{"id":1062,"date":"2021-09-02T13:49:45","date_gmt":"2021-09-02T16:49:45","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=1062"},"modified":"2021-09-02T13:49:45","modified_gmt":"2021-09-02T16:49:45","slug":"julio-cesar-lemes-de-castro-el-imperio-de-las-imagenes-y-la-fluidez-de-las-identificaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/julio-cesar-lemes-de-castro-el-imperio-de-las-imagenes-y-la-fluidez-de-las-identificaciones\/","title":{"rendered":"Julio Cesar Lemes de Castro &#8211; El imperio de las im\u00e1genes y la fluidez de las identificaciones"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\"><strong>Julio Cesar Lemes de Castro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1064 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/Diana_Ong_-_Parts_equal_the_whole_I.jpg\" alt=\"\" width=\"504\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/Diana_Ong_-_Parts_equal_the_whole_I-200x248.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/Diana_Ong_-_Parts_equal_the_whole_I-242x300.jpg 242w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/Diana_Ong_-_Parts_equal_the_whole_I-400x495.jpg 400w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/Diana_Ong_-_Parts_equal_the_whole_I.jpg 504w\" sizes=\"(max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/>A partir de Freud, Lacan establece una distinci\u00f3n entre el yo ideal \u2013i(<em>a<\/em>)\u2013 y el ideal del yo \u2013I(A). El primero, cuyo ejemplar inaugural es la imagen del cuerpo en el espejo, consiste en la matriz de la identificaci\u00f3n primaria. El segundo, que aparece en su origen como una instancia de referencia para el ni\u00f1o de su imagen especular como objeto del deseo del Otro, consiste en la matriz de la identificaci\u00f3n secundaria. El yo ideal, efecto de la proyecci\u00f3n imaginaria, corresponde a la imagen idealizada de s\u00ed. El ideal del yo, resultado de la introyecci\u00f3n simb\u00f3lica, es el modelo que ya sirve de par\u00e1metro a esa idealizaci\u00f3n, desdobl\u00e1ndose en el s\u00faper yo, que le acrecienta el poder de la sanci\u00f3n garante del cumplimiento de la ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El r\u00e9gimen de poder caracter\u00edstico de la modernidad es ejercido, conforme al an\u00e1lisis de Foucault (1975), en el interior de las diferentes instituciones disciplinarias \u2013la f\u00e1brica, la escuela, el cuartel, el hospital, la prisi\u00f3n. Podemos decir que cada una de esas instituciones valoriza un cierto tipo de ideal del yo, conectado a un s\u00faperyo represivo que vela por la adhesi\u00f3n a los padres normativos. La relativa homogeneidad de esos modelos de identificaci\u00f3n es perfectamente compatible con el individualismo moderno, debido a que cada uno, tomado individualmente, procura adecuar su yo ideal a esos modelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El andamiaje simb\u00f3lico de la sociedad disciplinaria es complementado as\u00ed por el ascenso del imaginario moderno, situada a grosso modo entre el siglo XV \u2013\u201ccenit imaginario del hombre moderno\u201d (Lacan, 1949\/1966, p. 97)\u2013 y el siglo XVII \u2013\u201caurora de la era hist\u00f3rica del yo\u201d (Lacan, 1953\/1966,p.283). En el cambio del siglo XIX al siglo XX, el imaginario moderno gana un nuevo impulso, en funci\u00f3n de la expansi\u00f3n del consumo de masa y de los medios masivos de comunicaci\u00f3n. Aqu\u00ed, la construcci\u00f3n del yo ideal contin\u00faa teniendo como par\u00e1metro un repertorio limitado de tipos de ideal del yo. Y ese ideal del yo se acopla a un s\u00faperyo que ya no es la misma instancia represiva de las instituciones disciplinarias, aunque se entrelace con esta y sea en alguna medida limitado por ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hist\u00f3ricamente, la proliferaci\u00f3n de las im\u00e1genes tiene un efecto acumulativo, llevando al desgaste gradual de las referencias simb\u00f3licas. Ese proceso llega a un punto de viraje en el cual se reconoce claramente la prevalencia de las im\u00e1genes, alrededor de los a\u00f1os 60, cuando Debord (1967\/1987) propone su caracterizaci\u00f3n de la sociedad del espect\u00e1culo. La inflaci\u00f3n de lo imagin\u00e1rio en detrimento de las referencias simb\u00f3licas se articula a un requerimiento superyoico de goce, que, como detecta Lacan (1972-1973\/1975, p. 10), se vuelve dominante en la sociedad contempor\u00e2nea: \u201cEl s\u00faperyo es el imperativo de goce: \u00a1Goza!\u201d. La valorizaci\u00f3n de las im\u00e1genes viabiliza el requerimento de gozar porque, a trav\u00e9s de ellas, se tiene la impresi\u00f3n de que ese requerimento est\u00e1 siendo cumplido \u2013o sea, el imaginario constituye el canal de transgresi\u00f3n socialmente aceptable que permite el ejercicio constante del imperativo de goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la declinaci\u00f3n del s\u00faperyo represivo que acompa\u00f1a la escalada de lo imaginario, la sociedad disciplinaria examinada por Foucault da lugar a la sociedad de control vislumbrada por Deleuze (1990\/2003). As\u00ed, el \u201cimperio\u201d, el edificio de poder contempor\u00e1neo descripto por Hardt y Negri (2000), que ilustra el funcionamento de la sociedad de control y es citado por Miller (2002\/2011) en \u201cIntuiciones milanesas\u201d, podr\u00eda ser entendido como \u201cel imperio de las im\u00e1genes\u201d \u2013el paradigma del espect\u00e1culo es la condici\u00f3n del paradigma del control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medida en que en la sociedad de control el ideal del yo est\u00e1 conectado con un s\u00faperyo que ordena al goce, mientras el efecto normativizador del s\u00faperyo represivo se eclipsa, se torna en ella posible la multiplicaci\u00f3n de los modelos simb\u00f3licos de identificaci\u00f3n. Desde el punto de vista econ\u00f3mico, esa transici\u00f3n corresponde al pasaje del r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n fordista, caracterizado por la producci\u00f3n y por el consumo en masa, al post-fordista, caracterizado por la producci\u00f3n y por el consumo flexibles, que requieren una identidad m\u00e1s flu\u00edda. Tambi\u00e9n el funcionamiento de la psicologia de las masas se modifica: en lugar del l\u00edder que cohesiona a la masa en Freud (1921\/1967), tenemos la fragmentaci\u00f3n de l\u00edderes y de investiduras libidinales presente en las movilizaciones en red contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una mayor amplitud del ideal del yo se corresponde con una plasticidad del yo ideal, que ya no precisa adecuarse a modelos preestablecidos pero puede modularse de acuerdo con las circunstancias. Se ampl\u00eda el margen social de maniobra de la investidura narcicista, debido a que le cabe a cada uno promover su capital humano, seg\u00fan la f\u00f3rmula del emprendimiento de s\u00ed que distingue el sujeto neoliberal, para Focault (1978-1979\/2004), y que comprende los mecanismos de presentaci\u00f3n de s\u00ed en la vida cotidiana descriptos por Goffman (1956\/1959).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso puede ser constatado especialmente en ciertas esferas. Lejos de subordinarse a las necesidades materiales, el consumo aparece cada vez m\u00e1s como espacio privilegiado de la construcci\u00f3n de identidad, sobre todo en la medida en que proporciona herramientas para cultivar la imagen de s\u00ed. En Internet, la promoci\u00f3n de la imagen personal evolucion\u00f3 de los foros y chats a las p\u00e1ginas personales y de estos hacia los blogs, hasta llegar a las redes sociales como Facebook, instrumento por excelencia para esa finalidad. En esos contextos, la imagen de s\u00ed que cada uno procura proyectar funciona como imagen especular: se trata de algo perfecto, completo, de lo cual se omite la falta. Se circunscriben de un modo bastante maleable las identificaciones imaginarias, el Otro aparece como referencia omnipresente, m\u00e1s parecido al \u201cpadre que dice s\u00ed\u201d que al \u201cpadre que dice no\u201d; no es casualidad que Facebook disponga de un link para indicar \u201cme gusta\u201d pero no haya un recurso para manifestar reprobaci\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Refer\u00eancias:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DEBORD, Guy (1967),\u00a0<em>La soci\u00e9t\u00e9 du spectacle<\/em>, Paris, G\u00e9rard Lebovici, 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DELEUZE, Gilles (1990), \u201c<em>Post-scriptum sur les soci\u00e9t\u00e9s de contr\u00f4le<\/em>\u201c, En:\u00a0<em>Pourparlers: 1972-1990<\/em>, Paris, Minuit, 2003, pp. 240-247.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FOUCAULT, Michel,\u00a0<em>Surveiller et punir: naissance de la prison<\/em>, Paris, Gallimard, 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FOUCAULT, M. (1978-1979),\u00a0<em>Naissance de la biopolitique: cours au Coll\u00e8ge de France, 1978-1979<\/em>, Paris, Gallimard\/Seuil, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FREUD, Sigmund (1921), \u201c<em>Massenpsychologie und Ich-Analyse<\/em>\u201c, En:\u00a0<em>Gesammelte Werke, dreizehnter Band: Jenseits des Lustprinzips \/ Massenpsychologie und Ich-Analyse \/ Das Ich und das Es<\/em>, 5.\u00a0<em>Aufl. Frankfurt am Main<\/em>, S. Fischer, 1967, pp. 71-161.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GOFFMAN, Erving (1956),\u00a0<em>The presentation of self in everyday life<\/em>, rev. ed. New York, Anchor Books, 1959.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HARDT, Michael; NEGRI, Antonio,\u00a0<em>Empire<\/em>, Cambridge (MA) &amp; London, Harvard University Press, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LACAN, Jacques (1949), \u201c<em>Le stade du miroir comme formateur de la fonction du Je<\/em>\u201c, En:\u00a0<em>\u00c9crits<\/em>. Paris, Seuil, 1966, pp. 93-100.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LACAN, J. (1953), \u201c<em>Fonction et champ de la parole et du langage en psychanalyse<\/em>\u201c, En:\u00a0<em>\u00c9crits<\/em>,\u00a0<em>op. cit.<\/em>, pp. 237-322.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LACAN, J. (1972-1973),\u00a0<em>Le s\u00e9minaire, livre XX: encore<\/em>, Paris, Seuil, 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MILLER, Jacques-Alain (2002), \u201c<em>Intui\u00e7\u00f5es milanesas<\/em>\u201c, Traducci\u00f3n de In\u00eas Autran Dourado Barbosa,\u00a0<em>Op\u00e7\u00e3o Lacaniana online nova s\u00e9rie<\/em>, n\u00b0 5, julio de 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Cecilia Parrillo (Revisi\u00f3n: Pablo Russo).<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1062"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1062"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1062\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1065,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1062\/revisions\/1065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}