{"id":937,"date":"2021-09-02T10:20:46","date_gmt":"2021-09-02T13:20:46","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=937"},"modified":"2021-09-02T10:20:46","modified_gmt":"2021-09-02T13:20:46","slug":"mauricio-tarrab-el-ojo-bulimico-y-el-lobo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/mauricio-tarrab-el-ojo-bulimico-y-el-lobo\/","title":{"rendered":"Mauricio Tarrab &#8211; EL OJO BUL\u00cdMICO Y EL LOBO"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mauricio Tarrab<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-938 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab001.png\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab001-200x191.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab001.png 245w\" sizes=\"(max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/>Un juego infantil resume bien lo que quiero decir hoy respecto del imperio de las im\u00e1genes y sus s\u00fabditos -sin los cuales no habr\u00eda imperio- nosotros, consumidores. Ese juego ten\u00eda una letan\u00eda que los ni\u00f1os cantaban mientras hac\u00edan una ronda:\u00a0<em>\u201cjuguemos en el bosque mientras el lobo no est\u00e1\u2026\u00bflobo est\u00e1?\u201d\u00a0<\/em>el lobo no estaba y los ni\u00f1os volv\u00edan a su ronda y volv\u00edan a cantar, hasta que cada tanto, el lobo estaba y\u2028aparec\u00eda produciendo el j\u00fabilo que romp\u00eda la ronda placentera de los ni\u00f1os. Mas all\u00e1 del Padre, ese j\u00fabilo mostraba finalmente la verdad libidinal del juego.\u2028Hoy ese goce est\u00e1 desplazado. Hoy jugamos en el bosque de nuestras pantallas, en el bosque de nuestras nubes, de nuestras redes sociales confiados en que se puede hacer posible lo imposible. La conexi\u00f3n asombrosa e inmediata a miles de kil\u00f3metros, el resguardo an\u00f3nimo de nuestras pobres o geniales ideas, o de nuestras im\u00e1genes o de nuestros videos. La ilusi\u00f3n de crear una nueva f\u00f3rmula de las relaciones personales\u2026 Un personaje de South Park, la serie de esos ni\u00f1itos indomables e hiperl\u00facidos, lo dec\u00eda inocentemente: \u201cmis contactos en faceboook son muchos m\u00e1s que los amigos que no tengo\u201d.\u2028Creemos, si, los s\u00fabditos del imperio de las im\u00e1genes creemos, que all\u00ed en ese imperio se sostiene la ilusi\u00f3n de lo perdurable, el tiempo se congela, todo puede recuperarse. Ser\u00edamos freudianos diciendo que es una forma renegadora de la muerte. Y los es, como La invenci\u00f3n de Morel (1) plenamente realizada. Pero finalmente es una renegaci\u00f3n de lo real.\u00a0<em>Juguemos en el bosque mientras el lobo no est\u00e1\u2026\u00bflobo est\u00e1?<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-939 aligncenter\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab002.png\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab002-200x156.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab002-300x234.png 300w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab002-400x312.png 400w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab002.png 520w\" sizes=\"(max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su texto La equivocaci\u00f3n del sujeto supuesto saber (2) del a\u00f1o \u201967, J. Lacan, ilustra el poder del significante fuera de sentido, indicando en la historia b\u00edblica c\u00f3mo la aparici\u00f3n de unas palabras hebreas escritas en la muralla de la ciudad, para que todo el mundo las leyera, hac\u00edan caer por tierra otro imperio: Babilonia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestra Babilonia siglo XXI no son las palabras y su poder las que cuentan. En el Imperio del las im\u00e1genes, es el velo de Maya como tal el que se proyecta sobre el muro del lenguaje. Es el velo de Maya como tal el que hace desfallecer al\u2028lenguaje. Lo vuelve tenue y brillante a la vez, lo hace virtual y desechable frente a las im\u00e1genes. Frente a los cientos de im\u00e1genes, a los millones de im\u00e1genes , que pueden hacer olvidar que lo real sin velo, sin palabra y por cierto sin imagen, acecha como siempre, o peor que siempre, mientras \u201cjugamos en el bosque\u201d. Es lo que Lacan ense\u00f1a a prop\u00f3sito del fantasma, esa ventana a lo real, que finalmente se extiende en los dispositivos tecnol\u00f3gicos, como planteaba Mc Luhan en los a\u00f1os \u201970 respecto de la extensi\u00f3n de los sentidos en las m\u00e1quinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El imperio de las im\u00e1genes muestra su cara fascinante u horrenda que con la verosimilitud de un pase de magia hace que todo parezca posible. Posible y sin misterio. Impactante y sin relieves. Plano, sin profundidad.\u2028Si hici\u00e9ramos un arco que en un extremo tuviera al misterio que el personaje de Blow up de Antonioni quiere adivinar en el detalle insignificante de esa foto que lo obsesiona, o en el anticuado y detallado \u201cretrato de familia\u201d de las primeras fotograf\u00edas, o para ir algo m\u00e1s atr\u00e1s, en el dedo alzado de Leonardo, o en la sonrisa del Padre de Ram que todav\u00eda trasmite vida en medio de la muerte. Y en el otro extremo pusi\u00e9ramos la aridez de las selfies actuales, donde lo que se presenta es un \u201cyo estoy aqu\u00ed\u201d pat\u00e9tico, o un \u201cyo estuve ah\u00ed\u201d de la tonter\u00eda prestigiante del turista, como dir\u00eda P.Bourdieu, convertido en \u201cdisparador serial\u201d.\u2028Entonces estar\u00edamos de acuerdo con Henri Cartier Bresson, que algo sab\u00eda de lo perdurable, del instante y de la imagen:\u00a0<em>\u201clos hechos no son interesantes. Es el punto de vista sobre los hechos lo que es importante. Algunas fotograf\u00edas son como un cuento de Chejov o Maupassant. Son r\u00e1pidas y en ellas hay todo un mundo\u201d(3) .<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-940 aligncenter\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab003.png\" alt=\"\" width=\"613\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab003-200x134.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab003-300x202.png 300w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab003-400x269.png 400w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab003-600x403.png 600w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab003.png 613w\" sizes=\"(max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Argumento que la Comisi\u00f3n organizadora del VII ENAPOL ha preparado para orientarnos, sit\u00faa entre otras cosas que, en el Imperio de las im\u00e1genes no se trata ya de\u00a0<em>\u201cesa im\u00e1gen, bella y \u00fanica, que reina y localiza en su c\u00e1rcel sutil lo inombrable del goce y lo real\u201d<\/em>(4). La cuesti\u00f3n es otra, es la reproducci\u00f3n innumerable, la multiplicidad, la omnipresencia de las im\u00e1genes, donde el referente se esfuma, se desvanece. Es lo que anticipaba John Berger (5) en un ensayo deslumbrante respecto de la revoluci\u00f3n de las reproducciones en el plano del arte. Eso ha pasado a la vida cotidiana, con consecuencias imprevisibles y desmesuradas en la \u00e9poca de Internet.\u2028\u00bfDebemos volver atr\u00e1s yendo contra ese imperio?. M\u00e1s bien, con el Psicoan\u00e1lisis nos ubicamos en ese filo fatal donde lo mejor y lo peor del imperio de las im\u00e1genes opera sobre las subjetividades contemporaneas, sobre los cuerpos, sobre las formas de vinculaciones y sobre las relaciones sociales. All\u00ed en ese borde donde las im\u00e1genes parecen tomar el relevo del orden simb\u00f3lico en el \u201cordenamiento\u201d del mundo.\u2028En el imperio de las im\u00e1genes se sustrae la experiencia del cuerpo de una manera brutal. Pero tambi\u00e9n, el Otro como tal, ha cambiado.\u2028Por eso, resulta fundamental estudiar desde esta nueva perspectiva sus consecuencias en la vida amorosa; en la construcci\u00f3n de los cuerpos, en los efectos adormecedores y fascinantes sobre los ni\u00f1os cuyos padres dimiten su funci\u00f3n cedi\u00e9ndola con alivio a\u2028las t\u00e9les; en los efectos de masificaci\u00f3n de los j\u00f3venes atrapados gustosamente en las redes \u201csociales\u201d que les ofrece el mercado; en sus consecuencias sobre la\u2028sexualidad. Eso, s\u00f3lo para mencionar algunos de los ejes sobre los que deber\u00e1n\u2028girar nuestros debates de cara a Setiembre en Sao Paulo.\u2028Y en este mundo, donde priva el hambre insaciable del ojo del consumidor contempor\u00e1neo, finalmente un ojo bul\u00edmico, pleno de\u2028im\u00e1genes desechables \u00bfqui\u00e9n mira a qui\u00e9n?. \u00bfMiramos las im\u00e1genes o son ellas las que nos miran?<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-941 aligncenter\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab004.png\" alt=\"\" width=\"603\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab004-200x134.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab004-300x200.png 300w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab004-400x267.png 400w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab004-600x401.png 600w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab004.png 603w\" sizes=\"(max-width: 603px) 100vw, 603px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda una cl\u00ednica puede derivarse de las respuestas que demos a estos interrogantes. Contradiciendo la ilusi\u00f3n que crea lo que llamamos el Imperio de las im\u00e1genes, podemos decir con John Berger que\u00a0<em>\u201clo visible no existe en ninguna parte\u201d<\/em>.(6)\u2028Y es que, este mundo aplanado y sin relieves en el que vivimos, que nos captura y nos fascina es solo una superficie. Es finalmente solamente la proyecci\u00f3n sobre una superficie de los sistemas expertos (Giddens) que llamamos gadgets tecnol\u00f3gicos.\u2028Esas im\u00e1genes no est\u00e1n solas, como si lo est\u00e1n los sujetos capturados por ellas,\u2028esas im\u00e1genes tienen su Matrix. Esas superficies brillantes que muestran un poder ins\u00f3lito, que afectan subjetvidades y cuerpos, duran sin embargo hasta que la bater\u00eda se termina. Y eso deja al sujeto delante de todo lo que ha rechazado, y con lo que debe arregl\u00e1rselas. Su soledad, su cuerpo, su deseo, de lo que finalmente no puede sustraerse.\u2028OFF.\u2028The end.\u2028Lobo est\u00e1 !! mientras tanto \u201cjuguemos en el bosque\u201d. Pero eso s\u00ed, usemos las im\u00e1genes para algo que valga la pena.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-942 aligncenter\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab005.png\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"773\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab005-200x282.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab005-213x300.png 213w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab005-400x564.png 400w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/tarrab005.png 548w\" sizes=\"(max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>(1) Bioy Casares Adolfo, La invenci\u00f3n de Morel<\/p>\n<p>(2) Lacan J. La equivocaci\u00f3n del Sujeto supuesto Saber<\/p>\n<p>(3) Entrevista a Henri Cartier Bresson en el New York Times<\/p>\n<p>(4) Argumento del VII ENAPOL<\/p>\n<p>(5) John Berger, Modos de ver. Editorial Gustavo Gil,SL Barcelona<\/p>\n<p>(6) idem (5)<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[104,98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/937"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=937"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/937\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":943,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/937\/revisions\/943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}