{"id":7116,"date":"2025-08-14T09:56:05","date_gmt":"2025-08-14T12:56:05","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?page_id=7116"},"modified":"2025-08-14T09:57:54","modified_gmt":"2025-08-14T12:57:54","slug":"arquitectura","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/recepcion\/arquitectura\/","title":{"rendered":"Arquitectura"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\">[vc_row][vc_column width=\u00bb1\/2&#8243;][vc_column_text css=\u00bb\u00bb]\n<h3><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Belo Horizonte: un nuevo imaginario de ciudad<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>La arquitecta minera Isabela Vecci nos cuenta sobre una Belo Horizonte que puede leerse a partir de su arquitectura, al inscribirse entre lo moderno y el modernismo. Isabela nos ofrece un panorama hist\u00f3rico de nuestra ciudad.<\/p>\n<p>Belo Horizonte naci\u00f3 de un gesto de ruptura: una ciudad planificada, construida para reemplazar a la antigua capital, Ouro Preto, como s\u00edmbolo de modernidad y progreso republicano. Esta construcci\u00f3n ignor\u00f3 casi por completo lo que exist\u00eda antes, en un movimiento de \u201cpasar por arriba\u201d t\u00edpico de las llamadas \u201ctablas rasas\u201d urban\u00edsticas. En los primeros a\u00f1os del siglo XX, la ciudad creci\u00f3 de manera controlada, pero pronto empez\u00f3 a expandirse sin grandes actualizaciones en sus registros catastrales. Reci\u00e9n con la llegada de Juscelino Kubitschek a la alcald\u00eda, en la d\u00e9cada de 1940, inici\u00f3 una nueva etapa en la historia arquitect\u00f3nica de la capital minera.<\/p>\n<p>JK, en su entonces intendente designado \u2014y no electo\u2014, representaba una figura peculiar. De origen humilde, tuvo acceso a c\u00edrculos sociales m\u00e1s elevados gracias al prestigio de su madre, que era profesora. Recibi\u00f3 una s\u00f3lida formaci\u00f3n, estudi\u00f3 medicina, pero fue en la pol\u00edtica donde se destac\u00f3. Y fue en Belo Horizonte donde empez\u00f3 a dejar su marca, con acciones urbanas y culturales audaces, impulsadas por el deseo de modernizar y transformar la ciudad en un centro vibrante.<\/p>\n<p>Una de sus primeras acciones fue ordenar un nuevo relevamiento catastral de toda la ciudad, algo que no se hac\u00eda desde su fundaci\u00f3n. Estos mapas, sumamente detallados, ayudaron a comprender la ocupaci\u00f3n y el crecimiento urbano de BH. Pero fue en el barrio de la Pampulha donde JK dio un salto hacia el futuro \u2014y hacia el modernismo brasile\u00f1o\u2014.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de la Pampulha, originalmente concebida como \u00e1rea de abastecimiento de agua, fue reinventada como espacio de ocio y residencia. JK quer\u00eda all\u00ed un conjunto arquitect\u00f3nico que representara un nuevo tiempo: algo moderno, festivo, innovador. Para ello, promovi\u00f3 un concurso para el proyecto de un casino, adem\u00e1s de un hotel, pero no le agrad\u00f3 el resultado. Consider\u00f3 la propuesta anticuada, parecida a las viejas construcciones de Petr\u00f3polis. Fue entonces cuando, por indicaci\u00f3n de Rodrigo Melo Franco de Andrade, convoc\u00f3 a un joven arquitecto carioca que comenzaba a destacarse: Oscar Niemeyer.<\/p>\n<p>Niemeyer cre\u00f3, en tiempo r\u00e9cord, un proyecto para el Casino de la Pampulha que encant\u00f3 a JK. All\u00ed naci\u00f3 una colaboraci\u00f3n duradera, marcada por la confianza, la libertad creativa y una visi\u00f3n com\u00fan de futuro. JK respald\u00f3 a Niemeyer en todo. El resultado fue un conjunto arquitect\u00f3nico que incluye el Casino (hoy Museo de Arte de la Pampulha), la Casa do Baile, la Iglesia de San Francisco de As\u00eds y el Iate T\u00eanis Clube: obras que hoy son \u00edconos del modernismo brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>La est\u00e9tica de Niemeyer subvert\u00eda los est\u00e1ndares del arquitecto suizo Le Corbusier, con quien dialogaba. Si Corbusier defend\u00eda los cinco puntos de la nueva arquitectura \u2014pilotis, planta libre, fachada libre, ventanas en cinta y terraza-jard\u00edn\u2014, Niemeyer a\u00f1ad\u00eda la curva, el gesto pl\u00e1stico, la emoci\u00f3n espacial. Para \u00e9l, el hormig\u00f3n armado no era solo un material, sino una oportunidad de escultura habitable. La Iglesia de la Pampulha es un ejemplo extremo: una estructura que es al mismo tiempo pared y techo, que se pliega como una par\u00e1bola monta\u00f1osa. Una arquitectura que se mueve, que se vive como una\u00a0<em>promenade architecturale<\/em>, un recorrido sensorial, casi cinematogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de su genialidad e innovaci\u00f3n, la recepci\u00f3n local no fue inmediata. La propia Iglesia de la Pampulha tard\u00f3 d\u00e9cadas en ser consagrada, en parte por las pinturas de Portinari, que inclu\u00edan un perro \u2014algo considerado inadecuado por los religiosos de la \u00e9poca\u2014. La \u00e9lite belo-horizontina, m\u00e1s tradicional, no se identificaba con aquella est\u00e9tica modernista. El modernismo all\u00ed, a diferencia de lo ocurrido en Cataguases, no lleg\u00f3 a masificarse. Falt\u00f3 una \u00e9lite cultural m\u00e1s audaz, capaz de absorber y reproducir el nuevo modelo arquitect\u00f3nico.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, Niemeyer sembr\u00f3 semillas. Aunque Belo Horizonte no sea, en su totalidad, una ciudad modernista, s\u00ed es moderna: por haber sido planificada, por haber experimentado momentos intensos de innovaci\u00f3n. La Pampulha sigue siendo una joya arquitect\u00f3nica, a pesar del abandono y del cierre de espacios importantes, como el propio Museo de Arte de la Pampulha.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de Niemeyer en Belo Horizonte es mayoritariamente p\u00fablica, fruto de la audacia de un pol\u00edtico visionario. Niemeyer no era urbanista, como L\u00facio Costa; su foco estaba en la edificaci\u00f3n, en la forma, en la escultura habitable. Y fue en esta ciudad donde, a\u00fan joven, tuvo plena libertad para crear, y lo hizo con genialidad.<\/p>\n<p>Hoy, la Pampulha es reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Y la presencia de visitantes ilustres, como la arquitecta Zaha Hadid, que se emocion\u00f3 al visitar el conjunto en 1991, muestra que el valor de la obra de Niemeyer va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras brasile\u00f1as. Representa un momento raro en el que arquitectura, pol\u00edtica y arte se encontraron para construir un nuevo imaginario de ciudad \u2014aunque esa ciudad, en su conjunto, haya resistido a transformarse por completo.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/2&#8243;]<figure class=\"vcex-image vcex-module\"><div class=\"vcex-image-inner wpex-relative wpex-inline-block\"><img width=\"525\" height=\"877\" src=\"https:\/\/enapol.com\/xii\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Isabela_Vecci.jpg\" class=\"vcex-image-img wpex-align-middle\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/enapol.com\/xii\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Isabela_Vecci.jpg 525w, https:\/\/enapol.com\/xii\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Isabela_Vecci-180x300.jpg 180w, https:\/\/enapol.com\/xii\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Isabela_Vecci-500x835.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/div><\/figure>[vc_column_text css=\u00bb\u00bb]\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 13px;\">\u00a0Cr\u00e9ditos foto: B\u00e1rbara Dutra<\/span><\/p>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=\u00bb1\/2&#8243;][vc_column_text css=\u00bb\u00bb] Belo Horizonte: un nuevo imaginario de ciudad La arquitecta minera Isabela Vecci nos cuenta sobre una Belo Horizonte que puede leerse a partir de su arquitectura, al inscribirse entre lo moderno y el modernismo. 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