{"id":1984,"date":"2021-05-17T02:05:44","date_gmt":"2021-05-17T05:05:44","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=1984"},"modified":"2021-05-17T02:06:46","modified_gmt":"2021-05-17T05:06:46","slug":"el-amor-de-transferencia-una-suplencia-no-tan-rara","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/x\/blog\/portfolio-items\/el-amor-de-transferencia-una-suplencia-no-tan-rara\/","title":{"rendered":"El amor de transferencia: una suplencia no tan rara"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Freud advierte la paradoja que presenta el amor de transferencia al ser al mismo tiempo el motor de la cura y a la vez su m\u00e1s dif\u00edcil escollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transferencia se genera como suplencia cuando el sujeto al toparse con su real, demanda atenci\u00f3n. Cada demanda a nuestra \u00e1rea empieza con la b\u00fasqueda de la causa partiendo de una posici\u00f3n de no saber. En este \u201cno s\u00e9\u201d ya est\u00e1 impl\u00edcito un elemento supletorio: la suposici\u00f3n de saber. A qui\u00e9n recibe la demanda, le ubican como suplente de alguien que porta el saber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo real insiste<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> de modo singular en la \u00e9poca y eso abona las demandas. El amor de transferencia hoy es una suplencia no tan rara en los medios sociales; lo hemos comprobado: en un mundo en pandemia las demandas se multiplican. Adem\u00e1s, la \u00e9poca trae lo \u201cnuevo\u201d, una \u201cplasticidad\u201d excesiva de representaciones sociales del lazo transferencial. Hoy el sujeto se satisface con muy poca cosa; est\u00e1 \u00e1vido de suplencias transferenciales. Se le pueden ofrecer pociones de cualquier cosa que \u00e9l f\u00e1cilmente se traga<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, (puede ser de conceptos de psicoan\u00e1lisis, como de muchas otras pr\u00e1cticas: la medicina cu\u00e1ntica, los \u00e1ngeles, las constelaciones familiares, las medicaciones, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Byung-Chul Han nombra <em>\u201cLa agon\u00eda del Eros\u201d<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> en la actualidad. Tal vez no es cierto. Pero s\u00ed hay que reconocer que el eros transferencial existe hoy bajo nuevas condiciones: <em>\u201c<\/em><em>hay una relaci\u00f3n distinta del sujeto con el saber del inconsciente, hay nuevas condiciones de la transferencia\u201d<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a><em>. <\/em>Esa transferencia hoy puede ser una \u201ctrasferencia l\u00edquida\u201d, llena de errancias, y\/o \u201cerot\u00f3mana\u201d; puede ser habitada por el \u201codio-enamoramiento\u201d; ser objetalizada en el autismo; puede hacerse \u201cs\u00edntoma\u201d y \u201csufrimiento\u201d; debe soportar el narcisismo c\u00ednico de hoy que exige \u201cun poco m\u00e1s de satisfacci\u00f3n\u201d; hacerse un modesto lugar en aquellos s\u00edntomas que no hablan; suplir borrom\u00e9icamente la estructura psic\u00f3tica; esquivar la demanda de con ella gobernar el s\u00edntoma o, ser el \u00faltimo reducto para algunas \u201csoledades\u201d contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El asunto est\u00e1 en saber orientar la demanda para no hacer con ella una <em>\u201csugesti\u00f3n grosera\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><em><sup><strong>[5]<\/strong><\/sup><\/em><\/a>. El analista se sabe solo testaferro de la funci\u00f3n Sujeto Supuesto Saber; significaci\u00f3n de saber que sustituye al saber del yo. Saber maniobrar con esa suposici\u00f3n de saber exige reconocer la especificidad determinada con la que el sujeto se anuda en la transferencia, para usarla, dosificarla, contradecirla, conmoverla. Adem\u00e1s, hoy la maniobra incluye un saber hacer cuando se est\u00e1 inscrito en un discurso de c\u00f3digos y est\u00e1ndares que rigen las pr\u00e1cticas cl\u00ednicas en la prestaci\u00f3n de servicios; y debe saber hacer con lo nuevo de las tecnolog\u00edas y las redes sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que no puede ignorarse en cualquier momento transferencial es que el deseo del analista encubre un m\u00e1s all\u00e1 de esa suplencia: se hace partenaire al s\u00edntoma; es el soporte para la aproximaci\u00f3n a lo que hace <em>\u201cthrou-matisme\u201d; <\/em>lleva hasta esa otra orilla donde dicho amor ya no es necesario porque se ha agarrado \u201csu esencia\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. La suplencia transferencial se potencia con la interpretaci\u00f3n, no de saber, sino con aquella interpretaci\u00f3n que equivoca, que hace corte, que perturba, que produce perplejidad, y que provoca un despertar. El inconsciente se produce porque el deseo del analista es una suplencia que lo hace existir. La transferencia exige al deseo del analista, resituar la\u00a0<em>une b\u00e9vue<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><em>\u00a0<\/em>que separa al Hay de lo Uno, de aquello que representa al Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro desaf\u00edo hoy es por la puesta a cielo abierto de esa suplencia que es la transferencia, como barca necesaria que trasporta la condici\u00f3n del ser hablante de goce, de una orilla a otra.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Fernando <strong>Vel\u00e1squez Valencia<\/strong> (NEL &#8211; AMP)<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Lacan, J. <em>\u201cLa tercera\u201d.<\/em> En\u00a0<em>Intervenciones y textos<\/em>\u00a02, Manantial, Bs. As., 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Lacan, J. <em>\u201cLa equivocaci\u00f3n del Sujeto Supuesto Saber\u201d, <\/em>En <em>Otros escritos<\/em>. Bs. As., Paid\u00f3s, 2012. P\u00e1g. 349.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>\u201cEl neoliberalismo, con sus desinhibidos impulsos del yo y del rendimiento, es un orden social que tiende a desaparecer el Eros. No solo el exceso de oferta de otros, conduce a la crisis del amor, sino tambi\u00e9n a la erosi\u00f3n del otro que tiene lugar en todos los \u00e1mbitos de la vida y va unida a un excesivo narcisismo de la propia mismidad.<\/em> <em>La sociedad del consumo aspira a eliminar la alteridad\u201d. <\/em>Byung-Chul Han, <em>La agon\u00eda del Eros. <\/em>Barcelona, Ed. Herder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Bassols, M. <em>Las condiciones de la transferencia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Lacan, J. <em>\u00abLa direcci\u00f3n de la cura y los principios de su poder\u00bb<\/em> en\u00a0<em>Escritos 2<\/em>, Siglo XXI, Bs. As. Argentina, 1987. P\u00e1g. 571.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> (la una equivocaci\u00f3n) Lacan, J. <em>\u201cLa equivocaci\u00f3n del sujeto supuesto saber\u201d.<\/em> En <em>Momentos cruciales de la pr\u00e1ctica anal\u00edtica<\/em>, Manantial, 1992, p. 11. <em>\u201cLo que el psicoanalista de hoy le ahorra al psicoanalizante es, precisamente, lo que antes dijimos: no es lo que le concierne, que est\u00e1 dispuesto a tragarse de inmediato, pues le dan las formas, las formas de la poci\u00f3n&#8230; Abrir\u00e1 gentilmente su piquito de besito, lo abrir\u00e1 no lo abrir\u00e1. No, lo que el psicoanalista encubre, porque con ello se cubre, es que algo pueda decirse sin que ning\u00fan sujeto lo sepa\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Miller, Jacques-Alain.\u00a0<em>El ultim\u00edsimo Lacan, <\/em>Bs. As., Paid\u00f3s, 2014<em>.\u00a0<\/em>Op. cit. p. 142.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":1975,"menu_order":70,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[30,26],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1984"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1984"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1984\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1987,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/1984\/revisions\/1987"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1984"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=1984"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=1984"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=1984"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}