{"id":1165,"date":"2021-08-18T22:11:07","date_gmt":"2021-08-19T01:11:07","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1165"},"modified":"2021-08-18T22:17:34","modified_gmt":"2021-08-19T01:17:34","slug":"ariel-bogochvol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/ariel-bogochvol\/","title":{"rendered":"Ariel Bogochvol"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">I<\/span><br \/>\nBipolaridad se convirti\u00f3 en una palabra de uso com\u00fan, habitual, hablada en las calles, medios de comunicaci\u00f3n, consultorios. &#8216;Ser bipolar&#8217; no produce espanto o verg\u00fcenza Por lo contrario, en medio a las variaciones ciclot\u00edmicas de la econom\u00eda global, crecen en el net, comunidades de bipolares y, en la psiquiatr\u00eda, diagn\u00f3sticos de bipolares. Hay una epidemia bipolar. \u00bfTodos bipolares?[2] La bipolaridad parece haberse transformado en un modo privilegiado de nombrar el\u00a0<i>dasein<\/i>\u00a0y el\u00a0<i>sosein<\/i>\u00a0post-modernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino se utiliza en \u00e1reas diversas: bot\u00e1nica, f\u00edsica, pol\u00edtica, econom\u00eda, medicina.[3] El \u00e9xito actual se debe a la difusi\u00f3n del discurso de ciencia.\u00a0<i>Toc, p\u00e1nico, depresi\u00f3n, tdah, autista, bipolar<\/i>\u00a0se difundieron de la psiquiatr\u00eda para el dominio p\u00fablico. Significantes de la moda, sufren de la vulgarizaci\u00f3n de los t\u00e9rminos usados fuera de su campo y modulan la percepci\u00f3n del hombre contempor\u00e1neo sobre s\u00ed mismo. Hay invasi\u00f3n de la psicopatolog\u00eda en la vida cotidiana y, correlativamente, una tendencia a la psiquiatrizaci\u00f3n de las relaciones sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la psiquiatr\u00eda, no se utiliza el substantivo\u00a0<i>bipolaridad<\/i>, sino el adjetivo\u00a0<i>bipolar<\/i>. El\u00a0<i>Trastorno Afectivo Bipolar (TAB),<\/i>\u00a0creado por Leonhard en 1957, adoptado en 1980 en el DSM III y en 1992 en el CID 10 substituy\u00f3 la\u00a0<i>Psicosis Man\u00edaco-Depresiva (PMD)<\/i>, t\u00e9rmino que era consagrado, pero que languideci\u00f3. Por un lado, en funci\u00f3n de los postulados de las nuevas clasificaciones de ser descriptivas, &#8216;ate\u00f3ricas&#8217;, evitando la utilizaci\u00f3n de t\u00e9rminos &#8216;problem\u00e1ticos&#8217; como psicosis, neurosis, histeria, enfermedad y, optando por t\u00e9rminos m\u00e1s neutros como disturbios o trastornos. Por otro, por la constataci\u00f3n de que, entre pacientes diagnosticados como PMD, no ocurr\u00edan, necesariamente, manifestaciones psic\u00f3ticas como delirios y alucinaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El TAB (F 31) se clasifica, en el CID 10, entre los trastornos de humor (afectivos) (F30 \u2013 F 39), \u00aben los cuales la perturbaci\u00f3n fundamental es una alteraci\u00f3n del humor o del afecto, en el sentido de una depresi\u00f3n con o sin ansiedad asociada o de una euforia acompa\u00f1ada, generalmente de una modificaci\u00f3n del nivel global de actividad. La mayor\u00eda de los otros s\u00edntomas es secundario a las alteraciones del humor y de la actividad o f\u00e1cilmente comprensible en el contexto de estas alteraciones. Tienden a ser recurrentes.[4]<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"100%\" cellspacing=\"1\" cellpadding=\"5\">\n<tbody>\n<tr>\n<td class=\"Back1\" colspan=\"5\" align=\"center\">TRASTORNOS DE HUMOR (AFECTIVOS)<br \/>\nCID 10<\/td>\n<\/tr>\n<tr class=\"Back2\">\n<td valign=\"top\" width=\"20%\">EPISODIO MAN\u00cdACO<br \/>\nF 30<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"20%\">TRANSTORNO BIPOLAR<br \/>\nF 31<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"20%\">EPISODIO DEPRESIVO<br \/>\nF 32<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"20%\">TRASTORNO DEPRESIVO RECURRENTE<br \/>\nF33<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"20%\">TRASTORNO DE HUMOR PERSISTENTE<br \/>\nF 34<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">El criterio que se utiliza es la evoluci\u00f3n: epis\u00f3dico (episodio depresivo o man\u00edaco aislado), recurrente (unipolar o bipolar) o persistente. Como los dem\u00e1s trastornos del grupo, el TAB tiene tipos, clasificados de acuerdo con su presentaci\u00f3n actual, gravedad y presencia o ausencia de manifestaciones psic\u00f3ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1169\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_01.jpg\" alt=\"\" width=\"508\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_01-200x134.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_01-300x201.jpg 300w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_01-400x268.jpg 400w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_01.jpg 508w\" sizes=\"(max-width: 508px) 100vw, 508px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta el DSM II y el CID 9, la clasificaci\u00f3n se basaba en las distinciones establecidas por la cl\u00ednica psicodin\u00e1mica para la cual exist\u00edan tres categor\u00edas bien diferenciadas donde estos s\u00edndromes se inclu\u00edan. En el caso de las depresiones: reactivas, neur\u00f3ticas y psic\u00f3ticas. A partir de los a\u00f1os 80 la psiquiatr\u00eda llega a abordar los trastornos de humor, no a partir del funcionamiento subjetivo y de la estructura (como a psicoan\u00e1lisis) o de las modalidades de existencia (como el existencialismo), sino en la intensidad del humor.[5] Ser\u00edan variaciones cuantitativas de una funci\u00f3n ps\u00edquica (afecto, humor), provocadas por variaciones cuantitativas de neurotransmisores como serotonina y noradrenalina, de causas m\u00faltiples, especialmente gen\u00e9ticas. Es una cl\u00ednica apoyada en los psicof\u00e1rmacos, capaces de modificar a neurotransmisi\u00f3n e interferir en la funci\u00f3n ps\u00edquica trastornada de forma independiente de la estructura, de la existencia o del sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regularmente se lanzan nuevos estabilizadores de humor, antidepresivos y anti man\u00edacos. Se reconoce la eficacia de los estabilizadores, pero poco se sabe a cerca de sus mecanismos de acci\u00f3n. Curiosamente, la mayor parte son medicaciones antiepil\u00e9pticas a pesar de que no hay relaciones causales demostradas entre epilepsia y bipolaridad. [6] Las demandas y ofertas terap\u00e9uticas, as\u00ed como las prescripciones y la polifarmacoterapia aumentaron significativamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">II<\/span><br \/>\nEl TAB y sus variantes \u2013 man\u00eda y depresi\u00f3n\/melancol\u00eda \u2013tienen una larga tradici\u00f3n. Son necesarios cuidados para manejar t\u00e9rminos tan antiguos. Es una ilusi\u00f3n suponer que el mismo t\u00e9rmino nombre una misma &#8216;cosa&#8217; en contextos tan diversos, como si estuviese all\u00ed desde siempre, inmutable. De origen griega, man\u00eda significa<i>\u00a0locura<\/i>\u00a0y\u00a0<i>melancol\u00eda, bilis negra,<\/i>\u00a0una referencia a la teor\u00eda hipocr\u00e1tica que cre\u00eda que estados patol\u00f3gicos eran causados por el desequilibrio de humores del cuerpo. Se atribuye tambi\u00e9n a Hip\u00f3crates (460 a.C. &#8211; 370 a.C.) la primera discriminaci\u00f3n entre man\u00eda, melancol\u00eda y paranoia. Arist\u00f3teles[7] (384 a.C. \u2013 322 a.C.) asoci\u00f3 la melancol\u00eda al hombre de genio &#8211; la tristeza melanc\u00f3lica ser\u00eda una pre condici\u00f3n de la capacidad creativa y la creaci\u00f3n una respuesta al dolor de existir \u2013 inaugurando una tradici\u00f3n que siglos m\u00e1s tarde desembocar\u00eda en un culto de la melancol\u00eda, como en la literatura rom\u00e1ntica del siglo XVIII.[8][9] Desde la antig\u00fcedad se observaban las relaciones entre la melancol\u00eda y la man\u00eda, pero estas &#8216;enfermedades&#8217; permanecieron separadas hasta mediados del siglo XIX. En 1854, J. P. Falret y Baillarger describieron, casi al mismo tiempo, la misma enfermedad, llamada de\u00a0<i>locura circular<\/i>\u00a0por el primero y de\u00a0<i>locura de doble forma<\/i>\u00a0por el segundo<i>.\u00a0<\/i>EnAlemania, muchos autores estudiaron la entidad bajo el nombre de\u00a0<i>psicosis peri\u00f3dica<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Kraepelin, en 1899, por la descripci\u00f3n y an\u00e1lisis minucioso de los estados de transici\u00f3n y de las imbricaciones de las crisis man\u00edacas y melanc\u00f3licas, quien lleg\u00f3 a la noci\u00f3n de los estados mixtos y demostr\u00f3 la identidad de \u00e9stas dos formas. Agrup\u00f3 todas las\u00a0<i>locuras<\/i>\u00a0descritas como intermitentes, circulares, peri\u00f3dicas, de doble forma o alternadas en una enfermedad fundamental, y propuso clasificarlas en el cuadro de la\u00a0<i>locura man\u00edaco-depresiva<\/i>, considerada un cuadro esencialmente end\u00f3geno o constitucional.[10] Nombr\u00f3 la entidad como &#8216;locura&#8217; y no &#8216;psicosis&#8217; [11] y utiliz\u00f3 &#8216;melancol\u00eda&#8217; y &#8216;depresi\u00f3n&#8217; como sin\u00f3nimos.[12]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La\u00a0<i>locura man\u00edaco-depresiva\u00a0<\/i>\u00abcomprende, de un lado, el dominio completo de la locura peri\u00f3dica y de la locura circular y, de otro, la man\u00eda simple la mayor parte de los estados patol\u00f3gicos designados por el nombre de melancol\u00eda y tambi\u00e9n un n\u00famero considerable de casos de am\u00eancia. En el cuadro clasificamos igualmente, algunas disposiciones de humor m\u00e1s o menos acentuadas algunos momentos como pasajeros, en otros, durables que pueden pensarse como el primer grado de problemas m\u00e1s graves y que, de otro lado, se basan sin l\u00edmites n\u00edtidos con el conjunto de las disposiciones naturales del individuo.\u00bb [13]Describi\u00f3 varias formas cl\u00ednicas que, a pesar de la diversidad fenom\u00e9nica, eran manifestaciones de un mismo proceso patol\u00f3gico. [14]<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"100%\" cellspacing=\"1\" cellpadding=\"2\">\n<tbody>\n<tr class=\"Back1\">\n<td width=\"33%\"><b>Mania<\/b><\/td>\n<td width=\"33%\"><b>Estado misto<\/b><\/td>\n<td width=\"33%\"><b>Melancolia<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr class=\"Back2\">\n<td width=\"33%\">Hipoman\u00eda<\/td>\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\">Melancol\u00eda simple<\/td>\n<\/tr>\n<tr class=\"Back2\">\n<td width=\"33%\">Man\u00eda aguda<\/td>\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\">Estupor<\/td>\n<\/tr>\n<tr class=\"Back2\">\n<td width=\"33%\">Man\u00eda delirante<\/td>\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\">Melancol\u00eda grave<\/td>\n<\/tr>\n<tr class=\"Back2\">\n<td width=\"33%\">Man\u00eda confusa<\/td>\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\">Melancol\u00eda paranoide<\/td>\n<\/tr>\n<tr class=\"Back2\">\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\">Melancol\u00eda fant\u00e1stica<\/td>\n<\/tr>\n<tr class=\"Back2\">\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\"><\/td>\n<td width=\"33%\">Melancol\u00eda confusa<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concepci\u00f3n amplia de la locura man\u00edaco-depresiva, abarcando pr\u00e1cticamente todos &#8216;trastornos afectivos&#8217; no se establecieron sin controversias. Hasta 1900, Kraepelin diferenciaba la depresi\u00f3n de la locura man\u00edaco-depresiva, caracterizada por intensa inhibici\u00f3n, de otras formas de depresi\u00f3n, marcadas por la agitaci\u00f3n y angustia.[15] Es un debate de su tiempo, que a\u00fan actualmente prosigue y que se traduce en la continua reorganizaci\u00f3n de los cuadros y de los t\u00e9rminos en las varias clasificaciones y propuestas de clasificaci\u00f3n como, m\u00e1s recientemente, la de Akiskal y su\u00a0<i>espectro bipolar<\/i>\u00a0que amplia a\u00fan m\u00e1s el campo bipolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud particip\u00f3 de este debate resaltando, en\u00a0<i>Luto y Melancol\u00eda (1915),\u00a0<\/i>el estatuto problem\u00e1tico de la melancol\u00eda: \u00absu definici\u00f3n es variable, asume muchas formas cl\u00ednicas, y su agrupamiento en una \u00fanica unidad, no parece haber sido establecida con certeza, algunas formas sugiriendo afecciones antes som\u00e1ticas que psicog\u00e9nicas.\u00bb[16] \u00abSu caracter\u00edstica m\u00e1s notable y aquella que m\u00e1s precisa de explicaci\u00f3n es su tendencia de transformarse en man\u00eda, su opuesto, lo que no sucede con toda la melancol\u00eda. Algunos casos siguen su curso en reca\u00eddas peri\u00f3dicas, entre cuyos intervalos se\u00f1ales de man\u00eda est\u00e1n ausentes. Otros revelan la alteraci\u00f3n regular de fases melanc\u00f3licas y man\u00edacas que lleva a la hip\u00f3tesis de una insanidad circular.\u00bb[17]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las nosograf\u00edas que formul\u00f3, el lugar de la melancol\u00eda\/ locura man\u00edaco-depresiva vari\u00f3 de acuerdo con el momento de su teor\u00eda: neurosis actual (diferenciada de las psiconeurosis); psicosis o neurosis narcisista, junto con la paranoia y la esquizofrenia (diferenciada de las neurosis de transferencia); neurosis narcisista (diferenciada de la psicosis y de la neurosis).[18]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III<br \/>\nLa concepci\u00f3n amplia de la locura man\u00edaco-depresiva, abarcando pr\u00e1cticamente todos &#8216;trastornos afectivos&#8217; no se establecieron sin controversias. Hasta 1900, Kraepelin diferenciaba la depresi\u00f3n de la locura man\u00edaco-depresiva, caracterizada por intensa inhibici\u00f3n, de otras formas de depresi\u00f3n, marcadas por la agitaci\u00f3n y angustia.[15] Es un debate de su tiempo, que a\u00fan actualmente prosigue y que se traduce en la continua reorganizaci\u00f3n de los cuadros y de los t\u00e9rminos en las varias clasificaciones y propuestas de clasificaci\u00f3n como, m\u00e1s recientemente, la de Akiskal y su\u00a0<i>espectro bipolar<\/i>\u00a0que amplia a\u00fan m\u00e1s el campo bipolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud particip\u00f3 de este debate resaltando, en\u00a0<i>Luto y Melancol\u00eda (1915),\u00a0<\/i>el estatuto problem\u00e1tico de la melancol\u00eda: \u00absu definici\u00f3n es variable, asume muchas formas cl\u00ednicas, y su agrupamiento en una \u00fanica unidad, no parece haber sido establecida con certeza, algunas formas sugiriendo afecciones antes som\u00e1ticas que psicog\u00e9nicas.\u00bb[16] \u00abSu caracter\u00edstica m\u00e1s notable y aquella que m\u00e1s precisa de explicaci\u00f3n es su tendencia de transformarse en man\u00eda, su opuesto, lo que no sucede con toda la melancol\u00eda. Algunos casos siguen su curso en reca\u00eddas peri\u00f3dicas, entre cuyos intervalos se\u00f1ales de man\u00eda est\u00e1n ausentes. Otros revelan la alteraci\u00f3n regular de fases melanc\u00f3licas y man\u00edacas que lleva a la hip\u00f3tesis de una insanidad circular.\u00bb[17]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las nosograf\u00edas que formul\u00f3, el lugar de la melancol\u00eda\/ locura man\u00edaco-depresiva vari\u00f3 de acuerdo con el momento de su teor\u00eda: neurosis actual (diferenciada de las psiconeurosis); psicosis o neurosis narcisista, junto con la paranoia y la esquizofrenia (diferenciada de las neurosis de transferencia); neurosis narcisista (diferenciada de la psicosis y de la neurosis).[18]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1170\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_02.jpg\" alt=\"\" width=\"268\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_02-200x193.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_02.jpg 268w\" sizes=\"(max-width: 268px) 100vw, 268px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hueco producido en el Otro por la p\u00e9rdida del objeto provoca un shock de I(a) y i(a), del circuito a-a&#8217; donde se ubica el yo y sus objetos[30]y, por lo tanto, un shock profundo del funcionamiento ps\u00edquico, de la homeostasia, de las relaciones consigo y con el mundo. El destino\u00a0<i>luto o melancol\u00eda\u00a0<\/i>va a depender de las formas de responder a este shock. El luto se relaciona esencialmente con\u00a0<i>i(a), con l<\/i>a imagen, con el objeto de amor en su estructura narcisista y corresponde a la p\u00e9rdida del objeto atrav\u00e9s de un carnaval imaginario y narcisista. [31] El -\u03c6<i>,<\/i>\u00a0velado hasta entonces por el objeto, es desvelado y todo el proceso va a movilizar el enfrentamiento de la castraci\u00f3n. En la melancol\u00eda, no existe un\u00a0<i>i(a)<\/i>\u00a0sustentado por la funci\u00f3n f\u00e1lica de la castraci\u00f3n y la p\u00e9rdida del objeto hace el sujeto depararse con la forclusi\u00f3n.[32] Son dos formas de responder a la p\u00e9rdida lo que permitir\u00eda dividir las depresiones en dos grandes grupos seg\u00fan el mecanismo en juego (lo que Freud no hizo por no haber formulado el mecanismo espec\u00edfico de las psicosis).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1171\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_03.jpg\" alt=\"\" width=\"629\" height=\"102\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_03-200x32.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_03-300x49.jpg 300w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_03-400x65.jpg 400w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_03-600x97.jpg 600w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_03.jpg 629w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el punto en que se llama el NP puede, pues, responder en el Otro un puro y sencillo agujero [Po], el cual, por la carencia de efecto metaf\u00f3rico provocar\u00e1 un agujero correspondiente en el lugar de la significaci\u00f3n f\u00e1lica [\u03a6o].\u00bb[33] \u00abEs la falta del NP en este lugar que, por el agujero que abre en el significado da inicio a la cascada de reorganizaci\u00f3n del significante de donde proviene el desastre creciente de lo imaginario.\u00bb [34] [35] \u00abEst\u00e1 claro que se trata de un desorden provocado en la junci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima del sentimiento de vida en el sujeto\u00bb.[36]El modelo utilizado por Lacan para explicar el desencadenamiento de una\u00a0<i>demencia paranoides\u00a0<\/i>puede aplicarse, con matices, en el desencadenamiento de la melancol\u00eda. No hay, en el caso, el &#8216;encuentro con un padre&#8217;, [37] pero la p\u00e9rdida de un objeto cuja subjetivaci\u00f3n, metabolizaci\u00f3n y resoluci\u00f3n dependen de la funci\u00f3n NP y de su operaci\u00f3n sobre la castraci\u00f3n. [38]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el lugar donde deber\u00eda estar el NP, la p\u00e9rdida de objeto hace aparecer un agujero que pone en shock la red significante, las significaciones y el r\u00e9gimen de gozo. Por el agujero abierto en el psiquismo, a libido se disipa, como una hemorragia libidinal. \u00abEl complejo melanc\u00f3lico se comporta como una herida abierta, atrayendo para s\u00ed las energ\u00edas catexias provenientes de todas las direcciones, y vaciando el ego hasta este quedarse totalmente empobrecido\u00bb.[39]Hay un empobrecimiento de la excitaci\u00f3n que atraviesa las neuronas y las reservas libres de libido[40] que deriva una mortificaci\u00f3n del sujeto y del Otro.[41]Surge toda una fenomenolog\u00eda del dolor, tristeza, vac\u00edo, inhibici\u00f3n, del dolor de existir. Una cl\u00ednica del vac\u00edo y no de la falta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que es forclu\u00eddo retorna a lo real en la forma de &#8216;fen\u00f3menos elementares&#8217;, agrupados por S\u00e9glas en el tr\u00edada del\u00a0<i>dolor moral &#8211; disturbios cenest\u00e9sicos &#8211; disturbios intelectivos<\/i>[42], que afectan todas las esferas expres\u00e1ndose como anomal\u00edas de las sensaciones, sentimientos, representaciones, impulsos, voluntad, ideaci\u00f3n, sue\u00f1o, alimentaci\u00f3n&#8230; El &#8216;trabajo melanc\u00f3lico&#8217; que absorbe y vac\u00eda el ego permanece enigm\u00e1tico. Lainhibici\u00f3n puede ser generalizada, llegando hasta el estupor, y se expresa en las varias formas de negativismo del Delirio de las Negaciones.[43]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La melancol\u00eda exhibe una disminuci\u00f3n extraordinaria de la auto estima, un empobrecimiento del ego, considerado desprove\u00eddo de valor, incapaz de cualquier realizaci\u00f3n, moralmente despreciable. El sujeto se reprende, se envilece, quiere ser expulso, punido, degradarse ante todos. Una parte del ego se coloca contra la otra, la toma como objeto, juzga cr\u00edticamente y encuentra satisfacci\u00f3n en el desvelamiento de s\u00ed mismo.[44]Freud no aborda los delirios de desprecio, indignidad y culpa a partir del &#8216;error de juicio'[45], pero de la verdad y de la certeza. Si el paciente dice que su ego es as\u00ed, es porque debe ser as\u00ed. En su autocr\u00edtica delirante, se acusa por sus debilidades, las debilidades humanas. \u00bfPor qu\u00e9 es necesario que un hombre tenga que enfermarse para tener acceso a esta verdad?[46] Es la lucidez melanc\u00f3lica delante de un real sin mediaci\u00f3n. El delirio es un intento de interpretar el estado del sujeto, de dar una forma a lo que se opera en la estructura. [47] Es un delirio moral y \u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de la cr\u00edtica a s\u00ed mismo, Freud descubre la cr\u00edtica al otro: el sujeto, en realidad, ataca el objeto con el cual est\u00e1 identificado. La libido libre desligada del objeto no es usada para invertir un nuevo objeto, pero retirada para el ego y empleada para establecer una identificaci\u00f3n del ego con el objeto abandonado. \u00abLa sombra del objeto cae sobre el yo\u00bb.[48] El sujeto vuelve a ser un objeto, reducido a sus sombras; es este objeto. Como pre condiciones para tal proceso, Freud supone una fuerte fijaci\u00f3n al objeto amado, la ambivalencia, la elecci\u00f3n objetal de base narcisista y la regresi\u00f3n de la libido a la fase oral. La catexia objetal, al enfrentarse con obst\u00e1culos, retroceder\u00eda al narcisismo; a identificaci\u00f3n narcisista seria un substituto de la catexia er\u00f3tica.[49] Esto coloca en cuesti\u00f3n la formaci\u00f3n del &#8216;yo melanc\u00f3lico&#8217; (as\u00ed como del &#8216;yo man\u00edaco&#8217;), los avatares de sus identificaciones primarias y secundarias as\u00ed como la constituci\u00f3n de su imagen especular.[50]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el ideal del yo que ven\u00eda suplir la forclusi\u00f3n est\u00e1 en shock, el yo pierde el revestimiento narcisista y entra en evidencia su estatuto de objeto fuera de cualquier puntuaci\u00f3n f\u00e1lica,<i>\u00a0objeto a<\/i>\u00a0como agujero, como vac\u00edo, como deshecho, como real, equivalente a la forclusi\u00f3n.[51] Perdiendo las vestimentas narcisistas, la imagen cae y el sujeto se ve identificado con el objeto\/basura, se convierte en el vac\u00edo, sin consistencia, nada.[52]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1172\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_04.jpg\" alt=\"\" width=\"418\" height=\"66\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_04-200x32.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_04-300x47.jpg 300w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_04-400x63.jpg 400w, https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/Ariel-Bogochvol_04.jpg 418w\" sizes=\"(max-width: 418px) 100vw, 418px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diferente del r\u00e9gimen de luto, en que el sujeto puede perder lo que perdi\u00f3, en la melancol\u00eda el sujeto queda pegado al objeto, identificado, no logra perderlo. Es un efecto de la forclusi\u00f3n, en la medida en que ella implica a la no operaci\u00f3n de la castraci\u00f3n, ya que es la castraci\u00f3n que reordena, retroactivamente, los pasos libidinales en una operaci\u00f3n que posibilita la separaci\u00f3n y la extracci\u00f3n de los objetos del cuerpo. \u00abLos\u00a0<i>objetos a<\/i>\u00a0se inscriben en el lugar de la castraci\u00f3n, en el coraz\u00f3n del\u00a0<i>objeto a<\/i>\u00a0existe el \u2013\u03c6.\u00bb [53] La vigencia de la forclusi\u00f3n, en la melancol\u00eda, va a resultar en una modificaci\u00f3n profunda del r\u00e9gimen de los\u00a0<i>objetos a\u00a0<\/i>lo que produce ciertos fen\u00f3menos cl\u00ednicos. En los s\u00edntomas hipocondr\u00edacos, el objeto queda pegado a un \u00f3rgano\/regi\u00f3n del cuerpo, o como errante, sin l\u00edmites o localizaci\u00f3n, como en la cenestopatia. En la auto-mutilaci\u00f3n, o melanc\u00f3lico intenta retirar a la fuerza aquello que no fue extra\u00eddo por la v\u00eda simb\u00f3lica. Tambi\u00e9n son consecuencia de la no extracci\u00f3n del\u00a0<i>objeto a<\/i>\u00a0los fen\u00f3menos alucinatorios, pseudos alucinatorios e interpretativos asociados, predominantemente, la esfera visual e auditiva, pero que pueden afectar todos los sentidos. Los objetos pulsionales naturales \u2013 oral, anal, f\u00e1lico, voz, mirar \u2013 sufren un cambio de estatuto durante el episodio melanc\u00f3lico. De la misma forma, se modifica el acceso y usufructo de los objetos de la cultura. [54]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se la castraci\u00f3n es la causa del deseo y, en raz\u00f3n de una equivalencia substitutiva, el\u00a0<i>objeto a<\/i>\u00a0es la causa del deseo, a no extracci\u00f3n del objeto, en la melancol\u00eda, va a perturbar profundamente su funci\u00f3n de objeto-causa.[55]Hay una abolici\u00f3n del deseo, una experiencia del no deseo o deseo de nada, un rechazo del Ics que se refleja en la posici\u00f3n de inmovilidad petrificada del melanc\u00f3lico. El sujeto recua del deber \u00e9tico de decir bien su deseo[56] simplemente porque no hay m\u00e1s deseo a sustentar. En el suicidio melanc\u00f3lico, el sujeto se identifica con el agujero que falta en el Otro. \u00c9l es sin recurso, pues no hay la tendencia a completarlo, es un suicidio de separaci\u00f3n: el sujeto toma licencia de la cadena significante, no se deja m\u00e1s representar, se arroja, cayendo juntamente con su objeto.[57] El pasaje al acto no enga\u00f1a, es una salida de la escena que no deja m\u00e1s lugar a la interpretaci\u00f3n, al juego significante. [58]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">IV<\/span><br \/>\nDiferente de otras psicosis, la melancol\u00eda freudiana tiene un curso f\u00e1sico, c\u00edclico y bipolar: puede evolucionar para a cura, recurrir o polarizarse para la man\u00eda. \u00bfQu\u00e9 determina un curso u otro? \u00bfC\u00f3mo se cura despu\u00e9s de cierto tempo? \u00bfQu\u00e9 ocurre en los intervalos libres? \u00bfC\u00f3mo se invierte en man\u00eda y viceversa? Para Freud, es imperioso extender una explanaci\u00f3n anal\u00edtica tambi\u00e9n para estas cuestiones, pero afirma que no conseguir\u00e1 hacerlo. [59]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La man\u00eda es lo opuesto de la melancol\u00eda en sus s\u00edntomas. El contenido de ambas no difiere; a pesar de las apariencias, luchan con el mismo &#8216;complejo&#8217;. [60] En la melancol\u00eda, el ego sucumbe al proceso, en la man\u00eda lo domina o lo pone de lado. No definida directamente, la man\u00eda puede ser inferida: \u00ab\u00e1nimo exaltado, un grande interese por el mundo externo, o aumento de la capacidad de procurar objetos, a hiperactividad, aumento de los sentimientos de auto-estima a punto de encontrar expresi\u00f3n en auto-engrandecimientos, culminando en delirios de grandeza.\u00bb Freud compara a man\u00eda con la fiesta. Los estados como alegr\u00eda, exultaci\u00f3n y triunfo dependen de las mismas condiciones econ\u00f3micas: un dispendio de energ\u00eda se convirti\u00f3 desnecesario y ahora est\u00e1 disponible para aplicarse y descargada de varias formas. La perspectiva econ\u00f3mica intenta esclarecer el cambio radical de r\u00e9gimen libidinal del circuito bipolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El humor man\u00edaco es tomado, en el plan del afecto, como una alegr\u00eda y un alborozo aparentemente inmotivados. E n el plan de la conducta, como levantamiento de la inhibici\u00f3n. La alegr\u00eda de la transgresi\u00f3n pasa a ser la clave de la man\u00eda como era el dolor de la p\u00e9rdida en la melancol\u00eda. La fiesta es una colocaci\u00f3n en suspenso peri\u00f3dica e socialmente organizada de las prohibiciones y limitaciones que regulan las pulsiones es un momento de liberaci\u00f3n. La festividad man\u00edaca se deja concebir como la derrota de la instancia que censura en provecho de la afirmaci\u00f3n narcisista, triunfal y orgi\u00e1stica de las exigencias pulsionales.[61] Si, en la melancol\u00eda, la imagen es de un hueco por donde la libido se escoa, en la man\u00eda, la imagen es de una erupci\u00f3n que esparrama libido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud no considera el afecto man\u00edaco como un fen\u00f3meno primario, pero s\u00ed como efecto de una causa anterior. El j\u00fabilo man\u00edaco ser\u00eda efecto de la cesaci\u00f3n del gasto ps\u00edquico con el &#8216;trabajo melanc\u00f3lico&#8217;. \u00abEl ego debe haber superado la p\u00e9rdida del objeto o tal vez el propio objeto y, consecuentemente, toda la cuota de anticatexia que el penoso sufrimiento de la melancol\u00eda hab\u00eda atra\u00eddo para s\u00ed, viniendo del ego, se habr\u00e1 puesto disponible, convirti\u00e9ndose en energ\u00eda liberada en afecto en la transgresi\u00f3n.\u00bb[62] La man\u00eda derrumba las instancias de control, sus exigencias son moment\u00e1neamente suprimidas. Pero aquello que el ego domin\u00f3 y aquello sobre el cual triunf\u00f3 permanecen ocultos.[63]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La man\u00eda freudiana, de acuerdo con la definici\u00f3n dada, puede clasificarse como man\u00eda\u00a0<i>aguda\u00a0<\/i>o<i>\u00a0man\u00eda delirante<\/i>\u00a0en la clasificaci\u00f3n kraepeliniana y como man\u00eda con\u00a0<i>s\u00edntomas psic\u00f3ticos<\/i>\u00a0en el CID 10.[64]Su fenomenolog\u00eda es exuberante: exaltaci\u00f3n, inquietud, aceleraci\u00f3n, locuacidad, hipersensibilidad, inestabilidad, alegr\u00eda, furor, agresividad, delirios de grandeza, filiaci\u00f3n, invenci\u00f3n, m\u00edsticos, asociaci\u00f3n por asonancia, insomnio, inapetencia, aumento de la disposici\u00f3n, etc. Lacan reduce toda la profusi\u00f3n de esta fenomenolog\u00eda a una expresi\u00f3n: la excitaci\u00f3n man\u00edaca, \u00abretorno en el real de aquello que se rechaz\u00f3 del lenguaje (del inconsciente) y que se hace mortal.\u00bb [65] Menos que la entidad\u00a0<i>man\u00eda<\/i>, Lacan apunta hacia cierto tipo de fen\u00f3meno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La man\u00eda freudiana se inscribe en la estructura psic\u00f3tica. Lo que se ha rechazado del lenguaje del inconsciente, esto es, forclu\u00eddo, retorna en el real. Los fen\u00f3menos de &#8216;retorno en el real&#8217; afectan profundamente la experiencia ps\u00edquica, la vivencia de s\u00ed, del cuerpo, espacio, tiempo, deseo, habla. La fuga de ideas evidencia la ruptura del encadenamiento significante, la falla de la funci\u00f3n del punto de capiton\u00e9. El man\u00edaco puede decir cualquier cosa lo que es diferente de la asociaci\u00f3n libre. Los significantes man\u00edacos, lejos de encontrar su sentido entre la retroacci\u00f3n y la anticipaci\u00f3n, se ponen de forma no orientada, desobligada de la sem\u00e1ntica. [66] El sujeto queda disperso en el infinito del lenguaje que lo atraviesa, en el\u00a0<i>automaton<\/i>\u00a0de signos del cual \u00e9l es marioneta. No ubic\u00e1ndose, no puede parar ni reconocerse, queda a la deriva. \u00abEs la no funci\u00f3n del\u00a0<i>a\u00a0<\/i>que est\u00e1 en causa, y no simplemente su desconocimiento. El sujeto no se ancora en ning\u00fan\u00a0<i>a<\/i>, lo que lo deja entregado, a veces, sin ninguna posibilidad de liberaci\u00f3n, a la metonimia pura, infinita y l\u00fadica de la cadena significante.\u00bb [67] [68]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un da\u00f1o en el nivel del discurso es siempre un da\u00f1o en la regulaci\u00f3n del gozo. En la excitaci\u00f3n man\u00edaca no existe apenas desenganche de la palabra y desorden de la historicidad, como tambi\u00e9n la conmoci\u00f3n de la homeostasia del viviente, que reduce las necesidades vitales del cuerpo, que lo hace infatigable, insomne, animado por una vida parad\u00f3jica capaz de llevarlo a la muerte. La excitaci\u00f3n man\u00edaca es un gozo que la funci\u00f3n f\u00e1lica no regula y en la cual el cuerpo es asediado por los m\u00faltiples del lenguaje en el real.[69] El sujeto no cesa de obturar el hueco de lo simb\u00f3lico, sin integrarlo. [70]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al abordar &#8216;las pasiones del alma&#8217; [71] [72], espec\u00edficamente, la tristeza, Lacan afirma que \u00abla tristeza, calificada de depresi\u00f3n (&#8230;) no es un estado de alma, es simplemente una falla moral, como se exprim\u00edan Dante y hasta Espinosa: un pecado, lo que significa una cobard\u00eda moral, que s\u00f3lo se sit\u00faa, en \u00faltima instancia, a partir del pensamiento, esto es, del deber decir bien, o de referenciarse en el inconsciente, en la estructura. Y lo que se sigue \u2013 bastando que esa cobard\u00eda, por ser rechazo del inconsciente, llegue a la psicosis \u2013 es el retorno en el real de aquello que se rechaz\u00f3 de lenguaje; es la excitaci\u00f3n man\u00edaca por el cual ese retorno se faz mortal.\u00bb[73]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una concepci\u00f3n sorprendente, que inscribe las manifestaciones man\u00edacas y depresivas en el campo de la \u00e9tica, ratificando el enunciado del delirio de culpa, y que parece inaugurar una perspectiva continuista entre psicosis y neurosis, al colocarlas en una escala de graduaci\u00f3n y bajo una misma causa. De una a otra el mismo pecado, la misma causa subjetiva: la cobard\u00eda. Es el hilo secreto que enlaza las manifestaciones man\u00edacas con las depresivas en un &#8216;mismo complejo&#8217;. La tesis de Lacan unifica la tristeza con la excitaci\u00f3n man\u00edaca, el circuito bipolar, en el nivel de una misma causa subjetiva. Es una causa que asume la forma de culpa y que no deja de evocar la &#8216;insondable decisi\u00f3n del ser.&#8217;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimilar la tristeza a una culpa moral restablece una tradici\u00f3n religiosa. La referencia a Dante y Espinoza laiciza la cuesti\u00f3n. Para Espinoza, la tristeza no es tanto una culpa contra la fe, pero contra la raz\u00f3n. Puesto que &#8216;a la idea adecuada procura una alegr\u00eda sin resto&#8217;, quien se atiene a ella no puede estar triste.[74] Para Lacan, el pecado consiste en ceder sobre el deseo de saber, de saber del inconsciente, de situarse en la estructura.[75]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deberemos proseguir la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Trabajo realizado por el Cartel de la Conversaci\u00f3n que cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de Carmen S. Cervelatti, MariaBernardete S. Pitteri, Perpetua Medrado Gon\u00e7alves, Luciana Gramacho, Denise Levy, Elsa G de Oliveira, Marcia Assump\u00e7\u00e3o, Paula Christina VerlangieriCaio , ElianeChermannKogut, Claudia AldigueriRodriguez, MariaRos\u00e1liaPinfildi Gomes, Marcia Aparecida Barbeito, Estela Mares de Melo<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Yellati, N \u2013 Todos bipolares- El \u00abespectro\u00bb bipolar (o las razones de una epidemia) \u2013 Efecto Mariposa, a\u00f1o 1, n\u00ba 1, septiembre de 2010<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Houiass \u2013 Diccionario de la Lengua Portuguesa \u2013 Objetiva. RJ 2009<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">CID 10 \u2013 Clasificaci\u00f3n Estad\u00edstica Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados a la Salud &#8211; Edusp<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Maleval, J. C. &#8211; \u00bfPor qu\u00e9 estala la burbuja de la depresi\u00f3n? \u2013 Aperi\u00f3dico Psicoanal\u00edtico , n 16<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">con excepci\u00f3n de los cuadros bipolares asociados a la epilepsia, una minor\u00eda tanto entre los epil\u00e9pticos como entre los bipolares, y que representan un caso particular de la asociaci\u00f3n entre trastorno bipolar ytrastornos org\u00e1nicos y sintom\u00e1ticos<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hay controversias acerca de la autor\u00eda de este texto, nombrado Problema XXX<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Levy, D \u2013 Sinopsis y resumen del Trabajo hasta ese momento \u2013 Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Goes, E \u2013 Historia &#8211; Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Alkmim, W. D. \u00bfQu\u00e9 es trastorno bipolar?<i>\u00a0www<\/i>.institutopsicanalise-mg.com.br\/..http:\/\/www.enapol.com\/es\/3.%20O%20que%20\u00e9%20o%20<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En aquella \u00e9poca, el t\u00e9rmino psicosis designaba simplemente cuadros con manifestaciones ps\u00edquicas \u2013 v\u00e9ase Freud en Neuropsicosiss de Defensa<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">En aquella \u00e9poca los autores las usaban como sin\u00f3nimos.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Kraepelin, E \u2013 locura man\u00edaco depresiva \u2013 RJ, Forense, 2012 \u2013 p 3<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Kraepelin \u2013 \u00eddem \u2013 p 67<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Como la melancol\u00eda involutiva, por ex<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. \u2013 Luto y Melancol\u00eda \u2013 Vol. XIV de las Obras Completas \u2013 Imago Editora Ltda., Rio de Janeiro, 1\u00aa Edici\u00f3n, p.. 275<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idempg 286<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Kogut, E \u2013 melancol\u00eda en Freud \u2013 presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Levantamiento realizado por el N\u00facleo de Pesquisas de Psicoan\u00e1lisis de la CLIPP<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. \u2013Luto y Melancol\u00eda \u2013 citado &#8211; p. 275<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. &#8211; Publicaciones Pre Psicoanal\u00edticas &#8211; Vol. I Obras Completas \u2013 Imago Editora Ltda., Rio de Janeiro, 1\u00aa Edici\u00f3n &#8211; p. 276<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. \u2013 Luto y Melancol\u00eda p. 275 &#8211; citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El Hombre de los Lobos fue tratado por Kraepelin antes de Freud con el diagn\u00f3stico de locura man\u00edaco-depresiva<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. \u2013 Luto y Melancol\u00eda &#8211; \u00cddem, pg. 276<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00cddem, pg. 275<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">F31.5, F32.2 o F33.3 dependiendo de su alternancia con los episodios man\u00edacos y de su recurrencia.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idem, pg. 277<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cottet, S. \u2013 Nota sobre la depresi\u00f3n en psicoan\u00e1lisis \u2013 Estudios Cl\u00ednicos \u2013 Factor \u2013 Salvador, 1988<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. \u2013 Una Cuesti\u00f3n Preliminar a todo el tratamiento de la psicosis &#8211; Esquema R \u2013 Escritos Jorge Zahar Editor, RJ, 1998, pg. 559 (onde M Es el significante del objeto primordial, I lo ideal del yo, i y m los de los t\u00e9rminos imaginarios de la relaci\u00f3n narcisista el yo y la imagen especular)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cervelatti, C.S. \u2013 El objeto en la melancol\u00eda &#8211; Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A &#8211; Introducci\u00f3n a la lectura del Seminario X \u2013 opci\u00f3n Lacaniana 43<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Quinet, A. \u2013 La Cl\u00ednica del sujeto en la depresi\u00f3n \u2013 El Dolor de existir \u2013 Kalimeros \u2013 Escuela Brasile\u00f1a de Psicoan\u00e1lisis \u2013 Contra-Capa Librer\u00eda \u2013 RJ, 1997, p 138<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. \u2013 Una Cuesti\u00f3n preliminar a todo el tratamiento posible de la psicosis \u2013 Escritos- RJ: Jorge Zahar Ed.,1998, p 564<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idem, pg. 584<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cervelatti, C. S \u2013 O objeto en la melancol\u00eda &#8211; Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J \u2013 una Cuesti\u00f3n \u2013 citado p. 565<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que, para Lacan, estar\u00edaasociada al desencadenamiento de la psicosisschreberiana<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Gon\u00e7alves, P. M. -Foraclusi\u00f3n en la man\u00eda y melancol\u00eda \u2013 Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. \u2013 Luto y Melancol\u00eda, pg. 286, ya citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. Rascu\u00f1o G \u2013 Melancol\u00eda \u2013 Publicaciones pre psicoanal\u00edticas \u2013 Vol. I Obras Completas \u2013 ya citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soller, C. P\u00e9rdida y culpa en La melancol\u00eda \u2013 Estudios sobre las psicosis- Buenos Aires: Manantial 2008 p 35<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Quinet, A. \u2013 Fen\u00f3menos elementares ydelirio en la melancol\u00eda para J. S\u00e9glas \u2013 Extrav\u00edos del deseo \u2013 Marcos d&#8217;\u00e1gua Editora, RJ, 1999, pg. 77<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cotard, J. &#8211; Del delirio de las negaciones \u2013 Extrav\u00edos del deseo \u2013 ya citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. \u2013 Luto y Melancol\u00eda \u2013 ya citado, pg. 278<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Modo cl\u00e1sico de abordar eldelirio en la psicopatolog\u00eda<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Idem<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Quinet, A \u2013 Fen\u00f3menos elementares ydelirio en la melancol\u00eda por J. Seglas \u2013 ya citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A. &#8211; Silet \u2013 Los paradojos de la pulsi\u00f3n de Freud a Lacan \u2013 Jorge Zahar Editor, RJ, 2005 \u2013 Campo Freudiano en Brasil, p. 268<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S &#8211; Luto y Melancol\u00eda ya citado p 282<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Gomes, MRP &#8211; La identificaci\u00f3n en la melancol\u00eda &#8211; Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Quinet, A \u2013 La cl\u00ednica del sujeto en la depresi\u00f3n \u2013 Extrav\u00edos del deseo &#8211; ya citado,<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Aldiguieri, C \u2013 Puntuaciones sobre la melancol\u00eda en Lacan \u2013 Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A \u2013 Silet \u2013 ya citado, pg. 260<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A. \u2013 Los objetos en la experiencia psicoanal\u00edtica \u2013 Opci\u00f3n Lacaniana 43<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A \u2013 Silet \u2013 ya citado, pg. 261<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. \u2013 Televisi\u00f3n \u2013 Otros Escritos \u2013 Jorge Zahar Editor, RJ, pg. 524<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cottet, S \u2013 Nota sobre la depresi\u00f3n en psicoan\u00e1lisis, ya citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A, una Introducci\u00f3n a la lectura del Seminario X \u2013 ya citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. Luto y Melancol\u00eda \u2013 ya citado \u2013 p 286<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. \u00eddem, p 286<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soller, C \u2013 Man\u00eda: pecado mortal- Estudios sobre las psicosis &#8211; Buenos Aires: Manantial 2008 &#8211; p 55<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. &#8211; Luto y Melancol\u00eda \u2013 citado p 287<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Barbeito, M.- Man\u00eda de Freud a Lacan \u2013 Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">F 31.2 o F 30. 2 dependiendo de la alternancia o no con la fase depresiva .<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J \u2013 Televisi\u00f3n \u2013 Otros Escritos &#8211; ya citado &#8211; p 324, 325<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soler, C \u2013 Man\u00eda: pecado mortal \u2013 citado &#8211; p 62<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. &#8211; Seminario 10 A Angustia p 365<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Cervelatti, C. S \u2013 Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soler, C.- Man\u00eda: pecado mortal &#8211; citado \u2013 p 61<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">RSI<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J &#8211; Televisi\u00f3n \u2013 Otros Escritos p 526<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pitteri, MB \u2013 Sobre las Pasiones del Alma &#8211; Trabajo presentado en el cartel<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J \u2013 Televisi\u00f3n \u2013 Otros Escritos \u2013 citado p 524, 525<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pitteri, MB \u2013 Sobre las Pasiones del Alma &#8211; citado<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soler, C \u2013 Man\u00eda: pecado mortal \u2013 citado &#8211; p 60-61<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[190],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1165"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1165"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1165\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1173,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1165\/revisions\/1173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}