f3n de alterar el funcionamiento del placer y el displacer. Compara este tipo de mecanismo con lo que sucede en la man\u00eda en donde se puede presentar igualmente una alteraci\u00f3n del placer y del displacer. Es interesante porque si bien habla de la man\u00eda, tambi\u00e9n se refiere a la vida ps\u00edquica normal: \u00abTambi\u00e9n en nuestra vida ps\u00edquica normal, la descarga del placer oscila entre la facilitaci\u00f3n y la coartaci\u00f3n y paralelamente disminuye o aumenta la receptividad para el displacer. Es muy lamentable que este cariz t\u00f3xico de los procesos mentales se haya sustra\u00eddo hasta ahora a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb[7].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es supremamente interesante esta afirmaci\u00f3n porque desplaza la cuesti\u00f3n de la toxicoman\u00eda de la sustancia t\u00f3xica, sus efectos y la cantidad del consumo a una reflexi\u00f3n sobre los procesos mentales del sujeto. En otras palabras, lo que esto se\u00f1ala es que el mecanismo del placer y el displacer, lo que luego Lacan trabajar\u00e1 como goce, tiene en s\u00ed mismo un car\u00e1cter t\u00f3xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente es esta toxicidad del goce la que en el an\u00e1lisis, bajo transferencia y con la acci\u00f3n del analista, el analizante puede aislar y hacer algo con ella, luego de un trabajo dirigido a cernir lo real de los s\u00edntomas que lo aquejan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra manera de pensar el cuerpo toxic\u00f3mano es a trav\u00e9s de revisar en las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n el centramiento del sujeto en el goce f\u00e1lico sin el Otro. Para ello hay que retomar a Lacan en el seminario A\u00fan[8] en las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n. En la parte inferior izquierda de las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n encontramos en el lado hombre dos t\u00e9rminos: el $ y un segundo t\u00e9rmino que Lacan llama su soporte significante, el Falo \u0424. M\u00e1s adelante agrega que el $ est\u00e1 acompa\u00f1ado por el Falo \u0424, significante del que ni siquiera depende como pareja, y m\u00e1s bien para alcanzar su pareja sexual tiene que irse del otro lado de la barra vertical para encontrar el objeto\u00a0<i>a<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n en su parte superior plantean la imposibilidad de la relaci\u00f3n entre los sexos mientras que en la parte inferior nos muestra los posibles modos de encuentro entre los sexos sobre la base de dicha imposibilidad. Teniendo esto en cuenta y considerando que del lado Hombre de las f\u00f3rmulas tenemos estos dos t\u00e9rminos $ y \u0424, podemos retomar entonces la cuesti\u00f3n de la \u00e9tica del soltero, seg\u00fan la cual el sujeto en lugar de pasar la barra vertical para dirigirse hacia el objeto\u00a0<i>a<\/i>, se queda de su lado en una relaci\u00f3n estrecha con su Falo \u0424. A esta relaci\u00f3n se le conoce tambi\u00e9n como goce idiota, o goce masturbatorio, un goce que, como lo plantea Graciela Brodsky en el seminario Cl\u00ednica de la sexuaci\u00f3n[9], es idiota por su repetici\u00f3n, siempre la misma, al alcance de la mano, sin esfuerzo. Este goce es absolutamente solitario, autoer\u00f3tico y deja por fuera cualquier encuentro sea homo o heterosexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto que resulta importante se\u00f1alar de esta posici\u00f3n en la vida er\u00f3tica que se extrae de las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n como una de las opciones cl\u00ednicas del sujeto, es precisamente que al quedarse centrado en el Falo tambi\u00e9n puede darse all\u00ed un exceso t\u00f3xico. \u00abTanto Falo\u00bb puede llegar a ser t\u00f3xico para el sujeto. Vemos pues como se llega a articular esta referencia de Freud en la carta 79 a prop\u00f3sito de la masturbaci\u00f3n como adicci\u00f3n primordial y lo que se puede desprender de las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n en Lacan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adicionalmente, Graciela Brodsky en el seminario en menci\u00f3n, se\u00f1ala unas l\u00edneas m\u00e1s adelante que hay una diferencia entre la \u00e9tica del soltero y el homosexual. Si bien en ambos casos la relaci\u00f3n es estrecha con el Falo, si bien se borra la diferencia castrado\/no castrado, en la posici\u00f3n del soltero no hay un movimiento hacia el Otro, no hay un esfuerzo, no se paga nada. En la posici\u00f3n del soltero el Otro no cuenta, de alguna manera se asume una posici\u00f3n c\u00ednica, pues el sujeto all\u00ed se basta a s\u00ed mismo. Al homosexual, en cambio, le toca hacer su esfuerzo por conquistar su pareja, entra en el plano del amor y del deseo. Tenemos entonces una diferencia importante en la manera como se obtiene el goce f\u00e1lico: 1) por la v\u00eda del Otro a trav\u00e9s del objeto\u00a0<i>a<\/i>; \u00f3 2) por esta v\u00eda de quedarse centrado en el Falo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como contrapunto de este planteamiento derivado de la l\u00f3gica de la sexuaci\u00f3n, habr\u00eda que discutir con el mismo Lacan su importante y orientador planteamiento de que las drogas rompen la relaci\u00f3n del sujeto con su \u00abcosita de hacer pipi\u00bb, que fue planteada en unas Jornadas sobre carteles de la Escuela freudiana de Par\u00eds[10]. Surge la pregunta de si no es contradictorio plantear por un lado una perspectiva del cuerpo toxic\u00f3mano por la v\u00eda del goce idiota de la masturbaci\u00f3n centrado en el Falo, con esta otra idea de la droga como forma de ruptura de la relaci\u00f3n del sujeto con el Falo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ahora lo que se logra entender del asunto es que por un lado se tiene un exceso de satisfacci\u00f3n ligado al goce del \u00f3rgano, y por otro lado, como ruptura con el Falo, la toxicoman\u00eda ofrece tambi\u00e9n otro exceso de satisfacci\u00f3n en el cuerpo pero a trav\u00e9s de un objeto externo, a trav\u00e9s del cual el sujeto establece un montaje pulsional lo suficientemente eficiente como para no saber nada del problema sexual, de la castraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda concluirse que ambas v\u00edas son operaciones a trav\u00e9s de las cuales el sujeto se las arregla para no saber nada del Otro, para mantenerse en un goce cerrado, completo, total: la una por la v\u00eda de un encerramiento en el goce Uno f\u00e1lico masturbatorio, y la otra por la v\u00eda de la ruptura con el Falo a trav\u00e9s de encerramiento en el consumo de una sustancia t\u00f3xica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resumen de este recorrido sobre la idea de la dimensi\u00f3n t\u00f3xica\u00a0<i>propia del goce en s\u00ed mismo<\/i>\u00a0versus aquella que est\u00e1 ligada a una\u00a0<i>sustancia t\u00f3xica externa al cuerpo pero que incide en \u00e9l haciendo impacto a nivel de lo real<\/i>, tenemos lo siguiente:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Una dimensi\u00f3n t\u00f3xica primordial ligada a la masturbaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Una dimensi\u00f3n t\u00f3xica posible para cualquier \u00f3rgano del cuerpo que puede llegar a alterar su funcionamiento por v\u00eda de una erotizaci\u00f3n intensa del mismo.<\/li>\n<li>Una dimensi\u00f3n t\u00f3xica en el goce solitario con el Falo, posici\u00f3n desde la cual se niega dirigirse al Otro.<\/li>\n<li>Una dimensi\u00f3n t\u00f3xica concebida a partir de la relaci\u00f3n de un sujeto con una sustancia t\u00f3xica que rompe su relaci\u00f3n con el Falo para no saber sobre la imposibilidad de la relaci\u00f3n entre los sexos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Surge de este recorrido la pregunta por el lugar del psicoan\u00e1lisis frente a lo t\u00f3xico del goce cifrado en el s\u00edntoma. Es gracias a la presencia del analista, en la transferencia, lo que permitir\u00eda para el ser hablante aislar esos significantes amos, Uno, sin sentido, que trazaron huellas de goce en su cuerpo, para fisurar esa relaci\u00f3n t\u00f3xica, repetitiva y mort\u00edfera con el goce, y quiz\u00e1 inventarse as\u00ed modos de vivir la pulsi\u00f3n m\u00e1s del lado vivificante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Septiembre 9 de 2013<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Grupo de estudio sobre \u00abCuerpos toxic\u00f3manos\u00bb conformado por C\u00e9sar Bocanegra, Aldemar Perdomo, Manuel Alejandro Moreno y Jaime Castro. NEL Cali, 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Definiciones extra\u00eddas del Diccionario de la Real academia de la lengua espa\u00f1ola en su versi\u00f3n online:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.rae.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.rae.es<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. (1895). Carta 79, en\u00a0<i>Obras Completas<\/i>, Vol. 1, Amorrortu, Buenos Aires.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S (1910). Sobre las perturbaciones psic\u00f3genas de la visi\u00f3n, en Obras completas, Vol. XI, Amorrortu, Buenos Aires.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Op. cit.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S (1930). El malestar en la cultura, en Obras completas, Vol. XXI, Amorrotu, Buenos Aires.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Op. cit.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. (1981). El seminario de Jacques Lacan. Libro 20. A\u00fan. Editorial Paid\u00f3s. Barcelona.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brodsky, G. (2004). Cl\u00ednica de la sexuaci\u00f3n. NEL. Bogot\u00e1.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Jornadas de los carteles en la Escuela freudiana de Par\u00eds. 12 y 13 de Abril de 1975.\u00a0<i>Lettres de l&#8217;\u00c9cole freudienne<\/i>, 1976, n\u00b018.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1149"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1150,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149\/revisions\/1150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}