{"id":1262,"date":"2021-09-09T16:29:34","date_gmt":"2021-09-09T16:29:34","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/viii\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=1262"},"modified":"2021-09-09T16:29:58","modified_gmt":"2021-09-09T16:29:58","slug":"ficciones-familiares","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/viii\/portfolio-items\/ficciones-familiares\/","title":{"rendered":"Ficciones familiares"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Henri Kaufmanner<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1263 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/02_Henri-Kaufmanner.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/02_Henri-Kaufmanner-66x66.jpg 66w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/02_Henri-Kaufmanner-150x150.jpg 150w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/02_Henri-Kaufmanner-200x200.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/02_Henri-Kaufmanner.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Si bien no es, propiamente, un concepto psicoanal\u00edtico, la familia y los relatos referidos a ella est\u00e1n siempre presentes en nuestra pr\u00e1ctica como analistas. Las transformaciones, las nuevas formas en las que los lazos se hacen y se deshacen y sus consecuencias sobre los s\u00edntomas, tornan muy oportuna la elecci\u00f3n del tema para nuestro VIII ENAPOL. Desde la novela familiar, com\u00fanmente tra\u00edda en los relatos de quienes buscan un an\u00e1lisis, hasta las formas contempor\u00e1neas de familia con las que nos encontramos en nuestro tiempo, los asuntos de familia son el tel\u00f3n de fondo, donde se revela como cada uno busca escribir su historia, como formar sus parejas o como se las arregla con las afectaciones de su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente en Brasil, por ejemplo, se est\u00e1 tratando en el Congreso, un Proyecto que pretende definir bajo la forma de una ley lo que es una familia. En la versi\u00f3n que se quiere aprobar, la familia solamente puede ser definida como tal si es fruto de la uni\u00f3n entre un hombre y una mujer. Nos vemos as\u00ed ante el esfuerzo cada vez m\u00e1s determinante, en estos tiempos sin Otro, de hacer valer como norma aquello que no se sustenta m\u00e1s a partir de lo que era pensado, hasta entonces, como un derecho natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tradici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradici\u00f3n, familia y propiedad son significantes que en Brasil, a partir de su historia, cobran un valor de signo muy particular cuando son agrupados por la sigla TFP. Me refiero a una sociedad religiosa creada en los a\u00f1os 50. Supuestamente cat\u00f3lica, esta sociedad de inspiraci\u00f3n claramente tradicional, se coloca desde su fundaci\u00f3n, en oposici\u00f3n a los caminos definidos por la Iglesia Cat\u00f3lica a partir del Concilio Vaticano II, sosteniendo que la misma deber\u00eda retornar a los c\u00e1nones que la sustentaban en la Edad Media. As\u00ed, los defensores de la tradici\u00f3n y la propiedad son f\u00e9rreos anticomunistas y, sobre todo en las primeras d\u00e9cadas despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n, se los pod\u00eda ver marchando por las grandes ciudades del pa\u00eds f\u00e1cilmente identificables por sus estandartes rojos con letras doradas. Su participaci\u00f3n fue determinante cuando en 1964 se produce el Golpe que instaurar\u00eda la dictadura militar en Brasil. Fueron importantes articuladores de la Marcha de la Familia con Dios por la Libertad, momento en que llamados a la movilizaci\u00f3n, una parte significativa de la clase media y de los m\u00e1s adinerados de la sociedad brasile\u00f1a salieron a las calles contra lo que se afirmaba ser el avance del comunismo en el pa\u00eds, consecuencia de las medidas de reforma y distribuci\u00f3n del gobierno de entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa Sociedad religiosa se mantiene hasta nuestros d\u00edas esparci\u00e9ndose por el mundo, revelando que mucho antes de las nuevas religiones pentecostales, Brasil ya exportaba fundamentalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la TFP, la familia es exclusivamente fruto de un matrimonio entre un hombre y una mujer, indisoluble, patriarcal y jerarquizado. La estructura familiar es una c\u00e9lula que debe preservar tanto la tradici\u00f3n como la l\u00f3gica patrimonial. Aunque corran rumores de que esa sociedad presenta a\u00fan una vertiente m\u00edstico-esot\u00e9rica activa, inspirada en la adoraci\u00f3n de su fundador y particularmente de su madre, lo importante es se\u00f1alar que la TFP es signo de un modo de dar consistencia al Otro, de un goce que se experimenta en la creencia decidida en el padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Invenci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la reciente jornada de trabajos de la Secci\u00f3n de Minas Gerais de la EBP donde se discut\u00edan cuestiones de la adolescencia, un caso presente en el relato de los colegas del TyA, llam\u00f3 mi atenci\u00f3n de manera particular.[1] Se trataba de un paciente que naci\u00f3 y vivi\u00f3 en la villa y que se encontr\u00f3 con las drogas a los 12 a\u00f1os de edad. El uso de las drogas comienza cuando irrumpe para el sujeto la sensaci\u00f3n de haber sido abandonado por la madre, puesto que esta solo ten\u00eda ojos para la hermana menor. A partir de entonces, las relaciones del sujeto con la madre pasan a estar marcadas por una intensa agresividad, encontrando como respuesta de la madre, una exigencia a\u00fan mayor. Esto lo desorientaba mucho. Fue entonces cuando escogi\u00f3 como referente a un vecino que estaba involucrado en el tr\u00e1fico de drogas que habr\u00eda sido el que le ofreci\u00f3 marihuana por primera vez. Tal elecci\u00f3n llev\u00f3 al sujeto a robar, meterse en el tr\u00e1fico de drogas y formar parte de un grupo que se denominaba \u00abUFC\u00bb (Uni\u00f3n, Familia, Comod\u00edn). Los miembros de ese grupo pasan a ser considerados por el joven como una familia en la que todos son hermanos y donde es posible encontrar alg\u00fan reconocimiento y respeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven se sorprende al revelar ese nuevo estatuto de familia. Podr\u00edamos decir que ese Otro que \u00e9l busca reconstituir es de alguna manera aquel que humaniza, propiciando un lugar de reconocimiento y ordenador de una fraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">UFC es la sigla del mundialmente difundido\u00a0<i>Ultimate Fighting Championship<\/i>\u00a0que se realiza a trav\u00e9s de una serie de luchas marcadas por la violencia de los golpes de las as\u00ed llamadas, MMA (<i>Mixed Martial Arts<\/i>). Ese campeonato se globaliza cada vez m\u00e1s, moviendo enormes cifras de dinero. Lo que inicialmente era una expresi\u00f3n de pura violencia busca en un encuadre, en un ring octogonal, convertirse en un deporte altamente lucrativo. Es un tratamiento de goce, habitual a la l\u00f3gica de consumo de nuestro tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven toxic\u00f3mano, no obstante, se encuentra con una UFC que, aunque no por casualidad carga como nombre el de ese campeonato de luchas, se revela para \u00e9l como la posibilidad de constituir un nuevo lazo, una familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ficci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos l\u00f3gicas distintas aprehendidas a partir de dos signos que tienen curiosamente, la misma escritura ternaria. En ambos la familia ocupa uno de los v\u00e9rtices del tri\u00e1ngulo, en ambos la familia es un redondel de cuerdas que se anuda a las otras dos. En TFP, la familia como ficci\u00f3n anudada a la tradici\u00f3n y a la propiedad expone su inscripci\u00f3n medieval, su sue\u00f1o de garant\u00eda y durabilidad. En UFC, donde reinar\u00eda lo necesario de la tradici\u00f3n, encontramos una uni\u00f3n contingente y donde el principio de propiedad se garantizar\u00eda como inalienable, encontramos el comod\u00edn, esa carta metaf\u00f3rica, que puede ocupar una multiplicidad de lugares, que s\u00f3lo define su valor a partir de la composici\u00f3n con las otras cartas en juego. UFC tiene una inspiraci\u00f3n contempor\u00e1nea, utilitaria, m\u00e1s r\u00e1pidamente obsoleta. Eric Laurent recuerda la funci\u00f3n destructora\/creadora del capitalismo, destruyendo la tradici\u00f3n y haciendo proliferar una nube de nuevas formas. Es as\u00ed como la hipermodernidad revela la dimensi\u00f3n ficcional de los lazos familiares y sociales.[2]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa diversidad ficcional nos permite entrever que no nos faltar\u00e1n asuntos de familia y trabajo en nuestro VIII ENAPOL.<\/p>\n<div class=\"NotasPie\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Silvina Rojas y Silvina Molina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Faria, M. W. (2016), Adolesc\u00eancia e drogas: Um encontro marcado,\u00a0<i>Revista Curinga<\/i>\u00a042, Belo Horizonte: EBP-MG. Pp. 171-177.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Laurent, E. (2016), El ni\u00f1o como real del delirio\u00a0familiar,\u00a0<i>Wapol<\/i>. Extra\u00eddo 14 de noviembre de 2016,\u00a0<a href=\"http:\/\/wapol.org\/pt\/articulos\/TemplateArticulo.asp?intTipoPagina=4&amp;intEdicion=2&amp;intIdiomaPublicacion=9&amp;intArticulo=1748&amp;intIdiomaArticulo=1&amp;intPublicacion=13\">http:\/\/wapol.org\/pt\/<\/a>. Tambi\u00e9n:\u00a0Kuperwajs, I. (comp.) (2010), El ni\u00f1o como real del delirio familiar,\u00a0<i>Psicoan\u00e1lisis con ni\u00f1os 3. Tramar lo singular<\/i>,Buenos Aires: Grama, p. 19.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Henri Kaufmanner<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1263,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[180,170],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1262"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1262"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1262\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1265,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1262\/revisions\/1265"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1263"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=1262"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=1262"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=1262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}