{"id":6713,"date":"2025-08-03T18:45:58","date_gmt":"2025-08-03T21:45:58","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=6713"},"modified":"2025-08-04T07:52:09","modified_gmt":"2025-08-04T10:52:09","slug":"el-germen-pulsional-y-lalengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/el-germen-pulsional-y-lalengua\/","title":{"rendered":"EL GERMEN PULSIONAL Y <em>LALENGUA<\/em>"},"content":{"rendered":"<h3>SALA: <em>LALENGUA<\/em> DESENCADENADA<br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\"><strong>EL GERMEN PULSIONAL Y <em>LALENGUA<\/em><\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cA la pregunta por lo qu\u00e9 ocurri\u00f3 en la primera infancia, la respuesta reza: Nada, pero<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>hab\u00eda ah\u00ed un germen de moci\u00f3n sexual\u201d<\/em> (Freud, S., Carta 101 de Freud a Fliess &#8211;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">3\/1\/1899, en <em>Obras Completas, <\/em>vol XX, Amorrortu ed, Buenos Aires)<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Re<\/strong><strong>latores<\/strong>: Graciela Gonz\u00e1lez Horowitz (EOL) y M\u00f4nica Hage (EBP)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Participantes<\/strong>:\u00a0Anam\u00e1ris Pinto (Belo Horizonte), Clara Melo (Salvador), Federico Pozzer (Buenos Aires), Isabel Abreu (S\u00e3o Paulo), Karina Zapata (Santiago de Chile), Let\u00edcia Rosa (Campo Grande), Mar\u00eda Basile (Mendoza), Mariela Guti\u00e9rrez (Buenos Aires), Pilar Santoyo (Culiac\u00e1n), Robinzon Caicedo (Cali), Susana Schaer (La Paz), Valeria Vinocur (C\u00f3rdoba).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sacudidos por el entusiasmo que esta propuesta nos ha suscitado hemos decidido pellizcar esta cita y es as\u00ed como una enriquecedora conversaci\u00f3n fue precipitando en un trabajo de Escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente de energ\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partiendo del argumento que trae esta mesa como t\u00edtulo <em>lalengua <\/em>desencadenada advertimos que Freud con su carta 101 nos da los elementos para leer all\u00ed, que no se trata del \u201cser<em>\u201d<\/em> de la infancia, no se trata de: <em>\u201cel ser que, por poco, iba a ser\u201d<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><strong>[i]<\/strong><\/a>. <\/em>Se trata del Uno del goce. Choque pulsional, en los t\u00e9rminos de Freud, <em>acontecimiento de cuerpo<\/em>, con Lacan. Este \u201cantes\u201d, que refiere a esta <em>nada que hay<\/em> en la primera infancia, habita un fuera de historia, un fuera de tiempo del inconsciente que, una vez corporizado como s\u00edntoma, guarda su presencia en las modulaciones y resonancias que decantan de <em>lalengua.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud apunta con esa <em>nada<\/em> de sentido, al <em>germen<\/em> en el que bulle una energ\u00eda que se distribuye en el cuerpo sin ley, <em>oleadas pulsionales<\/em> -que desbordan <em>el aparato<\/em> &#8211; imposibles de tramitar a cero, haciendo sitio en un lugar que designa un significante fuera del Otro del lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra hip\u00f3tesis es que Freud nos gu\u00eda al <em>Ur, <\/em>al <em>or\u00edgen <\/em>y nos presenta<em> el dromo, <\/em>la pista que nos lleva a encontrarnos con el <em>trauma. <\/em>Trauma en tanto:<em> \u201cf\u00f3rmula general del acontecimiento de cuerpo <\/em><em>que produce huellas de afecto\u201d<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\"><strong>[ii]<\/strong><\/a><\/em>. Encontramos en la carta un preludio del concepto de <em>lalengua<\/em> cuando en segundo lugar, Freud dice asir <em>un nuevo elemento significativo<\/em> <em>previo al s\u00edntoma y anterior a la fantas\u00eda.<\/em> Se\u00f1alando as\u00ed <em>ese real que no est\u00e1 enlazado a nada<\/em><a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una desarmon\u00eda originaria cuando el choque, el mal encuentro con la pulsi\u00f3n acontece y su sonoridad se hace escuchar introduciendo un goce en el cuerpo imposible de simbolizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recomendamos fervientemente en este punto ver el video de la artista C\u00e9leste Boursier-Mougenot C&#8217;\u00e9tait<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a> que bellamente con su arte nos acerca y nos permite aprehender algo del concepto <em>clinamen<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\"><strong>[v]<\/strong><\/a><\/em>, tomado por Lacan<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a> y Miller<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[vii]<\/a> para referirse a un estado at\u00f3mico inicial, en el que <em>el vac\u00edo<\/em> es perturbado por una turbulencia. Impacto que produce un desv\u00edo imprevisible permitiendo que estos choques den <em>origen <\/em>a la formaci\u00f3n de objetos y seres vivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si del origen y del fuera de sentido se trata este concepto describe el inter\u00e9s que el mismo Freud se\u00f1ala sobre el desorden que produce la irrupci\u00f3n de la <em>\u201cSexualentbindung\u201d <\/em>al aludir a una liberaci\u00f3n brusca de una energ\u00eda <em>desencadenada. <\/em>Lacan<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a> recoge el guante al darle funci\u00f3n de germen a la letra acentuando la reproducci\u00f3n del Uno solo que itera: <em>\u201csin rima y sin raz\u00f3n\u201d<\/em> <a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[ix]<\/a> para decir que ese accidente contingente:<em> \u201cinaugura la incidencia de lalengua sobre el ser &#8211; hablante\u201d<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\"><strong>[x]<\/strong><\/a>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Lacan escribe en nuestro suelo lacaniano el concepto de <em>lalengua<\/em>, su murmullo introduce el malentendido. Este viraje en su ense\u00f1anza despega de las formaciones del Inconsciente la cara Real del Significante pues nos dir\u00e1 que <em>lalengua<\/em> est\u00e1 hecha de elementos <em>Unos<\/em> que no se articulan, no son del orden del sentido, enjambres que zumban perturbando el cuerpo. De este enjambre se soltar\u00e1 Uno privilegiado que encarnar\u00e1 este <em>crash<\/em> singular para cada quien que se constituir\u00e1 en acontecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo nos orienta a leer la cicatriz que de <em>lalengua<\/em> se precipita en el encuentro con el cuerpo, herida imposible de negativizar, trauma \u201coriginario\u201d que habilita al lenguaje, a una elucubraci\u00f3n de saber sobre ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan toma el concepto de letra en tanto materialidad, en tanto trazo, nos dice que si algo constituye el Uno, es el sentido de elemento y as\u00ed refiere al Uno que no hace cadena, que no se articula y que se cuenta como cero de sentido. \u00bfPor qu\u00e9 esto? Porque la <em>letra<\/em> es la escritura de lo indecible,\u00a0 por lo que <em>la funci\u00f3n de lo escrito<\/em>, no tiene que ver con la sem\u00e1ntica, sino con lo que se precipita de <em>lalengua<\/em> como ilegible, saldo de goce. En palabras de nuestra querida Alejandra Eidelberg, <em>letra<\/em>, esa que es huella en la tierra y que nosotros leemos en el cuerpo como indicio de lo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una l\u00f3gica de lo real <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que Freud abre el zurco para preparar la senda de los psicoanalistas que abrevan, que remojan sus pieles para adobarlas en el hoyo del psicoan\u00e1lisis lacaniano, nos parece prevalente ir ubicando el posible <em>uso<\/em> que se har\u00e1 de aquello que no se puede decir y representa el goce que inunda el vac\u00edo de sentido. Esa <em>nada <\/em>encarnada en la oleada pulsional que como Freud nos ense\u00f1a est\u00e1 en el origen y resta irreductible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[xi]<\/a> toma a Fregue para centrarse en el <em>conjunto vac\u00edo<\/em> y tratar de demostrar<em>: \u201cla hiancia que hay entre este Uno y algo que depende del ser, y tras el ser, el goce\u201d.<\/em><a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[xii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ejemplificar esto vamos a resaltar tres elementos que convergen en su uso dando cuenta que en un an\u00e1lisis concluido hay una transformaci\u00f3n del Inconsciente<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[xiii]<\/a> y que se manifiesta en calidad de <em>letra<\/em>. Estos son: la funci\u00f3n aparente f (x), aquella que conlleva un lugar vac\u00edo a ser llenado por la <em>x<\/em> del argumento. Por otro lado, la importancia operatoria del referente, aquello que queda por fuera del sistema significante y sostiene la funci\u00f3n; y el concepto de sutura<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[xiv]<\/a> en relaci\u00f3n al 0 y al 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laurent dir\u00e1: <em>\u201cLo que viene a garantizar todas las verdades es este punto fuera del sistema; (\u2026) el goce\u201d <\/em><a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\"><em><strong>[xv]<\/strong><\/em><\/a> Y Lacan dir\u00e1 que \u201cel referente<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[xvi]<\/a>, es propiamente que el significado lo yerra, el colimador no funciona<em>. <\/em>En el lugar del referente como valor de verdad hay un agujero<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\"><em><strong>[xvii]<\/strong><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resaltamos esto partiendo de la carta freudiana 101 donde se afirma que en el origen no hay nada, solo un germen de mociones pulsionales. Lo que <em>ex-siste<\/em>, <em>lo real<\/em> tiene su lugar previo a lo simb\u00f3lico y es lo que resta como materialidad, luego del asesinato de la cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de la cadena Significante, que \u201cel colimador\u201d<a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[xviii]<\/a> no funcione, da cuenta del esfuerzo del sujeto por obturar ese agujero y tambi\u00e9n de lo que resiste absolutamente a lo simb\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">x [&#8211;|&#8211;|&#8211;|&#8211;|&#8211;|&#8211;|&#8211;|&#8211;] x<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El S<sub>1<\/sub> con el que el sujeto se identifica, en su articulaci\u00f3n en la cadena significante a un S<sub>2<\/sub>, conlleva \u201csuturado\u201d la presencia de una ausencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea lo que <em>no hay<\/em>, en el origen en su valor de <em>cero absoluto<\/em> va a dar cuenta que <em>hay <\/em>lo que no se liga con <em>nada,<\/em> causa de la serie repetitiva. El <em>Uno desencadenado. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al hablar del germen y del franqueamiento del conjunto vac\u00edo a partir del cual el Uno se constituye, recogemos la frase, que en consonancia con la cita de Freud nos dice: <em>\u201c<\/em><em>lo que est\u00e1 en juego en ese Uno repetido de la primera l\u00ednea es estrictamente nada (nade), a saber, la puerta de entrada que se designa (\u2026) por el sitio donde se hace un agujero\u201d<\/em><a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\"><em><strong>[xix]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><strong>Hablar con el ni\u00f1o es hablar con el trauma<\/strong> <a href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\"><strong>[xx]<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Entonces: \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a un an\u00e1lisis que toca el <em>clinamen<\/em> <em>del <\/em><em>goce<\/em>?<br \/>\nA continuaci\u00f3n situaremos algunos girones de testimonios para ver las torsiones entre <em>lalengua<\/em> y el lenguaje <em>al hacer hablar al ni\u00f1o que hay <\/em>en cada tratamiento<a href=\"#_edn21\" name=\"_ednref21\">[xxi]<\/a>, al enredarnos con \u201c<em>eso\u201d y hacer hablar al cuerpo pulsional\u201d<a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\"><strong>[xxii]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silvia Nieto<a href=\"#_edn23\" name=\"_ednref23\">[xxiii]<\/a>, nombra su marca singular <em>\u201cla chichi amorosa\u201d,<\/em> como una manera de llamar a la excitaci\u00f3n que alberga en su cuerpo y la desborda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Pepita<a href=\"#_edn24\" name=\"_ednref24\">[xxiv]<\/a>, podemos decir que en su frase \u201c<em>sua vida<\/em>\u201d nos muestra el camino de una reducci\u00f3n de la econom\u00eda de goce que va desde <em>\u201cla pena\u201d, <\/em>lo mortificante del significante a lo vivificante de la <em>letra<\/em>. <em>La pena que vuela.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSe ha producido<\/em> <em>un estado nuevo que nunca preexisti\u00f3 de manera espont\u00e1nea (\u2026) <\/em><em>y cuya neocreaci\u00f3n constituye la diferencia esencial entre el hombre analizado y el no analizado.\u201d<\/em> <a href=\"#_edn25\" name=\"_ednref25\">[xxv]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M. H. Blancard<a href=\"#_edn26\" name=\"_ednref26\">[xxvi]<\/a> en relaci\u00f3n al \u00faltimo sue\u00f1o de final de an\u00e1lisis comenta respecto del vaciado de goce: <em>\u201cNo basta con tomar OMO (a la palabra) hay que atrapar el goce a la letra (\u2026) las dos \u201cO\u201d se barran, escritura del conjunto vac\u00edo, mientras la \u201cM\u201d se transforma en un punz\u00f3n que articula el vac\u00edo del sujeto con la nada del objeto\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apunta con su testimonio a la letra que va al lugar del vac\u00edo de lo innombrable y de alg\u00fan modo lo nombra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo los AE testimonian del agujero real. \u201cNo hay uno\u201d que haya nombrado el germen, s\u00ed, la materialidad de la letra vac\u00eda de sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El germen est\u00e1 perdido para el sentido. Hay un vac\u00edo de nombre de real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>letra<\/em> es una reducci\u00f3n y es la posibilidad que nos da el lenguaje para indicar lo real de <em>lalengua<\/em>, lo incurable. Aquello que ronronea y est\u00e1 en la puerta de entrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto de los an\u00e1lisis, nos ocupa entonces un saber hacer con aquellos impulsos resistentes que a\u00fan nos preguntamos de d\u00f3nde emergen a los que Freud ha nombrado como \u201chu\u00e9spedes forzosos oriundos de un mundo extra\u00f1o<em>\u201d<a href=\"#_edn27\" name=\"_ednref27\"><strong>[xxvii]<\/strong><\/a>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho esto para finalizar no dejamos de interrogar lo que trajo Marcus<a href=\"#_edn28\" name=\"_ednref28\">[xxviii]<\/a> al decir que cada uno vive la lengua a partir de <em>lalengua<\/em> y que <em>lalengua<\/em> solo existe porque tiene la lengua. \u00bfEs posible hacer de esto una analog\u00eda con la carta 46<a href=\"#_edn29\" name=\"_ednref29\">[xxix]<\/a> en donde Freud nos dice que el excedente sexual por s\u00ed solo no puede crear represi\u00f3n pues necesita la cooperaci\u00f3n de la defensa, aseverando a su vez que sin excedente sexual la defensa no opera?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cruce entre<em> lalengua <\/em>y el excedente sexual encontramos el n\u00facleo traum\u00e1tico que despierta nuestro inter\u00e9s \u00bfSer\u00e1 por el <em>misterio del cuerpo hablante<\/em> que nos atraviesa que seguimos preguntando al tan analizado caso Emma: \u00bfes el excedente sexual el trauma, o lo es a partir de la atribuci\u00f3n de un sentido? \u00bfDa lo mismo tener 12 a\u00f1os, que estar en un momento de la vida previo a la adquisici\u00f3n del lenguaje?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ligar el trauma a la sincron\u00eda<a href=\"#_edn30\" name=\"_ednref30\">[xxx]<\/a> nos acerca una respuesta. Como nos ense\u00f1a con su testimonio Carolina Koretzky: <em>\u201cNinguna palabra, ninguna imagen podr\u00e1 restaurar el momento preciso y exacto en que las palabras encontraron cuerpo\u201d. <\/em><a href=\"#_edn31\" name=\"_ednref31\">[xxxi]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em>\u201cEso\u201d se asoma en cualquier momento de la vida, en el instante en que se maridan el excedente y el sentido poniendo en tensi\u00f3n la torsi\u00f3n -agujero- exceso, para decir de lo que no encaja.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Lacan, J., <em>El Seminario. Libro20<\/em>. <em>Aun<\/em>, Paid\u00f3s, Bs As, 2008, p.53.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Miller, J-A., <em>Biolog\u00eda Lacaniana y Acontecimiento de cuerpo<\/em>, Colecci\u00f3n Diva, Bs As, 2002, p.81.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Miller, J- A., <em>Piezas sueltas<\/em>, Paid\u00f3s, Bs As, 2013, p. 50.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[iv]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Mn319FI6EFI\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Mn319FI6EFI<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[v]<\/a> Clinamen, t\u00e9rmino de la filosof\u00eda de los estoicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[vi]<\/a> Lacan, J.,<em> El Seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis<\/em>, Paid\u00f3s, Bs As, 2007, p. 71.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[vii]<\/a> Miller, J-A., <em>Leer un s\u00edntoma<\/em>, 2011.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a> Lacan, J., <em>El Seminario, Libro 20, Aun<\/em>, Paid\u00f3s, Bs As, 2008, p. 118.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[ix]<\/a> Miller, J-A., <em>El ser y el Uno<\/em>, 2011, 4\/ 5\/ 2011. In\u00e9dito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[x]<\/a> Miller, J-A., <em>Biolog\u00eda Lacaniana y Acontecimiento de cuerpo<\/em>, \u00f3p. cit., p. 81.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[xi]<\/a> Lacan, J., <em>El Seminario, Libro 19,\u2026o peor<\/em>, Bs As, Paid\u00f3s, 2012, p. 55.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[xii]<\/a> Lacan, J., <em>El Seminario, Libro 20, Aun<\/em>, \u00f3p. cit., p. 13.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[xiii]<\/a> Tarrab, M., Las<em> Huellas del s\u00edntoma<\/em>, Gramma, Bs As, 2005, p. 117.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[xiv]<\/a> Miller, J &#8211; A., <em>Matemas II<\/em>, Bs As, Manantial, 1988.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[xv]<\/a> Laurent, E., <em>Paradojas de la identificaci\u00f3n<\/em>, Bs As, Paid\u00f3s, 1999, p. 62.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[xvi]<\/a> Lacan, J., <em>El Seminario, Libro 20, <\/em>Aun, \u00f3p. cit., p. 29.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[xvii]<\/a> Miller, J- A., <em>La psicosis en el texto de Lacan, La psicosis en el texto<\/em>, Manantial, Bs As, 1990.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\">[xviii]<\/a> El objetivo de la colimaci\u00f3n es hacer que el eje \u00f3ptico de cada lente o espejo coincida con el rayo central del sistema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\">[xix]<\/a> Lacan, J., <em>El seminario, libro 19,\u2026o peor, <\/em>\u00f3p. cit., p. 144.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\">[xx]<\/a> Santiago, J., <em>Conversaci\u00f3n preparatoria ENAPOL 2025<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref21\" name=\"_edn21\">[xxi]<\/a> Otoni Brisset, F., <em>Argumento ENAPOL 2025.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref22\" name=\"_edn22\">[xxii]<\/a> Kuperwajs, I., <em>Aprender a hablar con eso<\/em>, 2025.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref23\" name=\"_edn23\">[xxiii]<\/a> Nieto, S., <em>A mi aire, Revista ELP 34<\/em>, 2019.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref24\" name=\"_edn24\">[xxiv]<\/a> S. Fuentes, M. J.,\u00a0 <em>Una pena, Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis, 25<\/em>, 2018, p.93<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref25\" name=\"_edn25\">[xxv]<\/a> Freud, S., <em>An\u00e1lisis terminable e interminable<\/em>, <em>Obras completas<\/em>, t. XXIII, Amorrortu, Bs As, 2007, p. 229.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref26\" name=\"_edn26\">[xxvi]<\/a> Blancard, M.H., <em>\u201cTomar el goce a la letra\u201d<\/em>, Freudiana 67, 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref27\" name=\"_edn27\">[xxvii]<\/a> Freud, S., Conferencia 18, Obras completas, t. XVI, Amorrortu, Bs As, 2009, p. 254.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref28\" name=\"_edn28\">[xxviii]<\/a> Vieira, M. A., <em>Encuentro preparatorio Enapol 2025.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref29\" name=\"_edn29\">[xxix]<\/a> Freud, S., <em>Carta 46<\/em>, <em>Obras completas<\/em>, t. I, Amorrortu, Bs As, 2007, p. 270.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref30\" name=\"_edn30\">[xxx]<\/a> Miller, J.A.,<em> Causa y consentimiento,<\/em> Paid\u00f3s, Bs As, 2019, p.138.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref31\" name=\"_edn31\">[xxxi]<\/a> Koretzky, C, en el evento <em>Rendez-vous avec la passe<\/em>, 2024.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SALA: LALENGUA DESENCADENADA EL GERMEN PULSIONAL Y LALENGUA \u00a0 \u201cA la pregunta por lo qu\u00e9 ocurri\u00f3 en la primera infancia, la respuesta reza: Nada, pero hab\u00eda ah\u00ed un germen de moci\u00f3n sexual\u201d (Freud, S., Carta 101 de Freud a Fliess &#8211; 3\/1\/1899, en Obras Completas, vol XX, Amorrortu ed, Buenos Aires) \u00a0 Relatores: Graciela Gonz\u00e1lez&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[107],"tags":[],"post_series":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6713"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6713"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6713\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6775,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6713\/revisions\/6775"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6713"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=6713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}