{"id":839,"date":"2021-09-01T11:47:39","date_gmt":"2021-09-01T14:47:39","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=839"},"modified":"2021-09-01T11:47:39","modified_gmt":"2021-09-01T14:47:39","slug":"flash-no-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/flash-no-09\/","title":{"rendered":"FLASH n\u00ba 09"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-padding-top:10px;--awb-padding-bottom:10px;--awb-bg-color:#003f5a;--awb-bg-color-hover:#003f5a;--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"font-family: Raleway; letter-spacing: 4px; font-size: 20px; font-weight: 500; margin-bottom: 0px; text-align: center;\"><span style=\"color: #ffffff;\">EDITORIAL<\/span><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: right;\">Mercedes Iglesias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-840 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/ImagemReflexosAgua5ENAPOL2015-300x200-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/ImagemReflexosAgua5ENAPOL2015-300x200-1-200x133.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/ImagemReflexosAgua5ENAPOL2015-300x200-1.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los textos que leer\u00e1n a continuaci\u00f3n est\u00e1n todos de un modo u otro elaborados a partir de una reflexi\u00f3n en torno a las im\u00e1genes y a las repercusiones que esto tiene en la subjetividad humana de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joel Meyerowitz como fot\u00f3grafo muestra el modo en que concibe la fotograf\u00eda y se\u00f1ala un aspecto que me parece fundamental y es que explica la manera en que se construye una imagen. Es decir, muestra el modo en que toda imagen es la construcci\u00f3n de un marco donde aparecer\u00e1 un escenario. En su Leika adem\u00e1s, no puede observar otra cosa, el marco excluye toda posibilidad de ver algo m\u00e1s. Para \u00e9l no se trata de fotografiar objetos, cosas, se podr\u00eda decir, que no se trata de reproducir la realidad, cosa que hacen muy buenos fot\u00f3grafos. Para \u00e9l, en cambio, ese marco supone aceptar que algo entrar\u00e1 en \u00e9l y otras cosas quedar\u00e1n fuera. Y eso es lo que le interesa: el modo en que seleccionando lo que va dentro, va captando un modo de relaci\u00f3n no hablada, se captan relaciones que aparentemente no est\u00e1n relacionadas entre s\u00ed y para \u00e9l, esto es justamente lo humano. Poder captar algo del potencial, del magnetismo que se establecen en esas im\u00e1genes, que pueden parecer inconexas, pero que al fotografiarlas, nos hablan de quienes somos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maria Eugenia Cardona de NEL- Miami, analiza la relaci\u00f3n del sefie, (denominada en el 2013 la palabra del a\u00f1o!) y el cuerpo. Hemos pasado del autoretrato al selfie, a exponer a otros an\u00f3nimos algo de lo \u00edntimo. Goce de la mirada sin palabras. El sujeto intenta darse un cuerpo a trav\u00e9s del semblante. Ciertamente, nos muestra el modo en que se construye un cuerpo que no se tiene y la imagen viene a tapar lo que de todos modos no deja de insistir. La ilusi\u00f3n de completud que devuelve la imagen es lo que hace del sefie una pr\u00e1ctica adorable, tal como se\u00f1alara Lacan, el amor propio como la causa del imaginario para adorar ese cuerpo que nos devuelve la imagen. Pero tambi\u00e9n denuncia que esta imagen del cuerpo como espect\u00e1culo promociona la impudicia. Nos alejamos de la verg\u00fcenza. Y, esto es justamente una de las consecuencias que ha mostrado este mundo de im\u00e1genes, que el parletre goza de ese espect\u00e1culo, que no se trata solamente de gozar de la imagen propia, que hay m\u00e1s, que quiere gozar m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo encontramos una denuncia importante por parte de Edwin Jijena de NEL-Tarija, esta vez con respecto al mundo de la ciencia. Evidentemente, como se\u00f1ala, las im\u00e1genes en este proyecto aprobado por Obama, pasan a ser el tema central de la ciencia.\u00a0<em>Brian<\/em>\u00a0lo considera una iniciativa en la que se donar\u00e1 mucho dinero para que se investigue la el modo de funcionamiento del cerebro, detectar enfermedades cerebrales y diagnosticar enfermedades mentales, y, por supuesto, el comportamiento humano podr\u00e1 ser establecido a partir de este conocimiento del cerebro. Innumerables disciplinas involucradas, enormes cantidades de dinero, que apuestan como se\u00f1ala, al valor superlativo de las im\u00e1genes. Denuncia que de este modo que estamos en una \u00e9poca que prefiere un sujeto silenciado, como si la imagen pudiera captar lo que queda oculto a la mirada y a la palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Beneti de la EBP realiza dos recorridos: por un lado, la historia del tatuaje en la cultura, y, por otro, los textos de Lacan y Miller para ir entendiendo esta inscripci\u00f3n en el cuerpo. Ciertamente, aunque tiene diferentes connotaciones a lo largo de las culturas el tatuaje puede representar un estigma, marcas correspondiente a seres en desgracias o desaprobados, la representaci\u00f3n de Satan\u00e1s para la Iglesia, s\u00edmbolo de valent\u00eda y coraje en Polinesia. De cualquier modo que lo signifiquemos tanto en las culturas como en la historia, todos ellos, en tanto inscripciones en la piel, van dirigidos a la mirada del Otro. A su juicio, los adolescentes de la actualidad lo hacen para mostrar un conflicto, se sirven de lo imaginario para que sean perceptibles. El tatuaje es un modo de apelar a lo imaginario, pero tambi\u00e9n invade el campo esc\u00f3pico y la cl\u00ednica. Es decir, la mirada y el recurrir a lo imaginario como modos de dar soluci\u00f3n o expresi\u00f3n a la problem\u00e1tica subjetiva. En la primera ense\u00f1anza de Lacan: hay sujeto del inconsciente en el tatuaje, en la \u00faltima, hay un hablanteser en el tatuaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beatriz Udenio de la EOL, narra su experiencia en relaci\u00f3n a lo que supuso \u2018La TEVE\u2019 en su infancia. Un acontecimiento gener\u00f3 una ca\u00edda \u2018de su imperio de la dicha\u2019 y una contingencia hizo que apareciera a la vez, el televisor en su casa. Muestra c\u00f3mo en su relaci\u00f3n con la mirada se produce un horror que la lleva a que el ojo apunte a otra parte. En este caso, \u2018La TEVE\u2019 fue un lugar hacia el desarrollo de la imaginaci\u00f3n, para intentar recuperar el valor de la palabra, tener una garant\u00eda de la palabra en esas escenas de ilusi\u00f3n. Lo cual no se logra. Por ello sostiene que cuando la palabra no es performativa, la imagen reina, un modo muy pertinente de relacionar la imagen y la palabra. La salida es que cada quien, en singular, vea c\u00f3mo se ha servido de los Black Mirrors a su alcance.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para culminar, quiero se\u00f1alar el texto de Carlos M\u00e1rquez de NEL-Caracas quien contrapone el car\u00e1cter performativo de este imperio, \u2018una soberan\u00eda d\u00f3cil a cada quien\u2019. Frente al circo-ular del mercado, opone la cl\u00ednica por el s\u00edntoma, que marca justamente lo que no anda, frente a la realizaci\u00f3n imaginaria y la renegaci\u00f3n de la muerte, le opone el inconsciente como lo no realizado, y frente a la feminizaci\u00f3n del mundo, el psicoan\u00e1lisis orienta hacia la feminidad, como el reino del no-todo.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:24;line-height:1.5;\">V\u00eddeoflash 5 &#8211;\u00a0 Joel Meyerowitz \u2013 Edici\u00f3n de Marcelo Veras para Flash 09<\/h4><\/div><div class=\"fusion-video fusion-youtube\" style=\"--awb-max-width:600px;--awb-max-height:360px;--awb-align-self:center;--awb-width:100%;\"><div class=\"video-shortcode\"><div class=\"fluid-width-video-wrapper\" style=\"padding-top:60%;\" ><iframe title=\"YouTube video player 1\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jfk11tBX0sc?wmode=transparent&autoplay=0\" width=\"600\" height=\"360\" allowfullscreen allow=\"autoplay; fullscreen\"><\/iframe><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:10px;margin-bottom:10px;width:100%;\"><\/div><div class=\"accordian fusion-accordian\" style=\"--awb-border-size:0px;--awb-icon-size:16px;--awb-content-font-size:15px;--awb-icon-alignment:left;--awb-hover-color:#f9f9f9;--awb-border-color:#cccccc;--awb-background-color:#ffffff;--awb-divider-color:rgba(224,222,222,0);--awb-divider-hover-color:rgba(224,222,222,0);--awb-icon-color:#ffffff;--awb-title-color:#0075a8;--awb-content-color:#222222;--awb-icon-box-color:#333333;--awb-toggle-hover-accent-color:#46b1fd;--awb-title-font-family:&quot;Raleway&quot;;--awb-title-font-weight:600;--awb-title-font-style:normal;--awb-title-line-height:1.5;--awb-content-font-family:&quot;Open Sans&quot;;--awb-content-font-style:normal;--awb-content-font-weight:400;\"><div class=\"panel-group fusion-toggle-icon-boxed\" id=\"accordion-839-1\"><div class=\"fusion-panel panel-default panel-33d4f39c78ab34436 fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_33d4f39c78ab34436\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"33d4f39c78ab34436\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-839-1\" data-target=\"#33d4f39c78ab34436\" href=\"#33d4f39c78ab34436\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">Tatuaje y fuga del cuerpo \u2013 Antonio Beneti<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"33d4f39c78ab34436\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_33d4f39c78ab34436\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritos en el cuerpo, m\u00e1s precisamente en la piel, siempre existieron en la historia de la humanidad, convocando la mirada del Otro. De esta forma, los tatuajes estar\u00edan inscritos bajo la forma de un nudo: piel, cuerpo, mirada del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paul Val\u00e9ry dice que lo m\u00e1s profundo es la piel, la considera como un lienzo humano en el que se dibuja y pinta. Los ni\u00f1os, por ejemplo, juegan, dibujan, pintan y escriben sobre el cuerpo.\u00a0<em>Se tat\u00faan en esta actividad l\u00fadica<\/em>. Un proverbio chino dice que \u201cun cuerpo sin tatuar es un cuerpo est\u00fapido!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra tatuaje proviene de una antigua lengua de Tahit\u00ed: acto de dibujar. La pr\u00e1ctica del tatuaje recibi\u00f3 a lo largo de la historia, en cada \u00e9poca, en cada cultura, diferentes tratamientos, lecturas e interpretaciones, una \u201cpr\u00e1ctica de sentido\u201d dada por el Otro de la Cultura de la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los griegos y los romanos, por ejemplo, de donde viene nuestra cultura occidental, no lo consideraban una pr\u00e1ctica respetable y la usaban para marcar esclavos, criminales y gladiadores. La usaban para marcar a aquellos que ca\u00edan en desgracia o desaprobaci\u00f3n. As\u00ed, hasta hoy, una cierta marca de \u201cmarginalidad\u201d acompa\u00f1a a quien se tat\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra latina para tatuaje era:\u00a0<em>stigma<\/em>. As\u00ed, \u201cel tatuado era un estigmatizado\u201d. Tal vez sea este el sentido universal, m\u00e1s popular, a\u00fan vigente\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hist\u00f3ricamente, la Iglesia lo consider\u00f3 una se\u00f1al de paganismo a ser erradicado, o una manifestaci\u00f3n de los poderes de Satan\u00e1s. Sin embargo, muchas referencias en los textos antiguos indican que era com\u00fan o costumbre de los primeros cristianos tatuarse una cruz, el nombre de Cristo, un pez o un cordero, como signo de identificaci\u00f3n y pertenencia religiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00e1rabes, principalmente las mujeres, se tatuaban \u201cdagg\u201d o \u201cdaqq\u201d, elemento ornamental o terap\u00e9utico, cumplimiento de un deseo con la intenci\u00f3n de preservar el amor de un hombre o facilitar la inducci\u00f3n del embarazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Antiguo Testamento existe un pasaje donde se proh\u00edbe el tatuaje o las escarificaciones. En verdad, el juda\u00edsmo no permite ning\u00fan tipo de marca en el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en la Polinesia, la pr\u00e1ctica del tatuaje est\u00e1 bien desarrollada; es signo de identidad personal en las islas del Pac\u00edfico. En la antigua Samoa, tatuar era un oficio heredado con posici\u00f3n privilegiada. El tatuaje en el joven marcaba una transici\u00f3n hacia la adultez y era prueba de virilidad y coraje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, as\u00ed, encontramos presente en varios pueblos de occidente y oriente, en varias culturas, milenariamente, con varias funciones e innumerables significaciones sociales: se\u00f1al de belleza, devoci\u00f3n religiosa, marca de transici\u00f3n del joven al adulto, distintivo del clan o tribu, medio de identificaci\u00f3n personal o forma de demostrar valor o virilidad, est\u00edmulo de atracci\u00f3n sexual, talism\u00e1n para espantar malos esp\u00edritus, parte necesaria de los ritos funerarios, distinci\u00f3n entre la mujer casada y la soltera, prueba de amor, forma de marcar e identificar esclavos, marginales y convictos (segregaci\u00f3n). Tambi\u00e9n pod\u00eda tener fines curativos y preventivos. Los temas representados eran er\u00f3ticos, guerreros, religiosos, alusivos a mitos o leyendas, plantas, animales o escenas de la vida cotidiana.\u00a0<strong>Pero siempre una marca inscrita en el cuerpo, una inscripci\u00f3n sobre la piel dirigida a la mirada del Otro<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Severo Sarduy (1996), en su trabajo \u201cEscritos sobre el cuerpo\u201d, en el que trata la uni\u00f3n entre literatura y tatuaje, el tatuaje es un escrito sobre el cuerpo. Confiere al tatuaje una dimensi\u00f3n equiparable a la literatura y sostiene que esta debe ser moldeada por la operaci\u00f3n del dibujo d\u00e9rmico, que implica circunscripci\u00f3n, punci\u00f3n, dolor y coloraci\u00f3n. Privilegia el campo esc\u00f3pico, el mirar, el espacio y el tacto. Para Sarduy, la literatura es el arte de lo pict\u00f3rico. La autobiograf\u00eda de Sarduy puede ser reconstruida a partir de las inscripciones en su cuerpo en forma de cicatrices y suturas por accidentes y enfermedades, que constituyen una verdadera arqueolog\u00eda de la piel. En \u201cEl Cristo de la\u00a0<em>rue<\/em>\u00a0Jacob\u201d, escrito autobiogr\u00e1fico, el cuerpo humano, para acceder al sentido, tiene que transformase en texto m\u00f3vil, en la marca de una inscripci\u00f3n y de un desciframiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la piel funciona como espejo y superficie reflectora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, en \u201cUn testigo fugaz y disfrazado\u201d, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSirva mi cuerpo cifrado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De emblema o de silogismo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La piel es un blas\u00f3n vivo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se descifra en negativo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se lascera a s\u00ed misma\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adolescencia parece ser el per\u00edodo en que hay un mayor \u201ctrabajo de tatuaje\u201d, funcionando como coadyuvante para una amplia gama de conflictos propios de la edad. Al colocarlos en la superficie del cuerpo, sirvi\u00e9ndose de lo imaginario, tales conflictos se hacen perceptibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, el tatuaje es un\u00a0<em>fen\u00f3meno social que se intensifica, prolifera pero es cada vez m\u00e1s singular. Son tatuajes extra\u00f1os, incomprensibles, ininterpretables, en este mundo en el que lo imaginario tiene un papel prevalente con respecto a lo simb\u00f3lico<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actores y actrices de todo orden y todos los campos (cine, teatro, televisi\u00f3n, porno, etc.) se presentan con sus cuerpos tatuados, provocando la mirada centrada en el tatuaje. Parece que vivimos una \u00e9poca de \u201ctatuaje generalizado\u201d, de un \u201ctodos tatuados\u201d: adolescentes y j\u00f3venes \u201cplayeros\u201d, \u201cacad\u00e9micos\u201d, \u201csalidores\u201d, m\u00e9dicos, jueces, etc. Es algo que llama la atenci\u00f3n e invade el campo esc\u00f3pico y de la cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando surge, hoy, alguien tatuado, se mira el tatuaje. Es como si el resto se apagase. Se trata de un detalle que adquiere mayor visibilidad que el todo corporal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El tatuaje en la ense\u00f1anza de Lacan<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intentemos pensar el tatuaje en el ayer, en el siglo pasado y hoy, en el siglo XXI, en lo contempor\u00e1neo, a partir de algunas puntuaciones de Lacan y de Miller con relaci\u00f3n al tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evoco, para comenzar, el texto \u201cLa agresividad en psicoan\u00e1lisis\u201d, de 1948 (p\u00e1gina 97, Siglo XXI, 1991):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHay aqu\u00ed una relaci\u00f3n espec\u00edfica del hombre con su propio cuerpo que se manifiesta igualmente en la generalidad de una serie de pr\u00e1cticas sociales \u2013desde los\u00a0<em>ritos del tatuaje<\/em>, de la incisi\u00f3n, de la circuncisi\u00f3n en las sociedades primitivas, hasta en lo que podr\u00eda llamarse lo arbitrario procustiano de la moda, en cuanto que desmiente en las sociedades avanzadas, ese respeto de las formas naturales del cuerpo cuya idea es tard\u00eda en la cultura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay un sujeto del inconsciente en el tatuaje\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<em>El Seminario<\/em>,\u00a0<em>La angustia<\/em>, de 1963, p\u00e1ginas 274-276, Lacan se refiere a \u201cla mancha y el lunar\u201d y, m\u00e1s precisamente en la p\u00e1gina 275, habla de las \u201c<em>virtudes del tatuaje<\/em>\u201d. En\u00a0<em>El Seminario<\/em>\u00a011, en \u201cel mirar del ciego y el punto cero del mirar\u201d, Lacan no habla directamente del tatuaje, pero se refiere a la funci\u00f3n de la mancha en una ocasi\u00f3n en la que trabaja la cuesti\u00f3n del objeto mirada. Es decir,\u00a0<strong>el tatuaje muestra y esconde, tal como la mancha<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra referencia es el texto \u201cPropuesta sobre la mutilaci\u00f3n\u201d, de Jacques-Alain Miller (Correio da EBP, n\u00famero 25, 1997, pg.33 \u2013 \u201c<em>Car\u00edcia sobre a pele<\/em>\u201d), que coloco al final del texto como \u201c<em>cloture<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recurriremos tambi\u00e9n a una lecci\u00f3n de\u00a0<em>Silet<\/em>\u00a0en que Miller trabaja la cuesti\u00f3n del mirar, en el curso\u00a0<em>Los divinos detalles<\/em>, reci\u00e9n establecido y publicado por Paid\u00f3s, y la revista\u00a0<em>Lazos<\/em>\u00a0nro. 6, de la EOL\/Rosario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontr\u00e9 otra referencia sobre el tema en un libro de Silvia Reisfeld, una psicoanalista que hace una lectura diferente de la que har\u00eda un lacaniano de los hechos cl\u00ednicos y de la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica de ciertas cuestiones, ya que se trata de un trabajo cuyo eje puede ser considerado fenomenol\u00f3gico. A pesar de que trata sobre la subjetividad, no aborda cuestiones fundamentales para nosotros como la del goce y la del objeto mirada, temas que s\u00f3lo emergen en el texto a partir de una relectura basada en las referencias que tenemos, tarea que no siempre es f\u00e1cil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, se trata de un texto muy interesante, en el que relaciona el tema con las tribus, la adolescencia, las toxicoman\u00edas, con ilustraciones de casos cl\u00ednicos. Cita tambi\u00e9n dos filmes importantes sobre el asunto: \u201cPillow book\u201d e \u201cIrezume, la mujer tatuada.\u201d En este \u00faltimo, una mujer tat\u00faa su cuerpo a partir del dicho de su amante que se\u00f1ala su deseo de que ella tuviese un tatuaje. El\u00a0<em>tatuaje<\/em>\u00a0se torna, en este caso, un\u00a0<em>fetiche<\/em>, que hace que ella sea deseada por el hombre: partenaire-s\u00edntoma contempor\u00e1neo del lado masculino. \u201cDivino detalle\u201d construido por la mujer para \u201cfetichizar\u201d, causar el deseo del hombre que ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el seminario \u201cEl hueso de un an\u00e1lisis\u201d (1998) Jacques-Alain Miller dice que, al lado del partenaire-s\u00edntoma contempor\u00e1neo, la devastaci\u00f3n, tenemos el\u00a0<em>fetiche<\/em>, un peque\u00f1o detalle, como partenaire-s\u00edntoma del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esa manera, para abordar el tatuaje, este fen\u00f3meno de masa contempor\u00e1neo y de lazo social, es necesario pensar una cl\u00ednica que considere al\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>, la singularidad subjetiva, m\u00e1s all\u00e1 del singular fenom\u00e9nico contempor\u00e1neo, pues la cl\u00ednica es una cl\u00ednica de lo singular, del detalle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, m\u00e1s all\u00e1 de una funci\u00f3n que cumple el tatuaje, tenemos que escuchar la posici\u00f3n de cada uno con relaci\u00f3n a su tatuaje, en relaci\u00f3n con su propio cuerpo y su direcci\u00f3n con respecto a la mirada del otro. Esto me permite formular:\u00a0<em>hay un sujeto inconsciente en el tatuaje (primera ense\u00f1anza), hay un parl\u00eatre en el tatuaje (segunda ense\u00f1anza)<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda posible escuchar en el relato de dos fragmentos cl\u00ednicos (que no relatar\u00e9 aqu\u00ed) que el tatuaje cumple funciones diferentes en cada uno, permitiendo\u00a0<em>interrogar lo que cada sujeto que se tat\u00faa quiere con un tatuaje<\/em>. Los dos casos cl\u00ednicos sugieren que\u00a0<strong>el tatuaje puede funcionar como una \u201cautocura\u201d, en el contexto de las invenciones singulares subjetivas<\/strong>, en determinadas situaciones, para ciertos sujetos.\u00a0<em>Hay una relaci\u00f3n singular del sujeto del tatuaje con el cuerpo, cuando \u00e9ste tal vez va m\u00e1s all\u00e1 de un detalle.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Silvia traza una serie de \u00edtems ligados con el tema: tatuaje y toxicoman\u00eda, adolescencia, erotismo, letra, escrito en el cuerpo, moldura corporal, la piel, el grupo de tatuajes, la mirada, entre otros. No voy a detenerme en ellos, apenas menciono que podemos extraer de all\u00ed el tema de la\u00a0<strong>relaci\u00f3n del tatuaje con el lazo social<\/strong>\u00a0(tema que trabajamos en otro texto publicado en\u00a0<em>Opci\u00f3n Lacaniana online<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el final de\u00a0<em>El Seminario La angustia<\/em>, y a partir del cap\u00edtulo \u201cLa esquizia del ojo y la mirada\u201d, de\u00a0<em>El Seminario<\/em>\u00a011, Lacan dice que lo que est\u00e1 detr\u00e1s de la mancha es el ojo, lo que est\u00e1 detr\u00e1s de la mancha es la mirada. Lacan distingue la funci\u00f3n del ojo y de la mirada:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn otras palabras, \u00bfno debemos distinguir a este respecto la funci\u00f3n del ojo y la de la mirada?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este ejemplo distintivo, escogido como tal \u2013por ser local, (\u2026) excepcional\u2013 s\u00f3lo es para nosotros una peque\u00f1a manifestaci\u00f3n de una funci\u00f3n que hay que aislar: la funci\u00f3n, d\u00e9mosle su nombre, de la mancha. Este ejemplo es valioso porque marca la preexistencia de un dado-a-ver (\u2026). Si la funci\u00f3n de la mancha es reconocida en su autonom\u00eda es identificada con la de la mirada, podemos buscar su rastro, su hilo, su huella, en todos los pelda\u00f1os de la constituci\u00f3n del mundo en el campo esc\u00f3pico. Entonces nos daremos cuenta de que la funci\u00f3n de la mancha y de la mirada lo rige secretamente y, a la vez, escapa siempre a la captaci\u00f3n de esta forma de la visi\u00f3n que se satisface consigo misma imagin\u00e1ndose como conciencia\u201d.<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/tatuaje-y-fuga-del-cuerpo-antonio-beneti\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<em>El Seminario<\/em>\u00a011, Lacan hace equivaler la funci\u00f3n de la mancha, trabajada por \u00e9l en\u00a0<em>El Seminario<\/em>\u00a010, con la funci\u00f3n de la mirada. \u201cEste ejemplo es valioso porque marca la preexistencia de un dado-a-ver\u201d. De esta manera, cuando miramos al tatuaje, si no vemos el resto, es la mancha que recae, y nos concentramos all\u00ed, sin conseguir retirar el ojo de ella, porque somos capturados por ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan acaba por abordar la mirada en cuanto objeto\u00a0<em>a<\/em>, en el camino de la mancha y de la se\u00f1al, observando que la mancha tiene el estatuto de\u00a0<em>tiqu\u00ea,<\/em>\u00a0estatuto de\u00a0<em>objeto peque\u00f1o a<\/em>, que quiebra el\u00a0<em>automaton<\/em>\u00a0del significante. A partir de estas referencias es posible decir que, en los seminarios 10 y 11,\u00a0<em>Lacan articula al tatuaje con la cuesti\u00f3n del objeto mirada<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, en el art\u00edculo \u201cLa agresividad en psicoan\u00e1lisis\u201d, momento en el que tenemos un Lacan kleiniano,\u00a0<em>asocia al tatuaje con el cuerpo despedazado y la pr\u00e1ctica social<\/em>. Se trata de un abordaje del tatuaje inscrito en el contexto de los lazos sociales, es decir, en la relaci\u00f3n del sujeto con un Otro. Lacan, en este momento, menciona\u00a0<em>los ritos del tatuaje.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me interrogo c\u00f3mo el tatuaje podr\u00eda ser abordado a partir de la cuesti\u00f3n del cuerpo despedazado. Si la lectura del estadio del espejo evidencia que no hay resto, que falta la dimensi\u00f3n de lo real, exclu\u00edda de la perspectiva narcisista e imaginaria, ser\u00eda interesante investigar si, en determinados momentos, el tatuaje surgir\u00eda como un intento del sujeto de recomponer la imagen en determinadas situaciones, como en las psicosis en las que tenemos al sujeto en esa t\u00f3pica especular o en la histeria, en que los sujetos pueden tambi\u00e9n usar al tatuaje para recomponer algo de la imagen con direcci\u00f3n a la mirada del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, el tatuaje, en los nudos borromeos, con el fin de reparar el defecto del nudo, o sea, recuperar las propiedades borromeas del nudo, puede no apuntar para la estabilizaci\u00f3n definitiva, pero presentarse como algo que produce un cierto apaciguamiento moment\u00e1neo que permite al sujeto avanzar. Podemos observar, en la cl\u00ednica, muchos casos en que eso no es suficiente, casos en que el sujeto se hace un tatuaje, despu\u00e9s otro y otro, se va tatuando sin alcanzar una estabilizaci\u00f3n, pero logrando obtener un apaciguamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto, recuerdo lo que dice Jacques-Alain Miller, en 1997, despu\u00e9s por lo tanto, del abordaje de la \u00faltima ense\u00f1anza de Lacan, observaci\u00f3n que me parece bastante pertinente con la relaci\u00f3n que hago del tatuaje con el lazo social. En el art\u00edculo \u201cPropuesta sobre la mutilaci\u00f3n\u201d habla de\u00a0<em>la escritura sobre el cuerpo, no como mutilaci\u00f3n, sino como una caricia sobre la piel con funci\u00f3n socializante<\/em>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa mutilaci\u00f3n ritual responde a una exigencia definida, codificada conforme a la ley de un sistema biol\u00f3gico, social, religioso, en todo caso de un sistema constitucional as\u00ed como la incidencia de la realidad social, de sus s\u00edmbolos, sus semblantes, sobre la realidad del cuerpo vivo\u2026 No voy a recordar los datos etnol\u00f3gicos que se encuentran a disposici\u00f3n de todos. Esto dice respecto a la funci\u00f3n socializante, simbolizante, de la marca escrita sobre el cuerpo y la piel que es el tatuaje \u2013que es, de alg\u00fan modo, una simple, no mutilaci\u00f3n sino una caricia sobre la piel, una pintura\u2013 con las marcas inscritas en el cuerpo, la carne, las escoriaciones, las cicatrices rituales\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar esta puntuaci\u00f3n sobre el tatuaje, se\u00f1alemos su relaci\u00f3n con el tema del ENAPOL, con lo imaginario, el cuerpo, citando un pasaje de\u00a0<em>El Seminario<\/em>\u00a023 de Lacan (en el cap\u00edtulo IV: \u201cJoyce y el enigma del zorro\u201d, cuando habla del \u201camor propio\u201d):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl amor propio es el principio de la imaginaci\u00f3n. El\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>\u00a0adora su cuerpo porque cree que lo tiene. En realidad, no lo tiene, pero su cuerpo es su \u00fanica consistencia \u2013consistencia mental, por supuesto, porque su cuerpo a cada rato levanta campamento. (\u2026)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, el cuerpo no se evapora, y, en este sentido es consistente (\u2026) cosa que resulta antip\u00e1tica a la mentalidad, porque esta cree tener un cuerpo para adorar. Esta es la ra\u00edz de lo imaginario. (\u2026) Lo sexual miente all\u00ed por contarse demasiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La falta de abstracci\u00f3n imaginaria antes mencionada, que se reduce a la consistencia, lo \u00fanico concreto que conocemos es siempre la adoraci\u00f3n sexual, es decir la equivocaci\u00f3n, en otras palabras, el menosprecio, porque se supone que lo que se adora no tiene ninguna mentalidad,\u00a0<em>confer<\/em>\u00a0el caso de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no es verdad para el cuerpo considerado como tal \u2013quiero decir adorado, puesto que la adoraci\u00f3n es la \u00fanica relaci\u00f3n que el\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>\u00a0tiene con su cuerpo\u2013 m\u00e1s que cuando este adora otro, otro cuerpo\u201d.<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/tatuaje-y-fuga-del-cuerpo-antonio-beneti\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00edamos \u201cla fuga del sentido\u201d y aqu\u00ed Lacan se\u00f1ala \u201cla fuga del cuerpo\u201d, de ah\u00ed tenemos siempre un\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>\u00a0atormentado en su relaci\u00f3n con el cuerpo. Hoy vemos \u201ccuerpos tatuados\u201d en lo contempor\u00e1neo, en el que lo imaginario representa ese papel preponderante, diferente de los peque\u00f1as \u201ctatuajes en el cuepo\u201d (I\/S), como en el siglo pasado en el que simbolizaban algo, en el que hab\u00eda un sujeto de\/en el tatuaje, con direcci\u00f3n a la mirada del Otro. Hoy el\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>\u00a0intenta asegurar la fuga del cuerpo (I\/R) con tatuajes generalizados, comprables como gadgets en el \u201cmercado tatoo\u201d capitalista. Y este (el cuerpo) huye\u2026 siempre. Y los tatuajes existir\u00e1n siempre, en la historia de la humanidad\u2026 no cesando de dejar de ser inscritos en la piel del\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Traducci\u00f3n del portugu\u00e9s: Mercedes \u00c1vila<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Revisi\u00f3n: Pablo Russo<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/tatuaje-y-fuga-del-cuerpo-antonio-beneti\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Jacques Lacan (1964):\u00a0<em>El Seminario<\/em>,\u00a0<em>Libro 11<\/em>,\u00a0<em>Los cuatro conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis<\/em>, Paid\u00f3s, 1999, Buenos Aires, p\u00e1gina 82.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/tatuaje-y-fuga-del-cuerpo-antonio-beneti\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0Jacques Lacan (1976):\u00a0<em>El Seminario<\/em>,\u00a0<em>Libro 23<\/em>,\u00a0<em>El sinthome<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2008, p\u00e1gina 64.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-panel panel-default panel-3a8da3a3f19411116 fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_3a8da3a3f19411116\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"3a8da3a3f19411116\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-839-1\" data-target=\"#3a8da3a3f19411116\" href=\"#3a8da3a3f19411116\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">Cuando la palabra no es performativa, la imagen reina \u2013 Beatriz Udenio<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"3a8da3a3f19411116\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_3a8da3a3f19411116\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEl: Nada va a pasar. Ella: Ya est\u00e1 sucediendo en sus cabezas.<br \/>En sus cabezas, eso es lo que est\u00e1s haciendo, lo que mi marido est\u00e1 haciendo\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(De\u00a0<em>Black Mirror<\/em>, 1\u00b0 temporada, episodio 1. El himno nacional)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Admito que el uso de la palabra \u201cimperio\u201d me incomoda. Tal vez por su cercan\u00eda con \u201cimperialismo\u201d, es decir, por el\u00a0<em>uso<\/em>\u00a0abusivo que hace el mercado de im\u00e1genes de aquello que produce \u2013 siendo este un punto esencial ante el cual el psicoan\u00e1lisis se subvierte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que me pregunt\u00e9, en m\u00e1s de una oportunidad, c\u00f3mo abordar\u00eda el tema propuesto para la Noche de hoy. Se me fueron ocurriendo algunas ideas, que luego descartaba. Hasta que me sobrevino un recuerdo de la infancia que ten\u00eda adormecido y me proporcion\u00f3 el envi\u00f3n que buscaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se remonta a mis 7 a\u00f1os, cuando irrumpi\u00f3 en la vida familiar la presencia de un hermano varios a\u00f1os mayor que yo, causando una brusca ca\u00edda de mi versi\u00f3n del \u201c<em>imperio<\/em>\u00a0de la dicha\u201d \u2013como relat\u00e9 en mi testimonio durante las \u00faltimas Jornadas anuales de la EOL- y una coincidencia hizo que entrara a la casa el primer televisor: \u201cLA TE VE\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaba horas frente a esa pantalla en blanco y negro, absorta, silenciosa. Recuerdo esas horas aciagas, densas, donde permanec\u00eda \u201cdormida\u201d en ese sue\u00f1o continuado. No hab\u00eda le\u00eddo a\u00fan, claro, que Lacan indicaba que \u201cNunca me miras desde donde yo te veo\u201d y \u201clo que miro nunca es lo que quiero ver\u201d (1) (LACAN.\u00a0<em>El Seminario, libro 11<\/em>. Buenos Aires. Paid\u00f3s. P. 109)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos decir que, para el psicoan\u00e1lisis, la \u201cautoconservaci\u00f3n\u201d de la vida depende de la inscripci\u00f3n en el deseo del Otro. Para Freud. \u201c(\u2026) los ojos no solo perciben las alteraciones del mundo exterior, importantes para la conservaci\u00f3n de la vida (placer yoico), sino tambi\u00e9n las propiedades de los objetos, por medio de las cuales estos son elevados a la condici\u00f3n de objetos de la elecci\u00f3n amorosa (placer sexual): sus \u00b4encantos\u00b4\u201d (2) (Freud. OC Amorrortu. \u201cLa perturbaci\u00f3n psic\u00f3gena de la visi\u00f3n para el psicoan\u00e1lisis\u201d. Tomo XI, P.213) En lo que me concierne, se desgarr\u00f3 all\u00ed la funci\u00f3n de velo, de se\u00f1uelo, que sosten\u00eda la creencia de ser mirada por mis encantos y, de este modo, asegurarme un lugar en el deseo del Otro. Y ante la mirada que retornaba en horror, el ojo fue en busca de otro est\u00edmulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a LA TE VE, comenc\u00e9 a imaginar ser la encantadora hero\u00edna que conquistar\u00eda al Llanero solitario, o ganar\u00eda el coraz\u00f3n de Maverick. O una amorosa due\u00f1a de Lassie y, por qu\u00e9 no, una valiente cuidadora de Rintintin. Me embobaban las anacr\u00f3nicas \u2013 \u00a1s\u00ed que lo son!- \u201cPap\u00e1 lo sabe todo\u201d\u2026 \u201cPero es mam\u00e1 quien manda\u201d Y las de superh\u00e9roes \u2013 \u00a1qu\u00e9 pasi\u00f3n!- Superman, Batman, La mujer maravilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al revelarse la palabra proferida por el Otro en su estatuto de verdad mentirosa \u2013como no pod\u00eda ser de otra manera- result\u00f3 un momento de encuentro para el sujeto con el enga\u00f1o, con la ca\u00edda de su poder (el del Otro y el del sujeto)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se hizo lo que se dijo. La palabra del Otro perdi\u00f3 su valor, al quebrar la promesa de amor hacia la ni\u00f1a y fui a inventarme otra ficci\u00f3n con palabras que yo imaginara. \u00a1Porque vaya si ten\u00eda conversaciones en mi pensamiento- con esos personajes que \u201cLA TE VE\u201d me prove\u00eda!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto es as\u00ed, que por esos tiempos dej\u00e9 de escribir, recurso al que hab\u00eda echado mano desde muy ni\u00f1a y que tanta satisfacci\u00f3n me produc\u00eda. Tocada mi imagen amable para el Otro, buscaba en mis enso\u00f1aciones con \u201cLA TE VE\u201d restituir lo perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEst\u00e1\u00a0<em>estructuralmente<\/em>\u00a0muy lejos de lo que se busca-encuentra hoy en el mundo voraz de la imagen? Prefiero plantearlo de este modo: el contexto cambia pero desemboca en que lo estructural se repite, acu\u00f1ando un imposible (real) de capturar con alguna garant\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece tratarse de la ilusi\u00f3n de un \u201chacer\u201d que lograra recuperar el valor de la palabra dada, su autoridad, su veracidad. Que lo que la visi\u00f3n puede aprehender,\u00a0<em>lo que se ve<\/em>, funcione de verificador del compromiso de la palabra: \u201cgarant\u00eda fantasm\u00e1tica\u201d (3) (Musachi, Bolet\u00edn Enapol VII. Flash 1). Pero es una b\u00fasqueda imposible: lo que la imagen verifica no alcanza a traer de vuelta el valor de la palabra, y se pierde en el anzuelo del apetito esc\u00f3pico, que se distrae de lo importante y redobla la indignidad de la palabra dada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El episodio de\u00a0<em>Black m<\/em><em>i<\/em><em>rror<\/em>\u00a0citado muestra, en la escena clave, c\u00f3mo todos los brit\u00e1nicos est\u00e1n \u201cciegos\u201d a lo esencial: por querer mirar el \u201cacto\u201d que garantizar\u00e1 que se cumpla la palabra del primer ministro y la promesa de liberaci\u00f3n de la princesa por parte del secuestrador, no hay nadie en las calles vac\u00edas, nadie para descubrir que la dama ya fue liberada media hora antes del \u201cacto\u201d y, por ende, no habr\u00eda nada para verificar viendo. (4) (<em>Black mirror<\/em>\u00a01\u00b0 temporada, episodio 1. El himno nacional)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que nos remite a la deflaci\u00f3n de la palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un twit permite \u201cver\u201d lo que se \u201cdice-escrito\u201d, como si mediante la fijaci\u00f3n de la imagen pudiera confiarse en algo, un poco m\u00e1s\u2026 Las im\u00e1genes de hoy, VOCIFERAN sin saber lo que dicen. Miren si no la TE VE de estos tiempos, plagada de bl\u00e1 bl\u00e1 banal, redundante, insultante, pusil\u00e1nime, inmoral tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi \u201cLA TE VE\u201d era diferente, no solo porque se ubica 50 a\u00f1os atr\u00e1s, sino porque es la que yo cre\u00e9, ficci\u00f3n alimentada en mis pensamientos, fantas\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<em>Black Mirror<\/em>, el guionista (Charlie Brooker) nos lleva la delantera \u2013es un artista- pero est\u00e1 en el cuadro que filma, hasta detenerse en el umbral de la pantalla que se rasga en cada cap\u00edtulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viv\u00eda sumergida en la curiosa paradoja de la imagen: que puede engatusarnos de mil maneras, hasta inventar, so\u00f1ar, especular, que lo que se ve se imagina es lo que se es y lo que se dice de lo que se es. Es lo que este recurso de la infancia me permiti\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tiempos que corren, parece hacerse el esfuerzo de atrapar la palabra en una imagen que se pueda guardar, reproducir, y mejor a\u00fan, \u00a1enviar a todos lados para que no se pierda! \u00a1A los gritoooooooos! Eso no le va a dar m\u00e1s legitimidad, m\u00e1s autoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00e1 por los a\u00f1os \u00b460, John Langshaw Austin, tan brit\u00e1nico como el director de\u00a0<em>Black Mirror<\/em>, fil\u00f3sofo del lenguaje, se dedic\u00f3 a los enunciados llamados \u201cperformativos\u201d(5) (AUSTIN. C\u00f3mo hacer cosas con palabras: palabras y acciones. Paid\u00f3s. 1982) Esos actos del habla que le dan su autenticidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPodemos decir que un psicoan\u00e1lisis se sostiene de enunciados performativos? Es un tema controvertido que merece profundizaci\u00f3n. En todo caso, lo que en ese primer cap\u00edtulo de\u00a0<em>Black Mirror<\/em>\u00a0se muestra en su lugar, es ese \u201cacto\u201d al que me refer\u00ed anteriormente: el acto bizarro de cogerse a un cerdo ante los ojos hambrientos de los brit\u00e1nicos. Un acto que no puede sino fracasar, como todo acto. No hay acto (sexual) No-hay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEl performativo puede llevarnos m\u00e1s cerca de este real, imposible, que la ilusi\u00f3n de la pantalla negra? Si pensamos que, en los hablantes, no llegamos m\u00e1s lejos que al acto de fantasear, de imaginar\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dir\u00eda que la llamada \u201ccaja boba\u201d me provey\u00f3, en esos tiempos, una v\u00eda de escape a lo que me atormentaba, haciendo de m\u00ed una so\u00f1adora despierta, que no querr\u00eda despertar as\u00ed no m\u00e1s de esos sue\u00f1os de infancia, donde era emperatriz de mi imperio imaginado, y todo lo que quisiera ser. As\u00ed las cosas, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda resultar m\u00e1s fiable que mi propia imaginaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya desde all\u00ed, mi desconfianza por lo que viniera del Otro \u2013 cuyos hechos consideraba puro bl\u00e1 bl\u00e1 \u2013 y mi interrogaci\u00f3n cr\u00edtica a ese nivel, encontraban un fundamento y un asidero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero quedaba un resto inasimilable, que no se plegaba al velo. Y que se hac\u00eda notar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El silencio se acompa\u00f1aba de un s\u00edntoma: presa de una sinusitis cr\u00f3nica, me har\u00eda objeto de los grandes avances cient\u00edficos del momento: nebulizaciones, operaci\u00f3n de adenoides, punci\u00f3n de hueso maxilar, antibi\u00f3ticos inyectables. Y, como era de esperar, en la histeria el cuerpo objeta a la ciencia y \u201chabla\u201d con la verdad del s\u00edntoma: el moco que la ni\u00f1a dirige al campo del Otro es un resabio, fluido que se instala en el silencio de la presencia muda ante LA TE VE. Complacencia som\u00e1tica para Freud, rechazo del cuerpo para Lacan. Rompe la autoconservaci\u00f3n y es tambi\u00e9n objeci\u00f3n muda al saber del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En silencio, con la caja boba, me entend\u00eda mejor. Aqu\u00ed la mirada se pone en tensi\u00f3n y se destina a producir una \u201cceguera\u201d de otro orden, para hacerse nuevamente objeto de atenci\u00f3n del Otro. Pero, sobre todo, se aleja de su atenci\u00f3n en el mundo y se goza en su absorci\u00f3n en la TE VE. Se reama un goce enmarcado en la TE VE. Satisfacci\u00f3n sustitutiva, transitoria, m\u00e1s un s\u00edntoma, el moco, que al alterar la respiraci\u00f3n, trastornaba el hablar y el canto \u2013zona \u201camable\u201d para la ni\u00f1a- con el goce sintom\u00e1tico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo me sac\u00f3 de all\u00ed porque, adem\u00e1s, quise salir de all\u00ed: un encuentro de deseos. M\u00e1s precisamente, el deseo de un pediatra y el de una maestra. El, envi\u00f3 a mi madre a otra consulta (es decir, se mostr\u00f3 Otro barrado en relaci\u00f3n con el saber cient\u00edfico, y por tanto, deseante), donde me top\u00e9 con un m\u00e9dico home\u00f3pata que supo sugestionar lo suficiente a la peque\u00f1a ni\u00f1a, para que con sus globulitos la sinusitis se fuera de una vez para siempre. Y la maestra de grado, que como la ni\u00f1a no pod\u00eda ir al colegio, ofreci\u00f3 ir a la casa de la ni\u00f1a para ense\u00f1arle la regla de tres. Y as\u00ed, solo as\u00ed, fui abandonando a mi cuadrada amiga de esos tiempos dif\u00edciles \u2013LA TE VE- para entrar de lleno en el mundo escolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSolo el amor logra hacer condescender el goce al deseo\u201d. Logr\u00e9 reingresar en las v\u00edas del saber, la escritura y la ciencia. Un supuesto que me llev\u00f3 a estudiar medicina. M\u00e1s tarde, recal\u00e9 en otro supuesto: el que el psicoan\u00e1lisis ofrece para animarse a llegar hasta ese umbral, indecible, ese espejo negro de cada quien, con su esquizia estructural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es en lo que creo a\u00fan hoy, y lo que vamos constatando entre varios, en uno de los grupos de investigaci\u00f3n trabajando para las Conversaciones del Enapol: recabando las respuestas, \u00fanicas, de cada sujeto de esta \u00e9poca y c\u00f3mo se liga y se desliga, y c\u00f3mo se sirve, de esos\u00a0<em>Black Mirrors<\/em>\u00a0a su alcance.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-panel panel-default panel-e0ab867e28a787bc5 fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_e0ab867e28a787bc5\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"e0ab867e28a787bc5\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-839-1\" data-target=\"#e0ab867e28a787bc5\" href=\"#e0ab867e28a787bc5\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">Para una nueva soberan\u00eda, una nueva subversi\u00f3n \u2013 Carlos M\u00e1rquez<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"e0ab867e28a787bc5\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_e0ab867e28a787bc5\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Hector Gallo anot\u00f3 ya (1), en el t\u00edtulo de nuestro pr\u00f3ximo Encuentro \u201cEl Imperio de las Im\u00e1genes\u201d, habr\u00eda que leer \u201cimperio\u201d como soberan\u00eda. Una soberan\u00eda que, siguiendo las indicaciones de Foucault, no hay que entender como lo que proh\u00edbe o restringe, sino como performativa. En su despliegue produce constantemente nuevos modos de ser y de relacionarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tarrab le da el estatuto de una renegaci\u00f3n de lo real (2). Dando la apariencia de un \u201ccongelamiento del tiempo\u201d, hace que la entrop\u00eda caiga fuera del campo de lo enunciable, pues si \u201ctodo es recuperable\u201d, nada se pierde. Pero si la entrop\u00eda ha ca\u00eddo fuera del campo de lo enunciable, no es sin nuestro consentimiento, sin nuestra participaci\u00f3n en este desorden del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una soberan\u00eda d\u00f3cil a las ganas de cada uno, a las ganas de pan y circo. Por ello es tan dif\u00edcil denunciarla y hace falaces las denuncias que heredamos del siglo XIX. \u201c\u00bfC\u00f3mo lo quiere usted?\u201d Se le pregunta al consumidor en los grupos focales. \u201cLo que hago, lo hago por tus derechos y represent\u00e1ndote\u201d le dice el funcionario al ciudadano de esta nueva soberan\u00eda global. No m\u00e1s autom\u00f3viles negros id\u00e9nticos saliendo de las l\u00edneas de ensamblaje, no m\u00e1s una soberan\u00eda que se ejerce en nombre del derecho del soberano, condensador de la naci\u00f3n, \u00fanica excepci\u00f3n a la condici\u00f3n de sujeto (<em>sujet<\/em>, s\u00fabdito). La soberan\u00eda reside en el pueblo, dicen las constituciones y por lo tanto el que manda es mandatario. Pero m\u00e1s all\u00e1 de ellas, se constituye a partir de la inmanencia de los cuerpos que nacen con un determinado cat\u00e1logo de derechos. Hasta d\u00f3nde este es un cuerpo vivo, pulsional y hasta d\u00f3nde es una pantalla imaginaria donde se proyectan las necesidades que la ciencia le endilga, es lo que se pone en juego en el campo de batalla abierto entre los mercados y las burocracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello el documento \u201cEl empoderamiento de la mujer y el psicoan\u00e1lisis\u201d (3) muestra bien c\u00f3mo posicionarse frente a esta batalla. En ese texto se trata de forzar la entrada de la feminidad del \u201cno-todo\u201d, frente al empuje a la feminizaci\u00f3n que implica el \u201cno existe alguno que no\u201d. Es decir, que si hay imperio de las im\u00e1genes, hay que evitar las polaridades que exuda esta forma de soberan\u00eda, tomando posici\u00f3n con lo que no tiene posici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De modo que frente al pan de la necesidad que las burocracias nos dan a masticar, en vez de la huelga de hambre, m\u00e1s valdr\u00eda darle la palabra en lo social al\u00a0<em>me pantes<\/em>. Frente al circo-ular permanente del mercado, en vez de una inhibici\u00f3n, sostener una cl\u00ednica que se oriente por la objeci\u00f3n que presenta el s\u00edntoma, que \u201cse pone en cruz para que impedir que las cosas anden\u201d (4). Frente a la realizaci\u00f3n imaginaria por medio de la renegaci\u00f3n de la muerte, en vez de hacer presente la inevitabilidad de la muerte a la manera de los cercenadores de cabezas, aprovechar el tropiezo de lo simb\u00f3lico para encontrarse con lo inconsciente como lo que es del orden de lo no-realizado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>(1) Gallo, H\u00e9ctor. El Imperio de las Im\u00e1genes. En P\u00e1gina del VII ENAPOL, El imperio de las im\u00e1genes.\u00a0<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-imperio-de-las-imagenes-hector-gallo\/\">http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-imperio-de-las-imagenes-hector-gallo\/<\/a><\/p>\n<p>(2) Tarrab, Mauricio. El ojo bul\u00edmico y el lobo. En P\u00e1gina del VII ENAPOL, El imperio de las im\u00e1genes.\u00a0<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-ojo-bulimico-y-el-lobo-mauricio-tarrab\/\">http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-ojo-bulimico-y-el-lobo-mauricio-tarrab\/<\/a><\/p>\n<p>(3) \u00c1lvarez, Patricio. El empoderamiento de la mujer y el psicoan\u00e1lisis.\u00a0<a href=\"http:\/\/nel-medellin.org\/blogigualdad-de-genero-y-diversidad-sexual-en-relacion-con-el-empoderamiento-de-la-mujer-un-punto-de-vista-psicoanalitico\/\">http:\/\/nel-medellin.org\/blogigualdad-de-genero-y-diversidad-sexual-en-relacion-con-el-empoderamiento-de-la-mujer-un-punto-de-vista-psicoanalitico\/<\/a><\/p>\n<p>(4) Lacan, Jacques. La tercera. En Intervenciones y textos II, Manantial, p\u00e1g. 87.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-panel panel-default panel-7a4cbdc504aa7b35b fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_7a4cbdc504aa7b35b\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"7a4cbdc504aa7b35b\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-839-1\" data-target=\"#7a4cbdc504aa7b35b\" href=\"#7a4cbdc504aa7b35b\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">El CUERPO Y EL SELFIE \u2013 Mar\u00eda Eugenia Cardona<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"7a4cbdc504aa7b35b\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_7a4cbdc504aa7b35b\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda, el selfie (tomarse una foto a si mismo) es algo tan habitual que, seg\u00fan las estad\u00edsticas en Instagram, se subieron 58 fotos por segundo durante el a\u00f1o 2012. En 2013, el Diccionario Oxford nombra a la palabra \u201cselfy\u201d o \u201cselfie\u201d, la palabra del a\u00f1o. En historias recientes el selfie ha estado en primer lugar, a partir de que un macaco toma la c\u00e1mara de un fot\u00f3grafo y se autorretrata. El simp\u00e1tico macaco rob\u00f3 la c\u00e1mara y, seducido por el ruido de los clics, comenz\u00f3 a jugar con ella, a disparar al aire y a sacarse fotos a s\u00ed mismo. Esto gener\u00f3 una batalla legal por el\u00a0<em>copyright,\u00a0<\/em>porque las leyes sostienen que el due\u00f1o de los derechos de autor es de quien saca la foto. Es pues un hecho ir\u00f3nico que ha llevado al fot\u00f3grafo a elevar el mono a la categor\u00eda de asistente de fotograf\u00eda. Evento de la contingencia, que hace una\u00a0<em>parodia<\/em>\u00a0de esta pasi\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fen\u00f3meno del selfie, de que malestar en la Cultura habla?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es una foto, no tiene el car\u00e1cter simb\u00f3lico que las fotograf\u00edas han tenido<strong>:<\/strong>\u00a0Un hecho grafico de algo que tiene que ver con un acontecimiento \u00edntimo. El selfie est\u00e1 por encima de lo \u00edntimo y de la experiencia que el recuerdo de la imagen fotogr\u00e1fica puede traer. Podrimos decir que hemos pasado dele autorretrato al selfie. Es un modo de registro grafico en el que lo importante es exponer a\u00a0<strong><em>\u2018otros an\u00f3nimos\u201d<\/em><\/strong>\u00a0algo de lo \u00edntimo. Es una imagen con la que se arma una estructura de ficci\u00f3n con la sonrisa o el gesto de \u201c<em>soy feliz\u201d.<\/em>\u00a0Registro en el que impera el goce de la mirada sobre s\u00ed mismo, sin palabras. Se evidencia una cierta experiencia donde el sujeto con su mejor\u00a0<em>pose<\/em>\u00a0<em>cosm\u00e9tica<\/em>\u00a0intenta\u00a0<strong><em>darse un cuerpo<\/em><\/strong>\u00a0a trav\u00e9s del semblante. Sabemos que detr\u00e1s del semblante no hay nada. No hay ser, hay ex -sistencia. La estructura de ficci\u00f3n siempre ser\u00e1 insuficiente para abarcar lo real que escapa. La imagen no tapa lo que no deja de insistir, es transitoria y la angustia aparece como respuesta. Hay una significaci\u00f3n vac\u00eda, el agujero en lo real de la relaci\u00f3n sexual que no existe y que necesariamente conduce al enigma de lo femenino. La imagen vendr\u00eda a tener el estatuto de un resto-deshecho sin historia, intentando tramitar algo de lo real imposible de decir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos c\u00f3mo lo dice Miller en el \u201cSer y el Uno\u201d: \u201cTener un cuerpo se ubica del lado de la existencia. Es un tener s\u00f3lo marcado a partir del vac\u00edo del sujeto.\u201d<sup>\u00a0[1]\u00a0<\/sup>El parl\u00eatre tiene un cuerpo y no es un cuerpo. Desde el origen est\u00e1 signado por el mal encuentro con lalengua, que deja huellas sobre el cuerpo. Es pues un encuentro imprevisto entre la palabra y el cuerpo que har\u00e1 de ello un acontecimiento singular. Lacan en La Tercera dice<em>:\u00a0<\/em>\u201cel hombre conoce al mundo como conoce su imagen, lo que hace que adore el cuerpo. Se lo adora porque cree que se lo tiene: \u201cla \u00fanica relaci\u00f3n que el\u00a0parl\u00eatre\u00a0tiene con su cuerpo es una relaci\u00f3n de adoraci\u00f3n\u201d<em>.<\/em><sup>\u00a0[2]\u00a0<\/sup>La ilusi\u00f3n de completud que devuelve la imagen, es lo que hace del Selfie una pr\u00e1ctica \u201cadorable\u201d!!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El selfie cumple la funci\u00f3n aparente de \u201cocultar\u201d aquello que agujerea la imagen y de dar la ilusi\u00f3n de completud que el ideal pide, donde se promociona la propia imagen, en la que cada uno \u201ccontrola\u201d como aparecer. Pero es una \u00e9poca en la que todos muestran tanto que ya nadie mira y es ah\u00ed donde se hace presente un malestar que toca el cuerpo. Como dec\u00eda una adolescente: \u201csiempre espero un\u00a0<em>like<\/em>\u00a0y cuando no los veo, me duele el coraz\u00f3n.\u201d. Y contin\u00faa: \u201cvolver\u00e9 a poner otro selfie, para ver quien lo mira\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la \u00e9poca de las miradas furtivas e indiscretas hemos pasado a la promoci\u00f3n de la impudicia donde surge un espejo sin velo, que apunta a un ocaso de la verg\u00fcenza. La mirada es convocada para hacer de la imagen del cuerpo, que no se es, un espect\u00e1culo. \u201cEs una mirada castrada de su poder de avergonzar\u2026\u201d<sup>\u00a0[3].\u00a0<\/sup>El secreto del espect\u00e1culo dice Miller: \u201ces que t\u00fa eres quien lo miras, porque gozas de \u00e9l. Eres tu como sujeto y no el Otro quien mira\u201d<sup>\u00a0[4].<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hoy hay un declive de la verg\u00fcenza, es porque lo \u00edntimo se vuelve extranjero-extra\u00f1o? El\u00a0<em>selfie<\/em>\u00a0ser\u00eda una manifestaci\u00f3n de lo \u201c\u00e9xtimo\u201d? En la medida que la imagen como tap\u00f3n \u201cpretenden enga\u00f1arnos sobre el verdadero sentido de lo\u00a0<em>\u00e9xtimo:\u00a0<\/em>el de ser una hiancia insalvable, es decir un agujero.\u201d<sup>[5].<\/sup><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Miller, Jacques A. \u201c<em>El Ser y el Uno,\u00a0<\/em><em>D\u00e9cimo Primera sesi\u00f3n del Curso 2011\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Lacan, J. \u201cLa Tercera\u201d, En:\u00a0<em>Intervenciones y textos 2<\/em>, Buenos Aires, Manantial, p. 91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Miller, Jacques A. \u201c<em>Notas sobre la verg\u00fcenza<\/em>\u201d, En: Freudiana 39 .2004, Barcelona, Paid\u00f3s, p.11<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Ib\u00edd. p. 12<\/p>\n[5] Najles, A.R,\u00a0<em>Delicias de la intimidad. De la extimidad al sinthome,\u00a0<\/em>Grama, Buenos Aires,\u00a0p.65.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-panel panel-default panel-9ee85c48651dff923 fusion-toggle-no-divider\"><div class=\"panel-heading\"><h4 class=\"panel-title toggle\" id=\"toggle_9ee85c48651dff923\"><a aria-expanded=\"false\" aria-controls=\"9ee85c48651dff923\" role=\"button\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-839-1\" data-target=\"#9ee85c48651dff923\" href=\"#9ee85c48651dff923\"><span class=\"fusion-toggle-icon-wrapper\" aria-hidden=\"true\"><i class=\"fa-fusion-box active-icon awb-icon-minus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><i class=\"fa-fusion-box inactive-icon awb-icon-plus\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><span class=\"fusion-toggle-heading\">BRAIN \u2013 Initiativa El apoyo de la Administraci\u00f3n Obama a Iniciativa del Cerebro \u2013 Edwin Jijena Duran<\/span><\/a><\/h4><\/div><div id=\"9ee85c48651dff923\" class=\"panel-collapse collapse \" aria-labelledby=\"toggle_9ee85c48651dff923\"><div class=\"panel-body toggle-content fusion-clearfix\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En Febrero de 2013 el presidente estadounidense, Barack Obama, present\u00f3 oficialmente un importante proyecto denominado iniciativa BRAIN por sus siglas en ingl\u00e9s (Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies), el cual busca revolucionar la comprensi\u00f3n del funcionamiento del cerebro humano; abriendo posibilidades para detectar en forma temprana las causas de enfermedades cerebrales y por consiguiente prevenir o encontrar tratamientos espec\u00edficos para las mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para esta iniciativa la administraci\u00f3n Obama Care destina 100 millones de d\u00f3lares de presupuesto para el a\u00f1o fiscal 2014. \u201cEl proyecto sobre el cerebro dar\u00e1 a los cient\u00edficos las herramientas necesarias para obtener una imagen del cerebro en acci\u00f3n y permitir\u00e1 al menos comprender c\u00f3mo pensamos, aprendemos o memorizamos. El cerebro es a\u00fan un enorme misterio que queda por dilucidar\u201d. (President Barack Obama, April 2013)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s el Presidente Obama enfatiza que este nuevo proyecto implica el desarrollo y aplicaci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas capaces de producir im\u00e1genes de las interacciones entre las c\u00e9lulas cerebrales y la complejidad de circuitos neuronales a la velocidad del pensamiento. Estas tecnolog\u00edas abrir\u00e1n nuevas v\u00edas para explorar el modo de c\u00f3mo el cerebro memoriza, procesa, almacena y recupera enormes cantidades de informaci\u00f3n, ofreciendo un nuevo panorama sobre los complejos v\u00ednculos entre las funciones cerebrales y el comportamiento humano. (Ib\u00eddem)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para poder crear un mapa cerebral, se necesitan aparatos capaces de medir la actividad de una de las millones de neuronas en forma independiente y adem\u00e1s su funcionamiento en conjunto con las dem\u00e1s neuronas, luego crear una escala a nivel cerebral de modo que se realice un mapa de la actividad funcional. El desarrollo de estas tecnolog\u00edas se llevar\u00e1 a cabo a trav\u00e9s de la nanociencia, la imagen, la ingenier\u00eda, la inform\u00e1tica y otras \u00e1reas relacionadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iniciativa BRAIN involucra cuatro agencias federales: El Instituto Nacional de Salud (NIH), Fundaci\u00f3n Nacional para la Ciencia (NSF), La Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos (FDA) y La Agencia de Proyectos de Investigaci\u00f3n Avanzada de Defensa (DARPA). Las cuales est\u00e1n aportando econ\u00f3micamente para realizar investigaciones en \u00e1reas espec\u00edficas y claramente delimitadas para evitar doblar esfuerzos en un solo experimento. El apoyo va dirigido al desarrollo y aplicaci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas capaces de mostrar un funcionamiento din\u00e1mico cerebral y su relaci\u00f3n con el comportamiento y trastornos cerebrales. Dichos avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos permitir\u00e1n mejorar el diagn\u00f3stico, tratamiento y hasta prevenir enfermedades mentales, no solamente con la Tomograf\u00eda computarizada (TC), Resonancia magn\u00e9tica (RM), Tomograf\u00eda por emisi\u00f3n de positrones (TEP), Magneto encefalograf\u00eda (MEG).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La salud mental en el siglo XXI y en la era digital, estar\u00e1 tomada por el imperio de las im\u00e1genes, en 3D y otros desarrollos m\u00e1s, tambi\u00e9n se constituye en un asunto de pol\u00edtica de estado, se confirma de este modo el deceso del DSM hasta su versi\u00f3n 5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen tendr\u00e1 un valor superlativo por sobre la palabra en el diagn\u00f3stico y tratamiento de las llamadas ahora\u00a0<strong>enfermedades del cerebro,\u00a0<\/strong>as\u00ed los relatos del sujeto respecto de su malestar o de sus s\u00edntomas sobre su cuerpo se volver\u00e1n obsoletas para la ciencia, que prefiere un sujeto silenciado e ignorante de sus sufrimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo tecnol\u00f3gico prometido por el presidente Obama, capaz de mostrar mediante im\u00e1genes lo que queda oculta a la mirada, prometen que la actividad cerebral, y las enfermedades del cerebro sean captadas por im\u00e1genes virtuales, im\u00e1genes reales, etc. Ese horizonte puede ser tan seductor para algunos o aterrantes y temibles para otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*\u00a0<a href=\"https:\/\/www.whitehouse.gov\/share\/brain-initiative\">https:\/\/www.whitehouse.gov\/share\/brain-initiative<\/a><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=839"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":841,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions\/841"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}