{"id":1245,"date":"2021-08-19T00:01:40","date_gmt":"2021-08-19T03:01:40","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vi\/?p=1245"},"modified":"2021-08-19T00:01:40","modified_gmt":"2021-08-19T03:01:40","slug":"simone-souto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vi\/simone-souto\/","title":{"rendered":"Simone Souto"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><div class=\"Parrafo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Lo que la histeria hoy nos ense\u00f1a sobre el sintoma<br \/>\n<\/b>Cristiana Pittella de Mattos, Ernesto Anzalone, Fernando Casula, Graciela Bessa, Helenice de Castro, Juliana Meirelles Motta, Simone Souto (relatora)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La histeria hoy: \u00bfuna estructura hu\u00e9rfana del nombre del padre?<\/span><br \/>\nAl tomar como referencia los ejes tem\u00e1ticos del ENAPOL, nos pareci\u00f3 curioso la histeria que en tiempos de Freud demostr\u00f3 la importancia de la presencia del padre en la formaci\u00f3n de los s\u00edntomas, aparezca en la actualidad definida como una \u00abestructura hu\u00e9rfana de nombre del padre\u00bb[1]. As\u00ed, en primer lugar consideramos importante definir esa orfandad. La expresi\u00f3n \u00abhu\u00e9rfana de padre\u00bb, nos ayuda a situar mejor la histeria en ese contexto: hu\u00e9rfana de padre no es aquella que nunca tuvo padre, sino aquella que tuvo un padre y lo perdi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los or\u00edgenes del psicoan\u00e1lisis, en un mundo aun ordenado por los ideales, el s\u00edntoma hist\u00e9rico se presentaba como un sentido a ser descifrado. Ese sentido ten\u00eda como modelo, el Edipo estructurado a partir de la referencia al padre. As\u00ed, la hist\u00e9rica (en tiempos de Freud), ten\u00eda un padre que le aseguraba un sentido por el cual era posible abordar la satisfacci\u00f3n y lo inc\u00f3modo que le afectaba el cuerpo. En otras palabras, el goce del s\u00edntoma era aprehendido por la v\u00eda del sentido. Constatamos esa prevalencia del padre en los s\u00edntomas hist\u00e9ricos, en todos los casos conducidos por Freud. Podemos referirla a la \u00e9poca, pero tambi\u00e9n podemos preguntarnos \u2013como hizo Lacan en\u00a0<i>El Seminario 17<\/i>[2]- por el deseo de Freud, por lo que lo hizo sustituir el saber que recog\u00eda de la boca de las hist\u00e9ricas (a prop\u00f3sito del poder de las palabras y de la determinaci\u00f3n significante sobre el cuerpo) por el mito del Complejo de Edipo. Seg\u00fan Lacan, \u00ablo que Freud intent\u00f3 preservar con el Complejo de Edipo fue la idea de un padre todo amor\u00bb, y que \u00ab\u2026la experiencia de la hist\u00e9rica\u2026 deber\u00eda haberlo guiado mejor que el Complejo de Edipo\u00bb.[3] Entonces, siguiendo a Lacan, podemos suponer que \u2013desde Freud- la histeria nos ense\u00f1a algo sobre el s\u00edntoma que no pasa por el padre, algo que habr\u00eda sido encubierto por la importancia dada por Freud al Complejo de Edipo: el significante como causa de goce[4].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Laurent[5], lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n en nuestra \u00e9poca es el amor al padre como eje en torno al cual gira la constituci\u00f3n del s\u00edntoma hist\u00e9rico. Las hist\u00e9ricas ya no creen m\u00e1s en el padre como aqu\u00e9l que detenta un sentido capaz de resolver el enigma del goce. La impotencia del padre se volvi\u00f3 evidente y la hist\u00e9rica ya no se presta m\u00e1s a hacer existir al padre ideal sosteni\u00e9ndolo a trav\u00e9s de su amor[6]. Pensar la histeria como hu\u00e9rfana del Nombre-del-Padre nos llevar\u00eda entonces a considerar una estructura neur\u00f3tica cuyo s\u00edntoma no se sostendr\u00eda en el amor al padre ni estar\u00eda tejido en la trama ed\u00edpica. La histeria se presentar\u00eda, hoy, despojada de sentido: si la hist\u00e9rica freudiana nos ense\u00f1\u00f3 que el s\u00edntoma comportaba un sentido sexual, la hist\u00e9rica de hoy nos convoca a la constataci\u00f3n de que el s\u00edntoma, en \u00faltima instancia, no tiene ning\u00fan sentido, y se reduce a la pura repetici\u00f3n de un goce. Sin embargo, veremos m\u00e1s adelante, es preciso distinguir esa forma de presentaci\u00f3n del s\u00edntoma hist\u00e9rico, tanto de las psicosis como de la posici\u00f3n femenina, y del sinthoma como producto final de un an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la formulaci\u00f3n tem\u00e1tica del eje 2, \u00abes cada vez m\u00e1s frecuente encontrarnos con casos cl\u00ednicos de neurosis en los cuales el amor al padre o la b\u00fasqueda de identificaci\u00f3n del lado de la met\u00e1fora paterna, no consiguen sostenerse claramente, pero que de hecho no son casos de psicosis\u00bb[7]. As\u00ed, con relaci\u00f3n a la distinci\u00f3n entre la histeria hoy y la psicosis, podemos considerar que, incluso habiendo perdido al padre, el recurso para resolver el goce por el sentido, la hist\u00e9rica actualmente no dejar\u00eda de portar, en su cuerpo, la marca de la castraci\u00f3n, o sea, el falo, pero no m\u00e1s en su vertiente de significaci\u00f3n como resultado de la met\u00e1fora paterna, sino como significante del goce. En ese contexto, como nos demuestra Miller[8], la funci\u00f3n del significante pasar\u00eda a ser la de aparejar el goce, darle sustancia, materialidad. El s\u00edntoma hist\u00e9rico hoy se sostendr\u00eda mucho m\u00e1s en la materialidad del significante que en su producci\u00f3n de sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa forma de aparejamiento del goce que no pasa por el sentido, parece constituirse en una marca de nuestro tiempo, observable no solo en la cl\u00ednica de la histeria. Si la hist\u00e9rica no se dedica m\u00e1s a sostener al padre, el psic\u00f3tico tambi\u00e9n \u2013de modo diferente de lo que hizo Schreber- ya no tiene tanta necesidad de inventar al padre que nunca tuvo. La psicosis hoy, en ciertos casos, inventa otras cosas en el lugar del padre. As\u00ed, no es que el modelo ed\u00edpico deje de ser una referencia: est\u00e1 sacudido, deja de ser lo \u00fanico, la referencia universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">Dora: una hist\u00e9rica freudiana y su rev\u00e9s<\/span><br \/>\nSiguiendo a Laurent, \u00abluego del Seminario sobre Joyce, Lacan propone una serie de relectura de los\u00a0<i>Estudios sobre la histeria<\/i>, pero por el rev\u00e9s\u00bb[9]. Como vimos, en cuanto al s\u00edntoma hist\u00e9rico, Freud hizo un camino pasando del significante al padre. Para precisar lo que el s\u00edntoma hist\u00e9rico presentifica en su n\u00facleo, retomaremos el caso Dora guiados por esa propuesta de Lacan, es decir, yendo por el rev\u00e9s, haciendo el camino inverso: del padre al significante como causa de goce. Si, por un lado, es evidente \u2013en la direcci\u00f3n de Freud- cierto recubrimiento del s\u00edntoma por la primac\u00eda dada al padre, por otro lado nos da todas las pistas para hacer el camino inverso. En ese sentido, el caso Dora es privilegiado, en tanto que \u2013conforme a lo que subraya Lacan- por tratarse de una hist\u00e9rica \u00aben ninguna parte (\u2026) sea m\u00e1s bajo el umbral(\u2026)entre el discurso anal\u00edtico y la palabra del s\u00edntoma\u00bb[10]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los s\u00edntomas presentados por Dora \u2013disnea, migra\u00f1as, depresi\u00f3n\u2026- Freud dar\u00e1 particular atenci\u00f3n a la afon\u00eda y a la tos nerviosa. Esos s\u00edntomas encuentran su significaci\u00f3n a partir de la compleja trama que envuelve a Dora, el padre, el Sr.K. y la Sra.K. El padre y la Sra.K. son amantes, y Dora se sit\u00faa como c\u00f3mplice, protectora de esta relaci\u00f3n, quedando concomitantemente, expuesta a las propuestas amorosas del Sr.K.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud puede hacer surgir, en el transcurso de ese an\u00e1lisis, un lazo entre la tos nerviosa de Dora y el amor del padre y la Sra. K., del cual ella tanto se ocupaba. La oportunidad para esa ligaz\u00f3n aparece con el significante \u00ab<i>ein vermogender Mann\u00bb<\/i>\u00a0(un hombre de recursos), con el cual Dora se refiere al padre, y que Freud interpreta en su sentido inverso \u00ab<i>ein unvermogender Mann\u00bb<\/i>\u00a0(hombre sin recursos, impotente). \u00bfC\u00f3mo Dora pod\u00eda continuar sosteniendo que exist\u00eda una relaci\u00f3n amorosa entre la Sra. K. y su padre, al mismo tiempo en que admit\u00eda la impotencia de este \u00faltimo? La respuesta de Dora pone en escena el sexo oral como un recurso por el cual un hombre impotente podr\u00eda sostener la relaci\u00f3n con una mujer. Freud deducir\u00e1 entonces, que Dora hab\u00eda creado una fantas\u00eda sexual inconsciente (<i>felatio<\/i>) expresada a trav\u00e9s de la afon\u00eda y de la tos. Como nos aclara Laurent, con ese s\u00edntoma Dora se identifica con el goce del padre: \u00abella coloca su propia boca en esa participaci\u00f3n del goce del padre\u00bb[11].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, Freud nos da elementos para suponer que la prevalencia del goce oral en los s\u00edntomas de Dora, se remonta a los or\u00edgenes m\u00e1s remotos que no pasar\u00edan necesariamente por el padre. Se trata de una escena que habr\u00eda proporcionado \u00abla condici\u00f3n previa\u00bb, \u00absom\u00e1tica\u00bb, para la fantas\u00eda de Dora: ella \u00abse ve\u00eda sentada en el suelo en una esquina, chup\u00e1ndo(se) el pulgar izquierdo mientras al mismo tiempo, con la mano derecha tiraba de la oreja de su hermano, tranquilamente sentado al lado de ella\u00bb[12]. Lacan sit\u00faa, en esa escena \u00abla matriz imaginaria en la cual vienen a confluir todas las situaciones que Dora desarroll\u00f3 en su vida \u2013verdadera ilustraci\u00f3n de la teor\u00eda, aun por surgir en Freud, de la compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n\u00bb[13]. Por lo tanto, esa escena presentifica la v\u00eda por la cual el goce viene a marcar el cuerpo de Dora, es decir, el acontecimiento a trav\u00e9s del cual (para ella) el goce toma consistencia y se fija; un S1, solo, un trazo que se repite y no se sostiene en sentido alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El propio Freud menciona, en el contexto en el cual aborda ese recuerdo de Dora, el \u00abtrazo conservador\u00bb[14] que asegurar\u00eda que un s\u00edntoma, una vez formado, pueda ser retenido aunque el pensamiento inconsciente al cual \u00e9l dio expresi\u00f3n, haya perdido su significado, una \u00abunidad constituida por la materia que dio margen a las diversas fantas\u00edas\u00bb[15]. Con la fantas\u00eda de felatio, Dora construy\u00f3 una versi\u00f3n paterna para el goce oral experimentado en la infancia, es decir, crea una significaci\u00f3n del goce basada en su amor por el padre impotente, un sentido que viene a recubrir el trazo sin sentido del goce, ese rev\u00e9s del s\u00edntoma, ese goce, esa materia en la cual \u2013en \u00faltima instancia- el s\u00edntoma se sostendr\u00eda en su existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">La histeria lacaniana: una forma real de presentaci\u00f3n del s\u00edntoma<\/span><br \/>\nEn\u00a0<i>El Seminario 23<\/i>, Lacan menciona una forma de presentaci\u00f3n de la histeria en la obra \u00abRetrato de Dora\u00bb[16], largamente comentada por Laurent[17]. En esa pieza, observa Lacan, la histeria aparece incompleta y, por eso, reducida a un estado que llam\u00f3 material. Lo que la hace incompleta es la falta del elemento que la volver\u00eda pasible de ser comprendida, es decir, falta el elemento que introducir\u00eda la significaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Freud, el s\u00edntoma de Dora est\u00e1 acompa\u00f1ado de una significaci\u00f3n sexual, basada en una versi\u00f3n del padre como impotente. Es ese elemento el que vuelve al s\u00edntoma interpretable, confiri\u00e9ndole un sentido. As\u00ed, desde Freud \u2013o incluso antes que \u00e9l- el s\u00edntoma hist\u00e9rico est\u00e1 siempre acompa\u00f1ado de un int\u00e9rprete, de un elemento que le confiere una significaci\u00f3n. Sin embargo, en su pieza teatral, Cixous presenta a una Dora sin ese elemento interpretante[18], hace surgir una histeria sin partenaire, sin sentido. Podemos decir entonces que, a falta de ese elemento, el s\u00edntoma hist\u00e9rico aparecer\u00eda en su prevalencia libidinal, desprovisto de sentido, reducido a su materialidad, es decir, el rasgo que fija el goce en el cuerpo. Podemos aproximar ese rasgo a lo que fue destacado por Freud con relaci\u00f3n a la escena de Dora con el hermano, un rasgo que asegurar\u00eda la conservaci\u00f3n de un s\u00edntoma, aunque haya perdido su significado. En cuanto a esto, vale la pena recordar las elaboraciones de Lacan sobre la identificaci\u00f3n en el seminario 24, comentadas por Laurent, y a partir de las cuales nos parece posible concluir que la identificaci\u00f3n hist\u00e9rica \u2013tanto con relaci\u00f3n a su vertiente de participaci\u00f3n en el goce del otro, que Freud ejemplifica como fundamento de la epidemia hist\u00e9rica, como en su vertiente de amor al padre- se sostendr\u00eda en la identificaci\u00f3n que Lacan llam\u00f3 \u00abneutra\u00bb, la identificaci\u00f3n a un rasgo particular, un rasgo cualquiera que ser\u00eda solamente el mismo[19]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, \u00abla histeria en su estado material\u00bb parece tener que ver con lo que, en \u00faltima instancia, m\u00e1s all\u00e1 m\u00e1s ac\u00e1 del sentido ed\u00edpico, toda histeria podr\u00eda ser reducida. Como aclara Laurent, \u00ablo material, en el fondo, es el s\u00edntoma como tal, separado del sentido\u00bb[20].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edntoma hist\u00e9rico, as\u00ed presentado, se sostendr\u00eda solo del Uno-solo[21], del significante en su materialidad como sustancia gozante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa forma de sost\u00e9n de la histeria a partir de lo Uno, fue calificada por Lacan como r\u00edgida, una histeria que se sostendr\u00eda sin el apoyo del padre como instrumento a trav\u00e9s del cual el goce podr\u00eda ser resuelvo por el sentido[22]. Lacan se ve llevado, entonces, a articular una cadena borromea \u00abr\u00edgida\u00bb[23], en la cual lo simb\u00f3lico, lo imaginario y lo real se conjugan, manteni\u00e9ndose unidos sin la necesidad del Nombre del Padre, como un anillo suplementario[24]. Destaca el hecho de que, en ese modo de presentar la cadena, \u00ablo importante es lo real\u00bb[25], es el hecho de que lo real no se restringe \u00fanicamente a uno de los eslabones de la cadena, pues la cadena entera constituye lo real del nudo. Partiendo de esa observaci\u00f3n de Lacan, nos parece posible afirmar: la histeria r\u00edgida evidencia la vertiente real del s\u00edntoma, el s\u00edntoma presentado, realizado \u2013como la pieza de Cixous- de un modo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese modo real nos remite al s\u00edntoma hist\u00e9rico no m\u00e1s en su plasticidad, fruto de su inserci\u00f3n en las significaciones, sino como iteraci\u00f3n de lo mismo, del Uno-solo que no se liga a nada. Por lo tanto, desde nuestra perspectiva, lo que Lacan presenta como histeria r\u00edgida no ser\u00eda una histeria sin s\u00edntoma, sino una histeria en la cual el s\u00edntoma no se sostendr\u00eda en la significaci\u00f3n producida por el Nombre del Padre. Lacan nota que aquella que hace el papel de Dora en la pieza, no deja de mostrar sus man\u00edas de hist\u00e9rica[26]. Eso quiere decir que el s\u00edntoma est\u00e1 all\u00ed, pero sin sentido, en su vertiente real. Se trata de la histeria como un elemento estructural, de la histeria presentada a partir de lo que \u2013en \u00faltima instancia- constituye el sustrato, el hueso, el coraz\u00f3n de toda histeria, e incluso de todo s\u00edntoma neur\u00f3tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto, pensamos si, con la cadena r\u00edgida, no podr\u00edamos situar otra manera de presentar lo que Lacan llam\u00f3 en \u00abIntervenci\u00f3n sobre la transferencia\u00bb, la \u00abmatriz imaginaria\u00bb \u2013refiri\u00e9ndose a la ya citada escena de Dora con el hermano. Si, en esa ocasi\u00f3n, hizo prevalecer lo imaginario como matriz, como imagen condensadora del goce a partir del cual el s\u00edntoma se genera, en\u00a0<i>El Seminario 23<\/i>, con relaci\u00f3n a la cadena r\u00edgida, \u00e9l destacar\u00e1 la apariencia, pero soportada por el nudo entre lo simb\u00f3lico, lo imaginario y lo real. En palabras de Lacan: \u00abesta apariencia nodal, esta forma de nudo, si puedo decir, es lo que hace de lo real la seguridad. Dir\u00e9 por lo tanto en ese caso, que lo que testimonia lo real es una falacia, puesto que habl\u00e9 de apariencia\u00bb[27].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El falo como testimonio de lo real<\/span><br \/>\nSe constata, de esa manera, un cambio de perspectiva con relaci\u00f3n a la histeria en los tiempos de Freud, y que observamos cada vez m\u00e1s en nuestra pr\u00e1ctica: la histeria de hoy no necesita para gozar, sostener m\u00e1s al padre a trav\u00e9s de su s\u00edntoma, creando un sentido, porque para gozar, ella se sostiene en el significante. Esa constataci\u00f3n nos lleva a una pregunta que Laurent sit\u00faa como crucial y que, seg\u00fan \u00e9l, permite a Lacan \u2013en\u00a0<i>El Seminario 23<\/i>&#8211; reformular la histeria tom\u00e1ndola, como vimos, por su rev\u00e9s: dice respecto al nuevo lugar que Lacan da al falo, no m\u00e1s como resultado de la met\u00e1fora paterna, testimonio de los efectos de significaci\u00f3n, sino como un semblante que da testimonio de lo real[28].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Laurent, el falo \u2013en esa nueva posici\u00f3n- estar\u00eda \u00abfuera de la met\u00e1fora paterna\u00bb[29], es decir, separado de toda significaci\u00f3n ed\u00edpica. Aqu\u00ed, no estamos m\u00e1s en el contexto en el cual \u00aball\u00ed donde eso habla, eso goza\u00bb, lo que se sit\u00faa en primer plano es la constataci\u00f3n de que \u00abeso goza, all\u00ed donde eso no habla\u00bb, \u00abeso goza, all\u00ed donde eso no hace sentido\u00bb[30]. Se trata del falo, como ya lo designaba Lacan en El Seminario 8, en su \u00abpresencia real\u00bb, \u00abun s\u00edmbolo innombrable\u00bb, \u00abcuya emergencia har\u00eda estancar todo reenv\u00edo que tiene lugar en la cadena de los signos\u00bb[31]. Como tal, el falo es el significante del goce del Uno que, conforme nos indica Miller, es imposible de negativizar[32], es el significante como soporte material del goce, al cual Lacan confiere una \u00abfunci\u00f3n de fonaci\u00f3n que resulta ser sustitutiva del macho, llamado hombre\u00bb[33]. Podemos referirnos aqu\u00ed, a la afirmaci\u00f3n de Freud de que la libido es siempre masculina y tambi\u00e9n la tesis de Miller seg\u00fan el cual, para el ser hablante, el goce no es sin el significante[34]. As\u00ed, el falo es lo que permanece, en el cuerpo, como residuo condensador de un goce incurable, sost\u00e9n del goce del Uno, de ese poco de goce que resta al ser hablante frente a su encuentro traum\u00e1tico con la inexistencia de la relaci\u00f3n sexual y de un goce absoluto que le convendr\u00eda. Siendo as\u00ed, el falo, fuera de la met\u00e1fora paterna, es presencia real de un goce y \u2013al mismo tiempo- marca de la castraci\u00f3n que no est\u00e1 referida a la falta paterna y s\u00ed al agujero de la inexistencia de la relaci\u00f3n sexual. Se trata de lo \u00abreal marcado por la falacia\u00bb[35]. Es desde ese lugar que el falo puede aparecer como pasible de verificar que el agujero de la existencia de la relaci\u00f3n sexual es real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Titulo4\">El rechazo del no-todo<\/span><br \/>\nA partir de ah\u00ed, nos parece posible afirmar que la hist\u00e9rica de hoy nos muestra la v\u00eda del significante sin el padre, es decir, sin que el poder del significante como causa de goce quede recubierto, como vimos en el caso Dora, por la impotencia paterna. De esa forma, el s\u00edntoma se sostiene, en su existencia, en el falo, conforme a lo desarrollado m\u00e1s arriba, como significante del goce, separado del sentido, fuera de la met\u00e1fora paterna. Se trata, literalmente, del falo en su materialidad, como un significante que da cuerpo al goce, que hace del s\u00edntoma un acontecimiento de cuerpo a partir del cual podemos constatar el efecto mayor del significante: el agujero. Seg\u00fan Miller, \u00abese agujero viene precisamente en el lugar de la funci\u00f3n ed\u00edpica de lo interdicto y de todas las significaciones aferentes\u00bb[36]. Es, por lo tanto, un anclaje real, un rasgo que se repite y no dice nada a nadie, pero presentifica una forma de satisfacci\u00f3n, un goce enigm\u00e1tico que puede precipitar al sujeto hasta el an\u00e1lisis. As\u00ed, encontramos en la histeria hoy una palabra analizante que se apoya m\u00e1s en la vertiente del significante como producci\u00f3n de goce que en su efecto de significaci\u00f3n, y s\u00edntomas que se presentan prevalentemente en su vertiente real y libidinal como por ejemplo los acontecimientos de cuerpo, las compulsiones, algunas formas de presentaci\u00f3n de la homosexualidad femenina, las devastaciones amorosas, etc. Sin embargo, por m\u00e1s que la hist\u00e9rica hoy presente al s\u00edntoma sostenido en el falo como significante del goce imposible de negativizar, ella no deja de demostrar que lo que le es dado como goce es siempre aqu\u00e9l que no deber\u00eda ser, es siempre un goce que no conviene comparado con el \u00fanico goce que convendr\u00eda: aqu\u00e9l relativo a la relaci\u00f3n sexual que ella apunta a alcanzar. Siendo asi, ella rechaza ser el s\u00edntoma de otro cuerpo, del cuerpo de un hombre, es decir, aquello de lo que \u00e9l goza. Por lo tanto, en su s\u00edntoma, ella goza del significante como Uno-solo, como un cuerpo que se goza, pero se rechaza a hacer pasar ese goce por otro, ponerlo a prueba en la relaci\u00f3n con su partenaire. Su rechazo, en otras palabras, es la de servirse del falo, es decir, de su propio cuerpo, para verificar lo real de la existencia de la relaci\u00f3n sexual. Ella se aprisiona en la l\u00f3gica del goce del Uno para continuar manteniendo, en su horizonte, el Otro absoluto, La Mujer como depositaria de una femineidad que se situar\u00eda toda fuera del falo y de la cual ella se siente privada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos parece, entonces, que el s\u00edntoma hist\u00e9rico \u2013en nuestros d\u00edas- incluso no estando m\u00e1s recubierto por el amor al padre, permanece como una forma de defensa con relaci\u00f3n a lo real de un goce no-todo y, por eso, diferente de la posici\u00f3n femenina, se encuentra en perfecta consonancia con los tiempos actuales marcado por un individualismo de masa[37]. Es justamente en la medida en que, en su s\u00edntoma, la hist\u00e9rica rechaza servirse del falo para verificar lo real, que podemos distinguir lo que Lacan llam\u00f3\u00a0<i>histeria<\/i>\u00a0<i>r\u00edgida<\/i>, o sea, la forma real de presentaci\u00f3n del s\u00edntoma hist\u00e9rico y el\u00a0<i>sinthoma<\/i>\u00a0tal cual \u00e9l se presenta en el final de un an\u00e1lisis, referido al no-todo. Por lo tanto, es el rechazo de lo femenino que hoy, a nuestro parecer, nos permite decir que se trata de una histeria, aun cuando no dispongamos m\u00e1s de un sentido para comprenderla.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"CITAS\">\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Notas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver Eixos tem\u00e1ticos do VI Enapol em: www.enapol.com\/pt\/template.php?file=Ejes-tematicos.html<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. O semin\u00e1rio. Livro17: o avesso da psican\u00e1lise. Rio de Janeiro: Jorge Zahar, 1998, p.94(1969-1970)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibidem, p.94<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. O semin\u00e1rio. Livro 20: mais, ainda. Rio de janeiro: Jorge Zahar, 1985, p.36<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, E. Falar com seu sintoma, falar com seu corpo (2012):\u00a0<a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/pt\/template.php?file=Argumento\/Hablar-con-el-propio-sintoma_Eric-Laurent.html\">http:\/\/www.enapol.com\/pt\/template.php?file=Argumento\/Hablar-con-el-propio-sintoma_Eric-Laurent.html<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brousse, M.H. Entrevistas NODUS [Arquivo de Video]:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tShqXU61MmM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.youtube.com\/watch?v=tShqXU61MmM<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 1<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver Miller, J.A.\u00a0<i>Sutilezas anal\u00edticas<\/i>\u00a0(2008-2009). Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2011, p. 269 -303<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 5<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. Interven\u00e7\u00e3o sobre a transfer\u00eancia (1951). In:\u00a0<i>Escritos.<\/i>\u00a0Rio de Janeiro: Jorge Zahar, 1998, p. 225<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. Fragmento da an\u00e1lise de um caso de histeria (1905). In:\u00a0<i>Edi\u00e7\u00e3o Standard Brasileira das Obras Completas,<\/i>\u00a0v. VII, p. 49.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. Interven\u00e7\u00e3o &#8230;, p. 220.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud, S. Fragmento&#8230;, p.50.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibidem.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>O semin\u00e1rio. Livro 23: o sinthoma<\/i>\u00a0(1975-1976). Rio de janeiro: Jorge Zahar, 2007. Cixous, H.\u00a0<i>Portrait de Dora\u00a0<\/i>(1976) Paris: des femmmes, 1986.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. L&#8217;insu qui sait de l&#8217;une-b\u00e9vue s&#8217;aile \u00e0 mourre<i>.. Ornicar?,<\/i>\u00a0n. 12?13, p.5-16.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 8.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver Miller, J.-A. Nota passo a passo. In: Lacan, J.\u00a0<i>O semin\u00e1rio. Livro 23&#8230;,<\/i>\u00a0p. 238<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>O Semin\u00e1rio. Livro 23&#8230;,<\/i>\u00a0p.103<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 22.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J. O semin\u00e1rio. Livro 23&#8230;, p.102<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibidem, p.107.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver nota 5.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ibidem.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mille, J.-A.\u00a0<i>Sutilezas anal\u00edticas&#8230;,<\/i>\u00a0p. 97-122.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>O semin\u00e1rio. Livro 8: a transfer\u00eancia<\/i>\u00a0(1960- 1961) Rio de Janeiro: Jorge Zahar, 1992, p. 234<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A Psychanalyse pure, psychanalyse appliqu\u00e9 et psychoth\u00e9rapie.\u00a0<i>La Cause Freudienne<\/i>, n. 48, 2001, p. 23<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>O semin\u00e1rio. Livro 23&#8230;,<\/i>\u00a0p. 119<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.- A<i>. Sutilezas anal\u00edticas<\/i>&#8230;<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J.\u00a0<i>O semin\u00e1rio. Livro 23<\/i>&#8230;, p. 112<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ver Aula XIII do Curso O ser e o UM (Miller)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, E. Le sujet de La science et La distinction feminine. La Cause du D\u00e9sir, n. 84, 2013, p. 36<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[214],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1245"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1245"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1245\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1246,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1245\/revisions\/1246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}