{"id":2126,"date":"2021-06-03T20:38:23","date_gmt":"2021-06-03T23:38:23","guid":{"rendered":"http:\/\/x-enapol.org\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=2126"},"modified":"2021-06-03T20:38:23","modified_gmt":"2021-06-03T23:38:23","slug":"la-transferencia-sus-mutaciones-y-lo-real","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/enapol.com\/x\/blog\/portfolio-items\/la-transferencia-sus-mutaciones-y-lo-real\/","title":{"rendered":"La transferencia, sus mutaciones y lo real"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1352px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: right;\"><strong>S\u00e9rgio Laia<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ubicar la transferencia como la investidura libidinal ligada a la figura del analista que, \u00aben las condiciones\u00bb estipuladas para el amor por el paciente, act\u00faa como un \u00abclich\u00e9 &#8230; repetido\u00bb y \u00abreeditado\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, Freud consider\u00f3 su manejo decisivo para que, aunque tomado por esta reedici\u00f3n de clich\u00e9s, \u00abel camino del analista\u00bb se efectivice \u00abcomo aquel para el que la vida real no ofrece un modelo\u00bb<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. A su vez, en el Seminario inaugural de su Escuela, que marca un nuevo modo de concebir y practicar tanto la relaci\u00f3n entre los analistas como la formaci\u00f3n de cada uno, Lacan consider\u00f3 la transferencia como uno de los \u201ccuatro conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Sin embargo, como apunta Miller, es tambi\u00e9n Lacan quien hace de la transferencia \u201clo ausente\u201d de su \u201cultim\u00edsima ense\u00f1anza, al menos en los Seminarios 23 y 24\u201d, en la medida en que \u201csupone un Otro bien establecido y bien armado,\u201d p144 como \u201cdeterminante de las coordenadas del destino\u201d de cada uno<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si consideramos, entonces, estas breves referencias a Freud y Lacan, \u00bf<em>por qu\u00e9<\/em> y, sobre todo, <em>c\u00f3mo la transferencia a\u00fan<\/em> interesa al psicoan\u00e1lisis? Adem\u00e1s de permear este camino referencial, esta pregunta concierne a la pr\u00e1ctica actual del psicoan\u00e1lisis porque \u2013 para verificar algunas mutaciones en torno a este <em>concepto fundamental<\/em> \u2013 la relaci\u00f3n destacada por Miller entre la implicaci\u00f3n de la transferencia en la construcci\u00f3n de la estructura<em> del Otro <\/em>y su ausencia en la ultim\u00edsima ense\u00f1anza de Lacan es oportuna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La trama de los afectos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los casos cl\u00ednicos relatados por Freud, y tambi\u00e9n en los de la cl\u00ednica postfreudiana, del m\u00e1s detallado al m\u00e1s breve, la transferencia se presenta como <em>amor <\/em>y <em>odi<\/em>o dirigidos por el analizante al analista. Para el manejo cl\u00ednico de esta investidura libidinal, Freud tuvo cuidado de alertar a los practicantes del psicoan\u00e1lisis para que aceptaran el afecto transferencial como verdadero, pero sin confundirse personalmente con el objeto amado u odiado por el cual fueron tomados. Este tipo de <em>despersonalizaci\u00f3n <\/em>freudiana de la transferencia se justificaba no por una frialdad con la que se confundi\u00f3 al analista en la cl\u00ednica postfreudiana y en lo que gen\u00e9ricamente se difundi\u00f3 como psicoan\u00e1lisis: era la forma freudiana de hacer valer lo real de la investidura libidinal presentada en la condici\u00f3n amorosa u odiosa que un an\u00e1lisis acabar\u00eda extrayendo de la trama de la vida inconsciente de cada analizante, compuesta por los primeros objetos libidinales relacionados con la \u201cimago paterna\u2026, de la madre o del hermano<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Bas\u00e1ndose en el olvido, los actos fallidos, los sue\u00f1os, los recuerdos, las asociaciones libres, es decir, en elementos fugaces que ninguna cl\u00ednica antes del psicoan\u00e1lisis se atrevi\u00f3 a conferir dignidad alguna, Freud nos mostr\u00f3 c\u00f3mo manejar la transferencia para reencontrar la construcci\u00f3n del Otro, que es determinante para la constituci\u00f3n del sujeto. Pero tambi\u00e9n ya constaban las fallas y oscilaciones del Otro, por ejemplo, en las fantas\u00edas hist\u00e9ricas del padre humillado, seductor e ideal; en la divisi\u00f3n de la vida er\u00f3tica obsesiva entre la madre intocable y la prostituta seductoramente amenazadora; en los delirios psic\u00f3ticos de un Dios implacable y caprichoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, a su vez, apoy\u00f3 el regreso a Freud en un mundo psicoanal\u00edtico en el que la relaci\u00f3n analista-analizante pas\u00f3 a concebirse como interpersonal y la transferencia se redujo a una trama novelesca a ser reconducida a la llamada \u00abvida real\u00bb \u00fanicamente por el analista considerado, entonces, como due\u00f1o del propio inconsciente. La <em>despersonalizaci\u00f3n<\/em> de la transferencia defendida por Freud reaparece en los <em>pagos <\/em>que Lacan coloca como incumbencia efectiva del analista: \u201cpagar con palabras\u201d, elevadas, por la transmutaci\u00f3n realizada por la operaci\u00f3n anal\u00edtica, \u201ca su efecto de interpretaci\u00f3n\u201d; \u00abpagar con su persona\u00bb prestada \u00abcomo soporte de los fen\u00f3menos singulares&#8230; descubiertos en la transferencia\u00bb; \u201cpagar en lo que hay de esencial en su juicio m\u00e1s \u00edntimo\u201d, para hacer valer \u201cuna acci\u00f3n que llegue al n\u00facleo del ser\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. M\u00e1s a\u00fan, Lacan desplaz\u00f3 el manejo freudiano de la transferencia de la trama narrativa del tipo amor-odio hacia la dimensi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s despersonalizada y operativa de un <em>juego<\/em>: \u00ablos sentimientos del analista\u00bb (que la decisi\u00f3n de algunos postfreudiana a favor de la contratransferencia pas\u00f3, al contrario de Freud, a valorar) \u201cs\u00f3lo tienen un lugar posible\u2026 el de muerto\u201d que, al ser reanimado, hace que \u201cel juego siga sin saber qui\u00e9n lo dirige<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Sin embargo, incluso en esta mutaci\u00f3n de la forma narrativa (y freudiana) a la forma de juego, la transferencia segu\u00eda siendo un ingrediente en la mezcla de la construcci\u00f3n del Otro porque, en los t\u00e9rminos de Lacan, aunque el juego siga sin que se sepa <em>qui\u00e9n <\/em>lo conduce, tal ausencia de saber no socava la suposici\u00f3n de la existencia de <em>qui\u00e9n<\/em> ser\u00eda responsable de la conducci\u00f3n del juego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Los afectos <\/em><em>destramados y\u2026 el saber<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la <em>despersonalizaci\u00f3n<\/em> respecto al abordaje de la transferencia ya sostenida por el mismo Freud, se le agreg\u00f3, con Lacan, lo que yo llamar\u00eda la <em>despatologizaci\u00f3n<\/em> de la transferencia, es decir, una especie de extracci\u00f3n de su relaci\u00f3n con las pasiones que confer\u00edan a los relatos cl\u00ednicos freudianos y postfreudiana un montaje cercano a una novela, una obra de teatro o incluso un cuento corto. Sin embargo, esta <em>despatologizaci\u00f3n<\/em> lacaniana de la transferencia no quita los afectos de las sesiones anal\u00edticas, ya que los articula a lo que se supone o a lo que se de-supone como saber. Me pareci\u00f3 que responde mucho m\u00e1s a las mutaciones de la transferencia en un mundo que &#8211; diferente al mundo en el que Freud apoy\u00f3 su pr\u00e1ctica &#8211; ya hab\u00eda sorprendido con el desmantelamiento de la narrativa y las formas consolidadas de la novela, el teatro y el cuento. Despu\u00e9s de todo, si los relatos cl\u00ednicos freudianos no dejan de evocar, por ejemplo, el <em>Werther<\/em> de Goethe, el <em>Despertar de la primavera<\/em> de Wedekind y los cuentos de Hoffmann o Schnitzler, el mundo en el que Lacan practicaba el psicoan\u00e1lisis tuvo que lidiar con las distintas formas en que un Joyce (para quedarse solamente en una referencia cara al ultim\u00edsimo Lacan) sacudi\u00f3 la composici\u00f3n de una novela, de un cuento e incluso una obra de teatro o un libro de poemas. El mundo de Lacan fue tambi\u00e9n aquel en el que la ciencia &#8211; ya consolidada en los tiempos de Freud &#8211; conoci\u00f3 a la vez su resplandor y angustia ya que, por ejemplo, poder operar la fisi\u00f3n nuclear nos permiti\u00f3 acceder de modo in\u00e9dito a una energ\u00eda que tambi\u00e9n fue responsable de las bombas en Hiroshima y Nagasaki, la cat\u00e1strofe de Chernobyl, el accidente con el Cesio 137 en Goi\u00e2nia&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto de desmontaje de la narrativa, as\u00ed como de experiencias de ascenso, de impasse y angustia con las promesas y logros de la ciencia, encuentro provocador c\u00f3mo Lacan renueva el manejo y la manera misma de concebir la transferencia que los analizantes nos dirigen, ense\u00f1\u00e1ndonos a tomarla &#8211; m\u00e1s all\u00e1 de la <em>ambivalencia<\/em> amor-odio y la<em> construcci\u00f3n del Otro <\/em>&#8211; como referente a lo real que perturba las vidas y puede ser abordado en la \u201cactualizaci\u00f3n de la realidad del inconsciente\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, en el \u201camor que se dirige al saber\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> y, m\u00e1s a\u00fan, en el odio resultante de la \u201cde-suposici\u00f3n de\u2026 saber<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Actualidad de la transferencia<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pr\u00e1ctica anal\u00edtica en nuestros d\u00edas, aunque todav\u00eda permeable por lo que se supone o se de-supone en cuanto al saber, me parece m\u00e1s vaciada de la pasi\u00f3n amorosa que se destacaba en los relatos cl\u00ednicos freudianos, como transferencia del analizante al analista. Un ejemplo de este vaciamiento, en mi opini\u00f3n, contrastado quiz\u00e1s solo por los eventos erotoman\u00edacos que aparecen (pero no muy a menudo) en la cl\u00ednica actual de las psicosis, es la rareza de situaciones con las que un analista de hoy tiene que lidiar con lo que Freud relataba en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abla paciente no quiere hablar ni o\u00edr nada m\u00e1s que de su amor, que ella exige ser correspondido\u00bb<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Lacan nos ense\u00f1\u00f3 a articular el odio con la de-suposici\u00f3n de saber (y no pura y simplemente con las hostilidades dirigidas al analista), considero pertinente investigar si la incredulidad contempor\u00e1nea en el inconsciente como saber, a menudo manifestada por una impermeabilidad de lo que es posible saber sin saber que se sabe o por la b\u00fasqueda de soluciones que funcionen sin la implicaci\u00f3n real de quienes est\u00e1n sufriendo, no indicar\u00eda un predominio de la transferencia negativa en nuestra pr\u00e1ctica, aunque no dirigida (como ya defend\u00eda Freud) a la persona del analista, pero s\u00ed (como anticip\u00f3 Lacan), al saber a qu\u00e9 un analista es identificado y que utiliza en su escucha. Esta manera <em>flem\u00e1tica <\/em>&#8211; por no decir indiferente o <em>blas\u00e9<\/em> &#8211; de presentar el odio transferencial nos dar\u00eda la posibilidad de expandir, m\u00e1s all\u00e1 de las psicosis (pero con las diferencias debidas a cada estructura cl\u00ednica), lo que Lacan denomina lo \u201cdesabonado del inconsciente\u201d experimentado en el modo como Joyce, con su escritura y su obra, pudo prescindir del psicoan\u00e1lisis para ejercer, en cuanto a los hechos que le compromet\u00edan la vida y le hac\u00edan desprenderse del cuerpo, un <em>savoir y faire<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, en esta expansi\u00f3n contempor\u00e1nea del desabonado del inconsciente que aqu\u00ed evoco, no siempre encontraremos la genialidad de la soluci\u00f3n joyceana, pero, como se\u00f1al\u00f3 Miller, es esta soluci\u00f3n a la que recurri\u00f3 Lacan \u00abpara dar un paso m\u00e1s all\u00e1 del punto en el que Freud se detuvo\u00bb<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> y nos permitir hacerlo atravesar otro siglo, ahora el XXI. En el caso de Joyce, su manejo del s\u00edntoma fue tan riguroso y decidido que termin\u00f3 por identificarse \u201ccon lo <em>individual<\/em>\u201d, llegando &#8211; con su obra &#8211; \u201cal extremo de encarnar en si el s\u00edntoma, por el cual escapa a toda muerte posible, ya no se reduce a una estructura igual a la de uom\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>, es decir, del <em>hombre<\/em> reducido a su propia resonancia, al materialismo del significante, a un soplo: <em>u o m<\/em>. En el mundo contempor\u00e1neo, esta presencia de lo <em>individual <\/em>se destaca en la escala masificada de lo que, incluso en campos distintos del psicoan\u00e1lisis, se ha llamado \u00abindividualismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>masificaci\u00f3n <\/em>de esta <em>identificaci\u00f3n <\/em>a lo <em>individual<\/em>, incluyendo, a trav\u00e9s de la ausencia del miedo o lo que se impone como flem\u00e1tico, una especie de incredulidad sobre la muerte misma, puede en mi opini\u00f3n ser detectada, por ejemplo, en la ola por la cual, en medio de la pandemia de Coronavirus y en diversas partes del mundo, individuos se amontonan como si la Covid no hubiera resultado en muertes y secuelas. De manera m\u00e1s detallada, en nuestra pr\u00e1ctica como analistas, la <em>identificaci\u00f3n a lo individual<\/em> se presenta, por ejemplo, en las dificultades de acceso o en la expresi\u00f3n de no pertinencia de muchos analizantes en cuanto a lo que se tramar\u00eda antes de su propia existencia. Este distanciamiento, e incluso la incredulidad en el inconsciente como discurso del Otro son, por un lado, m\u00e1s gen\u00e9ricamente compensados por lo que se busca en los or\u00e1culos de <em>Google o Big Pharma<\/em> como ordemiento y tratamiento de lo que le sucede al cuerpo y, por otro lado, de forma m\u00e1s circunscrita, hacen que nuestra cl\u00ednica se presente como lo que Lacan llam\u00f3 \u201cun autismo de a dos\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, este \u201cautismo de a dos\u201d &#8211; al que la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica se reduce hoy m\u00e1s que nunca y (con sus debidas e importantes diferencias) mucho antes de un an\u00e1lisis tener la perspectiva de su fin &#8211; no debe confundirse con el individualismo de masa que se difunde en todo el mundo contempor\u00e1neo. Porque, en un principio, incluso inmerso en este autismo, el analizante se dirige a alguien, es decir, su desabonado del inconsciente no es lo suficientemente radical como para rechazar la b\u00fasqueda por un analista que, entonces, tiene la ocasi\u00f3n para a veces de <em>Heteros,<\/em> es decir, de alteridad y diferencia, dentro del \u00e1mbito de lo <em>auto <\/em>&#8211; que \u201calteriza\u201d en la transferencia experimentada en este \u201cautismo de a dos\u201d. Laurent, en su conferencia en el \u00faltimo Congreso de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis, nos ofrece una lectura innovadora del rol del analista como Sujeto Supuesto Saber a partir del Seminario 24 de Lacan<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. En este Seminario, la transferencia relacionada con la construcci\u00f3n del Otro est\u00e1 realmente ausente, como destac\u00f3 Miller<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>, pero lo real a lo que ella responde lleva a Lacan a enfatizar que, como \u201csupuesto saber\u201d, el analista \u201ces una atribuci\u00f3n\u201d, indicada por el adjetivo <em>supuesto <\/em>y porque saber aparece all\u00ed como \u201csu atributo<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>. A su vez, Laurent aclara que, desde Freud, hacer un juicio de atribuci\u00f3n no confiere a lo que as\u00ed se atribuye, un \u201cjuicio de existencia<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.\u00a0 En mi opini\u00f3n, si atribuir un saber al analista no le confiere existencia, es a partir de esta inexistencia que un analista, inmerso en el \u201cautismo de a dos\u201d convocado por la pr\u00e1ctica anal\u00edtica, y hoy m\u00e1s que nunca, puede responder a la altura de lo que se experimenta, no sin perturbaciones, como la inexistencia del Otro. En otras palabras: en este \u201cautismo de a dos\u201d, un analista, gracias a la transferencia, toma a veces el lugar del Otro que no existe, pero que tiene un cuerpo y responde a lo que se le dirige.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, cuando alguien es relegado en su existencia, no es raro que \u00e9l (o ella) empiece a seguir o, como dicen los j\u00f3venes hoy, a <em>stalkear<\/em>, a inmiscuirse en la \u201cintimidad\u201d de quienes lo declararon como inexistente. El problema, en estos casos tan actuales y constantes en nuestra cl\u00ednica, es que el <em>acosador <\/em>no puede salir del propio autismo al que fue relegado cuando fue \u201cbloqueado\u201d o incluso \u201ccancelado\u201d como \u201cinexistente\u201d. Adem\u00e1s, en este contexto, <em>stalkear <\/em>es la forma extrema de imponer su existencia a quienes han desechado su ser. A su vez, un analista, seg\u00fan la cita que Laurent recorta y comenta sobre Lacan, se pone como \u201cun Otro que sigue\u201d lo que un analizante \u201ctiene para decir, para saber lo que \u00e9l sabe\u201d, pero lo hace por lo que se le atribuye a \u00e9l y no desde su propia existencia, present\u00e1ndose, por tanto, como el Otro que Lacan marc\u00f3 \u00abcon una barra que lo rompe\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, es decir, la marca misma de la inexistencia del Otro, y para el que no hay construcci\u00f3n capaz de ocultarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis, por tanto, configur\u00e1ndose como \u201cautismo de a dos\u201d, implica \u201cforzar este autismo\u201d porque usa algo \u201ccom\u00fan\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> a los <em>dos <\/em>que lo componen, es decir, algo que no es tan segregado, \u201cauto\u201d o aislado. Este elemento <em>com\u00fan <\/em>es lo que Lacan forj\u00f3 con un t\u00e9rmino &#8211;<em>lalangue<\/em>&#8211; en el que las palabras se descomponen, no sin satisfacci\u00f3n, por la lalaci\u00f3n, es decir, por lo que resuena sin sentido (pero no sin hacer alg\u00fan \u00ablazo\u00bb, alg\u00fan \u00abagarre\u00bb), por ejemplo, en esa resonancia por la que nos encontramos balbuceando al hacer eco del balbuceo de un beb\u00e9, a trav\u00e9s del cual los adolescentes inventan palabras como si hablaran un idioma inexistente o, aun as\u00ed, los amantes se nombran de una manera in\u00e9dita y que, en ocasiones, comienza a ser adoptado por quienes los rodean&#8230; Entonces, atrapado en este \u201cautismo de a dos\u201d, un analista <em>engancha<\/em>, es decir, todav\u00eda hace valer la transferencia cuando, siguiendo al que le dirige su habla, lo hace escuchar lo real que, de manera sorprendente e inadvertida, se apodera de su cuerpo. En la \u00e9poca de Freud, marcados, como explic\u00f3 Miller<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>, por la interdicci\u00f3n, el sin sentido se hac\u00eda resonar como el propio sentido sexual de los s\u00edntomas. En nuestro tiempo, aturdidos por la devastaci\u00f3n de la construcci\u00f3n del Otro, el sin sentido se presenta en la forma en que un analista hace que sus analistas escuchen las palabras que insisten en resonar en un mundo que tiende a menospreciar o incluso a rechazar la fuerza que tienen para impactar los cuerpos. Es por la escucha de estos ecos de <em>lalangue<\/em> y en consonancia con lo que ellas tienen de efectivamente <em>individual<\/em>, es decir, <em>no compartible<\/em>, que los analistas muestran c\u00f3mo la transferencia, tomada por mutaciones que pueden diferenciarla radicalmente de lo que se lee en la trama freudiana de los afectos, puede todav\u00eda afectar lo que ocurre en un an\u00e1lisis, y hacer que el psicoan\u00e1lisis trasponga a otro siglo, el XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Tain\u00e3 Rocha<br \/>\nRevisi\u00f3n: Silvina Rojas<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Psicanalista, Analista Miembro da Escola (AME) pela Escola Brasileira de Psican\u00e1lise (EBP) e pela Associa\u00e7\u00e3o Mundial de Psican\u00e1lise (AMP); <em>e-mail:<\/em> <a href=\"mailto:laia.bhe@terra.com.br\">laia.bhe@terra.com.br<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> FREUD, S. Sobre a din\u00e2mica da transfer\u00eancia (1912). In: ____ <em>Fundamentos da cl\u00ednica psicanal\u00edtica<\/em>. Belo Horizonte: Aut\u00eantica, 2017, p. 108.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> FREUD, S.\u00a0 Observa\u00e7\u00f5es sobre o amor transferencial (1915 [1914]). In: ____ <em>Fundamentos da cl\u00ednica psicanal\u00edtica<\/em>\u2026, p. 173.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> LACAN, J.\u00a0 <em>Le s\u00e9minaire. <\/em><em>Livre XI: les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse<\/em> (1964). Texte \u00e9tabli para Jacques-Alain Miller. Paris: Seuil, 1973, p. 113-248.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> MILLER, J-. A. En de\u00e7\u00e0 de l\u2019inconscient. <em>La Cause du D\u00e9sir<\/em>, revue de psychanalyse., Paris, n. 91, p.\u00a0 105. Trata-se aqui, das aulas dos dias 14, 21 e 29 de mar\u00e7o de 2007 do Curso <em>L\u2019orientation lacanienne. Le tout dernier Lacan<\/em>, pronunciado no Departamento de Psican\u00e1lise da Universidade de Paris VIII. <strong>En espa\u00f1ol <em>\u201cEl Ultimisimo Lacan\u201d<\/em> Paidos Buenos Aires 2004 p.144<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> FREUD, S. Sobre a din\u00e2mica da transfer\u00eancia (1912)\u2026,\u00a0 p. 109.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> LACAN, J. La direction de la cure et les principes de son pouvoir (1958). In: ____. <em>\u00c9crits<\/em>. Paris: Seuil, 1966, p. 587.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Ibidem, p. 589.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> LACAN, J. <em>Le s\u00e9minaire. Livre XI: les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse<\/em> (1964)\u2026, p. 133.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> LACAN, J. Introduction \u00e0 l\u2019\u00e9dition allemande des <em>\u00c9crits <\/em>(1973)<em>. <\/em>In: ____. <em>Autres \u00e9crits<\/em>. Paris: Seuil, p. 558.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> LACAN, J. <em>Le s\u00e9minaire. Livre XX: encore<\/em> (1972-1973).\u00a0 Texte \u00e9tabli para Jacques-Alain Miller. Paris: Seuil, 1975, p. 64.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> FREUD, S. Observa\u00e7\u00f5es sobre o amor transferencial (1915 [1914])\u2026, p. 168-169.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> LACAN, J. <em>O semin\u00e1rio. Livro 23: o sinthoma<\/em> (1975-1976). Texto estabelecido por Jacques-Alain Miller. Rio de Janeiro: Zahar, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> MILLER, J-. A. Nota passo a passo (2005). In: LACAN, J. <em>O semin\u00e1rio. Livro 23: o sinthoma<\/em> (1975-1976)\u2026\u00a0 p. 201.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> LACAN, J. Joyce, o sintoma. In: ____. <em>O semin\u00e1rio. Livro 23: o sinthoma<\/em> (1975-1976)\u2026, p. 163.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> LACAN, J. Vers un signifiant nouveau. <em>Ornicar?<\/em> Paris, n. 17-18, p. 13. Correspondente \u00e0 sess\u00e3o do dia 19 de abril de 1977 do Semin\u00e1rio 24.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> LAURENT, \u00c9. Disrup\u00e7\u00e3o do gozo nas loucuras sob transfer\u00eancia. <em>Op\u00e7\u00e3o Lacaniana<\/em>, S\u00e3o Paulo, n. 79, 2019, p. 52-63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> MILLER, J-. A. En de\u00e7\u00e0 de l\u2019inconscient\u2026., p.\u00a0 105.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> LACAN, J. Vers un signifiant nouveau\u2026 p. 18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>[20]<\/sup><\/a> LAURENT, \u00c9. Disrup\u00e7\u00e3o do gozo nas loucuras sob transfer\u00eancia\u2026, p. 56.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> LACAN, J. Vers un signifiant nouveau\u2026 p. 18. Para a leitura de \u00c9ric Laurent com rela\u00e7\u00e3o a essa passagem do Semin\u00e1rio 24 de Lacan, ver: LAURENT, \u00c9. Disrup\u00e7\u00e3o do gozo nas loucuras sob transfer\u00eancia\u2026, p. 55-57.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> Ibidem, p. 13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\"><sup>[23]<\/sup><\/a> MILLER, J.-, A. O sintoma e o cometa. <em>Op\u00e7\u00e3o Lacaniana<\/em>, S\u00e3o Paulo, n. 19, p. 5-13.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":2132,"menu_order":63,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"portfolio_category":[41],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/2126"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2126"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/2126\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2133,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/2126\/revisions\/2133"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2132"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=2126"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=2126"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/x\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=2126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}