{"id":1112,"date":"2021-09-02T15:24:38","date_gmt":"2021-09-02T18:24:38","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=1112"},"modified":"2021-09-02T15:24:38","modified_gmt":"2021-09-02T18:24:38","slug":"beatriz-garcia-moreno-de-camaras-imagenes-y-voyerismos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/beatriz-garcia-moreno-de-camaras-imagenes-y-voyerismos\/","title":{"rendered":"Beatriz Garc\u00eda Moreno &#8211; De c\u00e1maras, im\u00e1genes y voyerismos"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\"><strong>Beatriz Garc\u00eda Moreno<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dispositivos tecnol\u00f3gicos que capturan la imagen se han encargado de llevar en tiempo real, a los lugares m\u00e1s \u00edntimos, el mundo de afuera. Las c\u00e1maras penetran cualquier habitaci\u00f3n y traen en pantallas diversas, no s\u00f3lo estilos de vida,\u00a0<em>gadgets<\/em>\u00a0y objetos de consumo del mercado, sino tambi\u00e9n los sucesos m\u00e1s crueles convertidos en im\u00e1genes inofensivas que desaparecen con solo apagar el bot\u00f3n de encendido. La mirada capturada por la c\u00e1mara previene a quien la observa de ser tocado por el goce extra\u00f1o y amenazante del Otro, y lo protege de enfrentar la diferencia que ese Otro exhibe. La c\u00e1mara parece fungir as\u00ed, como un operador de la mirada que no s\u00f3lo permite el encuadre, sino tambi\u00e9n la apropiaci\u00f3n del instante, la manipulaci\u00f3n del objeto, y la conversi\u00f3n de cualquier acontecimiento en una ficci\u00f3n que logra situarse en lo imaginario y cabalgar sobre lo real en goces insospechados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad se asiste a la invasi\u00f3n de las escenas de lo p\u00fablico en los espacios de lo privado, y las de lo \u00edntimo aforan sin tapujos en los espacios de lo p\u00fablico. Rituales privados liberados de la moral burguesa y en complicidad con la pantalla, dan rienda suelta al apetito del ojo que se obnubila en la contemplaci\u00f3n de las im\u00e1genes capturadas, del Otro envasado en paquetes de la m\u00e1s alta variedad y sofisticaci\u00f3n, de los personajes y objetos-mercanc\u00eda m\u00e1s diversos que le prometen una satisfacci\u00f3n ilimitada, mientras esconden a la manera de una anamorfosis, los cuerpos incompletos, consumidos por el paso del tiempo, atravesados por la muerte, pero que al estar camuflados detr\u00e1s de las c\u00e1maras, tienen el poder de envolver al espectador en sus brillos y de alivianar cualquier manifestaci\u00f3n de los real. Mientras lo imaginario se incrementa en el espacio de lo \u00edntimo y se vuelve c\u00f3mplice no s\u00f3lo de todo tipo de autoerotismo y el goce perverso encuentra nuevos caminos para su acci\u00f3n, el espacio de lo p\u00fablico se vac\u00eda de las referencias simb\u00f3licas y se llena de sujetos fr\u00e1giles que apenas logran reconocerse en las c\u00e1maras que devuelven sus im\u00e1genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mandato al consumo puesto en acci\u00f3n en la intimidad que abre la pantalla, deleita al\u00a0<em>voyeur<\/em>\u00a0que no s\u00f3lo se embriaga de modo fren\u00e9tico en la contemplaci\u00f3n de infinidad de im\u00e1genes, sino, y de manera particular, en la posibilidad de convertir a los seres y al mundo en su totalidad, en objetos capturados por la c\u00e1mara, para el goce de su mirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inmediatez del logro y lo ef\u00edmero de los sucesos acentuado por la c\u00e1mara que se interpone entre el sujeto y su experiencia directa, son caracter\u00edstica del movimiento sin pausa de sujetos que creen encontrar en cada imagen capturada, una posibilidad de ser, sin percatarse, ni importarles, la condici\u00f3n ef\u00edmera que la caracteriza adem\u00e1s de la imposibilidad que las acompa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los goces de los Unos singulares se manifiestan en la escena ciudadana en modalidades que tienen que ver con el disfrute en el encierro, acompa\u00f1ado de los que considera sus semejantes. La pantalla se presta para rituales privados que dan cuenta de la naturaleza aut\u00edstica del goce, de la imposibilidad de un lazo social en el que comande el respeto por el sujeto.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., 2006.\u00a0<em>El Seminario 11: Los Cuatro conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis.<\/em>\u00a02006. Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., 2012.\u00a0<em>Televisi\u00f3n en Otros Escritos<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s. P\u00e1gs. 535-572.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A., 2004.\u00a0<em>Extimidad.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Paid\u00f3s<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miller, J-A., 2011.\u00a0<em>Una Fantas\u00eda<\/em>. En\u00a0<em>Punto C\u00e9nit. Pol\u00edtica, religi\u00f3n y el psicoan\u00e1lisis.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Colecci\u00f3n Diva, pp. 37-54<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wacjman, G., 2011.\u00a0<em>El Ojo Absoluto<\/em>. Buenos Aires: Manantial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wacjman, G. 2006.\u00a0<em>La casa, lo \u00edntimo, lo secreto<\/em>\u00a0en Massimo Recalcati,\u00a0<em>Las tres est\u00e9ticas de Lacan<\/em>. Buenos Aires: Ediciones el Cifrado. P\u00e1gs. 93-114.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1112"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1113,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112\/revisions\/1113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}