{"id":1186,"date":"2021-08-18T22:43:44","date_gmt":"2021-08-19T01:43:44","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1186"},"modified":"2021-08-18T22:43:44","modified_gmt":"2021-08-19T01:43:44","slug":"paula-pimenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/paula-pimenta\/","title":{"rendered":"Paula Pimenta"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En su peque\u00f1o art\u00edculo instigador de los trabajos para el VI ENAPOL, Patricio Alvarez (2013) sistematiza tres teor\u00edas sobre el cuerpo que se encuentran en Lacan. A cada una corresponde una lectura espec\u00edfica sobre la cl\u00ednica. De la primera teor\u00eda, acerca del cuerpo especular, se deduce la cl\u00ednica estructural, en la que la norma f\u00e1lica organiza el cuerpo. En ella se privilegian los registros de lo simb\u00f3lico y de lo imaginario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la entrada en la escena de lo real que agita la harmon\u00eda de las normas simb\u00f3lico-imaginarias, surge el concepto de objeto\u00a0<i>a<\/i>. En esa segunda teor\u00eda, el cuerpo se constituye como topol\u00f3gico, con un agujero central y su borde. La superficie del cuerpo se erige alrededor del borde, y a trav\u00e9s de esta v\u00eda sobreviene la identificaci\u00f3n especular. Se produce una segunda operaci\u00f3n simb\u00f3lica, la castraci\u00f3n, simbolizando el agujero como falta, dando unidad al cuerpo. Esa cl\u00ednica del objeto\u00a0<i>a<\/i>, que da un lugar especial al goce, se reconfigura a trav\u00e9s de sutilezas no contempladas por la primera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La complejidad de la teorizaci\u00f3n de Lacan sobre el cuerpo alcanza su punto m\u00e1s alto con el tercer abordaje que se detiene sobre el acontecimiento de cuerpo. En ella se destaca la contingencia del goce del Uno con sus marcas iniciales que constituyen al\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>. No se trata del cuerpo mortificado por el significante de la primera concepci\u00f3n, ni de aquella que planteaba que hab\u00eda un goce en el significante, sino de\u00a0<i>lalengua<\/i>, que hace de la pulsi\u00f3n el eco en el cuerpo de un decir. La cl\u00ednica del acontecimiento del cuerpo, por otra parte, est\u00e1 todav\u00eda en proceso de comprensi\u00f3n. Y Patricio Alvarez nos invita a designar aquello m\u00e1s singular en ese cuerpo que habla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aceptamos la invitaci\u00f3n del directorio del VI ENAPOL para explorar m\u00e1s de cerca el acontecimiento de cuerpo. En este trabajo tomamos al autismo como tema de nuestra investigaci\u00f3n para pensar el acontecimiento de cuerpo, una vez que esa cl\u00ednica trajo a cielo abierto las marcas del Uno de goce que conduce a los usos que el autista hace de su cuerpo. Para ello, retomaremos algunas vi\u00f1etas cl\u00ednicas que fueron presentadas en la Conversaci\u00f3n sobre el Autismo, en Salvador, Bahia, en ocasi\u00f3n del XIX Encuentro Brasilero del Campo Freudiano, promovido por la Escuela Brasilera de Psicoan\u00e1lisis (EBP), al final del a\u00f1o 2012 y que fue publicada integralmente en el libro\u00a0<i>O autismo hoje e seus mal-entendidos<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cuatro casos de colegas brasileros presentados en la Conversaci\u00f3n sobre el Autismo fueron previamente debatidos por los cinco carteles de la EBP que ten\u00edan al autismo como su tema de investigaci\u00f3n. Las preguntas elaboradas por los carteles fueron dirigidas a la Conversaci\u00f3n, como un est\u00edmulo para las discusiones cl\u00ednicas. La EBP tuvo la oportunidad de contar con la presencia de \u00c9ric Laurent como discutidor en ese importante evento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con edades que variaban entre 3 y 18 a\u00f1os cuando llegaron al analista, los casos demuestran efectos del tratamiento para esos sujetos, que se presentaban de modos diversos en relaci\u00f3n con sus invenciones y montajes pulsionales singulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para intentar avanzar con la discusi\u00f3n sobre los usos del cuerpo en los autistas articulado al acontecimiento de cuerpo, estableceremos una interlocuci\u00f3n entre los casos de la Conversaci\u00f3n sobre el Autismo y dos proposiciones de Laurent, extra\u00eddas de su libro\u00a0<i>La batalla del autismo<\/i>: \u00abel acontecimiento de cuerpo se diferencia finamente de los fen\u00f3menos de borde\u00bb (Laurent, 2012, p. 69) y \u00abel objeto [autista] es esa cadena heterog\u00e9nea, hecha de cosas discontinuas (letras, pedazos de cuerpo, objetos recogidos del mundo&#8230;), organizada como un circuito, con una topolog\u00eda de borde y articulada al cuerpo\u00bb (Laurent, 2012, p.75).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Acontecimiento de cuerpo y fen\u00f3menos de borde<\/span><br \/>\nAmbos de especial importancia en el autismo, el fen\u00f3meno de borde se refiere a la constituci\u00f3n de un l\u00edmite que localiza al goce, apart\u00e1ndolo del cuerpo. Ese \u00abneo-borde\u00bb, como lo llama Laurent (2012, p. 66), precede a la constituci\u00f3n necesaria de un espacio en donde el autista podr\u00e1 ejercer intercambios nuevos, articulados a un Otro menos amenazador. Ese espacio, \u00abque no es ni del sujeto, ni del Otro\u00bb (Laurent, 2012, p. 69) \u2014 podemos decir, es un espacio de juego \u2014 se constituye por la ampliaci\u00f3n y por el desplazamiento del neo-borde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci\u00f3n de un borde es necesaria puesto que el autista se encuentra inmerso en lo real. Una imagen del cuerpo, incluso fr\u00e1gil, no se constituy\u00f3. En t\u00e9rminos topol\u00f3gicos, aparece una \u00abforclusi\u00f3n del agujero\u00bb (Laurent, 2012, p. 67). La figura del toro, que sirve para representar la topolog\u00eda corporal que crea el espacio pulsional, presenta dos agujeros, y el central conecta el interior y el exterior, dando consistencia a los objetos. En el autismo no hay un adentro que se oponga a un afuera. Tustin ya observaba esto al afirmar que el autista vive en un mundo bidimensional, evidenciado por las cualidades de superficie, textura y forma, sin que haya para \u00e9l el conocimiento \u00abde los afuera y los adentro\u00bb (TUSTIN, 1981\/1984, p. 162). De ese modo, contin\u00faa, cuando el ni\u00f1o adentra un objeto, all\u00ed coloca la sensaci\u00f3n operante de ser cubierto, de estar envuelto y protegido, y no de \u00abestar dentro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aguda observaci\u00f3n de Tustin corresponde a aquello que Laurent llam\u00f3 objeto\u00a0<i>en-forma<\/i>, uno de los modos de funcionamiento del objeto autista. El objeto\u00a0<i>en-forma<\/i>\u00a0remite a la concepci\u00f3n del objeto\u00a0<i>a<\/i>, descripta por Lacan en su\u00a0<i>Seminario<\/i>\u00a016,\u00a0<i>De un Otro al otro<\/i>, y se presenta en el polo de los autistas de alto funcionamiento. En esos casos, el objeto autista recibe una forma y la restituye al sujeto. El cuerpo del sujeto queda bordeado por esa forma del objeto pulsional, protegido de la angustia de intrusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, est\u00e1n los sujetos en los que el objeto pulsional no es tomado en el registro de la forma y del cuerpo. Se trata de sujetos sin borde y sin l\u00edmites, en los que el objeto de goce,\u00a0<i>sin forma<\/i>, se impone al cuerpo. El objeto\u00a0<i>sin forma<\/i>\u00a0remite a un acontecimiento de cuerpo traum\u00e1tico fundamental, sentido como alteridad radical. El acontecimiento de cuerpo se refiere, por lo tanto, a una extracci\u00f3n de goce. Una cesi\u00f3n de algo da carga de goce que afecta a su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laurent plantea la pregunta, orientadora para la cl\u00ednica, de c\u00f3mo pasar de esa extracci\u00f3n violenta a un objeto menos cruel para ser extra\u00eddo del cuerpo. Al analista le cabe la funci\u00f3n de ayuda que conduzca a esos ni\u00f1os a encontrar un dispositivo que permita la distancia de ese objeto del cuerpo, que puede ser tomado de otra manera, lo que posibilita su entrada en un intercambio en el lazo social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Cl\u00ednica del circuito y usos del cuerpo<\/span><br \/>\nLa construcci\u00f3n de una borde pulsional se da por medio de objetos que pueden servir para una construcci\u00f3n del aparelhamento del cuerpo, como mamadera, orinal, anteojos, celular (Perrin, 2009; Laurent, 2012). Laurent nos advierte que, tal como ocurre con la estructuraci\u00f3n de la imagen especular, la introducci\u00f3n de nuevos objetos se acompa\u00f1a de la extracci\u00f3n de otro. Ocurre que esa extracci\u00f3n se produce por medio de un acontecimiento de cuerpo, como una extracci\u00f3n de goce. Esa \u00abcl\u00ednica de cadena y de extracci\u00f3n\u00bb (Laurent, 2012, p.71) remite a la concepci\u00f3n de objeto\u00a0<i>a<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un espacio entre el sujeto y el Otro se instituye por medio de lo que Laurent (2012, p.69) denomina \u00abcl\u00ednica del circuito\u00bb: una construcci\u00f3n de una cadena singular que mezcla significantes, objetos, actos e modos de hacer, de manera a armar un circuito que haga funci\u00f3n de borde y de circuito pulsional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed est\u00e1n, a nuestro modo de ver, los usos del cuerpo de los autistas. Primero, la construcci\u00f3n de un neo-borde es necesario para alejar el goce del cuerpo del sujeto. Los objetos autistas y el doble se prestan a esa funci\u00f3n. La construcci\u00f3n de ese neo-borde no se da sin un tiempo previo de trabajo en an\u00e1lisis, indica Laurent. Posteriormente, el cuerpo as\u00ed balizado franquea su borde, creando un espacio de juego que permite los intercambios con el mundo, reiterando la confecci\u00f3n de su borde por medio de un circuito compuesto por restos \u2014 de significantes, de objetos, de cuerpo, en definitiva, letras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Lo que nos ense\u00f1a la cl\u00ednica con autistas sobre los usos del cuerpo<\/span><br \/>\nLos casos presentados en la Conversaci\u00f3n sobre el Autismo en la EBP se muestran fecundos para ense\u00f1arnos sobre os usos del cuerpo en los autistas. Comenzaremos con una vi\u00f1eta del caso presentado por Cristina Vidigal sobre el tratamiento de A.C., ni\u00f1a autista de 3 a\u00f1os y medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ni\u00f1a, que todav\u00eda no controlaba sus esf\u00ednteres y se presentaba muda e inm\u00f3vil, en cierta oportunidad, al llegar antes de su horario de sesi\u00f3n, llama \u00ab\u00a1I-ti-na!\u00bb por detr\u00e1s de la puerta. A. C. ten\u00eda, en ese momento, 4 a\u00f1os de edad. El analista interrumpe la atenci\u00f3n que realizaba en ese momento, para abrirle la puerta y pedirle que espere su turno. Ese movimiento sirve para que la analista acoja la palabra de A. C. en el lugar de su destinatario, algo in\u00e9dito en el tratamiento de la ni\u00f1a hasta entonces. Al ver la puerta cerrada nuevamente frente a ella, la ni\u00f1a se agacha frente a la puerta y defeca. Al llegar su horario de sesi\u00f3n, la madre entra para cambiar su pa\u00f1al en el ba\u00f1o, y eso no se da tranquilamente. Esa escena se repite durante meses, como un ritual, como observa Cristina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de ese per\u00edodo, Cristina hace una intervenci\u00f3n que consiste en decirle a la ni\u00f1a que ella no necesitaba entregar nada de su cuerpo para entrar en el consultorio y tener su sesi\u00f3n. Le dijo que en sus encuentros siguientes, la ni\u00f1a llegar\u00eda, la llamar\u00eda, esperar\u00eda un poco y cuando llegara su horario Cristina abrir\u00eda la puerta y A. C. tendr\u00eda su sesi\u00f3n. La voz de la analista, en esa intervenci\u00f3n, era firme y seria, muy diferente de la que habitualmente dirig\u00eda a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efecto de esa intervenci\u00f3n fue r\u00e1pido y sorprendente. Ya en la semana siguiente, la madre relata que la ni\u00f1a dej\u00f3 de hacer caca en el pa\u00f1al, tanto en la casa, como en la escuela. En esta \u00faltima, incluso, ya estaba aprendiendo a usar el ba\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus elaboraciones te\u00f3ricas sobre esa vi\u00f1eta, Cristina Vidigal nota que la ni\u00f1a encontr\u00f3 un modo de garantizar la presencia de la analista someti\u00e9ndose a un mandato superyoico de entregar algo de su cuerpo despu\u00e9s de invocar el nombre de la analista. \u00abUn S1 y un objeto de su cuerpo como para garantizar que yo abrir\u00eda la porta y podr\u00eda verme\u00bb (Vidigal\u00a0<i>apud<\/i>\u00a0Machado &amp; Drummond, 2013, p.68-69). La intervenci\u00f3n actu\u00f3 sobre el mandato superyoico, con el consiguiente apaciguamiento del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese caso podemos pensar que se trataba de un objeto\u00a0<i>sin forma<\/i>\u00a0extra\u00eddo del cuerpo como pura repetici\u00f3n de un objeto que no le pertenece. Ante la emergencia de un fr\u00e1gil llamado realizado por el sujeto al analista, su ausencia de efectividad vuelve sobre el sujeto con la ferocidad de un goce invasor. Al sujeto le resta, entonces, la fuerte extracci\u00f3n corporal de las heces. M\u00e1s que un objeto que se da a la analista, para que ella resurja, pensamos que se trata de una invasi\u00f3n difusa de goce en su cuerpo sin borde, que lleva A. C. al recurso de la extracci\u00f3n del objeto\u00a0<i>sin forma<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo as\u00ed, pasamos a la inevitable pregunta acerca de sobre qu\u00e9 oper\u00f3 la intervenci\u00f3n del analista en ese sujeto. Me parece que encontramos un argumento de respuesta en los comentarios de Laurent (2012) sobre un caso atendido por Jean-Pierre Rouillon. Se trata de un ni\u00f1o que segu\u00eda a uno de los educadores de la instituci\u00f3n, al mismo tiempo que se arrancaba delicadamente los pelos de su propio rostro. El educador en cuesti\u00f3n ten\u00eda un apellido que comenzaba \u00abour\u00bb, el inverso del apellido del analista del ni\u00f1o. Para marcar el lugar duplicado del analista, en el que fue puesto el educador, Rouillon observa que en los momentos en que se dedicaba a pegarse al educador, el ni\u00f1o no asist\u00eda a las sesiones arregladas con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una intervenci\u00f3n fue hecha por el analista: \u00abVos me venis a ver\u00bb. Se opera una separaci\u00f3n del cuerpo del educador colocado como objeto autista, o sea, como una parte del propio sujeto. La efectividad de la intervenci\u00f3n se debi\u00f3 al establecimiento de un orden en el mundo, al indicar que s\u00f3lo existe un \u00fanico \u00abrou\u00bb. El sorprendente apaciguamiento y el cese del arrancarse los pelos se produjeron por un desplazamiento de la p\u00e9rdida. Se perdi\u00f3 algo, el doble, por tanto no era ya necesario provocar la extracci\u00f3n corporal de los pelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomando el fragmento de A. C., podemos considerar que la enumeraci\u00f3n de los actos futuros de A. C., hecha por el analista \u2015 llegar, llamar, esperar y s\u00f3lo entonces entrar \u2015 funcion\u00f3 como una regulaci\u00f3n para el sujeto. De la misma forma como hizo el profesor de Birger Sellin, al dar por concluida la explicaci\u00f3n sobre la existencia del conjunto vac\u00edo, que pertenece a cualquier otro conjunto y con la propiedad de no alterarlos, le dijo: \u00abEs as\u00ed, porque es as\u00ed\u00bb. Laurent (2012) observa que eso apacigua al sujeto porque no hay un agujero en las reglas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al armar una secuencia de reglas para A. C., la analista diluy\u00f3 lo insoportable del mundo para el sujeto, que resulta de la \u00abforclusi\u00f3n del agujero\u00bb. Esa forclusi\u00f3n hace que lo simb\u00f3lico se vuelva real para el autista y lo lleva a operar un agujero forzado a trav\u00e9s de la automutilaci\u00f3n, como a nuestro entender sucedi\u00f3 con A. C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de este apaciguamiento, que lleva a A. C. a no tener que extraer de forma automutilatoria el objeto, ella puede ceder algo de ese exceso de goce, regulando su esf\u00ednter.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa cesi\u00f3n de goce la encontramos tambi\u00e9n en otro ni\u00f1o atendido por Suzana Barroso. El espacio de intercambio se hace posible para ese ni\u00f1o de 3 a\u00f1os que lleva los objetos del consultorio en cada sesi\u00f3n, armando, con el mismo movimiento, el pegoteo a un objeto autista-doble y la extracci\u00f3n de un objeto del analista. El viraje en el tratamiento se da a trav\u00e9s de la maniobra del analista de armarle una p\u00e9rdida que pueda serle relativamente soportable. Jo\u00e3o puede llevarse objetos para la casa, pero no todos. La cesi\u00f3n de los objetos prohibidos no se da sin dificultades, por lo que el ni\u00f1o cede algo de su cuerpo, las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo previo necesario para que algo sea enganchado, formando un neo-borde, es demostrado en el caso de este sujeto. Despu\u00e9s de casi un a\u00f1o en este primer tiempo de ensayos de extracci\u00f3n de goce, el paciente de Suzana arm\u00f3 un espacio de intercambios que se ampl\u00eda, por medio de signos de las huellas del conejo de Pascua, que cuenta con un objeto fuera del campo de la visi\u00f3n del sujeto. De all\u00ed surge otro borde, que diferencia a\u00fan m\u00e1s los registros de lo Simb\u00f3lico, lo Imaginario y lo Real, a trav\u00e9s de la inscripci\u00f3n de una condensaci\u00f3n significante \u00abpadremadre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como en el caso de Suzana, el atendido por Vicente Gaglianone muestra la construcci\u00f3n promovida por la cl\u00ednica del circuito. La ni\u00f1a autista, de 13 a\u00f1os, utiliza al doble como un neo-borde. Ya sean sus hom\u00f3nimas de las revistas de celebridades o as\u00ed sea el analista. Laurent observa que las actividades exhaustivamente repetidas a las que el analista es convocado por la adolescente \u2014 leer, cantar o incluso cansarse por sus imperativos \u2014 son un montaje que instaura un circuito que se establece y evoluciona. A partir de ese tempo previo se promueve intercambios m\u00e1s significativos, por medio de la voz y de la mirada. En otras palabras, va arm\u00e1ndose un borde pulsional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La instauraci\u00f3n de un circuito pulsional no se present\u00f3 muy facilitado en uno joven de 18 a\u00f1os que es llevado a tratamiento por primera vez a esa edad. Trae sus dificultades iniciales frente a la presencia del Otro, por su rechazo de la voz y de la mirada. La analista, Ana Beatriz Freire, se va incluyendo a trav\u00e9s de un manejo sutil de esos objetos. El uso de un grabador es ofrecido como dispositivo de aparejamiento del cuerpo y R. se sirve de \u00e9l para recibir la voz del otro, modulada por medio del canto. El circuito se construy\u00f3 con la colaboraci\u00f3n del padre, que decide seguir con el hijo por el circuito de las artes, despu\u00e9s de haber visto que se interesaba por esa que es su \u00e1rea de actuaci\u00f3n. Los efectos sobre el sujeto son evidentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Consideraciones<\/span><br \/>\nLos usos del cuerpo en los autistas son tan variados como la incidencia de la instancia de la letra para esos sujetos. Los diversos registros de la letra comprenden tanto lo escrito, la cifra, la fijaci\u00f3n de la palabra, como la imagen discontinua de la m\u00fasica (Laurent, 2012, p.105).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todos los casos que traemos vemos el privilegio dado a alguno de esos registros en cada uno de los sujetos. Entonces, Laurent nos sugiere que ampliemos, en el tratamiento y en las intervenciones pedag\u00f3gicas, el abanico de los registros de la letra para los autistas. Promover una \u00abdesespecializaci\u00f3n\u00bb, dir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La l\u00f3gica de esa orientaci\u00f3n reposa en el retorno al origen, al trauma de la lengua sobre el cuerpo, al momento anterior a toda diferenciaci\u00f3n posible, a la \u00abinstancia de la letra tronco\u00bb (Laurent, 2012, p. 108), momento\u00a0<i>princeps<\/i>\u00a0del acontecimiento de cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La variabilidad del uso de los registros de la letra har\u00e1 que el autista se enriquezca con los dispositivos que le ayudar\u00e1n a instaurar sus bordes, haciendo con eso un cuerpo que permita un espacio de intercambios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entendemos que ese es el uso del cuerpo en los autistas: un recurso forjado para los intercambios con el mundo, no sin dificultades y con un intenso trabajo del sujeto.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Silvia Elena Tendlarz<br \/>\nRevisi\u00f3n: Ilka Franco Ferrari<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/b><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>ABREU, T. (2013). Acontecimento de corpo e transfer\u00eancia na cl\u00ednica com autistas. Agente, Revista de Psican\u00e1lise, 8. Dispon\u00edvel em: http:\/\/institutopsicanalisebahia.com.br\/agente\/08\/tania_abreu.html. Acesso em: 6 ago. 2013.<\/li>\n<li>ALVAREZ, P. (2013). \u00bfHablar con cu\u00e1l cuerpo? (Trad. I. Ferrari). Site oficial do VI ENAPOL, mar\u00e7o de 2013. Dispon\u00edvel em: http:\/\/www.enapol.com\/pt\/template.php?file=Textos\/Hablar-con-cual-cuerpo_Patricio-Alvarez.html. Acesso em: 19 mai. 2013.<\/li>\n<li>LAURENT, \u00c9. (2012). La bataille de l&#8217;autisme. De la clinique \u00e0 la politique. Paris: Navarin \/ Le Champ freudien.<\/li>\n<li>MACHADO, O. &amp; DRUMMOND, C. (2013). O autismo hoje e seus mal-entendidos: Conversa\u00e7\u00e3o Cl\u00ednica de Salvador. Belo Horizonte: Scriptum \/ EBP.<\/li>\n<li>PERRIN, M. (2009). Construction d&#8217;une dynamique autistique. De l&#8217;autogire \u00e0 la machine \u00e0 laver. In MALEVAL, J.-C. (dir.). L&#8217;autiste, son double et ses objets. Rennes, FR: Presses Universitaires de Rennes, p. 69-100.<\/li>\n<li>TUSTIN, F. (1981\/1984). Estados aut\u00edsticos em crian\u00e7as. Trad. J. M. Xisto. Rio de Janeiro: Imago.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Este texto es de una sola autora, de acuerdo a la propuesta original de la comisi\u00f3n directiva del VI ENAPOL. Pero se inspir\u00f3 en los puntos de discusi\u00f3n planteado por las coordinaciones del tema \u00abUsos del cuerpo en los autistas\u00bb de las escuelas de la NEL y de la EOL, como as\u00ed tambi\u00e9n con las personas involucradas a la coordinaci\u00f3n del trabajo de la EBP. Nuestro agradecimiento a aquellos que pudieron contribuir, ya sea por su inter\u00e9s o por sus comentarios: Anna Beatriz Freire, Anamaria Vasconcellos, Ang\u00e9lica Bastos, Cristina Drummond, Cristina Vidigal, Helo\u00edsa Telles, Maria Ros\u00e1rio Collier Barros, Nohem\u00ed Brown, Paula Borsoi, Suzana Barroso y T\u00e2nia Abreu.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[196],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1186"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1186"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1186\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1187,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1186\/revisions\/1187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}