{"id":5577,"date":"2025-06-12T17:22:17","date_gmt":"2025-06-12T20:22:17","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=5577"},"modified":"2025-06-12T17:22:18","modified_gmt":"2025-06-12T20:22:18","slug":"concebir-un-nino1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/concebir-un-nino1\/","title":{"rendered":"CONCEBIR UN NI\u00d1O<sup>[1]<\/sup>"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><strong>Christiane Alberti<\/strong><a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\"><em><strong>[2]<\/strong><\/em><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Concebir<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00edtulo que ustedes le han dado a estas Jornadas<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a> llama la atenci\u00f3n de inmediato porque es moderno, a la vanguardia de la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, elegir el t\u00e9rmino \u00abconcebir\u00bb conlleva ya algunas consecuencias que merecen ser se\u00f1aladas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra misma <em>concebir<\/em> interpela cuando se considera su origen latino<em>,<\/em> <em>Concipere:<\/em> \u00abcontener completamente\u00bb, de donde proviene: formar en s\u00ed mismo un ni\u00f1o. As\u00ed, la palabra fue introducida inicialmente para \u00abformar un ni\u00f1o en s\u00ed mismo\u00bb y, simult\u00e1neamente, en un sentido intelectual, para \u00abrepresent\u00e1rselo en el pensamiento\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde su origen, el t\u00e9rmino <em>concebir<\/em> implica tanto contener en s\u00ed mismo un ni\u00f1o como represent\u00e1rselo: contener, en el sentido f\u00edsico de llevarlo durante el embarazo, y represent\u00e1rselo, imaginarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos dos componentes son muy actuales, tanto la importancia contempor\u00e1nea de \u00abllevar en el vientre\u00bb, como las ficciones que var\u00edan al infinito sobre la concepci\u00f3n del ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso subrayo su modernidad. Este t\u00e9rmino evoca todas las ficciones contempor\u00e1neas sobre el parto, sobre engendrar un ni\u00f1o, en el sentido de todos los escenarios posibles que florecieron alrededor del nacimiento de un ni\u00f1o, que muestran que la imaginaci\u00f3n humana es sin l\u00edmites. Asistimos as\u00ed a los escenarios m\u00e1s locos, en el sentido de m\u00e1s libres, pero sabemos que es una libertad mortal (el loco es el hombre libre). Y al mismo tiempo, y este es el punto esencial a mi modo de ver, la exigencia contempor\u00e1nea del derecho a concebir un ni\u00f1o seg\u00fan una equivalencia: \u00abpuedo, por lo tanto, tengo derecho, y debo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00e9poca de la igualdad entre los sexos y de las separaciones, la familia est\u00e1 claramente absorbida por el derecho. Este evoluciona seg\u00fan las ficciones de cada uno y se convierte en un lugar de experimentaci\u00f3n. Serge Cottet hablaba de la \u00abnovela familiar de los padres\u00bb, invocando el fantasma camuflado por las ciencias sociales bajo el vocabulario de la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, es una banalidad decir que la familia cambia: siempre se presenta como moderna y renovada. Sin embargo, \u00abno somos de los que se preocupan por un pretendido desgaste del lazo familiar\u00bb (J. Lacan). No hay ninguna nostalgia en Lacan, quien concibe la familia moderna en su evoluci\u00f3n. Tampoco hay fascinaci\u00f3n alguna en Lacan por la multiplicidad de las costumbres. Nuestra \u00e9poca desnuda el \u00abno hay relaci\u00f3n sexual\u00bb, y es precisamente por esto que nos empuja a distinguir el realismo de la estructura como residuo irreductible, y los semblantes y ficciones que lo visten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1953, en \u00abFunci\u00f3n y campo de la palabra y del lenguaje en psicoan\u00e1lisis\u00bb, Lacan recuerda que son las leyes del lenguaje las que regulan los intercambios a nivel de las estructuras elementales del parentesco. Destaca la importancia de las nominaciones del parentesco como el \u00fanico poder capaz de instituir el orden de las preferencias, y subraya la importancia de la brecha generacional o los estragos de una filiaci\u00f3n falsificada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras de los a\u00f1os 50 adquieren relevancia en un tiempo contempor\u00e1neo que promueve la horizontalidad y la igualdad de relaciones contractuales, una \u00e9poca que tiende a interpretar cualquier disimetr\u00eda en las relaciones, como la podr\u00eda haber con un ni\u00f1o, en t\u00e9rminos de poder sobre \u00e9l, que se ver\u00eda como algo necesario de denunciar. As\u00ed, se escotomatiza al Otro, de la suposici\u00f3n de saber que los padres encarnan para el ni\u00f1o. Los padres son los pasadores del mundo para un ni\u00f1o. Esta tendencia al borramiento de la distinci\u00f3n entre padres e hijos pone de manifiesto, sin duda, la reciente necesidad de inscribir en la ley francesa la prohibici\u00f3n del incesto, como si la ley simb\u00f3lica del fundamento de lo humano no fuera suficiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las reglas en materia de familia han cambiado: el eje com\u00fan del derecho de familia ya no es el matrimonio, sino la filiaci\u00f3n. Cualquiera que sea el modo de conjugo de los padres, el estatuto de parentalidad se define por el nacimiento. Es una ficci\u00f3n com\u00fan y pluralista de la familia. As\u00ed, se hace hincapi\u00e9 en la concepci\u00f3n de un ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La extensi\u00f3n de las Procreaciones M\u00e9dicamente Asistidas, con donantes tercero de gametos, de embriones o de gestaci\u00f3n subrogada, introdujo un \u00abdesorden en la filiaci\u00f3n\u00bb, y ha cambiado la situaci\u00f3n. Desde el comercio de ovocitos hasta la producci\u00f3n de embriones supernumerarios, surgen nuevos tipos de objetos, de bio-objetos. La procreaci\u00f3n m\u00e9dicamente asistida, que hasta ahora era terap\u00e9utica, hoy se ha convertido en \u00abuna nueva forma de engendrar hijos\u00bb, en camino de convertirse en una filiaci\u00f3n ordinaria y de considerarse como la m\u00e1s com\u00fan, como \u00ab<em>old school<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos ejemplos de la metamorfosis del discurso. La generaci\u00f3n de ni\u00f1os nacidos de donaciones de gametos ha presentado una nueva y apasionada reivindicaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el levantamiento del anonimato de los donantes, considerando el acceso a sus or\u00edgenes como un derecho fundamental. Lo afirman alto y claro: no se trata de un rastreo biol\u00f3gico ni de poner en tela de juicio a los padres que los han educado: \u00ab\u00a1No nos falta ADN, nos falta un nombre!\u00bb. Es como si la familia se hubiese vuelto demasiado estrecha, mal formada. \u00bfSe trata de inscribir el nombre en la biolog\u00eda, como grado cero de la nominaci\u00f3n? \u00bfNo ser\u00eda tambi\u00e9n una tendencia hacer del Nombre del Padre \u00abalgo ligero\u00bb (Lacan), implicando m\u00e1s de un hombre y m\u00e1s de una mujer en la familia? Un protagonista suplementario que d\u00e9 una base m\u00e1s amplia a los padres, una versi\u00f3n contempor\u00e1nea de la novela familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl derecho a tener un pasado\u201d, como dicen, parece muy alejado del de Gide: \u201c\u00a1Nada es m\u00e1s peligroso para ti que tu familia, tu pasado, tu habitaci\u00f3n!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, bajo la presi\u00f3n de nuevas cuestiones feministas, se afirma claramente una tendencia, especialmente en Estados Unidos, que pretende analizar la procreaci\u00f3n en t\u00e9rminos econ\u00f3micos como \u00abun trabajo socialmente organizado de producci\u00f3n de hijos\u00bb, cuyas formas de divisi\u00f3n en t\u00e9rminos de g\u00e9nero, raza y clase deben ser criticadas. Dentro de esta corriente, Sophie Lewis milita por exigir \u00abla producci\u00f3n de hijos para otros\u00bb, para cualquiera que desee tener un ni\u00f1o: en resumen, una gestaci\u00f3n subrogada sistem\u00e1tica, con el fin de liberarse definitivamente del patriarcado. Esta <em>surrogacy <\/em>imperativa estar\u00eda asociada a un \u00abcomunismo gestacional\u00bb que pretende instaurar una justicia reproductiva. En resumen, la propuesta ser\u00eda separar y distribuir a los ni\u00f1os fuera de la familia para desedipizarlos, desfamiliarizarlos. Vemos que, cuando \u00abprescindir del padre\u00bb funciona como un ideal de los que no se dejan enga\u00f1ar por el inconsciente, esto conduce a las utop\u00edas m\u00e1s locas y a lo peor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta tendencia ideol\u00f3gica se nutre de la antropolog\u00eda de los a\u00f1os 70, que atacaba el familiarismo del psicoan\u00e1lisis. Se inspira en el anti-Edipo deleuziano, que conceb\u00eda el deseo en t\u00e9rminos de producci\u00f3n deseante y social. Sin embargo, esto constituye una mala interpretaci\u00f3n del anti-Edipo, Lacan tal como se desarrolla en su Seminario <em>El sinthome<\/em>, donde Lacan, como lo demuestra J.-A. Miller, se dedica a pensar el psicoan\u00e1lisis desde el punto de vista de la iron\u00eda joyceana hacia los semblantes comunes del Edipo como soluci\u00f3n \u00fanica al deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que no haya motivos para creer hasta el final en las ficciones jur\u00eddicas del matrimonio, la paternidad y, hoy en d\u00eda, la maternidad, no nos exime de tener que lidiar durante mucho tiempo con la coexistencia del declive del orden patriarcal y la dimensi\u00f3n de aquello que es la familia para un sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00e9poca del individualismo democr\u00e1tico, las referencias estructurales que Lacan indica desde \u00abLos complejos familiares&#8230;\u00bb, conservan su vigencia en cuanto al deseo de la madre y la funci\u00f3n del padre, dos principios que no pueden superponerse a la diferencia de los sexos. <em>El principio paterno<\/em> se entiende como la encarnaci\u00f3n de la ley en el deseo materno (funci\u00f3n de transmisi\u00f3n de la castraci\u00f3n, que falla en la relaci\u00f3n con el otro sexo), y el <em>principio materno,<\/em> cuyo goce el ni\u00f1o prolonga en el fantasma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay un verdadero problema con estos puntos de referencia, ya que el deseo de tener un hijo hoy puede claramente liberarse de la relaci\u00f3n con la pareja sexuada y convertirse en objeto de una demanda ilimitada, el fantasma sin la mediaci\u00f3n del deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El derecho y el empuje a gozar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias al avance de las ciencias de la vida, hoy en d\u00eda, concebir un ni\u00f1o, toda la reproducci\u00f3n, puede quedar doblemente librada de:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>La sexualidad<\/em>: se puede concebir un ni\u00f1o fuera de la relaci\u00f3n sexual.<\/li>\n<li><em>La familia tradicional<\/em>: se puede concebir de una manera no articulada a la familia tradicional.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, lo que se reproduce son las c\u00e9lulas, y en la reproducci\u00f3n, los ovocitos y espermatozoides. Ahora es posible separar las c\u00e9lulas de los organismos que las portan. Los l\u00edmites impuestos por la naturaleza o la moral se han hecho a\u00f1icos, y el deseo de tener un hijo puede liberarse, transform\u00e1ndose en un \u00abdeber\u00bb. El sujeto, aparentemente, es el amo de sus elecciones, pero se podr\u00eda decir que, en realidad, se trata de una exigencia que no est\u00e1 muy lejos del empuje a gozar. Si ya no existen obst\u00e1culos naturales, concebir un ni\u00f1o se convierte en un deseo o, al menos, en un derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre est\u00e1 pluralizada: donante, portadora, biol\u00f3gica, hombre o mujer. Que los hombres de hoy quieran dar a luz es uno de los cambios m\u00e1s importantes de nuestro tiempo. Ejemplos de esto incluyen a los hombres transg\u00e9nero que, tras su transici\u00f3n, eligen ser padres biol\u00f3gicos, lo que refleja una redefinici\u00f3n del rol materno y paternal en la sociedad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El deseo de un hijo, transformado por la ley, se emancipa de la relaci\u00f3n con el otro sexo y se convierte en objeto de una exigencia, de un \u00abyo quiero\u00bb. A veces, un \u00abyo quiero\u00bb sin raz\u00f3n, como la raz\u00f3n que carece de un porqu\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciencia no solo proporciona la cura para la infertilidad, sino que tambi\u00e9n posibilita la fertilizaci\u00f3n de una mujer lesbiana y el parto en una pareja homosexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n plantea una disyunci\u00f3n radical entre el hombre y la mujer en la procreaci\u00f3n. Estas modificaciones tienen un impacto significativo, ya que hacen volar en pedazos la ilusi\u00f3n de la familia paternalista y tambi\u00e9n lo universal del deseo de un ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Concebir es m\u00e1s importante que \u00abtener un hijo\u00bb o ser madre o padre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo derecho a concebir un hijo como quiera, seg\u00fan mis fantas\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El psicoan\u00e1lisis no se deja arrastrar por esto, no se conmueve. Acompa\u00f1a a los sujetos en las mutaciones de la civilizaci\u00f3n que conocen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas mutaciones hacen surgir, levantan el velo sobre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) el hecho de que padre, madre e hijo son, antes que nada, significantes. Padre, madre e hijo son solo significantes, y el significante tiende siempre a irrealizar los cuerpos. Como seres de lenguaje, la madre no existe. Y, sin embargo, las madres existen verdaderamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2)\u00a0 Pero tambi\u00e9n, y sobre todo, lo que estas mutaciones sacan a la luz, levantando el velo sobre lo que rodea al deseo de un hijo. En primer lugar, las apor\u00edas del deseo de maternidad en mujeres como en hombres. Tambi\u00e9n subraya tambi\u00e9n el valor del ni\u00f1o deseado y el valor del ni\u00f1o objeto de goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La v\u00eda metaf\u00f3rica del amor pone en juego al ni\u00f1o como sustituto de la falta y permite que la significaci\u00f3n del falo sea evocada en el imaginario del sujeto. Sin embargo, algo escapa a la falicizaci\u00f3n. El ni\u00f1o solo cubre parcialmente la falta f\u00e1lica. Muy temprano en su ense\u00f1anza, Lacan se pregunta si la mediaci\u00f3n f\u00e1lica drena todo lo pulsional en una mujer, y en particular toda la corriente materna. Algo escapa a la ley del padre: un goce que no pasa por la mediaci\u00f3n f\u00e1lica y que, en cambio, lo refuerza de forma ilimitada. En este goce, en el que ella no es toda, es decir, que la hace ausente de s\u00ed misma, otra para s\u00ed misma, ausente en tanto que sujeto, ella \u00abencontrar\u00e1 el tap\u00f3n de lo que ser\u00e1 su hijo\u00bb. As\u00ed, la maternidad se concibe como una suplencia a este goce de ser no-toda. En esta vertiente, se encuentra con un goce que confina con el estrago o el arrebato. Un resto que significa que el corte nunca es total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cl\u00ednica de \u00abconcebir un ni\u00f1o\u00bb es, ante todo, una cl\u00ednica de la separaci\u00f3n. Es la br\u00fajula de orientaci\u00f3n lacaniana. \u00bfC\u00f3mo lo aborda Lacan?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan propone algo incre\u00edble: plantea que la separaci\u00f3n no ocurre entre la madre y el ni\u00f1o, sino entre la madre y el pecho. Parte de la fisiolog\u00eda de la madre nutricia, <em>in<\/em> <em>utero<\/em>, que responde a la estructura de la imbricaci\u00f3n, donde hay elementos amboceptivos: es del ni\u00f1o y es de la madre. El ni\u00f1o est\u00e1 pegado el pecho, de manera similar a c\u00f3mo la placenta est\u00e1 pegada al \u00fatero, o el pecho al cuerpo de la madre, y el ni\u00f1o al pez\u00f3n. Esta ruptura, hace que lo que se desprende del cuerpo se convierte en objetos <em>a<\/em>, objetos perdidos que causan el deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante mucho tiempo se crey\u00f3 que llevar un ni\u00f1o en el vientre hac\u00eda de este ser \u00abla carne de nuestra carne\u00bb, \u00abnuestro hijo\u00bb, ofreciendo el modelo de una uni\u00f3n en la que formamos un solo cuerpo con el otro. Esta mitolog\u00eda mamaria, la imagen del seno, de un <em>sweet home<\/em>, domina poderosamente nuestra subjetividad, evocando la nostalgia de una supuesta armon\u00eda, cercana a veces al m\u00e1s oscuro anhelo de muerte. Estar embarazada a veces roza con una plenitud donde la palabra, la imagen y el cuerpo se unen. Mediante una complacencia som\u00e1tica, de la que habla Freud, la histeria somete su cuerpo para dar al significante su peso de real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n con el cuerpo y la sensibilidad corporal deben ser interrogadas: las diferentes modalidades de corporizaci\u00f3n del lenguaje, desde la conversi\u00f3n hist\u00e9rica en el \u00f3rgano hasta la negaci\u00f3n del \u00f3rgano. Esto implica una fractura entre el significante que nombra un \u00f3rgano y su funci\u00f3n, y la manifestaci\u00f3n de los fen\u00f3menos corporales: el defecto del primero provoca la desaparici\u00f3n del segundo. Los fen\u00f3menos del cuerpo, si no son integrados en la significaci\u00f3n de la maternidad, que deber\u00eda integrarlos, pueden pasar inadvertidos. Esto es lo que se produce en la negaci\u00f3n del embarazo en el contexto de una psicosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta relaci\u00f3n entre continente y contenido es una ilusi\u00f3n. Es una ficci\u00f3n de \u00abyo te contengo\/t\u00fa me contienes\u00bb. Como dice Lacan, pensar en el otro como la prolongaci\u00f3n de uno mismo es el peor de los extrav\u00edos: no solo es un extrav\u00edo, sino el peor. En efecto, el ni\u00f1o est\u00e1 radicalmente separado, no de la madre o del Otro, sino de una parte de s\u00ed mismo, esa parte que el lenguaje le arrebata, lo que deja lugar a un vac\u00edo que Lacan llama lo imaginario: escenarios, ilusiones, sue\u00f1os, pero tambi\u00e9n angustia. El destete ha estado ah\u00ed desde siempre y para todos, como un corte fundamental que nos priva de una plenitud del ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de la criatura idealizada que ella imaginaba o esperaba, un sujeto del cual una mujer debe separarse, el ni\u00f1o puede llegar a encarnarlo. Aparece como el objeto de su existencia. El ni\u00f1o es separado como objeto<em> a<\/em>, ex-siste, y es a la vez lo que m\u00e1s es, ella misma, y lo que est\u00e1 separado de ella. Gracias a este corte, puede inscribirse en su deseo, ser captado por su mirada y su voz puede ser escuchada como sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta cl\u00ednica de la separaci\u00f3n, el hecho de que en la subjetividad de la madre el ni\u00f1o sea aprehendido como objeto, lejos de reducirlo a una cosa, por el contrario, lo eleva al estatuto de objeto que debe ser vuelto a encontrar, a conocer, a desear, objeto causa del deseo de la madre. Es algo m\u00e1s que una extensi\u00f3n no individualizada de ella misma. El poder del significante es tal que, ya desde antes del embarazo, el ni\u00f1o es ya Otra cosa que una mera extensi\u00f3n del cuerpo de la madre. Como dice Lacan: \u00abOjal\u00e1 hubiera tratado a estos otros como objetos cuyo peso, sabor y sustancia pudieran apreciarse\u00bb. Se puede apreciar el peso, el gusto, la sustancia de un objeto. Esta es una manera de decir que se puede considerar al ni\u00f1o en su singularidad como su ni\u00f1o, y no como un ni\u00f1o en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata, entonces, de una separaci\u00f3n de la madre consigo misma m\u00e1s que de una separaci\u00f3n con el ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la negaci\u00f3n de un embarazo: lo que se presenta como un embarazo, m\u00e1s all\u00e1 de todas las expectativas y sentimientos, se experimenta como si nunca hubiera existido. Puede que haya faltado una marca: el significante de la maternidad se convirti\u00f3 en un significante cualquiera y no en un significante privilegiado de ser mujer o ser madre. Como resultado, el sujeto traduce sus sensaciones con significantes corrientes y descriptivos. Un significante ordena el cuerpo, fuera del deseo del sujeto. Un significante puede tener sus propios efectos de goce y cumplir la funci\u00f3n de ejecutar un programa, una l\u00f3gica, pero el goce no est\u00e1 subordinado a la ley del deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una pendiente a lo unilateral<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed entendemos al mismo tiempo, por qu\u00e9 el ni\u00f1o es llamado a aparecer en la serie de objetos del mercado. Suele formar parte de la serie de cosas cotizadas, intercambiables y negociables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si he mencionado la preeminencia del derecho, es para se\u00f1alar su peso en la subjetividad. De hecho, se podr\u00eda pensar que la apelaci\u00f3n al derecho constituye un l\u00edmite para todas las ficciones m\u00e1s extravagantes, pero, por el contrario, la ley corre detr\u00e1s de las ficciones, siempre con retraso. Estructuralmente, el derecho se encuentra en la posici\u00f3n de decir s\u00ed a todo, es decir, asume el valor de un imperativo de goce, digamos materno, donde el principio de l\u00edmite desaparece en el goce. La ley crea contratos cada vez m\u00e1s restrictivos, encarnando un amo del goce, similar el del tocador sadeano, un \u00abmata el deseo\u00bb que abandona al sujeto a los imperativos del goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo unilateral \u2013 El Un-padre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan hab\u00eda se\u00f1alado que otra funci\u00f3n iba a relevar la del padre, una funci\u00f3n que solo la madre puede encarnar: la funci\u00f3n de \u00abnombrar para\u2026\u00bb, que se prefiere a la del Nombre del Padre. El valor de objeto deseado se acent\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La funci\u00f3n parental unitaria (la reducci\u00f3n de la funci\u00f3n madre y padre a un solo progenitor) se esclarece a trav\u00e9s de lo que Lacan llama el registro de lo unilateral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ni\u00f1o, en posici\u00f3n de objeto<em> a, <\/em>causa el deseo de maternidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfUna feminizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n con los ni\u00f1os como objeto<em> a? <\/em>\u00bfEn qu\u00e9 sentido? El ni\u00f1o es deseado y, al mismo tiempo, es causa del deseo. Sigue siendo un objeto en el fantasma, en el origen del deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto tiene la estructura de lo que Lacan llama lo unilateral, cuando la ley surge de un S<sub>1<\/sub>, sin tropezar con una causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan evoca este registro de lo unilateral cuando un sujeto no puede apoyarse en la funci\u00f3n del ideal o en la funci\u00f3n de la ley que teje los lazos de la palabra y del reconocimiento, que civiliza el goce limit\u00e1ndolo. El sujeto, entonces, no se apoya en el significante del padre o en la ley simb\u00f3lica, sino en un significante amo que viene en el lugar de la palabra; un S<sub>1<\/sub> imaginario que cubre el defecto central de la subjetivaci\u00f3n. Se establece as\u00ed un modo de relaci\u00f3n unilateral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efectivamente, Lacan lo menciona en el<em> Seminario 3, Las psicosis,<\/em> en el contexto de la psicosis, donde el hijo ocupa una posici\u00f3n femenina en relaci\u00f3n al padre sin pasar por la castraci\u00f3n. Se produce una transmisi\u00f3n sin la participaci\u00f3n de la causa sexual, unilateralizando el complejo de Edipo a partir de una figura parental matriz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se establece un lazo con \u00e9l mismo, un soporte, como dijo Lacan: \u00abque no se inscribe en ninguna dial\u00e9ctica triangular, pero, cuya funci\u00f3n como modelo, de alienaci\u00f3n especular, le dapese a todo al sujeto un punto de enganche, y le permite aprehenderse en el plano imaginario\u00bb.<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a> \u201c[\u2026] el sujeto tendr\u00e1 que cargar, y aquello cuya compensaci\u00f3n deber\u00e1 asumir, largamente, en su vida, a trav\u00e9s de una serie de identificaciones puramente conformistas a personajes que le dar\u00e1n la impresi\u00f3n de qu\u00e9 hay que ser para ser hombre\u00bb.<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 significa unilateral?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que el S<sub>1<\/sub> asume en s\u00ed mismo la funci\u00f3n sexualizada, sin necesidad de ning\u00fan intermediario. Esto nos lleva a una neo-significaci\u00f3n del amor que no pasa por la asunci\u00f3n del significante padre a nivel simb\u00f3lico, sino que deriva de un S<sub>1<\/sub> en su funci\u00f3n de modelo, de prototipo. Como si, apoyado en este S<sub>1<\/sub>, el sujeto hubiera tomado la marca sin ser el resultado del encuentro de dos seres sexuados, de dos seres de pleno derecho. Un lazo con la madre que no incluye al padre en su relaci\u00f3n con una mujer. Es un mundo feminizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos un ejemplo: en el caso de Aim\u00e9e, ser una mujer de letras es el S<sub>1<\/sub> que recorre toda su vida. Aim\u00e9e adopta el S<sub>1<\/sub> de su identificaci\u00f3n: <em>la mujer de letras<\/em>. La delicada pregunta sobre la diferencia entre los sexos parece depender m\u00e1s del encuentro casual de un peque\u00f1o otro y el significante-amo que de una identificaci\u00f3n sexuada, bien anclada en lo que esta vez ser\u00eda un ideal del yo, es decir, un saber sobre los ideales de su sexo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pistas de Aim\u00e9e est\u00e1n borrosas mientras surge otro significante-amo como si viniera a su rescate para darle un lugar y una consistencia en la vida: ser normal, casarse, tener un hijo. \u201cEn alg\u00fan momento de la vida, dice, es conveniente casarse y tener un hijo\u00bb. Aclaro que se trata de otro significante-amo, un S<sub>1<\/sub> solo, ya que ser mujer parece ser un saber cerrado, a menos que se le a\u00f1ada un S<sub>1<\/sub> para darle cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser una mujer de letras &#8211; ser una mujer &#8211; ser. <span style=\"text-decoration: line-through;\">(<\/span>(<em>a<\/em>) = libro = publicaci\u00f3n]\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser normal &#8211; ser esposa &#8211; ser mujer &#8211; ser. [(<em>a<\/em>) = hijo = madre].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo indecidible entre estos dos S<sub>1<\/sub>; el lugar de uno desplaza el lugar del otro, lo cual es algo m\u00e1s que un conflicto o un s\u00edntoma. El embarazo, el hijo por venir, llega como la realizaci\u00f3n de la serie: ser esposa, mujer, madre. De alg\u00fan modo, el ni\u00f1o aqu\u00ed, como objeto <em>a <\/em>en el lugar del fantasma materno que es su relaci\u00f3n con la norma, se presenta para disociar los significantes holofraseados en torno al S<sub>1<\/sub>. Este es el comienzo de los trastornos psiqui\u00e1tricos seg\u00fan Lacan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la l\u00f3gica del neur\u00f3tico? La l\u00f3gica del no-todo: no-toda madre, no-toda mujer de letras. Pero aqu\u00ed, cada \u201cideal\u201d reclama su goce frente al otro; en otras palabras, no son ideales en el sentido cl\u00e1sico del t\u00e9rmino. Este es el poder del significante-amo en la psicosis, y es en relaci\u00f3n con sus exigencias, que hacen ley, que el sujeto se feminiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes del pasaje al acto, el ni\u00f1o y ella estaban fundidos, y \u00e9ste, el objeto <em>a,<\/em> era el <em>kakon <\/em>de su imposibilidad de ser mujer de letras y, por tanto, de cumplir lo que entonces era su misi\u00f3n. Para proteger a su hijo, golpea en el Otro el significante mismo de su misi\u00f3n: <em>la mujer de letras<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo que Lacan llama \u201clo unilateral\u201d en el <em>Seminario<\/em> 3: un v\u00ednculo de filiaci\u00f3n se establece directamente a partir de una figura paterna, sin la implicaci\u00f3n de una causa sexual articulada con una transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una extensi\u00f3n del \u201cpadre Uno todo solo\u201d con su hijo, en un lazo de continuidad en el goce, un modo de relaci\u00f3n sin mediaci\u00f3n ni corte. En la relaci\u00f3n con el ni\u00f1o, hay una continuidad del goce a trav\u00e9s del fantasma, que vincula al ni\u00f1o con la madre, objeto separado de ella, en un v\u00ednculo que no admite ninguna mediaci\u00f3n. De ah\u00ed un ilimitado que se manifiesta en el amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, toda la cuesti\u00f3n radica en el principio que romper\u00e1 esta continuidad ilimitada del goce. El padre es uno de los nombres de esta ruptura, que permitir\u00e1 al ni\u00f1o situarse. La referencia de Lacan a lo que \u00e9l llama la dimensi\u00f3n del padre es esencial aqu\u00ed. Invoca \u00abal menos como una posibilidad, ya sea descuidada o ausente, el mantenimiento de la dimensi\u00f3n del padre, del drama del padre, de esta funci\u00f3n del padre\u00bb. El padre o \u00abalgo o alguien\u00bb que hace de padre, no necesariamente encarnado por el padre, y que hace de barrera al deseo de la madre, que la divide entre madre y mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Desocultamiento del principio femenino<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan se\u00f1alaba, desde \u00abLos complejos familiares\u00bb, que lo que asegura la cohesi\u00f3n de la familia paternalista es el ocultamiento del principio femenino y la prevalencia del principio masculino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este movimiento, acelerado por los avances de las ciencias de la vida, rearticul\u00f3 las relaciones entre los sexos. El ni\u00f1o, antes objeto de deseo (causa de deseo), se ha convertido en objeto de exigencias e incluso de un querer sin raz\u00f3n, una voluntad infinita que a veces se agota en su deseo de tener un hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una ense\u00f1anza sobre el deseo de tener un hijo cuando ya no est\u00e1 estructurado por el Edipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El deseo freudiano de tener un hijo se interpreta con la significaci\u00f3n f\u00e1lica. El ni\u00f1o es tomado como objeto de la madre. Hay una dimensi\u00f3n de goce que forma parte de la funci\u00f3n f\u00e1lica, pero hay un m\u00e1s all\u00e1, como objeto <em>a<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El deseo de la madre y el deseo femenino se entrelazan. Cuando aparece el ni\u00f1o, se da una separaci\u00f3n entre el objeto <em>a <\/em>y lo que se considera la castraci\u00f3n. El ni\u00f1o, como falo, encarna el objeto de su existencia, satura el modo de la falta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, aparece bajo la luz, de una manera m\u00e1s crudo, el estatuto del ni\u00f1o como objeto de goce, que siempre fue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos ejemplos, por supuesto, no tienen el mismo impacto social, pero dan una idea de la fragmentaci\u00f3n que provoca la pulverizaci\u00f3n del padre. Revelan los significantes amos que vienen al lugar del Nombre del Padre, pero que no encuentran su punto de capit\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un psicoan\u00e1lisis est\u00e1 hecho precisamente para centrarse en lo que viene en lugar del padre, en lo que toma su relevo. Busca un saber sobre aquello que permite ordenar tu experiencia, la del mundo, y que te posibilita llevar tu vida de una manera menos extraviada, con una br\u00fajula de goce. No es el Padre con P may\u00fascula, no es la Ley con L may\u00fascula, pero s\u00ed de un instrumento \u00fatil, un operador fundamental, para encontrarse con el deseo, con lo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La referencia de Lacan a lo que \u00e9l llama la dimensi\u00f3n del padre sigue siendo esencial aqu\u00ed: invoca \u00abal menos como una posibilidad, ya sea descuidada o ausente, el mantenimiento de la dimensi\u00f3n del padre, del drama singular del padre, que Lacan extrae de lo universal\u00bb. Desde esta funci\u00f3n del padre, que es \u201calgo o alguien\u201d que lo convierte en padre, no necesariamente encarnado por el padre mismo, y que se interpone en el camino del goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed es donde el psicoan\u00e1lisis produce la mejor cr\u00edtica a los patriarcados actuales, tanto los visibles como los que no pronuncian su nombre. En efecto, un psicoan\u00e1lisis no conduce a creer hasta el final en la ficci\u00f3n del padre, ni en la omnipotencia de los significantes amos, incluso si estuvieran \u201cpurificados\u201d, \u00a1ni en la omnipotencia de la justicia! Lo simb\u00f3lico no lograr\u00e1 reabsorber el goce como perverso, no estandarizado por el padre. Por otro lado, creemos en la objeci\u00f3n que constituye lo real, lo real del padre, su naturaleza irreductible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo existe la versi\u00f3n particularizada de la familia: <em>su<\/em> padre, <em>su<\/em> madre, <em>su <\/em>hijo, entendida en una relaci\u00f3n m\u00e1s ligera con la familia, un paso del Otro al otro. No es necesario cortar este lazo: es una br\u00fajula en la cl\u00ednica y en la pr\u00e1ctica, porque esta continuidad asegura el v\u00ednculo que nos hace aut\u00e9nticamente humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>familia, <\/em>en el sentido del <em>famil,<\/em> tiene por tanto una vocaci\u00f3n universal. Es una extensi\u00f3n del dominio de la madre. Seg\u00fan J.-A. Miller, la madre, a su vez, fue vaporizada.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><strong>Traducci\u00f3n<\/strong>: Silvina Molina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><strong>Revisi\u00f3n<\/strong>: Silvia Elena Tendlarz<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Conferencia pronunciada en Buenos Aires, en ocasi\u00f3n de las 33\u00aa\u00a0 Jornadas Anuales de la EOL \u2013 <em>Concebir un ni\u00f1o<\/em> &#8211; en 1 de diciembre de 2024. Publicada con la amable autorizaci\u00f3n de la autora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Psicoanalista, AME , Miembro de la \u00c9cole de la Cause Freudienne (ECF) y Presidenta de la Associaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis (AMP).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> 33\u00aa Jornadas Anuales de la EOL, Conceber un \u00f1ino, ocurridas en 30 de noviembre y 01 de diciembre de 2024, en Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Lacan, J., <em>El Seminario, Libro 3, Las psicosis<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 1984, p. 291.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> Ib\u00edd., p. 292.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Christiane Alberti[2] Concebir El t\u00edtulo que ustedes le han dado a estas Jornadas[3] llama la atenci\u00f3n de inmediato porque es moderno, a la vanguardia de la actualidad. En efecto, elegir el t\u00e9rmino \u00abconcebir\u00bb conlleva ya algunas consecuencias que merecen ser se\u00f1aladas. 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