{"id":5161,"date":"2025-05-28T16:57:24","date_gmt":"2025-05-28T19:57:24","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/nada-ninguem-1\/"},"modified":"2025-05-28T17:01:07","modified_gmt":"2025-05-28T20:01:07","slug":"nada-nadie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/nada-nadie\/","title":{"rendered":"Nada. Nadie."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\">Eugenia Serrano<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 280px;\">\u201cMe gustan esas frases de Freud tan prudentes, juiciosas, viejas, inenvejecibles: Las innumerables particularidades de la vida amorosa humana son restos de infancia. La ternura maternal es sexual. Es la latencia la que entrega a todos los ni\u00f1os a la perversidad. El amor no tiene objeto. La pulsi\u00f3n sexual es anormal (no normada). Una especie sexuada \u00bfpuede decir nosotros? No. Nunca.\u201d Restos de la infancia, Pascal Quignard, Complementos, p.181.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Agradezco a Charly Rossi que me haya acercado esta referencia tan hermosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La fiesta freudiana<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para m\u00ed siempre es una fiesta volver a Freud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasan los a\u00f1os y este fest\u00edn no me defrauda nunca. A veces pienso que se trata de lo que dice, otras simplemente creo que el secreto de lo que me atrapa est\u00e1 en la forma en la que dice lo que dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontr\u00e9 algo hermoso de Jacques-Alain Miller hace un tiempo, una peque\u00f1a an\u00e9cdota escondida en una conferencia suya sobre un tema que no deja de tener resonancias con lo que nos convoca hoy aqu\u00ed. Miller se pregunta en esa oportunidad si la violencia infantil es un s\u00edntoma y dice que para poder orientarse se dirigi\u00f3 a Freud: \u201cQuise estar seguro de la definici\u00f3n freudiana de s\u00edntoma\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Voy a insistir para darle al cuento todo su peso, \u00bfes el mism\u00edsimo Miller diciendo que retorna a Freud para estar seguro de su definici\u00f3n de s\u00edntoma? Si, es. \u00bfNo les resulta conmovedor?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se necesitan excusas para asistir a una buena fiesta, y si la fiesta es freudiana como nos ense\u00f1a Miller el motivo puede ser el <em>s\u00edntoma <\/em>o como en este caso el <em>factor infantil<\/em>. Pero creo que hay algo m\u00e1s en esta an\u00e9cdota. Lo dir\u00e9 as\u00ed, la fiesta de Freud tiene algo de reencuentro con un viejo amigo; uno conoce sus ma\u00f1as, los temas musicales que no faltar\u00e1n, los giros repetidos de algunas conversaciones, etc., sin embargo en ese escenario de intimidad conocida, incluso en el seno mismo de esa familiaridad algo in\u00e9dito, algo impensado puede ocurrir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El factor sexual<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud se encontr\u00f3 desde muy temprano en su recorrido con el estatuto problem\u00e1tico de la satisfacci\u00f3n. Lo que deb\u00eda vivirse satisfactoriamente, pod\u00eda adquirir un car\u00e1cter displaciente y viceversa, y lo efectivamente satisfactorio se presentaba como malogrado, insuficiente. Miller se\u00f1ala que Freud expresa esto muy claramente en su texto El malestar en la cultura: \u201chay algo que vuelve al hombre incapaz de una satisfacci\u00f3n completa, hay algo podrido en el reino del goce\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Por otra parte, muy r\u00e1pidamente ubic\u00f3 el car\u00e1cter traum\u00e1tico para el ser hablante de la sexualidad. En su pluma es posible percibir el esfuerzo por situar las razones por las cuales la sexualidad deviene traum\u00e1tica a tal punto de requerir de una respuesta defensiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Fue una vivencia temprana pasiva! \u00a1No, no! \u00a1Fue activa con ganancia de placer! \u00a1Ni activa, ni pasiva, es la prematuraci\u00f3n! \u00a1No fue una vivencia, es la fantas\u00eda! \u00a1Quiz\u00e1s la noci\u00f3n de excedente posterior a la pubertad!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, como nos recuerdan en la Revista Lacaniana 26 y retoma Irene en uno de los textos de orientaci\u00f3n para este ENAPOL, Freud tambi\u00e9n dijo en una Carta a Fliess lo siguiente: \u201cA la pregunta por lo que ocurri\u00f3 en la primera infancia, la respuesta reza: Nada, pero hab\u00eda ah\u00ed un germen de moci\u00f3n sexual\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El germen infantil<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque me declaro absolutamente fan de los Tres Ensayos -de mis textos preferidos de Freud, sin duda-, creo que no hab\u00eda le\u00eddo nunca la Conferencia N\u00famero 20 titulada \u201cLa vida sexual humana\u201d. Como soy del grupo de herejes que marcan los libros sin ning\u00fan tipo prurito puedo reconocer r\u00e1pidamente que le\u00ed y que no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cTres ensayos para una teor\u00eda sexual\u201d es de 1905, \u201cLa vida sexual humana\u201d de 1917. En la Conferencia mencionada retoma de manera un poco condensada lo desarrollado en sus Tres Ensayos. Quiz\u00e1s sea esta condensaci\u00f3n que lo hace avanzar mucho m\u00e1s r\u00e1pido la que me permiti\u00f3 situar la secuencia que quiero compartirles hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una dial\u00e9ctica en el texto que me interesa cernir. Son tres los movimientos freudianos que me importa aislar, tres operaciones sobre lo que en la edici\u00f3n de Ballesteros se traduce como \u201cdesviaciones sexuales\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, primer movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las desviaciones \/ perversiones sexuales son m\u00e1s normales de lo que se cree, no hay nada raro en ellas. El punto de partida de Freud es cl\u00ednico, el constata que en el coraz\u00f3n de los s\u00edntomas neur\u00f3ticos se ocultan todo tipo de satisfacciones sexuales. Freud normaliza, para decirlo de manera m\u00e1s actual \u201cdespatologiza\u201d las perversiones sintomatiz\u00e1ndolas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px; text-align: justify;\">\u201cHemos dicho que los s\u00edntomas neur\u00f3ticos son satisfacciones sexuales sustitutivas, y les he indicado que la confirmaci\u00f3n de esta tesis mediante el an\u00e1lisis de los s\u00edntomas chocar\u00e1 con muchas dificultades. En efecto, s\u00f3lo se certifica si bajo \u2018satisfacci\u00f3n sexual\u2019 incluimos las necesidades sexuales de los llamados perversos, pues con sorprendente frecuencia tenemos que interpretar los s\u00edntomas en ese sentido\u201d <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el segundo movimiento dar\u00e1 un paso m\u00e1s que es bien conocido por nosotros, Freud nos indica que las inclinaciones perversas se arraigan en la infancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"padding-left: 80px; text-align: justify;\">\u201cLa sexualidad perversa no es otra cosa que la sexualidad infantil aumentada y descompuesta en sus mociones singulares\u201d. \u201cEn verdad, es algo evidente; si el ni\u00f1o tiene en efecto una vida sexual, no puede ser sino de \u00edndole perversa, pues, salvo unos pocos y oscuros indicios, a \u00e9l le falta lo que convierte a la sexualidad en la funci\u00f3n de la reproducci\u00f3n\u201d. \u201cUstedes incurren en el error de confundir sexualidad y reproducci\u00f3n, y as\u00ed se cierran el camino para comprender la sexualidad, las perversiones y las neurosis\u201d <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1alar\u00e9 al pasar que este es un tema enormemente actual si tenemos en cuenta algo que Miller mencion\u00f3 hace algunos a\u00f1os cuando caracteriz\u00f3 el siglo XXI entre otras cosas como atravesado por el empuje al porno. Hay una nueva manera dir\u00eda yo de confundir la sexualidad infantil no ya con la reproducci\u00f3n, si no con la dimensi\u00f3n del acto sexual. Nos trae enormes dificultades para quienes trabajamos con ni\u00f1os peque\u00f1os y abre toda una problem\u00e1tica que es la de la cl\u00ednica del acto antes de la pubertad que conviene interrogar cada vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resta situar el tercer movimiento, para ello los remito a la Conferencia 23 \u201cLos caminos de la formaci\u00f3n de s\u00edntomas\u201d -esa si la ten\u00eda totalmente marcada- donde Freud desarrolla sus series complementarias. Este tercer paso sintetiza los anteriores. Los repaso:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primer movimiento, en el coraz\u00f3n del s\u00edntoma la satisfacci\u00f3n es perversa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo movimiento, la infancia perversa y polimorfa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero y \u00faltimo, la satisfacci\u00f3n perversa en el s\u00edntoma tiene su ra\u00edz en la infancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Nada. Nadie.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El retorno de Lacan a Freud es un retorno de depuraci\u00f3n. Si Freud dice \u201cel factor infantil\u201d, con Lacan podr\u00edamos prescindir hasta de lo infantil y quedarnos solo con factor, podr\u00edamos incluso contentarnos con la palabra germen. Creo que germen es una muy buena palabra, contiene cierta equivocidad, tiene la potencia de lo que se propaga, de lo que infecta, para bien o para mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEntre los 5 y los 7 a\u00f1os un ni\u00f1o es visitado por una fantasma que proviene de la habitaci\u00f3n de sus padres. El movimiento era preciso, ven\u00eda desde all\u00e1 y el sujeto la esperaba aparecer. La ve\u00eda venir con susto hasta que llegaba a su cama y en ese momento de miedo m\u00e1ximo se cubr\u00eda con las frazadas. Escapaba justo, pero permanec\u00eda cubierto y encerrado. El grito quedaba ahogado sin pedir ayuda. El ni\u00f1o sab\u00eda que cada noche vendr\u00eda la fantasma y con ella el miedo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cUna ni\u00f1a de 5 a\u00f1os observa a su madre arreglarse frente al espejo, suena el tel\u00e9fono y atiende. Del otro lado del auricular una voz femenina dice el nombre de la ni\u00f1a y se presenta como la novia de su padre. La peque\u00f1a sujeto no sabe qui\u00e9n cort\u00f3 la llamada. Nuevamente con su madre esta le pregunta qui\u00e9n era, su respuesta no tarda en llegar, la ni\u00f1a contesta: <em>\u201cNo s\u00e9, nadie\u201d<\/em>.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente conozcan bien estos fragmentos, est\u00e1n extra\u00eddos de los testimonios de Alejandro Reinoso y D\u00e9bora Rabinovich, en ambos se recorta la presencia ominosa de lo femenino. En el primero la cosa dura tres a\u00f1os, en el segundo apenas lo que lleva decir una frase corta. En ambos casos podemos gritar \u00a1bingo! \u201cQued\u00e9 all\u00ed fijada\u201d, se\u00f1ala D\u00e9bora. \u201cNo hab\u00eda escape\u201d afirma Alejandro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le agradezco a Reinoso la luz que ha echado sobre mi cl\u00ednica cotidiana que haya llamado a su fen\u00f3meno \u201cmi peque\u00f1a alucinaci\u00f3n infantil\u201d -cada vez que discuto con alguien que quiere hacer diagn\u00f3stico en un ni\u00f1o por la presencia aislada de una alucinaci\u00f3n cito su caso- por otra parte que le diga \u201cpeque\u00f1a\u201d tiene toda su iron\u00eda. Pero ahora que para esta noche me atrevo a colocar el fragmento de D\u00e9bora junto con el de Alejandro me doy cuenta que en realidad la voz en el tel\u00e9fono tiene un car\u00e1cter similar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px; text-align: justify;\">Esa nada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px; text-align: justify;\">Ese nadie.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px; text-align: justify;\">Un germen.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px; text-align: justify;\">Un factor alrededor del cual es posible inventarse una vida.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Miller, J. -A. \u201cNi\u00f1os violentos\u201d, em De la Infancia a la Adolescencia, Colecci\u00f3n del Instituto Cl\u00ednico de Buenos Aires, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2020, p.52.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Miller, J.-A., Los divinos detalles. Los cursos psicoanal\u00edticos de Jacques-Alain Miller, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2010, p. 29.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Freud, S., \u201cFragmentos de la correspondencia con Fliess 1950 (1892-99)\u201d, Obras Completas, Tomo I, pp.318-319. Bs. As. Amorrortu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Freud, S., \u201c20 Conferencia: La vida sexual humana\u201d, Obras Completas, Tomo 16, p. 281, Bs. As.: Amorrortu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Freud, S., \u201c20 Conferencia: La vida sexual humana\u201d, Obras Completas, Tomo 16, p. 284, Bs. As.: Amorrortu<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eugenia Serrano \u201cMe gustan esas frases de Freud tan prudentes, juiciosas, viejas, inenvejecibles: Las innumerables particularidades de la vida amorosa humana son restos de infancia. La ternura maternal es sexual. Es la latencia la que entrega a todos los ni\u00f1os a la perversidad. El amor no tiene objeto. 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