{"id":917,"date":"2021-09-02T09:51:11","date_gmt":"2021-09-02T12:51:11","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=917"},"modified":"2021-09-02T09:51:11","modified_gmt":"2021-09-02T12:51:11","slug":"ernesto-sinatra-monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/ernesto-sinatra-monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio\/","title":{"rendered":"Ernesto Sinatra &#8211; MONOMAN\u00cdAS EN EL SIGLO XXI: el goce clept\u00f3mano y el goce del juicio"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ernesto Sinatra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-918 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem_sinatra-300x200-1.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem_sinatra-300x200-1-200x133.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem_sinatra-300x200-1.png 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Me gusta recordar una frase de mi ni\u00f1ez: \u201chay que portarse bien, porque Dios castiga sin palo y sin rebenque\u201d; frase ca\u00edda en desuso pues ya no es el buen Dios el que nos amedrenta y vigila,\u00a0<em>\u00c9l<\/em>\u00a0ha sido reemplazado por los complejos sistemas ultra-tecnol\u00f3gicos que muestran la estructura\u00a0<em>omnivoyeur<\/em>\u00a0del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vale mencionar, entre tantas novedades que muestran el imperio de las im\u00e1genes en la pos-modernidad, el debate actual sobre la privacidad en torno del\u00a0<em>Google street view,\u00a0<\/em>aplicaci\u00f3n de Google que permite a cualquiera entrar en la vida cotidiana de uno mismo y de los otros \u2013en la calle, en el barrio y hasta en la propia casa de cada uno\u2026\u00bfCu\u00e1l es la frontera entre lo privado y lo p\u00fablico? \u00bfQu\u00e9 hace de l\u00edmite, de litoral entre Uno y Otro? Por lo pronto, la satisfacci\u00f3n insaciable de la mirada del mundo nos mira a unos y a otros con los cuasi infinitos\u00a0<em>gadgets<\/em>\u00a0que produce el mercado, coloc\u00e1ndose siempre en la falla estructural que marca la imposibilidad de la relaci\u00f3n sexual, la ausencia en los humanos de un goce complementario entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el goce de la mirada la cara real, la substancia que encausa la versi\u00f3n actual de la globalizaci\u00f3n atravesada por el\u00a0<em>\u00a1todo a la vista!<\/em>, impulsando m\u00faltiples formas de goce, multi-formas de vivir la pulsi\u00f3n en el siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cre\u00edamos saber hasta qu\u00e9 punto, la tendencia actual del mercado globalizado explota el goce de la mirada; pero el imperio de las im\u00e1genes que prima en el mundo\u00a0<em>omnivoyeur<\/em>, nos conduce a caminos insospechados. Lo verificaremos a partir de un cuadro cl\u00ednico ya ca\u00eddo en desuso: las\u00a0<em>monoman\u00edas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concepto de\u00a0<em>monoman\u00eda<\/em>\u00a0fue acu\u00f1ado en 1814 por Jean Esquirol, a partir de la\u00a0<em>\u2018manie sans delire\u2019<\/em>\u00a0de su maestro\u00a0<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Philippe_Pinel\">Philippe Pinel<\/a>, para denotar una afecci\u00f3n cerebral cr\u00f3nica caracterizada por la afecci\u00f3n parcial de una de las capacidades mentales: el intelecto, el \u00e1nimo o la voluntad; clept\u00f3manos, ninf\u00f3manas, lud\u00f3patas son algunas de sus categor\u00edas cl\u00ednicas, las que llegan hasta hoy. El concepto fue aplicado luego al modo de ideaci\u00f3n en ciertas paranoias focalizadas en una idea fija o una emoci\u00f3n prevalente; generalizado despu\u00e9s a la preponderancia de una pasi\u00f3n que conduce a conductas irrefrenables. Al parecer las monoman\u00edas han sido un concepto clave en la reivindicaci\u00f3n del reconocimiento social y profesional del m\u00e9dico-psiquiatra frente a otras especialidades m\u00e9dicas; y \u2013muy especialmente\u2013 la\u00a0<em>monoman\u00eda<\/em>\u00a0como diagn\u00f3stico m\u00e9dico tuvo un lugar destacado en el enjuiciamiento de conductas delictivas, particularmente homicidios, permitiendo alivianar las complejas relaciones entre m\u00e9dicos y jurisconsultos. Al respecto, en 1832 un abogado y un m\u00e9dico espa\u00f1oles acu\u00f1aron el concepto de\u00a0<em>monoman\u00eda homicida<\/em>, para dar cuenta de los cr\u00edmenes inmotivados, esos que \u2018<em>escapan en cuanto a sus causas a la sagacidad de los hombres\u2019<\/em><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><em>.\u00a0<\/em>Describieron de \u00e9l dos sub-especies: en la primera el asesino conserva sus facultades intelectuales, pero es arrastrado por un impulso interior irresistible; en la segunda el enajenado posee una locura considerable y evidente, a pesar de que su acci\u00f3n criminal obedece a una premeditaci\u00f3n tan reflexiva como planificada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estado actual de la civilizaci\u00f3n no ser\u00eda dif\u00edcil relacionar el concepto de\u00a0<em>monoman\u00eda<\/em>\u00a0as\u00ed torsionado (por Peiro y Rodrigo: abogado y m\u00e9dico, respectivamente) con los \u2013cada vez m\u00e1s frecuentes\u2013asesinatos m\u00faltiples, perpetrados en lugares p\u00fablicos causados ya sea por individuos que asemejan ser perfectamente normales (no solo sin motivaciones manifiestas de su accionar, sino asimismo sin antecedentes penales); o bien por aquellos otros, bien trastornados, los que planifican su acci\u00f3n pasional hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no es esa v\u00eda la que emprenderemos para caracterizar, a partir de un suceso \u2013en apariencia anodino\u2013 un rasgo del estado actual de la civilizaci\u00f3n: la prevalencia globalizada del goce de la mirada ofrece el marco a una pluralidad de goces \u2013monoman\u00edas del siglo XXI\u2013, entre los que hoy quisiera destacar el\u00a0<em>goce clept\u00f3mano<\/em>\u00a0y aqu\u00e9l que corresponde al avance incontrolable de la industria del juicio. Estos dos rasgos, en apariencia no tendr\u00edan nada que\u00a0<em>ver<\/em>, sin embargo intentaremos demostrar que est\u00e1n perfectamente imbricados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soltemos ya la hip\u00f3tesis: el desenganche entre el goce y la funci\u00f3n del decir-que-no \u2013consecuencia mayor de la ca\u00edda pos-moderna del padre\u2013 se remienda con el empalme entre la judicializaci\u00f3n generalizada y el empuje del mercado al \u2013imposible\u2013 goce del \u201ctodo-para-ver\u201d. All\u00ed donde la tradicional funci\u00f3n del padre declina, se incrementan los juicios \u2018contra todo\u2019; all\u00ed donde el \u201cno debes gozar\u201d de la civilizaci\u00f3n ha sido reemplazado por \u201c\u00a1hay que gozar! \u2013ascenso del objeto\u00a0<em>a<\/em>\u00a0al c\u00e9nit social, es decir, que el ideal ha sido tragado por el goce<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u2013 los procesos de judicializaci\u00f3n est\u00e1n a la orden del d\u00eda, ocupando el lugar que tradicionalmente correspond\u00eda al padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es aqu\u00ed donde el \u2018decir que no\u2019 muestra su fundamento super-yoico, denunciando, a su vez, la ra\u00edz del asunto: si bien por un lado toda acci\u00f3n humana es capaz de producir goce<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, leemos ahora su env\u00e9s: toda acci\u00f3n humana es capaz de ser penalizada por la carga de goce que transporta: lo que lleva a una suerte de \u2013como lo diremos\u2013 \u00bfgoce-del juicio?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Valga por caso el tole-tole que se arm\u00f3 en torno de uno de los m\u00e1s curiosos casos de cleptoman\u00eda: la batalla judicial por la autor\u00eda de unas \u2018selfies\u2019 disparada por un simp\u00e1tico mono (monita, al parecer), luego de haberle arrebatado la c\u00e1mara a un experimentado fot\u00f3grafo, mientras \u00e9ste se preparaba para reflejar los h\u00e1bitos de una comunidad de macacos a la que nuestra \u2013ya afamada\u2013 clept\u00f3mana, pertenec\u00eda. El real problema comienza en el 2014 cuando David Slater \u2013el ignoto fot\u00f3grafo que viaj\u00f3 a Indonesia tres a\u00f1os antes para convivir con macacos negros crestados\u2013 salt\u00f3 a la fama por el acontecimiento al descubrir que Wikimedia (organizaci\u00f3n sin fines de lucro responsable de la enciclopedia Wikipedia, la que cuenta con una colecci\u00f3n de m\u00e1s de 22 millones de im\u00e1genes, sonidos y videos de descarga libre y gratuita para sus miembros) hab\u00eda subido a su portal una de las fotos referidas sin estar \u00e9l enterado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que anunciaba ser una travesura pasa por ser, en primer lugar, un mim\u00e9tico acto clept\u00f3mano de un mono, para presentarse como una curiosa inversi\u00f3n especular \u2013\u00bfimpulso simio-vindicante?\u2013 artista\/modelo y \u2013finalmente\u2013 un complicad\u00edsimo caso judicial que finaliz\u00f3 sentando jurisprudencia. Ya que \u00bfa qui\u00e9n considerar el propietario de los derechos de la foto? \u00bfal fot\u00f3grafo, due\u00f1o del\u00a0<em>gadget<\/em>? \u00bfal mono, que dispar\u00f3 las selfies \u2013el que no debe estar, ni siquiera, inscrito en el sistema tributario de su pa\u00eds?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La contabilizaci\u00f3n del goce, cuando es atrapada en el campo del derecho globalizado, amenazaba no distinguir entre sus usuarios, m\u00e1s ac\u00e1 de su condici\u00f3n ontol\u00f3gica: hombres o monos, dar\u00eda lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, luego de un arduo debate judicial, el caso de \u201cmonoman\u00eda clept\u00f3mana\u201d sent\u00f3 jurisprudencia y sienta precedentes sobre los derechos de propiedad de las im\u00e1genes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cDurante dos a\u00f1os, Slater hizo reiterados pedidos a Wikimedia para que la organizaci\u00f3n quitara la imagen. \u00bfSu posici\u00f3n? Violan sus derechos de autor. Wikimedia rechaz\u00f3 el pedido y declar\u00f3 en su primer informe de transparencia que la imagen no pertenec\u00eda a nadie. Ahora, la Oficina de Copyright de Estados Unidos les da la raz\u00f3n.La Oficina de Copyright de Estados Unidos public\u00f3 esta semana un borrador del Compendio de pr\u00e1cticas de copyright en el que establece que los trabajos \u201ccreados por la naturaleza, animales o plantas\u201d o \u201csupuestamente creados por seres sobrenaturales o divinos\u201d no pueden estar sujetos a copyright. Es decir, son de dominio p\u00fablico. El documento, de 1212 p\u00e1ginas, crea un precedente y zanja -en Estados Unidos- el debate que se hab\u00eda abierto sobre la propiedad de la famosa autofoto del macaco negro crestado que dio la vuelta al mundo\u201d.<\/em>\u00a0<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, entonces, y desde esta sanci\u00f3n: \u00bfqui\u00e9n estar\u00eda afectado del\u00a0<em>goce clept\u00f3mano<\/em>: nuestro macaco o el mismo Slater?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegados a este punto, podremos situar con mayor precisi\u00f3n los alcances actuales de las monoman\u00edas que se vienen; ya que \u2013sea como fuere en este caso\u2013, el\u00a0<em>goce clept\u00f3mano<\/em>\u00a0no cesa (tal vez: ni cesar\u00e1) de convocar al\u00a0<em>goce del juicio<\/em>\u00a0cada vez que se transite el litoral que el padre ha dejado vacante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, el\u00a0<em>goce del juicio<\/em>\u00a0amenaza llevarse puesto algo m\u00e1s que los derechos de autor de un simp\u00e1tico macaco: por ejemplo, en la proliferaci\u00f3n de juicios de abuso sexual en nombre de ni\u00f1os contra sus propios padres (m\u00e1s ac\u00e1 de su realizaci\u00f3n y\/o fantasmatizaci\u00f3n), parecen invertir los lugares de quienes han encarnado tradicionalmente las funciones del ejercicio culpable del goce \u2013por un lado\u2013 y la de su interdicci\u00f3n \u2013por el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, a partir de ahora quiz\u00e1s ya no sean necesarios \u2013como lo eran antes\u2013 los cuentos que narraban los padres a sus hijos para que durmieran, ya que hemos despertado abruptamente del sue\u00f1o del padre. Quiz\u00e1s tampoco ser\u00e1n necesarias las variaciones del mito del padre (del padre omnividente de la horda primitiva hacia el goce clept\u00f3mano de Prometeo) para comprender que el padre ha declinado \u2013en lo que era\u2013 su funci\u00f3n de semblante; y que el goce esc\u00f3pico que ha estallado por doquier \u2013tambi\u00e9n\u2013 vigila, a partir de las m\u00faltiples pantallas que demuestran hasta qu\u00e9 punto, siguiendo la profec\u00eda de Jacques Lacan en su Seminario de la excomuni\u00f3n,\u00a0<em>el mundo es omnivoyeur<\/em>\u00a0.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u00a0PEIRO, P.M. de y RODRIGO, J. (1832):\u00a0<em>Elementos de medicina y cirug\u00eda legal arreglados a la legislaci\u00f3n espa\u00f1ola<\/em>. Madrid<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0Siguiendo tambi\u00e9n aqu\u00ed las puntuaciones de Jacques-Alain Miller en su curso de la Orientaci\u00f3n Lacaniana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0Ib\u00edd. 2 (2009)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/monomanias-en-el-siglo-xxi-el-goce-cleptomano-y-el-goce-del-juicio-ernesto-sinatra\/#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0Diario LA NACI\u00d3N, Argentina -22\/08\/2014<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[104,98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=917"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":919,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917\/revisions\/919"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}