{"id":1108,"date":"2021-09-02T15:21:46","date_gmt":"2021-09-02T18:21:46","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=1108"},"modified":"2021-09-02T15:21:46","modified_gmt":"2021-09-02T18:21:46","slug":"patricia-tagle-barton-cuando-la-imagen-se-hace-destino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/patricia-tagle-barton-cuando-la-imagen-se-hace-destino\/","title":{"rendered":"Patricia Tagle Barton &#8211; Cuando la imagen se hace destino"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><strong>Patricia Tagle Barton<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\"><strong>Espesura<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomo prestado el t\u00edtulo de Marie- H\u00e9l\u00e8ne Brousse<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/cuando-la-imagen-se-hace-destino-patricia-tagle-barton\/#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>: \u201c<em>La imagen es una paloma muerta en el fondo de un tacho de basura. \u00bfC\u00f3mo esta imagen se hizo destino para un sujeto?\u201d \u2013\u00a0<\/em>se pregunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n nos reenv\u00eda de la problem\u00e1tica actual del\u00a0<strong><em>imperio de las im\u00e1genes<\/em>\u00a0<\/strong>a la cuesti\u00f3n del Una-imagen, y su imperio. Una imagen, y su singular pregnancia que hace destino para alguien; un sujeto, un parl\u00eatre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una-imagen, S1. Ella sola, momento de encuentro y de eclipse, af\u00e1nisis \u2013lo llama Lacan- siempre contingente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de un encuentro con aquello que la imagen porta de irrepresentable, de real, y con el goce que ella vehicula. Si hay un\u00a0<em>quid\u00a0<\/em>del asunto es el goce en juego, un goce que no se reduce al \u00e1mbito esc\u00f3pico que vehicula la imagen como tal; en la medida en que toca el cuerpo es siempre corte. Cuando se trata de esa\u00a0<strong><em>una-imagen<\/em><\/strong>\u00a0ella divide, atraviesa al sujeto, lo reenv\u00eda a su primigenia inermidad, y por esa raz\u00f3n es en torno a ella que construye su defensa, su fantasma. Miller la llama \u201cimagen reina\u201d. Sin embargo ella reina por, y en, su espesura. Es, por definici\u00f3n, una paloma que no vuela. No obstante, una paloma\u00a0<em>mensajera,\u00a0<\/em>de un real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><strong><em>Literr-a-tura<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente me encontr\u00e9 con un relato de Mariana Enriquez, autora argentina. Se trata del cuento titulado\u00a0<strong><em>Donde est\u00e1s coraz\u00f3n\u00a0<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/cuando-la-imagen-se-hace-destino-patricia-tagle-barton\/#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Tengo tres recuerdos de \u00e9l, pero uno de ellos puede ser falso. El orden es arbitrario.\u201d-\u00a0<\/em>comienza el relato. Se trata del encuentro de una ni\u00f1a, en casa de sus amiguitas de infancia, con la imagen de un hombre enfermo (presumiblemente el padre de la amiga), desnudo, herido:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026<em>est\u00e1 sentado en un sill\u00f3n, completamente desnudo, sobre una toalla, mirando la televisi\u00f3n (\u2026) El pene descansa entre una mata de pelo negro y la cicatriz que le atraviesa el pelo es de un rosado oscuro.\u201d\u00a0<\/em>Los otros dos \u201crecuerdos\u201d son variaciones sobre el mismo tema, excepto en un punto; ambos portan la significaci\u00f3n de seducci\u00f3n: \u201c<em>me mira de cerca\u201d\/ \u201cme sonr\u00ede de cerca, el rostro casi pegado al m\u00edo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEn el recuerdo me siento desnuda y t\u00edmida\u201d,\u00a0<\/em>se\u00f1ala la protagonista del relato, y agrega:\u00a0<em>\u201cno s\u00e9 si es real (\u2026) pude haberlo inventado, aunque reconozco esa sensaci\u00f3n de timidez y vulnerabilidad que con frecuencia\u00a0<strong>se repite<\/strong>\u00a0en mis sue\u00f1os.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed el relato parece ilustrar cl\u00e1sicamente el pr\u00f3ton pseudos de la histeria, \u201ccom\u00fan\u201d. Nada nuevo, nada \u201cepocal\u201d. Excepto un dato: el padre yaciente, herido, el pene desfallecido sobre un fondo peludo, enmarcado por una cicatriz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un segundo momento narra el encuentro de la protagonista (ya en la adolescencia), con una imagen \u201cliteraria\u201d que re-significa este primer encuentro de la infancia con esa imagen del hombre herido que condensa un-goce. Se trata de un pasaje de\u00a0<em>Jane Eyre,\u00a0<\/em>en el que Jane acompa\u00f1a a su amiga Helene moribunda y t\u00edsica, yaciente. \u201c<em>Durante todo ese verano\u00a0<\/em>\u2013relata la protagonista-<em>\u00a0la imagin\u00e9 (\u2026) Helen, t\u00edsica y moribunda, tan hermosa, mor\u00eda mientras yo la tomaba de la mano.\u201d\u00a0<\/em>Aleda\u00f1o a este encuentro \u201cliterario\u201d est\u00e1 el siguiente: el hermano de una compa\u00f1era de colegio est\u00e1 muriendo a causa de un tumor inoperable<em>\u00a0entre el coraz\u00f3n y los pulmones.<\/em>\u00a0La protagonista del relato recuerda visitarlo en su lecho mortal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed en m\u00e1s sobrevino para la protagonista del relato, en este orden:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>a) Una compulsiva indagaci\u00f3n en los libros de medicina, particularmente para indagar en \u00e9stos\u00a0<em>patolog\u00edas del coraz\u00f3n.<\/em><\/li>\n<li>b) El hallazgo en una librer\u00eda m\u00e9dica de un CD que reproduc\u00eda\u00a0<em>ruidos card\u00edacos,\u00a0<\/em>en cuya escucha se complac\u00eda y masturbaba hasta producirse heridas en el cl\u00edtoris.<\/li>\n<li>c) El encuentro (virtual) de un\u00a0<em>sitio\u00a0<\/em>en internet, protegida por el anonimato,\u00a0<em>donde otros fetichistas de los latidos card\u00edacos compart\u00edan sus corazones.\u00a0<\/em>El texto describe as\u00ed el goce en juego:\u00a0<em>A oscuras, con los auriculares y los corazones, esa era mi vida, nunca m\u00e1s sexo con personas. \u00a1Para qu\u00e9!<\/em><\/li>\n<li>d) El encuentro \u2013real- con uno de los \u201can\u00f3nimos\u201d fetichistas asiduos a ese chat.<em>\u00a0Pronto ambos abandonamos la vida virtual, y nos encerramos en mi habitaci\u00f3n, con una grabadora, un estetoscopio, medicamentos y sustancias que ayudaban a cambiar su ritmo card\u00edaco. Los dos sab\u00edamos cu\u00e1l pod\u00eda ser el final, y no nos importaba.<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li><strong><em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, coraz\u00f3n?<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s coraz\u00f3n?, no oigo tu palpitar\/ es tan grande el dolor que no puedo llorar. \/ Yo quisiera llorar y no tengo m\u00e1s llanto\/ la quer\u00eda yo tanto y se fue para no retornar.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Yo la quer\u00eda con toda el alma como se quiere s\u00f3lo una vez, \/ pero el destino cruel y sangriento quiso dejarme sin su querer.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>S\u00f3lo la muerte arrancar pod\u00eda aquel idilio de tierno amor; \/ y una ma\u00f1ana de crudo invierno entre mis brazos se me muri\u00f3.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente el cuento de Mariana Enr\u00edquez dista mucho de la historia que resuena en aquel tango<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/cuando-la-imagen-se-hace-destino-patricia-tagle-barton\/#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>\u00a0que canta el dolor ante la p\u00e9rdida de un amor arrebatado por la muerte, y que su t\u00edtulo evoca. Sin embargo no hay en \u00e9l ni amor, ni duelo, ni idilio. El coraz\u00f3n no es all\u00ed una met\u00e1fora del amor, su \u201csede\u201d imaginarizada, sino sencillamente un \u00f3rgano a auscultar\u00a0<em>hasta las \u00faltimas consecuencias<\/em>, y siempre habr\u00e1 alg<em>uno<\/em>. Si el t\u00edtulo del relato me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue justamente por la\u00a0<em>indiferencia\u00a0<\/em>que hace patente su falta de acento; un \u201cdonde\u201d sin destino, sin destinatario, y sin lugar.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li><strong>\u201c<em>Patolog\u00edas del coraz\u00f3n\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recorto ese significante que condensa lo real en juego, cuando se trata del poder invocante de una imagen desprovista de un m\u00ednimo y necesario marco simb\u00f3lico. Se trata de un goce salvaje y des-variado, mort\u00edfero. Librado a la desnuda voracidad del s\u00faper yo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 destino y qu\u00e9 destina hoy la transferencia, y el encuentro con un analista a los sujetos aquejados de estas nuevas\u00a0<em>patolog\u00edas del coraz\u00f3n<\/em>?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo ponemos en juego, en cada encuentro y en cada caso, el peso de ese \u201caqu\u00ed\u201d y ese \u201ca-hora\u201d donde pueda tener lugar un encuentro in\u00e9dito, no sin\u00a0<em>coraz\u00f3n,\u00a0<\/em>ni sin destinatario<em>?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, un encuentro que no sea in-diferente.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/cuando-la-imagen-se-hace-destino-patricia-tagle-barton\/#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a>\u00a0BROUSSE, Marie-H\u00e9l\u00eane, en\u00a0<em>Posici\u00f3n sexual y fin de an\u00e1lisis;\u00a0<\/em>Bs. As. Tres Haches, 2003<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/cuando-la-imagen-se-hace-destino-patricia-tagle-barton\/#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a>\u00a0ENRIQUEZ, Mariana, en\u00a0<em>Los peligros de fumar en la cama;\u00a0<\/em>Lima, Santuario, 2015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/cuando-la-imagen-se-hace-destino-patricia-tagle-barton\/#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a>\u00a0\u00bf<em>D\u00f3nde est\u00e1s, coraz\u00f3n?\u00a0<\/em>Luis Mart\u00ednez Serrano \/ Augusto Berto 1930<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1108"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1108"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1108\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1109,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1108\/revisions\/1109"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}