{"id":1024,"date":"2021-09-02T11:43:54","date_gmt":"2021-09-02T14:43:54","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=1024"},"modified":"2021-09-02T11:43:54","modified_gmt":"2021-09-02T14:43:54","slug":"maria-eugenia-cardona-el-cuerpo-y-el-selfie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/maria-eugenia-cardona-el-cuerpo-y-el-selfie\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda Eugenia Cardona &#8211; El CUERPO Y EL SELFIE"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Eugenia Cardona<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1025 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem.png\" alt=\"\" width=\"371\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem-200x143.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem-300x214.png 300w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem.png 371w\" sizes=\"(max-width: 371px) 100vw, 371px\" \/>Hoy en d\u00eda, el selfie (tomarse una foto a si mismo) es algo tan habitual que, seg\u00fan las estad\u00edsticas en Instagram, se subieron 58 fotos por segundo durante el a\u00f1o 2012. En 2013, el Diccionario Oxford nombra a la palabra \u201cselfy\u201d o \u201cselfie\u201d, la palabra del a\u00f1o. En historias recientes el selfie ha estado en primer lugar, a partir de que un macaco toma la c\u00e1mara de un fot\u00f3grafo y se autorretrata. El simp\u00e1tico macaco rob\u00f3 la c\u00e1mara y, seducido por el ruido de los clics, comenz\u00f3 a jugar con ella, a disparar al aire y a sacarse fotos a s\u00ed mismo. Esto gener\u00f3 una batalla legal por el\u00a0<em>copyright,\u00a0<\/em>porque las leyes sostienen que el due\u00f1o de los derechos de autor es de quien saca la foto. Es pues un hecho ir\u00f3nico que ha llevado al fot\u00f3grafo a elevar el mono a la categor\u00eda de asistente de fotograf\u00eda. Evento de la contingencia, que hace una\u00a0<em>parodia<\/em>\u00a0de esta pasi\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fen\u00f3meno del selfie, de que malestar en la Cultura habla?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es una foto, no tiene el car\u00e1cter simb\u00f3lico que las fotograf\u00edas han tenido<strong>:<\/strong>\u00a0Un hecho grafico de algo que tiene que ver con un acontecimiento \u00edntimo. El selfie est\u00e1 por encima de lo \u00edntimo y de la experiencia que el recuerdo de la imagen fotogr\u00e1fica puede traer. Podrimos decir que hemos pasado dele autorretrato al selfie. Es un modo de registro grafico en el que lo importante es exponer a\u00a0<strong><em>\u2018otros an\u00f3nimos\u201d<\/em><\/strong>\u00a0algo de lo \u00edntimo. Es una imagen con la que se arma una estructura de ficci\u00f3n con la sonrisa o el gesto de \u201c<em>soy feliz\u201d.<\/em>\u00a0Registro en el que impera el goce de la mirada sobre s\u00ed mismo, sin palabras. Se evidencia una cierta experiencia donde el sujeto con su mejor\u00a0<em>pose<\/em>\u00a0<em>cosm\u00e9tica<\/em>\u00a0intenta\u00a0<strong><em>darse un cuerpo<\/em><\/strong>\u00a0a trav\u00e9s del semblante. Sabemos que detr\u00e1s del semblante no hay nada. No hay ser, hay ex -sistencia. La estructura de ficci\u00f3n siempre ser\u00e1 insuficiente para abarcar lo real que escapa. La imagen no tapa lo que no deja de insistir, es transitoria y la angustia aparece como respuesta. Hay una significaci\u00f3n vac\u00eda, el agujero en lo real de la relaci\u00f3n sexual que no existe y que necesariamente conduce al enigma de lo femenino. La imagen vendr\u00eda a tener el estatuto de un resto-deshecho sin historia, intentando tramitar algo de lo real imposible de decir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos c\u00f3mo lo dice Miller en el \u201cSer y el Uno\u201d: \u201cTener un cuerpo se ubica del lado de la existencia. Es un tener s\u00f3lo marcado a partir del vac\u00edo del sujeto.\u201d<sup>\u00a0[1]\u00a0<\/sup>El parl\u00eatre tiene un cuerpo y no es un cuerpo. Desde el origen est\u00e1 signado por el mal encuentro con lalengua, que deja huellas sobre el cuerpo. Es pues un encuentro imprevisto entre la palabra y el cuerpo que har\u00e1 de ello un acontecimiento singular. Lacan en La Tercera dice<em>:\u00a0<\/em>\u201cel hombre conoce al mundo como conoce su imagen, lo que hace que adore el cuerpo. Se lo adora porque cree que se lo tiene: \u201cla \u00fanica relaci\u00f3n que el\u00a0parl\u00eatre\u00a0tiene con su cuerpo es una relaci\u00f3n de adoraci\u00f3n\u201d<em>.<\/em><sup>\u00a0[2]\u00a0<\/sup>La ilusi\u00f3n de completud que devuelve la imagen, es lo que hace del Selfie una pr\u00e1ctica \u201cadorable\u201d!!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El selfie cumple la funci\u00f3n aparente de \u201cocultar\u201d aquello que agujerea la imagen y de dar la ilusi\u00f3n de completud que el ideal pide, donde se promociona la propia imagen, en la que cada uno \u201ccontrola\u201d como aparecer. Pero es una \u00e9poca en la que todos muestran tanto que ya nadie mira y es ah\u00ed donde se hace presente un malestar que toca el cuerpo. Como dec\u00eda una adolescente: \u201csiempre espero un\u00a0<em>like<\/em>\u00a0y cuando no los veo, me duele el coraz\u00f3n.\u201d. Y contin\u00faa: \u201cvolver\u00e9 a poner otro selfie, para ver quien lo mira\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la \u00e9poca de las miradas furtivas e indiscretas hemos pasado a la promoci\u00f3n de la impudicia donde surge un espejo sin velo, que apunta a un ocaso de la verg\u00fcenza. La mirada es convocada para hacer de la imagen del cuerpo, que no se es, un espect\u00e1culo. \u201cEs una mirada castrada de su poder de avergonzar\u2026\u201d<sup>\u00a0[3].\u00a0<\/sup>El secreto del espect\u00e1culo dice Miller: \u201ces que t\u00fa eres quien lo miras, porque gozas de \u00e9l. Eres tu como sujeto y no el Otro quien mira\u201d<sup>\u00a0[4].<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hoy hay un declive de la verg\u00fcenza, es porque lo \u00edntimo se vuelve extranjero-extra\u00f1o? El\u00a0<em>selfie<\/em>\u00a0ser\u00eda una manifestaci\u00f3n de lo \u201c\u00e9xtimo\u201d? En la medida que la imagen como tap\u00f3n \u201cpretenden enga\u00f1arnos sobre el verdadero sentido de lo\u00a0<em>\u00e9xtimo:\u00a0<\/em>el de ser una hiancia insalvable, es decir un agujero.\u201d<sup>[5].<\/sup><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Miller, Jacques A. \u201c<em>El Ser y el Uno,\u00a0<\/em><em>D\u00e9cimo Primera sesi\u00f3n del Curso 2011\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Lacan, J. \u201cLa Tercera\u201d, En:\u00a0<em>Intervenciones y textos 2<\/em>, Buenos Aires, Manantial, p. 91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Miller, Jacques A. \u201c<em>Notas sobre la verg\u00fcenza<\/em>\u201d, En: Freudiana 39 .2004, Barcelona, Paid\u00f3s, p.11<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Ib\u00edd. p. 12<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Najles, A.R,\u00a0<em>Delicias de la intimidad. De la extimidad al sinthome,\u00a0<\/em>Grama, Buenos Aires,\u00a0p.65.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1024"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1024"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1024\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1026,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1024\/revisions\/1026"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}