{"id":6747,"date":"2025-08-03T19:17:17","date_gmt":"2025-08-03T22:17:17","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=6747"},"modified":"2025-08-13T12:14:38","modified_gmt":"2025-08-13T15:14:38","slug":"me-divierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/me-divierto\/","title":{"rendered":"\u00a1ME DIVIERTO!"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">SALA: NO HAY PERSONAS MAYORES<br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00a1ME DIVIERTO!<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cTengo siempre cinco a\u00f1os\u201d (Jacques Lacan)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cTodos saben que soy alegre, hasta dicen que chiquil\u00edn: me divierto. [&#8230;] Es verdad. No<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">soy triste. O m\u00e1s exactamente, tengo una sola tristeza, en lo que me ha sido trazado<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">como carrera, y es que haya cada vez menos personas a quienes les pueda decir las<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">razones de mi alegr\u00eda, cuando las tengo\u201d. (Lacan, J., \u201cAlocuci\u00f3n sobre las psicosis del<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">ni\u00f1o\u201d, <em>Otros escritos<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 383)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Relatores<\/strong>: Alessandra Pecego (EBP) y Flory Kruger (EOL)<\/p>\n<p><strong>Participantes:<\/strong> Adriana Dolengiewich (Mendoza), Alejandro G\u00f3ngora (Santiago de Chile), Fernanda Carvalho (S\u00e3o Paulo), Giselle Cardozo (Caracas), Guacira Cavalcante (Salvador), Ishtar Rinc\u00f3n (Maracaibo), Jussara Jovita da Rosa (Florian\u00f3polis), Livia Beatriz Pereira (Rio de Janeiro), Martina Gonz\u00e1lez Arufe (Buenos Aires), Sebasti\u00e1n Zurita (Buenos Aires), Violeta Paolini (Bariloche), Yndira Parra (Maracaibo).<\/p>\n<blockquote><p><em>El ni\u00f1o estremec\u00edose en el despegue, alegre de re\u00edrse para s\u00ed, comod\u00edsimo, en un gesto de hojas al caer. La vida pod\u00eda rayar a veces en una verdad extraordinaria. Incluso amarrarse el cintur\u00f3n volv\u00edase fuerte agasajo, de protecci\u00f3n, y luego otra vez sentido de esperanza: en lo no sabido, en lo restante. Tal crecer y relajarse \u2014cierto como el acto de respirar\u2014 o de huir por entre el espacio en blanco.<\/em><br \/>\n\u201cLas m\u00e1rgenes de la alegr\u00eda\u201d, de Guimar\u00e3es Rosa<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1. El ni\u00f1o, el goce y la alegr\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Este informe es el resultado de una investigaci\u00f3n realizada por 12 miembros de las 3 Escuelas de Latinoam\u00e9rica, la NEL, la EBP y la EOL. El conjunto de los textos aqu\u00ed analizados, nos permitir\u00e1 extraer puntos en com\u00fan y profundizar la siguiente frase de J. Lacan, propuesta para la realizaci\u00f3n de este trabajo:<\/p>\n<p>\u201cTengo siempre cinco a\u00f1os\u201d. \u201cTodos saben que soy alegre, hasta dicen que chiquil\u00edn: me divierto. [&#8230;] Es verdad. No soy triste. O m\u00e1s exactamente, tengo una sola tristeza, en lo que me ha sido trazado como carrera, y es que haya cada vez menos personas a quienes les pueda decir las razones de mi alegr\u00eda, cuando las tengo\u201d.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a><\/p>\n<p>Esta frase de Lacan: \u201cyo tengo siempre cinco a\u00f1os\u201d no remite a una infantilizaci\u00f3n ingenua, sino a una orientaci\u00f3n \u00e9tica que atraviesa su ense\u00f1anza: la de sostener el factor infantil como una dimensi\u00f3n estructural del sujeto.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n, que est\u00e1 articulada con el tema del XII ENAPOL \u201cHablar con el ni\u00f1o\u201d, moviliza una serie de interrogantes cl\u00ednicos, te\u00f3ricos y pol\u00edticos sobre el estatuto del ni\u00f1o, del goce, del trauma y de la alegr\u00eda, en relaci\u00f3n con la experiencia anal\u00edtica.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o no es un sujeto de la cronolog\u00eda, sino una figura estructural: un modo de estar atravesado por lalengua, por la demanda y por el goce.<\/p>\n<p>Si exploramos el concepto de \u201cadultus\u201d desde su etimolog\u00eda,- t\u00e9rmino que bien podr\u00eda reemplazar al t\u00edtulo que nos convoca, \u201cpersonas mayores\u201d- y lo contraponemos a lo \u201cadulterado\u201d, podemos deducir que en el psicoan\u00e1lisis no hay completud, no hay adultez plena.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o es \u201cel padre del hombre\u201d, dec\u00eda Freud, indicando que el fundamento de la neurosis es infantil. La castraci\u00f3n, como operaci\u00f3n estructurante, marca esa adulteraci\u00f3n constitutiva.<\/p>\n<p>En el proceso de un an\u00e1lisis, el sujeto regresa a esa posici\u00f3n infantil, donde la demanda y el deseo se funden en una exigencia sin mediaciones. De tal modo que lo infantil no es un estad\u00edo a superar, sino una condici\u00f3n que persiste como un modo de gozar y de habitar el lenguaje.<\/p>\n<p><strong>2- Trauma, lalengua y el goce<\/strong><\/p>\n<p>En consonancia con esta tesis estructural, se sit\u00faa el trauma inaugural como un acontecimiento de goce: el momento en que el significante toca el cuerpo y lo mortifica. Esa experiencia no se borra, sino que funda una relaci\u00f3n sintom\u00e1tica con el goce que persiste en la vida del sujeto. Siguiendo esta l\u00ednea, vemos c\u00f3mo el ni\u00f1o reaparece como punto de fijaci\u00f3n del goce, y c\u00f3mo un an\u00e1lisis puede conducir a la disyunci\u00f3n del sujeto con ese objeto que lo fija. El ni\u00f1o es el punto de anudamiento entre cuerpo, goce y significante.<\/p>\n<p>Lo que encontramos en la cl\u00ednica actual, articulando estos tres conceptos, son ni\u00f1os desbordados y adultos desorientados, una \u00e9poca en la que la funci\u00f3n paterna est\u00e1 debilitada, y el ni\u00f1o queda muchas veces como amo, objeto de un Otro que no sabe qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>\u00c9poca de ca\u00edda de los ideales donde los ni\u00f1os muchas veces se encuentran solos frente al goce y donde los adultos no encarnan funciones de l\u00edmite o transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Este tipo de desarreglos dentro de la estructura familiar, son los que producen variados s\u00edntomas en los ni\u00f1os y efectos de extrav\u00edo en los adultos.<\/p>\n<p>En este contexto, el psicoan\u00e1lisis tiene la responsabilidad de ofrecer un lugar donde se posibilite una invenci\u00f3n subjetiva, un lazo con el Otro que no se sostenga ni en la moral ni en el diagn\u00f3stico, sino en el deseo.<\/p>\n<p><strong>3- La alegr\u00eda como prueba del deseo<\/strong><\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n de la alegr\u00eda, lejos de situarse como simple afecto, se presenta como un efecto de saber hacer con el goce. La alegr\u00eda para Lacan, es una consecuencia del acto anal\u00edtico, de la subversi\u00f3n del sentido y de la relaci\u00f3n viva con la lalengua.<\/p>\n<p>Freud, tambi\u00e9n vincula la alegr\u00eda con la liberaci\u00f3n de lo reprimido y con un retorno l\u00fadico a las formas primeras del lenguaje. Lacan se pregunta, \u201c\u00bfQu\u00e9 alegr\u00eda encontramos en aquello que constituye nuestro trabajo?\u201d y la vincula con la transmisi\u00f3n del deseo, tanto en la pr\u00e1ctica anal\u00edtica como tambi\u00e9n en la ense\u00f1anza. No hay alegr\u00eda sin goce, pero tampoco sin el trabajo de subjetivaci\u00f3n que lo relanza.<\/p>\n<p><strong>4- El s\u00edntoma como invenci\u00f3n singular.<\/strong><\/p>\n<p>La cl\u00ednica del pase, permite observar c\u00f3mo el transcurso de un an\u00e1lisis modifica la posici\u00f3n del sujeto en relaci\u00f3n con su s\u00edntoma y su goce. No se trata en el an\u00e1lisis, de eliminar al ni\u00f1o, sino de producir una separaci\u00f3n respecto de su lugar en el fantasma. El final del an\u00e1lisis no borra el pasado, sino que produce una traves\u00eda del ni\u00f1o, una relectura del goce que lo anudaba y una invenci\u00f3n respecto de su s\u00edntoma que permita alojarlo de otra manera.<\/p>\n<p>Esta invenci\u00f3n no pasa por la comprensi\u00f3n, sino por una operaci\u00f3n con lalengua, que permite a cada uno asumir su singularidad en el decir. All\u00ed se juega la alegr\u00eda como efecto del encuentro con una satisfacci\u00f3n que no es del orden del sentido.<\/p>\n<p>El atravesamiento del fantasma no es la abolici\u00f3n del ni\u00f1o, sino su separaci\u00f3n respecto al lugar imaginario que ocupaba; es la verificaci\u00f3n de la mentira contenida en la estructura fantasm\u00e1tica que lo sosten\u00eda como verdad.<br \/>\nLos testimonios de pase, transmiten la experiencia que cada analizante pudo atravesar en su an\u00e1lisis, revelan narrativas in\u00e9ditas y los diversos modos que cada uno encontr\u00f3 para tratar con lo real en juego.<\/p>\n<p>Surge la pregunta: \u00bfC\u00f3mo encontrar la satisfacci\u00f3n y la alegr\u00eda, como la que expresa Lacan en la cita, cuando el ni\u00f1o que se presenta al an\u00e1lisis es el del trauma?<\/p>\n<p>Al hacer un breve relevamiento sobre los testimonios de an\u00e1lisis, lo que encontramos son escenas, pasajes, significantes de una vivencia infantil marcada por dificultades, por la angustia y el terror.<\/p>\n<p>Recordemos el testimonio de Silvia Salman y su relato acerca del da\u00f1o materno, provocador de un s\u00edntoma que perduraba desde la infancia, una anorexia como marca de la relaci\u00f3n madre e hija y que circunscrib\u00eda el cortocircuito entre el objeto oral y la demanda.<\/p>\n<p>O, a\u00fan m\u00e1s, el pase de Mar\u00eda Cristina Giraldo<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>, donde describe los intentos del Otro materno para suprimir su goce autoer\u00f3tico &#8211; el de chuparse los dedos para dormir &#8211; inmovilizando sus brazos.<\/p>\n<p>Podemos encontrar pases que traen expl\u00edcitamente recuerdos del ni\u00f1o como s\u00edntoma de la pareja parental, como el caso de Graciela Brodsky<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a>, la hija \u00fanica, \u201cser la \u00fanica\u201d, pero tambi\u00e9n ser \u201cla excluida de la fiesta alegre de los padres\u201d y, por eso, del goce del Otro.<\/p>\n<p>O el de D\u00e9bora Rabinovich<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a>, que en medio de la querella de la pareja, para negar la existencia de otra mujer, pas\u00f3 a sostener un \u201cno se\u201d que la acompa\u00f1\u00f3 toda la vida.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podemos recordar las experiencias traum\u00e1ticas que incluyen lo real del cuerpo y las intervenciones en la infancia, tratadas en los testimonios de Ram Mandil<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a> (EBP), con lo insoportable de un cuerpo con un \u201csaco vac\u00edo\u201d, o en el cuerpo sometido a diversas internaciones desde los tres a\u00f1os y medio, como en el caso de Sergio Laia<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a> (EBP).<\/p>\n<p>En todos estos testimonios encontramos las soluciones, las salidas singulares, los circuitos pulsionales, que demuestran lo que un an\u00e1lisis pudo en su l\u00edmite.<\/p>\n<p>Miller, en \u201cC\u00f3mo terminan los an\u00e1lisis\u201d, dir\u00e1 que, en verdad, con frecuencia, lo que observamos en el pase es la tragedia\u201d, pero tambi\u00e9n hay la comedia encubierta. La tragedia estaba antes, y el pase solo tendr\u00e1 sentido si la tragedia queda en el pasado, para que all\u00ed se pueda inventar, alegremente, una peque\u00f1a comedia. Con lo peor, hay que producir la risa.<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[vii]<\/a><br \/>\nEstos testimonios de los AE, as\u00ed lo demuestran, ya que han podido encontrar soluciones que les posibilit\u00f3 recuperar, en lugar de la angustia, un tipo de alegr\u00eda infantil.<\/p>\n<p>Con esto, finalmente, sostenemos la hip\u00f3tesis de la alegr\u00eda del ni\u00f1o al final del an\u00e1lisis cuando se verifica el pasaje de un inconsciente transferencial producido en an\u00e1lisis a un inconsciente real en el que \u201cse extingue el sentido de la verdad y la mentira\u201d<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a>.<\/p>\n<p>Lacan nos asegura el encuentro con una satisfacci\u00f3n que marca el final. La alegr\u00eda frente a la transformaci\u00f3n del s\u00edntoma, que posibilita una nueva soluci\u00f3n: la de saber hacer con \u00e9l.<br \/>\nEntonces podemos decir que la alegr\u00eda del ni\u00f1o, aquella que Lacan, el chiquillo de cinco a\u00f1os, pudo encontrar, esa alegr\u00eda es recuperada a trav\u00e9s de nuestro trabajo como analistas.<\/p>\n<p><strong>5- Un real que no envejece<\/strong><\/p>\n<p>La frase \u201cno hay personas mayores\u201d puede leerse tambi\u00e9n como una afirmaci\u00f3n sobre la atemporalidad del inconsciente. Las huellas de la castraci\u00f3n y del trauma no esperan la adultez para expresarse: est\u00e1n siempre activas. Por eso, lo infantil no es lo que se supera, sino lo que retorna como marca, como resto, como nudo.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La frase \u201cno hay personas mayores\u201d debe leerse como una provocaci\u00f3n y como una orientaci\u00f3n. Provocaci\u00f3n porque subvierte los ideales de maduraci\u00f3n, de normalizaci\u00f3n, de evoluci\u00f3n lineal del sujeto; y orientaci\u00f3n porque invita a escuchar al sujeto en su dimensi\u00f3n m\u00e1s radical: la de su goce, su singularidad, su modo de hablar y ser hablado por lalengua.<\/p>\n<p>En este sentido, el psicoan\u00e1lisis no busca curar ni educar, sino alojar la palabra del sujeto, all\u00ed donde no hay sentido, incluso, donde hay puro equ\u00edvoco. La alegr\u00eda, entonces, es el signo de que esa operaci\u00f3n fue posible: que el sujeto logr\u00f3 separar su ser del sentido del Otro, que pudo asumir su modo de gozar, que pudo construir un estilo propio.<\/p>\n<p>Lo infantil, entendido como estructura, no se supera ni se educa: se asume, se reinscribe, se aloja de otro modo. El an\u00e1lisis permite este pasaje del ni\u00f1o como s\u00edntoma, al ni\u00f1o como causa, como punto de invenci\u00f3n. Y eso produce, en efecto, alegr\u00eda.<\/p>\n<p>La apuesta del psicoan\u00e1lisis, en tiempos de declinaci\u00f3n de los ideales, de extrav\u00edo de las funciones simb\u00f3licas y de nuevas configuraciones familiares, es sostener la escucha del sujeto, promover la invenci\u00f3n singular, alojar el goce sin moral y sin pedagog\u00eda. Y hacerlo con alegr\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed, podemos afirmar que \u201cno hay personas mayores\u201d porque no hay final definitivo para el sujeto del inconsciente: hay, s\u00ed, una posibilidad de reinvenci\u00f3n, de alojamiento, de saber hacer. Y esa posibilidad es la que sostiene nuestra pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La alegr\u00eda, entonces, no es solo un afecto, sino la se\u00f1al de que el sujeto ha logrado hacer algo con su goce, transformar el s\u00edntoma en sinthome, y encontrar una v\u00eda singular de satisfacci\u00f3n. Es la alegr\u00eda del que ha atravesado su fantasma y ha podido alojar al ni\u00f1o sin quedar capturado por \u00e9l.<\/p>\n<p>El psicoan\u00e1lisis, no busca curar al ni\u00f1o, sino hablar con \u00e9l, abrirle un espacio donde su goce tenga lugar, donde su palabra pueda ser escuchada, donde su invenci\u00f3n sea posible. Esta es la apuesta \u00e9tica que articula esta investigaci\u00f3n y que el discurso anal\u00edtico tiene como tarea sostener.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Bibliograf\u00eda<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Brousse, M.H. (2017). \u201cViolencias en las familias. Pegar y ser pegado\u201d. Bit\u00e1cora Lacaniana, revista de la NEL. Grama ediciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Fryd, A. (2019). \u201cEl muro del Infantilismo\u201d en El factor infantil N\u00b0 26. Grama Ediciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Lacan, J. (2008). El Seminario, Libro 4 \u201cLa relaci\u00f3n de Objeto\u201d (1956-57). Paid\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Lacan, J. (2008). El Seminario, Libro 17 \u201cEl reverso del psicoan\u00e1lisis\u201d (1969-70). Paid\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Lacan, J. (2007). El Seminario, Libro 20 \u201cAun\u201d (1972-73). Paid\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Laurent, E. (2006). \u201cLos signos del goce\u201d. Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Laurent, E. (2015). \u201cPatolog\u00edas de la identificaci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Miller, J.-A. (2010). \u201cLa fuga del sentido\u201d. En Revista Lacaniana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Miller, J.-A. (2005). \u201cC\u00f3mo terminan los an\u00e1lisis\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">Paolini, V., Zurita, S., Parra, Y., Dolengiewich, A., Carvalho, F., Cardozo, G., Cavalcante, G., Rinc\u00f3n, I., Jovita da Rosa, J., Pereira, L., Gonzalez Arufe, M., G\u00f3ngora, A. Textos presentados en el marco del Grupo de Investigaci\u00f3n del XII ENAPOL. (2025).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Lacan J.\u00a0 \u201cAlocuci\u00f3n sobre las psicosis del ni\u00f1o\u201d. Otros Escritos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Primeiro testemunho de Maria Cristina Giraldo: A voz opaca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Primeiro testemunho de Graciela Brodsky. In: \u201cA ordem simb\u00f3lica no s\u00e9culo XXI \u2013 colet\u00e2nea de textos do VIII congresso mundial de psican\u00e1lise \u2013 AMP. Rio de Janeiro, Subversos, 2013.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[iv]<\/a> Testemunho de Debora Rabinovich. In: Revista Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis. Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires, ano XIII, n\u00famero 25, 2018.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[v]<\/a> Testemunho de Ram Mandil. In: \u201cAposta no passe\u201d. Rio de Janeiro: Contra capa, 2018<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[vi]<\/a> Testemunho de Sergio Laia. In: \u201cAposta no passe\u201d. Rio de Janeiro: Contra capa, 2018.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\"><\/a>7 MILLER, J-A. \u201cC\u00f3mo terminan los an\u00e1lisis: Paradojas del passe.\u201d Olivos: Grama ediciones, 2022. p.145.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a> MILLER, J-A&#8230; [ et al]. \u201cAposta no passe\u201d. Rio de Janeiro: Contra capa, 2018, p. 77.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SALA: NO HAY PERSONAS MAYORES \u00a1ME DIVIERTO! &nbsp; \u201cTengo siempre cinco a\u00f1os\u201d (Jacques Lacan) \u201cTodos saben que soy alegre, hasta dicen que chiquil\u00edn: me divierto. [&#8230;] Es verdad. No soy triste. 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