{"id":1044,"date":"2021-09-02T12:05:45","date_gmt":"2021-09-02T15:05:45","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=1044"},"modified":"2021-09-02T12:05:45","modified_gmt":"2021-09-02T15:05:45","slug":"nestor-yellati-lo-implicito-de-la-pornografia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/nestor-yellati-lo-implicito-de-la-pornografia\/","title":{"rendered":"Nestor Yellati &#8211; LO IMPLICITO DE LA PORNOGRAFIA"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">La madre de una ni\u00f1a de 8 a\u00f1os descubre en la computadora que fueron visitadas p\u00e1ginas pornogr\u00e1ficas. Supone que fue su hijo mayor pero \u00e9ste lo niega. La ni\u00f1a a su vez responde que hab\u00eda jugado a sus juegos de siempre pero ante la insistencia de la madre, primero se enoja, luego se muestra muy angustiada y finalmente cuenta que cuando busca en internet \u201cjuegos de chicas\u201d, clickea en \u201cnena jugando con su pap\u00e1\u201d y comienza a ver una filmaci\u00f3n donde por primera vez ve un acto sexual plenamente expl\u00edcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No encontr\u00f3 lo que buscaba, fue encontrada de manera intrusiva, sorpresiva, por esas im\u00e1genes de cuerpos desnudos en una relaci\u00f3n de la que seguramente estaba advertida por los cuchicheos entre amigas, las se\u00f1ales que proven\u00edan desde la habitaci\u00f3n de los padres, o lo que la televisi\u00f3n le mostraba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, otra cosa es el llamado\u201d acto sexual\u201d sin velos. La imagen visual en su desnudez suscita en ella un goce extra\u00f1o, nuevo, que se revela en el ocultamiento que la ni\u00f1a hace del episodio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pornograf\u00eda, de tan mala fama, ha logrado mostrar aqu\u00ed que lo sexual se manifiesta en la contingencia de un encuentro siempre traum\u00e1tico, sorpresivo, pleno de \u201cinquietante extra\u00f1eza\u201d, en el que el goce irrumpe como ajeno y enigm\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero que es y que no es esta pornograf\u00eda de efectos tan atrapantes?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partamos de una definici\u00f3n: \u201cuna obra (literaria, cinematogr\u00e1fica, pl\u00e1stica, etc.), que presenta contenidos sexuales expl\u00edcitos con el objeto de provocar la excitaci\u00f3n sexual\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En principio conviene hacer algunas distinciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tomamos esta definici\u00f3n como v\u00e1lida hay que establecer una distinci\u00f3n entre lo expl\u00edcito y lo pornogr\u00e1fico, porque lo expl\u00edcito puede no estar dirigido a provocar excitaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el caso del cuadro de Courbet \u201cEl origen del mundo\u201d, que fue propiedad de Lacan durante mucho tiempo. Considerado pornogr\u00e1fico en su \u00e9poca, consiste en una pintura realista del sexo de una mujer cuyo cuerpo se ve fragmentariamente, es decir, no se trata del sexo de una mujer, sino de\u00a0<strong><em>la mujer.<\/em><\/strong>\u00a0Indudablemente expl\u00edcito, su t\u00edtulo rompe con cualquier intenci\u00f3n de provocar el deseo sexual. Habr\u00eda muchos otros ejemplos y probablemente de todos dir\u00edamos que se trata de arte y no de pornograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que lo expl\u00edcito de la pornograf\u00eda implica tambi\u00e9n la ausencia de trama simb\u00f3lica, o tiene una lo suficientemente anodina y repetitiva como para que la imagen prevalezca en toda su pregnancia, en sus efectos en tanto tal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda vez que la imagen se supedite a lo simb\u00f3lico y permita un encuentro con lo real, el deseo sexual ser\u00e1 s\u00f3lo una posibilidad: habr\u00e1 lugar tambi\u00e9n para la risa, el desagrado, el asco\u2026. o la angustia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfqu\u00e9 es lo que provoca el deseo sexual?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud lo llam\u00f3 \u201ccondici\u00f3n de amor\u201d, hoy nos referimos al \u201crasgo de perversi\u00f3n\u201d, ese que hace que el objeto cause el deseo y sea la condici\u00f3n para poder gozar de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud lo localiz\u00f3 por primera vez en el recuerdo del Hombre de los Lobos. Grouscha, la ni\u00f1era, \u201cde bruces sobre el piso, ocupada en fregarlo, arrodillada, las nalgas tendidas hacia adelante, la espalda horizontal\u201d (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ni\u00f1o habr\u00eda reencontrado en la imagen fascinante de su ni\u00f1era agachada la posici\u00f3n que hab\u00eda adoptado la madre en el coito. Aunque luego Freud duda de que ese coito haya efectivamente sucedido y fuera visto por el Hombre de los Lobos en su infancia, mantiene la pregnancia de una imagen en la determinaci\u00f3n del rasgo fetichista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es lo que permite que luego Lacan ubique la condici\u00f3n fetichista como lo propio del amor en el hombre en oposici\u00f3n a la erotoman\u00eda femenina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n lo que explica que la pornograf\u00eda, reducida a la imagen, sea frecuentada mayoritariamente por hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el rasgo perverso es en ocasiones tan singular que har\u00eda de la pornograf\u00eda un imposible. Como podr\u00eda el director de pel\u00edculas pornogr\u00e1ficas saber que su sujeto pornogr\u00e1fico necesita para excitarse la imagen de los cabellos de mujer flotando en el agua, verse a si mismo hundiendo repetidamente la cabeza de esa mujer hasta llegar al borde de la asfixia para poder llegar al orgasmo masturbatoriamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso indica que la pornograf\u00eda no est\u00e1 destinada a la singularidad del fantasma de cada quien, apunta a lo que supone universal, a las im\u00e1genes que despiertan el deseo sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la pornograf\u00eda es un medio para intentar hacer existir la relaci\u00f3n sexual lo hace mediante un recurso, si se me permite, etol\u00f3gico. Porque se trata de dar a ver im\u00e1genes que desencadenan el mecanismo sexual ,que no son pocas pero tampoco infinitas, y que as\u00ed como caracterizan a las distintas especies animales, tambi\u00e9n permiten clasificar a los parlantes seg\u00fan su elecci\u00f3n de objeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido no hay \u201cla pornograf\u00eda\u201d, cada sujeto pornogr\u00e1fico se incluir\u00e1 en el conjunto que le corresponda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A FAL TA DE ACTO, ACTUACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la rese\u00f1a de su \u201cLogica del Fantasma\u201d (2) Lacan se refiere al acto sexual de la siguiente manera \u201c\u2026.no hay acto sexual, se sobreentiende: que logre afirmar en el sujeto la certeza de que el pertenezca a un sexo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir que Lacan descarta el enunciado corriente \u201cacto sexual\u201d, porque no hay tal acto en el sentido psicoanal\u00edtico del t\u00e9rmino y lograr una certeza respecto del propio sexo depender\u00e1 m\u00e1s bien de la \u201casunci\u00f3n\u201d del mismo, y no del uso de los cuerpos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo que podr\u00edamos llamar la \u201cactuaci\u00f3n pornogr\u00e1fica\u201d quiere mostrar es precisamente lo contrario, que no hay duda de que all\u00ed hay acto sexual, que cada quien sabe bien de lo que se trata y lo que debe hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque es evidente que s\u00f3lo se trata de la representaci\u00f3n de un papel. La crudeza expl\u00edcita de la pornograf\u00eda no es m\u00e1s que una \u2026 ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto esto excede el \u00e1mbito de la actuaci\u00f3n profesional, que como se sabe tiene sus \u201cstars\u201d y directores de renombre, el porno amateur no es menos una actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte: quien puede decir con seguridad cuando un orgasmo femenino es genuino o actuado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA CAMARA, EL OJO Y LA MIRADA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actuaci\u00f3n est\u00e1 siempre dirigida a un Otro, un Otro que mira, por lo que la pornograf\u00eda reducida a la imagen pone siempre en juego otro participante fundamental e insoslayable: el ojo de la c\u00e1mara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir que la pornograf\u00eda por Internet implica una experiencia exhibicionista \u2013voyeurista. Como es sabido Lacan fue rompi\u00f3 con la supuesta complementariedad de ambas diferenciando la posici\u00f3n exhibicionista de la voyeur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta perspectiva parece ser desmentida en la medida que en la pornograf\u00eda quien da a ver sabe que del otro lado hay alguien que quiere mirar y viceversa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para tomar el ejemplo cl\u00e1sico que Lacan extrae de Sartre: como si la jovencita desnuda supiera que est\u00e1 siendo observada por el ojo de la cerradura, y el voyeur que la mira contara con que ella le ofrece su desnudez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esa fenomenolog\u00eda oculta la diferencia de posiciones que no son complementarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si seguimos a Lacan en el seminario XVI (3), el exhibicionista busca dos cosas: hacer aparecer en el campo del Otro la mirada y velar por el goce del Otro encarnado en el voyeur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta afirmaci\u00f3n de Lacan se manifiesta en forma contundente en el exhibicionismo pornogr\u00e1fico que supone que el Otro al que est\u00e1 dirigido goza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que lo que le importa al voyeur, al que llamamos sujeto pornogr\u00e1fico, es interrogar en el Otro lo que no puede verse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las im\u00e1genes pornogr\u00e1ficas, definidas como expl\u00edcitas, que dan a ver \u201ctodo\u201d, mantendr\u00edan \u201cimpl\u00edcito\u201d lo que no puede verse. ( definido por Lacan en el seminario citado como el falo de la jovencita objeto del voyeur).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn la pulsi\u00f3n escoptof\u00edlica, hay uno que logra lo que se propone, a saber, el goce del Otro, y otro que s\u00f3lo est\u00e1 all\u00ed para tapar el agujero con su propia mirada.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sujeto pornogr\u00e1fico no sabe que all\u00ed donde cree ver, es \u201cmirada\u201d, y ocluye lo que no puede verse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL OBJETO EN LA PORNOGRAFIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Susan Sontag dividi\u00f3 a la pornograf\u00eda en dos: la pornograf\u00eda \u201cimaginativa\u201d y la \u201cbasura\u201d.\u00a0\u00a0 Esta \u00faltima representada por la que se ve en Internet, y la primera por obras literarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toma varias, pero es particularmente interesante \u201cHistoria del Ojo\u201d, de George Bataille. (4) Escrita en 1928, fue tildada de pornogr\u00e1fica, para luego de mucho tiempo reconocerle valores literarios e incluso filos\u00f3ficos. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e1 llamado as\u00ed a ese texto que de principio a fin describe situaciones sexuales entre los protagonistas y, hay que decirlo, no para todos los gustos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que la sucesi\u00f3n de escenas sexuales descriptas sin eufemismos, esta sostenida por ese ojo, que en una escena final es extra\u00eddo de su cuenca para integrarse a un ins\u00f3lito juego sexual. Las im\u00e1genes que la lectura suscita, la \u201cimaginaci\u00f3n pornogr\u00e1fica\u201d de Susan Sontag, finalmente son sustituidas por ese ojo que ya no ve, devenido\u201d mirada\u201d. No por nada Bataille evoca un film contempor\u00e1neo de su escrito, \u201cEl perro andaluz\u201d, de Salvador Dali y Luis Bu\u00f1uel, en la que hay tambi\u00e9n una escena culminante en la que, luego de otra de sorprendente erotismo, un ojo es extra\u00eddo de la cara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No interesa tanto si se trata de la imagen visual, o la imaginaci\u00f3n que suscita la lectura, la pornograf\u00eda es siempre \u201cmirada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque hay que diferenciar la \u201cpornograf\u00eda\u201d literaria, que cuando es arte, revela lo que Internet oculta.<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Freud. Obras Completas. Amorrortu Editores. Tomo XVII. Pag.35<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan. Otros Escritos. Paid\u00f3s 2012 p. 346<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan. Seminario XVI. De un Otro al otro. Pag.231<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Bataille. Historia del Ojo. Ed.Goyoacan. 1995<\/li>\n<\/ol>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1044"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1045,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044\/revisions\/1045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}