{"id":1241,"date":"2021-08-19T00:00:40","date_gmt":"2021-08-19T03:00:40","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1241"},"modified":"2021-08-19T00:00:40","modified_gmt":"2021-08-19T03:00:40","slug":"maria-hortensia-cardenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/maria-hortensia-cardenas\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda Hortensia Cardenas"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Integrantes:<\/b>\u00a0Marcela Almanza, Mar\u00eda Victoria Clavijo, Susana Dicker, Elida Ganoza, Johnny Gavlovski, Gloria Gonz\u00e1lez, Mar\u00eda Elena Lora y Mar\u00eda Hortensia C\u00e1rdenas (responsable).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La raz\u00f3n del psicoan\u00e1lisis<\/span><br \/>\nLa posibilidad de existencia del psicoan\u00e1lisis siempre estuvo del lado del goce y de lo que escapa al sentido, y contin\u00faa est\u00e1ndolo en el siglo XXI. En otras palabras, el psicoan\u00e1lisis sigue encontrando su raz\u00f3n de existir en el s\u00edntoma, y en un real que hace fracasar la relaci\u00f3n sexual. Del s\u00edntoma tomado entre verdad y goce, entre el orden simb\u00f3lico y lo real; ese es el lugar de la pr\u00e1ctica lacaniana y la posibilidad de mantenerse en el discurso actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El real del psicoan\u00e1lisis es el de la no relaci\u00f3n sexual y es el real de la modalidad del encuentro contingente que inscribe un goce en el cuerpo. De la reducci\u00f3n del goce en el an\u00e1lisis se arriba a un goce opaco al sentido, en tanto referido a lo real, resto sintom\u00e1tico que se presenta como invariable, r\u00edgido, resistente, inasimilable, y en \u00faltima instancia, irreductible. Su potencia radica en que se encuentra ligado a un primer acontecimiento de goce con valor traum\u00e1tico pero que hace causa, que renueva la invasi\u00f3n de una satisfacci\u00f3n imborrable, tal como Freud y Lacan ense\u00f1aron. Solo que Lacan supo ubicar la fijaci\u00f3n del s\u00edntoma, como lo que impide que las cosas marchen, y al sinthome como un funcionamiento. En este orden de ideas, lo que se juega a nivel de lo real es\u00a0<i>eso que se goza<\/i>, que Lacan sit\u00faa como acontecimiento de cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mutaciones en lo social que promueven el individualismo, la segregaci\u00f3n, el goce en solitario, son efecto del consumo capitalista y del goce acrecentado. Los s\u00edntomas contempor\u00e1neos se presentan mayormente sin divisi\u00f3n subjetiva, sin relaci\u00f3n al inconsciente, son la marca de un goce sin Otro. \u00bfLa declinaci\u00f3n del Nombre del Padre ha modificado a la subjetividad en su estructura? Creemos que no. Las estructuras no han cambiado. Lo que s\u00ed se constata es que la ca\u00edda de los ideales no permite m\u00e1s contener al goce. Cada quien busca gozar a su manera y sin mayores restricciones. Por otro lado, el consumo de objetos dispersos por todas partes es un ideal que promueve el goce para todos pero en aislamiento, debilitando el lazo social. n. Lacan anud\u00f3 el Nombre del Padre al lenguaje, lo que permite que las estructuras se sostengan a pesar de la precariedad de los ideales. No obstante, los tipos cl\u00ednicos son sensibles a los cambios en lo social y se presentan con un florecimiento sintom\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El tratamiento del s\u00edntoma<\/span><br \/>\n\u00bfLa histeria contin\u00faa siendo un tipo cl\u00ednico que ense\u00f1a sobre un modo particular de relaci\u00f3n con el deseo y el goce, con el cuerpo, con sus identificaciones? \u00abLa histeria hoy se presenta m\u00e1s del lado de los desarreglos del goce que de las sorpresas del inconsciente\u00bb.[2] La anorexia en algunos casos, as\u00ed como las bulimias, dan cuenta de una relaci\u00f3n con el cuerpo que testimonian del fracaso de la histeria discursiva. Otra forma de presentaci\u00f3n es la de la hist\u00e9rica decidida, fundamentalmente en el camino profesional y laboral, donde se presenta como una triunfadora que sostiene el slogan de que no necesita de un hombre, que puede sola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edntomas hoy, que est\u00e1n m\u00e1s vinculados a una satisfacci\u00f3n directa, no parece conducir a la pregunta por una causa o que est\u00e9n referidos a alg\u00fan acontecimiento, la pasi\u00f3n por la verdad no est\u00e1 tan presente ahora. Sin embargo, este cambio no nos deja sin respuestas posibles. Como indica Laurent,[3] la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica obtiene, mediante su manejo de la verdad, algo que roza lo real para que el s\u00edntoma responda. No significa hacer un cortocircuito en la cl\u00ednica para ir directamente al goce sin pasar por las ficciones, hay que hacer el recorrido por el s\u00edntoma y el fantasma para poder desanudar el goce y el sentido, de tal forma que en la cura sea posible constatar cambios: en el sujeto, en relaci\u00f3n al sentido, al Otro y a la modalidad de goce. El s\u00edntoma implica no solo lo que se presenta como su envoltura formal sino tambi\u00e9n \u2013y sobre todo\u2013 la opacidad de goce que recubre y lo fija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ubicar ahora al s\u00edntoma no solo como una met\u00e1fora que puede descifrarse sino tambi\u00e9n como una letra que se escribe en el cuerpo y fija al goce \u2013un goce extranjero y disruptivo que se repite\u2013, implica comprender c\u00f3mo el significante y la letra tocan el cuerpo en la conversi\u00f3n hist\u00e9rica de dos maneras distintas. La primera, como el pensamiento recortando el cuerpo, como indica Lacan en \u00abTelevisi\u00f3n\u00bb.[4] En la segunda, a partir del uso de la letra en psicoan\u00e1lisis, el cuerpo mismo est\u00e1 recortado por la conversi\u00f3n.[5] Este cambio en la concepci\u00f3n del s\u00edntoma le permite a Lacan a retomar la histeria al rev\u00e9s e ir m\u00e1s all\u00e1 del Nombre del Padre para distinguir el s\u00edntoma hist\u00e9rico conversivo del s\u00edntoma como acontecimiento de cuerpo. El cambio en la ense\u00f1anza de Lacan constituye un env\u00e9s. La primac\u00eda del lenguaje pierde su lugar con el cambio consecuente del valor que le daba al sujeto, al Otro y a la verdad en la experiencia anal\u00edtica. El propio cuerpo viene al lugar del Otro, es el Un-cuerpo que no supone una identidad sino que asume una pertenencia. No se trata m\u00e1s de una identificaci\u00f3n por el amor al padre sino del amor al propio cuerpo, como dice Lacan en\u00a0<i>El sinthome<\/i>, que el hablanteser adora su cuerpo porque cree que lo tiene. La \u00fanica consistencia del hablanteser ser\u00eda su cuerpo, signado por el Uno, que es lo que lleva a cuestas. Solo que esa consistencia no es f\u00edsica, es mental. La adoraci\u00f3n del cuerpo es la ra\u00edz de lo imaginario de donde se desprende el pensamiento; a su vez, el pensamiento no deja de repercutir en la adoraci\u00f3n del propio cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La invenci\u00f3n del psicoan\u00e1lisis<\/span><br \/>\n\u00bfC\u00f3mo abordar a la histeria hoy? Lacan en 1977 precis\u00f3: \u00abUn s\u00edntoma hist\u00e9rico es algo muy curioso. Se soluciona a partir del momento en que la persona, que verdaderamente no sabe lo que dice, comienza a balbucear\u00bb.[6] Resulta sorprendente leer esas l\u00edneas que regresan sobre lo que las hist\u00e9ricas le ense\u00f1aron a Freud: que los cuerpos hablan, que las palabras tienen efecto sobre el cuerpo. Ese fue el inicio del psicoan\u00e1lisis a partir del cual Freud busc\u00f3 descifrar el sentido del s\u00edntoma hist\u00e9rico. Busc\u00f3 la causa de los s\u00edntomas y quiso traducir al lenguaje cient\u00edfico lo que las hist\u00e9ricas dec\u00edan en su queja. Freud encontr\u00f3 que los s\u00edntomas hist\u00e9ricos ten\u00eda como raz\u00f3n una perturbaci\u00f3n de la funci\u00f3n sexual. Es lo m\u00e1s importante a considerar: que la sexualidad est\u00e1 completamente capturada en las palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La constituci\u00f3n de un s\u00edntoma guarda estrecha relaci\u00f3n con lo que las hist\u00e9ricas ense\u00f1aron: el s\u00edntoma hist\u00e9rico se constituye a partir de un incidente traum\u00e1tico, inadmisible e insoportable para la conciencia, la idea o representaci\u00f3n de lo ocurrido es reprimida y el afecto relacionado se instala en el cuerpo con la conversi\u00f3n hist\u00e9rica. El significante reprimido toca el cuerpo, lo recorta, y lo hace hablar aunque la hist\u00e9rica no sepa qu\u00e9 est\u00e1 diciendo. En la histeria las zonas er\u00f3genas afectadas por los s\u00edntomas est\u00e1n determinadas y condicionadas. Una vez marcada una zona, esta es susceptible de ser objeto de la solicitaci\u00f3n som\u00e1tica necesaria para la formaci\u00f3n de s\u00edntomas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un s\u00edntoma, entonces, tiene la mayor relaci\u00f3n con el inconsciente. Solo que Lacan nos recuerda que el inconsciente no es un asunto de p\u00e9rdida de memoria, \u00abes no acordarse\u00a0<i>de<\/i>\u00a0lo que se sabe\u00bb y precisa que el inconsciente juega sobre efectos del lenguaje, solo que el sujeto no se representa ah\u00ed ni sabe lo que dice. Se trata del \u00abformidable cuadro de la amnesia llamada de identidad\u00bb.[7] Lacan intentar\u00e1 en su \u00faltima ense\u00f1anza, en la perspectiva de lo real, \u00abintroducir algo que va m\u00e1s lejos que el inconsciente\u00bb.[8]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Las hist\u00e9ricas de anta\u00f1o, aquellas maravillosas mujeres<\/span><br \/>\nEn los primeros historiales cl\u00ednicos que presenta Freud se encuentran variados ejemplos de s\u00edntomas conversivos y ataques de histeria como los de la se\u00f1ora Emmy de N, quien sufr\u00eda de una afasia espasm\u00f3dica; Miss Lucy R, con depresi\u00f3n, fatiga, atormentada por sensaciones olfativas de car\u00e1cter subjetivo; Catalina, con dificultades para respirar; Elizabeth R quien presentaba dolores en las piernas y dificultad para caminar (atasia \u2013 abasia); Cecilia M, afectada por una neuralgia facial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La biolog\u00eda no alcanza para explicar los s\u00edntomas hist\u00e9ricos, si algo se comprueba con ellos es que el organismo y el cuerpo no son lo mismo, que entre estas dos entidades hay una irremediable disyunci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edntoma hist\u00e9rico metaforiza en el cuerpo lo que le ocurri\u00f3 sin poder decirlo. Pero el cuerpo de la hist\u00e9rica no solamente habla, tambi\u00e9n es sede de una satisfacci\u00f3n parad\u00f3jica en tanto se trata de una satisfacci\u00f3n que comporta sufrimiento. De este modo se entiende el s\u00edntoma como satisfacci\u00f3n sustitutiva, que viene al lugar de una satisfacci\u00f3n sexual completamente lograda, que sabemos, constituye un imposible. Tenemos as\u00ed, de un lado el s\u00edntoma en su vertiente significante como un mensaje que contendr\u00eda esa verdad a descifrar, de otro, el s\u00edntoma en su estatuto libidinal, de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Goce de ser privada de goce<\/span><br \/>\nLacan se\u00f1ala el goce que la hist\u00e9rica extrae de la privaci\u00f3n, si ella cede el goce a la Otra mujer es para encontrarse con la dimensi\u00f3n gozosa de ser privada del mismo. Goce de la insatisfacci\u00f3n, sostenido en el pretendido goce de la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Goce de ser privada de goce; en ese menos de gozar halla la hist\u00e9rica el goce de la insatisfacci\u00f3n, goce del demasiado poco de gozar, goce que no queda del lado del goce f\u00e1lico, pues resulta que surge un m\u00e1s, a\u00fan m\u00e1s, algo m\u00e1s, ya que nunca se alcanza el punto infinito del goce absoluto, que es lo que la sostiene. El goce de la privaci\u00f3n en la hist\u00e9rica no puede dejar de suponer el horizonte de la consistencia de un goce absoluto, el goce del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Mantener el deseo siempre insatisfecho<\/span><br \/>\nNo hay sexualidad sin insatisfacci\u00f3n, y este es el drama y el fundamento de la hist\u00e9rica: mantener el deseo siempre insatisfecho. As\u00ed, la hist\u00e9rica se representa en un escenario en el que el encuentro sexual siempre es deslucido, porque ella no sit\u00faa el objeto de su deseo en el Otro, sino que lo preserva pero manteni\u00e9ndolo como una falta. No busca el objeto de una satisfacci\u00f3n sino la producci\u00f3n de una demanda de saber sobre el goce sexual, sobre las dificultades y los embrollos con el cuerpo, con el que ella encuentra, se tropieza. Ella sabe que esta reivindicaci\u00f3n de saber ser\u00e1 siempre insuficiente, pues lo que ella persigue es el saber como medio de goce para servir a la verdad[9], a la verdad de la castraci\u00f3n del Otro, enmascarando otra verdad que ella repudia aun m\u00e1s, que le es preciso admitirse como objeto para ser deseada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos por la cl\u00ednica c\u00f3mo algunas hist\u00e9ricas muestran su molestia y su asco al sentirse deseadas, y denuncian \u00abes esto lo que desean, un cuerpo, nada m\u00e1s\u00bb. Lo que se desea es un cuerpo y es lo que la hist\u00e9rica sustrae, ah\u00ed se escabulle creando su propio vac\u00edo. As\u00ed, la estrategia de la histeria es la estrategia de la privaci\u00f3n, de un sacrificio que solo tiene sentido si el otro queda enganchado en el sufrimiento. Es decir, se priva con la pretensi\u00f3n de que ese da\u00f1o provoque alg\u00fan efecto al otro. La hist\u00e9rica sabe que su privaci\u00f3n tiene que implicar al otro y para ello armar\u00e1 cualquier estrategia para conseguirlo. En este juego de la insatisfacci\u00f3n, el saber y el cuerpo tienen un lugar privilegiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que aparece como asco y repugnancia lo encontramos en Lacan como rechazo del goce. Freud distingue la solicitaci\u00f3n som\u00e1tica como una condici\u00f3n para la constituci\u00f3n del s\u00edntoma hist\u00e9rico que produce una \u00abcomplacencia som\u00e1tica\u00bb, una sumisi\u00f3n del cuerpo al deseo. Lacan precisa este concepto como un rechazo del cuerpo, en \u00faltima instancia \u00abson las dos caras del mismo fen\u00f3meno\u00bb, dice Miller.[10] Se trata del rechazo de la satisfacci\u00f3n libidinal de un deseo reprimido, que produce un efecto de asco en lugar de un placer que no puede ser admitido. Al asco, v\u00f3mitos, afon\u00edas (s\u00edntomas t\u00edpicamente hist\u00e9ricos de anta\u00f1o) quiz\u00e1s podr\u00edamos agregar hoy en d\u00eda, a la luz de la innegable injerencia del discurso capitalista sobre el\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>, los cortes en el cuerpo, el recurso a las m\u00faltiples y variadas cirug\u00edas, etc. que se presentan como defensa contra el goce inadmisible. El cuerpo de la hist\u00e9rica, siempre rebelde al discurso del amo, se opone a que el cuerpo funcione de acuerdo a las normas establecidas, se opone a hacerse esclavo del significante amo substray\u00e9ndose como objeto de su deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Dejar de creer en el padre<\/span><br \/>\nLas primeras hist\u00e9ricas de Freud estaban muy preocupadas por su padre, es lo que se destaca en \u00abEstudios sobre la histeria\u00bb. El s\u00edntoma hist\u00e9rico gira alrededor del amor al padre quien preside la primera identificaci\u00f3n por ser merecedor del amor. El cuerpo de la hist\u00e9rica se sostiene en ese amor y, como tal, siempre est\u00e1 a punto de deshacerse. Para que el sujeto hist\u00e9rico se mantenga unido, necesita agregar el Nombre del Padre, de ese modo el s\u00edntoma y el sentido quedan unidos. Para Lacan, ellas se identifican al padre que aporta el sentido f\u00e1lico, al padre de la met\u00e1fora paterna. El Nombre del Padre es instrumento para resolver el goce por el sentido. La identificaci\u00f3n produce una alienaci\u00f3n determinante al Otro. No obstante, esta identificaci\u00f3n produce una estabilidad en el funcionamiento del sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante, Lacan sostendr\u00e1 que la funci\u00f3n del padre es la funci\u00f3n del s\u00edntoma \u2013es el padre como modelo de una funci\u00f3n de goce\u2013 cuando ubica a la versi\u00f3n del padre (<i>p\u00e8re-version<\/i>) como causa de deseo. [11] A partir de aqu\u00ed se abre la oportunidad de dejar de creer en el padre \u2013dejar de creer en el propio s\u00edntoma\u2013 a condici\u00f3n de servirse de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La identificaci\u00f3n al padre por el amor es una identificaci\u00f3n, dice Lacan, \u00abhecha de participaci\u00f3n\u00bb[12] y del cual la hist\u00e9rica extrae un s\u00edntoma. La hist\u00e9rica participa en el goce del padre. Dora lo ejemplifica con su afon\u00eda identific\u00e1ndose y participando en el goce sexual del padre que ella cree entregado a una pr\u00e1ctica de sexo oral. Ella pone en juego su propia boca con la afon\u00eda en esta participaci\u00f3n con el goce del padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Fijaci\u00f3n de goce en el cuerpo<\/span><br \/>\nInventar el psicoan\u00e1lisis supuso seguir la ruta de los s\u00edntomas de \u00abaquellas maravillosas mujeres\u00bb, lo que hac\u00eda cada vez m\u00e1s evidente que el lenguaje deja sus huellas sobre el cuerpo que tenemos, sobre la piel, los \u00f3rganos, los orificios. Sin embargo, eso no quiere decir que se sepa qu\u00e9 quieren decir las palabras que hacen cuerpo. Por el hecho de hablar, no se es un cuerpo, no se nace sabiendo que se tiene un cuerpo, que hay que comer, defecar; uno se lo construye partiendo de la imagen. Las contingencias corporales producen el corte que permiten conocer el cuerpo, pero no en su totalidad sino pedazos. Que el lenguaje afecte lo som\u00e1tico produciendo efectos, lleva a Lacan a establecer una separaci\u00f3n entre el organismo viviente y el cuerpo humano para sostener que este \u00faltimo se vivifica gracias a las marcas que deja en \u00e9l el significante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hacemos una lectura de los \u00abEstudios sobre la histeria\u00bb a partir de Joyce, lo que se produce es el paso del Nombre del Padre, como instrumento para resolver el goce por el sentido, al s\u00edntoma como escritura. Es la reconsideraci\u00f3n del trauma freudiano como captaci\u00f3n de goce sin pasar por la identificaci\u00f3n al padre, pero ubicando un rasgo que hace escritura, de una letra que se repite por s\u00ed misma, demostraci\u00f3n de un modo de goce invariable. En el\u00a0<i>Seminario El sinthome<\/i>\u00a0Lacan propone a la histeria r\u00edgida como la que se sostiene sin la identificaci\u00f3n al padre. Es una histeria material en tanto se presenta como consistente, \u00abcon el s\u00edntoma como tal, separado del sentido\u00bb.[13]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El goce como tal es impensable sin un cuerpo que goza. M\u00e1s all\u00e1 del sujeto significante, el\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0es una categor\u00eda que incluye\u00a0<i>el cuerpo que se goza<\/i>. Lacan pudo pensar el goce positivado, ya no negativizado como el falo, como un goce m\u00e1s all\u00e1 de la interdicci\u00f3n, no ed\u00edpico, un goce que se opone a la dial\u00e9ctica del deseo. Un goce situado como acontecimiento del cuerpo, objeto de una fijaci\u00f3n que corresponde al orden del traumatismo, del choque, de la contingencia, del puro azar.[14] Un goce que se produce y se sostiene en el cuerpo, y resiste al sentido. En consecuencia, el cuerpo del\u00a0<i>parl\u00eatre<\/i>\u00a0puede sostenerse en ese goce del acontecimiento sin pasar por la identificaci\u00f3n hist\u00e9rica ni por el sentido, la hist\u00e9rica deja de estar sostenida en su forma de garrote por una armadura que es su amor por su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">\u00bfC\u00f3mo se presenta la histeria hoy?<\/span><br \/>\nLo particular de las hist\u00e9ricas de hoy es que van m\u00e1s all\u00e1 del padre por la v\u00eda de lo que hace escritura en ellas, que excluye el sentido, y donde el goce se aloja. M\u00e1s lejos del padre y m\u00e1s cerca del significante no significa que el padre no haya estado, ni que no circule de alguna forma en el an\u00e1lisis. \u00bfC\u00f3mo orientarnos en la pr\u00e1ctica? A partir de lo que en el sujeto constituye una forma singular de gozar. El falo tambi\u00e9n nos orienta, solo que desde una perspectiva diferente al falo como significaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hist\u00e9rica hoy podr\u00e1 no necesitar sostener al padre, pero es indudable que si llega al an\u00e1lisis es porque padece de algo que dej\u00f3 de sostenerla suficientemente, sufre de algo que se desanud\u00f3 de alguna manera. \u00bfSe puede hablar de histeria por fuera de un an\u00e1lisis? Que el sufrimiento est\u00e9 m\u00e1s velado, que sea menos espectacular que anta\u00f1o, m\u00e1s sutil, es cierto, pero, \u00bfdeja de haber relaci\u00f3n al inconsciente, deja de haber s\u00edntomas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay que perder de vista que, de otro modo, no vendr\u00edan a consulta; es decir, aun en este siglo XXI, nos siguen hablando a nosotros, los analistas, de sus desarreglos con el goce cuando el discurso de la ciencia \u2013por ejemplo\u2013 no alcanza a dar respuesta frente a \u00ablo que no anda\u00bb. Las identificaciones siguen presentes, la v\u00eda del estrago tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a este panorama, \u00bfc\u00f3mo podemos responder? \u00bfQu\u00e9 de la posici\u00f3n del analista?[15] \u00bfC\u00f3mo propiciar un recorrido anal\u00edtico que, llevado hasta sus \u00faltimas consecuencias, le permita a un sujeto pasar de la\u00a0<i>identificaci\u00f3n con el s\u00edntoma del otro<\/i>\u00a0a\u00a0<i>la identificaci\u00f3n con el propio s\u00edntoma<\/i>\u00a0para saber arregl\u00e1rselas con \u00e9l? \u00bfQu\u00e9 consecuencias se vislumbran, qu\u00e9\u00a0<i>otro uso<\/i>, para\u00a0<i>el cuerpo que habla<\/i>? Ese es el punto que proponemos no perder de vista pues, de otro modo, \u00abLa histeria hoy\u00bb corre el riesgo de ser le\u00edda bajo un modo un poco\u00a0<i>sociol\u00f3gico<\/i>, sin ubicar c\u00f3mo incide el psicoan\u00e1lisis hoy frente a las demandas que alojamos, en las curas que dirigimos, y cu\u00e1l es la pertinencia de nuestro acto para estar a la altura de la \u00e9poca y lograr \u00abuna aproximaci\u00f3n a lo real\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Trabajo presentado en el VI Encuentro Americano de la Orientaci\u00f3n Lacaniana \u2013 ENAPOL. Eje 2: Las estructuras cl\u00ednicas hu\u00e9rfanas del nombre-del-padre<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, \u00c9., \u00abSorpresas y trastornos en la cura psicoanal\u00edtica\u00bb,\u00a0<i>S\u00edntoma y nominaci\u00f3n<\/i>, Diva, Buenos Aires, 2002.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, \u00c9., \u00abHablar con el propio cuerpo, hablar con el s\u00edntoma\u00bb, argumento del VI ENAPOL,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php\">http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abTelevisi\u00f3n\u00bb,\u00a0<i>Otros escritos<\/i>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 538.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, \u00c9., \u00abLa erosi\u00f3n del sentido y la producci\u00f3n del vaci\u00f3\u00bb,<i>\u00a0Revista Enlaces<\/i>\u00a0N\u00ba 11, Grama, Buenos Aires, julio 2006.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.,\u00a0<i>Consideraciones sobre la histeria<\/i>, Universidad de Granada y el ICF, Granada, 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., \u00abLa equivocaci\u00f3n del sujeto supuesto saber\u00bb,\u00a0<i>Otros escritos<\/i>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 354.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan J., Seminario 24, \u00abL&#8217;insu que sait de l&#8217;une-b\u00e9vue s&#8217;aile \u00e0 mourre\u00bb, clase del 16 de noviembre de 1876. In\u00e9dito.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.,\u00a0<i>El Seminario, Libro 17, El reverso del psicoan\u00e1lisis<\/i>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2002, pp. 91 y ss.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A.,\u00a0<i>Los enredos del cuerpo<\/i>, Pomaire, Caracas, 2012, pp. 134-136.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., Seminario 22, \u00abRSI\u00bb, clase del 21 de enero de 1975. In\u00e9dito.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan J., Seminario 24, \u00abL&#8217;insu que sait de l&#8217;une-b\u00e9vue s&#8217;aile \u00e0 mourre\u00bb,\u00a0<i>op. cit<\/i>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, \u00c9., \u00abHablar con el propio cuerpo, hablar con el s\u00edntoma\u00bb,\u00a0<i>op. cit.<\/i><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., Curso de la Orientaci\u00f3n Lacaniana,\u00bbEl Ser y el Uno\u00bb, Clase IV, 9 de febrero de 2011. In\u00e9dito.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., \u00abPresentaci\u00f3n del tema del IX Congreso de la AMP\u00bb. \u00ab\u2026la redefinici\u00f3n del deseo del analista, que no es un deseo puro como dice Lacan, no es una pura metonimia infinita, sino que se nos aparece como un deseo de alcanzar lo real, de reducir al Otro a\u00a0<i>su<\/i>\u00a0real y liberarlo del sentido.\u00bb\u00a0<a href=\"http:\/\/www.congresamp2014.com\/es\/default.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.congresamp2014.com\/es\/default.php<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[214],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1241"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1241"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1242,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1241\/revisions\/1242"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}