{"id":1134,"date":"2021-01-30T20:48:34","date_gmt":"2021-01-30T23:48:34","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=1134"},"modified":"2021-01-30T20:48:22","modified_gmt":"2021-01-30T23:48:22","slug":"sobre-amores-y-violencia","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/x\/blog\/portfolio-items\/sobre-amores-y-violencia\/","title":{"rendered":"SOBRE AMORES Y VIOLENCIA"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Hoy, la violencia ejercida contra las mujeres integra la llamada socialmente \u201cviolencia de g\u00e9nero\u201d. Espec\u00edficamente, se emplea el t\u00e9rmino feminicidio para dar cuenta de la violencia que culmina en el asesinato de una mujer, en raz\u00f3n de su g\u00e9nero: por odio, en rechazo a su autonom\u00eda o en ejercicio del poder dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el psicoan\u00e1lisis, la violencia se entiende a partir de un punto inaugural, siendo este la violencia de <em>lalengua <\/em>que atraviesa el cuerpo y se constituye en el inicio donde dolor y amor se funden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No en vano Freud se\u00f1ala que la pulsi\u00f3n de muerte es consustancial a la experiencia humana, implicando la existencia de un algo irreductible en el ser hablante, un l\u00edmite ineludible, un resto de insatisfacci\u00f3n inevitable tanto en lo que ata\u00f1e al propio cuerpo como en lo concerniente a la relaci\u00f3n con el semejante. Vale decir, no hay saber disponible para afrontar lo traum\u00e1tico de la sexualidad, en tanto la palabra y su incidencia sobre el cuerpo es lo que imposibilita la complementariedad en las relaciones de pareja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abordar la violencia hacia la mujer exige plantear la noci\u00f3n de amor, m\u00e1s a\u00fan despu\u00e9s de que Lacan ha redefinido su concepci\u00f3n del amor al articularla a la teor\u00eda del goce. Ya no se trata en el amor de dar lo que no se tiene, sino un amor que incluye un exceso de goce, \u201cellas, acomodaticias; hasta el punto de que no hay l\u00edmites a las concesiones que cada una hace para <em>un <\/em>hombre: de su cuerpo, de su alma, de sus bienes\u201d (1). Asimismo, Lacan plantea el concepto del odio-enamoramiento que devela una arista del amor, como aquel que favorece un cierto ajuste entre el goce y el deseo; s\u00f3lo el amor restituye el lazo con el Otro; en palabras de Miller \u201cen la medida en que permite establecer una conexi\u00f3n con el Otro, el amor es pensado a nivel de lo real de la pulsi\u00f3n\u201d (2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1ade Lacan que la mujer puede ser s\u00edntoma para un hombre, pero para una mujer un hombre puede ser algo peor, puede ser un estrago para ella, en la medida en que la demanda de amor dirigida al Otro sobrepasa el l\u00edmite f\u00e1lico y retorna como un exceso: \u201cEl estrago es la otra cara del amor (\u2026) en el amor se da la anulaci\u00f3n de todo tener (\u2026) dar todo, es aqu\u00ed donde est\u00e1 lo infinito\u201d (3). Cuando lo ilimitado de las concesiones que puede hacer una mujer no encuentra el l\u00edmite por la ausencia del signo de amor, acontece la devastaci\u00f3n \u201cpor lo cual, en el amor, no es el sentido lo que cuenta, sino precisamente el signo (\u2026)\u201d y ah\u00ed radica todo el drama (4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia contra la mujer, el feminicidio, tiende a eliminar su deseo y su goce, ese goce que la hace otra incluso para ella misma. El odio hacia la pareja se dirige a ese goce femenino, enigm\u00e1tico, porque \u201clo femenino\u201d resulta intolerable y en el feminicidio se trata de destruir lo irreductible a la l\u00f3gica f\u00e1lica; ello hace afirmar a Laurent que los hombres son estragos para el otro cuerpo; en el feminicidio los hombres pegan, matan, da\u00f1an el Otro cuerpo; los cuerpos \u201cpueden ser tan solo s\u00edntomas, ellos mismos relativamente a otros cuerpos\u201d (5).<\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda Elena Lora<\/strong><br \/>\nNEL &#8211; La Paz<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Lacan J., Otros Escritos, Televisi\u00f3n. Paid\u00f3s, Bs. As., 2012, p.566<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Miller J. A., El partenaire-s\u00edntoma. Paid\u00f3s, Bs. As., 2008, p.157<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Miller J.A., El partenaire-s\u00edntoma. Paid\u00f3s, Bs. As., 2008, p. 276<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Lacan J., Otros Escritos, Televisi\u00f3n. Paid\u00f3s, Bs. As., 2012, p.567<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">(5) <a href=\"http:\/\/www.enapol.com\/es\/template.php?file=Argumento\/Hablar-con-el-propio-sintoma_Eric-Laurent.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Laurent E., Hablar con el propio s\u00edntoma, hablar con el propio cuerpo, ENAPOL<\/a><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":1131,"menu_order":96,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[29,26],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1134"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1134"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1152,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1134\/revisions\/1152"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=1134"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=1134"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=1134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}