{"id":1213,"date":"2021-08-18T23:32:57","date_gmt":"2021-08-19T02:32:57","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1213"},"modified":"2021-08-18T23:32:57","modified_gmt":"2021-08-19T02:32:57","slug":"fernando-vitale","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/fernando-vitale\/","title":{"rendered":"Fernando Vitale"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Integrantes:<\/b>\u00a0Eduardo Benito, Graciela Chester, Viviana Fruchtnicht, Cecilia Gasbarro, Jose Lachevsky, Esteban Klainer, Jose Luis Tu\u00f1on y Fernando Vitale.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, intentar\u00e9 comentar c\u00f3mo nos hemos situado respecto a la propuesta de investigaci\u00f3n en la que hemos sido invitados a participar \u00abCuerpo de mujer\u00bb, en referencia al tema general que nos re\u00fane hoy en este VI ENAPOL: \u00abHablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitaci\u00f3n de lo real\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideramos que lo que se trata de indagar bajo \u00e9ste t\u00edtulo, puede encontrar su perspectiva m\u00e1s fecunda en la medida en que logremos enmarcarlo en la orientaci\u00f3n en la que Miller ha convocado al trabajo a la comunidad anal\u00edtica de la que formamos parte, tanto en nuestro \u00faltimo congreso de la AMP que tuvo lugar aqu\u00ed en Buenos Aires \u00abEl Orden simb\u00f3lico en el siglo XXI. No es m\u00e1s lo que era. Consecuencias para la cura\u00bb, como para el pr\u00f3ximo que tendr\u00e1 lugar en Paris \u00abUn real para el siglo XXI\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como lo ha planteado expl\u00edcitamente Miller en el texto de presentaci\u00f3n del pr\u00f3ximo Congreso, de lo que se trata es nada m\u00e1s ni nada menos que de \u00abdejar atr\u00e1s el siglo XX, de dejarlo atr\u00e1s de nosotros para renovar nuestra pr\u00e1ctica en el mundo\u00bb.[1]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs esa acaso una mera formulaci\u00f3n ret\u00f3rica? No lo creemos en absoluto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensamos que bajo la consigna \u00abHablar con el cuerpo\u00bb, de lo que se trata es de la posibilidad de conversar entre todos a los fines de poder explorar la posibilidad de abrir una nueva perspectiva en el campo del Psicoan\u00e1lisis, siguiendo para ello las coordenadas que Lacan nos dejara en el \u00faltimo tramo de su ense\u00f1anza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra tarea comenz\u00f3 entonces por trabajar en conjunto y con mucho detenimiento las referencias que plante\u00f3 Eric Laurent en el texto donde nos presenta los lineamientos principales de lo que se trata de poner hoy al debate: \u00abHablar con el propio cuerpo. Hablar con el propio s\u00edntoma\u00bb. Dice Laurent, \u00abLo que se nos plantear\u00e1 como cuesti\u00f3n es c\u00f3mo \u00abhablan los cuerpos\u00bb m\u00e1s all\u00e1 del s\u00edntoma hist\u00e9rico que supone en el horizonte el amor al padre\u00bb.[2]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como plante\u00f3 Eric Laurent el a\u00f1o pasado en el coloquio sobre Sutilezas anal\u00edticas, como no somos fil\u00f3sofos, en psicoan\u00e1lisis solo podemos intentar captar la cuesti\u00f3n en juego cuando logramos dar alguna transcripci\u00f3n cl\u00ednica de la misma. Creemos que si no, corremos el riesgo de quedar atrapados en un laberinto que nos deje extraviados entre la pura perplejidad y la repetici\u00f3n vac\u00eda, impidi\u00e9ndonos de este modo, alcanzar alg\u00fan recurso que nos permita avanzar frente a los impasses reales y crecientes al que nuestra pr\u00e1ctica nos confronta cotidianamente. El sesgo que elegimos fue por eso la discusi\u00f3n de casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dice Miller, si se trata de repensar nuestra pr\u00e1ctica es porque \u00e9sta se desarrolla y se ir\u00e1 desarrollando cada vez con mayor nitidez, bajo coordenadas in\u00e9ditas. Esas coordenadas no son otras que las de la realidad efectiva donde dicha pr\u00e1ctica tiene lugar, debido a la reestructuraci\u00f3n que a una velocidad vertiginosa imprimen en ella las transformaciones que se derivan de las incidencias del discurso de la ciencia y del discurso del capitalismo. Dichos discursos han ido socavando los fundamentos en que se ha ido desarrollando por milenios lo que Miller nombra como la estructura tradicional de la experiencia humana. De lo que se trata entonces para nosotros, es de terminar de asumir que el Orden simb\u00f3lico cuya piedra angular ha sido el nombre del padre, no es m\u00e1s lo que era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ocurre es que bajo el postulado de que lo simb\u00f3lico es un orden, fue como Lacan ciment\u00f3 la revoluci\u00f3n te\u00f3rica y transferencial que produjo en Psicoan\u00e1lisis y mediante el cual renov\u00f3 la noci\u00f3n de inconsciente que le debemos a Freud. Fue comentando este punto que Miller planteaba hace ya algunos a\u00f1os, que \u00abhasta ahora y quiz\u00e1s por demasiado tiempo\u00bb hemos pensado que dicho postulado era uno de los componentes indispensables de lo que daba fundamento a nuestra pr\u00e1ctica.[3] Creemos que la importancia del debate radica exactamente all\u00ed, y es por eso que se trataba y se seguir\u00e1 tratando de extraer sus consecuencias sobre la idea que nos hacemos de la cura anal\u00edtica misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si como dijimos antes, bajo la consigna \u00abhablar con el cuerpo\u00bb se trata de explorar la posibilidad de abrir una nueva perspectiva en el campo del psicoan\u00e1lisis, es justamente en tanto podr\u00eda convertirse en la v\u00eda que nos permitiera desplazar de esa referencia inicial los fundamentos de nuestra pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que todav\u00eda no hemos podido sopesar en su real envergadura lo inmenso de lo que eso significa. No podemos olvidar que la noci\u00f3n de que los s\u00edntomas tienen un sentido y que por lo tanto son descifrables deriva de all\u00ed. No hay sentido sino en referencia a un orden desde el cual resulte legible y sin suponerle un sentido al goce no se entiende c\u00f3mo el retorno de lo reprimido pudiera ser interpretable. Dec\u00eda Miller: \u00abse capta as\u00ed lo que es un psicoan\u00e1lisis que se orienta por el conflicto, pues el s\u00edntoma es referido a un conflicto simb\u00f3lico que se extiende hasta los l\u00edmites de la civilizaci\u00f3n. La condici\u00f3n del conflicto es siempre la referencia al Orden Simb\u00f3lico en calidad de medida de las discordancias\u00bb.[4] \u00bfCreemos acaso que hemos logrado desprendernos de esa perspectiva cada vez que ubicamos algo a t\u00edtulo de s\u00edntoma? Creemos que no y que a pesar del cambio de nuestra terminolog\u00eda, ella se sigue infiltrando subrepticiamente en cada una de nuestras conversaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con varios colegas que participan en esta investigaci\u00f3n, hemos venido trabajando esta dificultad desde hace ya varios a\u00f1os. En el curso que J.C. Indart da en la EOL ensayamos la discusi\u00f3n de casos bajo la denominaci\u00f3n de\u00a0<b>Cl\u00ednica del discurso universitario<\/b>. Con ese t\u00edtulo se trataba de ponderar los alcances y los efectos que en la cl\u00ednica que recibimos d\u00eda a d\u00eda en nuestra consulta, pod\u00edamos extraer de la sustituci\u00f3n del r\u00e9gimen paterno por el discurso universitario pronosticado por Lacan como la nueva forma que iba a tomar el discurso del amo actual. Por esa v\u00eda, lo que se intentaba pensar, era el hecho de que \u00edbamos constatando cada vez con m\u00e1s nitidez, que el estatuto de los nuevos s\u00edntomas y las nuevas identificaciones con que los pacientes muchas veces llegan hoy a la consulta, no resultan ya legibles a partir de su referencia al ordenamiento ed\u00edpico tradicional y por lo tanto ponen seriamente en cuesti\u00f3n el saber acumulado que tanto la cl\u00ednica de las neurosis como la de las psicosis, nos pod\u00edan ofrecer como orientaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos por ejemplo siguiente vi\u00f1eta a los fines de dar un soporte cl\u00ednico a lo que estamos planteando:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R consulta con 17 a\u00f1os de edad a partir de un llamado de su hermana, un s\u00e1bado a la noche., quien manifiesta que R ha tomado pastillas, se ha hecho unos cortes y desea internarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la entrevista concurre con su mam\u00e1 y su hermana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza manifestando que todo el tiempo vive haciendo dietas pero no lo logra , no lo aguanta, no puede pensar en otra cosa. Su organizaci\u00f3n, su orden, su motivaci\u00f3n y el sentido de su vida lo dan sus dietas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al momento de la consulta, se encontraba en una encrucijada angustiante, estaba por tener su fiesta de egresados y no quer\u00eda ir. Le resultaba insoportable porque implicaba compararse con 50 mujeres que s\u00f3lo hablaban de sus vestidos y la pasarela. Ella no hab\u00eda alcanzado su objetivo y se sent\u00eda culpable por eso. Eso se extiende a todas las actividades que realiza. Cuando no logra estos objetivos quiere dejarlo todo: escuela, ingl\u00e9s, danzas, que se le convierten de este modo en exigencias absolutamente inalcanzables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como vemos all\u00ed, no son esas identificaciones que podamos leer bajo las coordenadas ed\u00edpicas tradiciones en que nos hemos formado; m\u00e1s bien podemos leer all\u00ed un claro ejemplo de lo que Eric Laurent ha llamado la tiran\u00eda infernal de la presi\u00f3n identificatoria actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensabamos que muchas cuestiones pod\u00edan ordenarse mejor, le\u00eddas a partir de esa referencia. Podemos decir hoy, que eso estaba en estricta articulaci\u00f3n con el subt\u00edtulo de nuestro Encuentro: la crisis de las normas y la agitaci\u00f3n de lo real. Constatamos d\u00eda a d\u00eda sobre todo en las pacientes m\u00e1s j\u00f3venes, que los cuerpos femeninos, se nos presentan cada vez con m\u00e1s claridad, bajo el estatuto de puras unidades de valor en el mercado y sometidos al orden de hierro de la gesti\u00f3n burocr\u00e1tica productora de normas enloquecidas e imposibles de cumplir. Creemos que detectar ese cambio de discurso es clave en la orientaci\u00f3n cl\u00ednica. Eso desemboc\u00f3 en un ciclo de noches que realizamos en la Escuela en el 2008 sobre psicosis ordinarias y del que se hizo una publicaci\u00f3n.[5]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 2010, proseguimos nuestra indagaci\u00f3n realizando otro ciclo de noches en nuestra Escuela cuyo t\u00edtulo fue: S\u00edntoma y frustraci\u00f3n: casos de mujeres, en los que tambi\u00e9n discutimos con el m\u00e1ximo detalle posible, varios casos que recibimos en nuestra consulta. Present\u00e8 un resumen muy apretado de lo alcanzado en las Jornadas sobre \u00abEl amor y los tiempos del goce\u00bb al que le puse por t\u00edtulo \u00abEl goce y los tiempos de la frustraci\u00f3n\u00bb[6] del que voy a citar algunos fragmentos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta que nos orient\u00f3 fue la siguiente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 ocurriendo en el estado actual del malestar en la civilizaci\u00f3n para que a modo de plaga nos lleguen cada vez con m\u00e1s frecuencia a la consulta, demandas provenientes de mujeres que sufren de aquello que para la tranquilidad de conciencia del amo contempor\u00e1neo ha quedado clasificado bajo el nombre de trastornos de la alimentaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es lo primero que escuchamos de la boca de estas mujeres?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que en ciertas coyunturas dram\u00e1ticas se han producido en ellas ciertos acontecimientos del cuerpo que en sus combinaciones m\u00e1s variadas presentan sin embargo algo en com\u00fan. Ellos nos muestran un enigm\u00e1tico funcionamiento del goce pulsional que no deja de interrogarnos. Eso que las llega a conducir a estados verdaderamente invalidantes, es algo a lo que al mismo tiempo no pueden dejar de recurrir a modo de soluci\u00f3n cifrada y repetida ante situaciones de extrema angustia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfA que impasse de la sexuaci\u00f3n podemos atribuir ese nuevo destino de la pulsi\u00f3n que pone en cuesti\u00f3n no solo todo aquello que cre\u00edamos saber de la cl\u00ednica de las neurosis sino tambi\u00e9n de la cl\u00ednica de las psicosis?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al respecto, nos hab\u00edamos encontrado con una referencia que hiciera J.A.Miller en la presentaci\u00f3n del Seminario 4 de Jacques Lacan.[7]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese Seminario Lacan ubica como uno de los avatares posibles de la satisfacci\u00f3n de la pulsi\u00f3n, el de quedar confinado a convertirse en un intento l\u00edmite de compensar e intentar aplacar lo que puede tener de insoportable la decepci\u00f3n experimentada en lo que denomina el juego simb\u00f3lico de los signos de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que podemos encontrar all\u00ed un instrumento de lectura en la que orientarnos en nuestra cl\u00ednica actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como solo el repaso de nuestras rutinas puede permitirnos acercarnos a lo que escapa, nos dedicamos a repasar al detalle el lugar que la noci\u00f3n de frustraci\u00f3n de amor tomaba en la indagaci\u00f3n que Lacan realiza all\u00ed del Edipo femenino. Sabemos que las referencias que pudimos extraer de ello est\u00e1n enmarcadas como al margen en un momento en que es claro que las indagaciones de Lacan en su retorno a lo m\u00e1s seguro que hab\u00eda dejado al respecto Freud, lo conduc\u00edan a hacer derivar la emergencia misma de los s\u00edntomas de un falla en el pasaje por la estructuraci\u00f3n ed\u00edpica. Nada m\u00e1s revelador al respecto que el an\u00e1lisis de Juanito. Por eso es que Lacan hablaba de una dial\u00e9ctica de la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos sin embargo que son otras las perspectivas que se nos pueden abrir si los situamos como\u00a0<b>s\u00edntomas de la frustraci\u00f3n<\/b>\u00a0en tanto tal. Sabemos que eso que Freud ubicaba como la particular sensibilidad femenina a la decepci\u00f3n amorosa, fue reformulada por Lacan como inherente a las caracter\u00edsticas propias de un modo de goce que no puede sino pasar por alguna forma posible del amor en el lazo con el partenaire. Desde \u00e9ste \u00e1ngulo, y siguiendo a Eric Laurent, podr\u00edamos considerar que lo que estas mujeres hablan con sus cuerpos, bajo la forma de \u00e9sta nueva epidemia contempor\u00e1nea, constituye en tanto tal el nombramiento de un s\u00edntoma que nos obliga a no olvidar lo particular de la posici\u00f3n femenina en tanto irreductible a la tiran\u00eda identificatoria que vehiculizan ferozmente las burocracias que gestionan nuestro mundo.[8]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra de las cuestiones que recortamos era el estatuto problem\u00e1tico de lo que llamamos la identificaci\u00f3n al falo en la cl\u00ednica femenina actual; es decir, aquello que aprendimos como lo que el puerto seguro de la entrada de la ni\u00f1a en el Edipo le permit\u00eda por la intermediaci\u00f3n de la identificaci\u00f3n al padre, poder subjetivizar. Lo que muchas mujeres hablan con sus cuerpos y con sus s\u00edntomas, es que eso que llamamos el manejo de la mascarada en tanto velo de la falta que pone en marcha los juegos er\u00f3ticos en relaci\u00f3n al partenaire, queda subsumido en muchos casos, a un sometimiento infernal a la tiran\u00eda de rutinas y puras instrucciones de saber desarticuladas de la identificaci\u00f3n al falo propiamente dicha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a este punto nos ha resultado interesante detenernos en algo que Lacan plantea en el ultimo capitulo del Seminario 18.[9] Es reci\u00e9n all\u00ed que considera contar con la articulaci\u00f3n que le permite despejar con claridad, lo que hace que aquello que llamamos el falo y el nombre del padre se nos presenten como indiscernibles en nuestras argumentaciones te\u00f3rico- cl\u00ednicas. Dicha articulaci\u00f3n, nos dice, la obtuvo dej\u00e1ndose guiar por la cl\u00ednica de la histeria. Sin la hist\u00e9rica nunca hubiera podido dar con la escritura de lo que va a llamar el goce f\u00e1lico como funci\u00f3n y nos dice que Freud nos conduce all\u00ed ya desde sus primeros Estudios sobre la histeria. Va a decir entonces, que el goce f\u00e1lico es aquello que el lenguaje denota sin que nunca nada responda por ello. De ese goce opaco no saldr\u00e1 nunca ninguna palabra y fue por eso que primeramente la histeria lo hab\u00eda conducido hasta la met\u00e1fora paterna y su anudamiento a la ley ; es decir, al llamado que realiza a que algo responda en lugar de eso que en s\u00ed nunca va a decir absolutamente nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso nos permite distinguir lo que llamamos las identificaciones al falo a las que por la mediaci\u00f3n de su amor al padre una mujer puede anudarse en tanto respuestas a eso que nunca le dir\u00e1 nada, de las vicisitudes de la confrontaci\u00f3n traum\u00e1tica con el goce f\u00e1lico en tanto tal y los acontecimientos de cuerpo que resultan de ello. Podemos afirmar entonces, que lo que vemos hoy m\u00e1s claramente, es la puesta a cielo abierto de esa confrontaci\u00f3n traum\u00e1tica y las nuevas invenciones que cada cuerpo de mujer va encontrando frente a eso m\u00e1s all\u00e1 del tradicional ordenamiento ed\u00edpico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plante\u00e1bamos antes que bajo el t\u00edtulo: \u00abHablar con el cuerpo\u00bb, de lo que se trata es de explorar la posibilidad de abrir una nueva perspectiva en el campo del psicoan\u00e1lisis siguiendo las coordenadas que L. Lacan nos dej\u00f3 situadas en el \u00faltimo tramo de su ense\u00f1anza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dice Eric Laurent, es la \u00e9poca en que Lacan se plantea introducir algo que vaya m\u00e1s all\u00e1 que el inconsciente freudiano y en eso la reformulaci\u00f3n que plantea acerca de la histeria es crucial. A su entender, Lacan va a realizar un serie de relecturas de los Estudios sobre la histeria, momento fundante del psicoan\u00e1lisis tal como lo conocemos hasta hoy, pero al rev\u00e9s. Dicha serie transcurre entre el cap\u00edtulo 7 del Seminario 23 donde Lacan comenta el Portrait de Dora de Helene Cixous y la conferencia de Bruselas que tiene por t\u00edtulo Consideraciones sobre la histeria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es lo esencial que podemos extraer del comentario que hace Lacan del Portrait de Dora?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice Lacan que encuentra all\u00ed algo completamente sorprendente y al mismo tiempo instructivo para los analistas.[10] Lacan ve en la obra de Cixous a alguien que presenta a la Dora de Freud tan conocida por todos nosotros y afectada por los mismos s\u00edntomas que encontramos tan finamente descriptos en el historial freudiano, pero bajo un estatuto completamente diferente. \u00bfEn qu\u00e9 radica pues tal diferencia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que a la histeria, tal como Freud nos la dio a conocer inaugurando as\u00ed la puesta en marcha de la pr\u00e1ctica anal\u00edtica en tanto tal, la hemos percibido siempre, nos dice Lacan, como intr\u00ednsecamente incompleta. Dice que si bien eso ven\u00eda de antes, desde Freud, para nosotros la histeria es siempre dos: la hist\u00e9rica m\u00e1s su interpretante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto significa que nunca hemos pensado al s\u00edntoma hist\u00e9rico s\u00f3lo, en tanto tal, sino siempre en su articulaci\u00f3n con el int\u00e9rprete al que por su intermedio llama para que lo complete, en su funci\u00f3n de responder por \u00e9l, con los saberes y los sentidos que pudieran descifrarlo. Ese int\u00e9rprete no es otro que el nombre del padre de la hist\u00e9rica seg\u00fan Lacan. Es m\u00e1s, hemos sido formados en la idea de suponer que la funci\u00f3n misma del s\u00edntoma es la de articular ese llamado y por lo tanto la de ser en s\u00ed mismo sost\u00e9n de la funci\u00f3n del nombre del padre. Eso que para Lacan le dict\u00f3 a Freud la hist\u00e9rica y que hasta hoy ha sostenido los fundamentos de nuestra pr\u00e1ctica, es lo que para Eric Laurent, en nuestra \u00e9poca deber\u00edamos animarnos a poner en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, he aqu\u00ed que lo que asombra e instruye a Lacan, es que la Dora de Cixous, nos presenta un estatuto del s\u00edntoma hist\u00e9rico sin su partenaire, en disyunci\u00f3n completa del interpretante y del aparato de sentido con el que siempre lo hemos visto aparejado. Para Lacan entonces, Cixous nos presenta al s\u00edntoma hist\u00e9rico pero reducido a lo que llama su estado material,\u00a0<b>el s\u00edntoma hist\u00e9rico sin el nombre del padre.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es lo que a nuestro entender plantea Lacan en su conferencia de Bruselas: \u00aben una especie que tiene palabras a sus disposici\u00f3n, existe la mayor relaci\u00f3n entre el uso de las palabras y la sexualidad que reina en la especie. La sexualidad est\u00e1 enteramente capturada en esas palabras\u2026de las que no comprendemos nada\u2026Todo eso es la histeria misma\u00bb.[11]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablar con el cuerpo es entonces volver al acontecimiento fundante, pero para retomarlo desde otra perspectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 no considerar que existen hoy, nuevos picos de oro que hablan y hablan sin saber lo que dicen, a la espera de una reinvenci\u00f3n de la posici\u00f3n del analista, una posici\u00f3n que fuese realmente tambi\u00e9n sin Nombre del padre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguimos en esa cuesti\u00f3n y en este segundo cuatrimestre iniciamos una serie de noches en la EOL para discutir casos desde esa perspectiva.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A., \u00abLo real en el siglo XXI\u00bb, en Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis, A\u00f1o VIII, N\u00famero 13, Grama ediciones, Bs. As., 2012, p\u00e1g. 87<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, E., \u00abHablar con el propio s\u00edntoma, hablar con el propio cuerpo\u00bb. En\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Argumento\/Hablar-con-el-propio-sintoma_Eric-Laurent.html\">http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Argumento\/Hablar-con-el-propio-sintoma_Eric-Laurent.html<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A., El lugar y el lazo, Paid\u00f3s, Bs. As., 2013, p\u00e1g. 282<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A, op. cit., p\u00e1g 302<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Indart, J.C., Benito, E., Gasbarro, C., Vitale, F., Entre Neurosis y Psicosis: Fen\u00f3menos mixtos en la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica actual, Grama ediciones, Bs. As., 2009<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Vitale, F., \u00abEl goce en los tiempos de la frustraci\u00f3n\u00bb, en El amor y los tiempos del goce, EOL-Grama, Bs. As., 2011, p\u00e1gs. 121-126<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A., \u00ab\u00bbIntroducci\u00f3n a la l\u00f3gica de la cura del peque\u00f1o Hans, seg\u00fan Lacan\u00bb, en L\u00f3gica de la cura, Ed. EOL, Bs. As., 1993, p\u00e1gs. 9-37<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, E., \u00abEl sujeto de la ciencia y la distinci\u00f3n femenina, en La cl\u00ednica de lo singular frente a las epidemias de las clasificaciones, Grama ediciones, Bs. As., 2013, p\u00e1gs. 19-33<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., El Seminario, Libro 18, De un discurso que no fuera del semblante, Paid\u00f3s, Bs. As. 2009, p\u00e1gs. 157-160<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., El Seminario, Libro XXIII, El sinthome, Paid\u00f3s, Bs., As., 2006, p\u00e1gs. 103-104<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., Consideraciones sobre la histeria, Universidad de Granada, 2013<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[204],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1213"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1213"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1213\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1214,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1213\/revisions\/1214"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}