{"id":1153,"date":"2021-08-18T21:30:01","date_gmt":"2021-08-19T00:30:01","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1153"},"modified":"2021-08-18T21:30:01","modified_gmt":"2021-08-19T00:30:01","slug":"jose-carlos-lapenda-figueiroa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/jose-carlos-lapenda-figueiroa\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Carlos Lapenda Figueiroa"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Este texto tiene como objetivo presentar las reflexiones que hemos elaborado para la Conversaci\u00f3n sobre el tema Cuerpos Toxic\u00f3manos, constante en el programa del VI Encuentro Americano de Psicoan\u00e1lisis de Orientaci\u00f3n Lacaniana (ENAPOL), que se llevar\u00e1 a cabo la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 23 de noviembre de 2013. \u00c9l hace suyo el esfuerzo de aquellos que aceptaron la invitaci\u00f3n de participar en este trabajo como miembros del equipo de la Escola Brasileira de Psican\u00e1lise (EBP).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haremos referencia a los sujetos que, en el campo de la neurosis, presentan sus cuerpos corro\u00eddos por una sustancia t\u00f3xica, como \u00abtarjeta postal\u00bb de lo real en su etapa m\u00e1s cruda, testimonios de la extrema dificultad o incluso imposibilidad de utilizar referencias simb\u00f3licas, llev\u00e1ndolos, a menudo, a un rechazo al saber del inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia cl\u00ednica indica que el efecto de la droga siempre es singular a medida que act\u00faa como una variable de la econom\u00eda pulsional propia a cada\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>. De este modo, puede funcionar como elemento regulador de un goce frente a un\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0amenazante, en forma de un lazo o, en caso extremo, como una opci\u00f3n entre el\u00a0<i>Uno<\/i>\u00a0en detrimento del\u00a0<i>Otro<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario, entonces, la aclaraci\u00f3n preliminar que estamos considerando este \u00faltimo caso, y que hemos tomado como marco referencial la constataci\u00f3n de Eric Laurent que, en la actual disposici\u00f3n del\u00a0<i>Otro\u00a0<\/i>de la civilizaci\u00f3n, los cuerpos se cierran a los discursos y se someten a una exigencia apremiante de goce en el contexto de crisis de las normas y de la agitaci\u00f3n de lo real que caracteriza la actual disposici\u00f3n del\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0social. [2]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda causar en un sujeto el fracaso en los procesos de inscripci\u00f3n simb\u00f3lica, produciendo cuerpos toxic\u00f3manos, cuando no se trata necesariamente de una estructura psic\u00f3tica? Fue la propia experiencia en la cl\u00ednica de toxicoman\u00eda que permiti\u00f3 pensar en la ruptura con el goce f\u00e1lico, sin que hubiera\u00a0<i>forclusi\u00f3n del<\/i>\u00a0N<i>ombre del Padre<\/i>. Por lo tanto, creemos que el fracaso de los recursos simb\u00f3licos, en este caso, se puede pensar como un efecto de\u00a0<i>forclusi\u00f3n<\/i>\u00a0de la castraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el desarrollo de este trabajo, estudiamos la manera c\u00f3mo Lac\u00e1n coloc\u00f3 este concepto y c\u00f3mo otros autores del campo freudiano se refieren a la toxicoman\u00eda. Adem\u00e1s, hemos a\u00f1adido referencias adicionales a la sustancia t\u00f3xica y al cuerpo vivo, a la formulaci\u00f3n lacaniana del pseudodiscurso capitalista y a la disposici\u00f3n actual del\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino\u00a0<i>forclusi\u00f3n\u00a0<\/i>lo utiliz\u00f3Lacan para referirse a la psicosis, especificando el uso freudiano de\u00a0<i>Verwerfung<\/i>\u00a0y se\u00f1alando el no registro del significante\u00a0<i>Nombre del Padre<\/i>. La expresi\u00f3n, de connotaci\u00f3n jur\u00eddica, fue a\u00f1adida al diccionario psicoanal\u00edtico a trav\u00e9s del franc\u00e9s\u00a0<i>forclusi\u00f3n<\/i>. En portugu\u00e9s, la correspondiente ser\u00eda \u00ab<i>preclus\u00e3o<\/i>\u00ab, entendida como el impedimento para utilizar determinada facultad de derecho procesal civil, ya que no existe disposici\u00f3n legal paratal efecto. [3]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La\u00a0<i>forclusi\u00f3n<\/i>\u00a0de la castraci\u00f3n fue mencionada por Lacan como caracter\u00edstica del discurso capitalista el 06 de enero de 1972 en la tercera de las conferencias presentadas en la capilla del Hospital Sainte-Anne, en la misma \u00e9poca del\u00a0<i>Seminario\u2026o peor<\/i>. La declaraci\u00f3n es muy fuerte:<\/p>\n<blockquote>\n<p>Lo que distingue el discurso capitalista es la\u00a0<i>verwerfung<\/i>, el rechazo; el rechazo fuera de todos los \u00e1mbitos de lo simb\u00f3lico con lo que ya he dicho que tiene como consecuencia el rechazo de \u00bfqu\u00e9? De la castraci\u00f3n. Toda orden, todo discurso que se entronca al capitalismo deja a un lado lo que llamaremos, simplemente, las cosas del amor, mis buenos amigos. Ustedes ven esto, \u00bfeh?, no es poca cosa [4]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es como decir: el discurso capitalista\u00a0<i>forcluye. Forcluye<\/i>\u00a0la posibilidad del amor. Es decir, seg\u00fan Lacan considera el amor como dar lo que no se tiene \u2013 dar su propia castraci\u00f3n \u2013, ese pseudodiscurso compromete los recursos de la fantas\u00eda y del inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta idea se basa en la indicaci\u00f3n hecha por Lacan de la droga como \u00fanica forma de romper el matrimonio del cuerpo con el peque\u00f1o-pipi, es decir, con el gozo f\u00e1lico. [5]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con base en la experiencia cl\u00ednica, \u00bfqu\u00e9 se puede afirmar con relaci\u00f3n a la toxicoman\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laurent cree que la toxicoman\u00eda no inaugura una nueva estructura, tampoco es un s\u00edntoma,[6] mientras que R\u00e9quiz entiende la droga como un ardid para evitar los efectos de la castraci\u00f3n: \u00abel toxic\u00f3mano con su acto, oculta los s\u00edntomas que revelan su estructura, seg\u00fan las categor\u00edas freudianas, de neurosis, perversi\u00f3n y psicosis\u00bb.[7]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo distinguir, entonces, lo que se presenta en la psicosis \u2013 la ruptura de gozo f\u00e1lico como consecuencia de la forclusi\u00f3n del Nombre del Padre \u2013 de la forclusi\u00f3n de castraci\u00f3n, en estructuras no psic\u00f3ticas, como se constata en la toxicoman\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laurent, despu\u00e9s de dos claras ilustraciones cl\u00ednicas, aclara:[8]<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>En la psicosis, en el lugar de un rasgo de identificaci\u00f3n al padre, irrumpe un goce en lo real que le permite gozar sin identificarse. El goce se limita a un objeto espec\u00edfico: \u00abEllos forman seguramente parte de las man\u00edas de Esquirol, las monoman\u00edas \u2013 son delirios parciales \u2013, pero seguramente no son toxic\u00f3manos. El goce en ellos est\u00e1 perfectamente limitado, y m\u00e1s a\u00fan, ellos escapan a las leyes del mercado. Porque ellos quieren algo preciso.\u00bb<\/li>\n<li>En la toxicoman\u00eda, surge lo ilimitado, lo impreciso del goce; cualquier droga sirve: \u00abAparentemente aqu\u00e9l que se entrega a los estupefacientes es indiferente a lo que toma. Toma lo que hay. [&#8230;] la ruptura con el goce f\u00e1lico suprime las particularidades\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata del uso del gozo fuera del fantasma, de un corto circuito: \u00abEs un cortocuito. La ruptura con el &#8216;peque\u00f1o pipi&#8217;, como dice Lacan, tiene como consecuencia que se pueda gozar sin el fantasma.\u00bb[9]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Toxicoman\u00eda puede ser tratada como la aparici\u00f3n de un gozo uno, en el sentido de que no es sexual y \u00abno es aprehensible m\u00e1s que por la fragmentaci\u00f3n del cuerpo.\u00bb [10]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R\u00e9quiz, distinguiendo la toxicoman\u00eda de otras formas de aproximaci\u00f3n a las drogas, destaca la anulaci\u00f3n del\u00a0<i>Otro<\/i>:<\/p>\n<blockquote>\n<p>La droga entra en el circuito de repetici\u00f3n como cualquier objeto de la pulsi\u00f3n evidenciando tratarse de un objeto pulsional, no obstante, ligado a la inmediatez. Entre un uso y otro, se desarrolla la vida del adicto decidido y la din\u00e1mica de su repetici\u00f3n. Una repetici\u00f3n que no introduce ficciones ni fantas\u00edas como las que generan lo imaginario fantasm\u00e1tico. Esto abre la cuesti\u00f3n de relaci\u00f3n entre el objeto droga y la fantas\u00eda. [11]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, las drogas, en la toxicoman\u00eda, eliminan la implicaci\u00f3n subjetiva de las consecuencias de la adici\u00f3n y cierran el camino a la elaboraci\u00f3n por la palabra. El toxic\u00f3mano se adhiere a un goce repetitivo que \u00abno lo deja pensar ni hacer nada m\u00e1s\u00bb. Que lo desconecta del mundo \u00aby lo encierra en una especie de enquistamiento con un objeto que organiza tu vida\u00bb. [12]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n entendemos que la toxicoman\u00eda puede ser una manifestaci\u00f3n de la neurosis fuera de discurso \u2013seg\u00fan lo que Fabi\u00e1n Schejtman dice, refiri\u00e9ndose a la anorexia: \u00abLa anorexia ser\u00eda una de las manifestaciones posibles de las histerias fuera de discurso producto de la incidencia del &#8216;discurso&#8217; capitalista en tanto que falso discurso.\u00bb [13]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O bien, la podemos considerar entre las invenciones de\u00a0<i>corporizaci\u00f3n\u00a0<\/i>dirigidas al intento de eludir el discurso en el cual el significante afecta el cuerpo inscribi\u00e9ndose como letra de goce \u2013 el\u00a0<i>Uno<\/i>\u00a0que se repetir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que Miller identifica en Lacan dos tipos de relaci\u00f3n entre el significante y cuerpo. La\u00a0<i>significantizaci\u00f3n<\/i>, cuando una parte del cuerpo se eleva a la categor\u00eda de significante y transforma los objetos en s\u00edmbolos. En segundo lugar, la\u00a0<i>corporizaci\u00f3n<\/i>, que proviene del discurso e inscribe el cuerpo en el v\u00ednculo con el\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0social, bajo la forma de mutilaciones tradicionales o rituales, t\u00edpicas de ciertas culturas: \u00abla corporizaci\u00f3n codificada, normalizada, la corporizaci\u00f3n que abulta en un discurso e inscribe el cuerpo individual en v\u00ednculo social bajo formas t\u00edpicas. [14]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Miller, esta funci\u00f3n de\u00a0<i>corporizaci\u00f3n<\/i>\u00a0puede extenderse \u00aba todas las normas del comportamiento social, de la compostura, del estilo\u00bb [15] y asume, en la actualidad, el car\u00e1cter de las invenciones de corporizaci\u00f3n que intentan eludir el discurso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideramos la droga como una sustancia con una estructura qu\u00edmica definida que, cuando interact\u00faa con el cuerpo biol\u00f3gico, promueve modificaciones tales que pueden tanto beneficiar al cuerpo como perjudicarlo, intoxic\u00e1ndolo o incluso extermin\u00e1ndolo, dependiendo del tipo de droga o la cantidad ingerida. Sin embargo, nos aclara EstebanKlainer, la idea de que el tipo de sustancia sea lo que define el efecto en el cuerpo viene de la vieja concepci\u00f3n de la dualidad cuerpo-alma, con la idea de una correlaci\u00f3n directa entre el cuerpo y el alma. [16]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo las ense\u00f1anzas lacanianas, se concluye que el afecto no es del cuerpo sino que corresponde a un efecto del significante, incidencia del lenguaje en el cuerpo, lo que induce al goce y aparece en el psiquismo como pensamiento. Nunca como resultado de una sustancia en el cuerpo. Seg\u00fan Lacan: \u00abpara el ser humano no hay ninguna relaci\u00f3n entre el alma y el cuerpo, entre imaginario y real, si no es por la introducci\u00f3n de la dimensi\u00f3n simb\u00f3lica.\u00bb [17]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Miller observa, Lacan, oponi\u00e9ndose a la teor\u00eda de que es la funci\u00f3n la que crea el \u00f3rgano, siempre ha realzado la disfunci\u00f3n existente entre cuerpo y funci\u00f3n, lo que generalmente se inscribe a partir de las normas del\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0social. Por lo tanto, dice Miller:<\/p>\n<blockquote><p>[&#8230;] en esos d\u00edas, en que el Otro no existe, las normas dejan el cuerpo a un lado, poniendo de manifiesto la insistencia de la pregunta: &#8216;\u00bfqu\u00e9 hacer de su cuerpo?&#8217;\u00a0<i>Piercyng, body art<\/i>., dictadura de la higiene o del deporte, esto es lo que, hoy en d\u00eda, nos presentan como los nuevos usos del cuerpo humano. [18]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el contexto en el cual desarrollamos el trabajo, el de las toxicoman\u00edas consideradas como manifestaciones de la neurosis fuera del discurso, tal uso asume la funci\u00f3n de invenciones de la\u00a0<i>corporizaci\u00f3n<\/i>\u00a0como nos hemos referido anteriormente. Se encuentran entre las formas contempor\u00e1neas de corporizaci\u00f3n, en la que, los cuerpos abandonados por las normas, pasan a ser sede de invenciones que buscan responder a la pregunta sobre qu\u00e9 hacer con el propio cuerpo. [19]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero de cu\u00e1l cuerpo estamos hablando? La \u00ab\u00faltima\u00bb ense\u00f1anza de Lacan nos hace pensar en el cuerpo real, el afectado por el significante que se inscribe como letra de goce \u2013 el cuerpo de la repetici\u00f3n insensata del\u00a0<i>Uno<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Patricio Alvarez rehace las teor\u00edas del cuerpo en Lacan. En la primera, el cuerpo pensado en oposici\u00f3n entre lo especular y lo simb\u00f3lico, y organizado por la norma f\u00e1lica. En la segunda, el cuerpo topol\u00f3gico permitiendo a la cl\u00ednica dar cuenta de lo que escapa al ordenamiento del Nombre del Padre, incluso \u00ablas adicciones como el acceso a un goce que degrada el deseo\u00bb. [20] En la tercera, la del acontecimiento del cuerpo. Se trata del cuerpo vivo marcado al que Lacan define con un acontecimiento contingente y consentido de un decir. Como Alvarez, dice: \u00abdebe haber un consentimiento a ese decir, que agujerea al cuerpo con el sinsentido de\u00a0<i>lalengua<\/i>, que hace resonar a la pulsi\u00f3n como eco en el cuerpo de un decir, y que lo parasita con el lenguaje.\u00bb [21]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, es un cuerpo que habla: \u00abes un cuerpo hablado por ciertas contingencias de un decir, que produjeron acontecimiento, y es un cuerpo que con su decir hace acontecimiento\u00bb. [22]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El discurso capitalista fue formulado por Lacan como mutaci\u00f3n del discurso del amo, escribiendo c\u00f3mo ser\u00edan los efectos de los nuevos significantes que ordenan el\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0social contempor\u00e1neo y repercuten en los modos de gozo del\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>. Lo destacable en esta mutaci\u00f3n es el cambio de posici\u00f3n entre el significante amo y el sujeto dividido, seguido por la desaparici\u00f3n de la barrera \u00aben el nivel inferior\u00bb de la f\u00f3rmula, entre el peque\u00f1o\u00a0<i>a<\/i>, p\u00e9rdida del gozo y el sujeto dividido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como una mutaci\u00f3n y no siguiendo las reglas de la permutaci\u00f3n de los elementos que conforman los discursos, el discurso capitalista es un pseudodiscurso. Veamos lo que sucede: el sujeto dividido (S\/) asume la posici\u00f3n de agente del discurso y, sin la barrera de la castraci\u00f3n, se convierte en amo de una verdad suya, particular: \u00abpasa a inventar cada vez la verdad que le conviene a los fines de la producci\u00f3n de este objeto que saciar\u00eda su falta en gozar\u00bb. [23] Y el objeto<i>\u00a0a<\/i>, producto de este pseudodiscurso, en este caso el objeto droga, va a llenar la falta del sujeto. Por lo tanto tenemos caracterizada la forclusi\u00f3n de la castraci\u00f3n, con el rechazo del inconsciente y las cosas del amor, con la muerte del sujeto del deseo y el cuerpo abandonado a su propia suerte, hasta la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensando en la formulaci\u00f3n de Miller de que \u00bb En el desastre de lo simb\u00f3lico, lo imaginario del cuerpo flota\u00bb, [24] el sujeto del deseo, sujeto del inconsciente desaparece, naufraga con referencias simb\u00f3licas. El cuerpo es intoxicado no s\u00f3lo por la droga sino, sobre todo, por significantes del deseo mort\u00edfero del\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0no dividido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, si el significante amo no estuviera m\u00e1s como agente del discurso, el sujeto se libra del mandato del inconsciente y pierde la condici\u00f3n del desplazamiento para el discurso anal\u00edtico: \u00abya no hay all\u00ed nada que interpretar, se trata de un &#8216;discurso&#8217; que no tiene reverso\u00bb. [25]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a la disposici\u00f3n actual del\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0social, consideraci\u00f3n obligatoria del tema, creemos que ya est\u00e1 desarrollada totalmente en todo el pensamiento contempor\u00e1neo dejando de lado nuevas explanaciones. A\u00f1adimos, sin embargo, los siguientes t\u00e9rminos, a los que atribuimos valor relevante para la explicaci\u00f3n de nuestra reflexi\u00f3n sobre el discurso capitalista y forclusi\u00f3n de la castraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Jean Claude Maleval, la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas modernos se beneficia de las configuraciones actuales del\u00a0<i>Otro<\/i>\u00a0social:<\/p>\n<blockquote>\n<p>El nombre del padre mantiene desde el exterior la consistencia del campo del Otro. Dentro de este, los ideales del Yo contribuyen a la contenci\u00f3n del goce. El ascenso hacia el cenit del objeto &#8216;a&#8217;, en los tiempos del Otro que no existe, induce a una mutaci\u00f3n de ideales: promueve una ideolog\u00eda consumista, preconiza un modelo de gozo c\u00e9libe, genera una desagregaci\u00f3n de la ley social. [26]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eric Laurent llama la atenci\u00f3n, a\u00fan, sobre qu\u00e9 hace de la toxicoman\u00eda una novedad en la cl\u00ednica contempor\u00e1nea: la escala fenomenal donde una sustancia t\u00f3xica se convierte en una mercanc\u00eda, gobernada por encima de los controles estatales, en el puro juego del mercado capitalista, torna la toxicoman\u00eda, en la actualidad, radicalmente diferente de aquella que se coloc\u00f3 a Freud. [27] Y el toxic\u00f3mano incorpora un goce infinito, al consumir un objeto impreciso que supera cualquier sustancia estupefaciente en particular, equivalente al objeto\u00a0<i>a<\/i>\u00a0definido por Lacan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto que el efecto de la droga es una variable del r\u00e9gimen pulsional propio para cada\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0y que, bajo el imperio del pseudodiscurso capitalista, funciona para el rechazo de la castraci\u00f3n. As\u00ed, el acto toxic\u00f3mano torna ineficaces los recursos de la fantas\u00eda y del inconsciente y, por esto, no se considera la toxicoman\u00eda como ninguna nueva estructura, mucho menos un s\u00edntoma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entendemos que las toxicoman\u00edas pueden ser tratadas como manifestaciones de neurosis fuera de discurso e incluidas entre los modos actuales de invenciones de\u00a0<i>corporizaci\u00f3n<\/i>. La droga, de esta manera, funciona como artificio de taponar la angustia y, tambi\u00e9n, para hacer uso del cuerpo al extremo de reducir al sujeto a un cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos localizado, por lo tanto, referencias que consideramos suficientes no s\u00f3lo para dar la idea de que el compromiso de los procesos de simbolizaci\u00f3n, atestiguados en la cl\u00ednica de la toxicoman\u00eda, cuando no hay una estructura psic\u00f3tica, derivan de la\u00a0<i>forclusi\u00f3n<\/i>\u00a0de castraci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para alimentar el debate y el di\u00e1logo que debe continuar hasta la realizaci\u00f3n de la VI ENAPOL.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Responsable del Grupo de Trabajo de la Escuela Brasile\u00f1a de Psicoan\u00e1lisis (EBP). Integrantes: Cassandra Dias,\u00a0<a href=\"mailto:cassandradias@uol.com.br\">cassandradias@uol.com.br<\/a>; Genildo Cordeiro,\u00a0<a href=\"mailto:genildocordeiro@gmail.com\">genildocordeiro@gmail.com<\/a>; Gisella Sette Lopes,\u00a0<a href=\"mailto:gmsl@terra.com.br\">gmsl@terra.com.br<\/a>; Suzane Zanotti,\u00a0<a href=\"mailto:susanevz@yahoo.fr\">susanevz@yahoo.fr<\/a>; Zaeth Nascimento,\u00a0<a href=\"mailto:zaethanascimento@gmail.com\">zaethanascimento@gmail.com<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LAURENT, E.\u00a0<i>Hablar con el propio s\u00edntoma, hablar con el propio cuerpo<\/i>. Argumento del VI ENAPOL. 2012. Dispon\u00edble en:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Argumento\/Hablar-con-el-propio-sintoma_Eric-Laurent.html\">http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Argumento\/Hablar-con-el-propio-sintoma_Eric-Laurent.html<\/a>. En: 12 ago. 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">HOUAISS, A.; VILLAR, M. S.; FRANCO, F. M. M.\u00a0<i>Dicion\u00e1rio eletr\u00f4nico Houaiss da l\u00edngua portuguesa<\/i>. Rio de Janeiro: Objetiva, 2009. 1 CD-ROM, vers\u00e3o 3.0.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN, J.\u00a0<i>O saber do psicanalista<\/i>. Recife: Centro de Estudos Freudianos-CEF, Documento de circulaci\u00f3n interna, 1997. p. 49.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN, J. Discours pendant la s\u00e9ance de cl\u00f4ture, Journ\u00e9es des cartels del&#8217;\u00c9cole Freudienne de Paris,\u00a0<i>Lettres de l&#8217;\u00c9cole Freudienne<\/i>, n.18, p. 263-270, 1976. p. 268<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LAURENT, E.\u00a0<i>Tres observaciones sobre la toxicoman\u00eda<\/i>: TYA, toxicoman\u00edas y alcoholismo. Conferencia pronunciada en el marco del Campo Freudiano. Bruselas, dic. 1988. Dispon\u00edble en:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.wapol.org\/pt\/las_escuelas\/TemplateImpresion.asp?intPublicacion=4&amp;intEdicion=1&amp;intArticulo=168&amp;intIdiomaArticulo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.wapol.org\/pt\/las_escuelas\/TemplateImpresion.asp?intPublicacion=4&amp;intEdicion=1&amp;intArticulo=168&amp;intIdiomaArticulo<\/a>. En: 12 ago. 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">R\u00c9QUIZ, G. Toxicomania. In:\u00a0<i>Scilicet dos Nomes do Pai<\/i>: texto preparat\u00f3rio para o V\u00a0<i>Congresso<\/i>da<i>AMP, Roma 2006.<\/i>\u00a0Rio de Janeiro: EBP, 2005. p. 170<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LAURENT, 1988, p. 2<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibid.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibid., p.3<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">R\u00c9QUIZ, 2005, p. 170.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibid<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">SCHEJTMAN, F. Padrecimiento y discurso. In: EIDELBERG, Alejandra et al.\u00a0<i>Porciones de nada<\/i>: la anorexia y la \u00e9poca. Buenos Aires: Del Bucle, 2009. p. 161.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER, J.-A. Biologia lacaniana e acontecimentos de corpo.\u00a0<i>Op\u00e7\u00e3o Lacaniana<\/i>: Revista Brasileira Internacional de Psican\u00e1lise, n. 41, p. 7-67. S\u00e3o Paulo: E\u00f3lia, dez. 2004. p. 66.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibid<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">KLAINER, E. Efectos de las sustancias en el cuerpo. In: SALAMONE, L. D.; MILLER, J.\u00a0<i>Pharmakon 11<\/i>: el lazo social intoxicado. Buenos Aires: Grama, 2009. p. 175-178. p.176.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibid., p. 176.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER, J.-A.\u00a0<i>Elementos de biologia lacaniana<\/i>. Belo Horizonte, MG: EBP, 2001. p. 74.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER, 2004, p. 66.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">ALVAREZ, P.\u00a0<i>Hablar\u00a0<\/i>\u00bf<i>con cu\u00e1l cuerpo?<\/i>\u00a02013. Dispon\u00edble en:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Textos\/Hablar-con-cual-cuerpo_Patricio-Alvarez.html\">http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Textos\/Hablar-con-cual-cuerpo_Patricio-Alvarez.html<\/a>. En: 12 ago. 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibid.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibid.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">SORIA DAFUNCHIO, N. Hacia una cl\u00ednica nodal de los modos neur\u00f3ticos de anorexia. In: EIDELBERG, Alejandra et al.\u00a0<i>Porciones de nada<\/i>: la anorexia y la \u00e9poca. Buenos Aires: Del Bucle, 2009. p. 186<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER, J.-A.\u00a0<i>O inconsciente real<\/i>: curso de Orienta\u00e7\u00e3o Lacaniana 2006-2007. Aula 13 de 16 maio 2007. In\u00e9dito. p. 1.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">SCHEJTMAN, 2009, p. 178<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MALEVAL, J.-C. Foraclus\u00e3o. In:\u00a0<i>Scilicet dos Nomes do Pai<\/i>: texto preparat\u00f3rio para o V\u00a0<i>Congresso da AMP, Roma 2006.\u00a0<\/i>Rio de Janeiro: EBP, 2005. p. 60-61.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LAURENT, 1988, p.1.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1153"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1153"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1153\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1154,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1153\/revisions\/1154"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}