{"id":1460,"date":"2021-09-10T14:38:02","date_gmt":"2021-09-10T14:38:02","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/viii\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=1460"},"modified":"2021-09-10T14:38:02","modified_gmt":"2021-09-10T14:38:02","slug":"saberse-hijo-del-deseo-sobre-la-pere-version","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/viii\/portfolio-items\/saberse-hijo-del-deseo-sobre-la-pere-version\/","title":{"rendered":"Saberse hijo del deseo \u2013 Sobre la p\u00e8re-version"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Luiz Felipe Monteiro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1461 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/12_Luiz-Felipe-Monteiro.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/12_Luiz-Felipe-Monteiro-66x66.jpg 66w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/12_Luiz-Felipe-Monteiro.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>\u00abAqu\u00ed estoy entonces, cabeza para abajo, dentro de una mujer\u00bb. As\u00ed nos presenta Ian McEwan al personaje principal de su \u00faltima novela,\u00a0<i>C\u00e1scara de Nuez<\/i><b>.\u00a0<\/b>Se trata de un feto de 38 semanas que por fuerza de las circunstancias no puede m\u00e1s que o\u00edr todo lo que pasa a su alrededor. El feto es el oyente perfecto, precisamente, por ser el m\u00e1s insospechado. Finalmente, \u00bfqu\u00e9 puede hacer con lo que oye que no sea so\u00f1ar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La referencia a los sue\u00f1os no es aleatoria. Quien habla all\u00ed, a trav\u00e9s de la letra del autor, es el Shakespeare de\u00a0<i>Hamlet.<\/i>\u00a0En el ep\u00edgrafe del libro, con la cita de una pieza del Bardo, McEwan sit\u00faa el impasse del oyente uterino<i>:\u00a0<\/i><i>\u00abPodr\u00eda estar encerrado dentro de una nuez y me sentir\u00eda rey de un espacio infinito-<\/i>\u00a0si no fuese por los malos sue\u00f1os\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no fuese por el oyente, el hablante podr\u00eda pensarse infinito en una c\u00e1scara de nuez. Los malos sue\u00f1os dan cuenta de c\u00f3mo es por el orificio auricular que el sexo y la muerte hacen agujero. Morir traicionado por el veneno de lo o\u00eddo es prueba de que el Bardo sabe bien de la topolog\u00eda lacaniana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La trama de\u00a0<i>Hamlet<\/i>, vivida desde esa particular perspectiva, es un sesgo curioso para pensar el tema de la\u00a0<i>p\u00e8re-version<\/i>. Uno de los puntos candentes de la obra es la manera en que el feto sabe sobre el lugar de objeto que su madre tiene para el amante. McEwan ense\u00f1a, a su modo, como la filiaci\u00f3n se pone en marcha, fundamentalmente, a trav\u00e9s de la orientaci\u00f3n perversa del deseo de un padre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando \u00e9l la llama ratita, un hilo de excitaci\u00f3n, una contracci\u00f3n fr\u00eda se instala en su perineo, un anzuelo helado que la empuja para abajo hasta un rebote inflexible y le hace recordar los abismos en que antes se extasi\u00f3 [\u2026]. No todo el mundo sabe lo que es tener el pene del rival de su padre a unos cent\u00edmetros de la nariz. [\u2026]. Cierro los ojos, aprieto las enc\u00edas, me agarro a las paredes uterinas. Esta turbulencia arrancar\u00eda las alas de un Boeing. Mi madre estimula a su amante, lo incita con gritos dignos de un parque de diversiones. \u00a1Muro de la muerte! En cada movimiento del pist\u00f3n temo que este rompa la barrera, perfore los huesos hasta lo blando de mi cr\u00e1neo e irrigue mis pensamientos con su esencia, con la nata torrencial de su banalidad. Entonces, con el cerebro afectado, pensar\u00e9 y hablar\u00e9 como \u00e9l. Ser\u00e9 el hijo de Claude\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claude es el nombre de su t\u00edo, amante de su madre, asesino de su padre. Lo perturbador del texto es el giro en torno a la filiaci\u00f3n. Si a lo largo de toda la novela (tal como en\u00a0<i>Hamlet<\/i>), \u00e9l se piensa hijo del padre-muerto idealizado aqu\u00ed, al ser part\u00edcipe del acto sexual, pasa a reconocerse como hijo del padre-vivo -un padre cuyo deseo est\u00e1 causado por una mujer que aloja un semblante de objeto\u00a0<i>a<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saberse hijo de un deseo perversamente orientado es fundar un padre que puede transmitir una cara vivificada de lo inhumano que hay en el deseo. Es decir, la\u00a0<i>p\u00e8re-version<\/i>\u00a0al mismo tiempo indica y es ya una respuesta a lo imposible en juego en la relaci\u00f3n sexual. La\u00a0<i>p\u00e8re-version<\/i>\u00a0transmite algo de un arreglo singular del goce frente al Otro sexo y en tanto un hijo recoge ese acento, habr\u00e1 una filiaci\u00f3n operando. No se trata de una filiaci\u00f3n cualquiera, sino justamente de aquella que da a un padre el derecho al amor y el respeto conforme a la tan conocida frase de Lacan: \u00abUn padre no tiene derecho al respeto, sino al amor, m\u00e1s que si el dicho amor, el dicho respeto est\u00e1 [\u2026.]\u00a0<i>p\u00e8re-versement<\/i>\u00a0orientado, es decir, hace de una mujer objeto\u00a0<i>a<\/i>\u00a0min\u00fascula que causa su deseo\u00bb.[1]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el feto de McEwan sabe lo que la ratita de su madre se deja hacer como mujer, aunque se resista, sabr\u00e1 ser hijo de un padre vivo que quiz\u00e1 transmitir\u00e1 un goce del cual pueda hacer uso de un modo singular.<\/p>\n<div class=\"NotasPie\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Estefan\u00eda Elizalde<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., RSI, clase del 23 de enero de 1975, in\u00e9dito.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luiz Felipe Monteiro (EBP)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1461,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[200,170],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1460"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1460"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1462,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1460\/revisions\/1462"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=1460"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=1460"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=1460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}