{"id":6720,"date":"2025-08-03T18:59:36","date_gmt":"2025-08-03T21:59:36","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=6720"},"modified":"2025-08-04T07:52:21","modified_gmt":"2025-08-04T10:52:21","slug":"el-colador-y-el-lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/el-colador-y-el-lenguaje\/","title":{"rendered":"EL COLADOR Y EL LENGUAJE"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">SALA: EL \u201cQUIZ\u00c1\u201d DEL NI\u00d1O Y SU LOCURA<br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\"><strong>EL COLADOR Y EL LENGUAJE<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cEl hecho de que un ni\u00f1o diga <\/em><em>quiz\u00e1, todav\u00eda no<\/em><em>, antes de que sea capaz de construir<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>verdaderamente una frase, prueba que hay algo en \u00e9l: una criba que se atraviesa, a trav\u00e9s<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>de la cual el agua del lenguaje llega a dejar algo tras su paso, algunos detritos con los<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>que jugar\u00e1 con los que le ser\u00e1 muy necesario arregl\u00e1rselas.\u201d<\/em> (Lacan J., Conferencia de Ginebra sobre el s\u00edntoma, en<em> Intervenciones y Textos 2<\/em>, Manantial, Buenos Aires, a\u00f1o<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1988 p 129).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Relator<\/strong><strong>e<\/strong><strong>s:<\/strong> Aliana Santana (NEL) e Cristiane Barreto (EBP)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Participantes:<\/strong> Andressa Luz (S\u00e3o Paulo), Areli Leeworio (Ciudad de M\u00e9xico), Carlos Ch\u00e1vez (Bogot\u00e1), Carmen Palmieri (Buenos Aires), Fernanda Baptista (Curitiba), Jorge Santiago (Chiapas), Maria Antunes Tavares (Rio de Janeiro), Mar\u00eda Luj\u00e1n Ros (Buenos Aires), Mat\u00edas Mazzotta (Buenos Aires), Rafaela Oliveira Quixabeira (Goi\u00e2nia), Ra\u00fal Sabbagh (Ciudad de M\u00e9xico), Ver\u00f3nica Fern\u00e1ndez (Venado Tuerto).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El \u00a8quiz\u00e1\u00a8 del ni\u00f1o y su locura<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, en su \u00a8Conferencia en Ginebra\u00a8 aborda el s\u00edntoma como el detrito del colador del agua del lenguaje en el el cuerpo. En esa conferencia, Lacan habla con el ni\u00f1o y m\u00e1s precisamente, dice que, al observar a los ni\u00f1os, se da cuenta que ellos dicen \u00a8quiz\u00e1\u00a8, \u00a8todav\u00eda no\u00a8 inclusive antes de construir una frase<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Seminario 1, Lacan pregunta \u00a8 \u00bfc\u00f3mo el mundo se pone en movimiento? \u00a8 y \u00a8 \u00bfqu\u00e9 representa el llamado en el campo de la palabra? \u00a8 y responde: \u00a8Pues bien, es la posibilidad de la negativa. Digo, <em>la posibilidad<\/em>.\u00a8<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra \u00a8quiz\u00e1\u00a8 es un adverbio de duda, que indica la no certeza o la posibilidad, tiene como sin\u00f3nimos: el no solo, ocasionalmente, lo que eventualmente ocurre o podr\u00eda ocurrir, y tambi\u00e9n lo fortuito, lo contingente. El hecho de decir \u00a8quiz\u00e1\u00a8 antes de construir una frase, prueba la existencia de restos, con los cuales el ni\u00f1o juega, experimenta y se las arregla m\u00e1s tarde. Es lo que le deja \u00a8una actividad no reflexiva, los a\u00f1icos a los cuales, m\u00e1s tarde, pues es un prematuro, se le agregar\u00e1n los problemas de lo que lo espantar\u00e1 \u00a8, gracias a eso, har\u00e1 la soldadura, la uni\u00f3n de la realidad sexual y del lenguaje.<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El quiz\u00e1 del ni\u00f1o expresa posibilidades que \u00e9l puede inclusive usar sin saber lo que dice, o fuera de contexto, es la sensibilidad de las formas de decir que lo rodean.\u00a0 Para Lacan \u00a8el detritus es el punto que debe retenerse, no s\u00f3lo como se\u00f1al, sino como algo esencial\u00a8 pues es en torno a eso que girar\u00e1 la alienaci\u00f3n<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se aprende a hablar con las part\u00edculas de la lengua materna. La aparici\u00f3n del lenguaje es un momento de consentimiento con lo que viene del Otro y con el registro de una insondable decisi\u00f3n del ser. De las palabras que componen el lenguaje, queda la resonancia en el cuerpo y el modo singular con el cual cada uno usa la lengua, cargando una inundaci\u00f3n de restos inasimilables. Lo no simbolizado se expresar\u00e1 en el s\u00edntoma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los restos tendr\u00e1n lugar estable en el cuerpo como equ\u00edvocos, malentendidos que se instalan cuando el ni\u00f1o dice \u00a8quiz\u00e1\u00a8. Viene de ah\u00ed, del lecho del lenguaje que ba\u00f1a a cada ni\u00f1o y de sus afluentes, los materiales que conciernen al \u00a8grado cero de ser, m\u00e1s fragmentados, hechos de tonter\u00edas dispersas y bricolajes precarios\u00a8<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sutilezas: quiz\u00e1 es lo real del mensaje<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra hip\u00f3tesis de partida es, como dice Lacan, que entre hombre y mujer no hay relaci\u00f3n instintiva<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a>. El v\u00ednculo se funda en la inscripci\u00f3n del lenguaje en la masa org\u00e1nica del ser viviente, la cual tendr\u00e1 el alcance de transformar un organismo en un cuerpo hablante. Cuando un ni\u00f1o dice \u00a8quiz\u00e1\u00a8 o \u00a8todav\u00eda no\u00a8, ya est\u00e1 en juego el goce propio del cuerpo, efecto de la operaci\u00f3n del paso de organismo a cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un ni\u00f1o llega al mundo, no lo hace sin haber sido hablado. Para bien o para mal, con o sin deseo, se hablar\u00e1 de \u00e9l. Es importante se\u00f1alar, a pesar de su obviedad, que cuando un beb\u00e9 es hablado, implica que alguien, distinto al beb\u00e9, hace uso del lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lenguaje est\u00e1 compuesto de la sumatoria de la lengua m\u00e1s el elemento social que la normaliza. El ni\u00f1o es capturado por la estructura del lenguaje que preexiste, experimentado como lalengua. \u00a8Los efectos de lalengua van mucho m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que el ser que habla es susceptible de enunciar\u00a8<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[vii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de la captura del ser vivo por lo simb\u00f3lico, Lacan pone en cuesti\u00f3n el lazo entre el cuerpo y el lenguaje y enfatiza el decir que queda olvidado tras lo que se dice y s\u00f3lo puede ser capturado por lo que se escucha. En la vertiente del habla, la \u00fanica materialidad es que se diga, porque decir incluye el cuerpo<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a>. Que se diga algo remite al objeto <em>a<\/em>, causa de deseo, que obliga a cada ni\u00f1o a decir. \u00a8Lo real del mensaje inconsciente\u00a8 es definido \u00a8de los efectos del significante que se escapa\u00a8<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[ix]<\/a>. El decir incluye el enunciado y el propio acto de decir. El decir est\u00e1 hecho de relaciones, v\u00ednculo entre las personas y la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la lengua es \u201cmultiplicidad inconsciente de ficci\u00f3n mutante\u201d<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[x]<\/a> compartida por aquellos que hablan la misma lengua, la invenci\u00f3n de \u00a8lalengua\u00a8 apunta, a su vez, a la babel subjetiva, mostrando que hablar sirve m\u00e1s al goce que al entendimiento. Esencialmente privada, lalengua es el coraz\u00f3n de la singularidad; una soluci\u00f3n improvisada que perdura, que pega, corta, colorea \u201cbalbuceos, fragmentos de palabras escuchadas, significantes amo, frases, entonaciones, acentos\u201d<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[xi]<\/a> \u00a8n\u00facleo imposible de compartir\u00a8, en tanto punto de inserci\u00f3n como de exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lenguaje, entonces, no es considerado como un sistema originario, sino m\u00e1s bien como un derivado de lalengua. El infans recibe aluviones de sin sentido, y su cuerpo se afecta. Responde balbuceando, aquello que m\u00e1s adelante en su vida, no podr\u00e1 dar cuenta en el decir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos en un testimonio de pase de Irene Kuperwajs<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[xii]<\/a> una enunciaci\u00f3n ense\u00f1ante. Irrumpe en la memoria un significante primordial olvidado durante d\u00e9cadas, que alude a un temprano acontecimiento de cuerpo. \u00a8Durante los primeros 6 meses de vida tuve \u00a8espasmosdesollozo\u00a8, siempre escuchado al modo de una holofrase\u00a8. Los padres relataban que ella se pon\u00eda azul y dejaba de respirar, reten\u00eda el aire y la voz, el grito y el llanto, eso los enloquec\u00eda. Por mucho tiempo, Irene intento obtener la \u00faltima palabra sobre este trauma, hasta que la analista punt\u00faa: \u00a8responde a la insondable decisi\u00f3n del ser\u00a8. \u00a8Retener en vez de gritar. Entre los gritos maternos que representaban el goce ilimitado y el silencio del padre&#8230;el \u00a8espamodesollozo\u00a8. La insondable decisi\u00f3n del ser fija ese goce al silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acontecimiento de cuerpo testimonia que la lengua deja marcas con las cuales el hablanteser tiene, a veces, que darse la vuelta, de adentro hacia afuera, con lo que es al mismo tiempo m\u00e1s \u00edntimo, indivisible, y lo que sirve para crear un v\u00ednculo con el Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, hay tambi\u00e9n incidencia de los detritos en el cuerpo social. Un cuerpo no es sin otros. Para Eric Laurent el cuerpo social se hace a partir de afectos que conciernen a los grupos y atraviesan los cuerpos individuales.<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[xiii]<\/a> Cada hablanteser, en su singular uso de la lengua enlazada con el cuerpo, da cuenta del tratamiento de la enfermedad humana por excelencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fragmentos cl\u00ednicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antes de caer, la muerte<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[xiv]<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G vino a la consulta cuando ten\u00eda 14 a\u00f1os, actualmente tiene 26, quer\u00eda ser psic\u00f3logo. Muy pronto se devela para \u00e9l mismo la verdadera raz\u00f3n de su demanda de an\u00e1lisis: los constantes pensamientos intrusivos de muerte. Pensaba en tirarse por la ventana o hacerse atropellar por un coche. G naci\u00f3 con par\u00e1lisis cerebral, camina y habla con dificultad, no escribe con las manos. Odia y siente repugnancia por su cuerpo. \u00a8 Desde que nac\u00ed odi\u00e9 la vida y odi\u00e9 mi cuerpo\u00a8 Un pensamiento lo atormenta: caer. No le teme a la ca\u00edda, sino a lo que siente en el cuerpo antes de la ca\u00edda, es el cuerpo despedazado. La vida lo agota, la palabra lo drena. No quiere seguir siendo el pegamento de la familia, ese que los mantiene juntos y tampoco quiere seguir vivo por gratitud a todos. \u00a8Los amo y los culpo\u00a8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G nunca pens\u00f3 llegar a la adultez, y hoy se sorprende cuando se escucha decir \u00a8quiero vivir, pero no de la misma manera, t\u00fa has sido mi pared, no quieres ayudarme. Yo necesitaba una pared para decir lo que nunca he podio\u00a8<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una carta de amor<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[xv]<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lurdes, 7 a\u00f1os, insiste en ser llamada Joaqu\u00edn en la escuela. La madre no tuvo una relaci\u00f3n amorosa con el padre, quien a los dos meses despu\u00e9s del nacimiento de L se fue a otra ciudad; recibe el apellido del abuelo materno. L dice que su padre le dio un segundo nombre, Joaqu\u00edn y que ese es su apellido. Lurdes es su nombre y su apellido es Joaqu\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema familiar es un \u00a8l\u00edo\u00a8. Cree que su padre \u00a8tiene un var\u00f3n con otra mujer que tambi\u00e9n es su mam\u00e1\u00a8. La analista pregunta: \u00a8 \u00bfC\u00f3mo tu mam\u00e1, si vos ya ten\u00e9s una mam\u00e1? L propone jugar sin hablar y la analista acepta. Ella quer\u00eda haber nacido ni\u00f1o, se viste como ni\u00f1o, aunque dice \u00a8yo s\u00e9 que no soy un ni\u00f1o. La analista le pregunta c\u00f3mo sab\u00eda eso y ella responde que su mam\u00e1 se lo hab\u00eda dicho. \u00a8Mi mam\u00e1 quer\u00eda que yo fuese ni\u00f1o. Yo le digo que nac\u00ed mal\u00a8<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda va a la escuela disfrazada de \u00a8gaucho\u00a8. La analista le pregunta al verla entrar al consultorio, de qu\u00e9 estaba cambiada y L la corrige y dice: cambiado. En esa sesi\u00f3n juegan a la pelota y L anota los puntos. Escribe la inicial de su nombre junto a la de la analista y le pregunta si puede hacerlo, la analista acepta. Una alegr\u00eda se descubre y anuncia que Joaqu\u00edn ha encontrado un lugar. Cuenta que est\u00e1 enamorado de Helena y que le ha escrito una carta de amor. La madre le dice a la analista que J insist\u00eda y se alegraba cuando la llamaban Joaqu\u00edn. J le dice a la madre: \u00a8Yo no soy como los varones\u00a8, y \u00a8voy a tener que dejar de ser var\u00f3n cuando tenga tetas como vos\u00a8. La madre le responde que cuando creciera su cuerpo cambiar\u00eda y L, despu\u00e9s de reflexionar le dijo: \u00a8\u2026y bueno, lo voy a ir resolviendo\u00a8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encuentro con la analista rectific\u00f3 el lugar que la perspectiva de g\u00e9nero daba a su nombre. De los dos nombres, Joaqu\u00edn est\u00e1 en el lugar del \u00a8l\u00edo\u00a8 familiar, el traje Joaqu\u00edn le permite hacer funcionar eso que en la madre no tiene lugar. Entre dos nombres, la \u00fanica condici\u00f3n de hacer par con las mujeres de su casa, ella promueve la diferencia con Joaqu\u00edn. Cuando escribe la letra J, de Joaqu\u00edn, deja de lado del analista lo que hay en este nombre para aliviarse de estar sola con ese nombre. El <em>acting out<\/em> de la carta de amor entregada a Helena, efecto de un vac\u00edo de interpretaci\u00f3n. Dibuja a Joaqu\u00edn con un coraz\u00f3n rojo a su lado. Joaqu\u00edn, es Lurdes, un hombre que ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo que no se borra<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[xvi]<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00facio, 10 a\u00f1os, repite un gesto sin parar. La madre teme que empeore y que haya \u00a8algo peor de fondo\u00a8; consulta una neur\u00f3loga, TCC, y relata que su hijo es feliz. Los tics comenzaron en las vacaciones con el pap\u00e1, quien vive en otra ciudad. En la fila de la monta\u00f1a rusa, cuando le toca montarse, se arrepiente y al terminar de bajar las escaleras, hace el tic por primera vez. La analista le pide a la madre hacer el gesto. La relaci\u00f3n amorosa de los padres termina por decisi\u00f3n de la madre, en una gran explosi\u00f3n de ira contra el padre, en frente del ni\u00f1o de menos de dos a\u00f1os. Mientras se gira para recoger al ni\u00f1o e irse, \u00e9ste se niega, haciendo un gesto hacia atr\u00e1s con los hombros. Al contar lo sucedido, la madre habla repitiendo el gesto en lugar de las palabras. La analista se\u00f1ala sutilmente: \u00a8! \u00a1Ah, el gesto! \u00a8 Impactada, la madre sale confiada de que el hijo debe iniciar el an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00facio hacer el tic en la sesi\u00f3n, hasta encontrarse con la madre en la sala de espera. Nada relacionado con la separaci\u00f3n fue malo \u00a8o traum\u00e1tico\u00a8, expresi\u00f3n que llama la atenci\u00f3n. Dice que est\u00e1 all\u00ed porque la madre quiere y por los tics, dos razones. Cuenta que el tic le impide dibujar, lo inc\u00f3modo de haberse arrepentido en la monta\u00f1a rusa y que el padre no se hab\u00eda enfadado. Dice que es un gesto sin sentido. Suspirando, dice una frase inusitada: \u00a8 \u00bfPor qu\u00e9 aqu\u00ed huela tan bien? \u00a8. La analista aprovecha la oportunidad y pregunta: \u00a8 \u00bfQu\u00e9 hace tu pap\u00e1? \u00a8, \u00a8Es baterista\u00a8. La analista repite la palabra, gesticulando. L\u00facio acepta venir de nuevo y que dibujar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre dice que a \u00e9l le pareci\u00f3 que la analista era \u00a8abstracta\u00a8. Lleva instrumentos y una carpeta con dibujos y cuenta que los \u00a8tics desaparecieron m\u00e1gicamente\u00a8. \u00a8No soy yo quien hace eso\u00a8. \u00a8 \u00bfQui\u00e9n lo hace? \u00a8, responde: \u00a8mi cuerpo\u00a8. La analista asiente y dice que en un an\u00e1lisis se puede hablar del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escoge dibujar una mano. La analista propone no terminar el dibujo ese d\u00eda, hace un corte en el segundo sombreado de las manos. Escoge llevarse el dibujo. Al salir del consultorio, hace el tic cuando ve a la madre. Decide escribir una frase en el dibujo: \u00a8! tras cada victoria, hay una guerra! \u00a8. Al escribir la frase se equivoca en dos letras: \u00a8! tras cada victoria, hay una gera! \u00a8 La analista lee. Olvid\u00f3 la U y la R, letras que forman parte de su nombre propio y de una persona especial. Al acto fallido, risas y la constataci\u00f3n de que, incluso borrando, algo queda marcado y que \u201clas letras lo cambian todo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso asociando el gesto con la monta\u00f1a rusa de la ira materna, lo que verdaderamente se extrae de este caso es que el <em>hablanteser<\/em> es afectado por la <em>lalengua<\/em> que alberga un goce sin palabras, sin memoria registrada m\u00e1s all\u00e1 de la marca borrada que, sin embargo, se revela e inserta una iteraci\u00f3n. Lo indeleble de una experiencia ordena una manera de estructurar el verbo, habitar un cuerpo e interactuar con los pares.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Lacan, J., Conferencia en Ginebra sobre el s\u00edntoma. 1975. Intervenciones y Textos 2. Ediciones Manantiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> \u00a0Lacan, J., Seminario 1 Los escritos t\u00e9cnicos de Freud, Editorial, cap\u00edtulo VII La t\u00f3pica de lo imaginario. P. 139<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Lacan, J., Conferencia en Ginebra sobre el s\u00edntoma. 1975. Intervenciones y Textos 2. Ediciones Manantiales. P. 129<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[iv]<\/a> \u00a0Lacan, J. Seminario 14 La l\u00f3gica del fantasma. Editorial Paid\u00f3s. P. 101<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[v]<\/a> Viera, M. A. S\u00edntoma, cl\u00ednica y pol\u00edtica, 2021. <a href=\"https:\/\/ebp.org.br\/sp\/sintoma-clinica-e-politica\/\">https:\/\/ebp.org.br\/sp\/sintoma-clinica-e-politica\/<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[vi]<\/a> \u00a0Lacan, J. Conferencia en Ginebra sobre el s\u00edntoma (1975). Intervenciones y Textos 2. Editorial Manantial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[vii]<\/a> Lacan, J. Seminario 20 A\u00fan. Editorial Paid\u00f3s. P. 167 y 168<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a> \u00a0Lacan, J. Atolondradicho. Otros Escritos. Editorial Paid\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[ix]<\/a> Alberti, C, 2025, Corpos aprisionados pelo discurso. In: Correio, Revista da Escola Brasileira de Psican\u00e1lise. N\u00b0 94, 2025, p. 17.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[x]<\/a> \u00a0Fari, Pascale (2022). Confer\u00eancia Internacional: Hablar es un trastorno del lenguaje. Dispon\u00edvel em: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=qz4jD-2ONDw\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=qz4jD-2ONDw<\/a> . Out 2022. Acesso: julho de 2025.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[xi]<\/a> Idem.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[xii]<\/a> Kuperwajs, I. Tomar la palabra. Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis N\u00famero 27. P. 113.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[xiii]<\/a> Eric Laurent Eric Laurent. El goce y el cuerpo social. Lacan Cotidiano #594<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[xiv]<\/a> Caso atendido por Aliana Santana (NEL\/AMP)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[xv]<\/a> Caso atendido por Ver\u00f3nica Fern\u00e1ndez (EOL\/AMP)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[xvi]<\/a> Caso atendido por Cristiane Barreto (EBP\/AMP)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SALA: EL \u201cQUIZ\u00c1\u201d DEL NI\u00d1O Y SU LOCURA EL COLADOR Y EL LENGUAJE \u00a0 \u201cEl hecho de que un ni\u00f1o diga quiz\u00e1, todav\u00eda no, antes de que sea capaz de construir verdaderamente una frase, prueba que hay algo en \u00e9l: una criba que se atraviesa, a trav\u00e9s de la cual el agua del lenguaje llega&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[107],"tags":[],"post_series":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6720"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6720"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6776,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6720\/revisions\/6776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6720"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=6720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}