{"id":987,"date":"2021-09-02T11:01:40","date_gmt":"2021-09-02T14:01:40","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=987"},"modified":"2021-09-02T11:01:40","modified_gmt":"2021-09-02T14:01:40","slug":"susana-dicker-el-drama-del-espejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/susana-dicker-el-drama-del-espejo\/","title":{"rendered":"Susana Dicker &#8211; El drama del espejo"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Susana Dicker<\/strong><\/p>\n<div class=\"post-content\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema que nos convoca hacia el VII Enapol actualiza la paradoja del espejo: su condici\u00f3n de soporte de identificaci\u00f3n pero tambi\u00e9n objeto que causa angustia. Esto se enra\u00edza en las dos caras del drama del espejo, que Lacan desarrolla en su texto de 1949<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, y de lo cual nos ofrece testimonios la cl\u00ednica de la neurosis, pero tambi\u00e9n la de las anorexias-bulimias, de las psicosis y, por qu\u00e9 no, las experiencias con adolescentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Momento crucial en la medida en que hace posible el anudamiento de las dimensiones Real, Simb\u00f3lica e Imaginaria. Momento estructurante, donde el triunfo del infans es el logro de una identificaci\u00f3n, reconocerse en una imagen de s\u00ed mismo Pero tambi\u00e9n paradojal en tanto la imagen de ese cuerpo que se reconoce en el espejo no es lo m\u00e1s propio, viene del Otro, de la imagen del otro que reconoce antes que a la suya. Es una operaci\u00f3n libidinal, circulaci\u00f3n de libido que es p\u00e9rdida de goce- que hasta ah\u00ed era goce logrado, autoer\u00f3tico- pero tambi\u00e9n condici\u00f3n para que la imagen se sostenga y haga de un cuerpo fragmentado-<em>real del cuerpo en fragmentos<\/em>-una unidad formal e imaginaria. Esta es la paradoja: \u201cLa imagen, en su exterioridad, es constituyente respecto al ser del sujeto\u201d.<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en nuestra pr\u00e1ctica nos encontramos con acontecimientos del cuerpo que revelan un malogro, una ruptura de la relaci\u00f3n del ser hablante con la imagen narcisista del mismo. Son experiencias de extrav\u00edo del propio cuerpo en ciertas anorexias, cuando ya no se reconoce como propio. Se trata de un defecto capital en la constituci\u00f3n narcisista de esa imagen, que se muestra insuficiente para mantener unidos los registros Simb\u00f3lico y Real y, por lo tanto, insuficiente como soporte identificatorio. \u201cUna devastaci\u00f3n de la imagen (ravage dell\u2019imagine) que comporta que el cuerpo se haga presente en su puro estatuto de objeto a\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. De all\u00ed que lo pusional retorne desde el exterior como imperfecci\u00f3n de la imagen, revelando la dificultad de simbolizar la dimensi\u00f3n real corporal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen del cuerpo delgado nos permite acercar una diferencia entre la cl\u00ednica de la neurosis y lo que muestran los diferentes cuadros de anorexias. En el primer caso, esa imagen puede jugar como significante del deseo del Otro, hacer del semblante lo que viene al lugar de la ausencia de falo para entrar en la dial\u00e9ctica deseo-goce. Y conocemos de ese empe\u00f1o en cultivar la figura delgada en nuestra \u00e9poca, a trav\u00e9s de tratamientos variados que incluyen dietas, ejercicios, cirug\u00edas. Pero ese cuerpo delgado puede encarnar una pasi\u00f3n- algo que no nos es extra\u00f1o en la anor\u00e9xica contempor\u00e1nea- y como tal ser testimonio del apego narcisista, de la fascinaci\u00f3n mort\u00edfera con la propia imagen especular que, en su delgadez, encarna un ideal de belleza que se separa del cuerpo sexual y pone en el centro el objeto mirada, ya no para causar el deseo del Otro- tan familiar a la histeria- sino provocar la angustia del Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s radicales, a\u00fan, los casos de anorexia psic\u00f3tica, donde \u201cno es s\u00f3lo goce del vac\u00edo, sino tambi\u00e9n una modalidad de tratamiento del vac\u00edo, del riesgo psic\u00f3tico de una disoluci\u00f3n de la imagen del cuerpo.\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0All\u00ed donde se experimenta una ruptura del v\u00ednculo imaginario entre el cuerpo y el sujeto, tenemos una particularidad de la anorexia psic\u00f3tica donde los huesos toman el relevo de la imagen narcisista, insuficiente para formar el cuerpo, para darle identidad. En su lugar, la visi\u00f3n del hueso en la extrema delgadez, apacigua al psic\u00f3tico pues lo rescata de la angustia ante la descomposici\u00f3n del cuerpo. El cuerpo-hueso, el cuerpo-esqueleto se transforma en objeto, le da consistencia, \u201cunariza al sujeto, en tanto el cuerpo anor\u00e9xico no se deja fecundar por el s\u00edmbolo. Es \u00e9sta su esterilidad fundamental\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombr\u00e1ndolos\u00a0<em>imagen reina,\u00a0<\/em>J. A. Miller nos habl\u00f3 del propio cuerpo, del cuerpo del Otro y del falo, como esas im\u00e1genes que \u201csobreviven del mundo de las im\u00e1genes en psicoan\u00e1lisis\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Todas ellas son el cuerpo y, por lo tanto, \u201cson el lugar donde lo imaginario se amarra al goce\u201d<a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>\u2026 siempre que hagamos de ellas un significante. Y all\u00ed est\u00e1 el tropiezo, incluso el fracaso, en algunos de los ejemplos mencionados.<\/p>\n<\/div>\n<hr \/>\n<div class=\"post-content\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Lacan, J (1983): \u201cEl estadio del Espejo como formador de la funci\u00f3n del yo\u201d en\u00a0<em>Escritos I,<\/em>\u00a0Siglo XXI Editores, M\u00e9xico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0Recalcati, M. (2003):\u00a0<em>Cl\u00ednica del vac\u00edo. Anorexias, dependencias, psicosis,\u00a0<\/em>p 80, S\u00edntesis, Espa\u00f1a<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0Recalcati, M- Op. Cit., p 54<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0Recalcati, M: Op. Cit, p 72<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0Recalcati, M: Op Ci, p 64.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/oimperiodasimagens.com\/es\/faq-items\/el-drama-del-espejo-susana-dicker\/#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0Miller, J. A. \u2013(1998): \u201cLa imagen reina\u201d en\u00a0<em>Elucidaci\u00f3n de Lacan<\/em>, p 581, EOL Paid\u00f3s, Colecci\u00f3n Orientaci\u00f3n Lacaniana, Argentina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Miller, J. A. \u2013Op. Cit., p 585.<\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/987"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=987"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/987\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":988,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/987\/revisions\/988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}