{"id":2420,"date":"2025-03-24T14:53:43","date_gmt":"2025-03-24T17:53:43","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=2420"},"modified":"2025-04-06T11:31:52","modified_gmt":"2025-04-06T14:31:52","slug":"lo-que-dice-el-psicoanalisis-del-nino-generalizado1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/lo-que-dice-el-psicoanalisis-del-nino-generalizado1\/","title":{"rendered":"Lo que dice el psicoan\u00e1lisis del ni\u00f1o generalizado<sup>[1]<\/sup>"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\">[vc_row][vc_column][vc_column_text]\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ludmilla F\u00e9res Faria<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1967, Lacan es invitado por Maud Mannoni a realizar el cierre de la Jornada del Ni\u00f1o, organizada por ella alrededor del tema de las psicosis en ni\u00f1os. En su argumento, \u00e9l destaca a la segregaci\u00f3n como el problema m\u00e1s crucial de la \u00e9poca: \u201cno solamente en nuestro dominio de psiquiatras, sino tan lejos como se extienda nuestro universo, tendremos que v\u00e9rnoslas, y de modo cada vez m\u00e1s apremiante: la segregaci\u00f3n.\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Lacan toma la segregaci\u00f3n, no solo como un efecto pol\u00edtico y social del discurso, sino que destaca su sesgo estructural fundamental, de su propio surgimiento, ya que todo discurso produce segregaci\u00f3n. Su tesis se sostiene en la afirmaci\u00f3n de que la segregaci\u00f3n es efecto de la universalizaci\u00f3n, o sea, resulta de la destrucci\u00f3n del antiguo orden social, a favor del progreso de la ciencia. Argumenta que los progresos de la civilizaci\u00f3n se traducir\u00e1n no solo en un cierto malestar, como percibi\u00f3 Freud, sino en una pr\u00e1ctica segregativa cada vez m\u00e1s extendida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amo moderno, a trav\u00e9s de la vertiginosa oferta de objetos tecnol\u00f3gicos, impone a todos una l\u00f3gica discursiva que entierra la subjetividad y desv\u00eda a los seres hablantes de encontrar nombres singulares, para localizar lo real en juego en su sufrimiento. As\u00ed, el sujeto no responde m\u00e1s por su cuerpo, ni por su goce, y sus s\u00edntomas son reducidos a trastornos a ser extirpados. Es innegable que los ni\u00f1os son el objeto de mayor foco de la producci\u00f3n cient\u00edfica \u2013 aunque no sean los \u00fanicos \u2013, y los avances de la tecnolog\u00eda invaden la formaci\u00f3n y el tiempo de la infancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el t\u00edtulo \u201cEl ENEM<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> no va a hacerte rico\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> la <em>Revista Piau\u00ed<\/em> de febrero de 2025 presenta un reportaje sobre los j\u00f3venes <em>influencers <\/em>que, transitando entre la jerga corporativa y el tono del serm\u00f3n neopentecostal, prometen a sus seguidores un enriquecimiento r\u00e1pido. El lema de todos es siempre el mismo: la escuela no ofrece futuro. El m\u00e1s prominente del grupo, un joven de 17 a\u00f1os afirma en sus redes sociales que \u201cfactura algunos d\u00edgitos por mes\u201d. Otro, actualmente con 13 a\u00f1os, cuenta en un v\u00eddeo compartido con sus 30 mil seguidores que gana 300 reales por d\u00eda \u201csin hacer nada\u201d. Dice que su vida se transform\u00f3 cuando cambi\u00f3 los videojuegos por los libros que recibi\u00f3 de su padre, tales como <em>Generaci\u00f3n de valor<\/em> y <em>El hombre m\u00e1s rico de Babilonia<\/em>. El padre est\u00e1 orgulloso de la carrera digital que su hijo viene construyendo desde que este, siguiendo las ense\u00f1anzas de <em>influencers<\/em>, empez\u00f3 a vender dulces en la escuela. El negocio tuvo bastante \u00e9xito y el dinero recaudado era invertido en fondos inmobiliarios y acciones, pero el colegio prohibi\u00f3 las ventas y el ni\u00f1o, junto con su padre, pas\u00f3 a vender los dulces en la calle. La rutina trabajadora del ni\u00f1o era filmada por el progenitor y publicada en las redes sociales hasta que la cuenta de su hijo fue suspendida por Meta, empresa responsable por Instagram, por haber mentido sobre la edad \u2013 el ni\u00f1o ten\u00eda menos de 13 a\u00f1os en su momento, que es la edad m\u00ednima para abrir una cuonta en la red social. El padre, temiendo una nueva prohibici\u00f3n, us\u00f3 sus propios datos (nombre, edad, etc.) para reinscribir al hijo en la red. Declara que las publicaciones generan respuestas violentas de los usuarios que se sienten enga\u00f1ados por el contenido, lo que para \u00e9l no es un problema, pues lo importante es \u201cviralizar\u201d a su hijo, incluso aunque sea por razones negativas: \u201clas cr\u00edticas generan tanta interacci\u00f3n como los elogios\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales del siglo XIX Freud le adjudica a la escuela la tarea de ofrecer apoyo y amparo a los j\u00f3venes, y contribuir a despertar el deseo de saber, concedi\u00f3 a los profesores un lugar de mayor influencia sobre ellos, m\u00e1s que el de las ciencias que les eran ense\u00f1adas: \u201cLos cortej\u00e1bamos o nos apart\u00e1bamos de ellos, les imagin\u00e1bamos simpat\u00edas o antipat\u00edas probablemente inexistentes, estudi\u00e1bamos sus caracteres y sobre la base de estos form\u00e1bamos o deform\u00e1bamos los nuestros\u201d.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Lo que el reportaje de la revista Piau\u00ed muestra es que, en la actualidad, lo agalm\u00e1tico cambi\u00f3 de lugar, y el amo tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, vemos que el sujeto moderno puede, como sus antepasados, convertirse en un camale\u00f3n de su \u00e9poca, aunque los desaf\u00edos propios de cada tiempo puedan diferir, especialmente sobre las modalidades de ajuste del goce: antes, m\u00e1s sobre lo prohibido y ahora m\u00e1s sobre los objetos que la ciencia en alianza con el capital proponen \u2013 un contraste de la renuncia al goce destacada por Freud, siendo sustituida por la prescripci\u00f3n de la promesa de una satisfacci\u00f3n plena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, el pasaje de la prohibici\u00f3n a la prescripci\u00f3n modifica las formas asumidas por las inhibiciones, por los s\u00edntomas y por las angustias contempor\u00e1neas que llevan ahora la marca del exceso m\u00e1s que de la falta. Los discursos actuales, cargando su cuota de empuje al consumo, a la belleza y a la autodeterminaci\u00f3n, alimentan la gula del supery\u00f3 y dejan al sujeto embrollado con el imperativo de gozar. Detr\u00e1s de esa aparente libertad vemos surgir un nuevo \u201corden de hierro\u201d gobernado por palabras de orden, en muchas ocasiones cargadas de odio y que, en las redes pasan a tener una topolog\u00eda deslocalizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los personajes del reportaje mencionado, en especial el padre, muestran la persistencia en algunos sujetos de un no querer saber nada de la castraci\u00f3n que encaja en la expresi\u00f3n \u201cni\u00f1o generalizado\u201d utilizada por Lacan. Tal expresi\u00f3n es extra\u00edda por \u00e9l de la obra <em>Antimemorias<\/em> de Andr\u00e9 Malraux, en la cual el autor retoma la confidencia escuchada por un religioso, que le revela: \u201cTermino por creer, vea usted, en la declinaci\u00f3n de mi vida, que no hay personas mayores\u201d.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Si no existen \u201cpersonas mayores\u201d, \u00a1somos todos ni\u00f1os! Y para Lacan, lo que marca la posici\u00f3n singular de un sujeto no es ni su edad ni la pubertad, sino la condici\u00f3n \u00e9tica de responsabilizarse por su goce. El ni\u00f1o recibe la transmisi\u00f3n del legado de la miseria de los adultos y, en el caso de que la miseria de los adultos no se refiera a la castraci\u00f3n, esa transmisi\u00f3n enfrenta dificultades y puede llevar al ni\u00f1o a sucumbir como objeto-desecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De all\u00ed viene la alerta sobre los impases de nuestro tiempo en relaci\u00f3n al mundo del ni\u00f1o generalizado, esa figura del ni\u00f1o de la ciencia, del ni\u00f1o objeto de un saber sin sujeto en que predominan las pasiones preventivas y educativas, siempre acompa\u00f1adas de la promoci\u00f3n de las grandes clasificaciones. En el ni\u00f1o siempre existe un otro que sabe y que responde sobre c\u00f3mo se debe vivir, un otro que tiene siempre las respuestas y que no sabe guardar silencio, y es el mandato de ese otro que descarta la posibilidad de dar lugar al saber singular del ni\u00f1o \u2013 por ejemplo, las Terapias Cognitivas y Comportamentales, las metodolog\u00edas de <em>coaching<\/em>, las consultas al <em>chatgpt<\/em>, tratamientos en los cuales la soluci\u00f3n precede al problema, o sea, la respuesta antecede a la pregunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Lacan puede decir que el analista \u201cdescarida\u201d,<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> es justamente porque este se opone \u201ca que sea el cuerpo del ni\u00f1o el que responda al objeto <em>a<\/em>\u201d,<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> formulaci\u00f3n que podemos hacer extensiva al an\u00e1lisis de cualquier <em>parl\u00eatre<\/em>. En esa direcci\u00f3n, el psicoanalista se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 del sistema de intercambios, su posici\u00f3n debe ser suficientemente extra\u00f1a para reenviar al sujeto a la pregunta sobre cu\u00e1l es su deseo, fuera del sistema de los bienes. Laurent nos advierte que salir de ese sistema requiere un esfuerzo, tal como este es definido en un momento dado de la civilizaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Se trata de \u201cun judo con los discursos establecidos\u201d,<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> para lo cual el analista precisa ser decididamente contempor\u00e1neo, de un modo tal que permita que surja algo, como el deseo, como aquello que escapa de la captura de los discursos establecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un analista puede ofrecerse como un objeto mas, disponible en el mercado, el \u201cobjeto psicoanalista\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> que, <em>a priori<\/em>, no quiere nada para el bien del otro y est\u00e1 all\u00ed sin prejuicios con relaci\u00f3n al buen uso que pueda hacerse de \u00e9l. Para eso es preciso que haya cultivado su docilidad ante cualquier sujeto que llegue. Y en ese encuentro, en el cual la necesidad se deshace, el <em>parl\u00eatre <\/em>podr\u00e1 contingentemente, ser conducido a una brecha por donde el deseo pueda entrar, una invenci\u00f3n en la cual las palabras pueden tomar forma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el discurso contempor\u00e1neo busca hacer callar al ser hablante, concentr\u00e1ndose en adormecerlo o estigmatizarlo, el analista escucha otra voz del cuerpo \u2013 la voz del <em>infans<\/em>, huellas del trauma, camino del s\u00edntoma. Por lo tanto, para que lo real del psicoan\u00e1lisis pueda seguir haciendo s\u00edntoma y no ser reabsorbido por lo real de la ciencia y del capital, es preciso dar lugar a la originalidad del choque de <em>lalengua<\/em> sobre el cuerpo, matriz del cuerpo hablante, de donde surge lo vivo que habla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos al final de las <em>Antimem\u00f3rias<\/em> de Malraux un pasaje que nos muestra hasta qu\u00e9 punto no responsabilizarse por la vida y la muerte, o sea, por el modo de goce de cada uno, tiene un lado profundamente infantil. Se trata del di\u00e1logo entre un p\u00e1rroco que hab\u00eda sido capell\u00e1n en los campos de concentraci\u00f3n, una mujer sobreviviente, el capit\u00e1n y el propio Malraux. \u00bfQue han ense\u00f1ado los campos de concentraci\u00f3n a los hombres? Es la mujer qui\u00e9n responde:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 80px;\">\u201cPara m\u00ed\u201d &#8211; dijo Brigitte \u2013 \u201cesto se mezcla mucho. Al principio [&#8230;] no pens\u00e1bamos llegar a sobrevivir. En el Lut\u00e9cia -el hotel Lut\u00e9cia era el primer lugar donde los prisioneros que volv\u00edan de los campos eran acogidos y m\u00ednimamente humanizados- el m\u00e9dico que me hizo las radiograf\u00edas me dijo: De cualquier manera, todas ustedes estar\u00e1n muertas antes de diez a\u00f1os. No se le pod\u00eda acusar de mentir a sus pacientes. [&#8230;] De hecho, no estaba tan reintegrada, porque cada vez que me llegaba el olor de los casta\u00f1os y de los adoquines h\u00famedos de la avenida Henri-Martin, cre\u00eda que iba a despertarme en los campos y me abofeteaba para asegurarme que no estaba so\u00f1ando. Las personas que pasaban sent\u00edan pena de m\u00ed. Eso que usted dec\u00eda tom\u00f3 una forma extra\u00f1a: yo encontraba a las personas infantiles. [&#8230;] Cre\u00eda que mis padres se hab\u00edan convertido en ni\u00f1os. Por delicadeza ellos no me hablaban de los campos: mi padre hablaba poco los primeros d\u00edas, pero su silencio tambi\u00e9n me parec\u00eda infantil.\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza de Brigitte, su pregunta sobre el silencio de todos, el hecho de considerar a todos infantiles, o sea, su visi\u00f3n sobre lo que all\u00ed ocurre \u00bfcorresponde al ni\u00f1o generalizado, propuesto por Lacan?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan consideraba que la dignidad del psicoan\u00e1lisis, si es que este tiene alguna, es la de pasar de la posici\u00f3n de ser objeto del goce del Otro, del goce de la ciencia, a un saber \u201chacer con\u201d. O sea, un sujeto responsable ser\u00eda para \u00e9l, aquel que lleg\u00f3 a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis \u2013 o por s\u00ed mismo como Joyce \u2013, a poder arregl\u00e1rselas con el <em>sinthome<\/em>, lo que le permite entrar al lazo social, no importando su edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el XII ENAPOL esperamos que cada uno pueda presentar de qu\u00e9 forma el discurso anal\u00edtico, sea en las instituciones, sea en los consultorios, puede acoger eso que falla en la univocidad de los discursos dominantes: la soledad de los hiperconectados, los des\u00f3rdenes alimenticios en la b\u00fasqueda de los cuerpos perfectos, la creciente estetizaci\u00f3n y medicalizaci\u00f3n de la vida, la aceleraci\u00f3n y la procrastinaci\u00f3n frente a las m\u00faltiples ofertas del mercado, la escalada del racismo y la violencia, el empuje al suicidio, la deserotizaci\u00f3n de los partenaires amorosos y el rechazo a la diferencia sexual. Qu\u00e9 formas se encontraron para perturbar y agujerear a los discursos homogeneizantes, apuntando a la pol\u00edtica del psicoan\u00e1lisis, nuestra doctrina del inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducci\u00f3n: Ernesto Anzalone<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revisi\u00f3n: Silvina Rojas y Silvina Molina<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Texto presentado en la actividad de introducci\u00f3n al tema XII ENAPOL: Hablar con el ni\u00f1o, en 17\/03\/25<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Director de EBP-MG, miembro de AMP y miembro del Comit\u00e9 Directivo de XII ENAPOL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lacan, J. Alocuci\u00f3n sobre la psicosis del ni\u00f1o. In: <em>Otros Escritos<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p. 382.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ENEM es la sigla del Examen Nacional de la Ense\u00f1anza Media, prueba que eval\u00faa a los estudiantes que desean entrar en la Universidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marques,D.\u00a0 O ENEM n\u00e3o vai te deixar rico. <em>Revista Piau\u00ed<\/em>, fev. 2025. Disponible en: https:\/\/piaui.folha.uol.com.br\/enem-influenciadores-coach-criancas\/. Acceso: 01 mar. 2025.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Freud, S., Sobre la psicolog\u00eda del colegial (1914), Obras Completas, Vol. XIII, Amorrortu Editores, Bs. As., 2001, p.248.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lacan, 2012, op. cit., p.389.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El original \u201c<em>il d\u00e9charite<\/em>\u201d fue traducido como \u201cdescarida\u201d. Cf.: Lacan, \u201cTelevisi\u00f3n\u201d, <em>Otros Escritos<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p.545.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lacan, 2012, op. cit., p.388.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Laurent, \u00c9. O inconsciente e o acontecimento de corpo. In: <em>Boletim Ecos<\/em>, n. 3, ago. 2021. Dispon\u00edvel em: https:\/\/www.jornadaebpmg.com.br\/2021\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/ECOS3%E2%80%93entrevista-com-Eric-LAURENT.pdf. Acesso em: 01 mar. 2025. Traducci\u00f3n nuestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Idem, ibidem<\/em>, p. 7. Este t\u00e9rmino \u201cjudo\u201d fue utilizado inicialmente por Miller, por ejemplo, en: MILLER, J.-A. <em>El Banquete de los analistas. <\/em>Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2000. p. 51., J.-A. <em>El Banquete de los analistas. <\/em>Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2000. p. 51.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Miller, J.-A. Las contraindicaciones al tratamiento psicoanal\u00edtico, <em>El Caldero de la Escuela<\/em> N\u00b069, Publicaci\u00f3n de la Escuela de la Orientaci\u00f3n Lacaniana, Buenos Aires, 1999, p.10.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Malraux, A. <em>Antim\u00e9moires<\/em>. Paris: Gallimard, 1967. p. 596-597, traducci\u00f3n nuestra.<\/p>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"vcex-spacing wpex-w-100 wpex-clear\" style=\"height:15px;\"><\/div><a href=\"https:\/\/enapol.com\/xii\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/03\/Lo-que-dice-el-psicoanalisis-del-nino-generalizado-Ludmilla-Feres-Faria.pdf\" class=\"vcex-button theme-button inline\"><span class=\"vcex-button-inner theme-button-inner wpex-flex wpex-flex-wrap wpex-items-center wpex-justify-center\">DOWNLOAD PDF<span class=\"vcex-button-icon vcex-icon-wrap theme-button-icon-right\"><span class=\"wpex-icon\" aria-hidden=\"true\"><svg xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\"><path d=\"M64 464l48 0 0 48-48 0c-35.3 0-64-28.7-64-64L0 64C0 28.7 28.7 0 64 0L229.5 0c17 0 33.3 6.7 45.3 18.7l90.5 90.5c12 12 18.7 28.3 18.7 45.3L384 304l-48 0 0-144-80 0c-17.7 0-32-14.3-32-32l0-80L64 48c-8.8 0-16 7.2-16 16l0 384c0 8.8 7.2 16 16 16zM176 352l32 0c30.9 0 56 25.1 56 56s-25.1 56-56 56l-16 0 0 32c0 8.8-7.2 16-16 16s-16-7.2-16-16l0-48 0-80c0-8.8 7.2-16 16-16zm32 80c13.3 0 24-10.7 24-24s-10.7-24-24-24l-16 0 0 48 16 0zm96-80l32 0c26.5 0 48 21.5 48 48l0 64c0 26.5-21.5 48-48 48l-32 0c-8.8 0-16-7.2-16-16l0-128c0-8.8 7.2-16 16-16zm32 128c8.8 0 16-7.2 16-16l0-64c0-8.8-7.2-16-16-16l-16 0 0 96 16 0zm80-112c0-8.8 7.2-16 16-16l48 0c8.8 0 16 7.2 16 16s-7.2 16-16 16l-32 0 0 32 32 0c8.8 0 16 7.2 16 16s-7.2 16-16 16l-32 0 0 48c0 8.8-7.2 16-16 16s-16-7.2-16-16l0-64 0-64z\"\/><\/svg><\/span><\/span><\/span><\/a> [\/vc_column][\/vc_row]\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text] Ludmilla F\u00e9res Faria[2] &nbsp; En 1967, Lacan es invitado por Maud Mannoni a realizar el cierre de la Jornada del Ni\u00f1o, organizada por ella alrededor del tema de las psicosis en ni\u00f1os. 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