{"id":1157,"date":"2021-08-18T21:30:56","date_gmt":"2021-08-19T00:30:56","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1157"},"modified":"2021-08-18T21:30:56","modified_gmt":"2021-08-19T00:30:56","slug":"ernesto-sinatra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/ernesto-sinatra\/","title":{"rendered":"Ernesto Sinatra"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La crisis de las normas y la agitaci\u00f3n de lo real<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Responsable:<\/b>\u00a0Ernesto Sinatra (EOL)<br \/>\n<b>Integrantes:<\/b>\u00a0Nicol\u00e1s Bouso\u00f1o, miembro EOL, Dar\u00edo Galante, miembro EOL, Mabel Levato, miembro EOL, Claudio Spivak, miembro EOL, Jazm\u00edn Torregiani, miembro EOL.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Introducci\u00f3n: L@s nuev@s adict@s<\/span><br \/>\nInterrogamos la agitaci\u00f3n de lo real y las crisis de las normas en el estado actual de la civilizaci\u00f3n -la\u00a0<i>globalizaci\u00f3n h\u00edper-moderna<\/i>\u00a0considerada en la perspectiva del No-Todo- para desprender algunas particularidades sobre los usos que los\u00a0<i>parl\u00eatres<\/i>\u00a0hacen de los cuerpos en el consumo actual de t\u00f3xicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacques-A.Miller demostr\u00f3 que la\u00a0<i>globalizaci\u00f3n<\/i>\u00a0obedece a la l\u00f3gica del No-Todo[1] por la sustracci\u00f3n producida de la excepci\u00f3n -del lado macho de las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n- la que se encarnaba hasta ayer en la autoridad del padre. Design\u00f3\u00a0<i>feminizaci\u00f3n del mundo<\/i>\u00a0a ese momento de la civilizaci\u00f3n en el que el Todo ya no puede constituirse del modo tradicional por aquella extracci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ello, la crisis de las normas tambi\u00e9n se manifiesta en la epidemia actual de las clasificaciones. Las\u00a0<i>teor\u00edas del g\u00e9nero<\/i>\u00a0han implosionado en inn\u00fameras micro-totalidades en un intento \u2013siempre fallido- de definir (y\/o cuestionar) una identidad sexual, en pos de asegurarse una diferencia irreductible con las otras clasificaciones: homosexuales; bisexuales; transexuales; intersexuales; variaciones\u00a0<i>queer<\/i>\u2026hasta los auto-denominados asexuales[2] se agregan a la repartici\u00f3n tradicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La secuencia que enmarca nuestra investigaci\u00f3n:<br \/>\n1\u00ba Ca\u00edda del padre<br \/>\n2\u00ba Declinaci\u00f3n de lo viril<br \/>\n3\u00ba Feminizaci\u00f3n del mundo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 destino para los\u00a0<i>cuerpos toxic\u00f3manos\u00a0<\/i>cuando los\u00a0<i>parl\u00eatres<\/i>\u00a0han dejado de responder a la autoridad del padre \u2013quien aseguraba un conjunto cerrado de leyes que regulaban el goce desde la interdicci\u00f3n[3]-? Ellos llegan al analista afectados por todo tipo de malestares -que suelen mostrar en sus cuerpos[4]- frecuentemente ligados a acciones realizadas, delictivas y\/o con presencia de substancias t\u00f3xicas, pero sin interrogaci\u00f3n alguna respecto de la conexi\u00f3n entre lo padecido y lo realizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe trata aqu\u00ed de la versi\u00f3n &#8216;siglo XXI&#8217; de \u00ablos delincuentes por sentimiento de culpabilidad\u00bb, en los que la funci\u00f3n de excepci\u00f3n del padre ya no regula en la civilizaci\u00f3n como antes?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de estas coordenadas intentamos descifrar los c\u00f3digos e intereses de los\u00a0<i>nuev@s adict@s<\/i>[5] en su polifon\u00eda (a los que denotamos con el signo arroba para cifrar dos rasgos de la \u00e9poca: la\u00a0<i>web-globalizaci\u00f3n<\/i>\u00a0y la impronta en el lenguaje de las batallas del g\u00e9nero): adictos a las drogas \u2013con substancias cada vez m\u00e1s sofisticadas-, pero no menos a una variedad de consumos tan extendida como las acciones que denotan los m\u00e1s diversos modos de gozar:\u00a0<i>work-alcoholics; cyber<\/i>-adictos; tele-adictos; ludo-adictos; sexo-adictos; personas t\u00f3xicas&#8230;Aqu\u00ed tambi\u00e9n la lista parecer\u00eda interminable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por nuestra parte incluimos en la lista los\u00a0<i>cuerpos agitados<\/i>\u00a0-usos man\u00edacos del cuerpo como efecto de la falta del regulador f\u00e1lico-; los\u00a0<i>nuevos usos de los agujeros del cuerpo<\/i>\u00a0&#8211;<i>vodka eyeballing<\/i>,\u00a0<i>chilly Willy, tampax on the Rocks<\/i>; hasta los &#8216;propietarios&#8217;de\u00a0<i>cuerpos-m\u00e1quina.<\/i>\u00a0Abordamos su tratamiento con el principio de que toda acci\u00f3n humana propicia siempre una forma espec\u00edfica de goce singularizada seg\u00fan la modalidad de satisfacci\u00f3n fantasm\u00e1tica de cada\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Las tribus urbanas: micro-totalidades de goce<\/span><br \/>\n<i>\u00abSiempre se puede explicar que la estructura del no-todo es abstracta y que, de hecho, en la realidad las cosas no funcionan as\u00ed. Y es que esta m\u00e1quina implica la constituci\u00f3n insistente de micro-totalidades que, al ofrecer nichos, abrigos, cierto grado de sistematicidad, estabilidad, codificaci\u00f3n, permiten restituir cierto dominio. Sin embargo, esto es a costa de una especializaci\u00f3n extrema de los sujetos all\u00ed atrapados, que traduce la presencia de dicha m\u00e1quina. As\u00ed para restituir un dominio, es preciso elegir un campo muy restringido de significantes, un campo muy restringido de saber\u00bb<br \/>\n<\/i>Jacques A.Miller [6]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideremos las modificaciones en el lazo social: m\u00faltiples agrupamientos que responden al estallido del universal \u2013las denominadas\u00a0<i>tribus urbanas-\u00a0<\/i>que se refugian en\u00a0<i>micro<\/i>-totalidades: sistemas abiertos que agrupan integrantes por identificaciones a un rasgo a partir de la coalescencia de saber y goce:<i>\u00a0Skaters; Grunges; G\u00f3ticos; Heavies; Hard Cores; Skin Heads; Emos; Raperos, Floggers&#8230;<\/i>la lista no cierra, mostrando su inconsistencia estructural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El elemento aglutinante de las tribus es un\u00a0<i>goce \u00e9xtimo<\/i>: excluidos del universo social con inclusi\u00f3n solidaria en la banda; marginaci\u00f3n de las leyes del Otro con inserci\u00f3n fuertemente normativa en su micro-totalidad. Las substancias t\u00f3xicas suelen ser coadyuvantes del lazo asociativo, y en ocasiones advienen rasgos determinantes del accionar compartido, como sucede en &#8216;el rito del botell\u00f3n&#8217; una modalidad de ciertas tribus urbanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Las tribus del botell\u00f3n \u2013un rito urbano<\/b><br \/>\nEl declive del padre arrastr\u00f3 en su ca\u00edda los grandes ritos, a \u00e9l dirigidos. Ya no existen los s\u00edntomas tradicionales del siglo freudiano descifrados siguiendo las trazas n\u00edtidas del inconsciente; ellos han estallado y surgen en su lugar nuevas formaciones \u2013las que a menudo no llegan a cristalizarse en s\u00edntomas. Es una consecuencia mayor del pasaje del \u00ab\u00a1No gozar\u00e1s!\u00bb al \u00ab\u00a1Debes gozar!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tales formaciones se ensamblan hoy en el cuerpo del\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0-pero no menos en el cuerpo social- mostrando que el impacto con lo imposible sigue determinando las m\u00e1s variadas formas de goce. Si bien en el siglo freudiano eran las amnesias hist\u00e9ricas y los rituales obsesivos s\u00edntomas cl\u00e1sicos los que mostraban la predominancia de la defensa, hoy los s\u00edntomas revelan m\u00e1s decididamente formas de goce. Defensa y goce dividen sus aguas entre los dos siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay organizaci\u00f3n social del toxic\u00f3mano; por m\u00e1s granjas o comunidades que se le ofrezcan \u00e9l no \u00absocializa\u00bb f\u00e1cilmente -salvo para participar del circuito de las drogas. El &#8216;adicto&#8217; solo responde a la dimensi\u00f3n autista del s\u00edntoma, \u00e9l es el representante mayor de una pr\u00e1ctica que produce un cortocircuito de goce en el cuerpo \u00bfC\u00f3mo hablar entonces de\u00a0<i>ritos toxic\u00f3manos<\/i>?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00abrito del botell\u00f3n\u00bb naci\u00f3 en los espacios m\u00e1s exclusivos de Madrid y ha llegado a nuestro continente. Es una pr\u00e1ctica colectiva realizada por j\u00f3venes, circunscripta a territorios confinados por calles angostas \u2013zonas del botell\u00f3n\u2013 que aterroriza a los vecinos y que se propala muy r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideremos sus pasos a la luz de la\u00a0<i>comida tot\u00e9mica<\/i>\u00a0freudiana en T\u00f3tem y Tab\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, la reuni\u00f3n de\u00a0<i>todos<\/i>\u00a0los integrantes es una condici\u00f3n necesaria para la fiesta; luego se prepara el consumo reglado con el armado del botell\u00f3n incorporando los ingredientes de la p\u00f3cima &#8211; suelen agregarse diversas drogas, aunque no necesariamente; despu\u00e9s: la ingesta; m\u00e1s tarde los intercambios entre los integrantes (ya no reglados); finalmente el\u00a0<i>resto<\/i>\u00a0del rito: los desvanecidos y los desechos org\u00e1nicos esparcidos por doquier. Los desmanes suelen ser de tal proporci\u00f3n que han perge\u00f1ado una \u00ablegislaci\u00f3n anti-botell\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Analicemos el fen\u00f3meno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata ni del habitual goce autista del toxic\u00f3mano ni de una\u00a0<i>fiestita<\/i>\u00a0privada o semi-p\u00fablica, sino de una organizaci\u00f3n social parox\u00edstica y a repetici\u00f3n: un encuentro[7] reglado de una tribu urbana en torno del uso com\u00fan de una substancia t\u00f3xica -s<i>ubstancia t\u00f3xica<\/i>\u00a0y no\u00a0<i>alcohol<\/i>\u00a0para enfatizar la\u00a0<i>funci\u00f3n del t\u00f3xico<b>[8]<\/b><\/i>\u00a0y aplicarla ahora a un conglomerado social: la tribu del botell\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, aceptamos que se trata de un\u00a0<i>rito<\/i>, ya que la repetici\u00f3n de la acci\u00f3n toxic\u00f3mana es condici\u00f3n necesaria de su efectuaci\u00f3n \u2013siempre en presencia de la comunidad, nunca como acci\u00f3n aislada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos hablar aqu\u00ed de \u00abretorno hiper-moderno del alcoholismo\u00bb, ya que los alcoh\u00f3licos puros que se hab\u00edan extinguido -nost\u00e1lgicos vindicantes en el nombre del padre, generalmente por amores contrariados- se reciclan en tribus urbanas. Pero tambi\u00e9n podemos denominar\u00a0<i>m\u00e1quina de guerra<\/i>[9] a este dispositivo ritual, el que se instala en el centro del principio del placer del mercado para\u00a0<i>devolverle<\/i>\u00a0sus restos: los individuos ca\u00eddos del sistema, objeto real del consumo[10].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra consecuencia es que, a diferencia de las sociedades antiguas tribales organizadas en torno del padre-t\u00f3tem[11], en este ritual h\u00edper-moderno en el lugar del padre hay un vac\u00edo y en \u00e9l resta la huella del goce de una pisada hedionda, resto tan inclasificable como el del goce toxic\u00f3mano, huella vaciada de la obediencia retroactiva al padre muerto freudiano. Pero, entonces, un rito sin padre del nombre que lo sostenga \u00bfes un rito?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reencontramos aqu\u00ed nuestra hip\u00f3tesis inicial. Este rito urbano es paradigm\u00e1tico del estado actual de la civilizaci\u00f3n, nombrado\u00a0<i>feminizaci\u00f3n del mundo<\/i>: Luego de que el\u00a0<i>padre-Uno\u00a0<\/i>se hubo retirado dejando un vac\u00edo central, estructuras inconsistentes -en serie y abiertas- rigen la organizaci\u00f3n social desde el No-Todo esparciendo sus goces.<\/p>\n<p class=\"Titulo4\" style=\"text-align: justify;\">Cuerpos toxic\u00f3manos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>1 &#8211; Cuerpos m\u00e1quina<\/b><br \/>\n<i>\u00abno sabemos qu\u00e9 es el ser viviente, excepto que es un cuerpo, eso se goza\u00bb<br \/>\n<\/i>Jacques Lacan[12]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacques- A. Miller afirmaba que Lacan sab\u00eda que ir\u00edamos cada vez m\u00e1s en el sentido de Descartes, de operar sobre el cuerpo, \u00abde descomponerlo como una m\u00e1quina\u00bb[13]. La idea \u00abde unidad del cuerpo ha quedado atr\u00e1s, siendo lo que est\u00e1 en marcha es un devenir cuerpo fragmentado, una operaci\u00f3n sobre lo real del cuerpo\u00bb[14].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un entrevistado, consumidor de m\u00faltiples t\u00f3xicos en los que el alcohol tiene un sitial privilegiado relata lo que llama \u00abpaliza\u00bb: serie de consumos organizados racionalmente, de los que extrae efectos diversos seg\u00fan cada t\u00f3xico. El desencadenante lo ubica en una tensi\u00f3n que se incrementa cuando el Otro -jefe, padre, novia- se le presenta como demasiado exigente. Goza de la paliza mientras pretende liberar una tensi\u00f3n. Su problema: cuando ello escapa de control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la b\u00fasqueda de alivio consume alcohol, repetidamente. Luego utiliza coca\u00edna para inhibir los efectos del alcohol. Sin embargo, el c\u00e1lculo no siempre es el adecuado y un exceso de coca\u00edna ha de ser inhibido por otra ingesta de alcohol. Esta actividad trae un efecto no buscado: la impotencia; entonces consume sildenafil para recuperar la potencia, pero luego se encontrar\u00e1 con el rechazo de la novia por abordarla \u00abqu\u00edmicamente\u00bb y\/o con dificultades para eyacular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluido el circuito se siente vac\u00edo y dolorido en cada segmento de su cuerpo. De su consumo dir\u00e1 \u00abla m\u00e1quina necesita combustible para funcionar\u00bb. La m\u00e1quina en cuesti\u00f3n es su cuerpo; pero luego precisar\u00e1 que es su pene.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su consumo excede el alivio que dice buscar: \u00abla menor excitaci\u00f3n, lo que hace desaparecer la tensi\u00f3n\u00bb[15]; la iteraci\u00f3n muestra el circuito de la\u00a0<i>paliza<\/i>\u00a0con su lado oscuro: un cuerpo gozando en el dolor \u00bfRetorno de los golpes del padre, figura del goce? \u00bf<i>p\u00e8re<\/i>-versi\u00f3n del castigo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00e1 que esperar la ocasi\u00f3n en que la intervenci\u00f3n anal\u00edtica se apropie del malentendido para verificar si es posible hacer existir en este individuo un inconsciente transferencial. Mientras tanto \u00e9l seguir\u00e1 con su circuito de goce intentando disciplinar a su cuerpo como a una m\u00e1quina sin poder lograrlo jam\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1ala Eric Laurent[16]la sociedad t\u00e9cnica nos dice que nos consideremos m\u00e1quinas, que imaginemos el cuerpo como si fuera un autom\u00f3vil, que cuando algo ande mal s\u00f3lo busquemos piezas de repuesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, cuando la aspiraci\u00f3n continua de coca\u00edna erosiona el tabique nasal, s\u00f3lo habr\u00eda que recurrir a su restauraci\u00f3n quir\u00fargica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este empuje a la domesticaci\u00f3n del cuerpo como m\u00e1quina, no es menos la pretensi\u00f3n de los (auto)denominados &#8216;consumidores racionales&#8217;, buscadores de efectos controlados que simulan, al igual que los economistas, la promoci\u00f3n de ganancias calculables. Pero m\u00e1s all\u00e1 de lo razonado de cualquier emprendimiento descubrimos en la experiencia anal\u00edtica la falla de ese c\u00e1lculo, la imposibilidad del individuo de encontrar un punto donde detenerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El empuje que lleva m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites, convierte toda actividad humana en adicci\u00f3n, ya que toda acci\u00f3n est\u00e1 siempre comandada por una satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin olvidar que tratar al cuerpo como m\u00e1quina es el ideal de las tecno-ciencias: un reemplazo autom\u00e1tico de las piezas para que respondan a sus yo-propietarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>2 &#8211; Cuerpos agitados<\/b><br \/>\nUn cuerpo agitado muestra una alteraci\u00f3n de la relaci\u00f3n que el sujeto tiene con el objeto\u00a0<i>a<\/i>. Desde el franco desencadenamiento man\u00edaco en el cual \u00abes la no funci\u00f3n de\u00a0<i>a<\/i>\u00a0lo que est\u00e1 en juego\u00bb[17] pasando por toda una gama de situaciones que confluyen en la medicalizaci\u00f3n de la existencia, hasta llegar a los cl\u00e1sicos casos de toxicoman\u00eda en los que la acci\u00f3n del t\u00f3xico obtura la relaci\u00f3n del sujeto con el falo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 limita la agitaci\u00f3n de un cuerpo? Parad\u00f3jicamente debemos escribir:\u00a0<i>nada<\/i>, y debemos leer en esa &#8216;nada&#8217; una forma del objeto\u00a0<i>a<\/i>. Es el\u00a0<i>nada<\/i>\u00a0que acalla el murmullo pulsional que empuja a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Cuerpos agitados\u00a0<\/i>indican a un\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0que es llevado por &#8216;su&#8217; cuerpo sin poder poseerlo, tenerlo, mientras desconoce lo que causa su agitaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Describamos algunos ejemplos de agitaci\u00f3n corporal cuando falla el lastre del objeto causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Lipoaspiraci\u00f3n twitteada<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una joven medi\u00e1tica, devenida\u00a0<i>vedette,<\/i>\u00a0recorre inn\u00fameros quir\u00f3fanos y da notas para narrar cada una de sus transformaciones corporales. Insatisfecha con las repercusiones medi\u00e1ticas obtenidas decide\u00a0<i>twittear<\/i>\u00a0sus im\u00e1genes para que vean los cambios casi en tiempo real. All\u00ed ofrece su cuerpo traumatizado por una lipo-aspiraci\u00f3n (para sacarse \u00abesos rollitos de m\u00e1s\u00bb) con im\u00e1genes sin velo -todo es expuesto a la mirada del Otro. En nombre del amor al ideal, se trafica el goce esc\u00f3pico del traumatismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>M\u00fasica-electro agita cuerpos an\u00f3nimos<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las fiestas\u00a0<i>rave<\/i>\u00a0reina el primado del ritmo, ah\u00ed no hay nombres, ni palabras, ni expresiones; solo el ritmo importa. Es un frenes\u00ed que solo busca el goce de la agitaci\u00f3n en el cuerpo, lo real desanudado de lo simb\u00f3lico. No hay Otro, hay uno y uno y uno; solo importa la vibraci\u00f3n del cuerpo en un continuo que se extiende durante toda una noche. Por supuesto, para que ese cuerpo soporte se requiere de la ingesta de pastillas de dise\u00f1o fabricadas para tal fin. Cada tanto tenemos noticias de los cuerpos que no resistieron la falta de capitoneado, de este ritmo sin fin y perecieron en el intento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Furor por la vida sana.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La agitaci\u00f3n de los cuerpos se extiende \u2013tambi\u00e9n- a la \u00abvida sana\u00bb. Se calcula que la mitad de los nacidos en el 2001 podr\u00e1n vivir hasta los 100 a\u00f1os. Notable avance de la ciencia sostenido en un retraso del envejecimiento del cuerpo \u2013del viviente, dir\u00edamos nosotros. Sucede que a ese avance cient\u00edfico le sigue un empuje al cuidado, que en algunos casos adviene un objeto m\u00e1s de consumo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSomos lo que comemos\u00bb dicen los nutricionistas, pero tambi\u00e9n \u00absomos lo que corremos&#8230;.\u00bb dice los maratonistas y todos a correr \u00bfPor qu\u00e9 no extraer lo mejor del vino tinto con un extracto de resveratrol? \u00a1Excelente idea! Nada de perder el tiempo compartiendo una copa con amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego la medicina ortomolecular y la promesa de vivir 120 a\u00f1os y -por supuesto- pasarla bien: solo se necesita comprar una dieta balanceada y una serie de pastillas de por vida. Hay un goce mort\u00edfero tambi\u00e9n en la salud que agita los cuerpos: la medicalizacion de la existencia incluye un plan de vida plena sin dolores ni signos de envejecimiento, adi\u00f3s al malestar y -por supuesto- a la angustia. Cualquier signo de extra\u00f1eza es resuelto por el cuerpo ortomolecular a trav\u00e9s de una terap\u00e9utica a base de una pastilla. Y una, y una&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se evidencia hasta qu\u00e9 punto un fin noble aparentemente apuntado por Eros, puede impulsar un desencadenamiento man\u00edaco tan\u00e1tico, cuando no media la funci\u00f3n reguladora del objeto\u00a0<i>a\u00a0<\/i>sobre el goce del cuerpo: all\u00ed el individuo, su ser vivo, es el objeto real del consumo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>3 \u2013 Cuerpos con agujeros infiltrados de goce<\/b><br \/>\nCiertas pr\u00e1cticas de intoxicaci\u00f3n le dan al alcohol una funci\u00f3n diferente del circuito tradicional, nost\u00e1lgico, freudiano: aqu\u00e9l que, en el nombre del padre efectuaba el matrimonio con la botella. Hoy los amores contrariados dejan su lugar al cinismo del goce, para volver a evitar el encuentro con el partener sexuado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de pr\u00e1cticas que hacen del alcohol un instrumento que instila goce directamente en los orificios del cuerpo, sin mediaci\u00f3n de ning\u00fan recorrido significante que regule lo que all\u00ed se pone en juego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se encuentran en\u00a0<i>You Tube<\/i>\u00a0videos de -lo que denominan- \u00abvodka\u00a0<i>eyeballing<\/i>\u00ab: verter un\u00a0<i>shot<\/i>\u00a0de vodka directamente en el ojo. La pr\u00e1ctica se realiza habitualmente en grupos de amigos que, en un clima festivo, se filman mientras lo hacen todos al mismo tiempo. Ellos comparten la curiosidad, las ganas de probar, el dolor y la falta de preocupaci\u00f3n por las consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un nuevo procedimiento entre los consumidores de coca\u00edna \u00ab<i>sniffeo<\/i>\u00a0de vodka\u00bb, permite liberar las v\u00edas nasales usualmente obstruidas por la mucosidad que se desprende por el efecto analg\u00e9sico de aquella. Al aspirar el alcohol opera su efecto vasodilatador, destap\u00e1ndolas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aspirar vodka no s\u00f3lo es una pr\u00e1ctica para continuar consumiendo coca\u00edna, el \u00abChilly Willy\u00bb o el \u00abOxy shot\u00bb \u2013de moda en las\u00a0<i>discos<\/i>&#8211; acelera el proceso de borrachera. Se produce en grupos que gozan de la mirada, segregando el dolor del Otro: \u00abno hay una explicaci\u00f3n l\u00f3gica ni motivo para hacerlo; lo \u00fanico que genera diversi\u00f3n es ver sufrir al idiota que le toca hacerlo, nos re\u00edmos de su cara de dolor\u00bb[18]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nariz, ojos y boca no son las \u00fanicas v\u00edas de ingesta, hay quienes empapan tampones con vodka para insertarlos en la vagina -o en el recto: Tampax\u00a0<i>on the rocks<\/i>, pr\u00e1ctica ligada en ocasiones a la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra forma de tomar tequila equivoca los cinco sentidos. Se exprime lim\u00f3n en los ojos, se aspira la sal y se traga el alcohol; sigue una cachetada y al final el grito. Nuevamente el goce del dolor se extrae del uso del alcohol. Acci\u00f3n preformativa que hace lo que dice:\u00a0<i>Tequilazo\u00a0<\/i>deja de ser un nombre para transformarse en el goce (<i>shot<\/i>) mismo. Cae el uso de la medida f\u00e1lica que introducir\u00eda all\u00ed el malentendido de\u00a0<i>lalengua<\/i>, queda el puro goce del cuerpo fragmentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la variedad, la lista se torna mon\u00f3tona, evocando las \u00ab120 jornadas de Sodoma\u00bb de Sade. Se verifica la afirmaci\u00f3n de Eric Laurent en el argumento del Encuentro: \u00abLas palabras y los cuerpos se separan en la disposici\u00f3n actual del Otro de la civilizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de la diferencia entre estas pr\u00e1cticas, se trata en cada una de ellas de la infiltraci\u00f3n del goce en los agujeros del cuerpo. Es notable hasta qu\u00e9 punto se intenta subvertir as\u00ed el funcionamiento de los sentidos del viviente para mostrar que el cuerpo goza; para intentar olvidar las marcas singulares del significante en el cuerpo que marcaron a cada\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0de un modo \u00fanico e irrepetible al confrontarlo con el\u00a0<i>troumatismo<\/i>\u00a0de lalengua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Colof\u00f3n<\/span><br \/>\nExiste una condici\u00f3n que adviene principio: estar advertidos de que el estado actual de la civilizaci\u00f3n requiere de cada psicoanalista el cuestionamiento de sus propios prejuicios, condici\u00f3n necesaria para sostener una pr\u00e1ctica que siga siendo eficaz en tratar la angustia de la \u00e9poca: una experiencia orientada m\u00e1s ac\u00e1 (pero no menos: m\u00e1s all\u00e1) de la continua transformaci\u00f3n de los semblantes y de los renovados procedimientos de las tecno-ciencias, los que intentan re-dise\u00f1ar -siempre de un modo que resulta\u00a0<i>sinthom\u00e1tico<\/i>&#8211; lo real de la sexuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partimos de la diferencia entre lo\u00a0<i>viviente<\/i>\u00a0del individuo y su cuerpo, para precisar que las modificaciones producidas en lo real de un organismo para buscar ciertos efectos (ya sea con substancias t\u00f3xicas, ya sea con procedimientos quir\u00fargicos de transformaciones en la identidad sexual), no son necesariamente acompa\u00f1adas por el cuerpo libidinal. Conjeturamos que es \u00e9sta la brecha por la que el psicoan\u00e1lisis puede introducir su oferta a la comunidad en el estado actual de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER, J.-A: El Otro que no existe y sus comit\u00e9s de \u00e9tica (con E. Laurent); PAIDOS Editorial; P\u00e1gs.76\/79<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Produciendo en su demanda una verdadera paradoja en la nominaci\u00f3n, ya que requieren ser reconocidos como el cuarto sexo, cuando a su vez rechazan que sea el sexo el que determine su posici\u00f3n en el mundo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>\u00cdbid,\u00a0<\/i>p\u00e1g.14<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cuerpos que a menudo suelen presentarse como superficies de inscripci\u00f3n de lo que no puede escribirse (tatuajes,\u00a0<i>piercings<\/i>, cortes, etc.)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">SINATRA, Ernesto: L@s nuev@s adict@s -la implosi\u00f3n del g\u00e9nero en la feminizaci\u00f3n del mundo. Editorial TRES HACHES, Bs. As. 2013<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">MILLER, J.-A. :\u00a0<i>El inconsciente es pol\u00edtico<\/i>; en LACANIANA N\u00b01; Ediciones EOL, p\u00e1g. 16<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Un encuentro, un encuentro y uno\u2026: debemos consignar la iteraci\u00f3n del Uno que inicia la serie.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">SINATRA, E.: \u00bfTodo sobre las drogas? GRAMA Ediciones; Bs.As. 2010. P\u00e1g. 70:\u00a0<i>Funci\u00f3n del t\u00f3xico en la econom\u00eda de goce de un sujeto, con ella se invita a precisar el valor de la substancia en juego -ll\u00e1mese \u00e9sta alcohol o droga-. La variaci\u00f3n -que puede parecer insignificante- incluye una generalizaci\u00f3n que desdibuja la diferenciaci\u00f3n entre el denominado alcoh\u00f3lico y el toxic\u00f3mano<\/i><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino \u00abm\u00e1quina de guerra\u00bb lo tomo de Gilles Deleuze<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>\u00cddem<\/i>\u00a0(8) p\u00e1gs.34\/52,<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La\u00a0<i>p\u00e8re-version<\/i>\u00a0del rito sacrificaba el padre al hijo, para luego manducarlo en una transgresi\u00f3n reglada con\u00a0<i>todos<\/i>\u00a0ah\u00ed<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">LACAN, Jacques. (1972-73):\u00a0<i>El seminario, libro 20: Aun<\/i>, Paid\u00f3s, Barcelona, 1981.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, Jacques-Alain.\u00a0<i>Biolog\u00eda Lacaniana y Acontecimiento del Cuerpo<\/i>. Colecci\u00f3n Diva. Buenos Aires. 2002<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ib\u00eddem<\/i><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, Jacques. \u00abPsicoan\u00e1lisis y Medicina\u00bb, en\u00a0<i>Intervenciones y Textos 1<\/i>. Editorial Manantial. Buenos Aires, 2002.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, Eric. \u00ab\u00a1Es dif\u00edcil no estar deprimido!\u00bb.\u00a0<i>Diario Perfil<\/i>. Edici\u00f3n del 9-12-07<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J:\u00a0<i>El Seminario. Libro 10. La Angustia<\/i>. Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2011.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Oyhanarte, R. \u00abBeber con el cuerpo\u00bb. Diario Perfil.com. Buenos Aires. 27\/3\/2011.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1157"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1157"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1158,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1157\/revisions\/1158"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}