{"id":1493,"date":"2021-09-10T19:10:17","date_gmt":"2021-09-10T19:10:17","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/viii\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=1493"},"modified":"2021-09-10T19:10:17","modified_gmt":"2021-09-10T19:10:17","slug":"lazos-asuntos-y-ecos","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/viii\/portfolio-items\/lazos-asuntos-y-ecos\/","title":{"rendered":"Lazos, asuntos y ecos"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Florencia Dassen<\/strong> (EOL)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"right\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1494 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/14_Florencia-Dassen.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/14_Florencia-Dassen-66x66.jpg 66w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/14_Florencia-Dassen-150x150.jpg 150w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/14_Florencia-Dassen-200x200.jpg 200w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/14_Florencia-Dassen.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>La naturaleza solo se atreve a afirmarse como un popurr\u00ed de fuera de la naturaleza.<br \/>\nJacques Lacan,\u00a0<i>El sinthome<\/i><\/p>\n<blockquote><p>[\u2026] Joyce tiene una bella expresi\u00f3n justamente en\u00a0<i>Finnegans Wake<\/i>: \u00abFather Times and Mother Spacies.\u00bb \u00abEl Padre &#8211; los Tiempos, la Madre-los Espacios y la Especie\u2026 O mejor a\u00fan: el Padre que\u00a0<i>temporea<\/i>&#8211; e incluso temporiza; la Madre que punt\u00faa y ordena los espacios y los habitantes de de esos espacios\u2026 El Padre- sonido\u2026 la Madre Imagen\u2026 Dif\u00edcil sincron\u00eda\u2026 Representar al tiempo, y al tiempo de los tiempos y al latido del tiempo en el tiempo [\u2026].<br \/>\nPhilippe Sollers,\u00a0<i>Mujeres<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los lazos familiares tienen la particularidad de ser lazos que est\u00e1n suspendidos de una supuesta naturaleza. Lazos que por ser de sangre, est\u00e1n habitados por una marca, la de una supuesta verdad eterna, la de la herencia gen\u00e9tica, lo ya escrito, que se enreda con la idea del destino. Lacan sit\u00faa en \u00abLos complejos familiares\u2026\u00bb que:<\/p>\n<blockquote>\n<p>La familia establece as\u00ed entre las generaciones una continuidad ps\u00edquica cuya causalidad es de orden mental. Esta continuidad, si bien revela el artificio de sus fundamentos en los conceptos mismos que definen la unidad de linaje, desde el t\u00f3tem hasta el nombre patron\u00edmico, no por ello deja de manifestarse mediante la transmisi\u00f3n a la descendencia de disposiciones ps\u00edquicas que confinan con lo innato [\u2026].[1]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia queda ubicada en la encrucijada entre lo biol\u00f3gico,\u00a0<b>sue\u00f1o de lo natural\u00a0<\/b>y la instituci\u00f3n que desempe\u00f1a un papel primordial en la transmisi\u00f3n de la cultura. Hoy asistimos a las nuevas formas familiares que indican que no hay tal naturaleza, nada m\u00e1s lejos, m\u00e1s bien, son lazos completamente desnaturalizados. Gracias a las t\u00e9cnicas hipermodernas, la procreaci\u00f3n no tiene como condici\u00f3n a las relaciones sexuales, sin embargo en el inconsciente, el ni\u00f1o no puede dejar de hacerse la pregunta por el misterio de su origen. Cuando invitamos a un analizante a que diga lo que se le pase por la cabeza, es muy raro que no brote de su boca, como al natural, hablar de s\u00ed refiri\u00e9ndose a su familia. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que hace que un lazo familiar pueda devenir un asunto de familia? La experiencia del lazo como tal, sea de amor, de odio, de pelea, de indiferencia, deviene en asunto para quien se analiza, en el punto en el que hay algo de lo dado del lazo en lo cotidiano que dej\u00f3 de ser naturalizado. Esto mismo es lo que permite abrir a una interrogaci\u00f3n sobre\u00a0<b>su complicidad\u00a0<\/b>de goce en juego, su afectaci\u00f3n personal y sobre aquello en lo que est\u00e1 enredado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le Cl\u00e9zio comienza\u00a0<i>El africano\u00a0<\/i>as\u00ed:<\/p>\n<blockquote>\n<p>Todo ser humano es el resultado de un padre y de una madre. Se puede no reconocerlos, no quererlos, se puede dudar de ellos. Pero est\u00e1n all\u00ed, con su cara, sus actitudes, sus modales, y sus man\u00edas, sus ilusiones, sus esperanzas, [\u2026] su manera de hablar, sus pensamientos, probablemente la edad de su muerte, todo esto ha pasado a nosotros.[2]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asunto de familia, es sin duda asunto de transmisi\u00f3n, y nunca es la misma para cada hijo. La transmisi\u00f3n no es para todos, es uno por uno. El psicoan\u00e1lisis sabe que el goce es asunto de contingencia, y por eso mismo, se propone tocar, hacer algo nuevo, con lo que supuestamente viene dado por necesidad del destino familiar.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Pero un simple par de anteojos no bastaba para la imagen que conserv\u00e9 de ese primer encuentro, la extra\u00f1eza, la dureza de su mirada, acentuada por las dos arrugas verticales entre las cejas\u2026 Lo que me caus\u00f3 un shock no fue \u00c1frica, sino el descubrimiento de ese padre desconocido, ajeno, posiblemente peligroso. Al ridiculizarlo con los quevedos justificaba mi sentimiento. \u00bfMi padre, mi\u00a0<i>verdadero\u00a0<\/i>padre pod\u00eda llevar quevedos? De inmediato su<br \/>\nautoridad plante\u00f3 un problema.[3]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Freud podemos decir que lo familiar es siempre algo\u00a0<i>un-heimlich<\/i>, ese instante en el que lo m\u00e1s familiar, deviene extra\u00f1o. La impresi\u00f3n de estar en familia, de pertenecer a una c\u00e9lula, de pronto deviene un lugar inh\u00f3spito, incluso amenazante, la angustia no es sin objeto. Hace falta un trabajo de elaboraci\u00f3n para que el neur\u00f3tico se anoticie que son sus objetos, y no los personajes de la familia, el\u00a0<b>que\u00a0<\/b>y no el\u00a0<b>quien,\u00a0<\/b>lo que hace de soporte a sus lazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mirada, los quevedos, recortan y velan a la vez, la severidad, el peligro y el sentimiento de ajenidad, versi\u00f3n del goce de un padre, una\u00a0<i>p\u00e8re-version<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para quien se analiza, los asuntos de familia, son asuntos de la lengua. A su vez son asuntos pulsionales: son el modo en el que cada uno logra objetar la creencia en la familia como tal, sus ficciones y su programa de ideales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay lo que puede ponerse en palabras, y lo que no, y por lo tanto permanecer\u00e1 no-dicho, sea como secreto del goce, sea como la producci\u00f3n de un\u00a0<b>resto\u00a0<\/b>de lo que no puede cubrir lo simb\u00f3lico. Ese es el resto que causa a que, la familia como lugar del Otro, se vuelva una fuente inagotable de interpretaciones. Es en el espacio de familia que uno aprende a pedir en la propia lengua, la primera experiencia del reconocimiento de su palabra. Y las consecuencias del pedir en psicoan\u00e1lisis son dobles: el deseo y la pulsi\u00f3n.[4] Lo interpretable, y lo no interpretable, o mejor, el l\u00edmite de la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia, la cadena de generaciones, ponen en juego el ejercicio de rememoraci\u00f3n, la posibilidad de la memoria, y con esto la funci\u00f3n del tiempo. \u00bfHay algo m\u00e1s real que el tiempo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelvo a\u00a0<i>El Africano<\/i>:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El barco que me arrastraba hacia ese otro mundo tambi\u00e9n me entregaba la memoria\u2026 Todo est\u00e1 tan lejos y tan cerca. Una simple pared fina como un espejo separa el mundo de hoy del mundo de ayer. No hablo de la nostalgia. Esa pena desamparada nunca me caus\u00f3 placer. Hablo de sustancia, de sensaciones de la parte m\u00e1s l\u00f3gica de mi vida. Algo me fue dado. Algo me fue quitado. Ese tesoro est\u00e1 siempre vivo en el fondo de m\u00ed y no puede ser extirpado. Mucho m\u00e1s que de simples recuerdos, est\u00e1 hecho de certezas. Si no hubiera tenido este conocimiento carnal de \u00c1frica, si no hubiera recibido esa herencia de mi vida antes de mi nacimiento\u2026 \u00bfen qu\u00e9 me hubiera convertido?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] No s\u00f3lo esta memoria de ni\u00f1o extraordinariamente precisa para todas las sensaciones, los olores, los gustos, y el sentimiento de la duraci\u00f3n. Ahora al escribirlo, lo comprendo. Esa memoria no es s\u00f3lo la m\u00eda. Es tambi\u00e9n la memoria del tiempo que precedi\u00f3 a mi nacimiento.[5]\n<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historizaci\u00f3n que un sujeto hace de s\u00ed en un an\u00e1lisis, se producen tropiezos, puntos en los que el relato deja de ser tal, para pasar a hacer la lectura de una marca de goce de\u00a0<i>lalengua<\/i>, o un afecto, lectura de un s\u00edntoma, lo no historizable aparece.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] \u00abcuando el texto interrumpi\u00e9ndose [\u2026] deja al desnudo el soporte de la reminiscencia\u00bb. El sost\u00e9n de la reminiscencia significa exactamente que el sujeto no puede elaborar una verdad a partir de su experiencia. [\u2026] Hay en el fondo, desnudo, algo que no es ni una verdad ni una mentira, sino un real puro y simple.[6]\n<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan en el seminario sobre Joyce se ocupa de diferenciar la rememoraci\u00f3n de la reminiscencia. Miller lo retoma:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] Lo que Lacan llama reminiscencia, con su correlato de sentimiento de irrealidad \u00abresponde a las formas inmemoriales que aparecen sobre el palimpsesto de lo imaginario\u00bb.7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] La reminiscencia es la suposici\u00f3n de que algo que ya est\u00e1 all\u00ed [desde siempre], [\u2026] que no se sostiene con un sujeto supuesto saber, y que, cuando aparece, lo hace en su solitario esplendor, si me permiten la expresi\u00f3n. Aparece como si hubiese sido aprehendida o adquirida en otra existencia o en un estatuto eterno del sujeto.[8]\n<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez pasados por la experiencia anal\u00edtica, por el tamiz de la palabra, de las vueltas dichas que en su reducci\u00f3n permitieron esclarecer las identificaciones, los trayectos del fantasma y del s\u00edntoma, y en el mejor de los casos, alcanzar un decir que diga de la buena manera el imposible y su subjetivaci\u00f3n demostrable\u2026 \u00bfqu\u00e9 queda de ellos, de los asuntos de familia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo digo as\u00ed: un eco sutil, que no se enlaza a nada ni a nadie, pero se apoya en la certeza del poder de la lengua que se aprendi\u00f3 en una familia, en la de cada uno. Hablar tiene sus ra\u00edces en el espacio y en el tiempo. Lo inaccesible del misterio del origen para cada uno, se toca, con lo inaccesible del trauma. Sin embargo eso no nos exime a los psicoanalistas, como al escritor, de dar impulso a la lengua que se crea, de ser m\u00e1s poetas que memoriosos, o mejor, hacer de la memoria, poes\u00eda, y de los asuntos de familia, una materia de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marzo 2017<\/p>\n<div class=\"NotasPie\">\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Lacan, J., (1938) \u00abLos complejos familiares en la formaci\u00f3n del individuo\u00bb,\u00a0<i>Otros escritos<\/i>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p. 35.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Le Cl\u00e9zio, J. M. G.,\u00a0<i>El africano<\/i>, Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2013.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ib\u00eddem<\/i>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., \u00abCosas de familia en el inconsciente\u00bb,\u00a0<i>Introducci\u00f3n a la Cl\u00ednica Lacaniana<\/i>, Conferencias en Espa\u00f1a, Barcelona, RBA Libros, S. A., 2006, p. 343.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Le Cl\u00e9zio, J. M. G.,\u00a0<i>El africano<\/i>,\u00a0<i>op. cit<\/i>.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Miller, J.-A., (2006-2007)\u00a0<i>El ultim\u00edsimo Lacan<\/i>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2013, p. 50.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><i>Ib\u00eddem<\/i>, p. 50.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florencia Dassen (EOL)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1494,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[204,170],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1493"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1493"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1493\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1496,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1493\/revisions\/1496"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1494"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1493"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=1493"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=1493"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=1493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}