{"id":1178,"date":"2021-08-18T22:25:50","date_gmt":"2021-08-19T01:25:50","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1178"},"modified":"2021-08-18T22:25:50","modified_gmt":"2021-08-19T01:25:50","slug":"guillermo-belaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/guillermo-belaga\/","title":{"rendered":"Guillermo Belaga"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"right\">\u00abEn el mundo de la psiquiatr\u00eda, las clasificaciones nos dicen m\u00e1s acerca del mundo social y est\u00e9tico en el cual han sido construidas que acerca de (su) naturaleza.\u00bb G. E. Berrios[1]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Introducci\u00f3n<\/span>.<br \/>El modo en que est\u00e1 planteado el t\u00edtulo del presente trabajo, ya intenta aludir a la tensi\u00f3n que existe entre estos t\u00e9rminos en el debate actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia cl\u00ednica de los mismos, no puede soslayarse y\/o ignorarse, simplemente debe ser considerada a la luz de los dichos de Berrios que las clasificaciones hablan del mundo social, est\u00e9tico y pol\u00edtico de cada \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el Trastorno Bipolar, por un lado, y por otro, la Man\u00eda y la Melancol\u00eda tienen diferentes or\u00edgenes temporales y se inscriben en diferentes paradigmas dentro de la psiquiatr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Man\u00eda, la Melancol\u00eda y la Locura Circular, de la Escuela Francesa, la Psicosis Man\u00edaco Depresiva de la Escuela Alemana, responden a los grandes relatos que se conocen como la \u00abpsiquiatr\u00eda cl\u00e1sica\u00bb. A su vez, G. Lanteri Laura[2] ha descripto una serie de paradigmas de la psiquiatr\u00eda moderna, consignando que estas descripciones se ajustan al Paradigma de las Enfermedades Mentales, m\u00e1s preciso que el alienista de Pinel y Esquirol, y que justamente se inaugura en el siglo XIX con J. Falret con su descripci\u00f3n de la Locura Circular y se extiende hasta la muerte de H.Ey en la d\u00e9cada del 70 del siglo XX. Es a estas \u00abenvolturas formales\u00bb del s\u00edntoma que se referir\u00e1 Lacan en sus intervenciones sobre la psicosis ya sea ideativas (de forma extensa y muy precisa desde su tesis hasta el final de su ense\u00f1anza) y afectivas (en forma breve y espor\u00e1dica, pero con finos se\u00f1alamientos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La raz\u00f3n de la \u00abBipolaridad\u00bb y la \u00e9poca.<\/span><br \/>La \u00abBipolaridad\u00bb toma su forma actual inscribi\u00e9ndose en el paradigma Tecnol\u00f3gico, que sobre todo a partir de los 80-90 impulsa a considerar a la psiquiatr\u00eda como \u00abuna neurociencia cl\u00ednica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1957, Karl Leonhard propone una clasificaci\u00f3n de las psicosis end\u00f3genas basadas en la polaridad. As\u00ed surge esta entidad, cuyo antecedente ineludible ser\u00e1 la Psicosis Man\u00edaco-Depresiva descripta por E. Kraepelin, que agrupa a los cuadros afectivos en esta \u00fanica categor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del DSM III (1980) se \u00abexpresa\u00bb claramente el paradigma tecnol\u00f3gico en psiquiatr\u00eda. Repasemos sus puntos m\u00e1s representativos: reafirmar un modelo biom\u00e9dico para la misma, considerar al individuo en t\u00e9rminos neurobiol\u00f3gicos donde el contexto no es determinante en la causalidad sintom\u00e1tica, y proponer intervenciones tecnol\u00f3gicas (psicof\u00e1rmacos, y Terapias cognitivo comportamentales). A esta edici\u00f3n del manual de diagn\u00f3sticos, se incorporan decididamente el Trastorno Bipolar de Leonhard, y se excluye precisamente la histeria que habla de un cuerpo er\u00f3geno que no se deja calcar al cuerpo biol\u00f3gico, y se desarticula la relaci\u00f3n angustia- s\u00edntoma, angustia- acto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El \u00abEspectro Bipolar\u00bb.<\/span><br \/>A partir del paradigma Tecnol\u00f3gico, el \u00abespectro epil\u00e9ptico\u00bb es el modelo de estudio que han impuesto las neurociencias. As\u00ed, han surgido otros tantos en el campo de la psiquiatr\u00eda, los m\u00e1s conocidos son el espectro autista, y el que estamos estudiando: el espectro bipolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, estas clasificaciones surgen de una pr\u00e1ctica nueva, que se ha ido imponiendo en el siglo XXI, determinada por dos factores hist\u00f3ricos, dos discursos: el discurso de la ciencia y el discurso del capitalismo[3]. Al decir de J.A. Miller, la dominaci\u00f3n combinada de esto dos discursos han logrado destruir la estructura tradicional de la experiencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta racionalidad T\u00e9cnica y Neoliberal[4], propia de la \u00e9poca del capitalismo tard\u00edo que Marx anticip\u00f3 al afirmar que todo lo s\u00f3lido se desvanecer\u00e1 en el aire, es descripta sin agotar la lista por Jorge Alem\u00e1n de variadas formas: el sujeto l\u00edquido, precario, atado a sus pr\u00e1cticas de goce sin una br\u00fajula \u00e9tica, sin lazos sociales ni relatos que le posibiliten acu\u00f1ar una experiencia de transformaci\u00f3n. Agregando algo que interesa particularmente para nuestro tema que este sujeto construido por el Discurso del Capitalismo, est\u00e1 organizado para concebirse a s\u00ed mismo como emprendedor, como un empresario de s\u00ed, entregado a la maximizaci\u00f3n de su rendimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sujeto que se inscribe en el \u00abespectro bipolar\u00bb es el que no logra este \u00abmanagement del alma\u00bb. Estamos ante una \u00abpsicopatolog\u00eda de la cotidianeidad capitalista\u00bb como la denomina Ignacio Castro Rey[5], en la que el sujeto est\u00e1 inmerso en un orden social consumidor, efecto de la producci\u00f3n constante, ilimitada, de nuevos objetos t\u00e9cnicos de autosatisfacci\u00f3n, que permiten sostener un circuito pulsional que no reconoce el corte, que hace saltear la experiencia del vac\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto no puede sorprender que los principales s\u00edntomas que rigen este \u00abespectro\u00bb son la hipoman\u00eda y la ciclotimia, y algunos de sus signos llamativos: \u00abel shopping desmedido\u00bb y la \u00abpromiscuidad sexual\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe aclarar que este debate rebasa incluso la edici\u00f3n vigente del DSM. La difusi\u00f3n del espectro bipolar tiene como uno de sus principales responsables al profesor de la Universidad de California, Hagop Akiskal[6]. Este psiquiatra, desde 1977 viene impulsando exitosamente esta \u00abnueva\u00bb entidad nosogr\u00e1fica, que no es otra cosa que una \u00abconvergencia\u00bb que consiste en reunir un nombre, al que recicla, un concepto, enraizado en la historia de la psiquiatr\u00eda, y enlazarlos a la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entender el alcance que puede tomar la consolidaci\u00f3n de esta clasificaci\u00f3n, basta pensar que el Espectro bipolar abarcar\u00eda al 5% de la poblaci\u00f3n general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, una propuesta expl\u00edcita de Akiskal ser\u00eda la reabsorci\u00f3n de los Trastornos de personalidad Borderline y narcisista, en los trastornos afectivos. Con lo cual, los \u00faltimos vestigios del psicoan\u00e1lisis quedar\u00edan sepultados. El rastro de la negociaci\u00f3n de Kernberg con la Asociaci\u00f3n de psiquiatras americanos durante la elaboraci\u00f3n del DSM III, desaparecer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, critica la dicotom\u00eda bipolar- depresi\u00f3n unipolar, argumentando que las mayor\u00edas de las depresiones luego desarrollan bipolaridad. Con lo cual est\u00e1 a favor de una unidad de los cuadros afectivos, vinculados a un n\u00facleo com\u00fan: los factores temperamentales y gen\u00e9ticos. En definitiva, excluyendo al Bipolar I, cuya sintomatolog\u00eda se remite a la cl\u00e1sica psicosis man\u00edaco depresiva, el resto del espectro se inscribe en lo que denomina el bipolar \u00absoft\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entender la diferencia, los DSM reconocen los tipos I al III, y un trastorno bipolar \u00abno especificado\u00bb no encuadrado por las otras descripciones. En cambio, el \u00abespectro bipolar\u00bb ser\u00eda un cuadro cont\u00ednuo que va del temperamento extremo al estallido pleno de la enfermedad afectiva, incluyendo los subtipos: I; II; II \u00bd; III; III \u00bd; IV; V; y VI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, no s\u00f3lo abarcar\u00eda la depresi\u00f3n unipolar, el narcisista y el borderline, los cuadros \u00abinducidos por sustancias\u00bb, y lo \u00abpsicop\u00e1tico\u00bb. Tambi\u00e9n propone estudiar la conexi\u00f3n entre el TDAH de la infancia con el Trastorno Bipolar de la adolescencia, cuyo s\u00edntoma com\u00fan ser\u00eda la \u00abhiperactividad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin olvidar, que podr\u00edan incluirse los estados bul\u00edmicos, los episodios obsesivo compulsivos, las adicciones sexuales y el juego. Agrupamiento diverso, a menos que veamos a estos s\u00edntomas desde la perspectiva del plus-de-goce, del objeto\u00a0<i>a,<\/i>\u00a0como \u00abpatolog\u00edas de consumo\u00bb. As\u00ed, esta clasificaci\u00f3n habla mucho de la alienaci\u00f3n actual, y de su reverso, los imperativos del supery\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto es el darwinismo de Akiskal, centrado en los temperamentos ciclot\u00edmico e hipert\u00edmico, como rasgos adaptativos, formas \u00abdilu\u00eddas\u00bb de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hipert\u00edmico se destacar\u00eda, por su don de oratoria, grandes ideas, el afrontar nuevos proyectos, aunque sean riesgosos. Y por el rasgo m\u00e1s relevante: la territorialidad y el liderazgo: \u00able gusta ser el jefe\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, el rasgo \u00abllamativo\u00bb del ciclot\u00edmico es la dificultad en el amor: sus r\u00e1pidos enamoramientos y desenamoramientos. Pero, \u00e9ste m\u00e1s que ser un obst\u00e1culo, ser\u00eda un mecanismo de selecci\u00f3n. As\u00ed, explica, su incesante b\u00fasqueda de oportunidades rom\u00e1nticas asegurar\u00eda la elecci\u00f3n de un partenaire s\u00f3lido, logrando una mejor descendencia. En este sentido, su otro rasgo principal, la creatividad, el destacarse en poes\u00eda, m\u00fasica, pintura, dise\u00f1o, asegurar\u00eda esa funci\u00f3n sexual primordial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pueden deducir las consecuencias para estos sujetos, en caso de fallar, se enfrentan a una encrucijada: la sublimaci\u00f3n o la medicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluyendo, el \u00abespectro bipolar\u00bb reafirma un modelo biom\u00e9dico, subrayando un cuerpo viviente a trav\u00e9s del concepto de temperamento y los factores gen\u00e9ticos. A su vez, estos \u00faltimos, junto a la convergencia con el objeto de consumo, representa un \u00abbioengineering\u00bb, una tecnolog\u00eda del yo sostenida en un darwinismo social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La partici\u00f3n \u00abhipermoderna\u00bb del s\u00edntoma<\/span><br \/>La \u00abBipolaridad\u00bb planteada de este modo, expresa lo que J.A.Miller describe como la pulverizaci\u00f3n del s\u00edntoma en los sucesivos DSM, una \u00abescisi\u00f3n del ser del s\u00edntoma\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el s\u00edntoma reducido al trastorno, al \u00abdisorder\u00bb, que tomar\u00eda a la ciencia como referencia, sosteniendo un orden de lo real. Al mismo tiempo, que crece la desconfianza en el real sin ley del psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el s\u00edntoma est\u00e1 desdoblado, por un lado lo real, tratado por los psicof\u00e1rmacos, por el otro, el sentido tenido en cuenta s\u00f3lo como tratamiento de apoyo, como palabra protocolar y autoritaria, y\/o como control de la operaci\u00f3n de medicalizaci\u00f3n[7].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Los planteos freudianos.<\/span><br \/>En Freud, en cambio, su gran descubrimiento se edifica a partir de la afirmaci\u00f3n de que en el s\u00edntoma hay un sentido en lo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la melancol\u00eda y la man\u00eda, su conceptualizaci\u00f3n rondar\u00e1 alrededor de los siguientes interrogantes: primero, el inter\u00e9s por definir el registro de la p\u00e9rdida del Objeto. En conexi\u00f3n a esto, la naturaleza misma del Objeto, que lo lleva a distinguir tres tipos, que denomina seg\u00fan los registros imaginario, simb\u00f3lico y real: Objekt, Sache, Ding (respectivamente).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, llama la atenci\u00f3n de como para explicar el problema de la melancol\u00eda, hace referencia a un caso de cataton\u00eda[8]. En 1914, se publica el art\u00edculo \u00abCura espont\u00e1nea de una cataton\u00eda\u00bb de Karl Landauer, sobre una cura que corresponde a la regresi\u00f3n de un tipo de elecci\u00f3n del objeto hasta el narcisismo originario[9].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una joven, que presencia el suicidio de su padre, y que con la misma arma pasa al acto, dispar\u00e1ndose sin lesionarse gravemente, pero ingresando en un estupor catat\u00f3nico que dura ocho semanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de la internaci\u00f3n hospitalaria, Landauer describe la cura y las vicisitudes posteriores del caso, de la que s\u00f3lo resaltaremos sus coordenadas: el Odio por el Padre, el retorno identificatorio a la madre (regresi\u00f3n narcisista), y la incidencia de lo especular (regresi\u00f3n t\u00f3pica al estad\u00edo del espejo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, de las referencias y planteos freudianos se desprender\u00eda algo fundamental de estas \u00abneurosis narcisistas\u00bb: la no p\u00e9rdida de\u00a0<i>das Ding<\/i>, la Cosa. Pero, m\u00e1s que la identificaci\u00f3n al objeto como sostiene Freud, se tratar\u00eda de un \u00abtriunfo del Objeto\u00bb[10], y es este exceso el que explicar\u00eda la automutilaci\u00f3n del sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez, el caso que cita en su texto, permite ubicar el par esquizofrenia\/melancol\u00eda en lo que respecta a los fen\u00f3menos del cuerpo (el lenguaje de \u00f3rganos\/la hipocondr\u00eda melanc\u00f3lica, hasta el Sindrome de Cottard).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, se establece una conexi\u00f3n evidente entre el odio, el supery\u00f3 y das Ding. Y la relaci\u00f3n de cada uno de \u00e9stos con el pasaje el acto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, encontramos para la psicosis la tesis de un tipo de elecci\u00f3n de objeto relacionada al Narcisismo primario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, seg\u00fan Miller, lo que Freud consider\u00f3 como narcisismo primario, Lacan lo sit\u00faa en el nivel del Goce puro y aislado del objeto\u00a0<i>a [11]<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, estas consideraciones permiten abordar el problema del discurso, el cuerpo y el organismo. As\u00ed, es el lenguaje lo que otorga su cuerpo para todo sujeto. En otras palabras, para el sujeto es el cuerpo de lo simb\u00f3lico lo que hace de un organismo un cuerpo, un cuerpo de sujeto, que se incorpora al organismo[12]. Como mostr\u00f3 Lacan en Radiofon\u00eda, s\u00f3lo despu\u00e9s de lo simb\u00f3lico aparece como un incorporal. T\u00e9rmino cuya referencia proviene de los estoicos, al igual que el de \u00abacontecimiento de cuerpo\u00bb, \u00edntimamente emparentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, en la melancol\u00eda y la man\u00eda, lo que se hallar\u00eda es lo fallido de esta operaci\u00f3n, por la cual el cuerpo como organismo se le vuelve un problema al sujeto sin el auxilio de un discurso establecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Acto melanc\u00f3lico y Acci\u00f3n man\u00edaca.<\/span><br \/>Dos vi\u00f1etas cl\u00ednicas permiten ilustrar las definiciones de Lacan, principalmente del Seminario de \u00abLa Angustia\u00bb y del texto \u00abTelevisi\u00f3n\u00bb[13], sumado a la importancia que ha dado al concepto cl\u00e1sico de Kakon (el mal).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La melancol\u00eda definida desde el Acto. El caso muestra el odio como \u00ab\u00fanico sentimiento l\u00facido\u00bb, y como el sujeto debe atacar, para liberarse, ese goce autoer\u00f3tico en demas\u00eda, mediante el acto suicida-homicida[14].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una mujer de mediana edad, que se presenta siendo \u00abla numero uno\u00bb, ocultando su propia \u00abindignidad\u00bb, el \u00absaco de huesos\u00bb que era para el Otro materno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que resalta en el motivo de consulta, que insiste, con inquietante certeza: es que su hijo la odia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, no existe la dimensi\u00f3n del amor: al hijo no lo quiere; el marido, los novios\u2026 se compran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl me Odia\u00bb, es la frase. La misma toma formas dram\u00e1ticas que no escapan al terapeuta: por ejemplo, cuando la paciente comienza a hablar de deshacerse de su casa, de sus padres, de unos campos, de su marido, de su hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed, las intervenciones del analista intentan ser una apuesta por posponer el acto, construir una temporalidad frente a las \u00abdecisiones apresuradas\u00bb. Establecer un tiempo de espera, un tiempo de \u00abcomprender\u00bb, introducir escansiones, dar un lugar a lo imaginario m\u00e1s consistente, que la disrupci\u00f3n o el descolgarse del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, no siempre es posible, m\u00e1s bien eso que no cesa de no escribirse surge irremediablemente como pasaje al acto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de una escena violenta, un fin de semana, donde la paciente teme \u00abarrojar\u00bb a su hijo \u00abpor la ventana\u00bb, el analista sugiere citar al mismo como estrategia para aliviar a la paciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la que llega a sesi\u00f3n es la paciente, con un cuello ortop\u00e9dico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relata que hab\u00eda ido a buscar al hijo al colegio, \u00abest\u00e1bamos hablando lo m\u00e1s bien detenido frente a una barrera, esperando que pase el tren, cuando\u2026 no s\u00e9 c\u00f3mo fu\u00e9, pero terminamos debajo (del mismo). Nos salv\u00f3 la camioneta, qued\u00f3 destruida\u2026 El vag\u00f3n destrozado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llorando agrega: \u00abCasi mato a mi hijo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, el recorrido del caso verificar\u00e1 que m\u00e1s all\u00e1 del odio que lee en el otro, aparece su propio odio, que la conecta a su imposibilidad de constituirse separada de su propio ser de objeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La man\u00eda definida desde la Acci\u00f3n hasta su agotamiento. La excitaci\u00f3n man\u00edaca, el rechazo del inconsciente, la \u00abno funci\u00f3n del objeto a\u00bb, se ven ilustrados por un caso, donde el sujeto testimonia de un quiasma radical: el significante en una pura metonimia, por un lado, y por otro, el ser del viviente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una mujer joven, que en plena \u00abexcitaci\u00f3n man\u00edaca\u00bb va de lugar en lugar, en el episodio anterior por el norte, en el actual por las monta\u00f1as del sur. Su andar desenfrenado, la acci\u00f3n continua, finalmente se agota. Sus padres logran traerla a consulta: desali\u00f1ada, luego de d\u00edas de deambular casi sin ropa, presenta heridas importantes en el cuerpo, pero a pesar de las mismas, muestra aquello que se\u00f1alara Chaslin[15] en su descripci\u00f3n cl\u00e1sica del cuadro: una \u00abinsensibilidad general aparente\u00bb, propio del desorden en el cuerpo viviente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra oportunidad, antes de una fren\u00e9tica carrera sin rumbo, hab\u00eda incendiado su vivienda. As\u00ed, desde hac\u00eda tiempo iba de fuga en fuga, de internaci\u00f3n en internaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su verborragia, el parloteo, muestran el empuje de lalengua que asedia y disuelve el lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con dificultad se van hilvanado las entrevistas, al principio en el momento que se la encuentra, por unos minutos, en el instante temporal posible, con su estilo veloz: menciona en forma abigarrada hitos de su vida, un desencadenamiento posible en el momento de la muerte del abuelo paterno, se intenta precisar, en cambio concluye con que ya ha hablado demasiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paciente expresaba que no pod\u00eda matar el tiempo en el hospital, mientras no cesaba de moverse. Apurada sal\u00eda de la instituci\u00f3n, al rato se la encontraba acostada en silencio y a oscuras en su habitaci\u00f3n\u2026. Para volver a salir m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas maneras, esto fue siendo cada vez m\u00e1s acotado, el ciclo de \u00abacci\u00f3n\u00bb pas\u00f3 a restringirse a su vecindad de origen. Se la \u00abdeja\u00bb usar la instituci\u00f3n, para alojar esta temporalidad. As\u00ed, fue alternando d\u00edas que aparec\u00eda con d\u00edas que no se sab\u00eda de ella. Luego esto ocurrir\u00eda varias veces en un d\u00eda, de a poco se pautaron horarios \u00abagendados\u00bb de entrevistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirma que la \u00abprecisan\u00bb por eso sale, deja entrever un delirio fant\u00e1stico y megal\u00f3mano. Proclama que hace \u00abmonotratamiento\u00bb, hablando con cualquiera en la calle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el tiempo, analista y psiquiatra, logran hacerse un lugar de referencia. Va y viene, sin embargo cumple los horarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una oportunidad se enoja ante lo que considera es una impuntualidad del terapeuta. Se va. Al rato, vuelve y exige la entrevista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se empieza a advertir como el sujeto intenta imponer alguna ley, hacerse due\u00f1o del lenguaje, hacerse amo del significante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, meses despu\u00e9s del inicio de la excitaci\u00f3n man\u00edaca, la \u00ablocuacidad\u00bb cesa, pasando a un \u00abapuro\u00bb que ya no es mort\u00edfero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Logra instalarse en una casa de mujeres que la alojan, mediado por el hospital, las clasifica en \u00ablentas\u00bb y \u00abr\u00e1pidas\u00bb. Su primer movimiento, es irse apurada, luego consiente con las reglas de esa casa. Pregunta quien las puso, acepta la norma com\u00fan a la que arrib\u00f3 esa comunidad de lenguaje que constituyen las mujeres que ah\u00ed habitan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que el Otro malo, que la inquieta no pondr\u00e1 all\u00ed ninguna regla, ni podr\u00e1 irrumpir en esa casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, a pesar de estar apaciguada, el sujeto como tal, carece de una pol\u00edtica, si consideramos la definici\u00f3n de Lacan que el \u00abInconsciente es la pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hizo posible esta soluci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desabonada del inconsciente, el delirio nunca cobr\u00f3 una consistencia que pudiera orientarla frente al Otro. M\u00e1s bien, la presencia del analista siempre dispuesto al encuentro, como \u00absecretario\u00bb de su acci\u00f3n, parece permitir la reconstrucci\u00f3n de un imaginario, al modo de c\u00f3mo lo especifica Lacan \u00abque el cuerpo se introduce en la econom\u00eda del goce por la imagen del cuerpo\u00bb[16]. Alcanzando as\u00ed una soluci\u00f3n \u00abnarcisista\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asentada tambi\u00e9n, en el \u00abuso\u00bb que hace del analista y la Instituci\u00f3n, que la hace \u00abamo\u00bb del significante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe pueden descartar los efectos de la medicaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No parece, en la deriva man\u00edaca del inicio, tomar la medicaci\u00f3n, fue la primera rutina que el sujeto logr\u00f3 darse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De estos casos, tambi\u00e9n destacaremos el poder precisar lo que orienta en la cura. En un caso el analista intenta postergar el acto, que es su referencia. En el otro, se hace part\u00edcipe de la acci\u00f3n, \u00absecretario\u00bb de la misma, para que sin aplacarla totalmente logre un funcionamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Conclusi\u00f3n<\/span><br \/>En su comentario sobre el curso \u00abSutilezas anal\u00edticas\u00bb, E. Laurent ha dicho que \u00abhay muchos elementos de la cl\u00ednica de la \u00e9poca que van en la direcci\u00f3n de la producci\u00f3n de una cl\u00ednica separada de lalengua\u00bb[17].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No resulta extra\u00f1o entonces, que a la fragmentaci\u00f3n del s\u00edntoma de los DSM, Lacan oponga el Sinthome.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, result\u00f3 interesante comprobar en nuestra investigaci\u00f3n el \u00e9nfasis puesto sobre un mismo t\u00e9rmino psiqui\u00e1trico, con dos usos contrapuestos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya vimos como se sobresalta especialmente lo \u00abhipoman\u00edaco\u00bb en el espectro bipolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n Lacan pondr\u00e1 en su \u00faltima ense\u00f1anza, un mayor acento sobre \u00abel ser vivo que habla\u00bb, sobre la \u00abelaci\u00f3n man\u00edaca\u00bb[18].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, mientras que los DSM, como dice Laurent, ser\u00edan el sue\u00f1o de un s\u00edntoma sin inconsciente, Lacan con el sinthome, permitir\u00e1 reordenar la cl\u00ednica anal\u00edtica en una perspectiva desabonada del inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desembocamos as\u00ed en una intersecci\u00f3n, lo desabonado de lalengua de un lado, reencuentra lo desabonado del inconsciente del otro, para volver a introducir una \u00e9tica del sujeto propia del psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, un breve comentario dedicado a la medicaci\u00f3n, espec\u00edficamente sobre el \u00abefecto real\u00bb del psicof\u00e1rmaco y una pregunta sobre la evoluci\u00f3n de los cuadros cl\u00e1sicos de las \u00abenfermedades mentales\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En principio, se puede deducir de los casos presentados, c\u00f3mo el psicoan\u00e1lisis y la ciencia han modificado las descripciones de la psiquiatr\u00eda cl\u00e1sica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al uso del psicof\u00e1rmaco, no podemos desconocer que es un instrumento que conduce al sujeto a poder gozar de nuevas partes de su cuerpo[19].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una pr\u00e1ctica de la norma autoer\u00f3tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n, reconocemos que el uso del mismo permite al sujeto decidir de otro modo, consentir a un psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El medicamento realiena al sujeto al lugar del Otro, le da una posibilidad de elucubraci\u00f3n de lalengua.<\/p>\n<p>Septiembre de 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nota: Este texto ha sido posibilitado por el intercambio y el trabajo intenso y entusiasta a lo largo del 2013, que hicimos con el Grupo de Investigaci\u00f3n conformado para el ENAPOL, constitu\u00eddo por : Alejandra Glaze, Leticia Acevedo, Lisa Erbin, Virginia Walker, Adriana Rogora, Delfina Lima Quintana, Valeria Cavalieri, In\u00e9s Iammateo, Luciana Nieto, Daniel Melamedoff, Ramiro G\u00f3mez Quarello.<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Berrios, G.E.: Hacia una nueva epistemolog\u00eda en psiquiatr\u00eda. -1\u00aa Ed.- Buenos Aires: Polemos, 2011<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lant\u00e9ri-Laura, G.: \u00abEnsayo sobre los paradigmas de la psiquiatr\u00eda moderna\u00bb- 1\u00aa Ed.- Editorial Triacastela, Madrid, 2000<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.A.: \u00abLo real en el siglo XXI\u00bb- El orden simb\u00f3lico en el siglo XXI: no es m\u00e1s lo que era, \u00bfQu\u00e9 consecuencias para la cura?- 1\u00aa ed.- Buenos Aires: Grama ediciones, 2012. pp. 425-436<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Alem\u00e1n, J.: Jacques Lacan y el debate posmoderno. -2\u00aa ed.- Buenos Aires : Del Seminario, 2013<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Castro Rey, I.: La depresi\u00f3n informativa del sujeto: esencialismo e indiferencia.- 1\u00aa ed.- Buenos Aires: Grama ediciones, 2011<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Akiskal, H.: -\u00abLa nueva era bipolar\u00bb. En \u00abTrastornos bipolares. Conceptos cl\u00ednicos, neurobiol\u00f3gicos y terp\u00e9uticos\u00bb -1\u00aa Ed. \u2013 Buenos Aires: M\u00e9dica Panamericana, 2006<br \/>&#8211; \u00abThe Evolving Bipolar Spectrum\u00bb. The Psychiatric Clinics of North America. Volume 22, Number 3, September 1999. Pp.517-34<br \/>&#8211; \u00abThe Evolutionary Significance Of Affective Temperaments\u00bb, Medscape, 2003<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.A.: Una fantas\u00eda- Revista Lacaniana, A\u00f1o 3, N\u00b0 3, Agosto de 2005. pp. 9-19<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S.: Duelo y Melancol\u00eda, Obras Completas- Amorrortu editores, Tomo XIV, 1980<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Leguil, F.: Depresi\u00f3n y esquizofrenia en la obra de M. Klein- Psicosis y Psiocan\u00e1lisis.- Ediciones Manantial, Buenos Aires, 1985, pp. 57-67<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.: El seminario : libro 10 : la angustia\u2013 1\u00aa ed.- Buenos Aires : Paid\u00f3s, 2006<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.A.: Esquizofrenia y Paranoia- Psicosis y Psiocan\u00e1lisis.- Ediciones Manantial, Buenos Aires, 1985, pp. 8-30<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.A.: op. cit<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.: Otros Escritos- 1\u00aa ed.- Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2012<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Glaze, A.: De la n\u00famero uno a lo peor- No locas-del-todo.- 1\u00aa ed.- Buenos Aires : Grama ediciones, 2012<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Chaslin, P.: Elementos de semiolog\u00eda y cl\u00ednica mentales. \u2013 1\u00aa ed.- Buenos Aires : Polemos, 2010<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.: La tercera.- Intervenciones y Textos 2.- Ediciones Manantial, Buenos Aires, 1988<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, E.: III Coloquio de la Orientaci\u00f3n Lacaniana: en referencia a Sutilezas Anal\u00edticas de Jacques-Alain Miller.-1\u00aa ed.- Buenos Aires : Grama ediciones, 2013<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.: El seminario : libro 23 : el sinthome \u2013 1\u00aa ed.- Buenos Aires : Paid\u00f3s, 2006<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, E.: \u00bfC\u00f3mo tragarse la p\u00edldora?- Ciudades anal\u00edticas, Tres Haches, Buenos Aires, 2004<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[190],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1178"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1178"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1179,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1178\/revisions\/1179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}