{"id":6736,"date":"2025-08-03T19:10:11","date_gmt":"2025-08-03T22:10:11","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=6736"},"modified":"2025-08-04T07:52:44","modified_gmt":"2025-08-04T10:52:44","slug":"el-cuerpo-y-el-mal-entendido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/el-cuerpo-y-el-mal-entendido\/","title":{"rendered":"EL CUERPO Y EL MAL-ENTENDIDO"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">SALA: HIJOS DEL MALENTENDIDO<br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\"><strong>EL CUERPO Y EL MAL-ENTENDIDO<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201c<\/em><em>Ya que me preguntan sobre lo que llamamos el estatus del cuerpo, paso a \u00e9l para<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>subrayar que s\u00f3lo a partir de all\u00ed es posible captarlo. El cuerpo no hace su aparici\u00f3n en<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>lo real m\u00e1s que como malentendido\u201d <\/em>(Lacan, J. \u201cEl malentendido\u201d. En: <em>L<\/em><em>os confines del<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>seminario seguido de La tercera y de Teor\u00eda de lalengua<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2022, p. 81)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Relatores<\/strong><strong>: <\/strong>Leticia Acevedo (EOL) y T\u00e2nia Martins (EBP)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Participantes: <\/strong>Agust\u00edn Barandiar\u00e1n (La Plata), Anderson Barbosa (Jo\u00e3o Pessoa), Anna Luiza Almeida (Rio de Janeiro), Evelina San Mart\u00edn (Chaco), Jimena Rivas (Lima), Jovita Lima (S\u00e3o Paulo), Luciana Bordas (San Juan), Luis Diego Baudoin (La Paz), Marcela Baccarini (Belo Horizonte), Mar\u00eda Luj\u00e1n D\u00b4addona (Buenos Aires), Martha Idrovo (Santiago de Chile), Sandra Rebell\u00f3n (Cali).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el marco de las Conversaciones Federativas fuimos invitados a trabajar la cita arriba. Dialogamos con cuatro referencias, elegidas por su potencial para poner en tensi\u00f3n y enriquecer los conceptos implicados. Cuatro subgrupos de tres integrantes tomaron a su cargo uno de los temas. Esta din\u00e1mica nos permiti\u00f3 sostener un enfoque colectivo sin perder la singularidad de cada lectura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Linaje<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan alude en distintos momentos de su ense\u00f1anza a la importancia del linaje en la constituci\u00f3n subjetiva. De lo que se trata fundamentalmente es de la transmisi\u00f3n. En el<em> Seminario 5<\/em> hace referencia al \u201celegir del sujeto\u201d entre comillas, afirmando que \u201c\u2026no es \u00e9l quien mueve los hilos de lo simb\u00f3lico (\u2026) la frase, ha sido empezada por sus padres<em>\u201d<\/em><a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><em><strong>[i]<\/strong><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En<em> \u201c<\/em>Nota sobre el ni\u00f1o\u201d, \u201c\u2026resalta lo irreductible de una transmisi\u00f3n\u2026 que es la de una constituci\u00f3n subjetiva que implica la relaci\u00f3n con un deseo que no sea an\u00f3nimo\u201d<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el<em> Seminario 17<\/em> a\u00f1ade que cada uno debe reconocerse en el objeto (causa de deseo o de desecho) aborto de lo que fue para quienes lo engendraron. En la \u00abConferencia de Ginebra\u00bb (1975) resalta la importancia del deseo, las consecuencias de su ausencia, e introduce las marcas en el sujeto de las palabras en torno a ese deseo. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s sostiene que el \u201c\u2026cuerpo fruto de un linaje ya nadaba en el malentendido a m\u00e1s no poder\u201d.<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este recorrido es interesante ya que nos introduce al concepto de <em>lalengua<\/em>, Lacan refiere: \u201cEl lenguaje, sin duda, est\u00e1 hecho de <em>lalengua<\/em>. Es una elucubraci\u00f3n de saber sobre <em>lalengua<\/em>\u201d,<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a> El <em>parl\u00eatre <\/em>est\u00e1 ba\u00f1ado de significantes marcados por el equ\u00edvoco propio de la entrada en el lenguaje por la inadecuaci\u00f3n entre habla y goce. <em>Lalengua<\/em> es el resultado de esta inadecuaci\u00f3n en el ser hablante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00abEl inconsciente y el cuerpo hablante\u00bb<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a>, Miller plantea que el cuerpo, recortado por el significante, deviene superficie de inscripci\u00f3n del Otro. La <em>lalengua<\/em>, transmitida en primer lugar por la madre como un enjambre de S<sub>1<\/sub> sin orden, deja marcas de goce que el sujeto intenta recubrir con el fantasma y los discursos disponibles. Pero siempre queda un resto opaco, un goce que no cesa de no escribirse y cuyo retorno se manifiesta como un acontecimiento de cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carolina Koretzky, en su testimonio<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a>, afirma: \u201cSoy una traumatizada por la lengua, un trauma producido inocentemente por el hecho de haber sido hablada, de ser hablante. Esta lengua, que nos exilia y mortifica, y al mismo tiempo, nos hace palpitar\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos frases irremediables de la madre le dejan marca: la primera, \u00abdebemos estar listos para partir, pero no sabemos cu\u00e1ndo\u00bb. El peso del significante \u00abpartir\u00bb produce en ella hiperactividad, agitaci\u00f3n corporal, as\u00ed como el s\u00edntoma f\u00f3bico relacionado con el personaje de la pel\u00edcula <em>ET<\/em>. La segunda, una marca inexorable en el cuerpo, se refiere a la historia de su nacimiento. El riesgo anunciado para su vida, vinculado a la posibilidad de nacer prematuramente, produce la frase materna \u00abhabl\u00e9 contigo toda la noche y quer\u00edas vivir\u00bb, dicho que fue interpretado por Koretzky como \u00abpara vivir es necesario que hablen conmigo. Un s\u00edntoma se puso en forma: la obstinaci\u00f3n de hacer hablar al otro, as\u00ed como la angustia y el desamparo ante el silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo podemos agotar el misterio del cuerpo hablante ni aprehender todos los efectos de la lengua. Nos acercamos a ellos, los bordeamos y nos hacemos responsables del peso dado a ciertas marcas\u201d.<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[vii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>No hay relaci\u00f3n sexual, no hay relaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>parl\u00eatre<\/em> se reparte en dos hablantes que no hablan la misma lengua, que conjuran para la reproducci\u00f3n a partir de un malentendido estructural. Este es inherente al hecho de que <em>lalengua<\/em> afecta al cuerpo y tiene una finalidad distinta a la comunicaci\u00f3n y al di\u00e1logo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta <em>lalengua<\/em>, nos dice F. Otoni Brisset, participa en la trama de las formaciones del inconsciente, de sus equ\u00edvocos. Se pregunta: \u00ab\u00bfC\u00f3mo hablar en el ENAPOL esa lengua que se habla en el an\u00e1lisis?\u00bb Es el ni\u00f1o que vive en el cuerpo hablante, presencia que habla de una experiencia inolvidable e insondable. En un an\u00e1lisis se trata de eso, sea cual sea el tama\u00f1o del <em>parl\u00eatre<\/em>\u201d.<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo es que <em>lalengua<\/em> afecta al cuerpo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Piezas sueltas<\/em> Miller cita a Lacan cuando dice que: \u00ab<em>lalengua <\/em>es para cada uno algo recibido y no aprendido. Es una pasi\u00f3n, se la sufre\u201d.<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[ix]<\/a> Las marcas sobre el cuerpo ser\u00e1n el resultado de lo que se transmite en el encuentro de <em>lalengua<\/em> y el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa l\u00ednea, Miller sit\u00faa lo que \u00e9l llama \u201cla m\u00e1s \u00edntima palpitaci\u00f3n de la experiencia anal\u00edtica, es decir, cuando la palabra pierde su funci\u00f3n de comunicaci\u00f3n, informaci\u00f3n y transformaci\u00f3n para \u201cno ser nada m\u00e1s que la palpitaci\u00f3n de un goce\u201d.<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[x]<\/a> En este sentido, estamos delante del sujeto sin el Otro, situado por Lacan en Joyce y su posici\u00f3n de desabonado del inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miller establece entonces una analog\u00eda que nos interesa cuando afirma que \u201cno hay relaci\u00f3n sexual\u201d puede entenderse como \u201cno hay relaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Trauma<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed destacamos la noci\u00f3n de trauma ligada al malentendido. Podemos preguntarnos entonces, \u00bfde qu\u00e9 malentendido se trata?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la conferencia \u201cLa lengua familiar\u201d, pronunciada en la apertura del VIII ENAPOL, \u00abAsuntos de familia\u00bb, dictada por Miquel Bassols, dice que \u00abhay un malentendido radical entre la lengua amorosa y tierna de los adultos, que sin duda quieren lo mejor para su descendencia, y la lengua del goce infantil que interpreta ese amor como un goce imposible de asumir, como una seducci\u00f3n imperdonable y finalmente traum\u00e1tica\u00bb.<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[xi]<\/a> \u201cTrauma no hay otro: el hombre nace malentendido\u201d<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[xii]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entender o no entender ir\u00eda por la v\u00eda de ese sentido que intenta atrapar algo del sinsentido del cuerpo traumatizado, a sabiendas que ese sentido es solo un enga\u00f1o, enga\u00f1o necesario para bordear lo que insiste como real all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El testimonio de Kuky Mildiner<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[xiii]<\/a> nos orienta. El momento en el que el fantasma comenz\u00f3 a delinearse: repite la frase familiar, \u201ctu mam\u00e1 te tiene como una cajita de cristal\u201d fue interrog\u00e1ndose sobre esta, que pudo quitarle un poco del amor a la que estaba atatada. Dice: \u201cestar en una cajita de cristal, encerrada, ajustada, y sobre todo desde afuera me ven\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una experiencia de separaci\u00f3n m\u00e1xima entre el cuerpo y la palabra, un recuerdo se produce: ten\u00eda bronquitis a repetici\u00f3n hasta que un enfermero se neg\u00f3 a darle la inyecci\u00f3n y dijo: \u201cEsta beba lo que necesita es aire\u2026 ll\u00e9vela a pasear todos los d\u00edas\u2026\u00bb. Estas frases hicieron las veces de la funci\u00f3n paterna: \u00abeso es el trauma\u00bb \u2013nombr\u00f3 el analista. La falta de aire, los pulmones llenos, hab\u00eda sido la respuesta ante el impacto de la desesperaci\u00f3n materna. A partir de esta localizaci\u00f3n, la angustia se aliviana y desaparece el s\u00edntoma claustrof\u00f3bico. Sobre el trauma fundamental estaba construido el fantasma y su mascarada; el camino hacia el final comenzaba\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que no hay lengua com\u00fan, al final Kuky se da cuenta, a trav\u00e9s de un sue\u00f1o, de que este es un encuentro con su propia lengua, aquella sobre el que tendr\u00eda que escribir, y de la que el analista ya no formaba parte. Esto facilit\u00f3 la despedida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Inconsciente y <em>parl\u00eatre<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan, en el<em> Seminario<\/em> 23, se\u00f1ala que diferentes objetos ocupan las hiancias cuyo soporte imaginario es el cuerpo; en cambio, el goce f\u00e1lico se sit\u00faa en la conjunci\u00f3n de lo simb\u00f3lico con lo real, esto en la medida que \u201cen el sujeto que tiene su soporte en el <em>parl\u00eatre<\/em>, que es eso que designo como el inconsciente, est\u00e1 el poder de conjugar la palabra con cierto goce, ese llamado f\u00e1lico, [\u2026] se experimenta como parasitario debido a la palabra misma, debido al <em>parl\u00eatre<\/em>\u201d<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[xiv]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miller refiere que analizar al <em>parl\u00eatre<\/em> es lo que ya hacemos<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[xv]<\/a>. \u201cEl ser en cuesti\u00f3n no precede a la palabra. Por el contrario, es la palabra la que le otorga el ser a este animal por un efecto retroactivo y desde entonces su cuerpo se separa de este ser para pasar al registro del tener. El cuerpo, el <em>parl\u00eatre<\/em> no lo es, lo tiene\u201d<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[xvi]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mildiner hace referencia al acontecimiento del nacimiento de su hija cuando, al recibirla, le susurra: \u201cBienvenida preciosa, vos vas a tener el don de la palabra\u00bb, y se pregunta: \u00ab\u00bfde d\u00f3nde sali\u00f3 ese decir?, \u00bfqu\u00e9 habl\u00f3 de m\u00ed\u201d, \u00bfdesde d\u00f3nde?\u201d.<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[xvii]<\/a> La respuesta a estas preguntas implic\u00f3 situar en el an\u00e1lisis el lugar de su relaci\u00f3n natal con el goce, el modo en que un real entra en su an\u00e1lisis, o la forma en que se transmite el goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensar que la llegada al mundo de un ni\u00f1o, como objeto deseado por los padres, es pensar en dos lenguas que, al no copular, impactan al ser viviente para marcarlo, dejando una huella imborrable, huella de goce que captura el cuerpo: acontecimiento de cuerpo frente al cual cada uno armar\u00e1 su propia novela, ficci\u00f3n, delirio, v\u00eda el anudamiento real, simb\u00f3lico e imaginario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de este esfuerzo por bordear simb\u00f3licamente el acontecimiento de cuerpo, se le impone al <em>parl\u00eatre<\/em> armar respuestas al traumatismo de <em>lalengua,<\/em> respuestas que son diversas y sintom\u00e1ticas. No se trata de una traducci\u00f3n o transformaci\u00f3n, sino del camino en un an\u00e1lisis por ubicar la letra de goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El esfuerzo de los testimonios de pase es hacer legible ese indecible del <em>troumatisme <\/em>que hace cuerpo y que no es sin un resto, de ese punto de inconmensurable. \u201cEl testimonio es un relato que reverbera lo inasible de lo que se trata, la preservaci\u00f3n de ese vac\u00edo en el relato es lo que lleva a la comunidad anal\u00edtica al trabajo, gracias a esa fuga de lo real\u201d.<a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[xviii]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El recorrido nos permiti\u00f3 abordar el estatus del cuerpo, este lejos de ser un dato biol\u00f3gico, aparece en lo real como efecto de un malentendido estructural: el encuentro entre <em>lalengua<\/em> y el cuerpo deja una marca de goce que el sujeto intenta recubrir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los testimonios de pase muestran c\u00f3mo esa marca se inscribe en frases, escenas y modos de gozar, y c\u00f3mo el an\u00e1lisis posibilita una invenci\u00f3n singular para hacer ah\u00ed\u2026, con eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, hablar con el ni\u00f1o implica alojar al <em>parl\u00eatre <\/em>en su manera \u00fanica de habitar un cuerpo atravesado por <em>lalengua.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Lacan, J., (1957-1958), \u201cLos tres tiempos del Edipo\u201d, <em>El Seminario, Libro 5, Las formaciones del inconsciente, <\/em>Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1999, p.192.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Lacan, J., \u201cNota sobre el ni\u00f1o\u201d, <em>Otros Escritos<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p.393.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Lacan, J., \u201cEl malentendido\u201d, <em>En los confines del seminario seguido de La tercera\u2026)<\/em>, \u00f3p. cit., p. 81.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\"><sup>[iv]<\/sup><\/a> Lacan, J.,(1972-73)<em> El Seminario, Libro 20, A\u00fan<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2011, p. 167.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[v]<\/a> Miler, J.-A., \u201cEl inconsciente y el cuerpo hablante\u201d, <em>Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis <\/em>17, Buenos Aires, Grama, 2014, p.22.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[vi]<\/a> Koretsky C., Desvelar a Rasura, Texto apresentado no XXV Encontro Brasileiro do Campo Freudiano, na Plen\u00e1ria Confer\u00eancias dos Analistas da Escola, em S\u00e3o Paulo, no dia 10 de novembro de 2024.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[vii]<\/a> Koretsky, C. Testimonio de pase, desvelar a rasura, \u00f3p., cit., p.120.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a> Argumento del enapol<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\"><sup>[ix]<\/sup><\/a> Miller, J.-A., (2004-2005) <em>Piezas sueltas<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, p. 75.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\"><sup>[x]<\/sup><\/a> Miller, J.-A. (2006-2007) <em>El ultim\u00edsimo Lacan<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2013, p. 76.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[xi]<\/a> Bassols, M., A l\u00edngua familiar, <em>Op\u00e7\u00e3o Lacaniana n\u00b0 <\/em>79. S\u00e3o Paulo: Eolia, 2016, p\u00e1g. 46.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[xii]<\/a> Lacan, J., \u201cEl malentendido\u201d, <em>En los confines del seminario seguido de La tercera y de Teor\u00eda de lalengua, Jacques -A. Miller<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2022, p. 81.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[xiii]<\/a> Mildiner K., \u201cPrimer Testimonio: Saber hablar\u201d, <em>Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis<\/em> 19, Buenos Aires, Grama, 2015, p.119.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[xiv]<\/a> Lacan, J., (1975-1976) \u201cEl esp\u00edritu de los nudos\u201d, <em>El Seminario, Libro 23, El Sinthome<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, pp. 55-56.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[xv]<\/a> Miler, J.-A., \u201cEl inconsciente y el cuerpo hablante\u201d, <em>Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis <\/em>17, \u00f3p., cit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[xvi]<\/a> Ib\u00edd.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[xvii]<\/a> Mildiner K., \u201cPrimer Testimonio\u201d, Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis, \u00f3p. cit., p.119.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\">[xviii]<\/a> Ib\u00edd., p.111.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SALA: HIJOS DEL MALENTENDIDO EL CUERPO Y EL MAL-ENTENDIDO \u00a0 \u201cYa que me preguntan sobre lo que llamamos el estatus del cuerpo, paso a \u00e9l para subrayar que s\u00f3lo a partir de all\u00ed es posible captarlo. El cuerpo no hace su aparici\u00f3n en lo real m\u00e1s que como malentendido\u201d (Lacan, J. \u201cEl malentendido\u201d. En: Los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[107],"tags":[],"post_series":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6736"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6736"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6736\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6778,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6736\/revisions\/6778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6736"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=6736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}