{"id":8012,"date":"2025-11-26T06:37:39","date_gmt":"2025-11-26T09:37:39","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=8012"},"modified":"2025-11-26T07:34:21","modified_gmt":"2025-11-26T10:34:21","slug":"mackling-limache-casabona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/mackling-limache-casabona\/","title":{"rendered":"Mackling Limache Casabona"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 13px;\">Mackling Limache Casabona<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c<em>La alegr\u00eda, o para hablar mi lenguaje, el gay<br \/>\nsaber, es una recompensa de un esfuerzo<br \/>\ncontinuado, atrevido, tenaz, subterr\u00e1neo, que, a<br \/>\ndecir verdad, no es para todo el mundo<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente le\u00ed el t\u00edtulo del texto trabajado por este grupo de investigaci\u00f3n, me surgi\u00f3 la pregunta: \u00bfQu\u00e9 afinidad posible entre el goce y la alegr\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestra pr\u00e1ctica, la del psicoan\u00e1lisis, escuchamos con mucha frecuencia frases como: \u201cpartimos del sufrimiento subjetivo\u201d, \u201cdamos un lugar a la palabra del sujeto\u201d, \u201cescuchamos la urgencia y la hacemos resonar\u201d, -entre otras-, ciertamente con mucho valor, pero af\u00edn a cierta desdicha inicial desde donde empezamos a operar, por supuesto, que no nos quedamos con el sufrimiento ni sus atolladeros, nos deslizamos del sentido al goce en juego. En tanto analistas no ofrecemos consuelo, perd\u00f3n ni alguna benevolencia a quien toca el consultorio y decide hablar, por el contrario, nuestra pr\u00e1ctica est\u00e1 tomada, m\u00e1s bien por cierta inhumanidad, hay una frase que me impact\u00f3 cuando la le\u00ed: <em>El analista no es un s\u00e1dico, es inhumano. No goza en su acto, pero tampoco pierde la oportunidad de hacer existir al psicoan\u00e1lisis.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cito el recorte elegido para la investigaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c[&#8230;] Freud sinti\u00f3 que deb\u00eda reintroducir nuestra medida en la \u00e9tica por medio del goce [&#8230;] \u00bfY no es tratar de actuar con ustedes [en ese sentido] [&#8230;] dejarlos con la pregunta: \u00bfqu\u00e9 alegr\u00eda encontramos en eso que constituye nuestro trabajo?\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este recorte que eligieron y los puso al trabajo, brinda algunas perspectivas que resaltaron en el texto: el entusiasmo, la \u00e9tica, el deseo del analista y la transmisi\u00f3n, en su relaci\u00f3n con el saber y la operaci\u00f3n sobre el goce, recojo algunos planteamientos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Lo que el analizante puede alcanzar a saber: \u201cel real con el que tropieza.\u201d<\/li>\n<li>Lo que el analista debe saber: \u201csu lugar en el discurso anal\u00edtico.\u201d<\/li>\n<li>Lo que se juega en la transferencia, \u201cdel sujeto supuesto saber a encarnar el objeto a\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el texto, se desliza un poco m\u00e1s all\u00e1\u2026 cuando plantea: <em>el bien decir no ignora lo que surge como imposible.<\/em> Miller en su texto \u201cA prop\u00f3sito de los afectos\u201d dice: <em>la \u00e9tica del bien-decir consiste en cercar, en encerrar, en el saber, lo que no puede decirse<\/em>. Es decir, no solamente no lo ignora, sino que es vital que eso imposible sea su marco, franqueando as\u00ed la impotencia del sentido. Hay una cita muy conocida de Lacan en la Proposici\u00f3n, que va en la misma v\u00eda: <em>lo no sabido se ordena en el marco del saber<\/em>. Si podemos decirlo, es un estatuto del saber distinto, un saber que se funda en el bien-decir de lo que <em>no hay. <\/em>Ayer tuvimos una mesa del Pase, y se hizo la transmisi\u00f3n de un bien-decir sobre eso que <em>no hay<\/em>, pero que, en virtud del recorrido anal\u00edtico hasta su fin de an\u00e1lisis, puede transmitirnos las ficciones y fixiones, es decir c\u00f3mo se las arregl\u00f3 con ese real, hasta la invenci\u00f3n del sinthome, incluso habl\u00f3 sobre aquello incurable de su propio caso que insiste, pero que ahora advertida del impasse hay una relaci\u00f3n distinta con esos \u201cfundamentos neur\u00f3ticos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el texto se preguntan: <em>\u00bfCu\u00e1l es la alegr\u00eda de nuestro trabajo?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y uds. se contestan: \u201c<em>Puede tratarse de una alegr\u00eda que no desconoce la castraci\u00f3n ni la \u00e9tica del bien decir\u2026<\/em>\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan en <em>Televisi\u00f3n<\/em>, evoca el entusiasmo del fin de an\u00e1lisis. <em>Entusiasmo por ser posibilidad de gaya ciencia o saber alegre.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a> <\/em>En ese sentido, este saber toca lo real, Miller va a llamarlo incluso: la alegr\u00eda lacaniana, porque da<em> lugar al goce en el ejercicio del saber<\/em>.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me parece importante ubicar la alegr\u00eda en tanto <em>afecto que toca a lo real<\/em>, afecto que -incluso- conmociona el cuerpo y no est\u00e1 ligado al plano de las emociones, ciertamente hay toda una \u201cteor\u00eda de las emociones\u201d y una oferta de adecuaci\u00f3n y reeducaci\u00f3n de las emociones, Lacan por el contrario circunscribe el afecto hacia las pasiones del alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hacemos un elogio a la alegr\u00eda, porque sabemos que, si lo tomamos con la seriedad que corresponde, es un campo que se conquista en la experiencia anal\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me surgen algunas preguntas, tomando tambi\u00e9n en cuenta el eje en el que est\u00e1 inscrito la investigaci\u00f3n: \u201cEl quiz\u00e1 del ni\u00f1o y su locura\u201d.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Si el deseo del analista es un tratamiento a la patolog\u00eda neur\u00f3tica del ser del analista, \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n entre el deseo del analista y el saber alegre?<\/li>\n<li>Mito y saber en el ni\u00f1o. Como pensar la a funci\u00f3n de la ficci\u00f3n en el relato infantil, la satisfacci\u00f3n que se extrae de esta construcci\u00f3n, y su relaci\u00f3n con el dispositivo anal\u00edtico.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Defensa de la alegr\u00eda &#8211; Mario Benedetti<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Defender la alegr\u00eda como una trinchera<br \/>\ndefenderla del esc\u00e1ndalo y la rutina<br \/>\nde la miseria y los miserables<br \/>\nde las ausencias transitorias<br \/>\ny las definitivas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">defender la alegr\u00eda como un principio<br \/>\ndefenderla del pasmo y las pesadillas<br \/>\nde los neutrales y de los neutrones<br \/>\nde las dulces infamias<br \/>\ny los graves diagn\u00f3sticos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">defender la alegr\u00eda como una bandera<br \/>\ndefenderla del rayo y la melancol\u00eda<br \/>\nde los ingenuos y de los canallas<br \/>\nde la ret\u00f3rica y los paros cardiacos<br \/>\nde las endemias y las academias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">defender la alegr\u00eda como un destino<br \/>\ndefenderla del fuego y de los bomberos<br \/>\nde los suicidas y los homicidas<br \/>\nde las vacaciones y del agobio<br \/>\nde la obligaci\u00f3n de estar alegres<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">defender la alegr\u00eda como una certeza<br \/>\ndefenderla del \u00f3xido y la ro\u00f1a<br \/>\nde la famosa p\u00e1tina del tiempo<br \/>\ndel relente y del oportunismo<br \/>\nde los proxenetas de la risa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">defender la alegr\u00eda como un derecho<br \/>\ndefenderla de dios y del invierno<br \/>\nde las may\u00fasculas y de la muerte<br \/>\nde los apellidos y las l\u00e1stimas<br \/>\ndel azar<br \/>\ny tambi\u00e9n de la alegr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Lacan, J. Seminario 14.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Sobre la rudeza o dulzura del psicoanalista. https:\/\/redpsicoanalitica.org\/tag\/experiencias-del-analisis\/<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Lacan, J. \u201cAlocuci\u00f3n sobre las psicosis del ni\u00f1o\u201d, Otros escritos, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 389<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Miller J.A., A prop\u00f3sito de los afectos, Matemas II. P\u00e1g 163<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00cdbid.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mackling Limache Casabona \u201cLa alegr\u00eda, o para hablar mi lenguaje, el gay saber, es una recompensa de un esfuerzo continuado, atrevido, tenaz, subterr\u00e1neo, que, a decir verdad, no es para todo el mundo\u201d.[1] &nbsp; Inmediatamente le\u00ed el t\u00edtulo del texto trabajado por este grupo de investigaci\u00f3n, me surgi\u00f3 la pregunta: \u00bfQu\u00e9 afinidad posible entre el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[107],"tags":[],"post_series":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8012"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8012"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8012\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8092,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8012\/revisions\/8092"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8012"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=8012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}