{"id":3268,"date":"2025-05-02T08:01:10","date_gmt":"2025-05-02T11:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=3268"},"modified":"2025-05-02T09:43:23","modified_gmt":"2025-05-02T12:43:23","slug":"citas-y-referencias-bibliograficas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/citas-y-referencias-bibliograficas\/","title":{"rendered":"CITAS Y REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Freud<a style=\"color: #ff0000;\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn muchos casos he recibido la impresi\u00f3n de que la consabida amnesia infantil, tan sustantiva para nuestra teor\u00eda, est\u00e1 contrabalanceada en su totalidad por los recuerdos encubridores. En estos no se conserva s\u00f3lo algo esencial de la vida infantil, sino en verdad todo lo esencial. S\u00f3lo hace falta saber desarrollarlo desde ellos por medio del an\u00e1lisis. Representan (<em>repr\u00e4sentieren<\/em>) tan acabadamente a los a\u00f1os infantiles olvidados como el contenido manifiesto del sue\u00f1o a los pensamientos on\u00edricos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Freud, S., \u201cRecordar, repetir, elaborar\u201d (1914), En:\u00a0<em>Obras Completas<\/em>, Vol. XII, Buenos Aires Amorrortu editores. p. 150, 2001.<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">LACAN<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lacan<\/strong>\u00abLo desconocido temible, m\u00e1s all\u00e1 de la raya, es lo que en el hombre llamamos el inconsciente, es decir, la memoria de lo que olvida. Y lo que olvida \u2013pueden ver en qu\u00e9 direcci\u00f3n\u2013 es aquello para lo cual todo est\u00e1 hecho para que no piense \u2013la hediondez, la corrupci\u00f3n, siempre abierta como un abismo\u2013 pues la vida es la podredumbre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lacan, J., , \u201cLa funci\u00f3n de lo bello\u201d Clase XVIII En:\u00a0<em>El Seminario, Libro 7, La \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis<\/em>, (1959-1960). Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2013, p. 288<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Miller<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl goce es lo que de la libido es real. Es el producto de un encuentro azaroso del cuerpo y el significante. Ese encuentro mortifica el cuerpo pero tambi\u00e9n recorta una parcela de carne cuya palpitaci\u00f3n anima todo el universo mental. [\u2026] Comprobamos que ese encuentro marca el cuerpo con una traza inolvidable. Es lo que llamamos acontecimiento de cuerpo. Este acontecimiento es un acontecimiento de goce que no vuelve nunca a cero. Para hacer con ese goce hace falta tiempo, tiempo de an\u00e1lisis. [\u2026] Ese cuerpo no habla sino que goza en silencio, ese silencio que Freud atribu\u00eda a las pulsiones; pero sin embargo es con ese cuerpo con el que se habla, a partir de ese goce fijado de una vez por todas. El hombre habla con su cuerpo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\nMiller, J.-A. \u201cConclusi\u00f3n de Pipol V\u201d, 4 de julio 2011. <\/strong><strong>Disponible en:<\/strong>\u00a0<a href=\"http:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/013.pdf\">http:\/\/enapol.com\/vi\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2021\/08\/013.pdf<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Comisi\u00f3n de Bibliograf\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Freud[1] \u201cEn muchos casos he recibido la impresi\u00f3n de que la consabida amnesia infantil, tan sustantiva para nuestra teor\u00eda, est\u00e1 contrabalanceada en su totalidad por los recuerdos encubridores. En estos no se conserva s\u00f3lo algo esencial de la vida infantil, sino en verdad todo lo esencial. S\u00f3lo hace falta saber desarrollarlo desde ellos por medio&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[102],"tags":[],"post_series":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3268"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3268"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3268\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4637,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3268\/revisions\/4637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3268"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=3268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}