{"id":1712,"date":"2021-09-10T23:57:48","date_gmt":"2021-09-10T23:57:48","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/viii\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=1712"},"modified":"2021-09-10T23:57:48","modified_gmt":"2021-09-10T23:57:48","slug":"breve-comentario-sobre-13-reasons-why","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/viii\/portfolio-items\/breve-comentario-sobre-13-reasons-why\/","title":{"rendered":"Breve comentario sobre 13 Reasons why"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\"><b>Cristina Vidigal<\/b>\u00a0(EBP)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1718 alignleft\" src=\"http:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/28_Cristina-Vidigal.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/28_Cristina-Vidigal-66x66.jpg 66w, https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2021\/09\/28_Cristina-Vidigal.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Las razones por las cuales un libro, una obra, una escena, conmueven o repercuten en muchas personas en todo el mundo son extensamente examinadas por Lacan en sus lecciones sobre Hamlet del\u00a0<i>Seminario 6, El deseo y su interpretaci\u00f3n.<\/i>\u00a0El hecho de que el libro\u00a0<i>Por trece razones<\/i>[1] y la serie de televisi\u00f3n basada en \u00e9l hayan conmovido a un sinn\u00famero de j\u00f3venes por el mundo, nos lleva a preguntarnos qu\u00e9 estructura toca al punto de convocar a las personas a hablar de eso y hasta tener un cierto temor sobre la cuesti\u00f3n central que aborda. A pesar de la falta de calidad literaria, podemos considerar inicialmente que el libro toca una cuesti\u00f3n que a\u00fan es considerada tab\u00fa: el suicidio de un adolescente. Sabemos que ante la imposibilidad de sublimaci\u00f3n de la muerte s\u00ed es posible idealizarla o desplazarla, por ejemplo, en una forma que se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s habitual, esto es, a trav\u00e9s de la segregaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se le pregunta a un psicoanalista sobre la cuesti\u00f3n de la muerte inmediatamente se remite a Freud y la pulsi\u00f3n de muerte en su relaci\u00f3n a lo real. Freud intentaba abordar un hecho perfectamente constatable y enigm\u00e1tico: m\u00e1s all\u00e1 de la tendencia a la inercia, se encuentra en los sujetos una tendencia inconsciente a reconstruir antiguas situaciones olvidadas o no reconocidas, donde se repiten especialmente los errores, las fallas. Esa repetici\u00f3n es diferente de la reminiscencia, de la b\u00fasqueda del objeto perdido, del arrepentimiento o de la nostalgia. Freud insisti\u00f3 sobre el silencio en el cual la pulsi\u00f3n de muerte opera y buscaba articular de una manera l\u00f3gica la oposici\u00f3n muerte y vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo del orden de la repetici\u00f3n ti\u00f1e con algunos colores al personaje principal, en la medida en que el autor presenta, en breves p\u00e1rrafos, su esperanza de que en la nueva escuela no se repita lo que suced\u00eda en la anterior. Ella se coloca as\u00ed frente a una nueva oportunidad, a una nueva vida. Sin embargo, el relato marca exactamente que algo de una repetici\u00f3n se instala, aunque a lo largo del libro no se haga ninguna referencia a una escena o a la escuela anterior donde algo del sujeto pueda localizarse. El sujeto no se interroga sobre su posici\u00f3n, es decir, no se encuentra quien pueda hacer un manejo m\u00ednimo de rectificaci\u00f3n subjetiva que la moviera de su posici\u00f3n. Yendo r\u00e1pidamente a la cuesti\u00f3n introducida por el personaje central, no se nos escapa inicialmente la operaci\u00f3n con la cual ella deja la vida: se sacrifica para generar la culpa de los que la rodean como intento de barrar el goce que localiza en ellos, suponiendo que ellos lo encarnan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que las cuestiones sobre el sexo y la muerte son el apoyo de todas las creencias. La escena final del libro, cuando uno de los protagonistas sumido en la culpa, vence su timidez y camina para conversar con una joven que presenta los mismos signos de la joven que se suicid\u00f3, triste y solitaria, puede darnos un indicio. La escena parece revelar la creencia de que los j\u00f3venes se suicidar\u00edan por la falta de prevenci\u00f3n por parte de la sociedad, el cuidado, alguna oferta de conversaci\u00f3n, algo que mitigue el\u00a0<i>bulling<\/i>\u00a0y la violencia entre los j\u00f3venes. Es esta una posici\u00f3n simple.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, en \u00abSiete lecciones sobre Hamlet\u00bb, articula el acto imposible de realizar y nos muestra el sujeto frente a la estructura del deseo, donde es preciso que encuentre el deseo, demostrando que la posici\u00f3n de sujeto de deseo precisa ser construida. En el personaje central de la serie esa falta de construcci\u00f3n es evidente. Ella espera una palabra y una posici\u00f3n del otro que la colocar\u00edan en el buen uso de ese campo, como si eso ocurriera por iniciativa del otro y no por un posicionamiento y una construcci\u00f3n del sujeto. La posici\u00f3n de la protagonista es de una entrega pasiva y nunca de una interrogaci\u00f3n. Su v\u00eda preferencial es la de esperar algo del otro, algo que le dar\u00eda un lugar, una posici\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 encuentra ella? La decepci\u00f3n. Ella puede hasta pensar que tiene un problema, pero apunta siempre al otro en su cobard\u00eda, en su abuso, en su incongruencia, es decir, se\u00f1ala que el otro goza. La posici\u00f3n final de abandono de la protagonista se\u00f1ala el encuentro con el goce del otro sin el recubrimiento que el campo del deseo podr\u00eda tratar. Ella se decepciona, desiste, elige morir: en el libro, con pastillas que, seg\u00fan su investigaci\u00f3n, era la manera menos dolorosa de morir. En la serie de televisi\u00f3n, es cort\u00e1ndose las arterias profundas de sus brazos, ciertamente para un efecto dram\u00e1tico m\u00e1s impactante que la l\u00f3gica pasiva del personaje. Podemos pensar que la protagonista desiste por no tener una elaboraci\u00f3n en el campo del deseo que dar\u00eda un marco a su encuentro con el goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que la serie\u00a0<i>13 Razones<\/i>\u00a0parece promover es la idea juvenil, descripta muy bien por Freud en los sue\u00f1os con la propia muerte, de que el sujeto podr\u00eda seguir viviendo en el sufrimiento de aquellos en los que imagina que les har\u00e1 falta. La muerte entrar\u00eda all\u00ed en una econom\u00eda de goce que articula falta, remordimiento y culpabilidad. Como en los sujetos de los sue\u00f1os, el personaje se enga\u00f1a en que va a vivir en el remordimiento del otro, de que ense\u00f1ar\u00e1 algo al otro. Podemos pensar aqu\u00ed tambi\u00e9n el caso de la joven homosexual que buscaba con su posici\u00f3n ense\u00f1ar algo al padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las marcas de la modernidad del libro es la afirmaci\u00f3n de que ning\u00fan ritual fue realizado despu\u00e9s de la muerte de la protagonista, lo que da una cierta consistencia a la falta de un lugar para la palabra, para el luto y para las elaboraciones subjetivas. Eso retorna entonces en la voz acusatoria que la protagonista dirige a los compa\u00f1eros. Esto nos hace retomar las dificultades de elaboraci\u00f3n en el campo del goce y del deseo, de la falta y del tratamiento del s\u00edntoma, como uno de los trazos m\u00e1s cruciales de la contemporaneidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos finalmente preguntarnos por la diferencia que encontramos en los intentos de pasaje al acto que conocemos en nuestra cl\u00ednica y en los casos en los que se trata de una elecci\u00f3n sostenida, en una decidida voluntad de morir. Sobre esto, donde volverse amo de su vida y de su muerte es un articulador, encontramos el excelente texto de Pierre Naveau \u00abEl s\u00edntoma en la encrucijada: un caso extremo de rechazo\u00bb,[2] cuya lectura recomiendo a todos los analistas interesados por los problemas del suicidio en j\u00f3venes. Aqu\u00ed la diferencia y aquello que se juega en la elecci\u00f3n por la muerte est\u00e1 muy bien trabajado por Naveau. Lo que \u00e9l nos ense\u00f1a a trav\u00e9s del caso de un joven de 15 a\u00f1os que se decidi\u00f3 inapelablemente por el suicidio, toma una densidad y un tratamiento que s\u00f3lo el psicoan\u00e1lisis puede dar.<\/p>\n<div class=\"NotasPie\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n Silvina Rojas &#8211; Silvina Molina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Asher, J.\u00a0<i>Por trece razones<\/i>. Buenos Aires: V &amp; R Editoras. 2016.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Naveau, P. \u00abEl s\u00edntoma en encrucijada: un caso extremo de rechazo\u00bb.\u00a0<i>Almanaque<\/i>\u00a0N\u00b016. Revista electr\u00f3nica del IPSMMG<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristina Vidigal (EBP)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1718,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[232,170],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1712"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1712"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1724,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1712\/revisions\/1724"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=1712"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=1712"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/viii\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=1712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}