{"id":5503,"date":"2025-06-06T08:30:49","date_gmt":"2025-06-06T11:30:49","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/criancas-inquietantes1\/"},"modified":"2025-06-06T08:32:55","modified_gmt":"2025-06-06T11:32:55","slug":"ninos-inquietantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/ninos-inquietantes\/","title":{"rendered":"\u00a0Ni\u00f1os inquietantes<sup>[1]<\/sup>"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 13px;\">Jorge Chamorro<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/span><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00bfQu\u00e9 es un ni\u00f1o?<\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo que Sigmund Freud habla de \u00a8lo visto y lo escuchado\u201d, como las primeras marcas en el sujeto de la pulsi\u00f3n. A esta formulaci\u00f3n resulta necesario agregarle: lo hablado por el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Esto me permite subrayar dos puntos sobre el ni\u00f1o:<\/p>\n<p>1) lo visto, lo escuchado y lo hablado<\/p>\n<p>2) la neurosis infantil<\/p>\n<p>Al primer punto, le agrego, lo hablado que tiene efectos importantes en \u00e9l mismo y en los otros.<\/p>\n<p>En el segundo punto, sustituimos neurosis infantil por estructura.<\/p>\n<p>Esta sustituci\u00f3n cambia la temporalidad, ya no se trata de la duraci\u00f3n del tiempo: ni\u00f1o, adolescente, adulto, viejo, sino de la estructura. Ya no ser\u00e1 la cara imaginaria del tiempo, su duraci\u00f3n, sino el tiempo l\u00f3gico.<\/p>\n<p>Dado este pasaje, el ni\u00f1o tendr\u00e1 un partenaire que no exist\u00eda antes: el sujeto.<\/p>\n<p>Tenemos una intersecci\u00f3n entre ambos niveles que resulta necesario distinguir. El ni\u00f1o nace como sujeto en el lugar del objeto y por lo tanto sometido a significantes.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o y n\u00f3 el sujeto, se manifiesta, r\u00ede, llora, pronuncia sus primeras palabras en una lengua que le es propia . El ni\u00f1o tiene subjetividad, el sujeto no la tiene, tiene sujetidad. Los tropiezos de la sujetidad se leer\u00e1n en las dificultades que tendr\u00e1 el ni\u00f1o con su cuerpo y con su lazo social.<\/p>\n<p>Cuando comienzan las manifestaciones del ni\u00f1o, pasa de ser determinado por los otros,\u00a0a provocar efectos a veces muy significativos en quienes lo rodean. Al mismo tiempo el sujeto tiene su partenaire propio que es el Otro, lugar que ocupan el pap\u00e1, la mam\u00e1, por eso Lacan lo llama el Otro materno de la primera dependencia.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o tiene subjetividad, por eso llora, r\u00ede, patalea. Cuando el ni\u00f1o no r\u00ede, algo falla en los fundamentos, es decir en tanto sujeto.<\/p>\n<p><strong>Hablar afecta al sujeto y al Otro<\/strong><\/p>\n<p>El ni\u00f1o habla y construye un discurso para s\u00ed y al mismo tiempo para el Otro.<\/p>\n<p>Un ni\u00f1o dice \u201cpasatilla\u201d,\u00a0 \u00a8se dice zapatilla\u00a8, le dice el adulto.<\/p>\n<p>El lenguaje hace posible la comunicaci\u00f3n pero pasatilla pertenece a la creaci\u00f3n, a la interpretaci\u00f3n del ni\u00f1o. Zapatilla es el significante de la pedagog\u00eda, de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o pregunta \u201cpap\u00e1 que quiere decir encinta\u201d, el padre mira sonriente y c\u00f3mplice a la madre y responde \u201cen pel\u00edcula\u201d, y agrega \u201clas que empiezan con un le\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Es una pregunta que parece dividir al padre que responde usando el equ\u00edvoco homof\u00f3nico, para evitar hablar con el ni\u00f1o sobre la sexualidad.<\/p>\n<p>Como se ve, el equ\u00edvoco puede ser usado de diferentes formas, como evitaci\u00f3n, que no es el mismo destino que la interpretaci\u00f3n por el equ\u00edvoco, que conduce a lo inequ\u00edvoco.<\/p>\n<p>Una ni\u00f1a pregunta a su mama: \u201cmam\u00e1 que es la muerte\u201d. La mam\u00e1 no puede responder a esa pregunta, queda perpleja y a partir de all\u00ed desencadena una psicosis irrefrenable que termina con su muerte.<\/p>\n<p>Un ni\u00f1o en an\u00e1lisis, despu\u00e9s de trabajar un tiempo en la construcci\u00f3n de una casa con sus lugares y en la distribuci\u00f3n interna, cocina, habitaciones, etc. irrumpe con una insistencia.\u00a0 \u00a8\u00bfc\u00f3mo se llama tu novia?, quiero conocer a tu novia\u201d. La creaci\u00f3n del ni\u00f1o cuyo significante es novia.<\/p>\n<p>Las palabras de los ni\u00f1os no son indiferentes a los adultos. Les provocan incomodidad, perplejidad, pero tambi\u00e9n, reconocimiento, con importantes consecuencias, \u201cme dijo mama, me dijo papa\u201d.<\/p>\n<p>All\u00ed los padres comenzaran a jugar sus propios fantasmas.<\/p>\n<p><strong>El hombre se piensa con su objeto<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl carrete no es la madre reducida a una peque\u00f1a bola por alg\u00fan juego digno de jibaros &#8211; es como un trocito del sujeto que se desprende pero sin dejar de ser bien suyo, pues sigue reteni\u00e9ndolo. Esto da lugar para decir, a imitaci\u00f3n de Arist\u00f3teles que el hombre piensa con su objeto.\u201d<\/p>\n<p>El pensarse con el objeto abre un camino muy importante para el psicoan\u00e1lisis, que impide al analista demandar que su paciente hable de \u00e9l. Pensar con el objeto, es opuesto a la conciencia de s\u00ed.<\/p>\n<p>Pich\u00f3n Riviere, que recib\u00eda a mis padres para un an\u00e1lisis de pareja, en uno de los encuentros, mi madre le dijo al final de la entrevista \u00a8Dr, porqu\u00e9 no le dice que hable de \u00e9l, dado que habl\u00f3 todo el tiempo de m\u00ed\u00a8. Pich\u00f3n Riviere respondi\u00f3, \u00a8qu\u00e9dese tranquila se\u00f1ora, s\u00f3lo habl\u00f3 de \u00e9l\u00a8. Podemos agregar que esa es la idea de Arist\u00f3teles, el hombre se piensa con su objeto.<\/p>\n<p>Es, \u201cconciencia de si, insight\u201d o pensar con el objeto.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o con sus juegos y sus objetos es maestro en esto. El \u00fanico riesgo es que el analista no hable la lengua del ni\u00f1o, sino que introduzca un metalenguaje psicol\u00f3gico que haga decir al ni\u00f1o de 5 a\u00f1os, estoy angustiado. Esto va muy lejos en el campo de la psiquiatr\u00eda y del psicoan\u00e1lisis. El diagnostico aplastante, que funciona como encubrimiento. Soy bipolar, tengo ataque de p\u00e1nico.<\/p>\n<p><strong>Las parejas del ni\u00f1o y su neocreacion\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El partenaire-s\u00edntoma es una formulaci\u00f3n de Jacques A. Miller que nos permite considerar las diferentes parejas, desde ni\u00f1o-sujeto hasta llegar a la pareja del fundamento que es la que se establece entre el sujeto y su goce.<\/p>\n<p>Tenemos al ni\u00f1o y su mama en el plano imaginario, en cambio, cuando tenemos al sujeto, en el plano simb\u00f3lico, el Otro est\u00e1 en juego.<\/p>\n<p>La pareja con el goce es la primordial, donde se juega una satisfacci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de su reconocimiento, pero que lo determina y lo determinara. El partenaire s\u00edntoma es la pareja fundamental.<\/p>\n<p><strong>Los gritos de la madre<\/strong><\/p>\n<p>El ni\u00f1o hace gritar a la madre. Su m\u00e9todo, \u201cno responder a la demanda\u201d.\u00a0 Esto da lugar a una reiterada frase como tantas, vac\u00eda de todo sentido:\u00a0 \u201cponer l\u00edmites\u201d. Los limites no se ponen, existen o n\u00f3. Este neologismo encubierto se desplaza a la funci\u00f3n paterna. \u201cNo pon\u00e9s l\u00edmites\u201d.<\/p>\n<p>Bachelard escrib\u00eda \u201cel fuego antes de quemar, pega\u201d. Corrijamos al mundo moderno condicionado por el psicoan\u00e1lisis explicativo. Cambiamos el axioma de Bachelard para decir: \u201c el fuego antes de quemar, explica\u201d.\u00a0 Cuando la explicaci\u00f3n falla la f\u00f3rmula es: \u201cel fuego antes de quemar, grita\u201d.<\/p>\n<p>Se nota que los padres no se han formado entre los indios. <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>Pillan no grita, hace semblantes. Pillan es el diablo, que se presenta desde el fondo de la tierra y cambia de semblante para aterrorizar a los indios que toman alcohol alegremente en el medio de la pampa.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones <\/strong><\/p>\n<p>Hablar con el ni\u00f1o se presenta con una simplicidad enga\u00f1osa. Esto ocurre por diferentes razones.<\/p>\n<p>En primer lugar, porque el ni\u00f1o, adem\u00e1s, en sus fundamentos es un sujeto.<\/p>\n<p>En segundo lugar, porque el ni\u00f1o habla, r\u00ede, llora, se manifiesta. Estas manifestaciones no\u00a0 son solo \u00a0expresivas, sino que adem\u00e1s, son constitutivas del propio ni\u00f1o.<\/p>\n<p>En tercer lugar, porque en la complejidad de su constituci\u00f3n va variando los puentes de su conexi\u00f3n con el Otro. Ellos son la demanda, el deseo y finalmente, esa satisfacci\u00f3n inconsciente que lo determina y que constituye su partenaire primordial, determinante de todos los otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Texto presentado en la Preparatoria de la EOL del XII Enapol, en 15\/05\/2025.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> AME-EOL\/AMP.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Aira, Cesar. Entre los indios. Ed. Mansalva. 2012. Buenos Aires.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Chamorro[2] \u00a0\u00bfQu\u00e9 es un ni\u00f1o? Recuerdo que Sigmund Freud habla de \u00a8lo visto y lo escuchado\u201d, como las primeras marcas en el sujeto de la pulsi\u00f3n. A esta formulaci\u00f3n resulta necesario agregarle: lo hablado por el ni\u00f1o. Esto me permite subrayar dos puntos sobre el ni\u00f1o: 1) lo visto, lo escuchado y lo hablado&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[90],"tags":[],"post_series":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5503"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5503"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5503\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5505,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5503\/revisions\/5505"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5503"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=5503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}