{"id":6686,"date":"2025-08-03T18:09:03","date_gmt":"2025-08-03T21:09:03","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/como-el-nino-interroga-el-amor-de-transferencia\/"},"modified":"2025-08-04T07:51:14","modified_gmt":"2025-08-04T10:51:14","slug":"como-el-nino-interroga-el-amor-de-transferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/como-el-nino-interroga-el-amor-de-transferencia\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00d3MO EL NI\u00d1O INTERROGA EL AMOR DE TRANSFERENCIA?"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">SALA: LO ETERNO DE LO INFANTIL<br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00bfC\u00d3MO EL NI\u00d1O INTERROGA EL AMOR DE TRANSFERENCIA?<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201c\u2018<em>Diga que me ama\u2019 equivale a <\/em><em>\u00a0<\/em><em>um \u2018me d\u00e1 um ser, uma<\/em> <em>espessura de ser\u2019. O acesso ao Outro \u00e9 uma maneira de ter <\/em><em>\u00a0<\/em><em>acesso a si mesmo. Amamos aquele que responde a<\/em> <em>nossa pergunta: Quem sou eu? O <\/em><em>\u00a0<\/em><em>outro revela-se a si mesmo, nele h\u00e1 mais do que ele\u201d<\/em><em>. a nuestra pregunta: \u2018\u00bfQui\u00e9n soy?\u2019. Se revela el otro a s\u00ed mismo, en \u00e9l hay m\u00e1s que \u00e9l\u201d.<\/em> (Alberti, C. Los fundamentos de la orientaci\u00f3n lacaniana: cl\u00ednica y lectura.<em> Conferencia dictada en la clase de apertura del IOM3, <\/em>marzo 29 de 2025)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Relatores<\/strong><strong>: <\/strong>Susane Zanotti (EBP) y Carolina Vignoli (NEL)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Participantes:<\/strong>\u00a0Alejandra Rossi (Buenos Aires), Amparo Barrionuevo (Ushuaia), Betsy Aricel Rivera (Chiapas), Bibiana Poggi (Recife), Daniele Menezes (Rio de Janeiro), Iv\u00e1n D\u00b4Onad\u00edo (Lima), Luc\u00eda Marquina (Buenos Aires), Siglia Le\u00e3o (S\u00e3o Paulo), Silvana Gallegos (Guayaquil), Silvia Bottazzi (Punta del Este), Veronica Montenegro (Itapema), Zindy Valencia (Arequipa).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La infancia puede ser le\u00edda, con Laurent, como versione de lo insoportable: \u201cla infancia como momento y la infancia como esta insuperable exigencia de lo que fue la sexualidad infantil\u201d<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a>. Esta \u00faltima, como algo que nunca se cruza pero como una exigencia. Por lo tanto, ya sea en el an\u00e1lisis de un ni\u00f1o o de un adulto el insoportable del infantil, su relaci\u00f3n con el ilimitado est\u00e1 en juego. Cabe destacar una peque\u00f1a diferencia: en los ni\u00f1os, la intervenci\u00f3n del analista se produce cuando <em>la defensa a\u00fan no est\u00e1 cristalizada<\/em>. Lo que nos ofrece, como dice Miller, <em>una oportunidad que hay que aprovechar<\/em><a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El narcisismo en la \u00e9poca<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos encontramos en una \u00e9poca en que, como sit\u00faa Miller en Una Fantas\u00eda, hemos perdido la br\u00fajula del Padre como efecto de la subida del objeto <em>a<\/em> -producto de la mercadotecnia- al cenit de la civilizaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de cualquier regulaci\u00f3n de gobiernos o pa\u00edses. Podemos sacar las consecuencias de este movimiento a nivel global, que se nos presenta con guerras por doquier y desastres de la naturaleza mancillada por la mano del hombre con la m\u00e1quina del significante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por ello que suponemos que la ca\u00edda de la autoridad simb\u00f3lica, y el comando del objeto plus de gozar, tiene consecuencias sobre las subjetividades de la \u00e9poca. \u201cUn mundo donde el hacer y el tener han prevalecido sobre el ser\u201d<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si suponemos que el narcisismo secundario es la consecuencia de la instalaci\u00f3n del Ideal del yo como herencia de la Met\u00e1fora Paterna, y esta funci\u00f3n declina por la falta de funcionarios que la encarnen, habr\u00e1 dificultades para que este tipo de narcisismo est\u00e9 arraigado en los sujetos de la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan sit\u00faa al Edipo como lo que le permite al sujeto asumir su propio sexo &#8211; al modo de identificaci\u00f3n viril o femenina, estabilizar las relaciones con la realidad, y tiene como herederos al Ideal del yo y el Super yo<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a>. Es lo que permite un desplazamiento entre el narcisismo primario hacia el secundario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre estos narcisismos Lacan sit\u00faa que el <strong>narcisismo primario <\/strong>es la reserva libidinal, es lo no especularizable, es lo \u201cque permanece profundamente investido en el propio cuerpo &#8211; del narcisismo primario, de lo que llaman autoerotismo, de un goce autista\u201d<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a>. Por otro lado, \u201cel <strong>narcisismo secundario<\/strong>, o sea, en el momento en que a se separa, cae de i(a), la imagen narcisista\u201d<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a>. La ca\u00edda del nombre del padre golpea los cuerpos solitarios, aislados en su propio auto erotismo, efecto de la no cesi\u00f3n libidinal. Lacan se refiere al narcisismo primario, como un otro que perfilar\u00e1 sus normas a imagen y semejanza del cuerpo propio en su funci\u00f3n seductora<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[vii]<\/a> podemos leer en nuestra \u00e9poca gobernantes con ese modo de gozar aut\u00edstico, agresivo y lleno de certezas respecto de su propia ley de c\u00f3mo tratar a sus semejantes, sobre todo a los diferentes, haciendo reinar la segregaci\u00f3n. Amo a quien en el espejo refleja mi propia imagen, odio al diferente y lo debo aniquilar. Erotoman\u00eda, agresividad y muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos desglosar las consecuencias de este panorama epocal en la cl\u00ednica. Una colega recibe a un grupo de ni\u00f1os de 5 a\u00f1os bajo un entrenamiento de alto rendimiento de un deporte individual. Estos ni\u00f1os ya est\u00e1n signados por una voluntad espec\u00edfica de sus padres, como un \u201cSer Nombrado Para\u201d. Sin la plasticidad de un deseo que podr\u00eda permitir a un ser hablante encontrar qu\u00e9 camino tomar por elecci\u00f3n propia. A otra colega, que trabaja con menores infractores de la ley, donde esos ni\u00f1os est\u00e1n abandonados como restos del sistema, le interrogan si ella los ama, y le piden abrazos. En estos ejemplos hay poco lugar para la emergencia del sujeto y del ser, pero algunos con la pregunta por el amor lo intentan hacer emerger pasando por el Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la cl\u00ednica tenemos personas que Miller llama &#8216;preguntadores&#8217; hasta aquellos que no preguntan nada al analista, sino a s\u00ed mismos. Sobre los preguntones, Miller dice que \u201cse trata de una clase de sujetos con los que resulta especialmente dif\u00edcil maniobrar con la transferencia, mientras que, a la vez, con su agudeza, hacen surgir el estatuto fundamental de la pregunta en la experiencia. La pregunta es la demanda, por supuesto\u00bb<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a>. Demanda que se dirige expl\u00edcitamente a un saber. La forma en que el ni\u00f1o cuestiona el amor de transferencia puede surgir como una pregunta dirigida al analista. Si ese es el caso, se abre la cuesti\u00f3n \u00ab\u00bfQu\u00e9 quiere decir eso?\u00bb mas tambi\u00e9n \u00ab\u00bfQui\u00e9n es?\u00bb?<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[ix]<\/a> \u201c(&#8230;) la pregunta instaura la dimensi\u00f3n del saber en la experiencia anal\u00edtica\u201d<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[x]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Transferencia libidinal, el lugar del S2<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resaltamos la transferencia como mecanismo libidinal e intraps\u00edquico que se cimienta en el primer lazo social con el Otro. Seg\u00fan nos plantea Miller en <em>Estatus del Trauma<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\"><strong>[xi]<\/strong><\/a>,<\/em> \u201cel sujeto no es otra cosa que una defensa (&#8230;) del excedente de sexualidad\u201d y propone que \u201cel trauma es trauma de un sentido\u201d que se ha fijado para el sujeto. Entonces, nos preguntamos \u00bfC\u00f3mo se defiende el sujeto de ese excedente?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud en 1894 sit\u00faa un mecanismo al que nombra Trasposici\u00f3n<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[xii]<\/a>. Trasponer es una primera manera de la transferencia del afecto de una representaci\u00f3n a otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una representaci\u00f3n es inconciliable con la realidad, el mundo, o el Otro, porque implica un <em>excedente de sexualidad<\/em> insoportable para el sujeto y del cual se defiende. Se trata del quantum sexual que inviste una representaci\u00f3n que deber\u00e1 reprimirse traspasando el afecto a otra o al cuerpo como pa\u00f1o metaf\u00f3rico. En el caso de las Neurosis el Deseo Materno -S1- producir\u00e1 ese exceso sexual, que luego ser\u00e1 elidido por la operaci\u00f3n del Significante del Nombre del Padre -S2- que le permitir\u00e1 al sujeto orientarse por el falo como significante del deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miller plantea que se trata de \u201c&#8230; el inconsciente real, el inconsciente como imposible de soportar. (&#8230;) El sujeto sale aplastado de su encuentro con el lenguaje, sepultado bajo el significante que lo colma. \u00c9l renace,<em> born again<\/em>, del llamado hecho a un segundo significante. Ah\u00ed est\u00e1 entre dos, reprimido, desliz\u00e1ndose, ek-sistant, sujeto barrado y que se barra. Si el analista consigue hacerse este segundo significante, consigue milagros con el ni\u00f1o<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[xiii]<\/a>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de dos estatutos del significante, como <em>ung\u00fcento<\/em>, cuando aparece el par S1-S2 separado por una hiancia que permite al sujeto emerger de esa barradura, produci\u00e9ndose la extracci\u00f3n del objeto <em>a<\/em> del propio cuerpo y perdido para siempre, ocupando el lugar de objeto causa del deseo. Lacan propone al <em>Sujeto como lo que representa a un significante para otro significante<\/em>, como efecto del entre dos significantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>sujeto aplastado por el significante que lo colma<\/em><a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[xiv]<\/a>, es el sujeto alienado por el deseo materno que no se ha elidido, sin producir un desplazamiento del Uno solo de goce en el cuerpo marcado por un S1 impar. Que el analista consiga ocupar el lugar del S2 -lugar de la transferencia- para que la libido pueda circular produce alivio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El ser y el amor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAmamos a aquel que esconde la respuesta (&#8230;) a nuestra pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo?\u00bb<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[xv]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pregunta fundamental si considerarnos con Lacan que \u201cexistir no es ser, sino depender del Otro\u201d<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[xvi]<\/a>.\u00a0 Algo de lo real de la existencia se sostiene en el Otro, pedirle al Otro palabras de amor. El ser no se sustenta solo por el s\u00edmbolo. En el coraz\u00f3n de nuestro ser se encuentra lo real del sexo<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[xvii]<\/a>, se trata de <em>su ser libidinal<\/em><a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[xviii]<\/a>. \u201cPara Lacan, no se puede hablar de amor sino all\u00ed donde la relaci\u00f3n simb\u00f3lica existe como tal\u201d<a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[xix]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan refiere que la<strong> Bejahung, <\/strong>la operaci\u00f3n de la creaci\u00f3n del S\u00edmbolo, \u201cincumbe a la relaci\u00f3n del sujeto con el ser y no del sujeto con el mundo\u201d<a href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\">[xx]<\/a>, \u201cLa Bejahung que Freud establece como el proceso primario en que el juicio atributivo toma su ra\u00edz, y que no es otra cosa sino la condici\u00f3n primordial para que de lo real venga algo a ofrecerse a la revelaci\u00f3n del ser, (&#8230;) puesto que s\u00f3lo ulteriormente una cosa cualquiera podr\u00e1 ser encontrado como ente\u201d<a href=\"#_edn21\" name=\"_ednref21\">[xxi]<\/a>. Resaltamos el consentimiento al significante como condici\u00f3n para la existencia, es por ello que verificamos en las psicosis la dificultad para subjetivar la propia existencia como efecto del rechazo a la ley del significante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que el sujeto pueda consentir a una simbolizaci\u00f3n primordial el Otro de quien depende debe poder alojarlo, dejar de tomarlo por su objeto de goce. Seg\u00fan Miller, \u201cLa cuesti\u00f3n entonces es que por la recepci\u00f3n que le da el Otro, el grito bruto, el grito como trozo de realidad, deviene una significaci\u00f3n del sujeto. [\u2026] esa delta del grito suscita un significante del Otro y, de manera retroactiva, ese significante hace del grito, llamado\u201d. \u201cLa transformaci\u00f3n del grito en llamado es operada por S2, el significante que hace emerger al sujeto all\u00ed donde su lugar original es una ausencia. [\u2026] el grito crea al Otro; es decir que crea el espacio de resonancia\u201d<a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\">[xxii]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La preocupaci\u00f3n por el amor en el ni\u00f1o concierne a su preocupaci\u00f3n por su inscripci\u00f3n simb\u00f3lica en el lugar del Otro, la que producir\u00eda una p\u00e9rdida respecto del exceso de goce de la marca primordial de la lengua y un apaciguamiento del cuerpo como efecto de la inscripci\u00f3n del ser y la existencia. El sujeto aparece como efecto del S2, el significante del saber, que fija un sentido al S1 primordial, \u201cse denomina <strong><em>efecto de transferencia<\/em><\/strong><em>.<\/em> Este efecto es el <strong>amor\u201d<\/strong><a href=\"#_edn23\" name=\"_ednref23\">[xxiii]<\/a>, dice Lacan, un amor narcisista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo insoportable de lo infantil, en la experiencia anal\u00edtica.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomamos un extracto del testimonio de Alejandro Reinoso, para dar cuenta de c\u00f3mo eso pulsa y empuja en un an\u00e1lisis llevado hasta el final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>El ni\u00f1o llega a casa despu\u00e9s de la escuela gritando a todos y a nadie: \u00a1tengo hambre!, \u2026 El abuelo materno, sentado en su sill\u00f3n, lo mira fijamente a los ojos y le dice con un tono muy serio: T\u00fa no sabes lo que es el hambre. El ni\u00f1o qued\u00f3 con el cuerpo petrificado y con un efecto de verg\u00fcenza en su propia voz. [\u2026] El objeto voz qued\u00f3 marcado y silenciado. [\u2026] No se puede hablar a tontas y a locas<\/em>\u201d<a href=\"#_edn24\" name=\"_ednref24\">[xxiv]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Serio en el trabajo, acongojado por las tem\u00e1ticas mortificantes, <strong>me encontraba a menudo con una sonrisa del analista que me inquietaba.<\/strong> Una sonrisa sin sentido. <strong>\u00bfPero de qu\u00e9 sonr\u00ede?<\/strong>, me dec\u00eda internamente. No entend\u00eda, no hab\u00eda nada para la risa. Traigo un sue\u00f1o extra\u00f1o: estaba en un restaurante chino y saboreaba un arroz que estaba muy sabroso y lo com\u00eda con mucho gusto. Era un arroz a la cantonesa (Il risso alla cantonese<a href=\"#_edn25\" name=\"_ednref25\"><strong>[xxv]<\/strong><\/a>) El analista, antes de que concluyese el relato del sue\u00f1o, recorta el equ\u00edvoco Il risso al Lacan-tonese, la risa a la Lacan. En ese momento exploto de la risa, una risa abierta que envuelve todo el cuerpo; el analista tambi\u00e9n re\u00eda. Pero \u00bfqu\u00e9 es esto? \u00bfY qu\u00e9 tiene que ver esta risa a la Lacan? Ning\u00fan sentido. Escritura po\u00e9tica de la interpretaci\u00f3n que toc\u00f3 las tripas<\/em>\u201d<a href=\"#_edn26\" name=\"_ednref26\">[xxvi]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las marcas de ese goce que qued\u00f3 fijado con un sentido traum\u00e1tico adjudicado a las palabras del abuelo, produciendo un cuerpo serio, quieto y mortificado, trae sus consecuencias a la relaci\u00f3n con el analista bajo transferencia, quien va conmoviendo la defensa bajo la maniobra de una sonrisa sin sentido. El sue\u00f1o trae una escena tambi\u00e9n sin sentido, pero el analista aprovecha la ocasi\u00f3n para recortar algo novedoso en el significante -en consonancia con la sonrisa perturbadora- que conmueve al analizante de su posici\u00f3n mortificada y llega hasta las tripas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia anal\u00edtica permite al analizante sostener una investigaci\u00f3n sobre sus marcas de \u201cla infancia como esta insuperable exigencia de lo que fue la sexualidad infantil\u201d<a href=\"#_edn27\" name=\"_ednref27\">[xxvii]<\/a> m\u00e1s all\u00e1 de los velos que el amor echa sobre el propio goce insoportable como punto de extimidad. El analista tiene la ocasi\u00f3n de hacerse partenaire de esas marcas que hablan en el cuerpo para causar en el analizante su lectura y mutaci\u00f3n. Ellas se van tratando por medio de la producci\u00f3n de un S2 bajo transferencia. Para ello el analista perturba la defensa con sus maniobras, para producir que ese saber percuta el cuerpo. Tal como nos muestra la sonrisa perturbadora del analista de Alejandro, obteniendo una mutaci\u00f3n del goce que permite al analizante pasar del s\u00edntoma como pathos al sinthome como un arreglo m\u00e1s liviano y vivible.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Laurent, E., Lo insoportable de la infancia. Entrevista realizada por Raquel Cors Ulloa, Bit\u00e1cora Lacaniana, Revista de la Nueva Escuela Lacaniana No. 9, julio 2021, p. 297.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Miller, J-A. Prefacio. In: Bonnaud, H. El inconsciente del ni\u00f1o. Del s\u00edntoma al deseo de saber. Espa\u00f1a: Gredos, 2014.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Alberti, C., 2025, <em>op. cit.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[iv]<\/a> Cfr. Lacan, J. (1957-1958). El seminario libro 5. Las Formaciones del inconsciente Bs. As. Paid\u00f3s. 2005, p. 170.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[v]<\/a> Lacan, J. (1962- 1963) El seminario, libro 10, La angustia. M\u00e1s all\u00e1 de la angustia de la castraci\u00f3n. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2006, p. 55.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[vi]<\/a> Lacan, J. (1962- 1963) El seminario, libro 10, La angustia. El asunto macho. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2006, p. 222.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[vii]<\/a> Cfr. Lacan, J. (1962- 1963), op. cit. p. 55.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a> Miller, J.-A. Los preguntones (1984). In: Introducci\u00f3n a la cl\u00ednica lacaniana. Conferencias en Espa\u00f1a. Barcelona: RBA Libros, 2007. p. 63.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[ix]<\/a> Miller, J-A. 2007, op. cit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[x]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[xi]<\/a> Miller, J-A., El estatus del trauma. https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/orientacion-lacaniana\/<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[xii]<\/a> Freud, S. <em>\u201cLas Neuropsicosis de Defensa\u201d<\/em> (1894). Amorrortu Vol. III, Arg. p\u00e1g. 50. \u201cEn la histeria, el modo de volver inocua la representaci\u00f3n inconciliable es <strong>trasponer a<\/strong> lo corporal la suma de excitaci\u00f3n\u2026\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[xiii]<\/a> Miller, J-A., 2014. <em>op. cit<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[xiv]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[xv]<\/a> Miller, J-A. Entrevista. &lt;https:\/\/www.revconsecuencias.com.ar\/ediciones\/006\/template.php?file=arts\/alcances\/Amamos-a-aquel-que- responde-a-nuestra-pregunta-Quien-soy-yo.html&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[xvi]<\/a> Lacan, J., (1971-1972) El seminario, libro 19, \u2026o peor, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p. 102.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[xvii]<\/a> Lacan, J. 1971-1972\/2012, <em>op. cit.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\">[xviii]<\/a> Lacan, J. El seminario, libro 1, Los Escritos T\u00e9cnicos de Freud. Bs. As. Paid\u00f3s, 1995. p.193.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\">[xix]<\/a> Alberti, C. 2025, <em>op. cit.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\">[xx]<\/a> Lacan, J. Escritos 1, Respuesta al comentario de Jean Hyppolite, Siglo XXI Ed, 2002.\u00a0 p. 364.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref21\" name=\"_edn21\">[xxi]<\/a> <em>Ibidem<\/em>. p. 369.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref22\" name=\"_edn22\">[xxii]<\/a> Miller, J-A. Los signos del goce. Lecci\u00f3n de 07\/01\/1987. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 1998. p. 111-113.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref23\" name=\"_edn23\">[xxiii]<\/a> Lacan, J. (1964) El seminario, libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales. Bs.As. Paid\u00f3s, p 261.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref24\" name=\"_edn24\">[xxiv]<\/a> Reinoso, A., \u201cOu\u00efr\u201d, Bit\u00e1cora Lacaniana #8 , Buenos Aires, Grama, 2019, p. 39.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref25\" name=\"_edn25\">[xxv]<\/a> En italiano en el original. El an\u00e1lisis de Reinoso fue en lengua italiana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref26\" name=\"_edn26\">[xxvi]<\/a> <em>Ibidem. <\/em>p. 43.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref27\" name=\"_edn27\">[xxvii]<\/a> Laurent, E., 2021, <em>op. cit.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SALA: LO ETERNO DE LO INFANTIL \u00bfC\u00d3MO EL NI\u00d1O INTERROGA EL AMOR DE TRANSFERENCIA? \u201c\u2018Diga que me ama\u2019 equivale a \u00a0um \u2018me d\u00e1 um ser, uma espessura de ser\u2019. O acesso ao Outro \u00e9 uma maneira de ter \u00a0acesso a si mesmo. Amamos aquele que responde a nossa pergunta: Quem sou eu? 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