{"id":964,"date":"2021-09-02T10:43:29","date_gmt":"2021-09-02T13:43:29","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=964"},"modified":"2021-09-02T10:43:29","modified_gmt":"2021-09-02T13:43:29","slug":"nora-guerrero-de-medina-el-imperio-de-las-imagenes-manifestaciones-sintomaticas-del-siglo-21-el-sexo-cibernetico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/nora-guerrero-de-medina-el-imperio-de-las-imagenes-manifestaciones-sintomaticas-del-siglo-21-el-sexo-cibernetico\/","title":{"rendered":"Nora Guerrero de Medina &#8211; EL IMPERIO DE LAS IM\u00c1GENES: Manifestaciones sintom\u00e1ticas del siglo 21, el sexo cibern\u00e9tico"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\"><strong>Nora Guerrero de Medina<\/strong><br \/>\nNEL \u2013 Guayaquil<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-965 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/banksy1-620x-300x199-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/banksy1-620x-300x199-1-200x133.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/banksy1-620x-300x199-1.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s? -suspira Rita- Imag\u00ednense que estoy con una camiseta y nada m\u00e1s y que puedes hacerme lo que quieras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de esta manera -me cuenta Rita- que actualmente ella inicia sus encuentros sexuales con nada de romanticismo y mucha realidad virtual, ha hecho de la computadora, un compa\u00f1ero an\u00f3nimo con quien satisface sus m\u00e1s \u00edntimas fantas\u00edas sexuales \u201cquiero que me ayude a ponerle un l\u00edmite al sexo cibern\u00e9tico- me demanda- no quiero convertirme en una persona que s\u00f3lo siente placer con la computadora. Me parece triste este placer pues es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la soledad\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Internet, la red inform\u00e1tica que conecta ordenadores de todo el mundo, se ha convertido tambi\u00e9n en un refugio y punto de encuentro para sujetos eminentemente solitarios presos del drama del amor y del sexo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son muchos los servicios que el Internet ofrece a su ampl\u00eda clientela; hombres y mujeres se encuentran para concretar sus fantas\u00edas sexuales, con solo marcar un bot\u00f3n, una direcci\u00f3n electr\u00f3nica, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciencia a trav\u00e9s de sus m\u00faltiples objetos ofrece cada d\u00eda nuevas posibilidades de placer o de goce para la eterna insatisfacci\u00f3n humana. Me inclino a pensar que el Internet ofrece ahora una asistencia t\u00e9cnica al fantasma singular de cada sujeto: generando a su vez nuevos s\u00edntomas, nuevas formas de sufrimiento que caracterizan la subjetividad de nuestra \u00e9poca \u00bfY c\u00f3mo definir la subjetividad de nuestra \u00e9poca?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una articulaci\u00f3n muy precisa entre la experiencia anal\u00edtica y la aludida subjetividad de la \u00e9poca Lo que nos muestra la cl\u00ednica actual, es que la \u00e9poca est\u00e1 invadida de objetos para producir goce, lo que parece confrontar al sujeto , de una manera hasta ahora no conocida con la incompatibilidad de un goce excesivo presente en el s\u00edntoma y la condici\u00f3n esencial de deseante de los humanos Cuando hablamos de s\u00edntomas en la \u00e9poca actual es extraer un t\u00e9rmino que aparece en la \u00faltima ense\u00f1anza de Lacan; que aborda el s\u00edntoma no en su relaci\u00f3n a lo simb\u00f3lico como est\u00e1 presente en sus primeros seminarios sino como lo que viene a anudar los tres registros: imaginario, simb\u00f3lico y real; a partir de su homologaci\u00f3n en el nudo borromeo, pudiendo ubicarse de este modo en el lugar del Nombre del Padre En forma general podemos se\u00f1alar que el s\u00edntoma tiene siempre la misma estructura, es significante y goce; es envoltura significante que rodea una sustancia gozante; la variabilidad de su presentaci\u00f3n se va a referir, a la diversidad de envolturas formales estructuralmente vac\u00edas, exigiendo la presencia necesaria del s\u00edntoma como suplencia de goce, porque est\u00e1 en el lugar del goce que no hay Volvamos a la cl\u00ednica, retomemos a Rita y a su demanda de ayuda. Ella viene a buscarme cuando apenas le faltan dos semanas, para viajar a los Estados Unidos a realizar sus estudios universitarios; dice estar muy asustada, con mucho temor de fracasar, sino resuelve algunas dificultades que se le presentan en lo que ella llama\u201d la b\u00fasqueda de la sexualidad\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R\u00e1pidamente Rita entra al tema que el interesa y me dice que a los 12 a\u00f1os, hizo un acto de exhibicionismo; frente a su casa, hab\u00eda una construcci\u00f3n donde hab\u00edan muchos obreros. Desde su ventana ella pod\u00eda mirarlos y ser mirada, decide ba\u00f1arse y luego desnuda, comienza a vestirse frente a ellos\u201d no s\u00e9 qu\u00e9 me moviliz\u00f3 a hacer ese acto mostr\u00e1ndome desnuda frente a extra\u00f1os, todos ellos an\u00f3nimos me miraban, me pon\u00edan atenci\u00f3n y eso me gustaba Subrayo su frase: \u201d no se por qu\u00e9\u201d. Se r\u00ede y me dice; bueno, si lo se fue mi deseo, era como vivir una fantas\u00eda sexual que se ve en las pel\u00edculas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo tengo toda clase de fantas\u00edas sexuales-a\u00f1ade Rita- pero la m\u00e1s reiterativa es la de tener relaciones sexuales con gente que no conozca, un hombre cualquiera\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rita sigue relatando escenas donde se van dibujando un patr\u00f3n en sus fantas\u00edas sexuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escena del exhibicionismo, la presencia reiterativa del objeto mirada, la seducci\u00f3n de parte de un sujeto adulto cuando ella era peque\u00f1a, constituyeron para Rita, como una escena t\u00edpica, que en adelante, funcion\u00f3 a modo de una matriz fantasm\u00e1tica, para sus pr\u00e1cticas sexuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero hacer una acotaci\u00f3n. En el trascurso de las entrevistas me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que cuando Rita cuenta sus experiencias sexuales, sean estas las infantiles o las actuales, en vez de mostrarse abrumada avergonzada por las \u201d terribles cosas que ha hecho o hace\u201d, seg\u00fan sus propios t\u00e9rminos, por el contrario parec\u00eda experimentar una singular satisfacci\u00f3n como si hubiera encontrado un goce particular al relatar sus haza\u00f1as sexuales a la analista. El goce estaba en el relato; ya me hab\u00eda alertado Rita al respecto cuando me dijo \u201cme encanta conversar todo lo que hago y ahora no puedo contar estas experiencias a nadie, pues pensar\u00edan muy mal de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si-le dije- y ahora me lo est\u00e1 contando a m\u00ed.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/964"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=964"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/964\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":966,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/964\/revisions\/966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}