{"id":999,"date":"2021-09-02T11:12:15","date_gmt":"2021-09-02T14:12:15","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/vii\/?p=999"},"modified":"2021-09-02T11:12:15","modified_gmt":"2021-09-02T14:12:15","slug":"fernando-vitale-impossible-is-nothing-o-la-enigmatica-sonrisa-del-gato-de-chesire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/vii\/fernando-vitale-impossible-is-nothing-o-la-enigmatica-sonrisa-del-gato-de-chesire\/","title":{"rendered":"Fernando Vitale &#8211; Impossible is nothing o la enigm\u00e1tica sonrisa del gato de Chesire"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Fernando Vitale<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como creo que lo indican muy bien, los 3 ejes tem\u00e1ticos que se desprenden del argumento con el cual se lanz\u00f3 la convocatoria al trabajo dirigida al conjunto de los colegas nucleados alrededor de las tres Escuelas de Am\u00e9rica, el VII ENAPOL nos invita a explorar el modo en que se anudan para nosotros hoy las tres perspectivas que deben ser interrogadas en su \u00edntima articulaci\u00f3n a los fines de mantener vivo al psicoan\u00e1lisis de la orientaci\u00f3n lacaniana en el siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Explorar los impasses actuales de nuestra civilizaci\u00f3n, dar cuenta de la incidencia de los mismos en la transformaci\u00f3n de la cl\u00ednica a la que cada uno de los practicantes se confronta ya sea en su consultorio o en los m\u00e1s diversos dispositivos institucionales y revisitar nuestros conceptos para intentar ce\u00f1ir con m\u00e1s precisi\u00f3n aquello que efectivamente hacemos y compartir entre todos los resultados que se desprenden de ello, es la oportunidad que nos brinda el poder encontrarnos en San Pablo los d\u00edas 4,5 y 6 de septiembre pr\u00f3ximos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exploremos un poco entonces, algunos de los interrogantes al que el Encuentro nos convoca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indudable que el t\u00edtulo \u201cEl imperio de las im\u00e1genes\u201d es una manera precisa de caracterizar uno de los aspectos m\u00e1s notorios de la realidad efectiva en que se desarrolla hoy nuestra pr\u00e1ctica. No decimos nada nuevo con solo afirmar que las increibles posibilidades que los nuevos dispositivos surgidos de las tecnociencias han permitido realizar en el mercado de las im\u00e1genes, han transformado radicalmente en unos pocos a\u00f1os el mundo en el que vivimos. Lo que se trata de indagar en tanto psicoanalistas son los nuevos s\u00edntomas que acompa\u00f1an dicho proceso. Respecto de esto podemos constatar que al mismo tiempo que el sujeto contempor\u00e1neo parece tener al alcance de la mano a toda hora y para los fines m\u00e1s diversos todas las im\u00e1genes que se nos ocurran, lo que observamos en nuestra cl\u00ednica es una dificultad creciente en el anudamiento del Imaginario corporal. Tendremos que explorar por qu\u00e9 en esa misma civilizaci\u00f3n que despliega triunfalmente toda esas increibles posibilidades en el campo de las im\u00e1genes, la cl\u00ednica parece mostrarnos que los cuerpos nos informan de algo que hace obst\u00e1culo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, una cuesti\u00f3n en la que me parece importante detenernos es si con la expresi\u00f3n \u201cEl imperio de las im\u00e1genes\u201d nos estamos refiriendo a una transformaci\u00f3n definible solamente en su aspecto cuantitativo o si hay all\u00ed en juego algo m\u00e1s inquietante. Miller ha planteado que la voluntad en juego que opera detr\u00e1s de ese imperio vehiculiza por definici\u00f3n una l\u00f3gica que es siempre de incitaci\u00f3n, intrusi\u00f3n, provocaci\u00f3n y forzamiento respecto de cualquier l\u00edmite que quisiera opon\u00e9rsele 1. Cuando repetimos que las incidencias en las agrupaciones sociales por el efecto conjunto del discurso de la ciencia m\u00e1s el discurso del capitalismo, implican por estructura la puesta en cuesti\u00f3n de todo aquello que en ellas ocupaba antes la funci\u00f3n de lo que Lacan llam\u00f3 los Nombres del padre, no estamos haciendo sociolog\u00eda psicoanal\u00edtica sino que nos estamos refiriendo a cuestiones que palpamos diariamente en nuestra pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para poder sopesar esta afirmaci\u00f3n, hay que hacer antes una precisi\u00f3n. Debemos distinguir el modo absolutamente singular en que habita en cada uno esa instancia de goce repetitivo que llev\u00f3 a Freud a postular la existencia de aquello que llam\u00f3 Pulsion de Muerte, de los modos de goce colectivos que se han elaborado, construido y sostenido en las agrupaciones humanas durante siglos y que han decantado en tradiciones, sabidur\u00edas sedimentadas etc 2. Es a esto a lo que aprendimos con Lacan a llamar los Nombres de padre y que encarnan en cada una de las diferentes culturas, la dimensi\u00f3n del gran Otro a las que cada una se refiere. Esos modos de goce ya suponen un modo de hacer algo con esa instancia de goce repetitivo por definici\u00f3n opaca y extraviada dada la ausencia de la formula de la relaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante cada nueva invenci\u00f3n que surge del discurso de la ciencia, su inserci\u00f3n en los mercados no puede sino hacer tabla rasa con las organizaciones culturales previas que demuestran as\u00ed, su estatuto de semblantes. Para tomar tan solo un ejemplo: \u00bfpodemos suponer acaso que los modos que prescribian el encuentro entre los sexos podr\u00edan quedar exentos de las incidencias del efecto Tinder?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos afirmar entonces que el tipo de imagen que se hace imperio bajo la promesa del \u201cimpossible is nothing\u201d es una ilustraci\u00f3n perfecta de aquello que Mauricio Tarrab ubicaba como la matrix operante detr\u00e1s de ese imperio 3. Frente a ello, el sujeto contemporaneo queda cada vez m\u00e1s solo y sin recursos frente a los embates de lo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1000 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem001.png\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem001-200x150.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem001-300x225.png 300w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem001-400x300.png 400w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem001.png 512w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/>Como ha planteado en reiteradas oportunidades Eric Laurent, Lacan capt\u00f3 con precisi\u00f3n que Freud lleg\u00f3 en una epoca en la ya no quedaba m\u00e1s que el s\u00edntoma como lo que verdaderamente interesaba a cada uno en tanto lo interroga sobre aquello que viene a perturbar su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, debemos en primer lugar reconocernos en ese mismo movimiento que tantas veces nos cansamos de describir con tanta precisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra pr\u00e1ctica, est\u00e9 esclarecida en ello o no, apunta a confrontar al sujeto luego de la puesta en cuesti\u00f3n de los Ideales con que cada uno sue\u00f1a con poder finalmente normalizarse, con esa misma instancia repetitiva que resiste a la operaci\u00f3n de desciframiento y que demuestra que cada uno est\u00e1 habitado por marcas singulares que producto del puro encuentro entre lalengua y el cuerpo, inducen un goce que no har\u00eda falta, parasitario y que por estructura trastoca el sue\u00f1o del goce supuesto de su naturaleza de cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como plantea Lacan: \u201cEl s\u00edntoma es irrupci\u00f3n de esa anomal\u00eda en que consiste el goce f\u00e1lico, en la medida en que en \u00e9l se despliega a sus anchas, aquella falta fundamental que califico de no relaci\u00f3n sexual\u201d, a lo que agrega: \u201cQue el goce f\u00e1lico se vuelva an\u00f3malo al goce del cuerpo es algo que se ha percibido sopotocientas veces\u201d 4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos brevemente el itinerario del recorrido de nuestra formaci\u00f3n: de los espejismos del imaginario a los poderes de lo simb\u00f3lico articulado al universo de las reglas. De los poderes de lo simbolico a su desfallecimiento frente a lo real de ese goce que resiste y que el sentido no hace m\u00e1s que engordar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Planteemonos al respecto algunas preguntas b\u00e1sicas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs solo ese el real que nos orienta? \u00bfEs entonces el deseo del analista, un deseo puro?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo respecto a este punto un se\u00f1alamiento preciso de JA Miller:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se contentara con formar pareja con las exigencias libidinales del s\u00edntoma, el pensamiento del psicoanalista cuando llega a esa zona en la cual desfallece la interpretaci\u00f3n, a esa zona del an\u00e1lisis donde experimentamos el estancamiento, corre el riesgo de quedar aspirado, fascinado, cautivado, inmovilizado por lo que del s\u00edntoma gira en redondo 5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a ello cobra importancia no olvidar que al final de su ese\u00f1anza Lacan reinterroga de manera renovada el registro de lo Imaginario planteando que frente al sin l\u00edmites del empuje al goce que habita en cada uno, el \u00fanico l\u00edmite real lo da no el Nombre del Padre, sino la manera en que cada cuerpo encuentra la manera de poder mantener anudadas sus tres consistencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo honor a la tierra que nos va a albergar en septiembre, voy a tomar dos breves referencias de dos testimonios de AE: uno de Ram Mandil y otro de Marcus Andr\u00e9 Vieira.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ram Mandil se encuentra al final de su an\u00e1lisis con una imagen muy particular extraida de las 3 fotograf\u00edas que existen de su padre en un campo de concentraci\u00f3n. En todas ellas el mismo aparece sin camisa, con el cuerpo esquel\u00e9tico pero siempre sonriendo. Precisa entonces lo que eso le evoca: \u201cbajo la sombra de la muerte, la sonrisa de la vida\u201d. Le dice entonces a su analista: \u201cAmar la vida, hacer de mi vida mi partenaire, he aqu\u00ed para mi un nuevo nombre del padre, un nuevo sinthome. \u00a1Es eso!\u201d 6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marcus Andr\u00e9 Vieira refiere tambi\u00e9n el surgimiento inesperado de una imagen que solo le aparece al final de su an\u00e1lisis. \u201cEn uno de esos \u00faltimos encuentros veo como el analista rie mostrando los dientes. Nunca hab\u00eda reparado en eso. Solo me recordaba de su sonrisa pero no de su risa. Al comentar esta observaci\u00f3n, el me ofrece lo que tom\u00e9 como un \u00faltimo regalo, me recuerda la sonrisa del gato de Alicia para indicar lo que resta del analista al final. Aquella sonrisa que ahora llevo conmigo, que ahora est\u00e1 escrita en mi, siempre ser\u00e1 para mi risa, llena de dientes, mordida\u2026\u201d 7.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1001 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem002-300x224-1.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem002-300x224-1-200x149.png 200w, https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/09\/imagem002-300x224-1.png 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Podr\u00edamos decir de cada una de esas im\u00e1genes que valen m\u00e1s que mil palabras. Eso siempre ser\u00e1 una verdad mentirosa. Pero. \u00bfhabr\u00e1 que obedecer a Wittgenstein y decir que lo que no se puede decir es mejor callarlo o se trata para cada uno de ellos de mostrar algo que por definici\u00f3n no puede sino transcurrir en un campo por fuera de lo simb\u00f3lico?<\/p>\n<p>\u00bfNo ubic\u00f3 Lacan all\u00ed, entre lo Imaginario y lo Real una enigm\u00e1tica referencia a un Otro goce al que llama Goce de la vida? \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1an estas referencias respecto a la efectividad de la pr\u00e1ctica anal\u00edtica hoy?<\/p>\n<ol>\n<li>Miller, J.-A. \u201cEl inconsciente y el cuerpo hablante\u201d, en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.wapol.org\/\">wapol.org<\/a><\/li>\n<li>Miller, J.-A. \u201cExtimidad\u201d, Editorial Paid\u00f3s, Buenos aires, 2010, p\u00e1g 52.<\/li>\n<li>Tarrab, M. \u201cEl ojo bul\u00edmico y el lobo\u201d, en Flash 04,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.oimperiodasimagens.com\/\">oimperiodasimagens.com<\/a><\/li>\n<li>Lacan, J. \u201cLa tercera\u201d, en Intervenciones y textos 2, Ediciones Manantial, Buenos Aires, 1991.<\/li>\n<li>Miller, J.-A. \u201cEl lugar y el lazo\u201d, Editorial Paid\u00f3s, Buenos aires, 2013, p\u00e1g 305.<\/li>\n<li>Mandil, R., \u201cConjunto vac\u00edo\u201d, en Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis, n\u00famero 15, Grama ediciones, Buenos Aires, 2013, p\u00e1g 92.<\/li>\n<li>Vieira, M. A. \u201cPrimer Testimonio\u201d, en Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis, n\u00famero 14, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2013, p\u00e1g 92.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/999"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=999"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1002,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/999\/revisions\/1002"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/vii\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}