{"id":834,"date":"2021-09-01T11:17:47","date_gmt":"2021-09-01T14:17:47","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=834"},"modified":"2021-09-01T11:17:47","modified_gmt":"2021-09-01T14:17:47","slug":"flash-no-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/flash-no-08\/","title":{"rendered":"FLASH n\u00ba 08"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-padding-top:10px;--awb-padding-bottom:10px;--awb-bg-color:#003f5a;--awb-bg-color-hover:#003f5a;--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"font-family: Raleway; letter-spacing: 4px; font-size: 20px; font-weight: 500; margin-bottom: 0px; text-align: center;\"><span style=\"color: #ffffff;\">EDITORIAL<\/span><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: right;\"><strong>Romildo do R\u00eago Barros<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Virtualidades<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una conversaci\u00f3n reciente conmigo, alguien us\u00f3 la expresi\u00f3n \u201cmundo virtual\u201d. Es una expresi\u00f3n que se torn\u00f3 com\u00fan, y ya no llama la atenci\u00f3n de nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sin embargo, tal vez por la naturaleza de la conversaci\u00f3n, la expresi\u00f3n, lejos de parecerme banal, se destac\u00f3 de las otras frases dichas, muchas de las cuales no guard\u00e9 en la memoria, y, como ocurre en el cine, se congel\u00f3. Cuando eso sucede, cuando una secuencia se rompe, se hace necesario decir algo nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entend\u00ed mejor lo que hab\u00eda sucedido cuando not\u00e9 que mi sorpresa no era provocada por la constataci\u00f3n de que los objetos virtuales anden propag\u00e1ndose por el mundo, sino, casi por lo contrario, por la idea de que lo virtual pueda, en s\u00ed mismo, constituir un mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea, en lugar de lo imaginario moldarse en la imagen del cuerpo humano, y por eso tienda casi naturalmente a la configuraci\u00f3n, que un nuevo imaginario pueda surgir. Un nuevo imaginario que incluya, adem\u00e1s del cuerpo, los suplementos que est\u00e1n separados pero componen con \u00e9l una nueva unidad; un nuevo imaginario que permita, por ejemplo, que el t\u00edtulo de un evento como el nuestro pueda abrigar dos significantes que podr\u00edan oponerse:\u00a0<em>imperio<\/em>, en singular, e\u00a0<em>im\u00e1genes<\/em>, en plural: un imperio concentra, unifica, en cuanto que las im\u00e1genes aparecen como dispersi\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo ser\u00eda un imperio hecho de im\u00e1genes? \u00bfEn qu\u00e9 ser\u00eda un imperio?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1930, cuando Freud se refiri\u00f3 a los instrumentos artificiales creados para ampliar los recursos del cuerpo, la virtualidad no constitu\u00eda un mundo. Ni se usaba el t\u00e9rmino, por lo menos con el sentido que pas\u00f3 a tener en nuestra \u00e9poca<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/editorial-flash-08-virtualidades-romildo-do-rego-barros\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Si el telescopio permit\u00eda ver m\u00e1s lejos que los ojos, no pod\u00eda decirse que pasar\u00eda a ser el nuevo modelo de la visi\u00f3n, as\u00ed como el tel\u00e9fono \u2013 para citar dos de los ejemplos usados por Freud \u2013 no pas\u00f3 a ser la anticipaci\u00f3n de lo que ser\u00eda la voz futura. El car\u00e1cter de instrumento parece haber sido preservado en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la expresi\u00f3n \u201cmundo virtual\u201d no parece querer decir que el surgimiento y multiplicaci\u00f3n de m\u00e1quinas nuevas, a\u00fan las in\u00e9ditas, es tan frecuente e intenso que el mundo pas\u00f3 a ser consonante con ellas: donde hay mundo, habr\u00e1 m\u00e1quinas. Las m\u00e1quinas tender\u00edan a recubrir el mundo. Pero continuar\u00edan dos, m\u00e1quinas y mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lugar de eso, lo que vemos es una disoluci\u00f3n m\u00e1s o menos r\u00e1pida de la separaci\u00f3n entre los dos, mundo y m\u00e1quinas. Permanece el aspecto de extensi\u00f3n de las posibilidades del cuerpo destacado por Freud, pero sin que se sepa muy bien donde termina el mundo \u2013 o, m\u00e1s particularmente, el cuerpo \u2013 y donde empiezan las m\u00e1quinas. O sea, parece haberse perdido de vista la localizaci\u00f3n de la frontera entre los dos, que parec\u00eda infranqueable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ejemplo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas semanas atr\u00e1s, fue divulgada en el facebook una caricatura que muestra un cuerpo en variadas posiciones calcadas del Kama Sutra. Adem\u00e1s, la caricatura tiene el t\u00edtulo de \u201cKama Sutra del siglo XXI\u201d. El calificativo \u201cdel siglo XXI\u201d se debe al hecho de que el partenaire del sujeto vagamente retratado es\u2026 un notebook. No significa que el sujeto est\u00e9 practicando alguna forma de sexo con el notebook. Lo que ocurre es que el sujeto, digitando en su m\u00e1quina, varia la posici\u00f3n del cuerpo, imitando en eso las posiciones del Kama Sutra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa es decir que se trata de una cr\u00edtica a una supuesta mecanizaci\u00f3n del sexo, que hubiera perdido su car\u00e1cter humano. El notebook seria aqu\u00ed un instrumento al cual se le dio tal importancia que termin\u00f3 por tornarse un partenaire er\u00f3tico, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la funci\u00f3n de un utilitario y en detrimento del otro sexo. De hecho, esa promoci\u00f3n del instrumento puede ser vista en las calles, donde desfilan los pasantes concentrados en sus smartphones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos asistir, aqu\u00ed mismo en este n\u00famero del\u00a0<em>Flash<\/em>, en el v\u00eddeo realizado por Marcelo Veras, a una representaci\u00f3n de lo que ser\u00eda un mundo donde cada uno estar\u00eda encerrado en s\u00ed mismo\u2026 con su Smartphone (el \u201cs\u00ed mismo\u201d incluye el Smartphone), y donde la \u00fanica ocasi\u00f3n de encuentro con el otro, de por lo menos mirarlo, vendr\u00eda de un tropez\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ese respecto, comenta Silvia Ons:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAs\u00ed, las im\u00e1genes televisivas, el celular, el computador captan nuestra mirada y si en algunos casos producen adicci\u00f3n, es porque ah\u00ed es el sujeto que queda capturado al modo de lo que Baudelaire dec\u00eda del opio: \u2018soy fumado por la pipa\u2019.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, m\u00e1s adelante,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa tecnolog\u00eda anula los espacios que estaban confinados al silencio, lejos qued\u00f3 la multitud silenciosa que hoy transita acompa\u00f1ada por los indefectibles celulares, hablando o enviando mensajes de textos sin substancia.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adicci\u00f3n a la cual se refiere la autora ciertamente no es la b\u00fasqueda de complementos apuntando a sanar las insuficiencias del cuerpo, mas algo semejante a la absorci\u00f3n de substancias como se ve en las toxicoman\u00edas, en la ruptura del casamiento del sujeto con el hace-pipi, como dec\u00eda Lacan. Hay la producci\u00f3n de una nueva unidad, formada por el cuerpo m\u00e1s sus suplementos. \u00bfEsto har\u00e1 parte de la marca de nuestros tiempos que Lacan fij\u00f3 con la expresi\u00f3n \u201cel objeto\u00a0<em>a<\/em>\u00a0en el cenit\u201d\u2026?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El hombre y sus im\u00e1genes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera pregunta que se hizo probablemente Lacan sobre la construcci\u00f3n de la imagen result\u00f3 en el estadio del espejo. En \u00e9l tenemos a un ni\u00f1o, un\u00a0<em>infans<\/em>, frente a un espejo, amparado por alguna persona o equipamiento que responda, hasta donde es necesario, por las funciones maternales. El ni\u00f1o reacciona con j\u00fabilo al ver reproducida su imagen en el espejo, inclusive antes de que las dos dimensiones, ni\u00f1o y espejo, coincidan por el acto de una nominaci\u00f3n: ese eres t\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces hay una divisi\u00f3n incurable en el ni\u00f1o: de un lado, la inestabilidad de la imagen, como apunta Jos\u00e9 Fernando Velazquez:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEse par \u201chombre-imagen\u201d es m\u00e1s inestable y fr\u00e1gil de lo que se supone; en ella hay escansiones, suspensiones, traumatismos; encuentro y desencuentro; surgimiento y desaparecimiento; afirmaci\u00f3n y negaci\u00f3n; ilusi\u00f3n y desilusi\u00f3n; sue\u00f1o y frustraci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, del otro, la inevitable fluctuaci\u00f3n en las relaciones entre el sujeto y el Otro. Los dos lados act\u00faan juntos y son interdependientes, bajo el imperio del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que sucede en nuestra \u00e9poca, en que el objeto\u00a0<em>a<\/em>\u00a0subi\u00f3 al cenit, es que esa divisi\u00f3n cambia de polos, y las im\u00e1genes y objetos pasan a representar la alteridad. Esto constituye una formidable crisis \u2013 tal vez sin precedentes \u2013 en lo simb\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como nos indica M\u00f3nica Febres Cordero,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo se trata m\u00e1s del cuerpo de la imagen ni del estadio del espejo, se trata ahora de un cuerpo que goza de s\u00ed mismo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El imperio de las im\u00e1genes, con esa transformaci\u00f3n, aparece como una sucesi\u00f3n ininterrumpida de im\u00e1genes \u2013 en lugar de una concentraci\u00f3n r\u00edgida como en los imperios de la tradici\u00f3n. Eso puede ser visto en el documental \u201cA Janela da Alma\u201d [La Ventana del Alma], de Jo\u00e3o Jardim y Walter Carvalho. En una de las escenas, la c\u00e1mara, que en este caso representa la visi\u00f3n deficiente de alguien de dentro de un auto, recorre las calles de una gran ciudad, y lo que aparece para nosotros, espectadores, son las manchas luminosas de los faroles rojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las formas no son muy distintas, pero son im\u00e1genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Revisi\u00f3n: Maria do Carmo Dias Batista<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Traducci\u00f3n del portugu\u00e9s: Pablo Sauce<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/editorial-flash-08-virtualidades-romildo-do-rego-barros\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0\u201cEl Diccion\u00e1rio de Etimologia Online informa que el sentido de \u201cfisicamente no existente, mas simulado por software\u201d apareci\u00f3 en 1959.\u201d (Wikipedia, verbete \u201cvirtual\u201d}<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"accordian fusion-accordian\" style=\"--awb-border-size:0px;--awb-icon-size:16px;--awb-content-font-size:15px;--awb-icon-alignment:left;--awb-hover-color:#f9f9f9;--awb-border-color:#cccccc;--awb-background-color:#ffffff;--awb-divider-color:rgba(224,222,222,0);--awb-divider-hover-color:rgba(224,222,222,0);--awb-icon-color:#ffffff;--awb-title-color:#0075a8;--awb-content-color:#222222;--awb-icon-box-color:#333333;--awb-toggle-hover-accent-color:#46b1fd;--awb-title-font-family:&quot;Raleway&quot;;--awb-title-font-weight:600;--awb-title-font-style:normal;--awb-title-line-height:1.5;--awb-content-font-family:&quot;Open Sans&quot;;--awb-content-font-style:normal;--awb-content-font-weight:400;\"><div class=\"panel-group fusion-toggle-icon-boxed\" id=\"accordion-834-1\"><div class=\"fusion-panel panel-default panel-e8b12828f7dc92e98 fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_e8b12828f7dc92e98\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"e8b12828f7dc92e98\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-834-1\" data-target=\"#e8b12828f7dc92e98\" href=\"#e8b12828f7dc92e98\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">Las im\u00e1genes y el cuerpo \u2013 Silvia Ons<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"e8b12828f7dc92e98\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_e8b12828f7dc92e98\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Silvia Ons<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradicionalmente se consider\u00f3 que el sujeto dirige su intencionalidad al campo de los objetos, en una suerte de direccionalidad que va desde el interior al exterior. El mundo permanece en su lugar como un afuera y es la conciencia la que se orienta a lo que habita en el mundo, as\u00ed Sartre recuerda las palabras de Husserl: \u201cla conciencia es conciencia de algo\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Lacan<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0combate la concepci\u00f3n de que un sujeto tenga por delante un objeto al que apunta, ya que tal idea oculta que es el objeto mismo el que puede causar tal orientaci\u00f3n all\u00ed donde el sujeto se cree due\u00f1o de la percepci\u00f3n. As\u00ed, las im\u00e1genes televisivas, el celular, la computadora captan nuestra mirada y si en algunos casos producen adicci\u00f3n, es porque all\u00ed es sujeto queda tomado al modo de lo que Baudelaire dec\u00eda del opio: \u201csoy fumado por la pipa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las c\u00e1maras y aparatos que pueblan nuestro mundo virtual y que est\u00e1n tan incorporados a la cotidianidad, carec\u00edan anta\u00f1o de la liviandad con la que hoy son tomados. Basta considerar todo el tiempo que llev\u00f3 incorporar la lente en su utilidad para corregir los defectos oculares<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Seguramente inventadas por alg\u00fan vidriero que las construy\u00f3 por azar fueron rechazadas por los \u00e1mbitos cultos, el nombre \u201clentes\u201d significa legumbre, lenteja, es vulgar, y bastaba por si solo para colocar fuera de los c\u00edrculos elevados el origen del objeto indicado. Ellas nacieron en entornos diferentes y fueron rechazadas, juzgadas indignas, no se habl\u00f3 de ellas por m\u00e1s de tres siglos y a\u00fan a comienzos del siglo XVII la ignorancia de los cient\u00edficos era casi completa, como su desconfianza respecto de los primeros anteojos construidos por simples artesanos. Fue necesario el genio de Galileo<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0para sacudir este prejuicio, pero cabe encontrar en el mismo, la extra\u00f1eza respecto a un cristal que es considerado enga\u00f1oso respecto a la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos prejuicios pre cient\u00edficos captaban, a su manera, el car\u00e1cter for\u00e1neo del aparato creado por el hombre. Pensemos en el poder concedido inicialmente a la c\u00e1mara de fotos como pudiendo arrebatar el alma. Un psicoanalista llamado V\u00edctor Tausk<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, disc\u00edpulo de Freud, habl\u00f3 de la importancia de la \u201cm\u00e1quina de influencia\u201d en las psicosis. Es que en estos cuadros los aparatos tecnol\u00f3gicos pueden ser vividos como siendo capaces de alterar el cuerpo de los sujetos. As\u00ed, una paciente paranoica sent\u00eda que el televisor emit\u00eda im\u00e1genes y voces sarc\u00e1sticas dirigidas a ella. Otro paciente dec\u00eda que de la radio emanaban mensajes destinados a su persona e internet irradiaba luces que lo penetraban. Se dir\u00e1 que se trata de una locura y esto es cierto, pero cabe encontrar que esa locura habla de la influencia, que sin llegar a este plano delirante, tiene el mundo virtual sobre nosotros y que es desapercibida. Freud utiliza la met\u00e1fora del cristal para explicar la diferencia entre neurosis y psicosis ya que cuando el cristal se rompe \u2013la psicosis-lo hace siguiendo sus articulaciones normales. Su idea es que desde las desfiguraciones y exageraciones de lo patol\u00f3gico, se puede colegir la simplicidad aparente de lo normal. Tausk advierte que en la psicosis, los aparatos que ejercen influencia est\u00e1n \u00edntimamente relacionados con el cuerpo del paciente, y que la dimensi\u00f3n exterior-interior se esfuma. Sin ir a estos extremos, cabe reflexionar la manera en la que nombramos los cuerpos: cuando se quiere dar cuenta de un gran estado de excitabilidad se dice que alguien est\u00e1 \u201cel\u00e9ctrico\u201d aludiendo as\u00ed un cuerpo que ya no semeja lo humano, tambi\u00e9n cuando se alude a un m\u00e1ximo rendimiento se dice de alguien que es \u201cuna m\u00e1quina\u201d, un \u201cavi\u00f3n\u201d o \u201cun motor\u201d. Ponerse en carrera es tener \u201cpilas\u201d y pon\u00e9rselas la demanda dirigida a aquel que \u201cse cuelga\u201d como se dice de la computadora. \u201cBajar un cambio\u201d es un dicho corriente de alguien que est\u00e1 muy acelerado como un motor, \u201cdesacelera\u201d va en la misma direcci\u00f3n. \u201cRepone el motor\u201d es una frase empleada como consejo de descanso y \u201ces hora de que arranques\u201d cuando se descansa demasiado. Los alimentos de consumo y los medicamentos vitam\u00ednicos no acent\u00faan tanto el bienestar sino la potencia en t\u00e9rminos de energ\u00eda. Detengamos en los mensajes publicitarios, en las ofertas de consumo, en el marketing de nuestros d\u00edas, para observar de qu\u00e9 manera todo est\u00e1 orientado no tanto a vivir mejor sino a hacerlo m\u00e1s intensamente. Paul Virilio<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0nos muestra que ello equivale a tratar lo viviente como motor, m\u00e1quina de acelerar constantemente. El poder tecnol\u00f3gico afecta la manera de vivir el cuerpo y la psicosis, bajo la forma delirante, as\u00ed como los prejuicios pre cient\u00edficos hablan de esa afectaci\u00f3n. Pero sin ir a ellos ubiquemos algunas de las formas en las que inciden en nuestras vidas, vidas sin secretos y sin silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tecnolog\u00eda anula los espacios que estaban confinados al silencio, lejos ha quedado la muchedumbre silenciosa que hoy transcurre acompa\u00f1ada por los infaltables celulares, hablando o enviando mensajes de texto insustanciales. Heidegger destac\u00f3 que el hombre hundido en la temporalidad moderna no puede detenerse, es \u00e1vido de novedades, propenso a las habladur\u00edas y a comprender todo sin previa apropiaci\u00f3n de las cosas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema vinculado con el hackeo de videos nos lleva a una pregunta que trasciende este acto delictivo: \u00bfexisten acaso videos privados? Ya el ojo de la c\u00e1mara quiebra la ilusi\u00f3n de espacios \u00edntimos hay algo que se da a ver, la reserva desaparece. Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook dijo: \u201chay que romper el lazo entre el secreto y lo \u00edntimo, porque ese lazo es una herencia obsoleta del pasado\u201d. Por su parte Eric Schmidt, gerente general de Google remat\u00f3: \u201cLa preocupaci\u00f3n por preservar su vida privada ya no era de todos modos una realidad m\u00e1s que para los criminales\u201d. Julian Assange, creador de Wilileaks, dijo que tambi\u00e9n hab\u00eda terminado el tiempo de los secretos de Estado. Los amos de la Net no tienen escr\u00fapulos a la hora de profetizar el devenir de nuestros tiempos como el de la era de la trasparencia. Analizaremos algunos de los efectos sobre sujetos y en los lazos amorosos y sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez parece m\u00e1s dif\u00edcil la convivencia de las parejas, cada vez ella dura menos, cada vez deshace m\u00e1s r\u00e1pido la relaci\u00f3n amorosa. Siempre se supo que la excesiva proximidad era enemiga del amor, pero quiz\u00e1s lo nuevo es la fugacidad con la que tal vecindad afecta el v\u00ednculo, al extremo de romperlo prematuramente. \u00bfNo es acaso el valor otorgado a lo \u201cnuevo\u201d lo que lleva a que los sujetos no soporten la inevitable ca\u00edda del enamoramiento dado por la convivencia? Miller nos dice que el culto por lo nuevo es la nueva forma sintom\u00e1tica del malestar en la cultura, claro que cada d\u00eda algo nuevo se mantiene menos nuevo y menos tiempo: los objetos se reemplazan por los de \u00faltimo modelo. Tal devoci\u00f3n incide notablemente en los lazos amorosos, ante la menor decepci\u00f3n lo \u201cnuevo\u201d ser\u00e1 siempre visto como mejor, es as\u00ed que esta \u00e9poca predispone como ninguna otra a la infidelidad. Detengamos en los mensajes publicitarios, en las ofertas de consumo, en el marketing de nuestros d\u00edas, para observar de qu\u00e9 manera todo est\u00e1 orientado no tanto a vivir mejor sino a hacerlo m\u00e1s intensamente. Resulta interesante observar c\u00f3mo nos asechan las exigencias de felicidad, las imposiciones de dicha. Son esos imperativos los que propician la b\u00fasqueda de \u201cnuevas aventuras\u201d con la ilusi\u00f3n de encontrar el goce que falta. Al mismo tiempo, podemos decir que si esta \u00e9poca predispone como ninguna a la infidelidad es quiz\u00e1s la \u00e9poca en la que menos se la tolera y en la que m\u00e1s se la controla. El facebook y el celular quiebran los espacios antes secretos, provocando infinidad de separaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El voyeurismo est\u00e1 siempre presente en nuestra \u00e9poca, ya Debord<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>\u00a0nos dec\u00eda que en la sociedad del espect\u00e1culo un nuevo valor aparece, que no es ya el del ser ni del tener, sino el de aparecer. La importancia de la imagen ya hab\u00eda sido pensada por Heidegger, cuando en la d\u00e9cada del 30 escribi\u00f3 su conocido ensayo \u201cLa \u00e9poca de la imagen del mundo\u201d en el que afirma, luego de explicar c\u00f3mo cada \u00e9poca se basa en una interpretaci\u00f3n diferente de lo ente, que lo que caracteriza a la modernidad es el mundo como imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Heidegger<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>\u00a0dir\u00e1 que toda la metaf\u00edsica moderna se mantiene en la interpretaci\u00f3n del ente iniciada por Descartes. Se trata de una metaf\u00edsica donde el hombre se convierte en el centro de referencia de lo ente como tal y esto es posible en tanto el mundo ha devenido imagen. Imagen del mundo significa no tanto calco, sino \u201cestar al tanto de algo\u201d, situar a lo ente mismo ante s\u00ed para ver qu\u00e9 ocurre con \u00e9l y mantenerlo siempre ante s\u00ed en esa posici\u00f3n. Imagen del mundo significa concebir el mundo como imagen. Considero que actualmente a ello se le agrega el mundo como \u201cojo\u201d y que Lacan se anticip\u00f3 sabiamente cuando diferenci\u00f3 la visi\u00f3n de la mirada. Una mirada est\u00e1 presente m\u00e1s all\u00e1 de lo que podemos ver, una mirada a la que se le entregan los videos, las fotos, lo que antes era privado, una mirada que ejerce un control sobre las existencias y que llama a los impulsos convoc\u00e1ndolos. En este sentido en esta \u00e9poca de supuesto libertinaje, hay muy poco espacio para la libertad, pese a que se crea lo contrario ya que la libertad del secreto ha desaparecido. Hay un momento en la vida del ni\u00f1o que tiene suma importancia y es aquel en el que puede mentir, ya que en esa mentira comprueba que sus padres no lo conocen integralmente, que es distinto, otro. En el siglo de la transparencia se pierde esta dimensi\u00f3n de opacidad necesaria, margen para nuestra libertad. As\u00ed, cuando la misma pareja filma un video er\u00f3tico las puertas que preservaban su intimidad se han abierto, el ojo de c\u00e1mara\u00a0\u00a0 ha entrado en el recinto privado para captar el secreto del goce. \u00bfNo son acaso las c\u00e1maras que pueblan el mundo nuevos dispositivos de control? \u00bfEsos dispositivos que Foucault<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>\u00a0pens\u00f3 como el pan\u00f3ptico en las c\u00e1rceles y la vigilancia al servicio del poder, est\u00e1n ahora presentes en torno a la sexualidad que ha perdido su car\u00e1cter velado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una magn\u00edfica serie llamada\u00a0\u00a0\u00a0<em>Black Mirror<\/em>\u00a0muestra, en su tercer episodio la influencia de un invento revolucionario que cambia la forma de vida de los ciudadanos: un mini-ordenador implantado bajo la piel tras la oreja que graba absolutamente todo lo que ven durante el d\u00eda, basta activar un bot\u00f3n para acceder a las im\u00e1genes. Se puede proyectar en cualquier pantalla, todos pueden verlo o su portador revisarlo sin la presencia de otros, es tan com\u00fan como lo es hoy en d\u00eda un celular y se implanta detr\u00e1s de la oreja desde el nacimiento. Ese aparato centrar\u00e1 la crisis de pareja de Liam y Ffion<strong>.<\/strong>\u00a0A partir de una reuni\u00f3n de amigos, \u00e9l empezar\u00e1 a analizar cada escena grabada entre su mujer y un exnovio, cada gesto, cada intenci\u00f3n, cada insinuaci\u00f3n oculta una y mil veces, hasta la resoluci\u00f3n final.\u00a0Las im\u00e1genes confirman una y otra vez que ella lo enga\u00f1a con Jonas, son gestos que nada lo probar\u00edan con certeza, pero Liam no ha borrado las antiguas filmaciones er\u00f3ticas de la relaci\u00f3n. Ffion llega a pensar que el hijo es en realidad del examante cayendo en una suerte de locura donde las palabras de ella no alcanzan, es que lo que cuenta son las grabaciones. El aparato comanda la vida de los sujetos, cuando se presiona el bot\u00f3n, los ojos de los protagonistas se tornan blancos y vidriosos sin parpadeo como si perdiesen la dimensi\u00f3n humana y adquiriesen los de una c\u00e1mara. Finalmente Ffion de manera sangrienta frente al espejo se extirpa el aparato cort\u00e1ndose la cara .La serie invita a variadas reflexiones, el miniordenador es llamado \u201cgrano\u201d y no tiene exterioridad respecto al cuerpo para ser entonces el mismo cuerpo tan virtual como las im\u00e1genes. \u00bfY no es acaso mediante el corte que se intenta una consistencia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Sartre, J. P.,( 1947) \u00ab\u00a0<em>Une id\u00e9e fondamentale de la ph\u00e9nom\u00e9nologie<\/em>\u00a0de Husserl : l\u2019intentionnalit\u00e9\u00a0\u00bb, en\u00a0<em>Situatios<\/em><strong>\u00a0I<\/strong>, Par\u00eds ,Gallimard.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0Lacan, J., ( 2006) \u201cLa angustia\u201d,\u00a0<em>El Seminario<\/em>, Libro 10, trad. Enric Berenger Bs. As., Paid\u00f3s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0RONCHI, VASCO,( 1983)\u00a0<em>Storia della luce. Da Euclide a Einstein<\/em>, Laterza, Bari.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0Galileo fue el primero del mundo de la cultura y de la filosof\u00eda que lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que se deb\u00eda creer en lo que ve\u00eda el anteojo. Con esta premisa lo dirige al cielo haciendo descubrimientos asombrosos, con la ciencia se inaugura el tiempo de un ojo exterior al sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0TAUSK, V. (1977): \u201cDe la g\u00e9nesis del aparato de influencia durante la esquizofrenia\u201d, en \u201cObras Psicoanal\u00edticas\u201d, Bs. Asa., Ed. Morel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0Virilio, P., (1996)\u00a0<em>El arte del motor,<\/em>\u00a0trad. Horacio Pons, Bs. As., Manantial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>\u00a0Debord, G.,\u00a0<em>La sociedad del espect\u00e1culo<\/em>, Bs. As., La marca. Biblioteca de la mirada, 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>\u00a0Heidegger, M., \u201cLa \u00e9poca de la imagen del mundo\u201d, Caminos de bosque, Bs. As. Alianza, 2005, pp.63-78.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/las-imagenes-y-el-cuerpo-silvia-ons\/#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>\u00a0Foucault, M., (2012)\u00a0<em>Vigilar y castigar,\u00a0<\/em>Bs.As<em>.,\u00a0<\/em>Siglo XXI y B. Nueva.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-panel panel-default panel-575a8cb99926ef7f1 fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_575a8cb99926ef7f1\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"575a8cb99926ef7f1\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-834-1\" data-target=\"#575a8cb99926ef7f1\" href=\"#575a8cb99926ef7f1\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">La consistencia de lo imaginario \u2013 M\u00f3nica Febres Cordero<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"575a8cb99926ef7f1\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_575a8cb99926ef7f1\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>M\u00f3nica Febres Cordero<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, en \u201cJoyce el s\u00edntoma\u201d, conferencia que dict\u00f3 en la Sorbona en 1975, dice que el hombre tiene un cuerpo. Al cuerpo se lo tiene, no se\u00a0<em>es<\/em>\u00a0un cuerpo. El t\u00e9rmino\u00a0<em>parletre\u00a0<\/em>surge en este punto para designar lo que antes era el sujeto del inconsciente. Es un paso del sujeto del inconsciente, el sujeto de la representaci\u00f3n, al\u00a0<em>parletre<\/em>\u00a0o cuerpo hablante y cuyo asiento es el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como lo indica Miller en \u201cEl Ser y el Uno\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-consistencia-de-lo-imaginario-monica-febres-cordero\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0durante la mayor parte de su ense\u00f1anza el lugar del significante lacaniano era cambiante, con efectos dial\u00e9cticos y de significaci\u00f3n. Esto var\u00eda cuando se impone el significante Uno, al nivel de la existencia. Su correlato es el goce opaco al sentido, \u00edndice de lo real. La sustancia gozante queda asignada al cuerpo que se define como lo que se goza. No se trata ya del cuerpo de la imagen ni del estadio del espejo, se trata ahora de un cuerpo que se goza a s\u00ed mismo. Cuando el goce era pensado como imaginario estaba referido al narcisismo y a la forma del cuerpo. El deseo y el reconocimiento del Otro ten\u00edan ah\u00ed sus ra\u00edces. Se produce un vuelco cuando el goce pasa al registro de lo real. Miller llama a este goce primario, es anterior a la introducci\u00f3n de la dial\u00e9ctica significante y corresponde al autoerotismo freudiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo entender la consistencia de lo imaginario en esta nueva perspectiva conceptual y qu\u00e9 conclusiones cl\u00ednicas podemos extraer?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eric Laurent, en el argumento para ENAPOL VI, \u201cHablar con el propio s\u00edntoma, hablar con el cuerpo\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-consistencia-de-lo-imaginario-monica-febres-cordero\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0dice que para Lacan lo imaginario ten\u00eda una consistencia equivalente a la de lo simb\u00f3lico y que hay un cuerpo de lo imaginario, un cuerpo de lo simb\u00f3lico y un cuerpo de lo real. Lo imaginario es lo que nos permite desembrollarnos, dice Laurent. Su importancia radica en que, al permitir salir del embrollo con la imagen, permite un saber hacer, un hacer posible, con la inexistencia de la relaci\u00f3n sexual. Saber hacer con la imagen, como saber hacer con el s\u00edntoma. Desarrollo similar al que trae Miller en\u00a0<em>El ultim\u00edsimo Lacan<\/em><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-consistencia-de-lo-imaginario-monica-febres-cordero\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, en donde propone que al estar el cuerpo metido en el sinthome, saber manipularlo es similar a lo que el hombre puede hacer con su imagen, corregirla, ponerla de moda\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-consistencia-de-lo-imaginario-monica-febres-cordero\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Miller, J.-A., Curso de la orientaci\u00f3n lacaniana, \u201cEl ser y el Uno\u201d, in\u00e9dito<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-consistencia-de-lo-imaginario-monica-febres-cordero\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0Laurent, E., www.enapol.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-consistencia-de-lo-imaginario-monica-febres-cordero\/#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0Miller, J.-A.,\u00a0<em>El ultim\u00edsimo Lacan<\/em>, Paid\u00f3s, Bs. Aires, 2012.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-panel panel-default panel-508efaca2fdba84cb fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_508efaca2fdba84cb\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"508efaca2fdba84cb\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-834-1\" data-target=\"#508efaca2fdba84cb\" href=\"#508efaca2fdba84cb\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">La Fragilidad de las Im\u00e1genes \u2013 Jos\u00e9 Fernando Vel\u00e1squez<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"508efaca2fdba84cb\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_508efaca2fdba84cb\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Jos\u00e9 Fernando Vel\u00e1squez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n del hombre con la representaci\u00f3n que percibe, con la que habita en su siquismo, y con las que crea mediante las t\u00e9cnicas antiguas y modernas, exige una consideraci\u00f3n tan propia como la que tiene con el significante y con el goce pulsional. As\u00ed como en ellas, la posici\u00f3n de sujetos pareciera depender tambi\u00e9n de la condici\u00f3n de ser espectadores de la imagen. Las im\u00e1genes tienen una potencia real como la estimulaci\u00f3n corporal; tambi\u00e9n tienen eco en el otro; tienen la capacidad de retener la memoria y de corresponder o no a aquello que dice representar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa dupla \u201chombre \u2013 imagen\u201d es m\u00e1s inestable y fr\u00e1gil de lo que se supone; en ella hay escansiones, suspensos, traumatismos; encuentro y desencuentro; surgimiento y desaparici\u00f3n; afirmaci\u00f3n y negaci\u00f3n; ilusi\u00f3n y desilusi\u00f3n; ensue\u00f1o y frustraci\u00f3n. El trato con la propia imagen como algo externo es tan singular como nos lo muestra el fen\u00f3meno llamado \u201cdespersonalizaci\u00f3n\u201d: \u201c\u00bfSoy yo ese otro?\u201d. Lo que recordamos y lo que olvidamos va acomodando una imagen ficticia que vamos haci\u00e9ndonos de nuestro paso por el mundo. El mismo ser humano es una imagen transitoria y de paso que nos convierte en \u201cfantasmas del presente\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-fragilidad-de-las-imagenes-jose-fernando-velasquez\/#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El impacto de las im\u00e1genes de acontecimientos macabros de la actualidad a trav\u00e9s de la prensa escrita y la que circula por TV y los medios digitales, es un efecto logrado de sus autores para hacerlas imborrables, que no se desvanezcan, que despierten los sentidos, nos convierten en voyeurs. Pero a pesar de su intensidad tambi\u00e9n son ef\u00edmeras: Sucede que el hecho pasado es cubierto por el horror de un nuevo acontecimiento y no hay posibilidad de lograr la tramitaci\u00f3n de lo que en el anterior se pierde. Banalizaci\u00f3n de la memoria que se transforma como fatalidad y absurdo. En los conflictos locales de cualquier escala, las manchas de sangre se borran derramando m\u00e1s sangre, como si para borrar una mancha de tinta us\u00e1ramos m\u00e1s tinta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el extremo contempor\u00e1neo vivimos en el imperio de las im\u00e1genes que se almacenan en nuestra memoria colectiva, con c\u00f3digos particulares a los medios cada vez m\u00e1s abundantes, que las moldean, modifican, repiten, iteran, relentizan, aceleran y las reversan. La fragilidad vence todo intento de hacerlas resistentes al olvido e instalarlas en el presente de manera eterna. En todos ellas la ficci\u00f3n se cuela silenciosa y continuamente a la realidad, donde lo \u00fanico que progresa de manera parad\u00f3jica es la notable confianza que tiene el hombre del presente en la imagen y en el anonimato que ella oculta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra del artista Oscar Mu\u00f1oz (Colombia, 1951) se ha enfocado en la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica acerca de los modos en que est\u00e1n imbricadas imagen, tiempo y memoria. Uno de esos puntos es la inquietante creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n en el que a cada instante algo se define y algo se disuelve, y esto a nivel individual o en el discurso social. Mu\u00f1oz obliga al espectador a implicarse en la desaparici\u00f3n de la imagen de los muertos y tambi\u00e9n los hace responsable de su memoria. Dos de sus obras en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3Rpw7kSgh4U\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3Rpw7kSgh4U<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=uks_l0tQw3U\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=uks_l0tQw3U<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/la-fragilidad-de-las-imagenes-jose-fernando-velasquez\/#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a>\u00a0Noorthoom V. \u201cOscar Mu\u00f1oz: el lugar habitado\u201d. En: \u201cOscar Mu\u00f1oz, Entre contrarios\u201d. Seguros Bolivar. Colecci\u00f3n de Arte Contempor\u00e1neo. 2013. P\u00e1g. 19.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/834"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=834"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":835,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/834\/revisions\/835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}